Inteligencia artificial en la agricultura, una realidad cambiante y sorprendente que ya está entre nosotros.

Inteligencia artificial en la agricultura, una realidad cambiante y sorprendente que ya está entre nosotros.

La forma en que nos alimentamos está cambiando. La inteligencia artificial también cambiará la agricultura. ¿Esta nueva tecnología será una oportunidad para la seguridad alimentaria en el futuro?

Alemania | DW Documental | Todo El Campo | Crisis climática y suelos agotados, los agricultores de todo el mundo temen por su futuro; nuestra seguridad alimentaria está en peligro. Las Naciones Unidas quieren acabar con el hambre en el mundo para 2030. La llegada de la inteligencia artificial podría ayudar a garantizar la producción de alimentos.

En Camerún, Adamou Nchange Kouotou ha desarrollado una aplicación asistida por inteligencia artificial que los agricultores pueden utilizar para escanear sus cultivos. Esto les permite reconocer si las plantas están sanas y averiguar qué plagas hay y cómo combatirlas. Esto supone una ayuda directa para muchos pequeños agricultores que cultivan suelos degradados en la región subsahariana.

En el sur de España, la huerta de Europa, Joaquín Soriano Fernández confía en los sensores para garantizar la temperatura y humedad adecuadas en sus invernaderos. Un algoritmo de autoaprendizaje garantiza que los agricultores de la región, azotados por la sequía, puedan regar con mayor precisión y ahorrar así mucha agua.

En Madrid, la ingeniera Roemi Fernández Saavedra investiga nuevas tecnologías de recolección. Su robot recolector de dos brazos ya puede reconocer la forma de tomates y berenjenas maduros. Su objetivo es reducir costos y desperdicios y liberar a las personas de condiciones laborales indignas.

Uno de los mayores problemas es el desperdicio de alimentos. Sólo en Alemania once millones de toneladas de alimentos acaban cada año en la basura. El 17% de esto ocurre en restaurantes y cantinas. Por este motivo, un comedor de empresa en Lünen utiliza ahora un sistema de previsión de autoaprendizaje que predice diariamente qué platos pueden tener mayor demanda durante la pausa del almuerzo.

Un obstáculo importante al utilizar la IA son las cuestiones éticas.

Ameca, el robot humanoide más desarrollado del mundo, guía el reportaje con sus valoraciones: ¿Cuáles son el potencial y los límites de la IA?

Inteligencia artificial en la agricultura: herramienta aliada, no varita mágica.

Inteligencia artificial en la agricultura: herramienta aliada, no varita mágica.

La inteligencia artificial irrumpe como aliada estratégica para modernizar la cadena agroalimentaria, afrontar el cambio climático y mejorar la competitividad sin dejar a nadie atrás.

España | Todo El Campo | En el mundo entero, la cadena agroalimentaria atraviesa un contexto difícil, que en términos generales puede reducirse a la complejidad del mundo rural y urbano, los nuevos hábitos de consumo, deerminadas políticas, las crisis climáticas, los megaincendios y la pérdida de biodiversidad.

A lo anterior se suma el despoblamiento rural -que también es un fenómento global- y la transición a un mundo que busca ser cada vez más verde y digital.

Todo eso obliga a construir una cadena agroalimentaria que funcione para consumidores, productores y también, para el medio ambiente. Es lo que se denomina una cadena agroalimentaria sostenible.

LA DIGITALIZACIÓN Y LA IA COMO PODEROSA HERRAMIENTA.

Por todas esas razones o causas, la digitalización no es opcional y es la propia cadena agroalimentaria la que necesita un importante proceso de digitalización: la irrupción de sensores, internet de las cosas, big data y datos abiertos permite avanzar hacia alimentos sanos y seguros, mayor eficiencia energética y reducción de residuos.

La tecnología digital tiene mucho para aportar con una creciente y sorprendente capacidad para analizar datos, reconocer patrones y utilizarlos para tomar mejores decisiones y desarrollar capacidades predictivas.

La inteligencia artificial (IA) es una poderosa herramienta para hacer frente a la creciente complejidad en la agricultura moderna.

La recopilación intensiva de datos allana el camino para que agricultores o ganaderos y demás actores de la cadena agroalimentaria adopten la IA como práctica cotidiana, y los algoritmos permiten analizar grandes cantidades de datos de muchos sensores para descubrir interacciones.

