Jul 11, 2026 | Opinión
Las instituciones de investigación no siempre son valoradas debidamente. No lo son por la población en general, ni por quienes gobiernan.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Quienes siguen Todo El Campo saben que este portal web suele compartir con frecuencia información de carácter científico y de investigación científica. La decisión editorial de traer a los lectores artículos que se difunden a través de importantes revistas de ciencia cuyo prestigio y seriedad es reconocida en el mundo, como de centros de comunicación de diversas universidades de distintos países, no fue caprichosa y obedece al valor que desde aquí se le da a la ciencia, los científicos y la investigación científica.
Difundir ciencia es altamente positivo en tiempos en que todo se relativiza hasta el extremo de aceptar la ignorancia como un valor en sí mismo; tiempos en que la opinión de influencers con simpatía y sonrisa bonita suele ser más valorada que la opinión del estudioso que profundiza los temas y expone su trabajo con argumentos.
Por Todo El Campo han pasado y pasan artículos e investigaciones de universidades de todo el mundo.
Son más de 30 las universidades que hemos publicado, muchas de ellas en más de una vez con temas diferentes desarrollados por investigadores también diferentes. Siempre abordando temas que de alguna manera se vinculan directa o tangencialmente con la agropecuaria.
Lo rural no solo se limita a los temas diarios del ganado, los cultivos, el mercado, el clima y las políticas que desarrollan los gobiernos. Es un mundo infinitamente mayor, y en esa inmensidad se encuentra la investigación.
Es correcto decir que la agropecuaria crece y evoluciona positivamente por la investigación que diferentes actores científicos de todo el mundo desarrollan solos o en equipo, siempre en silencio, haciendo pruebas o ensayos de campo un día, o análisis de laboratorios frente a un microscopio y con una computadora en otros.
La investigación también se lleva a cabo por fuera de las universidades, en instituciones públicas o privadas en las que sus profesionales ponen toda su capacidad para alcanzar resultados asombrosos, como asombrosa es la evolución genética vacuna que nos da una mejor carne, el afinamiento de la lana que nos coloca en mejores condiciones para comercializar, o el cultivo resistente que rinde más y logra un producto mejor a pesar de la sequía. Los ejemplos son tantos como imposible de enumerar aquí.
Si nos detenemos a pensar tan solo un segundo, todos sabemos bien cuales son, en lo local, esas instituciones o empresas que generan conocimientos. Nos cruzamos con ellas todos los días.
Severo Ochoa de Albornoz, el famoso médico y científico español nacionalizado estadounidense, ganador del Premio Nobel de Medicina en 1959 junto a Arthur Kornberg (estadounidense), afirmó que “la ciencia siempre vale la pena porque sus descubrimientos siempre se aplican”, reflexión que este portal comparte a plenitud.
Sin embargo, las instituciones de investigación no siempre son valoradas debidamente. No lo son por la población en general, ni por quienes gobiernan. La rendición de cuentas que el Poder Ejecutivo envió al Parlamento para su análisis recorta 18 cargos presupuestados del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE),
La media no es buena señal teniendo en cuenta que el Instituto ya sufre una caída de personal; y tampoco lo es por el valor mismo de la investigación científica que desarrolla.
Teniendo un Estado tan gordo y pesado, no parece justo que en lugar de eliminar burocracias que encarecen, se recorte en un sector que impulsa y genera conocimiento, que es el principal activo, el principal legado que una generación puede dejar a los que vienen detrás.
Artículo vinculado: Recorte de vacantes amenaza al Clemente Estable. | Todo El Campo
Jul 11, 2026 | Información, Noticias
La redición de cuentas elimina 18 cargos presupuestados, lo que compromete la capacidad científica del instituto y contradice la política nacional de innovación.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Clemente Estable manifestó su preocupación por la supresión de 18 cargos prevista en el artículo 285 del proyecto de rendición de cuentas.
Actualmente cuenta con 86 cargos presupuestados, de los cuales solo 46 están ocupados; los restantes no se han podido llenar por falta de autorización presupuestal. La eliminación de casi la mitad de esas vacantes comprometería seriamente la capacidad de investigación, formación y extensión del Instituto, contradiciendo políticas oficiales de fortalecimiento científico, expresó la institución en redes sociales.
A pocos meses de su centenario, la institución reclama reconsiderar la medida y reafirma la visión de Clemente Estable: “Con ciencia grande, no hay país pequeño”.
El siguiente es el comunicado del Instituto.
ANTE EL RECORTE DE CARGOS EN EL INSTITUTO CLEMENTE ESTABLE.
El Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (IIBCE), a través de su Consejo Directivo, expresa su alarma ante la sorpresiva supresión de 18 cargos presupuestados prevista en el artículo 285 del proyecto de ley de rendición de cuentas y ejecución presupuestal que se encuentra a estudio del Parlamento.
El Instituto Clemente Estable cuenta con 86 cargos presupuestados, de los cuales solo 46 están ocupados. Los 40 pendientes de ser llenados incluyen cargos de investigación de alto nivel académico, técnicos y administrativos, que no se han podido ocupar al no autorizarse los llamados por falta de presupuesto.
Varios de estos cargos se encuentran actualmente vacantes por jubilación de quienes los ocupaban y es necesario proveerlos a la brevedad. Los restantes fueron creados en 2017 con el objetivo de formalizar la situación de funcionarios contratados a término, que ocupan funciones permanentes e indispensables para el instituto.
El texto remitido al Parlamento plantea la eliminación de casi la mitad de estas vacantes comprometiendo severamente las capacidades del Instituto para desarrollar investigación, formar recursos humanos, generar conocimiento y realizar actividades en territorio. Al mismo tiempo, esta iniciativa se contrapone con las acciones que el propio gobierno viene impulsando para fortalecer el sistema nacional de ciencia, tecnología e innovación.
Por todo lo expuesto, quienes integramos el instituto solicitamos que se reconsidere esta propuesta. Necesitamos asignar las vacantes existentes, no eliminarlas.
El Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable es un centro de referencia nacional e internacional, dedicado, desde hace casi un siglo, a la investigación científica, la innovación y el desarrollo tecnológico. Nuestra institución contribuye significativamente a la generación de conocimiento, la formación de recursos humanos de alto nivel y la democratización del conocimiento científico, aportando así al crecimiento del país.
La calidad profesional y el compromiso de quienes integramos el instituto han permitido sostener su actividad pese a las limitaciones existentes. Sin embargo, ese esfuerzo no es suficiente si no es acompañado por el respaldo institucional acorde con una política científica de largo plazo.
A pocos meses de celebrar los 100 años del instituto, más que nunca levantamos las ideas de nuestro fundador, el profesor Clemente Estable: “Los países pequeños, no menos que los grandes, necesitan de la grandeza de la ciencia; con ciencia grande, no hay país pequeño”.
Jul 4, 2026 | Apicultura, Noticias
Las abejas cumplen un rol esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres. En América Latina existen más de seis mil especies de abejas
Montevideo | Todo El Campo | Un estudio científico internacional reunió por primera vez información sobre la presencia, distribución y prevalencia de plagas y patógenos que afectan a las abejas melíferas en América Latina, una región clave para la biodiversidad y la producción mundial de alimentos.
El trabajo, titulado Pests and Pathogens of Honey Bees in Latin America: Brief historical revision, current status, and remaining challenges (Plagas y patógenos de las abejas melíferas en América Latina: breve revisión histórica, estado actual y desafíos pendientes) fue realizado por integrantes de la Sociedad Latinoamericana de Investigación en Abejas (Solatina), con participación de instituciones de distintos países de la región.
Por Uruguay participaron investigadoras e investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce), la Facultad de Ciencias (Udelar) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA). Entre las autoras se encuentra la investigadora del Iibce Karina Antúnez, responsable del Laboratorio de Microbiología y Salud de las Abejas del Departamento de Microbiología.
El estudio revisa décadas de información científica sobre enfermedades y parásitos que afectan a las abejas melíferas en América Latina, incluyendo virus, bacterias, hongos y ácaros como Varroa destructor, considerado uno de los principales problemas sanitarios para la apicultura a nivel mundial.
Además de sistematizar información epidemiológica de distintos países, el trabajo analiza las desigualdades regionales en el acceso a investigación, infraestructura científica y monitoreo sanitario. Los resultados muestran que los países con mayor inversión en ciencia y tecnología y con sectores apícolas más desarrollados generan más información sobre salud de las abejas, mientras que en otros territorios los datos siguen siendo escasos o fragmentarios.
Quienes participaron de la investigación destacan que fortalecer la cooperación científica regional es fundamental para enfrentar amenazas sanitarias que no reconocen fronteras y que impactan tanto en la producción apícola como en la seguridad alimentaria y la biodiversidad.
Las abejas cumplen un rol esencial en la polinización de cultivos y plantas silvestres. En América Latina existen más de seis mil especies de abejas y millones de colmenas manejadas que contribuyen a la producción de alimentos y al sustento de comunidades rurales. Comprender los factores que afectan su salud resulta clave para la conservación de los ecosistemas y para el desarrollo sostenible de la región.
