El objetivo es promocionar a nivel nacional e internacional los atractivos turísticos e históricos que posee Carmelo y su zona; también desarrollar el turismo interno al más alto nivel, proyectando en pantalla gigante videos del Uruguay.
Carmelo (Colonia), la bicentenaria capital de la uva y el vino, zona vitivinícola por excelencia, posee un entorno rural de prestigiosos viñedos y bodegas, algunas de ellas premiadas a nivel mundial, comienza en febrero la vendimia, motivo para festejar con gran orgullo el fruto de todo un año de intenso trabajo. Así nació hace 49 años la Fiesta Nacional de la Uva, que este año se desarrollará desde el 11 al 13 de febrero.
El evento tendrá lugar en la pista de atletismo Marcelo Bianchi (Carmelo, Colonia) desde las 19.00 horas.
El objetivo es promocionar a nivel nacional e internacional los atractivos turísticos e históricos que posee Carmelo y su zona; también desarrollar el turismo interno al más alto nivel, proyectando en pantalla gigante videos del Uruguay.
Asimismo, se busca dar a conocer la calidad con sus uvas y vinos finos, reunir para disfrutar durante tres noches a las familias de la zona, del país y turistas de distintos Países.
EL PROGRAMA.
La 49a.Fiesta Nacional de la Uva reúne en el escenario mayor a partir de las 20.00 a más de 20 grupos de música, danzas, solistas de la música tropical, folclórica, tango, pop latino, de Uruguay, Argentina y Brasil.
Habrá humoristas, concursos, elección de Reina Nacional y Reina Niña de la Uva. Una programación para todas las edades y gustos, además de fuegos artificiales, y otras atracciones que son deleite de todos.
BENEFICIO.
Instituciones de bien a la Comunidad, obtienen ingresos a través de venta de productos.
TURISMO.
Excelentes atracaderos de yachtes, lugares históricos, ruta del vino, restaurantes y hoteles de primer nivel para todas las economías, camping y fantásticas playas junto a la más cordial hospitalidad de la gente de Carmelo, son además motivos para visitarnos del 11 al 13 de febrero y brindar juntos en la Fiesta Nacional de la Uva.
AUSPICIOS:
Anualmente, ministerios, intendencias, entes, municipios, empresas, instituciones, medios de comunicaciones, avalan y brindan su aporte a uno de los eventos más destacados del interior, incluida en la Guía de Fiestas Tradicionales del Uruguay del Ministerio de Turismo, Ministerio de Educación y Cultura, OPP, siendo piezas fundamentales para lograr cristalizar los objetivos que se trazan, permitiendo con su actitud concretarlos y fundamentalmente apostar al interior.
ORGANIZACIÓN.
Una familia es la que, desde hace 49 años sus sueños se convierten en realidad, logrando que miles de personas de todas las edades vivan una fiesta de sana diversión, orgullo de Carmelo.
La Bodega Los Cerros de San Juan es la más antigua del Uruguay y cobra nuevo impulso. Cuenta con una historia de 165 años, que son muchos para cualquiera, en especial para una bodega ubicada en una zona no tradicional de Sudamérica.
Los Cerros de San Juan posee una rica historia y ha forjado tradiciones propias gracias a las familias de inmigrantes llegados desde Europa que la crearon e hicieron crecer. Y esas historias se grafican en las etiquetas de sus vinos. En tantos años la bodega fue pasando de manos y a la vez por periodos de esplendor, o de flaquezas.
Desde hace dos años, la propiedad posee nuevos dueños, que esta vez han decidido por fin darle un nuevo impulso a la actividad vitivinícola en la zona. Uno de sus accionistas es Sebastián Planas de la familia propietaria de la empresa de transporte fluvial Colonia Express y también de Don Doménico S.A, hoy Bodega y Viñedos Huanacache en la provincia argentina de San Juan (pura coincidencia con los nombres).
Planas vio en esta inversión el potencial de generar un impacto positivo para ambas actividades mediante el impulso al enoturismo, una actividad que ha quedado demostrado en el mundo (Napa Valley, la Toscana o la propia Mendoza son dos grandes ejemplos) que es fundamental para dar sustentabilidad a bodegas de pequeña escala. La zona de Colonia posee varias pequeñas bodegas y a la vez puede complementarse perfectamente con las ubicadas en la zona de Carmelo, que ya han sabido aprovechar el fenómeno del enoturismo.