Pero, igualmente, hay que tener en cuenta los riesgos potenciales exigentes.

Desde Bruselas -la llamada capital de la Unión Europea- insiste en que la IA puede cambiar nuestras vidas. Advierte en su Libro Blanco sobre Inteligencia Artificial que la IA se está desarrollando rápido y que pronto mejorará la eficiencia de la agricultura, y contribuirá a la mitigación del cambio climático.

El Plan Coordinado de Inteligencia Artificial de la UE prevé inversiones de 20.000 millones de euros al año para eliminar la fragmentación y garantizar una IA segura e inclusiva. Sin embargo, la clave no es gastar más, sino invertir mejor. Además, su uso, como se ha comentado anteriormente, exige responsabilidad: es necesario identificar y validar fuentes y así cultivar conocimiento con nueva información.

DE LOS DATOS A LA TOMA DE DECISIONES.

El mayor cambio que puede aportar la IA no reside en los robots más llamativos, sino en la capacidad de analizar datos inteligentemente, reconocer patrones triviales y no triviales y usarlos para tomar mejores decisiones y desarrollar capacidades predictivas.

Esta afirmación es clave: la IA no sustituye al agricultor, sino que amplifica su conocimiento. Un ejemplo es el control de riego de precisión, que combina sensores instalados en las plantas, agentes inteligentes, datos meteorológicos y análisis de mercado, por ejemplo, para ajustar el riego en tiempo real. Estas prácticas reducen el consumo de agua y energía, y optimizan la calidad de la cosecha.

La sensorización y la teledetección espacial, con satélites como los Sentinel I, II, III y V, drones de ala fija, multirrotores o pseudo satélites, permiten monitorizar cultivos y ganado a diversas altitudes. Estas plataformas generan datos que se integran en los espacios de datos agrícolas y alimentan algoritmos de IA capaces de detectar plagas tempranas, estimar rendimientos y optimizar rutas logísticas.

La complementariedad e interacción entre satélites, drones y sensores de campo, junto con la observación del clima, ofrece un sistema de vigilancia integral que soporta la toma de decisiones a escala local y global.

Otro campo prometedor son los gemelos digitales: modelos virtuales que reproducen el comportamiento de una explotación o de la cadena logística. Se han utilizado en la cadena de transporte de productos hortícolas frescos para anticipar condiciones y prevenir pérdidas, y permiten probar cambios sin riesgo.

La IA también impulsa la robotización en la cadena agroalimentaria: tractores autónomos que realizan labores repetitivas, drones que monitorizan cultivos, y robots que recolectan fruta sin dañarla. Estas tecnologías pueden liberar mano de obra para tareas de mayor valor y mejoran el bienestar laboral.

La irrupción de la IA generativa añade nuevas posibilidades. Esta clase de modelos puede crear ideas y contenidos nuevos, desde conversaciones hasta imágenes o música. Utiliza modelos básicos que se adaptan a tareas específicas con pocos datos de ejemplo. En el sector, por ejemplo, esto permite generar simulaciones de crecimiento de cultivos, diseñar etiquetas más atractivas o incluso sugerir recetas fitosanitarias basadas en stock disponible.

Pero la IA no solo mejora la producción. Puede ayudar a comunicar con los consumidores y a reforzar la confianza. Herramientas de trazabilidad basadas en blockchain y análisis de sentimiento permiten mostrar el origen del producto, la huella de carbono y las prácticas de bienestar animal. Esto genera valor añadido y permite diferenciarse en mercados saturados. De este modo, la experiencia del consumidor se convierte en un activo estratégico.

HERRAMIENTA PODEROSA, PERO CON CAUTELA.

Aunque la IA puede ser un catalizador, no hay que perder de vista los retos. La tecnología debe implantarse gradualmente: empieza con herramientas muy útiles y escala.

Muchas explotaciones familiares temen quedar rezagadas frente a grandes productores. Para evitarlo, se requieren políticas públicas que faciliten el acceso a la conectividad, subvenciones para sensores y drones, y programas de alfabetización digital y formación continua para agricultores y ganaderos.

