El Observatorio Granjero actualizó el informe sobre precios e ingresos a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) para la semana del 25 de abril al 8 de mayo.
Montevideo | Todo El Campo | Con la incorporación de nuevas partidas de mandarinas, naranjas, limones y pomelos la oferta pasa a ser en su amplia mayoría de producción local.
FRUTAS CÍTRICAS.
En las últimas semanas continúan incorporándose nuevas variedades de mandarinas, ampliando el abanico de opciones disponibles en la oferta mayorista. A las Clementinas, que comenzaron a observarse semanas atrás, se suman en esta semana la variedad Improved, ambas muy similares a las Criollas y consideradas entre las más tempranas dentro de este grupo. Estas se diferencian principalmente por presentar mejores calibres, situación que contribuye a una suba general de precios dentro del rubro mandarinas.
En naranjas, la principal novedad es el ingreso de las primeras partidas de Salustiana. Por otra parte, las variedades de ombligo tipo Navelina continúan presentando una tendencia de precios a la baja, asociada al incremento progresivo de la oferta.
En pomelos, se registra un aumento de la oferta de pomelo rosado, lo que genera presión bajista sobre los precios.
En limones ocurre una situación similar, observándose una muy buena oferta acompañada de mejoras en la calidad comercial, con frutas de coloraciones más amarillas y mayor contenido de jugo, factores que también determinan una tendencia descendente en los valores de comercialización.
HORTALIZAS DE HOJA, BROTE E INFLORESCENCIA.
Durante esta semana, la oferta y los precios de estos productos presentaron variaciones asociadas al fin de semana largo pasado, que afectó la realización de cargas y el ingreso normal de mercadería al mercado mayorista. Esta situación provocó, al inicio de la semana, incrementos significativos de precios; sin embargo, a medida que avanzaron los días, la oferta comenzó a normalizarse y los valores tendieron a estabilizarse e incluso a descender en algunos casos.
Esa situación se observó principalmente en productos de crecimiento más lento y con calibres aún reducidos, como nabo, apio de hoja, remolacha, perejil y puerro. En espinaca, lechuga y acelga ocurrió un comportamiento similar, con aumentos temporales al comienzo de la semana, aunque rápidamente los precios comenzaron a descender. En comparación con la semana anterior, estos productos registran valores inferiores debido al incremento de la oferta y a mejoras en la calidad comercial.
Por otra parte, productos como albahaca y choclo presentan aumentos significativos de precios. La ocurrencia de temperaturas más bajas comienza a enlentecer el crecimiento y reducir la oferta disponible en plaza.
Asimismo, durante el fin de semana se registró una demanda más activa de productos asociados a preparaciones de invierno, como sopas y pucheros, impulsando especialmente el consumo de apio, nabo y choclo.
En al caso de coles, que con las temperaturas más frescas mejoran sus condiciones de desarrollo comienza a notarse una mejoría en su oferta, generando que los valores de coliflor, brócoli y repollos inicien una tendencia bajista en sus cotizaciones.
FRUTAS DE HOJA CADUCA.
Las frutas de carozo han ya prácticamente desaparecido de la plaza mayorista, permaneciendo únicamente partidas de ciruela. Sin embargo, comienza a ser frecuente la presencia de problemas de calidad asociados al prolongado período de conservación en frío, afectando principalmente firmeza y condición general de la fruta.
En manzana, se observa una recuperación de la oferta con un incremento en el ingreso de partidas, lo que genera una tendencia de precios a la baja.
En pera, ya es común encontrar partidas conservadas en cámaras de atmósfera controlada, manteniéndose una clara diferenciación de precios respecto a las frutas almacenadas en cámaras convencionales, debido a las mejores condiciones de conservación y calidad comercial que presentan las primeras.
En cuanto a las frutas típicas de otoño, se mantiene estable la oferta y los precios de caqui y membrillo.
Por otra parte, comienza a disminuir la oferta de guayabo, observándose diferencias de precios asociadas principalmente a los calibres de las frutas disponibles en plaza.
HOJAS DE FRUTO.
Continúa la transición entre zonas de producción, observándose una disminución progresiva de la oferta proveniente de la zona sur y un incremento cada vez más notorio de partidas procedentes del litoral norte. Esta situación se evidencia principalmente en productos como zapallito, zucchini, berenjena, chaucha y tomate.
En tomate, los precios se mantienen relativamente estables debido a la elevada oferta disponible tanto del litoral norte como de la zona sur. Sin embargo, en tomates tipo Cherry comienzan a registrarse incrementos de precios asociados a una mayor demanda previa a la celebración del Día de la Madre, dado su uso frecuente en preparaciones gastronómicas especiales para esta fecha.
En morrones, también se observa una suba significativa de precios debido al descenso de la oferta, particularmente en partidas de morrones rojo y amarillo. Esta situación se vincula tanto a la menor disponibilidad estacional como al incremento de la demanda generado por las celebraciones vinculadas al Día de la Madre, donde estos productos presentan un uso destacado en preparaciones y presentaciones culinarias.
