Nuevo tractor de New Holland impulsado por gas metano.

Nuevo tractor de New Holland impulsado por gas metano.

El tractor T6 Methane Power de New Holland es el primer tractor de metano, diseñado para promover el uso de combustible más sostenibles, y ya está disponible para su uso porque alcanzó su fase de producción.

El modelo T6 Methane Power (foto) es la última incorporación de New Holland a la serie de tractores T6 y su siguiente paso hacia un ciclo agrícola completamente neutro en carbono. Este tractor cerrará ese círculo en la producción y el uso de energía.

Con el T6 Methane Power, los agricultores pueden utilizar residuos agrícolas o estiércol para generar combustible de biometano para este tractor. Los ganaderos y productores de leche pueden llevar este ciclo aún más lejos cuando producen biometano a partir de estiércol, restando CO2 del medio ambiente, lo que resulta en una huella de carbono negativa. Los agricultores pueden utilizar los subproductos de la biodigestión como fertilizantes naturales en sus campos, lo que cierra el ciclo energético.

“El T6.180 Methane Power es el resultado del trabajo pionero de New Holland en el uso de combustibles alternativos a través de nuestra estrategia Clean Energy Leader”, dijo Michael Cornman, gerente del segmento de ganado y lácteos de New Holland Agriculture North America. “Es un importante paso adelante en el camino hacia la descarbonización de la agricultura, y está sucediendo ahora, ya que el desarrollo de este tractor sostenible ha alcanzado su fase de producción. Está disponible comercialmente para nuestros clientes a partir de esta temporada 2022”.

aLTO RENDIMIENTO, BAJO COSTO.

El T6 Methane Power funciona con un nuevo motor de 6,7 litros desarrollado específicamente para aplicaciones agrícolas por FPT Industrial. Tiene una potencia nominal del motor de 145 hp., con una velocidad máxima del motor de 175 hp.

Incluso con una nueva fuente de combustible, el tractor T6 Methane Power puede igualar la potencia de sus equivalentes diesel, con el beneficio adicional de hasta un 30% de reducción en los costos de funcionamiento.

“Va a funcionar exactamente de la misma manera”, dice Joe Bufford, gerente de marketing de productos de New Holland. “Así que tendrá la misma potencia, el mismo par que el equivalente diesel. El rendimiento será idéntico”.

El motor también es capaz de funcionar con gas natural comprimido, lo que permite la flexibilidad del combustible si el biometano no está disponible.

Se utiliza un catalizador simple, libre de mantenimiento y de tres vías para el postratamiento de los gases de escape, eliminando la necesidad de recirculación de gases de escape y componentes de reducción catalítica selectiva, así como el fluido de escape diesel.

El tanque de gasolina en el T6 Methane Power tiene 49 galones de capacidad y está ubicado en la misma posición que el tanque en los modelos T6 regulares. Esto mantiene la visibilidad desde la cabina y no crea restricciones en el acceso. El almacenamiento de combustible debajo de la cabina se ha optimizado, lo que garantiza las ofertas actuales de tamaño de neumáticos de producción y la configuración de ancho de vía.

También están disponibles opciones adicionales, como válvulas de montaje medio. Para períodos prolongados entre llenados, el extensor de rango montado en la parte delantera opcional ofrece 71 galones adicionales de capacidad de combustible con una conexión atornillada a un puerto en la parte delantera del tractor. El vehículo también está equipado con puntos de conexión de gas en la parte delantera y trasera para el almacenamiento adicional de combustible montado en remolques o implementos.

LA CABINA.

La cabina T6 está equipada con una transmisión semi-powershift para cambios de marcha sin embrague. Posee transmisión autoshift, el mango multifunción tiene botones powershift, así como controles para el varillaje delantero y una secuencia de giros.

El tractor cuenta con una alta visibilidad general con un total de 63 pies cuadrados de vidrio, incluido un panel de techo de vidrio. También tiene un bajo nivel de ruido de 69 decibelios, además del motor ya de 5 decibelios más silencioso. Un sistema de suspensión de cabina opcional con dos aisladores de goma en las esquinas delanteras de la cabina y una barra estabilizadora con dos amortiguadores con resorte en la parte trasera mantienen la conducción suave y cómoda. Múltiples opciones de asientos disponibles están disponibles para elegir para adaptarse al nivel de comodidad que desea en la cabina.

