Mojito de vino blanco, clericó, sangría y ponche de leche. Estos cuatro tragos son ideales para quienes aman el vino y quieren probarlo de una forma distinta.
MOJITO DE VINO BLANCO
El primer trago de esta lista es el mojito de vino blanco, una variación al tradicional trago que permite probar tanto el cóctel cómo el vino blanco de una forma distinta a la que estamos acostumbrados.
Se prepara de la misma forma que un mojito, pero con la diferencia de que utiliza como alcohol principal el vino blanco. A este se le suman limonada con gas (puede ser Sprite), limones exprimidos y menta fresca. También se le puede agregar azúcar si se busca un sabor más dulce.
CLERICÓ
El clericó es una de las formas más populares de tomar cocteles con vino. El mismo suele consumirse en las fiestas y durante el verano, siendo las cenas de Navidad y Año Nuevo las más populares.
El clericó se suele preparar en una jarra.
La mezcla incluye frutas de estación (principalmente naranja, manzana, banana, durazno, pera, kiwi, ciruela y frutilla) cortadas en cubos, vino blanco y azúcar, todo en una jarra grande que después se sirve de a tragos.
SANGRÍA.
La sangría, un trago muy similar al clericó pero que en lugar de tener vino blanco tiene vino tinto. Además, cuenta con algunas diferencias cómo lo es la inclusión de jugo de naranja y frutas como el limón o la lima.
La sangría es un trago ideal para el verano.
Pero lo más llamativo de este trago es sin lugar a dudas su nombre, el cual lo tiene ya que al terminarlo debe parecerse a sangre, pero con una consistencia un poco menos viscosa. Al igual que el clericó, se suele servir en jarra aunque también se puede preparar de manera particular en un vaso.
PONCHE DE LECHE.
Uno de los tragos más jugados de esta lista: el ponche con leche. Se trata de un cóctel que suele tomarse en Chile (conocido allí como «chupilca con leche») y que mezcla el vino tinto con leche condensada.
Se prepara con una botella de vino tinto frío y unos 200 mililitros de leche condensada, mientras que se deben batir bien fuerte al hacer la bebida hasta obtener una composición uniforme de color amoratado. También se le puede agregar canela y extracto de vainilla para dar mejor sabor.
Extracto de artículo de El Cronista. Fotos de El Cronista.
Al resaltar la cantidad precisa de agua que necesita cada vid, la tecnología está configurada para ayudar a los productores y permitirles tomar medidas para mejorar la eficiencia del agua.
Desde hace años la falta de agua es causa de preocupación para la producción agropecuaria. En los últimos tiempos los eventos extremos han acelerado el desasosiego generado por los temas vinculados al clima, y mientras se discuten tímidas acciones para revertir el proceso en el que nos encontramos, la tecnología parece ser capaz de presentarnos respuestas más efectivas y rápidas que la inacción humana. Esta vez se trata de un avance que proporciona a los viticultores lecturas de agua y nutrientes que pueden detectar cuándo una vid necesita atención.
Se necesitan 109 litros de agua para producir un vaso de vino de 125 mililitros, según las estadísticas de Water Footprint Network, una colaboración sin fines de lucro que tiene como objetivo abordar la crisis mundial del agua. Sin embargo, los viticultores se están poniendo cada vez más nerviosos por el cambio climático que limita las precipitaciones y cómo afectará sus medios de vida.
En respuesta, la startup de agrotecnología de Nueva Zelanda Croptide ha desarrollado sensores que pueden mejorar la eficiencia del agua en un 30-50% y hacer que la información sobre nutrientes y agua esté disponible para los productores a través de su teléfono inteligente mediante sensores con conexión internet que pueden transmitir datos en cuestión de segundos.
Al resaltar la cantidad precisa de agua que necesita cada vid, la tecnología está configurada para ayudar a los productores y permitirles tomar medidas para mejorar la eficiencia del agua. Con el cambio climático que conduce a una creciente escasez de agua en todo el mundo, según Croptide, la necesidad de este tipo de tecnología será cada vez más necesaria.
El cofundador de Croptide, Hamish Penny (foto), dijo que en el mundo hay “muchas regiones que se enfrentan a una grave escasez de agua y los productores están expresando la necesidad de un método rápido y confiable para recopilar los datos críticos necesarios sobre el uso del agua y la salud de las plantas”.