HORTALIZAS SECAS.
La oferta de boniatos y zapallos continúa recuperándose lentamente, registrándose una tendencia de precios a la baja debido al incremento en la remisión hacia el mercado mayorista, en un contexto de plena zafra de cosecha de estos productos. No obstante, los valores se mantienen relativamente estables debido a una demanda sostenida.
En cebolla, continúa observándose una marcada diferenciación de precios según el tipo comercializado. Persisten los ingresos de partidas del tipo Pantanoso, las cuales no alcanzan parámetros óptimos de calidad comercial y se posicionan dentro de los precios mínimos de venta. Por el contrario, las partidas del tipo Sintética, caracterizadas por su mejor aptitud de conservación y excelente calidad, continúan alcanzando los precios máximos dentro del rubro.
En ajo, los valores permanecen relativamente estables, aunque comienzan a detectarse algunos problemas asociados a deshidratación de dientes dentro de las cabezas, afectando parcialmente la calidad comercial.
En papa y zanahoria comienzan a aparecer lentamente partidas de reciente cosecha, generando una diferenciación progresiva en los valores respecto a mercadería proveniente de zafras anteriores. Sin embargo, aún persiste una importante oferta de partidas almacenadas, lo que contribuye a estabilizar los precios. Se espera que, a medida que avance la cosecha de estos productos, mejore la calidad general de la oferta y se consolide una tendencia descendente en los valores de comercialización.
FRUTAS DE HUERTA.
Desde la semana pasada comienzan a hacerse presentes las primeras partidas de frutilla procedentes del litoral norte, tal como se preveía para el período previo a la celebración del Día de la Madre, instancia que genera una demanda particularmente activa para este producto. Hacia el final de la presente semana se registran incrementos significativos de precios, debido principalmente a la escasa oferta proveniente de la zona sur y a los problemas de calidad observados en dichas partidas. Estas dificultades se asocian al descenso de temperaturas y al enlentecimiento en el crecimiento y desarrollo de nuevos frutos, siendo frecuente la presencia de partidas con problemas de inmadurez. En contraste, las partidas provenientes del litoral norte presentan mejor desarrollo y calidad comercial.
En melón y sandía, la oferta continúa siendo muy reducida. Los precios se mantienen relativamente estables, aunque condicionados por la presencia de partidas con calidad comercial irregular y problemas asociados al final de la zafra.
La agricultura hidropónica ofrece una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares.
Montevideo | Todo El Campo | La producción hidropónica se remonta al año 3000 antes de Cristo, en los Jardines Suspensos de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Desde entonces los agricultores cultivaban plantas en recipientes de barro llenos de piedras y agua, los que colgaban.
En 1100 después de Cristo los aztecas comenzaron trabajar la aquaponía. La diferencia con los Jardines Suspensos de Babilonia era que en éste caso el agua se trasfería a las plantaciones (con un sistema de ruedas trasladaban el agua del río Eufrates a los campos del palacio), mientras los aztecas movían las plantaciones al agua utilizando grandes balsas flotantes donde se desarrollaba la vida acuática aportando nutrientes a las planas
Actualmente la hidroponía se cultiva en todos los continentes, habiéndose convertido en una alternativa clave en zonas de suelos pobres, escasez de agua o climas extremos.
Algunos ejemplos: en Nueva York y California (Estados Unidos), las granjas verticales aportan alimento como lechugas, tomates y hierbas aromáticas; en Vancouver y Ontario (Canadá) se trabaja en hortalizas de invierno.
En Europa, Países Bajos aplica alta tecnología; España y Alemania producen y exportan.: expansión de cultivos hidropónicos en invernaderos, orientados a exportación y sostenibilidad. En Asia, Japón se ha convertido en un referente mundial, con granjas urbanas que producen verduras premium en espacios reducidos; también China y Corea del Sur desarrollan proyectos masivos para abastecer ciudades densamente pobladas.
América Latina no se queda atrás. Honduras desarrolla programas comunitarios financiados por la Unión Europea, con más de 500 familias cultivando hortalizas hidropónicas. México y Brasil también tienen una producción comercial de lechugas y otros productos.
Kenia y Sudáfrica, en África, aplican hidroponía en zonas áridas para asegurar su soberanía alimentaria.
Incluso en lugares de climas extremos como en la Antártida hay proyectos experimentales para abastecer bases científicas con verduras frescas.
Esa presencia global se debe a que se trata de una tecnología con ventajas clave: no requiere suelo fértil lo que la hace ideal en regiones con tierras degradadas; es eficiente uso del agua; y buena para la producción intensiva que algunos estiman con rendimientos hasta 10 veces mayores que los cultivos convencionales.