El trabajo también subraya la necesidad de impulsar políticas públicas sostenidas para la ciencia y la tecnología, promover redes de colaboración entre países y fortalecer los sistemas de vigilancia sanitaria y formación de recursos humanos especializados.
Fuente Iibce.
Jun 20, 2026 | Información, Noticias
Una especie presente en Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina, pero que hasta ahora no contaba con registros documentados en Uruguay.
Artigas | Todo El Campo | Una salida de campo destinada al estudio de tarántulas en el departamento de Artigas terminó generando un hallazgo inesperado: el primer registro documentado en Uruguay de la torcacita escamada (Columbina squammata), un ave cuya distribución conocida no incluía al país.
El descubrimiento fue publicado recientemente en la revista Ornithology Research por Joaquín Muñoz, Esteban Russi y Diego Castelli, de la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República.
El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) informó que el registro fue obtenido durante uno de los muestreos realizados en el marco de la tesis de maestría de Esteban Russi, quien estudia la diversidad de tarántulas del género Eupalaestrus en el norte del país. El trabajo se desarrolla bajo la orientación de Laura Montes de Oca, investigadora del Instituto Clemente Estable.
Durante una campaña de campo en Paso Farías, Artigas, Joaquín Muñoz detectó un canto inusual entre las aves de la zona.
Tras registrar el sonido y compartirlo con Diego Castelli, ambos identificaron que correspondía a la torcacita escamada, una especie presente en Brasil, Paraguay, Bolivia y Argentina, pero que hasta ahora no contaba con registros documentados en Uruguay.
Los investigadores lograron posteriormente obtener registros visuales y fotográficos del ave, confirmando así la presencia de la especie en territorio nacional. Según señalan en el artículo, este hallazgo constituye una extensión hacia el sur de su distribución conocida y se suma a otros registros recientes que sugieren cambios en la distribución geográfica de la especie en Sudamérica.
Además de incorporar una nueva especie a la avifauna uruguaya, el trabajo pone de relieve el valor de las campañas de campo para generar conocimiento más allá de los objetivos iniciales de una investigación.
También destaca cómo la colaboración entre especialistas de distintas áreas y la observación atenta de la naturaleza pueden abrir nuevas oportunidades para comprender la biodiversidad del país. (MEC).
Foto MEC.
May 22, 2026 | Información, Noticias
El proyecto busca identificar y caracterizar bacterias del suelo capaces de estimular el crecimiento de estas plantas.
Montevideo | Todo El Campo | Investigadores del Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce) lideran un proyecto seleccionado en la convocatoria Innovagro de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), orientado a fortalecer el uso de leguminosas nativas en sistemas productivos.
La iniciativa, titulada “Valorizando lo invisible: selección de rizobios y otros microorganismos promotores del crecimiento de leguminosas forrajeras nativas”, comenzó el 30 de marzo y está dirigida por Raúl Platero y Cecilia Taulé, informó el Ministerio de Educación y Cultura (MEC). Participan también Federico Battistoni, Ionel Hernández y Melisa Magallanes, del Departamento de Bioquímica y Genómica Microbianas del Iibce; Magdalena Vaio, Felipe Lezama y Rafael Vidal, de la Facultad de Agronomía; Natalia de Almeida, de la UTEC Durazno; y Pedro Lage, de la empresa Calister S.A.
El campo natural, o bioma de pastizal, que cubre más del 60% del territorio nacional, constituye la principal base forrajera de la ganadería y aporta servicios ecosistémicos esenciales. En ese contexto, las leguminosas nativas cumplen un rol clave, aunque sus especies y la interacción con microorganismos han sido poco estudiadas.
OBJETIVOS.
El proyecto busca identificar y caracterizar bacterias del suelo capaces de estimular el crecimiento de estas plantas. A partir de nódulos de especies como Adesmia y Desmanthus, se evaluará su capacidad de mejorar el desarrollo vegetal y se analizarán las respuestas de distintas poblaciones. El objetivo es seleccionar combinaciones eficientes entre microorganismos y leguminosas que favorezcan la implantación y el crecimiento inicial de los cultivos forrajeros, aportando herramientas para sistemas más sostenibles y basados en la biodiversidad local. Los avances se difundirán a través de los canales institucionales y en instancias de intercambio con la sociedad, como la Semana de la Ciencia y Tecnología, el Día del Patrimonio y jornadas con productores y técnicos, definió el MEC.