Por ello, Bodega Los Cerros de San Juan es la pieza clave de ese engranaje, y es donde primero focalizaron las inversiones para dotarla de nueva tecnología para la elaboración de vinos, con tanques de acero inoxidable, huevos de cemento y ánforas que tomaron el lugar que antes ocupaban parte de las viejas piletas de cemento, representando la nueva inversión 250 mil litros sobre los 750 mil de capacitad instalada total de la bodega.
Pero el proyecto va más allá del vino, incluye la mejora de los sectores de recepción al turismo (también en otra finca ubicada cerca de la ciudad de Colonia que adquirieron y plantaron hace dos años con nuevos viñedos) y, a futuro, el desarrollo de un sector donde se ofrecerán a la venta parcelas de viñedos con la posibilidad de que los inversores construyan sus propias casas de campo.
Se trata de una importante inversión que puso en valor el proyecto (que fue declarado monumento histórico y patrimonio de la Nación en diciembre del 2004) e incluye una nueva identidad visual, y el rebranding de los productos.
Los vinos de Los Cerros de San Juan
Pentavarietal: es un blend de Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y Tempranillo, que se elabora con las reservas los vinos sobresalientes de la bodega en las últimas añadas, con independencia del año de origen.
Maderos: es una línea Gran Reserva Roble, con Tannat y Cabernet Sauvignon, que se apoya en el concepto de la guarda en barricas, toneles y cascos.
Lahusen: es una línea de vinos que se creó como homenaje a la Familia fundadora de los Cerros de San Juan, de origen alemán. Estos vinos se desarrollan con variedades típicas de Alemania, en las cercanías de la Cuenca del Rhin, como Gewürztraminer, Riesling y Pinot Noir (Rosado y Tinto).
Cuna de Piedra: es una línea de vinos de guarda, cuyo nombre evoca las características del viñedo donde maduran las uvas y de la bodega donde nace el vino. Cuna Estate Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Chardonnay.
Goleta: representa la innovación, son blends jóvenes que rememoran cuando a mediados del Siglo XIX, lo fundadores de Los Cerros de San Juan, traían en su Goleta “Aldelheit” (que significa Nobleza) las barricas que luego de un par de meses en altamar enriquecían sus vinos.
Espumante Lahusen: Extra Brut Rosé Crianza con doce meses sobre lías. Coupage: Pinot Noir y Chardonnay.
Según el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, unidad ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR- administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza, el precio promedio del litro de vino exportado creció con relación al 2020 y el Malbec sigue manteniendo su liderazgo. Estados Unidos y Brasil se destacan como los destinos de mayor alza.
Si bien 2021 fue un año que continuó acarreando los efectos de la pandemia por COVID-19, el balance es prometedor para las exportaciones y la vitivinicultura argentina. Así lo señala el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, Unidad Ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR-, y administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza.
Es que a partir de la información emitida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y relevada por el Observatorio Vitivinícola Argentino, hasta noviembre de 2021 Argentina exportó U$S 756 millones, es decir, U$S 105 millones más que los U$S 651 millones exportados durante los once meses del mismo período de 2020, representando un crecimiento del 16,1% de las exportaciones de vino fraccionado.
En este sentido, el incremento se debe, tanto a un mayor volumen exportado en el orden de los 16,2 millones de litros; como por un mayor valor promedio del litro exportado, que pasó de U$S 3,48 a U$S 3,72 en el período comprendido entre enero y noviembre de cada año.
Pero ¿cuáles fueron los mercados que más demostraron este incremento? Según la información detallada por mercados, entre enero y octubre de cada año se advierte que el incremento en valores absolutos fue de U$S 89 millones (+15,1%), destacándose que tanto Estados Unidos como Brasil fueron los dos destinos que mayor alza presentaron, con U$S 16,9 millones y U$S 15,6 millones, respectivamente. A ello le siguen China, con U$S 8,57 millones de incremento; Canadá, con U$S 5,73 millones de crecimiento; y México, con U$S 5,69 millones de aumento en la facturación
Incluso el resto de los destinos, cuya participación respecto de los ocho principales mercados de exportación del vino argentino puede resultar baja, han tenido un desempeño para destacar, aportando U$S 34,5 millones de incremento al valor de las exportaciones argentinas.