Las cooperativas y organizaciones profesionales pueden desempeñar un papel clave agregando datos de sus socios y negociando con proveedores de tecnología para asegurar precios justos y evitar dependencia de plataformas privadas.

Además, hay que abordar la brecha digital entre territorios. Sin cobertura de banda ancha, la IA no despegará. La inversión en 5G rural y satélites de órbita baja se vuelve imprescindible.

También resulta crítico desarrollar legislación que asegure la soberanía y la privacidad de los datos y que evite que unas pocas multinacionales controlen la información.

Autor Jesús Regodón Ruiz, cuyos artículos se pueden seguir aquí: Publicaciones de Jesús Regodón Ruiz

En base a artículo de Plataforma Tierra de Fundación Grupo Cajamar.

Brasil. Los drones ganan espacio en la agricultura.

Brasil. Los drones ganan espacio en la agricultura.

El uso de drones en la agricultura está cada vez más presente, tanto en cantidad como en diversidad de aplicaciones

Brasilia, Brasil | Todo El Campo | ¿Comprar su propio dron para la fumigación agrícola o contratar a un proveedor de servicios? ¿Qué cultivos agrícolas ya están utilizando esta tecnología? ¿Son prometedores los resultados?, son preguntas que se hace todo productor antes de invertir en drones para incorporar esa tecnología en su predio.

En Brasil, expertos investigaron sobre todas esas interrogantes y elaboraron un documento, “Uso de drones agrícolas en Brasil: de la investigación a la práctica, Documento 474” (*) cuyos autores son Rafael Moreira Soares, investigador de Embrapa Soja (PR), y el empresario Eugênio Passos Schröder. El documento presenta los aspectos regulatorios, el uso de la tecnología por parte de los proveedores de servicios y los agricultores, analiza los resultados de investigaciones nacionales e internacionales y describe ejemplos prácticos de su aplicación en varios cultivos relevantes, informó Embrapa.

El uso de drones en la agricultura está cada vez más presente, tanto en cantidad como en diversidad de aplicaciones.

Rafaél Moreira explicó: “Los modelos más comunes son los multirrotores y los modelos de ala fija, con motorización eléctrica por baterías”.

Agregó que “se clasifican según su peso y altura máxima de vuelo permitida, disponiendo de numerosos tipos de hardware, software, cámaras y sensores, que permiten la ejecución de diversos procesos, como, por ejemplo, el mapeo georreferenciado, la monitorización, la producción de imágenes y, en el caso de los drones agrícolas, la aplicación de productos líquidos y sólidos de forma automatizada”.

El investigador expresó que los drones agrícolas tienen sus propias características en su proceso de fumigación, diferenciándose tanto de los pulverizadores terrestres como de los aviones agrícolas, lo que representa una tecnología intermedia entre estos sistemas. “Por lo tanto, es fundamental un análisis cuidadoso antes de su adopción, asegurando que la tecnología agregue beneficios a la actividad agrícola”.

Explicó que todavía faltan datos e investigaciones para determinar, por ejemplo, la tasa de aplicación de la pulverización, la velocidad y la altura del trabajo, el rango de pulverización, la deposición y la uniformidad de las gotas, la deriva, la mezcla de productos y el control del objetivo biológico. “Algunas ventajas inherentes de la fumigación con drones no requieren pruebas mediante la investigación, aunque la medición de algunas de estas ventajas puede proporcionar información valiosa sobre el uso de la tecnología”.

El científico también destacó que la zona aún necesita muchos ya que el equipamiento está en plena evolución y se moderniza cada año. “Es un trabajo incesante, porque, además de actualizar las máquinas, la diversidad de cultivos, productos y objetivos involucrados es cada vez mayor”, evaluó Soares.

Un ejemplo de cambio en la tecnología es la tendencia de adoptar boquillas rotativas en los principales modelos de drones utilizados en el mercado, reemplazando las tradicionales puntas hidráulicas. “La boquilla giratoria consta de una punta con un disco giratorio de alta velocidad que divide el líquido en gotas y ofrece la opción de controlar el tamaño de las gotas generadas, lo que puede aumentar la uniformidad del espectro de gotas en comparación con las puntas hidráulicas, ya que elimina las gotas muy finas que causan deriva”, sostuvo, al tiempo que enfatiza que la mayoría de las boquillas rotativas pueden operar desde gotas finas hasta ultra gruesas.

