Paraguay. En mayo las exportaciones empujadas por el agro superaron los US$ 5.600 millones.

Paraguay. En mayo las exportaciones empujadas por el agro superaron los US$ 5.600 millones.

El incremento se explica por mayores envíos de aceite de soja, carne y harina de soja, según datos oficiales.

Agencia IP | Asunción, Paraguay | Las exportaciones totales a mayo del 2022, alcanzaron un valor de 5.612,4 millones de dólares, 0,9% mayor a los 5.564,9 millones de dólares a mayo del año anterior, informó el Banco Central del Paraguay (BCP).

El boletín detalla que, las exportaciones registradas representaron el 71% del total, alcanzando 3.984,9 millones de dólares, inferior en 5,7% al valor acumulado a mayo del 2021.

Las reexportaciones, por su parte, con el 24,4% del total, registraron un valor de 1.369,3 millones de dólares, con un aumento de 34%. El 4,6% de participación restante ha correspondido a otras exportaciones, que registraron 258,1 millones de dólares, 18,7% inferior al valor acumulado a mayo del año anterior.

El incremento observado en las exportaciones registradas se encuentra explicada principalmente por mayores envíos de aceite de soja, carne y harina de soja. Los envíos realizados bajo el régimen de maquila alcanzaron los 402,4 millones de dólares, superior en 16,5% a lo registrado al quinto mes del año 2021.

IMPORTACIONES.

A mayo del año 2022, las importaciones totales alcanzaron 5.806,6 millones de dólares, 26% mayor respecto al mismo periodo del año anterior. Las importaciones registradas representaron el 95,9% del total, alcanzando un valor de 5.570,4 millones de dólares, un 26,9% superior con respecto al valor a mayo de 2021, mientras que las otras importaciones representaron el 4,1% restante, por un valor de 236,2 millones de dólares. En volúmenes, se observó una reducción de 6,2%.

BALANZA COMERCIAL DESFAVORABLE.

Finalmente, la balanza comercial a mayo de 2022 registró un déficit de 194,2 millones de dólares, menor en 1.151,8 millones de dólares con respecto al superávit registrado en el mismo periodo del 2021.

Foto: Yacyretá, publicada por IP.

La Academia de Economía cree que Uruguay se debe postular al Transpacífico.

La Academia de Economía cree que Uruguay se debe postular al Transpacífico.

Uruguay se debería postular para incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), expresó la Academia Nacional de Economía en un comunicado.

Uruguay debe “proceder de inmediato a presentar la solicitud de admisión ante Nueva Zelanda, país depositario del Acuerdo”, expresa, y sustenta su posición por “el panorama que presenta el Uruguay en esta materia” y porque así lo “ha manifestado en reiteradas oportunidades” el presidente Luis Lacalle.

Uruguay “necesita, de modo impostergable, avanzar en su apertura al mundo y mejorar su inserción internacional. Ello requiere disponer de un abanico de países con quienes negociar con reglas claras y conocidas”.

La Academia recuerda que el CPTPP “fue suscripto por Australia, Brunei Darussalam, Canadá, Chile, Malasia, México, Japón, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam” y entre sus objetivos está el de “promover la integración económica, el establecimiento de marcos legales predecibles para la facilitación del comercio y la promoción del crecimiento sostenible, entre otros”.

Estamos ante “un acuerdo de última generación, que alcanza los más altos estándares en materia de integración existentes en el mundo”, subraya. Frente a eso contrasta: “Un país pequeño, con un mercado interno de sólo tres millones y medio de habitantes debe abrirse al mundo, como la teoría económica explica y la evidencia empírica lo avala”.

OPORTUNIDADES PERDIDAS.

Recuerda que en el siglo diecinueve y parte del veinte “Uruguay era un país comercialmente abierto” y por eso tenía “un nivel de vida similar al de los países desarrollados y una clase dirigente de avanzada” con “hacedores y pensadores”.

Pero después de 1930 “el país se fue cerrando y fue perdiendo esa dinámica y esa mentalidad eminentemente emprendedora”. En 2006 el país tuvo la oportunidad -y la dejó pasar-, “de firmar un Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU.”

“Posteriormente, en 2015, las autoridades declinaron continuar en la mesa de negociaciones del Acuerdo sobre Comercio de Servicios (TISA)”, lo cual motivó un comunicado de la Academia Nacional de Economía”.