Todo eso hace que sea una forma de cultivo de alta adaptabilidad y viable en climas extremos y espacios reducidos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) asegura que la hidroponía es una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares y pone de ejemplo la explotación familiar de los Benjamín en el sur de Granada, un peño país caribeño muchísimo más pequeño que Uruguay: tiene una superficie de apenas unos 348 km², mientras que Uruguay 176.215 km². En extensión, Uruguay es unas 500 veces más grande.
Allí, los Benjamín -Roger, de 41 años, y Josanne -de 38 años- han optado por la hidroponía para resolver el problema de las precipitaciones irregulares, ya que es una práctica que utiliza 90% menos de agua que los cultivos convencionales.
Roger y Josanne comenzaron a incursionar en esta técnica casi sin proponérselo, solo buscaban resolver el problema de las escasas precipitaciones: “Empezaron de forma autodidacta. Roger pasaba las tardes viendo vídeos en línea y leyendo sobre cómo podría funcionar la hidroponía en sus condiciones. La primera construcción que levantaron fue sencilla: una casa sombra, un conjunto de tubos y un sistema de seguimiento básico que iban adaptando a medida que aprendían”.
La hidroponía requiere de una gran precisión en el uso del agua. “Los Benjamina utilizan un método en el que una fina capa de agua rica en nutrientes fluye continuamente por los tubos, alimentando a las plantas a su paso. Conseguir que ese flujo fuera el correcto fue uno de los elementos más difíciles del proceso”, dice la FAO.
“Si el gradiente de los tubos es demasiado empinado, el flujo es demasiado rápido y las raíces no reciben suficientes nutrientes; pero si es demasiado plano, el flujo se ralentiza y el agua se acumula, lo cual hace que las raíces puedan no recibir suficiente oxígeno. Aprender a lograr ese equilibrio llevó tiempo, así como adaptarse al uso de fertilizantes diseñados específicamente para sistemas hidropónicos, que son más onerosos que los insumos convencionales, pero duran más”.
MERCADO Y CRECIMIENTO.
El manejo del cultivo es importante, sin dudas, pero también es el mercado y poder colocar su producción.
En el caso de Roger y Josanne tienen “una demanda constante, pero también una fuerte competencia por parte de agricultores consolidados. La explotación ahora vende la mayoría de sus lechugas a supermercados, mientras que también utiliza las redes sociales para llegar directamente a los consumidores”.
Cuando el consumidor adquiere y prueba los cultivos hidropónicos, “suelen volver porque aprecian la consistencia y la frescura”, dice Josanne.
El siguiente paso es la diversificación y mejora de la infraestructura para ampliar la producción a productos cuyas variedades tienen raíces mayores.
LIMITACIONES.
Una de las limitaciones del sistema hidropónico es la electricidad debido al uso de bombas que mantienen el flujo de agua, aire y nutrientes. Para resolverlo, el proyecto de los Benjamín utiliza paneles solares, una bomba solar y baterías, que suponen un costo elevado en capital inicial, pero permiten que los costos operacionales sean razonables. Esta solución ayuda a reducir emisiones y amplía los ingresos de los agricultores.
El proyecto busca generar conocimiento clave para promover una producción más sostenible de alimentos saludables, reduciendo el uso de agroquímicos y fortaleciendo la adopción de bioinsumos.
Montevideo | Todo El Campo | Comenzó un proyecto liderado desde el Instituto de Investigaciones Biológicas Clemente Estable (Iibce) para estudiar el uso de bioinsumos de elaboración predial en la producción hortícola y su rol en la transición agroecológica.
La iniciativa fue aprobada en el marco del Fondo de Promoción de Tecnología Agropecuaria del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y el equipo trabajará en la caracterización de biopreparados como los microorganismos eficientes nativos (MEN) y macerados de ortiga, evaluando sus efectos sobre cultivos y microbiota del suelo.
La investigación estará liderada por Federico Battistoni y Natalia Bajsa (de Iibce) y contará con un equipo interinstitucional integrado por Raúl Platero, Cecilia Taulé (Iibce), Patricia Vaz, María Morel (Facultad de Ciencias, Udelar), Gastón Azziz, Fabiana Pezzani, Paula Colnago y Mariana Scarlato (Facultad de Agronomía, Udelar). Además, está apoyado por Entrebichitos, la Red de Agroecología del Uruguay, Fitobioma y Ecosativa.
El proyecto busca generar conocimiento clave para promover una producción más sostenible de alimentos saludables, reduciendo el uso de agroquímicos y fortaleciendo la adopción de bioinsumos en Uruguay. Se trata de una línea de trabajo que continúa y amplía experiencias previas del equipo en Uruguay y la región que incluyen proyectos sobre uso de bioinsumos en sistemas productivos.
En la presente semana se observó una mejora significativa en la oferta de hortalizas de hoja, brote e inflorescencia, acompañada por una notoria recuperación en la calidad comercial de las partidas y en los calibres disponibles.
Montevideo | Todo El Campo | El informe del Observatorio Granjero sobre precios e ingresos a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) en la semana del 18 al 24 de abril destaca el aumento de hortalizas de hoja.