(Fuente: Successful Farming. Foto: Futuro Farming).

Chacra rusa explora uso de drones agrícolas para aumentar el rendimiento del arroz.

Chacra rusa explora uso de drones agrícolas para aumentar el rendimiento del arroz.

La introducción de drones en la agricultura es un verdadero avance en la industria. Se ve una tendencia hacia la agricultura de precisión utilizando drones y hay un pleno convencimiento de que el nuevo proceso de cultivo de arroz dará a los agricultores la oportunidad de obtener una rentabilidad adicional.

Krasnodar, Rusia | PRNewswire-HISPANIC PR WIRE | En el sur de Rusia, el dron agrícola de XAG se ha introducido en el ciclo completo del cultivo de arroz. Trae nuevas esperanzas a los agricultores, ya que el uso de drones demuestra el potencial para reducir el costo de la producción de arroz. Frente a la escasez de agua relativamente escasa, la tecnología de drones de XAG puede ayudar a los agricultores rusos a obtener un rendimiento decente y apoyar la expansión de los territorios de los campos de arroz.

XAG, un líder mundial de innovaciones agrotecnológicas, ha estado ampliando sus drones agrícolas en el cultivo de arroz en China, Japón y Vietnam. Si bien Rusia ha contribuido a más del 10% de las exportaciones mundiales de granos y ha duplicado su producción de arroz, XAG ingresó al mercado ruso en 2021 para proporcionar a los agricultores locales herramientas agrícolas de precisión autónomas.

Bajo la observación de la Universidad Estatal de Kuban, el socio ruso de XAG, DSK Supply, inició un proyecto en la provincia de Krasnodar para cultivar cultivos de arroz utilizando drones de XAG. El objetivo del proyecto era verificar que los campos de arroz se puedan cultivar con mayor precisión utilizando menos agroquímicos con la ayuda de drones XAG. La efectividad de los drones agrícolas se probó en diferentes etapas de crecimiento, incluida la siembra, la fumigación de cultivos y la propagación de fertilizantes.

El arroz es el cultivo básico para más de la mitad de la población mundial. Sin embargo, el cultivo de arroz convencional solía ser intensivo en mano de obra y consumir recursos. Requiere una gran cantidad de agua, pesticidas y fertilizantes, lo que lleva a una pesada carga financiera de los productores de arroz que pagan altos costos de operación. Como el cambio climático también ha provocado escasez de agua, la producción de arroz se enfrenta a más desafíos para satisfacer las crecientes demandas.

DRON PARA SEMBRAR SEMILLAS Y CONTROLAR MALEZAS.

Para llevar a cabo la prueba de campo, se seleccionó un arrozal inundado en un área de 5,7 hectáreas para aplicaciones de drones en Krasnodar de Rusia durante la última temporada agrícola. Con baches, zanjas y orugas de tractores en el sitio, el campo de prueba marcado con pock dificultó la siembra de cultivos de arroz a mano.

El XAG Agricultural Drone, un vehículo aéreo no tripulado multifuncional, estaba equipado con el esparcidor JetSeed que venía al rescate de los trabajadores agrícolas. Podría volar libremente sobre la inestable tierra cultivada y distribuir uniformemente las semillas a tasas de siembra de 35 kg/ha y 50 kg/ha.

Después de que el piloto del dron ingresó los parámetros de siembra en el teléfono inteligente, las semillas germinadas se vertieron en el contenedor y la siembra comenzó con facilidad. En comparación con la siembra manual, el XAG Agricultural Drone podría navegar solo a nivel de centímetros y ahorrar significativamente tiempo de operación.

El dron también se utilizó para rociar agentes de protección de cultivos para el manejo de malezas por la noche. Cuando las semillas germinadas crecieron en los nuevos brotes de arroz, los agricultores deben eliminar las malas hierbas para evitar que estas plantas invasoras roben la luz solar, el agua y los nutrientes. Dado que los herbicidas pueden descomponerse rápidamente a través de la exposición a la luz solar abierta, el XAG Agricultural Drone se convierte en la mejor opción para que los productores de arroz hagan que los agentes protectores funcionen a plena capacidad.

Al conectarse a la red RTK, el dron con la tecnología patentada de pulverización de atomización inteligente de XAG podría permitir una mayor precisión, así como una mejor penetración en la capa inferior de la planta. Según los comentarios de los agrónomos, este método ayudó a reducir el consumo de productos químicos en un 30% y ahorrar agua hasta en un 90%.