EL DRON COMO NEGOCIO.

Con el lanzamiento de modelos de drones con tanques de 40 litros o más, a partir de 2022, se permitió fumigar más de 100 hectáreas por día con un solo dron, lo que aumentó su atractivo en el campo. Según Soares, la inversión en la estructura de apoyo para el uso del dron por parte del agricultor suele ser menor que la de un proveedor de servicios. “Esto se debe a que es probable que el agricultor ya tenga un vehículo para transportar el dron, un empleado o familiar para ayudar, un mezclador de pulverización de suelo para adaptarse al uso con el dron, entre otras cosas”.

Según el empresario Eugênio Passos Schröder, la inversión necesaria para montar un negocio de drones para fumigación requiere inversión no solo en el dron, sino también en la adquisición de accesorios, vehículos para atender la operación; estructura administrativa y capital de trabajo. “Esto significa que, en un cálculo aproximado, la inversión total equivale a unas tres veces el valor del equipo de drones que se pretende comprar”.

“Es necesario hacer una planificación detallada de sus necesidades y un análisis financiero cuidadoso para determinar la inversión necesaria para comenzar a proporcionar servicios de fumigación”, añadió.

(*) Infoteca-e: Uso de drones agrícolas en Brasil: de la investigación a la práctica.

Fuente: Portal Embrapa

Inteligencia artificial, inteligencia humana: juntos para innovar.

Inteligencia artificial, inteligencia humana: juntos para innovar.

Lo que llamamos “inteligencia” artificial es una herramienta muy útil para acelerar los procesos de toma de decisiones, pero no puede sustituir a la creatividad humana; tampoco incluye la intuición y la imaginación, es decir, las emociones.

Por Leo Bertozzi |Lombardía, Italia | Clal News | Todo El Campo | La palabra “inteligencia” proviene del latín “intelligere”, que significa “comprender”. Lo que llamamos “inteligencia” artificial (IA)es una herramienta muy útil para acelerar los procesos de toma de decisiones, pero no puede sustituir a la creatividad humana. Es importante innovar poniendo a disposición una gran cantidad de datos e información en poco tiempo, pero no incluye la intuición y la imaginación, es decir, las emociones.

Por lo tanto, se deben tomar algunas precauciones para aplicar esta tecnología. En primer lugar, es necesario identificar la estrategia que se quiere seguir y utilizar la IA para explorar, profundizar, verificar, pero no para decidir. Esta valiosa herramienta fue construida para analizar lo que ya existe en el mundo digital, por lo que es muy útil para examinar el comportamiento de compra, pero no indica las razones de las elecciones que hacen los consumidores.

Por ejemplo, se pondrá en primer plano la sostenibilidad como criterio para construir un nuevo producto, pero luego habrá que ver si el consumidor lo comprará a ese precio o si elegirá uno más barato y menos sostenible.

Por lo tanto, es útil utilizar la IA para operar más rápidamente, para evaluar más posibilidades, para analizar una gran cantidad de datos que son imposibles de examinar manualmente. Pero la validación, la decisión, la elección, deben permanecer en la esfera humana.

Por lo tanto, se podría decir que debemos adoptar el enfoque de la inteligencia híbrida, es decir, no confiar todo a la máquina o a las personas, sino adoptar el potencial de ambos. Obviamente utilizando las facultades cognitivas y emocionales de cada persona.

EL AUTOR. El autor del artículo es Leo Bertozzi, ingeniero agrónomo, experto en la gestión de la producción agroalimentaria de calidad y la cultura láctea, columnista Clal News.

Orsi en Brasil: “La inteligencia artificial puede potenciar el desarrollo sostenible del país”.

Orsi en Brasil: “La inteligencia artificial puede potenciar el desarrollo sostenible del país”.

La 17ª cumbre de BRICS, se relaizó en Brasil, y el presidente Luiz I. Lula da Silva fue quien invitó a Uruguay.

Montevideo | Todo El Campo | El presidente Yamandú Orsi participó de la cumbre del grupo BRICS, acrónimo de Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, primeros países en conformarlo, al que se han incorporado otros.