HORTALIZAS DE HOJA, BROTE E INFLORESCENCIA.
Se destacó un aumento en la disponibilidad de acelga y espinaca, lo que generó descensos significativos en sus precios.
Situación similar se verificó en lechuga mantecosa y lechuga crespa, aunque esta última mantuvo valores algo más firmes debido a una oferta relativamente menor en comparación con la mantecosa.
En apio, nabo, puerro y perejil también se registró una oferta más abundante, con mejoras visibles en tamaño y presentación comercial.
Para nabo y remolacha, se observaron raíces de mayor diámetro y mejor estado foliar, lo que favoreció una baja importante en sus cotizaciones respecto a semanas anteriores.
En brócoli, coliflor y repollo, comenzó a incrementarse lentamente la presencia en plaza. Sin embargo, las lluvias recientes, combinadas con alta humedad ambiental y temperaturas elevadas, afectaron negativamente la conservación y calidad comercial de las partidas, observándose problemas como floración prematura, pudriciones y menor vida útil poscosecha. Como consecuencia, estos productos continúan manteniendo valores altos, en línea con las semanas previas.
Por su parte, albahaca, choclo y ciboulette se mantuvieron estables tanto en oferta como en precios. No obstante, se prevé que, con el ingreso de las primeras heladas y el descenso térmico propio de la estación, la disponibilidad comience a reducirse, generando presiones alcistas en las próximas semanas.
FRUTAS DE HOJAS CADUCA.
La oferta de este grupo continúa mostrando ajustes estacionales, con mayor presencia de algunas especies y reducción progresiva de otras de fin de zafra.
En manzana, la oferta se vuelve cada vez más significativa, destacándose un incremento importante en las variedades Cripps Pink y Fuji. Este aumento de disponibilidad genera presión bajista sobre los precios de las variedades del grupo Red Delicious. Por su parte, la Granny Smith se mantiene relativamente estable, tanto en oferta como en cotizaciones.
Respecto a la pera, comienzan a observarse las primeras partidas conservadas bajo tecnologías de atmósfera controlada, situación que empieza a generar diferenciación en los valores de venta según condición de conservación, firmeza y calidad comercial. La oferta continúa concentrada mayoritariamente en la variedad Williams, aunque también aparecen algunas partidas de Abate Fetel, ampliando la diversidad varietal disponible en plaza.
En frutas de carozo, la oferta de duraznos y pelones o nectarinas es prácticamente inexistente a esta altura de la temporada.
No obstante, aún permanecen algunas partidas de ciruela, en las que comienzan a observarse problemas de calidad asociados al prolongado almacenamiento en frío, como daños fisiológicos o quemado por frío. A pesar de la escasa oferta, sus precios se mantienen relativamente estables.
En las denominadas “frutas de otoño”, como membrillo, caqui y granada, la oferta permanece estable, sin cambios relevantes en los valores de comercialización.
Por otro lado, en frutas nativas, particularmente guayabo del país, comienza a descender la oferta disponible, lo que genera una tendencia alcista en los precios hacia el cierre de la semana.
HORTALIZAS DE FRUTO.
En la presente semana comienza a profundizarse la transición productiva entre la zona sur y la zona norte del país, situación que genera una reducción parcial en la oferta total y una mayor heterogeneidad en calidad y precios dentro del grupo.
Se observa un descenso significativo en la disponibilidad de productos provenientes de la zona sur, particularmente en pepino, berenjena, chaucha, zapallito y zucchini, cultivos que transitan el final de su ciclo productivo en dicha región.
Por otro lado, comienza a incrementarse el ingreso de mercadería procedente de la zona norte, especialmente en tomate, tomate Cherry y tomate redondo. Este aumento de oferta contribuye a mantener precios relativamente estables en términos generales. Sin embargo, se registra una marcada dispersión de valores según calidad comercial, debido a que numerosas partidas del norte llegan con problemas asociados a las desfavorables condiciones climáticas recientes de alta humedad relativa y temperaturas elevadas observándose frutos con sobremadurez, menor firmeza y presencia de pudriciones. En contraste, las partidas procedentes de la zona sur -aunque menos abundantes- presentan en muchos casos mejor comportamiento poscosecha, mayor firmeza y mejor capacidad de conservación. Por esta razón, continúan siendo preferidas por parte de los compradores y logran valores más altos dentro del mercado.
En morrón, la oferta del norte aún no alcanza presencia significativa, mientras que la producción del sur continúa reduciéndose estacionalmente. Este escenario de menor disponibilidad explica el incremento registrado en los precios de morrónes rojo, verde y amarillo durante la semana.
HORTALIZAS SECAS.
Esta semana la oferta del grupo se mantuvo relativamente estable, con comportamientos diferenciados según producto y tipo comercial.