REDUCIR EL USO DE FERTILIZANTES Y COSECHAR.

Además de la siembra y el control de malezas, la prueba de campo aplicó fertilizante nitrogenado utilizando los drones XAG para alimentar los cultivos de arroz y evitar la aplicación excesiva. Los fertilizantes nitrogenados como la urea juegan un papel clave en el aumento de los rendimientos de los cultivos. Pero también representa una de las mayores fuentes de emisión de gases de efecto invernadero agrícolas, que ha estado asumiendo la culpa del calentamiento global.

Con la ayuda de drones, se logró una distribución precisa y uniforme de los gránulos durante todo el proceso de crecimiento, desde la presiembra, la germinación hasta la siembra. Las plantas de arroz respondieron bien a los fertilizantes y mostraron signos positivos de cosecha después de las operaciones de propagación del dron.

Cuando los cultivos de arroz desarrollaron grandes panículas en setiembre, los agricultores rusos también utilizaron el XAG Agricultural Drone para la pulverización desecantes. El desecante es una sustancia que seca la planta en la raíz, lo que ayuda a garantizar que todos los cultivos de arroz se puedan cosechar al mismo tiempo. Gracias a la introducción del dron, se obtuvo un resultado decente en este proyecto de prueba a pesar de que la tierra infértil seleccionada inicialmente no era adecuada para la agricultura.

«La introducción de drones en la agricultura es un verdadero avance en la industria», dijo Lagvilava David, CEO de DSK Supply. «Hemos visto una tendencia hacia la agricultura de precisión utilizando drones y estamos plenamente convencidos de que el nuevo proceso de cultivo de arroz en Rusia dará a nuestros agricultores la oportunidad de obtener una rentabilidad adicional».

La próxima temporada, se espera que los agricultores rusos realicen un experimento más amplio con nuevas normas, nuevas variedades de arroz y nuevas condiciones. XAG y sus socios locales ampliarán la gama de posibilidades de la tecnología de drones autónomos para mejorar la resiliencia de la agricultura.

EMPRESA DE ROBÓTICA E INTELIGENCIA ARTIFICIAL.

Fundada en 2007, XAG es una empresa líder mundial en robótica e inteligencia artificial, así como el mayor fabricante de drones agrícolas del mundo. Con la misión de avanzar en la agricultura, se centra en el uso de la tecnología para potenciar la agricultura y ayudar a crear un futuro con seguridad alimentaria. Hasta diciembre de 2020, las tecnologías y soluciones de agricultura inteligente de XAG han llegado a 42 países y regiones, sirviendo a 9,31 millones de agricultores y 52 millones de hectáreas de tierras de cultivo.

Fuente XAG.

Reino Unido aprueba nueva ley para impulsar la investigación en edición genética vegetal.

Reino Unido aprueba nueva ley para impulsar la investigación en edición genética vegetal.

Con la medida se ayudará el desarrollo de nuevas variedades de cultivos que requieren menos fitosanitarios, que tienen menos impacto en el medio ambiente y que brindan una mejor nutrición.

La investigación en edición genética en plantas en el Reino Unido será mucho más fácil con las nuevas reglas presentadas por el Gobierno y que impulsarán la investigación y los ensayos de campo con variedades editadas genéticamente. Los ministros británicos explicaron que reducir los trámites burocráticos innecesarios en la investigación de edición de genes ayudaría a desarrollar nuevas variedades de cultivos que requieren menos fitosanitarios, que tienen menos impacto en el medio ambiente y que brindan una mejor nutrición.

Las nuevas reglas, adoptadas el pasado 20 de enero, se aplicarán solo a la investigación.

Este cambio es la primera parte de un enfoque gradual hacia el impulso de la edición genética por parte del Gobierno británico, que llega después de que se realizara el pasado año una consulta pública sobre esta materia. Los ministros han expresado repetidamente su apoyo a la edición genética, así como a la modificación genética (que no son lo mismo), como vías irrenunciables y seguras para modernizar la agricultura, la alimentación y luchar contra el cambio climático y los retos que plantea la seguridad alimentaria.