Bajo la temática central de “fortalecimiento del multilateralismo, asuntos económico-financieros e inteligencia artificial” se realizó una de las sesiones plenarias, en la que participó Orsi con un discurso de casi cuatro minutos.

La 17ª cumbre de BRICS, se realizó en Brasil, y el presidente Luiz I. Lula da Silva fue quien invitó a Uruguay.

ORSI DESTACÓ LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Al hacer uso de la palabra, Orsi planteó la importancia de la inteligencia artificial. Explicó que el mundo vive un contexto caracterizado por fuertes tensiones e incertidumbre, la no observancia de los principios fundamentales del derecho internacional y un cuestionamiento del multilateralismo, sistema que defendió. Consideró como un imperativo ético, normativo y también una necesidad práctica en un mundo cada vez más interdependiente.

Entendió fundamental contar con un sistema basado en reglas para potenciar vínculos económicos que favorezcan el crecimiento de todos los países.

Mencionó el rápido avance de las tecnologías de la información y su incidencia en las sociedades. El Estado uruguayo -añadió- desarrolló una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial a partir del convencimiento de que esa tecnología puede potenciar el desarrollo sostenible, añadió.

Continuó diciendo que Uruguay está atento al auge de la inteligencia artificial generativa. “Nuestro país procura implementar un enfoque de políticas públicas para ayudar a orientar a los responsables de su gestión, asegurando que se aproveche al máximo el potencial innovador de la inteligencia artificial, al tiempo que se protege la propiedad intelectual y otros derechos”.

También consideró que el impulso diferenciador para las naciones será vertiginoso en los próximos años y que provendrá del acceso a la inteligencia artificial avanzada, por lo que señaló como necesario elaborar, entre todos, un plan estratégico para abarcar a todos los países.

Apeló a una gobernanza global e inclusiva en torno al tema para garantizar el uso ético, seguro, responsable, crítico y creativo de estas nuevas tecnologías en beneficio de la humanidad y contemplar las peculiaridades de los países en desarrollo.

AUDIO COMPLETO.

Yamandú Orsi
Inteligencia artificial en la agricultura, una realidad cambiante y sorprendente que ya está entre nosotros.

La inteligencia artificial potencializa al agro.

“La IA nos tiene que beneficiar a todos y sobre todo a nuestros agricultores, sin exclusiones.  El verdadero potencial de la IA se llevará a la práctica cuando nos sirva para enfrentar nuestros mayores desafíos colectivos”.

Montevideo | Todo El Campo | La llegada de la inteligencia artificial (IA) representa una gran revolución para el agro que ya está en marcha y que ofrece la posibilidad de mejorar la productividad, la sostenibilidad y la calidad de vida de los agricultores, y tocará al sector público y privado trabajar conjuntamente para asegurar que el potencial se concrete y que la nueva tecnología no deje a nadie atrás.  

Los caminos para hacer realidad esas aspiraciones fueron explorados por expertos en una sesión del Consejo Asesor para la Transformación de los Sistemas Agroalimentarios (Catsa) del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), integrado por personalidades que han realizado grandes contribuciones al sector agroalimentario tanto desde el ámbito público como el privado y el académico.

Ese Consejo Asesor es un espacio de diálogo, en el que se ponen sobre la mesa diferentes visiones acerca de los caminos para fortalecer y transformar el agro de las Américas.

Durante el debate se señaló que es imperativo que la incorporación de la IA sea un proceso inclusivo, con especial atención a los pequeños productores y agricultores familiares. Se advirtió, además, que la IA no debe ser considerada un fin en sí mismo, sino un medio para transformar la agricultura con enfoque en cadenas de valor.

LOS EXPOSITORES.

Los expositores principales fueron José Emilio Guerrero, profesor en la Universidad de Córdoba, España (UCO), quien se enfoca en aplicar IA para modernizar la agricultura; Carlos Alzate, experto en IA y CEO de AI Fund, desde la que asesora startups en el desarrollo de tecnología de aprendizaje automático; y Rosa Gallardo, directora de la Cátedra de Inteligencia Artificial y Agricultura de la UCO.

La presentación del debate la hicieron Manuel Otero y Hugo Chavarría, director general del IICA y gerente del Programa de Innovación y Bioeconomía y Coordinador de la Dirección de Cooperación Técnica del IICA, respectivamente.

