Investigadores de Nueva Zelanda realizaron estudio que, entienden, identifican un vínculo entre las personalidades de los animales y la productividad.
Un estudio de AgResearch y DairyNZ recientemente publicado, investigó si los rasgos de personalidad del ganado lechero a pasto están asociados con los patrones de comportamiento diarios y la producción de leche.
“Con la ley (en Nueva Zelanda) reconociendo ahora que los animales son sintientes y tienen sentimientos, necesitamos tener una mayor comprensión de sus personalidades” dijo Jim Webster, jefe de la oficina de ética animal de AgResearch.
“Los rebaños no tienen sentimientos, los individuos sí, por lo que, como mínimo, los productores deben comprender cómo los individuos se ven afectados por sus manejos”, agregó.
Lo que encontraron en la investigación fue que las vacas lecheras tienen personalidades únicas. Sus patrones de comportamiento son consistentes dentro de los individuos, pero varían entre los individuos, lo que se conoce como “personalidad”, y los aspectos específicos del conjunto de comportamientos expresados por los animales se denominan “rasgos de personalidad”.
“Cuando los tambos tenían solo 60 vacas, los productores tenían la oportunidad de conocerlas mejor, de forma individual y características únicas”, dijo. “Pero ahora los rebaños son más grandes, hay más automatización y la proporción de personas para las vacas ha cambiado drásticamente, por lo que no tienen el mismo tiempo para conocer a los animales. Y los códigos de bienestar se están moviendo para conocer y tratar a los animales de acuerdo con sus sentimientos, por lo que es importante encontrar formas de identificar lo que los animales necesitan”.
CÓMO HACER PARA UTILIZAR EL CONOCIMIENTO ANIMAL.
La investigación demuestra el concepto y los resultados no fueron una sorpresa. Pero el siguiente paso es determinar cómo se pueden utilizar estos resultados a escala comercial.
“Además de identificar los tipos de personalidad de un equipo humano, si los productores tienen la capacidad de descubrir las características subyacentes de sus vacas, pueden usarlas a su favor y aumentar la productividad de su rebaño”, dijo Webster. Si damos un paso más “podemos tener la capacidad de hacer algunas pruebas y administrar el rodeo en consecuencia, pero al menos ahora los productores pueden entender por qué ciertos animales se comportan de cierta manera”.
El estudio analizó el comportamiento diario de 87 vacas cruzadas durante un período de 16 días. Los investigadores observaron el tiempo de pastoreo, el tiempo de mentira y los patrones de rumiación, así como la producción de leche y si varios rasgos de personalidad influyeron en sus comportamientos.
Junto con otra literatura científica, encontraron variaciones en la cantidad de tiempo de descanso para el ganado lechero. Y parece haber una conexión en la que las vacas con menos tolerancia a objetos desconocidos y las personas desconocidas tienen menos tiempo acostadas.
La variación individual en el comportamiento de alimentación también se relacionó con los rasgos de personalidad en terneros, como individuos que presentaron un mayor comportamiento exploratorio en áreas desconocidas y tuvieron una mayor ingesta de alimentos sólidos.
Son indicadores que “pueden ayudar a los productores a determinar qué animales pueden tener el mejor potencial en su sistema actual, o pueden cambiar el manejo de ciertos animales para satisfacer sus necesidades y garantizar que obtengan lo mejor de ellos”, indicó.
La hipótesis fue que las vacas que son más reactivas a situaciones nuevas o potencialmente estresantes pueden haber reducido la producción de leche, posiblemente con un tiempo de descanso reducido o tiempo de pastoreo como factor contribuyente. Por otro lado, las vacas menos reactivas en estas situaciones pueden tener una mayor producción de leche, lo que puede estar relacionado con más tiempo dedicado al pastoreo o la rumia.
LAS PRUEBAS.
Se hicieron pruebas que tuvieron como objetivo caracterizar las respuestas a situaciones nuevas o situaciones estresantes reconocidas, o ambas. “Analizamos sus reacciones a nuevos objetos o personas colocadas en la ruta después de que salieron de la sala de ordeñe”, contó.
Las vacas se enfrentaron a objetos nuevos, incluso una mujer que no conocían, con una chaqueta y pantalones de alta visibilidad, con las manos en los bolsillos de la chaqueta. El resultado fue que las vacas se detenían o trataban de girar.
También hubo una prueba de contención en la que las vacas fueron mantenidas en instalaciones que inmovilizaron sus cabezas durante 15 segundos y luego fueron liberadas. Estaban marcados por su respuesta, que iba desde estar tranquilos hasta luchar violentamente.