Jo Churchill, ministra de Innovación Agrícola y Adaptación climática, afirmó que “las nuevas tecnologías genéticas podrían ayudarnos a abordar algunos de los mayores desafíos de nuestra era, en torno a la seguridad alimentaria, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Ahora tenemos la libertad y la oportunidad de fomentar la innovación, mejorar el medio ambiente y ayudarnos a cultivar plantas más fuertes y resistentes al cambio climático”.

Los ensayos de campo aún requerirán notificación al Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales, y cualquier cultivo o alimento futuro estaría sujeto a requisitos de autorización específicos, como en la actualidad. Las nuevas reglas se aplican solo a la edición genética y busca acelerar los procesos de desarrollo de variedades que podrían obtenerse igualmente (aunque de forma más lenta e imprecisa) a través de la selección natural.

El Gobierno ha puesto de ejemplo varios desarrollos británicos en materia de edición genética vegetal, como son la remolacha azucarera resistente a virus comunes, el trigo que está adaptado a condiciones climáticas extremas o los tomates resistentes al moho. Los científicos han aplaudido este cambio. El profesor Nick Talbot, director ejecutivo del Laboratorio Sainsbury, en Norwich, ha afirmado que con la edición genética se pueden “lograr los resultados del fitomejoramiento tradicional, de una manera mucho más precisa, para producir alimentos nutritivos, así como cultivos más resilientes y que requieran menos fertilizantes”.

(Fundación Antama).

Brasil desarrolla caña de azúcar editada genéticamente.

Brasil desarrolla caña de azúcar editada genéticamente.

Son las variedades Cana Flex I y Cana Flex II, que presentan, respectivamente, mayor digestibilidad de la pared celular y mayor concentración de sacarosa en los tejidos vegetales. Responden a uno de los mayores retos del sector: aumentar el acceso de las enzimas a los azúcares atrapados en las células, lo que facilita la fabricación de etanol (de primera y segunda generación) y la extracción de otros bioproductos.

Científicos de la unidad de Agroenergía de Embrapa (Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria) desarrollaron la primera caña de azúcar editada genéticamente, considerada no transgénica en el mundo, según Resolución Normativa Nr. 16 de la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), emitida el 9 de diciembre de 2021.

Son las variedades Cana Flex I y Cana Flex II, que presentan, respectivamente, mayor digestibilidad de la pared celular y mayor concentración de sacarosa en los tejidos vegetales. Responden a uno de los mayores retos del sector: aumentar el acceso de las enzimas a los azúcares atrapados en las células, lo que facilita la fabricación de etanol (de primera y segunda generación) y la extracción de otros bioproductos.

Cana Flex I es el resultado del silenciamiento del gen responsable de la rigidez de la pared celular vegetal. Esta estructura fue modificada y presentó mayor “digestibilidad”, es decir, mayor acceso al ataque enzimático durante la etapa de hidrólisis enzimática, proceso químico que extrae compuestos de la biomasa vegetal.

FLEX II: MÁS SACAROSA.

La segunda variedad se generó silenciando un gen en tejidos vegetales, lo que provocó un aumento considerable en la producción de sacarosa en los tallos de la planta modelo, Setaria viridis.

“Una vez que identificamos esta característica de acumulación de azúcar en la planta modelo, transferimos este conocimiento al cultivo de caña de azúcar, que es el objetivo de nuestra investigación. Nuevamente, se observó un aumento de alrededor del 15% en sacarosa en el tallo de la caña de azúcar, así como un aumento de otros azúcares como la glucosa y la fructosa, también presentes en la planta, tanto en el jugo como en el tejido vegetal fresco”, explica el investigador de Embrapa, Hugo Molinari.

El equipo también observó aumentos del orden del 200% de azúcar en las hojas de caña.

“También hicimos pruebas para ver si el gen influía en mejorar la sacarificación, que es la conversión de la celulosa en azúcar industrial, y observamos un aumento de alrededor del 12%”, agrega el investigador.

Como ventajas de Cana Flex II, Molinari cita el aumento de la eficiencia en la producción de bioetanol, el descubrimiento de una variedad más apta para el procesamiento industrial, la obtención de un bagazo con mayor digestibilidad para su uso en la alimentación animal y la adición de valor a la cadena productiva de la caña de azúcar en su conjunto.

“En 2020/2021, la producción total estimada de azúcar en el mundo fue de 188 millones de toneladas, siendo Brasil responsable de 39 millones de toneladas, equivalente al 21% de la producción mundial”, dice Molinari.