Ante eso, la Academia entiende que es necesario “quebrar la inercia de la política comercial seguida ya que no ha resultado funcional a los intereses del país”, y en ese sentido menciona la dependencia “de la agenda de integración del Mercosur” que “ha implicado la obtención de un bajo nivel de concreción: solo cuatro acuerdos comerciales fuera de Latinoamérica en 30 años y con muy magros resultados”.

Asimismo, “intentar una agenda bilateral, donde las contrapartes no tienen demasiado interés en el mercado uruguayo y por tanto, realizan pocas concesiones, también ha demostrado ser una política de pobres resultados”.

IMPACTOS POSITIVOS.

“El CPTPP es un acuerdo que está vigente y con condiciones conocidas en los más de 30 capítulos que lo conforman. El país accedería a las concesiones mutuas que los miembros acordaron y podría aprovecharse de las condiciones pactadas en materia de restricciones no arancelarias, tan importantes para Uruguay.

El Centro de Análisis y Propuestas de la Academia, ha estudiado los posibles impactos económicos de un acuerdo como este (*), expresa el texto y señala, primero: “Además del impacto económico que conlleva la rebaja arancelaria involucrada, hay otros beneficios estratégicos, como la modernización del marco normativo nacional”. Segundo: “Incrementalmente, hay beneficios no calculados por la posterior incorporación de nuevos miembros (Reino Unido y Corea del Sur ya se han postulado)”.

(*) Documento “Nuevos acuerdos comerciales en el Pacífico: Oportunidades y amenazas para Uruguay” tapas.cdr (acadeco.com.uy)

Foto ANP. Barco en el puerto de Montevideo.

Según Cepal: La guerra en Ucrania acelera la inflación, reduce el crecimiento y aumenta la pobreza en América Latina y el Caribe.

Según Cepal: La guerra en Ucrania acelera la inflación, reduce el crecimiento y aumenta la pobreza en América Latina y el Caribe.

En 2022, 7,8 millones de personas se sumarían a los 86,4 millones cuya seguridad alimentaria ya está en riesgo. El estudio indica que, después de la expansión económica de 2021 (6,3% de crecimiento del PIB regional), la región alcanzará en 2022 un crecimiento anual promedio de 1,8%.

Funds Society | Las economías América Latina y el Caribe se enfrentan una coyuntura difícil en 2022 en un contexto externo de incertidumbre, inflación (en especial de alimentos y energía) y desaceleración de la actividad económica y el comercio. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) entregó un nuevo informe especial en donde se analizan los impactos económicos y sociales de la guerra en Ucrania en la región, y entrega recomendaciones a sus países sobre cómo enfrentarlos.

Según el informe de la Cepal titulado Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿cómo enfrentar esta nueva crisis?, la región enfrenta contextos internos caracterizados por una fuerte desaceleración económica, aumentos de la inflación y una lenta e incompleta recuperación de los mercados laborales, lo que aumentará los niveles de pobreza y pobreza extrema. Así, 7,8 millones de personas se sumarían a los 86,4 millones cuya seguridad alimentaria ya está en riesgo.

El estudio indica que, después de la expansión económica observada en 2021 (6,3% de crecimiento del PIB regional), la región alcanzará en 2022 un crecimiento anual promedio de 1,8% y tiende a regresar al lento patrón de crecimiento de 2014-2019 (solo 0,3% promedio anual, con la consiguiente caída del PIB por habitante).

Los avances en la vacunación, las menores restricciones a la movilidad y la reapertura de las escuelas impulsarán una recuperación de los niveles de participación laboral, en especial de la femenina, que ha sido la más afectada pues las mujeres salieron en mayor proporción del mercado laboral durante la pandemia. La acción conjunta de una mayor participación laboral y un bajo ritmo de crecimiento, y por lo tanto de la creación de empleos, llevaría a un aumento en la tasa de desocupación en 2022.

INFLACIÓN Y AUMENTO DE LA POBREZA.

Las economías de América Latina y el Caribe comenzaron a experimentar un incremento de la tasa de inflación en 2021. Mientras al cierre de 2021, la inflación anual de la región alcanzó un 6,6%, esa tasa aumentó a 8,1% en abril de 2022, al tiempo que muchos bancos centrales anticipan que la inflación se mantendrá elevada en lo que resta de año, agrega el documento.

