“Esperamos una mejor relación con las distribuidoras. Actualmente el abanico de sueldos y porcentajes, es variopinto y no existe una regulación igual para todos los choferes”, afirmó el gremialista.
Tras la renuncia a su cargo de presidente de la Unión Trabajadores Transportistas de Combustible (UTTC), Mario Molina (en trámites jubilatorios), dejó su lugar a quien se venía desempeñando como Secretario General, Oscar Benavídez, que ya había ocupado ese cargo en varios períodos, asumiendo ahora nuevamente esa responsabilidad.
Surtidores conversó con el gremialista sobre diversos temas del sector, en especial el que tiene que ver con la entrada en vigencia del nuevo sistema de pago de fletes (bajo égida de la LUC) que hasta el momento era a cargo de ANCAP y en julio pasará a ser abonado por las compañías distribuidoras.
SE ESPECULA
Benavídez dijo que la gremial de transportistas, espera la resolución de ANCAP para saber qué va a pasar. “Se especula mucho con los resultados de la votación del próximo 27 de marzo; nosotros no tenemos las reglas claras”, expresó.
Aunque todavía cree que “está todo en el aire” y es prematuro abrir una opinión, “la aspiración del sector es que las retribuciones mejoren” sostuvo.
Actualmente -según Benavídez- la gran mayoría de los transportistas de combustible se manejan a porcentaje, y el sector se caracteriza por la diversidad de remuneraciones. “Hay choferes que ganan un único sueldo nominal que puede ir desde los 35 hasta los 60 mil pesos. También hay otros que solo están a porcentaje mientras que el último grupo alterna el salario con un porcentaje del flete que implica el transporte de determinada cantidad de metros cúbicos” señaló.
VARIOS TIPOS DE SUELDOS
Con respecto al transporte de combustible en sí, explicó que en Montevideo la capacidad máxima de circulación es de 29 mil litros lo que representa al chofer $ 5.400 (dentro del departamento) y hasta 50 kms. “Para el caso de un viaje lleno a Florida, la retribución llega a unos 15 mil pesos, mientras que, para un flete a la ciudad de Rivera, el viaje alcanza a unos 50 mil pesos”.
“Un camión que genera ganancias por entre 300 y 400 mil pesos mensuales, le corresponde al chofer entre un 15 y un 18 por ciento menos las leyes” detalló Benavídez.
“Esos son nuestros sueldos que oscilan muchísimo de un trabajador a otro, un abanico que desde hace años estamos reclamando. Esperemos que una vez que entre el nuevo sistema, esta situación mejore, se regularicen y mejoren los ingresos del sector” reflexionó el gremialista.
El calentamiento global ya es una realidad: los últimos siete años fueron los más cálidos desde 1850 a nivel global.
Así como existen personas que consideran que el planeta Tierra es plano, existen personas que consideran que el calentamiento global no existe. Sin embargo, la ciencia está generando cada vez más información útil para comprender que el fenómeno es real y tiene efecto sobre nuestras vidas.
Según el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea “Copernicus“, uno de los más prestigiosos a nivel mundial, el 2021 finalizó como el quinto año más cálido de la historia de la humanidad.
A partir de una estimación de la oficina inglesa de meteorología se espera que la temperatura media del planeta, este año, se encuentre 1° por encima del período preindustrial. Y como dato adicional, el organismo determinó que los últimos siete años resultaron ser los más cálidos a nivel global desde que existen mediciones. En 2021 la temperatura media estuvo entre 1,1 y 1,2 grados centígradospor encima de las medias preindustriales, y 0,3 °C arriba al período 1991/2020, según las mediciones Sin sorpresas Como es de esperar, la elevada temperatura medida en 2021 coincide con un récord en la concentración de dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄) en la atmósfera, causandos del Efecto Invernadero. En detalle, las concentraciones de CO₂ en la atmósfera han aumentado a lo largo de 2021 hasta llegar a un pico de 414 partes por millón (ppm).
El país norteamericano comenzó el 2022 con una demanda activa por carne bovina del Mercosur, mientras Paraguay espera lograr la habilitación del mercado de los Estados Unidos que, según se manifestó desde el servicio oficial paraguayo, se alcanzaría a mediados de año.