Hubo cinco pruebas diferentes en total y hubo una alta variabilidad entre las respuestas de las vacas individuales.
El resultado: “Vimos que las vacas más tranquilas durante la contención e investigación del nuevo objeto tenían un tiempo de pastoreo más largo, lo que probablemente contribuyó a su mayor producción de leche en comparación con las vacas con puntajes bajos en esta característica”. Además, “las vacas que eran más reactivas al ordeñe produjeron menos leche que las vacas con puntajes bajos en este aspecto”.
CONCLUSIÓN.
Los resultados refuerzan la evidencia de que la personalidad se asocia con medidas de crecimiento y productividad en animales de producción y pueden explicar algunas de las variaciones en la producción observadas en grupos de animales en las mismas condiciones. “Hemos estado hablando de animales con sentimientos y emociones desde principios de la década de 2000, a pesar de que la industria no estaba lista en ese momento”, reflexionó Webster.
“Ahora, con la actualización de la ley y los códigos de bienestar que se están revisando, estamos haciendo un buen progreso y ayudaremos a los animales y las personas a lograr mejores resultados”.
Fuente MilkPoint en base a Farmers Weekly. Foto: captura de YouTube.
AgResearch es una organización de investigación de Nueva Zelanda. El equipo de la Oficina de Ética Animal de AgResearch está compuesto por Jim Webster (líder), Vanessa Borman (coordinadora), Sharon Bennie (administradora), Elyssa Barnaby (Oficial de Bienestar Animal) y Susan Doohan (oficial de Bienestar Animal).
La ganadería nacional está en una situación que no tiene misterios, aunque aparecen nuevos desafíos.
Horacio Jaume | En los últimos días el SNIG entregó los primeros datos sobre el stock ganadero. En primer lugar cabe el reconocimiento a los responsables en general y a Gabriel Osorio en particular sobre la entrega de los mismos nunca antes tan temprano.
Si bien es cierto que hay más experiencia, también es correcto reconocer que existe un mejor relacionamiento entre esta oficina y los usuarios.
Metiéndonos en los números, hay algunas cosas que llaman la atención.
El stock ovino salió de aquella baja permanente y aumentó un 1%. No es mucho, pero marca una tendencia importante, porque también hay que recordar que aumentó la exportación de carne ovina. En definitiva, frente a una buena parición aumentó la exportación de carne de cordero y aumentaron los vientres.
Otro dato interesante es que también aumentó la producción de lana fina.
El panorama en el campo también queda más claro con la producción de lana fina y carne. Los mercados de dichas características mantienen dando señales positivas.
Otro aspecto de interés es que los pequeños productores marcan una clara tendencia hacia las razas más prolíficas ya que estas, con una atención mucho más directa pueden demostrar mejor todo su potencial, partiendo de la base que las mayores pérdidas de corderos están en la parición por las dificultades que tienen estos en tomar el calostro y por el clima.
En lo que tiene que ver con los vacunos, el stock se mantiene pese a que la extracción aumentó. En segundo lugar, la edad de faena bajó, por lo tanto cada vez vamos a faenar animales más jóvenes.
El gran desafío para el futuro es atender esos animales jóvenes, los cuales deben crecer y engordar. Por otra parte, el papel cada vez más importante que van a cumplir los corrales de engorde.
En ese panorama general se encuentra la ganadería hoy.
Álvaro Ferres: “Los corrales de engorde que son los protagonistas del cambio en Uruguay”.
Álvaro Ferres, presidente de Aupcin, la Asociación Uruguaya de Productores de Carne Intensiva Natural, dijo que “cada vez más ganado gordo sale de los corrales”, y en los últimos tiempos “agosto es una de las ventanas de la Cuota 481” junto con febrero, mayo y noviembre.
“La incidencia de ganado encerrado para la cuota es importante pero cada vez es menor”, observó. “La cuota cambió la ganadería en Uruguay, hemos aprendido, pero la cuota se va reduciendo y por suerte nuestro país tiene muchos mercados y nos fuimos adaptando a nuevas oportunidades de negocio con China como principal alternativa”.
Agregó que Uruguay está necesitado de animales jóvenes y eso obliga que los animales tengan una recría rápida lo que quiere decir que haya “una buena ganancia diaria para alcanzar el peso”, además de que “hoy empieza a ser atractivo el ingreso a los corrales con 400 kilos y si se suma que la carcasa tiene que ser más pesada, empieza a valorizarse, y una cosa que está pasando es que el novillito o la vaquillona de abasto de 400 kilos ya empieza a desaparecer, cada vez más, porque los corrales de engorde empiezan a comprarlos, hasta en eso hubo un cambio”.