Otro punto destacado por el investigador es la contribución del cultivo de la caña de azúcar a una matriz energética más limpia.

“Hoy sabemos que más del 45% de la matriz energética brasileña es renovable y que la caña de azúcar contribuye con una participación de más del 30% a esas fuentes renovables”, informa.

FLEX II: MÁS SACAROSA.

Embrapa Agroenergía ya venía estudiando genes relacionados con las aciltransferasas, enzimas responsables de la formación y modificación de la estructura de la pared celular de la planta y que permiten el acceso al azúcar.

“Concretamente en el caso de Cana Flex II, nuestro grupo identificó un gen candidato perteneciente a la familia de las aciltransferasas que resultó ser un activo biotecnológico muy prometedor y viable para aumentar la producción de azúcares en las gramíneas”, explica el investigador.

Ambos estudios utilizaron la técnica de edición genómica Crospr (Clustered Regularly Interspaced Short Palindromic Repeats), una técnica revolucionaria de manipulación de genes descubierta en 2012. La tecnología utiliza la enzima Cas9 para cortar el ADN en puntos específicos, modificando regiones específicas.

El descubrimiento le valió el Premio Nobel de Química en 2020 a las investigadoras que publicaron el primer artículo sobre el tema: Emmanuelle Charpentier y Jennifer A. Doudna.

FLEX II: RETORNO MÍNIMO DEL 10% ANUAL SOBRE LA INVERSIÓN.

Con la ayuda de la economista Rosana Guiducci, investigadora de Embrapa Agroenergía, la variedad Cana Flex II obtuvo un análisis de escenarios de adopción y evaluación de impactos económicos en el sector sucroenergético. El análisis fue objeto del trabajo final del MBA realizado por Molinari, en el que el economista fue codirector.

El trabajo realizado en el MBA buscó evaluar la viabilidad económica de esta nueva variedad encaminada a aumentar el contenido de azúcar y un mejor aprovecha[1]miento del bagazo y la paja para la producción de etanol de segunda generación (E2G).

Para estimar las ganancias económicas de la adopción de tecnología, el estudio evaluó dos escenarios posibles, uno optimista y otro conservador. El primero sería la expansión gradual de la adopción de Cana Flex II en un 1% anual, alcanzando el 10% de la producción observada en la cosecha de caña de azúcar 2020/2021 en Brasil después de diez años.

En el segundo escenario, más conservador, la tasa de expansión sería del 0,5% anual, alcanzando el 5% de la producción de caña de azúcar observada en la zafra 2020/2021 después de diez años.

“En ambos escenarios, consideramos que un ingenio estándar procesaría esta producción, destinando el 50% de la caña a la producción de azúcar y el 50% a etanol de primera generación, y el 60% de la paja y bagazo a la producción de etanol E2G en la planta”, informa Guiducci.

HUGO MOLINARI.

Molinari es licenciado en Agronomía por la Universidad Estatal de Londrina (2002), Magíster en Genética y Biología Molecular por la misma Universidad (2003), doctor en Agronomía por la Universidad Federal de Paraná (2006), trabajó como Científico Visitante en Rothamsted Research en Harpenden, Reino Unido, (2010) y en el Centro de Expresión Génica de Plantas (PGEC-ARS/USDA) en Albany, California, EE.UU. (2013). Desde 2007 es investigador de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa). Trabajó como profesor en la Maestría Profesional en Agronegocios de la Escuela de Economía de São Paulo FGV EESP (2008-2015). En 2020 fue nombrado miembro de pleno derecho de CTNBio, en el cargo de Especialista en Biotecnología designado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento. En Embrapa es presidente del Portafolio de Biotecnología Avanzada aplicada a la Agroindustria (2015-actualidad) y se desempeña como miembro de la Cámara Sectorial de la Cadena productiva de Cachaça (2018-presente). Tiene experiencia en Fisiología Vegetal, Biología Molecular, Ingeniería Genética y Edición Genómica, Tolerancia a la Sequía, obtención y caracterización de Plantas Genéticamente Modificadas y Bioseguridad de OGM. Actualmente, coordina proyectos estratégicos en red con caña de azúcar y sorgo enfocados en Premejoramiento, Mejoramiento Genético, Sistemas de Producción, Biotecnología e Insumos Biológicos. También coordina dos importantes proyectos de edición de genes en Embrapa que involucran cultivos de caña de azúcar, maíz, frijol y soja y, más recientemente, se hizo cargo de la coordinación de un proyecto en asociación con una empresa privada para desarrollar soluciones a través de rnai de uso tópico para el control de malezas, insectos plaga y nematodos en cultivos de algodón, maíz y soja.