Un trader regional reportó negocios por delantero 90 CL desde Brasil y Uruguay con valores en un eje de US$ 5.000-5.100 FOB.
Además, un exportador brasileño añadió que seguramente en las próximas semanas continúe llegando mercadería desde Brasil de negocios pactados sobre fines del año pasado, sin embargo, consideró como “muy poco probable” que la oferta brasileña a ese destino se mantenga como hasta ahora porque las baterías “están puestas en China”.
A finales del año 2021, una misión sanitaria de Estados Unidos realizó una auditoría a diez frigoríficos exportadores y el laboratorio del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) con el objetivo de habilitar el mercado.
Una vez se alcance la apertura, Estados Unidos ofrece a los mercados optar por un contingente exclusivo de 20.000 toneladas libre de aranceles (una vez superado se puede seguir exportando pero con un arancel del 26%) o integrar un cupo de terceros países de 60.000 toneladas donde actualmente participa Brasil y países de América Central.
Las importaciones de carne de China cayeron un 5,4% en 2021 respecto al año anterior, ya que un aumento en la oferta interna de carne de cerdo redujo la demanda de suministros en el extranjero.
Más de la mitad de la carne importada por China es cerdo, la proteína favorita del país, mientras que una cuarta parte es carne de vacuno.
China trajo 9,38 millones de toneladas de carne el año pasado, dijo la Administración General de Aduanas, frente a los 9,91 millones en 2020.
Los productores han aumentado la producción de carne de cerdo en los últimos años después de que la producción fuera devastada por una epidemia de peste porcina africana en 2018 y 2019.
Pero el aumento en la oferta se produce en medio de una débil demanda de carne de cerdo, ya que menos personas salen a cenar debido a una serie de brotes de Covid-19.
Los precios domésticos de la carne de cerdo cayeron durante la mayor parte del año pasado y bajaron un 14 por ciento en 2022, lo que también ejerció presión sobre el precio de la carne exportada.
«El año pasado fue difícil debido a los precios más bajos y la logística», dijo un importante exportador de carne de cerdo y aves a China que pidió el anonimato.
Aunque el valor total de las importaciones de carne aumentó un 4,6%, a 32.000 millones de dólares, se vio impulsado por la carne de vacuno, añadió, cuya oferta mundial es escasa, mientras que los precios de la carne de cerdo han bajado, lo que a su vez presiona los precios del pollo.
La débil demanda y los precios más bajos han reducido drásticamente las llegadas de carne en los últimos meses, mientras que la prohibición de la carne de res brasileña desde el 3 de septiembre hasta mediados de diciembre. Reducción de la oferta del principal proveedor de productos básicos de China.
También se han adoptado medidas más estrictas en los últimos meses para evitar que el COVID-19 ingrese al país en la superficie de los alimentos congelados, dijo Pan Chenjun, analista senior de Rabobank.
Las importaciones de carne de diciembre de 654.000 toneladas cayeron un 32 por ciento respecto al año anterior y fueron inferiores a la cifra de noviembre de 677.000 toneladas, dijo la aduana.
Las importaciones parecen destinadas a seguir cayendo, dijo Pan, a medida que crece la oferta interna.
Recién caminando los primeros pasos de este año 2022 y dejando atrás un año 2021 con altas y bajas, aunque con el sector agropecuario liderando el movimiento económico y el fantasma del coronavirus latente en todos los rincones, este año 2022, surge con nuevos desafíos, algunas certezas y varias incertidumbres para el país todo.
Un año que en el sector agropecuario arranca en desventaja por condiciones climáticas adversas, luego de que los primeros 9 meses del pasado 2021 fueran tan buenos tanto en materia climática como de precios y de mercados, donde la situación internacional favoreció la salida de nuestras materias primas, disfrazando la escases y avidez, los problemas de altos costos productivos y de competitividad que siguen siendo uno de los talones de Aquiles de lo que Uruguay ofrece al mundo, carne, madera y lácteos lideraron nuevamente las exportaciones, marcando -pese a la ignorancia de muchos- el ingreso de divisas tan necesarios para mantener la máquina productiva andando.