“Un animal joven pesado se valoriza a nivel de consignatarios y el novillo pesado joven tiene un valor igual o a veces mayor que el gordo y eso es producto de los corrales de engorde que son los protagonistas del cambio en la faena en Uruguay”.
Por otra parte, “todos estábamos esperando un descenso en el stock vacuno y si no lo hubo fue por los corrales de engorde que traccionaron generando rápidamente novillos que se faenaron y luego de esa extracción el stock no fue golpeado. Tuvimos una faena récord con un stock que se mantiene. Eso es el sueño del pibe para Uruguay”, subrayó.
“Creo que los corrales de engorde son protagonistas del cambio, del concepto de la recria, del concepto de cría y de la oportunidad de aumentar exportaciones”, sostuvo.
EL FACTOR GRANOS.
Por otra parte señaló que la ganadería está “condicionada por el precio de los granos” y son éstos los que “condicionan cuánto valdrá la carne en el futuro que podrá ser un poco más o un poco menos, pero no puede existir una tonelada de carne barata con un maíz caro”.
Ahí está “el otro cambio que como productores a veces nos cuesta adaptarnos, porque lo que marca la tendencia de la carne en el futuro es el precio de los granos”.
El director de SNIG dijo que los datos de stock muestran desafíos que se deben atender más allá de la estabilidad que muestran los vacunos.
Gabriel Osorio, director del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), dijo que en los últimos años hubo un esfuerzo para que los datos de existencias de ganado en el país no se demoren como era costumbre, contando con las declaraciones electrónicas como una herramienta fundamental para alcanzar ese objetivo. En ese sentido, esta semana se conoció el adelanto de los datos cerrados al 30 de junio.
El 80% de las declaraciones fueron electrónicas, en base a las cuales el Ministerio elaboró los datos ya publicados en Todo El Campo (*) al día siguiente de la conferencia de prensa. Queda por computar el 20% restante que fue realizado bajo la modalidad tradicional del papel.
Ese 20% que falta lo estimó la Oficina de Planificación y Políticas Agropecuarias (Opypa) en base a años anteriores, lo que hace el error sea “estadísticos entorno al 2% o 2,5%”, precisó. O sea que al número estimado se le pueden agregar o restar unos doscientos y algo de miles de animales.
El ajuste será dentro de un mes, quizá en la Expo Prado que se realiza el próximo mes.
Osorio comentó que “llama la atención la estabilidad del stock del ganado vacuno” porque se da cuando hay importante “extracción, y por los problemas climáticos”. Y si uno se mete en la composición del stock se da “un rejuvenecimiento del stock con categorías cada vez más jóvenes” mientras que el novillo de más de 3 años va bajando. En la última década pasó, por 2010, de más de 500.000 a 350.000 ahora.
Los datos brindados son los siguientes, el primer cuadro muestra el stock por especie animal, y el segundo el stock por categoría vacuna:
Consultado Osorio por la reducción de la edad de faena dijo que está habiendo una caída “en las categorías de reposición, se está faenando más joven”, sin embargo “no caen los terneros que aumenta un poquito”. La disminución se da en los estratos siguientes (novillitos y vaquilloncitas). También “está bajando la vaca de invernada”, acotó.
Por otro lado, “hay buenas noticias para el futuro porque los reportes de preñez para el año que viene son buenos, se espera superar los 3 millones de terneros”.
“Respecto a la vaca de cría, creo que la estamos manteniendo y el productor no se ha visto tentado a la venta por los buenos precios, sino que la mantiene junto con el ternero”.
OVINOS.
Sobre los ovinos, Osorio valoró que con los índices de extracción no hay caída en el stock, lo que se puede explicar por “por el cambio de los productores hacia razas prolíficas, eso hace que la señalada vaya en aumento”.
FALTA DE PERSONAL.
El director del SINIG dijo que “por distintos motivos nos estamos quedando sin gente a nivel de campo, la mayoría de los funcionarios son contratados y se van fácilmente”.
En menos de 11 minutos la Ing. Graciela Quintans de INIA responde a la pregunta del título.
Ya está disponible el nuevo INIA Podcast, la nueva forma de comunicación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) a través de la plataforma Spotify.
“¿Qué hacer para achicar el tiempo del anestro posparto?”, es la pregunta planteada a la cual la Ing. Agr. Graciela Quintans responde en poco menos de 11 minutos.
Quintans es investigadora referente de INIA en el área de producción animal, específicamente en el manejo de la cría.