En ajo, continúa observándose abundancia en la oferta. No obstante, comienzan a detectarse algunas partidas con signos iniciales de deshidratación, presentando cabezas con dientes flácidos o pérdida de firmeza. A pesar de ello, el elevado volumen disponible mantiene los precios sin variaciones significativas.
En cebolla, es habitual para esta época del año que las variedades del tipo Pantanoso comiencen a presentar problemas de conservación, con partidas que desmejoran rápidamente, mostrando brotación y menor vida útil comercial. Esto genera una marcada diferenciación de precios respecto a las cebollas del tipo Sintética, que presentan mejor capacidad de guarda y condiciones adecuadas de conservación hasta la primavera. Como consecuencia, este último tipo se posiciona en valores superiores de venta.
En boniato, los precios entre el tipo zanahoria y el tipo criollo tienden a equipararse. Las precipitaciones registradas tanto en el norte como en el sur del país dificultan el ingreso a los cultivos en plena zafra de cosecha, restringiendo parcialmente la oferta. A su vez, con el ingreso de temperaturas más bajas comienza a observarse una demanda más firme por el boniato criollo, asociado a un mayor consumo estacional. En este contexto, el boniato zanahoria mantiene precios relativamente estables, mientras que el tipo criollo continúa con tendencia alcista.
En zanahoria y papa, la oferta se mantiene estable, aunque es frecuente observar diferencias entre partidas de reciente cosecha y aquellas con mayor tiempo de almacenamiento, lo que genera dispersión de precios según calidad comercial, frescura y estado de conservación.
En zapallo, se destaca un ingreso importante de partidas del tipo calabacín, situación que presiona sus precios a la baja. En cambio, el tipo Kabutiá mantiene un escenario más estable, debido a una oferta algo más limitada y a una demanda más activa en los últimos días, vinculada al descenso de temperaturas y al mayor consumo de “comidas calientes” y “preparaciones de olla”, según comentarios de informantes calificados.
FRUTAS CÍTRICAS.
En la semana se registró un incremento significativo en la oferta del grupo, generando presiones a la baja en los precios. Esta situación responde principalmente a una mejora de las condiciones climáticas en el norte del país, donde cesaron las precipitaciones y disminuyó la humedad ambiental, permitiendo normalizar las tareas de cosecha y el ingreso de mercadería al mercado mayorista.
Para las naranjas se observó una recuperación importante de la oferta, especialmente de variedades tipo ombligo, que eran las más escasas en semanas anteriores. Aún permanecen partidas nacionales de Valencia, complementándose la oferta con fruta importada procedente de Egipto. El mayor volumen disponible determinó un ajuste bajista en las cotizaciones.
En pomelos, comenzaron a ingresar partidas nacionales, al tiempo que se mantiene la oferta importada, principalmente de Egipto y Argentina. Esto amplió la disponibilidad y generó una mayor diversidad de calidades y precios en plaza.
En mandarinas, continúa predominando la oferta de variedades del grupo Satsuma, aunque en esta semana se incrementó la presencia de partidas tipo Okitsu, de mejor calidad comercial y mejores atributos organolépticos, lo que contribuyó a una baja en
los valores de referencia.
En limón, también se verificó un aumento en la oferta, acompañado por mejoras en la calidad de las partidas, con mejor coloración y mayor porcentaje de jugo, lo que determinó presiones bajistas en sus precios.
FRUTAS DE HUERTA.
La oferta de este grupo continúa reduciéndose de forma marcada a medida que se acerca la finalización de su zafra, generando un escenario de menor disponibilidad y mayores precios en varios productos.
En melón y sandía, la oferta es cada vez más escasa. En el caso del melón, se registra un aumento importante en los precios, explicado por una demanda relativamente más activa en comparación con la sandía y por la reducción sostenida del volumen disponible en plaza. Para sandía, además de la escasez de oferta, la demanda actual es sensiblemente menor, acorde al cambio estacional y al descenso de las temperaturas. A esto se suman problemas de calidad comercial más notorios que en melón, observándose partidas con sobremadurez, menor firmeza y deterioro interno, lo que limita una suba más pronunciada de sus cotizaciones.
La oferta de frutilla continúa siendo muy escasa, predominando aún partidas procedentes de la zona sur. Esta baja disponibilidad sostiene una tendencia alcista en los precios, ya observada en semanas anteriores. Según comentarios de informantes calificados, se espera que en los días previos al Día de la Madre comiencen a ingresar las primeras partidas procedentes de la zona norte, lo que podría modificar parcialmente el escenario de oferta en las próximas semanas.
Para el Mercosur la noticia llega con urgencia variable pero creciente.Brasil lleva años conviviendo con el HLB y el psílido asiático; Argentina registra presencia del vector en zonas citrícolas del noroeste. Uruguay y Paraguay también reportaron detecciones.