Fuente: Unión de Gremios de la Producción e información propia. Foto de Hugo Molinari.

Holanda busca eliminar un tercio del ganado para reducir emisiones contaminantes

Holanda busca eliminar un tercio del ganado para reducir emisiones contaminantes

El gobierno del país europeo presentó un plan de 25.000 millones de euros para subvencionar a productores que se reubiquen, dejen de producir vacunos de carne y leche o transformen su producción intensiva en más extensiva.

El gobierno holandés presentó un plan de 25.000 millones de euros para subvencionar a los productores de ganado y reducir radicalmente el stock de ganado en el país.

El objetivo es eliminar un tercio de los animales en los próximos 13 años -tanto ganado carnicero como lechero- y reducir los niveles de contaminación por nitrógeno. Pero el proyecto que el nuevo gobierno de coalición pretende llevar adelante se encuentra con la férrea oposición del sector agrícola.

Los sindicatos del campo anunciaron que no aceptarían ninguna medida no voluntaria que afecte a su actividad.

Holanda es el mayor exportador de carne del continente europeo, con la densidad de ganado más alta de Europa, cuatro veces la del Reino Unido o Francia.

La Justicia holandesa falló en 2019 contra el Estado, encontrándolo omiso en el compromiso legal de la Unión Europea de reducir el nitrógeno producido por las actividades agrícolas e industriales.

En el caso del ganado, la fuente de contaminación es el estiércol mezclado con orina.

El plan del gobierno tiene un horizonte hasta 2035 y propone pagar a ganaderos para que se reubiquen o dejen de producir ganado, y a otros les ofrece financiar su transición de métodos intensivos a otros con menos animales en áreas más grandes.

Los grupos agrícolas quieren tiempo para reducir las emisiones a través de innovaciones tecnológicas.

Holanda no es el único país de Europa que enfrenta una crisis por las emisiones del ganado, y los analistas del sector sugieren que Dinamarca, Bélgica y Alemania pronto tendrán que considerar acciones similares.

Tecnología australiana que podría aplicarse en la región

Tecnología australiana que podría aplicarse en la región

Un investigador de la Universidad de Sydney hizo una puesta a punto de las oportunidades para reducir la brecha de los sistemas locales, pastoriles y a corral. “Hay muchas herramientas nuevas con distintos objetivos, pero la caravana electrónica que se usa desde hace décadas es la columna vertebral que permite integrar todos los datos y sacarles jugo para mejorar la productividad”, afirmó Luciano González en el Congreso de AAPA.

Luciano González, argentino y profesor de la Universidad de Sydney, presentó las últimas tecnologías de la ganadería australiana que podrían adaptarse a los sistemas locales, durante el 44º Congreso Argentino de Producción Animal (AAPA). Darío Colombatto de la FAUBA- CONICET y Cristian Feldkamp de CREA moderaron la charla e hicieron preguntas estratégicas para afrontar el desafío de achicar las brechas y mejorar la productividad. Un panel con expositores de lujo que hoy reproducimos en Valor Carne.

“Australia tiene sistemas productivos parecidos a los de la region , pero se aplican muchas tecnologías digitales y un punto crucial en este aspecto es el manejo de datos en cadena para poder tomar decisiones, creo que ahí está la gran oportunidad para avanzar”, afirmó González, presentado los últimos adelantos del país donde reside desde hace 15 años.

Estas innovaciones tienen distintos objetivos, desde mejorar la productividad, rentabilidad y sostenibilidad, hasta el bienestar animal y la calidad de vida en el campo. “Hoy muchos productores cuentan con un dispositivo que mide el volumen disponible en una aguada y no tienen que ir hasta allá para chequear si hay agua o no, obtienen esa información en forma remota”, ejemplificó. Y enumeró que también disponen de estaciones de pesada automática, herramientas para monitorear el movimiento de los animales, el consumo de alimentos, el crecimiento de la vegetación e incluso el impacto ambiental, todo ello con sensores estáticos ubicados en el potrero y el feedlot, así como drones y satélites.