Teniendo en cuenta los efectos del lento crecimiento y la aceleración de la inflación, la Cepal prevé que la pobreza y la pobreza extrema se elevarán por sobre los niveles estimados para 2021. La incidencia de la pobreza regional alcanzaría un 33,7% (1,6 puntos porcentuales más que el valor proyectado para 2021), mientras que la pobreza extrema alcanzaría un 14,9% (1,1 puntos porcentuales más que en 2021). Este resultado refleja el fuerte aumento de los precios de los alimentos. Estos niveles son notoriamente superiores a los observados antes de la pandemia e implican otro retroceso en la lucha contra la pobreza, recalca el informe.

El documento agrega que los mayores precios de las materias primas, el aumento de los costos de transporte y las perturbaciones en las cadenas internacionales de suministro impactarán las exportaciones de bienes de la región. En diciembre de 2021, la Cepal proyectaba un aumento del 10% del valor de las exportaciones regionales de bienes y del 9% del valor de las importaciones.

Sin embargo, el alza de los precios de varios de los principales productos que la región comercializa eleva la proyección para 2022 a una expansión del 23% tanto de las exportaciones como de las importaciones.

POLÍTICAS FISCALES Y MONETARIAS PROCRECIMIENTO.

Para responder a la coyuntura y dinamizar un crecimiento sostenible e inclusivo se requerirán políticas fiscales y monetarias procrecimiento. La Cepal propone seguir utilizando la política fiscal como elemento central de la política de desarrollo, lo que requiere fortalecer los ingresos públicos para ampliar el espacio fiscal.

Es necesario reducir la evasión, reorientar gastos tributarios y fortalecer la progresividad de la estructura tributaria. Para contener las presiones inflacionarias, fundamentalmente impulsadas por factores de oferta, es necesario que la política monetaria utilice el más amplio espectro de herramientas disponibles. Esto requiere combinar el uso de la tasa de política monetaria con instrumentos macro prudenciales y cambiarios, a fin de enfrentar la inflación minimizando los efectos negativos sobre el crecimiento y la inversión.

En lo inmediato es necesario sostener el bienestar de los sectores más pobres, advierte el organismo. La seguridad alimentaria debe ser una prioridad. Para ello no se debe restringir el comercio internacional de alimentos y fertilizantes pues hacerlo aceleraría la inflación y dañaría a los más pobres. También se deben considerar acciones como mantener o aumentar los subsidios a alimentos, implementar acuerdos de contención de precios de la canasta básica con productores y cadenas de comercialización, y reducir o eliminar aranceles a la importación de granos y otros productos básicos.

A mediano plazo, son necesarias políticas agrícolas e industriales que fortalezcan el apoyo a la producción agropecuaria, así como aumentar la eficiencia en el uso de fertilizantes, priorizando los biofertilizantes. La política industrial es clave para reducir la dependencia de la importación de fertilizantes en el mediano plazo.

En tanto, en materia de seguridad energética es imprescindible avanzar en las fuentes renovables y en la integración energética regional. En la coyuntura, son necesarios mecanismos de estabilización de los precios de los combustibles; así como subsidios focalizados y temporales a los grupos de población más vulnerables y a los sectores productivos orientados al mercado interno, recalca el informe.

El documento, que fue presentado en una conferencia de prensa por el secretario ejecutivo interino de la Comisión, Mario Cimoli, resalta que la presente coyuntura no debe ser vista como un fenómeno aislado pues sus efectos se combinan con los causados por más de un decenio de crisis acumuladas: la crisis financiera internacional, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China, y la pandemia.

Cimoli concluyó la presentación declarando que “América Latina y el Caribe enfrenta nuevos escenarios geopolíticos. La ruptura de la globalización puede llevar a diferentes configuraciones regionales que determinarán sus políticas con base en objetivos de soberanía en defensa, energía, alimentos y sectores industriales clave, desde los de más alta tecnología hasta algunos de insumos de amplio uso, como los fertilizantes. Ante la regionalización de la economía mundial, la región no puede continuar actuando de manera fragmentada. Es necesario aumentar el papel de la articulación regional en las respuestas a la crisis: formular e implementar respuestas de América Latina y el Caribe en su conjunto o de sus bloques de integración”. (www.fundssociety.com).

En Europa la inflación ya es “histórica”.

En Europa la inflación ya es “histórica”.

En la eurozona, si continúa con el actual ritmo de crecimiento, la inflación podría terminar superando el 10% interanual.