En la foto principal, el cofundador de Croptide, Hamish Penny, en un viñedo de Pernod Ricard (StartupDaily) – Artículo con datos de The Drinks Business.
La bodega Maschio es una viña y bodega de producción familiar desde el año 1953.
El titular de Desarrollo Rural del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos Rydstrom y técnicos de esa Dirección visitaron en Canelones el predio y bodega de la familia Maschio.
La bodega Maschio es una viña y bodega de producción familiar desde el año 1953.
A la llegada de Rydstrom el Ing. Agr. Franco Maschio, guió a los visitantes y contó sobre el establecimietno.
“Viña Maschio es un establecimiento familiar ubicado en la ruta 7 km 32.500. La empresa la inició mi bisabuelo Hércules Maschio en el año 1953, y mi abuelo Hugo fue quién tomó las riendas en el año 1972, esa fue su primera zafra donde la uva producida se vendía”, rememoró.
En 1974 “se construyó la bodega y el año siguiente fue la primera vinificación”, agregó.
Detalló que el establecimiento cuenta con 29 hectáreas plantadas, principalmente por uvas finas, destinadas a la elaboración de vino, con la posterior venta a granel, la mayoría del volumen, y una pequeña cantidad que se embotella para vender en la zona de Pando y para ofrecer a amigos y conocidos”.
El viñedo no fue la actividad principal de su abuelo Hugo que ejerció como actividad principal la de escribano, pero de allí salieron las inversiones para el viñedo y la construcción de la bodega.
Resaltó las dificultades que el sector productivo ha tenido en varios momentos. La bodega “hoy cuenta con 10 trabajadores fijos, y trabajadores zafrales para realizar actividades como podas o la cosecha de la uva”.
El viñedo comenzó un emprendimiento propio de “una marca de vinos Rebel orientado a un público joven y con eso cambiar un poco el modelo de negocio de la bodega”, dijo Franco Maschio.
La marca de vinos se comercializa en varios puntos del país, Montevideo, Pando, balnearios de la costa y Paysandú, con aspiraciones a crecer en nuevos mercados; son dos los tipos de vino, rosé y tinto, ambos de las variedades Marselan y Tannat, y se aspira a seguir agregando variedades para próximas vendimias. (Con datos del MGAP).
El objetivo es promocionar a nivel nacional e internacional los atractivos turísticos e históricos que posee Carmelo y su zona; también desarrollar el turismo interno al más alto nivel, proyectando en pantalla gigante videos del Uruguay.
Carmelo (Colonia), la bicentenaria capital de la uva y el vino, zona vitivinícola por excelencia, posee un entorno rural de prestigiosos viñedos y bodegas, algunas de ellas premiadas a nivel mundial, comienza en febrero la vendimia, motivo para festejar con gran orgullo el fruto de todo un año de intenso trabajo. Así nació hace 49 años la Fiesta Nacional de la Uva, que este año se desarrollará desde el 11 al 13 de febrero.
El evento tendrá lugar en la pista de atletismo Marcelo Bianchi (Carmelo, Colonia) desde las 19.00 horas.
El objetivo es promocionar a nivel nacional e internacional los atractivos turísticos e históricos que posee Carmelo y su zona; también desarrollar el turismo interno al más alto nivel, proyectando en pantalla gigante videos del Uruguay.
Asimismo, se busca dar a conocer la calidad con sus uvas y vinos finos, reunir para disfrutar durante tres noches a las familias de la zona, del país y turistas de distintos Países.
EL PROGRAMA.
La 49a.Fiesta Nacional de la Uva reúne en el escenario mayor a partir de las 20.00 a más de 20 grupos de música, danzas, solistas de la música tropical, folclórica, tango, pop latino, de Uruguay, Argentina y Brasil.
Habrá humoristas, concursos, elección de Reina Nacional y Reina Niña de la Uva. Una programación para todas las edades y gustos, además de fuegos artificiales, y otras atracciones que son deleite de todos.
BENEFICIO.
Instituciones de bien a la Comunidad, obtienen ingresos a través de venta de productos.
TURISMO.