Para el especialista, sin embargo, la cuestión fundamental es tener una visión holística del sistema productivo. “La idea es integrar todos esos datos que vienen de distintas herramientas, para tomar medidas sensibles, aplicar una práctica de manejo y volver atrás para ver la respuesta, y así ir mejorando”, planteó.

La tecnología que reúne y sostiene toda esa información es la caravana electrónica, que en Australia se usa desde hace décadas. “Es la columna vertebral de todas las otras. De hecho, los ganaderos se la colocan al animal al nacimiento y aunque se venda a otro campo, termina yendo con todas sus mediciones al frigorífico, donde se cargan los últimos datos”, aseveró.

Esta información se integra horizontalmente a lo largo de la cadena y verticalmente con otros estamentos del sector. “Un criador puede intercambiar datos con un invernador, así como con el feedlot y la industria, referidos a genética, nutrición, salud y calidad de la res, lo que a su vez ha permitido generar bases de datos gigantescas”, subrayó. Este patrimonio, que cuenta con registros de 30-40 años, es llevado por una organización público-privada, Meat & Livestock Australia, para aplicar inteligencia artificial y extraer información por encima de lo que ya tiene valor de por sí para un establecimiento.

Sacarles jugo a los datos

El profesor mostró algunos ejemplos de cómo desde la investigación se agrega valor a los datos recolectados a campo.

Empezando por la cría, una cuestión clave que impacta en la productividad es el bajo índice de destete de los sistemas más extensivos del norte de Australia, donde las pérdidas de terneros pueden llegar al 30-40% en ambientes muy rústicos con pasturas tropicales.

¿Qué hicieron para mejorar la cría? “Colocamos sensores de parto a las vacas, conectados a satélites, eso nos daba en tiempo real la identificación, el día, la hora y el lugar donde parían, para poder ir a buscarlas y estudiar el problema”, señaló, agregando que también pusieron estaciones de pesada automática para ver cómo evolucionaban. “Obviamente, si estaban lactando perdían mucho peso, en este caso bajaron de 480 a 350 kg, aún en la estación húmeda, pero si les sacábamos el ternero ganaban hasta 100 kg. Entonces, vemos cómo estos datos tienen otras aplicaciones: permiten programar la reproducción y mejorar los índices de destete”, detalló.

Otro ejemplo es el agregado de valor ambiental al peso vivo de los novillos en pastoreo, obtenido mediante balanzas de auto-pesaje, que digitalizan su identificación y el kilaje de manera instantánea. “Usamos modelos de predicción basados en el peso y la ganancia diaria, así podemos estimar cuál es el consumo de alimento diario y en función de ello la emisión de metano”, adelantó.

En el grupo de novillos estudiado en la Universidad, el peso vivo se observa en la línea negra del gráfico: durante la estación húmeda ganaron 1 kg por día, empezaron con 325 kg y en julio alcanzaron a 430-440 kg. Ahí llegó el invierno, la época seca, y los animales comenzaron a perder peso hasta enero del año siguiente. “Lo saliente es la línea roja, que es la producción acumulada de metano. Vemos que desde el 1 de julio, el animal no produjo nada, pero el consumo de forraje (de baja calidad) aumentó 122% y la emisión de metano 105%”, alertó.

Esta información también permite tomar decisiones, en este caso referidas al cuidado del ambiente. “En el mercado australiano se comienzan a ver programas de crédito de carbono, y si el ganadero demuestra que puede disminuir esas mermas de peso y por consiguiente las emisiones, podrá tener un pago asociado a prácticas amigables”, anunció.

En tal sentido, una de las claves es la suplementación de precisión para aumentar la productividad y a la vez de disminuir la emisión de metano. “Siguiendo con el ejemplo anterior, aplicamos modelos de predicción y calculamos cuánto suplemento hay que darle al animal para evitar que pierda peso. Si partimos de 200 gr por día, pero vemos que luego hay que ir aumentando, podemos programar cuándo venderlo o sacarlo del sistema”, justificó, aludiendo a que otro valor agregado es contribuir a tomar decisiones de negocio. Además, gracias a los comederos individuales, los investigadores notaron que hay animales que efectivamente comen esos 200 gr por día y otros que ni lo tocan, y eso incide en la productividad general. “Entonces uno de los desafíos es manejar el sistema para que este consumo sea más parejo”, propuso.