La inflación en la eurozona -países de la Unión Europea que adoptaron el euro como moneda oficial- se disparó por encima del 8%. Una suba histórica.

“El IPC ha escalado hasta el 8,1% interanual en mayo (siete décimas más que en abril), otro máximo histórico en la zona euro, destrozando las previsiones que situaban la inflación en el 7,7%”, publicó diario El Economista al referirse al tema.

“El IPC ha superado de forma holgada las previsiones” de varios países entre ellos España, Alemania, Italia, Francia. “Además, la temporalidad del fenómeno inflacionario es ya historia, ahora son los alimentos y el IPC subyacente los que preocupan. El Banco Central Europeo tendrá que revisar sus propias previsiones y reconocer que la inflación va a sobrepasar su objetivo en 2022, 2023 y también en 2024”, estimó el periodista económico Vicente Nieves en un artículo publicado el martes 31 de mayo.

LA INFLACIÓN PODRÍA SUPERAR EL 10%.

Mientras la inflación en la eurozona continúe con el actual ritmo de crecimiento, terminará superando el 10% interanual, advirtió Nieves al argumentar que si se analizan los componentes del empuje inflacionario “la energía ha vuelto a registrar la tasa anual más alta en mayo (39,2%, frente al 37,5% de abril), seguida de alimentos, alcohol y tabaco (7,5%, frente al 6,3% de abril), bienes industriales no energéticos (4,2%, frente al 3,8% de abril) y servicios (3,5%, frente al 3,3% de abril). Por otro lado, la inflación subyacente (no pondera alimentos frescos ni energía) se ha situado en el 4,4% interanual, seis décimas por encima del consenso del mercado”.

Los países que integran la eurozona son: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal.

Exportadores manifestaron “enorme preocupación” por la baja del dólar.

Exportadores manifestaron “enorme preocupación” por la baja del dólar.

“Una política monetaria contractiva, orientada a contener el aumento de precios y las expectativas inflacionarias, tiene consecuencias sobre el empleo”.

La Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) manifestó su “enorme preocupación” frente a la “caída del dólar en el mercado local, que acumula una baja de 10,7% en los primeros cinco meses de 2022”.

Expresan que la evolución de la moneda estadounidense no se debe a la situación mundial: “Se argumenta que estamos ante un fenómeno global de debilitamiento del dólar. Sin embargo, en las gráficas a continuación se puede observar que, tanto en lo que va del año como en los últimos 12 meses, el dólar ha registrado un descenso en Uruguay mientras ha aumentado en países clientes y competidores”.

“Una política monetaria contractiva, orientada a contener el aumento de precios y las expectativas inflacionarias, impacta sobre el tipo de cambio”, lo cual tiene “consecuencias sobre el empleo”, señala el comunicado fechado el jueves 2 de junio.

Asimismo, de esa manera se “perjudica a todo el sector exportador, en sus diferentes rubros, y en particular a la industria manufacturera exportadora, gran generadora de puestos de trabajo. Lamentablemente, hay empresas que ya han decidido cerrar su negocio en nuestro país debido a la pérdida de competitividad y no queremos que esta situación se extienda”.

La Unión de Exportadores del Uruguay insiste con el concepto de “profunda preocupación” al expresar al final del comunicado: “La institución se encuentra en permanente contacto con las autoridades, planteando su profunda preocupación por la actual situación, que ya se ha vivido en épocas anteriores, con consecuencias muy negativas tanto para el sector exportador de bienes y servicios como para la economía en general”.

CED: En términos promedio Uruguay recupero la casi totalidad del empleo perdido en la pandemia.

CED: En términos promedio Uruguay recupero la casi totalidad del empleo perdido en la pandemia.

“Uno de los datos más llamativos del comportamiento del empleo en la pandemia” es que los hombres sufrieron más el desempleo que las mujeres, y se recuperan más lentamente.

El Centro de Estudios para el Desarrollo (CED) presentó el análisis del mercado de trabajo a partir de la Encuesta Continua de Hogares en el cual presenta detallados indicadores sobre la situación laboral del país.

A forma de resumen, CED destaca que en la comparación del mercado laboral por sexo de 2020 con 2021, “el empleo en las mujeres cayó en menor proporción que en los hombres, mientras que en 2021 vs 2020 también se recuperó de forma más rápida”.

La franja etaria de entre 18 a 24 años “registró una pérdida neta de 22.000 empleos entre 2019 y 2021”.