A su vez, el vino tinto exportado en botella, y particularmente el Malbec, explican gran parte de este aumento del valor de las exportaciones. Es que este varietal más elegido por los mercados alcanzó un valor de U$S 427 millones entre enero y octubre de este año, con un crecimiento del 16,5% y una participación en el total de exportaciones de vino fraccionado del 55%.
Tanto es así que, de los U$S 89 millones de incremento en las exportaciones totales de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 versus enero/octubre 2020, el Malbec aportó U$S 60,3 millones, es decir un 68% de ese aumento total de vino fraccionado, constituyéndose en el principal motor de este crecimiento, con el que alcanzó los 102 millones de litros exportados, del total de 183,2 millones de litros.
Las exportaciones de vino fraccionado blanco también experimentaron un crecimiento en el período analizado, aumentando su valor en U$S 8,2 millones y 2 millones de litros. Los principales destinos en los cuales se registraron estos incrementos son: Estados Unidos y Brasil con un valor de U$S 3,5 millones cada uno.
En otro orden, el informe también destaca que las exportaciones de vino en botella siguen representando el 98,8% del valor de las exportaciones y el 93% del volumen, manteniendo esta característica de nuestros despachos que explican el importante valor promedio del precio de exportación del vino fraccionado.
Por último, en cuanto a los competidores, se puede decir que el comercio mundial continuó con tendencia creciente y que los aumentos más significativos fueron de Francia, que incrementó sus exportaciones de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 respecto al mismo período de 2020 en U$S 1.659 millones (+32,7%) e Italia que lo hizo en U$S 1.606 millones (+39,6%).
Entre enero y setiembre, Brasil vendió 690.400 cajas de 9 litros de vinos y espumosos, esto es 62% más que igual período de 2020.
Cuando hablamos de vinos en la región, además de los uruguayos que son buenos, Argentina y Chile aparecen como importantes productores en volumen y calidad. No así Brasil cuyo mercado vinícola aparece rezagado, hasta ahora, ya que en 2021 tuvo un importante incremento respecto a 2020, sin embargo hay que considerar las particularidades del año pasado que redujeron el comercio en todo el mundo y en todos los productos.
Entre enero y setiembre, Brasil vendió 690.400 cajas de 9 litros de vinos y espumosos, esto es 62% más que igual período de 2020.
Además, en el mercado interno brasileño, los vinos y los vinos espumosos rosados se han convertido en los favoritos de los consumidores.
Los datos surgen de un reporte elaborado por la auditora Ideal Consulting y divulgado por Consevitis-RS (Consejo de Planificación y Gestión para la Aplicación de Recursos Financieros para el Desarrollo de la Vitivinicultura de Rio Grande do Sul), informó UOL Economía.
Hubo bodegas que antes de finalizar el año alcanzaron las metas de exportación que se impusieron para todo 2021, es el caso de Salton que en noviembre había logrado cumplir con el desafío. El objetivo de la empresa era llegar a diciembre con una exportación anual por R$ 14 millones, pero en noviembre llevaba R$ 14,8 millones, ahora la espera cerrar 2021 con R$ 16,5 millones exportados, un aumento del 50% en comparación con 2020.
Maurício Salton, presidente de la bodega, explicó que el buen resultado se puede atribuir al tipo de cambio favorable y al “reconocimiento de la calidad del producto brasileño”. “El vino espumoso brasileño se está consolidando con el reconocimiento de calidad”, comentó.
El precio del dólar ayudó, según la visión de empresario, porque las exportaciones se ven favorecidas cuando el dólar sube porque el importador compra más productos brasileños con la misma cantidad de dólar.
CRECIMIENTO DEL CONSUMO INTERNO.
También hubo más ventas en el mercado local: entre octubre de 2020 y septiembre de 2021 el aumento fue del 2%, en comparación con el mismo período anterior. La venta total fue de 492,5 millones de litros.