Daniel Norero | Santiago, Chile | ChileBio | Todo El Campo | Durante dos décadas, Florida ha sido uno de los casos más dramáticos de cómo una enfermedad puede redibujar por completo el destino de una industria agrícola. Ahora, ese mismo estado busca convertirse en un símbolo de recuperación tecnológica. Según informó Citrus Industry, este año se plantarán en Florida más de 300.000 árboles cítricos editados con Crispr que mostraron un desempeño prometedor frente al huanglongbing (HLB), también conocido como “enverdecimiento de los cítricos”, en huertos de prueba. El objetivo ya no es investigar en viveros o parcelas experimentales: es observar cómo responde este material en condiciones reales de producción comercial.
Por el momento, ni Citrus Industry ni la fundación CRAFT han precisado públicamente qué variedad o variedades componen estos 300.000 árboles, ni qué empresa o institución los desarrolló —información que el seguimiento de campo de los próximos años deberá revelar junto con los datos de desempeño.
La apuesta no surge de la nada. El HLB es una de las enfermedades más graves de los cítricos a nivel mundial. En Florida, la bacteria Candidatus Liberibacter asiaticus —transmitida por el psílido asiático de los cítricos, un insecto presente en todas las zonas citrícolas del estado— destruye el floema de los árboles, reduce la calidad de la fruta y en muchos casos los condena a muerte. No existe cura. El problema, por tanto, no es solo fitosanitario: es estructural para la viabilidad del negocio citrícola.
El impacto acumulado ha sido devastador. Tras una producción casi récord en 2003/04, la citricultura floridana entró en una larga caída marcada por huracanes, expansión de enfermedades y reducción sostenida de la superficie en producción. La magnitud del retroceso se aprecia al comparar los extremos: en 2002/03, Florida produjo alrededor de 251 millones de cajas de cítricos; para 2025/26, la cifra cae a apenas 13,9 millones.
El testimonio del productor Steve Crump ilustra bien lo que esos números significan en el terreno. En 2024, Crump relató que la producción de su campo había caído 80% desde que comenzó a observar señales de enverdecimiento unos 15 años antes. Intentó proteger parte de sus árboles con un screenhouse —una estructura cerrada para aislarlos del psílido asiático—, pero los huracanes dañaron la infraestructura y frustraron esa estrategia. Su experiencia ilustra por qué la búsqueda de materiales más tolerantes o resistentes al HLB ya no se percibe como una apuesta futurista en Florida, sino como una necesidad urgente para la supervivencia del sector.
En ese escenario, la decisión de sacar la edición genética del terreno experimental y llevarla a huertos comerciales representa mucho más que una innovación puntual. Es una señal de que parte del sector cree haber encontrado materiales con suficiente potencial como para justificar una adopción temprana, aun cuando la validación definitiva solo podrá venir de varios años de seguimiento en campo.
El programa Craft (Citrus Research and Field Trial Foundation) coordina esos ensayos a gran escala en huertos comerciales y genera evidencia útil para los productores. Sus proyectos se distribuyen en las principales regiones citrícolas de Florida, y los datos recolectados durante 6 a 8 años servirán para identificar las mejores combinaciones de manejo frente al HLB. Desde 2019, Craft ha canalizado más de US$ 85 millones para apoyar pagos a productores en estos ensayos.
EL ESTADO ASUME EL RIESGO FINANCIERO.
“Los productores están muy entusiasmados. Gracias a nuestros socios financiadores —la legislatura estatal y otros— podemos invertir en los productores y seguir avanzando”, explicó Steven Hall, director ejecutivo de Craft, durante la Feria de Cítricos de Florida de marzo de 2026 en Fort Pierce. Hall subrayó que el programa atiende campos de todos los tamaños, desde huertos establecidos hasta productores que recién se inician.
Lo que está ocurriendo en Florida responde a una lógica clara de reducción del riesgo: el Estado asume el riesgo financiero de la transición tecnológica para que los productores solo deban asumir el riesgo productivo. Es un modelo de incentivos que otros países podrían estudiar al diseñar sus propias políticas de adopción de biotecnología agrícola.
En febrero, la Comisión Citrícola de Florida aprobó US$ 2 millones para ayudar a los productores del ciclo 7 de Craft a cubrir parte de los costos de licencias asociados a portainjertos Crispr y otras variedades emergentes. El esquema contempla reembolsos de hasta US$ 6 por árbol para portainjertos Crispr y hasta US$ 1 por árbol para otras variedades emergentes. Esos fondos se suman al apoyo base del programa Craft, que contempla pagos de US$ 35 por árbol en plantaciones tradicionales y US$ 40 por árbol en las modalidades Fast Track y Emerging Varieties. A cambio, los productores entregan datos anuales de cosecha durante un mínimo de seis años, y los proyectos aprobados deben estar plantados a más tardar en junio de 2027.
“Estamos trabajando con productores del norte de Florida, en la región de clima frío, en todas las zonas citrícolas ribereñas y en el resto del estado para encontrar variedades que les interesen cultivar y para obtener resultados de investigación que ayuden a identificar soluciones de largo plazo para el enverdecimiento de los cítricos”, comentó Hall. “Estoy deseando ver cómo lucen estos árboles en condiciones reales y comerciales para comprobar lo que nuestros productores pueden lograr con ellos”.