Excelentes atracaderos de yachtes, lugares históricos, ruta del vino, restaurantes y hoteles de primer nivel para todas las economías, camping y fantásticas playas junto a la más cordial hospitalidad de la gente de Carmelo, son además motivos para visitarnos del 11 al 13 de febrero y brindar juntos en la Fiesta Nacional de la Uva.
AUSPICIOS:
Anualmente, ministerios, intendencias, entes, municipios, empresas, instituciones, medios de comunicaciones, avalan y brindan su aporte a uno de los eventos más destacados del interior, incluida en la Guía de Fiestas Tradicionales del Uruguay del Ministerio de Turismo, Ministerio de Educación y Cultura, OPP, siendo piezas fundamentales para lograr cristalizar los objetivos que se trazan, permitiendo con su actitud concretarlos y fundamentalmente apostar al interior.
ORGANIZACIÓN.
Una familia es la que, desde hace 49 años sus sueños se convierten en realidad, logrando que miles de personas de todas las edades vivan una fiesta de sana diversión, orgullo de Carmelo.
La Bodega Los Cerros de San Juan es la más antigua del Uruguay y cobra nuevo impulso. Cuenta con una historia de 165 años, que son muchos para cualquiera, en especial para una bodega ubicada en una zona no tradicional de Sudamérica.
Los Cerros de San Juan posee una rica historia y ha forjado tradiciones propias gracias a las familias de inmigrantes llegados desde Europa que la crearon e hicieron crecer. Y esas historias se grafican en las etiquetas de sus vinos. En tantos años la bodega fue pasando de manos y a la vez por periodos de esplendor, o de flaquezas.
Desde hace dos años, la propiedad posee nuevos dueños, que esta vez han decidido por fin darle un nuevo impulso a la actividad vitivinícola en la zona. Uno de sus accionistas es Sebastián Planas de la familia propietaria de la empresa de transporte fluvial Colonia Express y también de Don Doménico S.A, hoy Bodega y Viñedos Huanacache en la provincia argentina de San Juan (pura coincidencia con los nombres).
Planas vio en esta inversión el potencial de generar un impacto positivo para ambas actividades mediante el impulso al enoturismo, una actividad que ha quedado demostrado en el mundo (Napa Valley, la Toscana o la propia Mendoza son dos grandes ejemplos) que es fundamental para dar sustentabilidad a bodegas de pequeña escala. La zona de Colonia posee varias pequeñas bodegas y a la vez puede complementarse perfectamente con las ubicadas en la zona de Carmelo, que ya han sabido aprovechar el fenómeno del enoturismo.
Por ello, Bodega Los Cerros de San Juan es la pieza clave de ese engranaje, y es donde primero focalizaron las inversiones para dotarla de nueva tecnología para la elaboración de vinos, con tanques de acero inoxidable, huevos de cemento y ánforas que tomaron el lugar que antes ocupaban parte de las viejas piletas de cemento, representando la nueva inversión 250 mil litros sobre los 750 mil de capacitad instalada total de la bodega.
Pero el proyecto va más allá del vino, incluye la mejora de los sectores de recepción al turismo (también en otra finca ubicada cerca de la ciudad de Colonia que adquirieron y plantaron hace dos años con nuevos viñedos) y, a futuro, el desarrollo de un sector donde se ofrecerán a la venta parcelas de viñedos con la posibilidad de que los inversores construyan sus propias casas de campo.
Se trata de una importante inversión que puso en valor el proyecto (que fue declarado monumento histórico y patrimonio de la Nación en diciembre del 2004) e incluye una nueva identidad visual, y el rebranding de los productos.
Los vinos de Los Cerros de San Juan
Pentavarietal: es un blend de Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y Tempranillo, que se elabora con las reservas los vinos sobresalientes de la bodega en las últimas añadas, con independencia del año de origen.
Maderos: es una línea Gran Reserva Roble, con Tannat y Cabernet Sauvignon, que se apoya en el concepto de la guarda en barricas, toneles y cascos.
Lahusen: es una línea de vinos que se creó como homenaje a la Familia fundadora de los Cerros de San Juan, de origen alemán. Estos vinos se desarrollan con variedades típicas de Alemania, en las cercanías de la Cuenca del Rhin, como Gewürztraminer, Riesling y Pinot Noir (Rosado y Tinto).