Los departamentos donde “más se crearon empleos” fueron Durazno y Maldonado; en tanto que el desempeño más magro fue de Montevideo y Soriano.

“La Encuesta Continua de Hogares (ECH) es por excelencia la más importante fuente de datos socioeconómicos del Uruguay” porque los microdatos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) “brinda la posibilidad de explorar en datos que son publicados una vez al año”, explica el informe de CED.

En el período julio-diciembre 2021 el INE “corrigió al alza los números de empleo”, en ese año “se crearon en promedio 59.000 empleos con relación a 2020 (aproximadamente 10.000 más que las cifras iniciales). Dicho cambio se dio en niveles, pero no afectó las variaciones mensuales reportadas regularmente”.

Por otra parte, si se compra con 2019, “el número de ocupados fue prácticamente idéntico, por lo que puede afirmarse que en promedio Uruguay había recuperado la casi totalidad del empleo durante la pandemia (60.500 en 2020)”.

“UNO DE LOS DATOS MÁS LLAMATIVOS”: LOS HOMBRES FUERON MÁS AFECTADOS QUE LAS MUJERES.

El CED destaca como “uno de los datos más llamativos del comportamiento del empleo en la pandemia” que los hombres sufrieron más el desempleo que las mujeres.

En 2020 vs 2019 “el empleo en las mujeres (-3,4%) cayó en menor proporción que en los hombres (-4,0%), mientras que en 2021 vs 2020 también se recuperó de forma más rápida (4,5% vs 3,2%)”. Llevado a números, resulta que “el número de ocupadas mujeres para el promedio de 2021 fue superior en 7.000 respecto al 2019, mientras que los ocupados hombres aún no recuperaron la totalidad del empleo perdido (8.000 empleos menos que en 2019)”.

Sin embargo hay que subrayar que “las mujeres presentan estructuralmente peores indicadores en el mercado laboral”.

LOS JÓVENES.

Los microdatos de la ECH “surgieren que la pandemia habría acentuado los problemas de empleo juvenil” con la franja de 18 a 24 años perdiendo 22.000 empleos entre 2019 y 2021. Ese es “el único tramo etario junto con las personas de 14 a 17 años y de 65 o más que no lograron recuperar la totalidad del empleo perdido en pandemia”

DISTRIBUCIÓN DEL EMPLEO.

Aunque en 2020 “se desconoce cómo fue la distribución sectorial del empleo”, es posible “reconstruir parcialmente la película con los datos de 2019 y 2021”, explica el documento, y agrega: “La pandemia no parece haber cambiado estructuralmente la distribución del empleo por sector de actividad”.

El informe del CED subraya que en el sector Informática y Comunicación se habrían creado unos 10.000 empleos netos en los últimos dos años, la mayoría en el área metropolitana.

Por otra parte, la Administración Pública y Defensa creó unos 15.000 empleos “lo cual dada la evolución reciente del número de trabajadores estatales (reportada por la ONSC), debería responder casi íntegramente al plan ABC de la Intendencia de Montevideo y al programa de Jornales Solidarios que se inició en junio de 2021”, observa el texto.

Los jornales “claramente también tiene una incidencia positiva en el número de empleos creados en los departamentos del interior (11.000 de 15.000 empleos del programa fueron en el interior)”.

“Respecto a los sectores más intensivos en mano de obra, la Industria recuperó en 2021 los niveles prepandemia, mientras que la Construcción (-6.500), el Comercio (-6.000) y el Agro (-4.000l) se ubicaron levemente por debajo, siempre referenciando a promedios anuales. Sin embargo, en la comparación semestral (del segundo semestre respectivo), estos dos últimos se situaron en torno al nivel prepandemia en línea con los datos de actividad de Cuentas Nacionales”.

“También se destacaron las Actividades profesionales, técnicas y científicas (+4.000), Enseñanza (+6.000), Salud y cuidados (+6.000), Actividades Profesionales, científicas y técnicas (+4.000), Actividades Administrativas (+2.500) y otros Servicios (+1.500).

Por último la Construcción. “Parece contra intuitivo que no se haya retomado al nivel prepandemia cuando los datos de cotizantes a la seguridad social indican que el sector opera en los máximos niveles desde 2015 al influjo de la construcción de UPM (y sus obras conexas) así como los proyectos de vivienda promovida. La razón de fondo, es que la Construcción como rama de actividad según la clasificación internacional CIIU es mucho más abarcativa”.

Documento completo:

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