INVESTIGACIÓN, REGULACIÓN Y DIAGNÓSTICO.
Detrás de este impulso productivo existe una infraestructura científica que lleva años trabajando para acelerar la transición desde el laboratorio hacia el campo. En enero de 2026, la Universidad de Florida (UF) describió al Crop Transformation Center (CTC) como una plataforma —creada tres años antes por UF/IFAS y la industria citrícola— que desarrolla nuevas plantas mediante edición genética, mejoramiento de precisión e inteligencia artificial. Equipos en Gainesville y en el Citrus Research and Education Center identifican genes asociados a tolerancia al HLB, introducen esos rasgos en nuevos materiales y los evalúan junto a productores. Estos desarrollos están aún en etapa de investigación y no han llegado a manos de los productores.
Entender qué hace exactamente Crispr en este contexto importa. No es únicamente una “tijera molecular” que elimina genes: también puede modificar, silenciar o modular la expresión génica sin necesariamente cortar el ADN. Esta versatilidad es relevante para el HLB porque el objetivo no siempre es destruir un gen, sino ajustar cómo responde la planta ante la infección. Además, estas ediciones pueden introducirse como pequeñas deleciones equivalentes a mutaciones naturales, sin inserción de ADN foráneo, lo que —a diferencia de los transgénicos tradicionales— las exime de los procesos regulatorios más exigentes en EE.UU. y potencialmente en otros mercados. Para la industria, eso no es un detalle menor: significa tiempos de adopción más cortos y menos barreras comerciales.
El investigador Nian Wang, de UF/IFAS, explicó que el desafío de Crispr frente al HLB está en identificar con precisión los genes que vuelven susceptible a la planta sin alterar segmentos que cumplen funciones valiosas para el rendimiento o la calidad del fruto. Para el cancro cítrico, su equipo trabajó con un blanco genético más claro; para el HLB, evalúan decenas de genes potencialmente implicados, lo que explica por qué encontrar una solución robusta toma más tiempo. Además, Crispr no solo puede producir plantas mejoradas: al comprimir el ciclo de desarrollo varietal, reduce el plazo entre el hallazgo en laboratorio y la validación en campo —un factor decisivo cuando un naranjo dulce puede tardar entre 7 y 8 años en crecimiento vegetativo antes de florecer y dar fruto.
La Universidad de Florida también ha trabajado en enfoques de edición sin transgenes para producir cítricos tolerantes no solo al HLB, sino también al cancro cítrico. En paralelo, el USDA-ARS desarrolla proyectos orientados a identificar genes de tolerancia o resistencia al HLB, validar resultados en campo y editar cultivares comerciales para generar mutantes no transgénicos con potencial uso futuro en la industria.
Pero la biotecnología de precisión no se limita a generar plantas mejoradas: también avanza en la detección. El USDA-ARS reportó en 2021 un sistema diagnóstico basado en Crispr/Cas —Detectr— capaz de identificar la bacteria causal del HLB con una sensibilidad entre 100 y 1.000 veces superior a la del qPCR de uso común. Este avance revela que el ecosistema biotecnológico en citricultura opera en dos niveles simultáneos: plantas editadas para resistir mejor la enfermedad, y herramientas de diagnóstico ultrasensibles para detectarla antes y tomar decisiones con mayor certeza en terreno. La biotecnología no está solo en la plántula; también está en el manejo.
Este doble frente —planta y diagnóstico— avanza también en el plano regulatorio, y aquí es importante hacer una distinción. Los árboles editados con Crispr, cuyas modificaciones no introducen ADN foráneo, sortean gran parte de la carga regulatoria asociada a los transgénicos clásicos. Un caso diferente es el de CarriCea, un portainjerto citrange Carrizo con resistencia mejorada al HLB desarrollado mediante ingeniería genética convencional —es decir, con inserción de material genético externo—, lo que implica un proceso de desregulación más largo y escrutado ante el USDA/APHIS.
En 2025, APHIS determinó que una línea de naranja dulce modificada para mejorar la resistencia al HLB no presentaba mayor riesgo fitosanitario que sus comparadores y no quedaba sujeta a regulación bajo 7 CFR part 340. En febrero de 2026, el mismo organismo abrió comentarios públicos sobre la petición para desregular CarriCea. La coexistencia de ambas rutas —Crispr y transgénesis— ilustra que Florida no enfrenta una solución única, sino un ecosistema de tecnologías que madura en paralelo en investigación, regulación y adopción comercial.
UNA SEÑAL QUE IMPORTA MÁS ALLÁ DE FLORIDA.