“Tenemos anestros de aproximadamente 90 días como algo bastante posible, alcanzable con condiciones corporales de las vacas adecuadas”, dijo la profesional.
Agregó que “cuando la condición corporal o la nutrición es muy mala, estamos hablando de periodos de hasta seis meses después del parto que un animal pasa en un reposo sexual y es muchísimo tiempo”.
Al cumplirse veinte años del primer Taller de Evaluación de los Diagnósticos de Gestación Vacuna, se puede decir que “el productor realmente se ha apropiado de ese conocimiento nacional y tiene las herramientas para lograr la preñez adecuada con tecnologías de proceso”.
En vacunos hay caída de los novillos en sus categorías más grandes (-10%) como de vacas de invernada (-6%), lo que es consistente con el alto número de faena de los últimos 12 meses, dijo Gorga de Opypa.
Hébert Dell’Onte | En conferencia de prensa se informó el miércoles 10 sobre los datos estimados de la declaración jurada sobre existencias ganaderas, destacándose la estabilidad de los vacunos y el crecimiento de los ovinos.
Hicieron uso de la palabra el ministro y subsecretario, Fernando Mattos e Ignacio Buffa, respectivamente, el director del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG), Gabriel Osorio, y Leidy Gorga, técnica de la Oficina de Planificación y Política Agropecuaria (Opypa), quien presentó los números resultantes de las declaraciones de los productores.
El ministro Mattos destacó la prontitud con que se presentaron los datos, en contraste a años anteriores cuando había que esperar incluso a diciembre para tener la información. La declaración jurada cierra al 30 de junio de cada año, “pero se puede presentar los datos hasta el 31 de julio”, explicó.
“Casi el 80% de las declaraciones juradas fueron presentadas vía electrónica, pero falta procesar el 20% restante que fue presentada en papel” lo que determina que los datos “son provisionales”.
Que se mantengan los vacunos y crezcan los ovinos, son “buenas noticias”, subrayó.
LA IMPORTANCIA DE CONTAR CON INFORMACIÓN.
Ignacio Buffa valoró dos hechos, por un lado que el país cuente con información actualizada y veraz, y por el otro que “el stock ganadero es el resultado y la síntesis de las políticas públicas”.
Sobre la información dijo que es un “valor” de nuestro país, pero aunque estemos acostumbrado a recibirla “no tenemos que dejar de marcar su importancia”. “Contar con la información es el primer insumo para el diseño de buenas y mejores políticas públicas”, ese solo hecho en sí es “destacable”.
“El stock ganadero es el resultado y la síntesis de las políticas públicas que tiene Uruguay”, lo cual merece ser destacado porque “se están desarrollando políticas públicas especialmente relevantes en el sector agropecuario, el cual necesita seguir abriendo mercados, algo en lo cual el Gobierno está enfocado”.
En el sector agropecuario “hay un factor fundamental que es la confianza. Sin confianza los agentes económicos no piensan en el futuro, no invierten, no procesan ni incurren en riesgo para dar los saltos productivos que la ganadería puede dar y que le hacen bien al país”, concluyó.
Osorio puso énfasis en el trabajo en equipo del Ministerio, así como en la importancia de la tecnología que facilita al productor y a quienes procesan la información.
LOS NÚMEROS Y LAS BUENAS SEÑALES.
Gorga presentó dos gráficas en las que expuso los números del rodeo ganadero nacional: Se mantiene el stock vacuno con una leve disminución y cercano a los 11,9 millones de animales; la diminución es del 0,2%. En vacunos de leche hay un crecimiento del 2% con 724.889 animales.
Los ovinos en tanto tuvieron un crecimiento del 1% y el total de cabezas es de 6,2 millones.
El cuadro también muestra los datos referidos a suinos: 126.134 animales; caprinos 8.962; y yeguarizos 413.623.
Comentó que los ovinos han tenido “una buena faena y el stock está creciendo, lo que es una buena señal”, lo mismo para “los vacunos que han tenido una buena faena y el stock no cae tanto”.
POR CATEGORÍA.
En vacunos se observa una “disminución de los novillos en sus categorías más grandes (-10%) como de vacas de invernada (-6%), lo que es consistente con el alto número de faena de los últimos 12 meses”. Esas caídas se “contrarrestan con el aumento de los terneros, terneras y vacas de cría, haciendo que el stock se mantenga”.
Concluyó señalando: “Es interesante ver cómo la cría ha logrado cierta estabilidad, está creciendo, en un contexto de precios muy atractivos y de desafíos climáticos. Eso muestra que la cría está funcionando bien, está avanzando y se mantiene el nivel de stock”.