Como nos agarra el comienzo de este año 2022?
Este será sin dudas un año de desafíos que habrá que afrontar con buenas decisiones y un alto poder de convencimiento de que si el país todo no se une las cosas se pondrán más difíciles.
Con un clima que desde noviembre está golpeando duro al sector agropecuario con una sequía que en algunas zonas del país tienen ya un tinte dramático y en otras va por ese mismo camino, con un mercado internacional, fundamentalmente el chino buscando marcar otro tipo de cotizaciones para las materias primas que Uruguay le ofrece; con un país donde el fantasma de la pandemia está ahí como una gran interrogante, sumado a las zancadillas políticas tan comunes del sector de la izquierda, buscando distraer al país de inacciones y desprolijidades cometidas, apartándolas de los grandes temas productivos a enfrentar; no es un inicio auspicioso.
El sector productivo agropecuario, gracias al mercado internacional hoy está atravesando un buen momento pero con dos preocupaciones signadas por dos situaciones concretas: el clima y los altos costos, ambos temas que lamentablemente no se pueden corregir desde el propio sector, aunque se pueden dar señales para que alguno de ellos –el de los costos- pueda ser mitigado con medidas que acompañen la pujanza y eficiencia que el rubro ha demostrado tener, sobre todo cuando hubo que cambiar de rumbo en sistemas productivos que ya estaban quedando obsoletos, el cambio en la edad de faena de los animales, y la cada vez mayor producción de lanas de menor finura son claros ejemplos de ello.
Cuando al sector se lo acompañó y respaldó, siempre respondió.
Hoy por los altos costos de los fertilizantes y la inestabilidad climática, el productor ya piensa dos veces en hacer las inversiones en pasturas, ya que las mismas dependen casi exclusivamente del clima, el que se ha mostrado bastante errático en los volúmenes de precipitaciones.
El acceso al agua es algo fundamental para ello, la mayor parte del país productivo, tanto ganadero, como agrícola está dependiendo de que los niveles de precipitaciones sean los adecuados, hoy el cambio climático es evidente y ya no se pueden pronosticar estaciones moderadas tanto en grados de temperatura como en volúmenes de agua, cada vez son más extremas, de ahí que las producciones a cielo abierto sean cada vez más riesgosas y onerosas.
Uruguay adolece de una política de aguas que pueda favorecer al sector productivo, si a ello le sumamos que la mayor parte de la oferta de equipos de riego tienen costos muy elevados, es casi una quimera que el pequeño y mediano productor -que son casi la mayor parte del sistema agropecuario- pueda acceder a ellos, de ahí la necesidad de apoyos del estado que acompañen a los mismos con algunas ventajas como asesoramientos y créditos accesibles.
Hoy no se puede planificar, ni producir si el tema aguas no está asegurado, ya no se puede trabajar y esperar a que la naturaleza se acuerde, de ahí la necesidad de una apuesta a largo plazo que exceda a la conducción política del país en ese momento, siempre con una mirada más a largo plazo que las escasas medidas cortoplacistas a las que estamos acostumbrados y que poco efecto suelen tener en el sector primario.
Hoy nos centramos en esas dos interrogantes que preocupan al sector, hay otras pero por el momento menos importantes, será momento de ponerse a planificar y ejecutar acciones que mitiguen estos dramas y hagan que el sector productivo agropecuario, se dedique a producir que es lo que sabe hacer, a que se le den apoyos y certezas tan necesarias para afrontar un año 2022 con un inicio no tan favorable pero con un futuro prometedor siempre y cuando se le den las herramientas para poder afrontarlo.
En defensa de la agricultura y la ganadería, de la caza, de nuestro campo y su cultura y tradiciones el campo español se moviliza.
El campo español, representado a través de los directivos de las tres asociaciones profesionales agrarias – Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), Coordinadora de Asociaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA)-, de la caza – Real Federación Española de Caza (RFEC)- y de Alianza Rural, han anunciado una gran manifestación del mundo rural en Madrid, el domingo 20 de marzo, bajo el lema «Juntos por el campo».