Lo que ocurre en Florida tiene implicancias que superan con creces las fronteras de Estados Unidos. Si estos materiales mantienen en huertos comerciales el desempeño observado en ensayos previos, el caso podría convertirse en una de las pruebas más visibles de que la edición genética puede ofrecer respuestas concretas frente a enfermedades complejas en cultivos perennes —cultivos donde cada decisión genética se juega a plazos largos, con inversiones altas y ventanas de recambio mucho más lentas que en especies anuales. Justamente por eso, que un estado como Florida esté destinando recursos públicos, subsidios directos y sistemas de seguimiento de varios años para acompañar la plantación de materiales editados con Crispr es, por sí mismo, una noticia de alcance internacional.
Para Sudamérica, esa señal llega con urgencia variable pero creciente.Brasil, el mayor productor mundial de jugo de naranja concentrado, lleva años conviviendo con el HLB y el psílido asiático en sus principales regiones productoras. Argentina registra presencia del vector en zonas citrícolas del noroeste. Uruguay y Paraguay también han reportado detecciones. Chile, en cambio, permanece libre de HLB (y su vector principal: Diaphorina citri) hasta la fecha, condición que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) y la industria frutícola resguardan con especial atención dada la relevancia exportadora del sector y el avance regional del vector.
En ese contexto, lo que se aprende en Florida no es ajeno: es un laboratorio adelantado. Los datos sobre qué variedades editadas funcionan en condiciones comerciales reales, bajo qué esquemas de financiamiento y con qué herramientas de diagnóstico, serán información valiosa para cualquier país que quiera prepararse —o que ya necesite responder. Esa es, quizás, la razón más concreta por la que este ensayo de 300.000 árboles merece atención desde este lado del continente.
EL AUTOR.
Daniel Norero es ingeniero agrícola, especializado en biotecnología agrícola y agronegocios. Es Fellow de la Alliance for Science, asociada al Boyce Thompson Institute, y cofundador de Neocrop Technologies, una startup de edición genética agrícola ubicada en Valdivia, Chile. Ha publicado reportajes de biotecnología agrícola en ChileBio, Genetic Literacy Project, Alliance for Science y The Scientist. Puede seguirlo en X Daniel Norero (@DanielNorero) y Linkedin.
300.000 árboles cítricos editados con CRISPR. No es un experimento: es producción real a gran escala 🍊🧬
Florida lanza uno de los ensayos más ambiciosos para salvar su industria citrícola del HLB, la enfermedad sin cura que la viene destruyendo hace dos décadas.
Montevideo | Todo El Campo | El Observatorio Granjero publicó un nuevo informe sobre animales de granja, elaborado en base a datos provenientes de informantes calificados de todo el país (productores, cooperativas agrícolas y exportadores del sector).
SUINOS.
En categoría gordos, los precios se sitúan entre 85 y 95 $/Kg.
En categoría cachorros, no hay oferta de esta categoría.
En categoría lechones, los precios se sitúan entre 80 y 90 $/Kg. para los de 25-30 Kg. y entre 120 y 140 $/Kg. para los de 20 Kg. como máximo.
Relación cerdo-maíz, es de 9,04 US$/kg.
CONEJOS.
Precio al minorista en pie se sitúa entre 218 y 220 $/kg. y faenado entre 380 y 400 $/kg. El peso de conejo para venta al consumidor es de 1,5 kg. En estos momentos la demanda de carne de conejo para consumo está más ágil, debido a la época del año. Hay disponibilidad de carne.
AVES.
La cotización de pollo en pie, pollo faenado y huevo es tomada a partir de avícolas destinada al mercado mayorista.
Categoría pollos, los valores se estiman en 104.00 $/kg. (c/menudos) y 109.00 $/kg. (s/menudos), faenado en planta. En pie, de 68.00 a 72.00 $/kg.
Categoría pollito BB, para carne se estima en $ 35.00 (valor publicado según los referentes).
HUEVOS.
Cajón de 30 docenas, blanco, Jumbo (> 69 gr) entre $ 3.200 y 3.300; Extra (63 a 68 gr) entre $ 2.800 y 2.900; Especial (56 a 62 gr) entre $ 2.600 a 2.700; Mediano (50 a 55gr) entre $ 2.400 y 2.500.
Cajón de 30 docenas, de color, Jumbo (>69 gr) entre $ 3.300 y 3.400; Extra (63 a 68 gr) entre $ 2.900 y 3.000; Especial (56 a 62 gr) entre $ 2.700 y 2.800; Mediano (50 a 55 gr) entre $ 2.500 y 2.600.
Son valores en plaza de la UAM.
MIEL.
Se cotiza al productor 1,80 U$S/Kg. la miel de color oscura y a 2,05 U$S/Kg la miel de color claro, previo análisis de las partidas.
Sin cotización para propóleos.
Cera virgen (limpia) entre los 7,00 a 7,50 U$S/kg impuestos incluidos.
Miel envasada (recipiente plástico), precios promedio con impuestos incluidos ($/kg) entre $ 280 y $ 350 impuestos incluidos.
Se recuerda que para exportar la extracción debe realizarse en salas habilitadas.