Cuna de Piedra: es una línea de vinos de guarda, cuyo nombre evoca las características del viñedo donde maduran las uvas y de la bodega donde nace el vino. Cuna Estate Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Chardonnay.
Goleta: representa la innovación, son blends jóvenes que rememoran cuando a mediados del Siglo XIX, lo fundadores de Los Cerros de San Juan, traían en su Goleta “Aldelheit” (que significa Nobleza) las barricas que luego de un par de meses en altamar enriquecían sus vinos.
Espumante Lahusen: Extra Brut Rosé Crianza con doce meses sobre lías. Coupage: Pinot Noir y Chardonnay.
Según el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, unidad ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR- administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza, el precio promedio del litro de vino exportado creció con relación al 2020 y el Malbec sigue manteniendo su liderazgo. Estados Unidos y Brasil se destacan como los destinos de mayor alza.
Si bien 2021 fue un año que continuó acarreando los efectos de la pandemia por COVID-19, el balance es prometedor para las exportaciones y la vitivinicultura argentina. Así lo señala el informe presentado por el Observatorio Vitivinícola Argentino, Unidad Ejecutora de la Corporación Vitivinícola Argentina -COVIAR-, y administrada por la Bolsa de Comercio de Mendoza.
Es que a partir de la información emitida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) y relevada por el Observatorio Vitivinícola Argentino, hasta noviembre de 2021 Argentina exportó U$S 756 millones, es decir, U$S 105 millones más que los U$S 651 millones exportados durante los once meses del mismo período de 2020, representando un crecimiento del 16,1% de las exportaciones de vino fraccionado.
En este sentido, el incremento se debe, tanto a un mayor volumen exportado en el orden de los 16,2 millones de litros; como por un mayor valor promedio del litro exportado, que pasó de U$S 3,48 a U$S 3,72 en el período comprendido entre enero y noviembre de cada año.
Pero ¿cuáles fueron los mercados que más demostraron este incremento? Según la información detallada por mercados, entre enero y octubre de cada año se advierte que el incremento en valores absolutos fue de U$S 89 millones (+15,1%), destacándose que tanto Estados Unidos como Brasil fueron los dos destinos que mayor alza presentaron, con U$S 16,9 millones y U$S 15,6 millones, respectivamente. A ello le siguen China, con U$S 8,57 millones de incremento; Canadá, con U$S 5,73 millones de crecimiento; y México, con U$S 5,69 millones de aumento en la facturación
Incluso el resto de los destinos, cuya participación respecto de los ocho principales mercados de exportación del vino argentino puede resultar baja, han tenido un desempeño para destacar, aportando U$S 34,5 millones de incremento al valor de las exportaciones argentinas.
A su vez, el vino tinto exportado en botella, y particularmente el Malbec, explican gran parte de este aumento del valor de las exportaciones. Es que este varietal más elegido por los mercados alcanzó un valor de U$S 427 millones entre enero y octubre de este año, con un crecimiento del 16,5% y una participación en el total de exportaciones de vino fraccionado del 55%.
Tanto es así que, de los U$S 89 millones de incremento en las exportaciones totales de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 versus enero/octubre 2020, el Malbec aportó U$S 60,3 millones, es decir un 68% de ese aumento total de vino fraccionado, constituyéndose en el principal motor de este crecimiento, con el que alcanzó los 102 millones de litros exportados, del total de 183,2 millones de litros.
Las exportaciones de vino fraccionado blanco también experimentaron un crecimiento en el período analizado, aumentando su valor en U$S 8,2 millones y 2 millones de litros. Los principales destinos en los cuales se registraron estos incrementos son: Estados Unidos y Brasil con un valor de U$S 3,5 millones cada uno.
En otro orden, el informe también destaca que las exportaciones de vino en botella siguen representando el 98,8% del valor de las exportaciones y el 93% del volumen, manteniendo esta característica de nuestros despachos que explican el importante valor promedio del precio de exportación del vino fraccionado.
Por último, en cuanto a los competidores, se puede decir que el comercio mundial continuó con tendencia creciente y que los aumentos más significativos fueron de Francia, que incrementó sus exportaciones de vino fraccionado entre enero y octubre de 2021 respecto al mismo período de 2020 en U$S 1.659 millones (+32,7%) e Italia que lo hizo en U$S 1.606 millones (+39,6%).