Según los representantes de la industria, las cifras indican que el aumento del consumo de vino registrado en 2020 ha llegado para quedarse. La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) afirma que el aumento fue del 18,4% el año pasado.
Alexandre Miolo, director comercial de la bodega Miolo, dijo que los consumidores que ya bebían vino han llegado a conocer mejor las etiquetas nacionales, lo que también ha impulsado las ventas.
“Pero creo que lo más importante fue la entrada de nuevos consumidores en el mercado. No perdimos eso en 2021 y esperamos crecer más”, expresó en declaraciones recabadas por UOL Economía.
Una de esas innovaciones las presenta la vinicultura pues el bloque permitirá la comercialización de vino sin alcohol. La medida consiste en “la desalcoholización y la desalcoholización parcial del vino”.
El 6 de diciembre, se publicó la nueva Política Agrícola Común de la Unión Europea, que algunas publicaciones especializadas han definido como de “apertura a la innovación”.
Una de esas innovaciones las presenta la vinicultura pues el bloque permitirá la comercialización de vino sin alcohol. La medida consiste en “la desalcoholización y la desalcoholización parcial del vino”, publicó Vinetur, revista especializada en vinos.
Dicho de otra forma: obligatoriamente el vino debe tener una denominación de categoría, la norma aprobada implica que desde ahora en más esa categorización del vino puede ser e incluir la calidad de “desalcoholizado” o “parcialmente desalcoholizado” para el vino, el vino espumoso y el vino de aguja gasificado.
La desalcoholización total está limitada a los productos sin indicación geográfica o denominación de origen.
La desalcoholización parcial está autorizada para todos los vinos, vinos espumosos y vinos de aguja gasificados.
La diferencia entre el producto “desalcoholizado” y “parcialmente desalcoholizado”, se establece en 0,5% según parámetros de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) en 2012.
CÓMO DESALCOHOLIZAR.
Vinetur destaca que siguiendo las recomendaciones de la OIV (OIV-OENO 394A-2012), las operaciones de desalcoholización permitidas a fin de reducir parte o la casi totalidad del contenido de etanol en estos productos son la evaporación parcial al vacío y/o las técnicas de membrana y/o la destilación.
Este año Fucrea incorporó la granja a sus informes. El Ing. Agr. Marcelo Buschiazzo, coordinador granjero afirmó que “las empresas vitícolas Crea obtuvieron un resultado económico medido como ingreso de capital de US$ 1.772 por hectárea, frente a los US$ 466 de la zafra pasada”.
Hébert Dell’Onte | El ingreso de capital en las empresas vitícolas Crea fue de US$ 1.772 por hectárea, un claro incremento frente a los US$ 466 de la zafra anterior. Ese crecimiento se debe, en parte, al “aumento en el consumo de vino y consecuentemente fuerte baja en el stock de vinos en bodegas provocaron un aumento en los precios de comercialización de la uva, determinando una sensible mejora en el producto bruto y resultado económico”, dijo Buschiazzo en el informe elaborado y difundido en las últimas horas.
El ejercicio analizado (2020-2021) “estuvo pautada por algunas dificultades climáticas” como heladas tardías o las abundantes lluvias al comenzar la vendimia. Todo eso, pero fundamentalmente las precipitaciones “hicieron peligrar lo que finalmente fue una muy buena temporada”.
Los costos estuvieron en los US$ 6.283, eso “confirma una tendencia a la baja”. La mano de obra es el renglón que tiene “una incidencia relativa muy importante” representando “casi un 70% de los costos de producción, mientras que los costos de estructura llegan al 19% del total de los costos”.
En un año difícil en términos generales por el COVID-19, el vino pudo sacar ventaja de la pandemia. El consumo “fue afectado por la pandemia” ya que obligó a que las personas debieran están más tiempo en sus casas, lo cual “determinó un cambio en sus patrones de consumo” generándose “un fuerte aumento en el consumo de vinos, fundamentalmente de aquellas líneas de precios bajos”, explicó el técnico, es el caso de los vinos de mesa y vinos VCP de entrada de gama.
Otro dato aportado es la “fuerte variabilidad entre empresas” según “la combinación de variedades de uva que se producen, la calidad del producto obtenido y el destino final en la etapa de industrialización y elaboración del vino”.