OTERO: DEBE BENEFICIAR A TODOS, SIN EXCLUSIONES.

Otero subrayó que “la IA nos tiene que beneficiar a todos y sobre todo a nuestros agricultores, sin exclusiones.  El verdadero potencial de la IA se llevará a la práctica cuando nos sirva para enfrentar nuestros mayores desafíos colectivos”.

“La alianza entre IA y agricultura no está vinculada solo a la eficiencia productiva; está en juego el futuro que nos merecemos para la agricultura como un actor estratégico en nuestros modelos de desarrollo sostenible. La pregunta no es si vamos a usar IA o no. La pregunta es qué tipo de IA vamos a construir en función de nuestra identidad, nuestra cultura y en beneficio de quiénes”, agregó.

Los tres oradores (Guerrero, Alzate y Gallardo) coincidieron en la importancia de la cantidad y, especialmente, la calidad de los datos, de manera que la IA puede concretar su potencial para que las campañas sean más productivas en beneficio de los habitantes rurales y construir una agricultura más eficiente, productiva e inclusiva.

EMILIO GUERRERO: IDENTIFICAR OPORTUNIDADES, DETECTAR BRECHAS Y DEFINIR ACCIONES CONCRETAS.

Uno de los obstáculos actualmente en América Latina y el Caribe para la alianza necesaria entre agricultura e IA es que la región aún no cuenta con una posición común respecto de una adecuada gobernanza. Solo 7 países de 19 analizados en un estudio presentado por José Emilio Guerrero cuentan con políticas de IA vigentes; el resto, por cambios de signo de gobierno o porque no han iniciado el proceso de elaborarla, carecen de ella.

Guerrero apuntó que posicionar a la IA como un catalizador del desarrollo sostenible en la región será posible si se optimiza el ecosistema AgTech de manera responsable e inclusiva.

“El objetivo principal debe ser identificar oportunidades, detectar brechas y definir acciones concretas para promover un desarrollo virtuoso de la IA en la agricultura, la cadena agroalimentaria y el desarrollo rural de América Latina. Es imprescindible fomentar la cooperación regional y la creación de capacidades locales”, añadió.

ROSA GALLARDO: REVOLUCIÓN DE RITMO ACELERADO.

Rosa Gallardo subrayó el cambio que significa la irrupción de la IA y, aunque admitió que la agricultura ya ha atravesado otros procesos de transformaciones profundas, consideró que la particularidad de esta revolución es su ritmo acelerado.

“La IA -explicó- no es solo una innovación tecnológica; es un cambio cultural que tendrá impacto en todo el sistema agroalimentario. Es una transformación de múltiples dimensiones”.

Gallardo -que es doctora ingeniera agrónoma por la UCO y catedrática del Departamento de Economía Agraria de la misma universidad- dijo que en este contexto se debe generar confianza, explicando qué puede aportar la tecnología y qué no puede aportar, y es clave escuchar a los productores agropecuarios para conocer sus necesidades.

La académica consideró que la IA en el sector agropecuario es ya una realidad, pero queda mucho camino por recorrer e hizo hincapié en la importancia de las alianzas: “Este es un camino que no podemos recorrer cada uno de forma aislada. Para aprovechar el potencial de la IA en el agro es imprescindible trabajar juntos para capacitar, demostrar y acompañar”.

CARLOS ALZATE: LA IA GENERA MAYOR PRODUCTIVIDAD.

Carlos Alzate, quien promueve activamente la innovación tecnológica en América Latina señaló la importancia de los datos para que la IA en agricultura funcione bien, pero también la significación de la intervención humana.

“Yo diría -afirmó- que el combustible son los datos y el motor es la computación, pero se necesita al humano para conducir la máquina. En el futuro la IA no va a reemplazar a las personas, sino que será una simbiosis, en la que la actividad humana potenciará el rendimiento de la IA”.

Alzate mostró estudios que revelan que las empresas que incorporaron IA han aumentado significativamente su productividad y que ha habido un enorme salto en el último año en el empleo, especialmente, de IA generativa. En cuanto al impacto y alcances de la IA en agricultura, mencionó, entre otros rubros, la optimización de la producción, uso eficiente de recursos, control de plagas y enfermedades, automatización y robótica agrícola y gestión del negocio agropecuario.

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