¿Cómo logran una suplementación uniforme en pastoreo?, preguntó Colombatto. “Ahí la dominancia y la fobia a los nuevos alimentos juegan un rol clave. Entonces, además del uso de saborizantes para que sean más atractivos, diseñamos prácticas más precisas”, respondió. “Por un lado, con la misma cantidad de comederos, en lugar de ponerlos todos en línea, los separamos en tres o cuatro tandas. Y, si el rodeo es grande, creamos subgrupos poniendo aparte aquellos animales que sufren más esas problemáticas”, pormenorizó. Esto surgió de estudios donde vieron que algunos (por más que había espacio en el comedero) no se acercaban y si lo cambiaban de grupo sí lo hacían y empezaban a comer.

Otra aplicación de los datos recogidos a campo es el consumo de suplemento en pastoreo rotativo para optimizar el aprovechamiento de lotes.

En esta imagen tomada por un dron en una zona templada, los potreros que se ven en rojo tienen poco forraje, porque ya se pastorearon y los que están en verde aún no fueron comidos. “Al juntar esos datos con el consumo de suplemento, vimos que cuando los animales están mucho tiempo en el potrero, comen cada vez más bloques de melaza y cuando se los pone en un potrero nuevo, menos”, explicó González, detallando que también usan collares con GPS para monitorear el uso del potrero.

“Registramos los recorridos del animal y vimos que utiliza bien los potreros chicos, pero en los grandes no llega al fondo, por lo tanto, dejan mucho forraje sin comer”, advirtió. También, vieron que, en la época seca, se quedan en la zona del agua y el suplemento, y en la húmeda se distribuyen mejor. “Por lo tanto, en este caso, que repito es de pastoreo rotativo-extensivo, hicimos aguadas cada 2 km, y pudimos aumentar la carga animal y la producción por hectárea”, destacó.

Por último, el investigador presentó otro ejemplo, de un feedlot de escala, donde se analizó el impacto de los tratamientos sanitarios en los resultados económicos. “La enfermedad respiratoria era el principal problema y aquel animal que recibía tres tratamientos presentaba menores ganancias diarias y daba pérdidas al gancho, no convenía engordarlo. A su vez, en la industria se observó que había algunos en los que no se detectaron síntomas en el corral, pero de cualquier modo produjeron menos”, recordó González, pormenorizando que tras la faena se vio que esos animales tenían los pulmones dañados.

“Entonces, les pusimos bolos ruminales para monitorear la temperatura corporal durante todo el ciclo de engorde, 3-4 meses, y había animales sin signos de la enfermedad, pero que presentaban picos térmicos”, explicó, detallando que el estudio demostró cómo el análisis de datos permite refinar los tratamientos y protocolos veterinarios.

 Los referentes locales 

Una vez finalizada la presentación, Colombatto lanzó el primer interrogante haciéndose eco del pensamiento de los ganaderos argentinos.

“Usted cree que las tecnologías digitales bien aplicadas son útiles y fallan porque los productores no pueden transformar los datos en resultados que sean interpretados de manera rápida y sencilla?”, preguntó.

“Las adopción de tecnología siempre lleva su tiempo y en este caso en particular es difícil para un ganadero aprovecharlas. Pienso que vendrá una demanda de agrónomos y veterinarios formados en estos temas, para poder asesorarlos y tomar decisiones objetivas. Acá en Australia muchos técnicos se conectan a un feedlot con un software y saben qué está pasando en tiempo real, no necesita visitarlo para corregir algún tratamiento”, respondió.

“¿El grado de adopción?”, intervino Feldkamp. “Las caravanas electrónicas son obligatorias y tienen altísima aceptación ya que permiten contar con información para mejorar los sistemas. En los extensivos se utilizan con GPS y hay también estaciones de pesadas automáticas; y en los más intensivos del sur se aplica casi toda la batería de herramientas incluyendo drones. A la vez, todos los productores usan los datos del frigorífico para sus planes de genética, hacer cruzamientos y corregir temas de manejo”, indicó.

 “¿Quién se hace cargo de los costos?”, consultó el referente de CREA. “El productor o la industria según corresponda. Luego, por supuesto, se trasladan a toda la cadena, terminan siendo compartidos, aunque en general no se traducen en un plus de precio, sino en el aumento de la productividad”, concluyó González.

Por Ing. Agr. Liliana Rosenstein, Editora de Valor Carne

Pin It on Pinterest