En defensa de la agricultura y la ganadería, de la caza, de nuestro campo y su cultura y tradiciones, Pedro Barato -presidente de ASAJA-, Miguel Padilla – secretario general de COAG, Román Santalla -secretario ganadería UPA-, Manuel Gallardo- presidente de RFEC y Fermín Bohórquez -presidente de Alianza Rural, coincidieron que el 20M será una gran cita para apoyar un mundo rural vivo, para que el campo sea un espacio para vivir dignamente, que sea comprendido y valorado desde el mundo urbano.
La rueda de prensa celebrada en el Rafael hoteles en Madrid sirvió para presentar un MANIFIESTO que recoge en 18 puntos las reivindicaciones consensuadas de todo el mundo del campo que dice basta ya, que saldrá en marzo a llenar las calles de Madrid para que la sociedad en general escuche sus necesidades, nuestre su apoyo y el Gobierno presente la atención y cuidado necesario a quienes ocupan el 84% del territorio.
En el acto se adelantó que inicialmente se ha constituido un comité de organización y planificación de este movimiento formado por representantes de: ASAJA, COAG, UPA, Real Federación Española de Asociaciones de Ganado Selecto (RFEAGAS), Oficina Nacional de la Caza (ONC), RFEC, Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), Alianza Rural y todas las entidades que las conforman.
El presidente de Asaja, Pedro Barato, ha declarado que su organización está comprometida con esta manifestación del 20M porque el mundo rural necesita salir a la calle para denunciar los atropellos de los que es objeto y reivindicar otros temas que son de justicia. En concreto, se ha referido a la reforma laboral que prepara el Gobierno y que no es la que necesita el sector o a la regulación de las tarifas eléctricas, donde el sector agrario es el único sector que sin utilizar la luz tiene que pagarla. “Que dejen de utilizar a la España Vaciada y den un tratamiento acorde a la situación que vive el mundo rural“ ha concluido.
Miguel Padilla, secretario general de COAG ha afirmado que el Plan Estratégico de la nueva PAC enviado a Bruselas no responde a las necesidades de los agricultores y ganaderos profesionales. “Se deben priorizar los apoyos a aquellos activos agrarios que viven de su trabajo en el campo y generan verdadera economía real en el medio rural. Sin sostenibilidad económica de las explotaciones agrarias profesionales difícilmente habrá sostenibilidad social y medioambiental”. Asimismo ha advertido sobre la hipocresía que supone que las importaciones de terceros países o se les exija el cumplimiento de los altos estándares de producción que sí cumplen los productores europeos. “Es una competencia desleal e inaceptable. Hay que acabar con ello”.
Desde UPA han animado a todo el medio rural a manifestarse el próximo 20 de marzo en Madrid. “No podemos permitir que ningún joven que quiera vivir y trabajar en su pueblo se vea obligado a abandonarlo. Tenemos que hacer lo que haga falta para favorecer el relevo generacional”. Ha declarado el secretario general de UPA, Lorenzo Ramos, que ha señalado la “gravísima” coyuntura que atraviesan la agricultura y la ganadería debido a la falta de precios justos y el incremento de costes de producción.
Manuel Gallardo, presidente de la Real Federación Española de Caza (RFEC), ha expresado la preocupación del sector cinegético ante la deriva anticaza del Gobierno de España “que desprecia a la caza como actividad generadora de economía, fijadora de empleo y sustento de muchas poblaciones rurales. Que aporta enormes beneficios sociales, culturales, económicos y medioambientales, y que está fuertemente arraigada a la cultura española. Igualmente el Gobierno obvia el impacto negativo que tendría el abandono de la caza en España, desde la perspectiva socio-económica, pero sobre todo de conservación de nuestros ecosistemas”. Fermín Bohórquez, presidente de Alianza Rural, realizó un alegato en defensa de un mundo rural vivo y expresó que “no puede admitir se legisle a nuestras espaldas, desde una visión urbanita desconocedora de la realidad del campo, de la realidad del mundo rural. Perjudicando nuestros intereses, empujando nuestros pueblos al abandono o a convertirlos en museos para visitar los fines de semana”.