El economista se refirió, entre otros temas, al valor de los commodities, la importancia del sector rural en el derrame hacia toda la economía y la caída del dólar a nivel mundial.
Consultado sobre los especuladores que se refugian en los commodities y salen de la moneda, el Ec. Ignacio Munyo, director ejecutivo de Ceres (Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social) dijo que “eso existe a nivel de los grandes fondos de inversión”, y que “la clave está en ver los niveles de expectativa de la suba de tasa de interés en Estados Unidos”, considerando que la Reserva Federal ya anunció un alza.
“Lo que no es claro es cómo eso se va a reflejar en el largo plazo” que es “el termómetro que hace mover los fondos y hace que ese cambio de portafolio se ejecute. La tasa a diez está más alta que el año pasado, pero por ahora sigue muy baja”, pasó de “niveles nulos a cerca del 2%” y eso “es muy bajo y en términos reales negativo para invertir en instrumentos de renta fija”, explicó.
“Por otra parte los commodities se hacen atractivos y estamos viendo en este aumento de precios el movimiento de los grandes capitales, que compensan la ecuación del sector agroexportador que ha tenido una suba de precios, que no hubo para los exportadores de productos que no son commodities alimenticios”, cuyos precios no han subido como la carne o la soja, por mencionar los más destacados.
EL AGRO ES EL SECTOR QUE MÁS DERRAMA AL RESTO DE LA ECONOMÍA.
Munyo enfatizó sobre la importancia que el sector agroexportador tiene para toda la economía nacional, más que la construcción o el turismo.
La suba de precios “no sólo beneficia al agroexportador, porque los sectores productores de carne, leche, soja y celulosa son los que más derraman, con efectos indirectos, en el resto de los sectores productivos del país”, aseguró.
Esa realidad “la medimos de forma muy minuciosa hacia fines del año pasado” en base a información actualizada del Banco Central y en Ceres “construimos nuestra propia matriz”, permitiéndonos “medir los impactos indirectos” y esas cadenas “agroexportadoras son las de más impacto en el resto de la economía”.
La lechería “lidera ese derrame, pero pegado y muy cerca está la industria frigorífica y la soja. Si uno analiza todos los sectores productivos del país, arriba siempre están los agroexportadores, incluso arriba de la construcción y del turismo que uno tiene en la cabeza la imagen de ‘grandes derramadores’ para el resto de la economía”, observó.
Recientemente se publicaron los datos del empleo y desempleo con “una baja importante”, y allí “se muestra que la creación de puestos de trabajo que ha tenido Uruguay en el peor momento de la pandemia, en su gran mayoría son en el interior del país, y van de la mano de este derrame en el comercio del interior, en el transporte, en distintas actividades asociadas” a la carne, soja, celulosa y leche.
BAJA DEL DÓLAR, SUBA DEL PETRÓLEO Y AUMENTO DE LA INFLACIÓN.
Sobre la baja del dólar, el aumento del petróleo y la inflación, dijo que eso incide en la competitividad.
El petróleo repercute “en la suba de precios de los alimentos, se afecta la canasta de consumo en Uruguay y nos está poniendo en una inflación a niveles complejos. Lamentablemente no se logra cumplir con la fuerte promesa que se hizo” sobre los niveles objetivos que se pretende.
“Eso es malo para la credibilidad y cuando uno ve las encuestas sobre las expectativas de la inflación por parte de los empresarios y la gente en general, ya no esperan que esté por debajo del techo rango. Eso es malo, porque si la gente no cree que eso no se va a lograr, finalmente no se logra. La credibilidad es central”, enfatizó.
Sobre el precio del petróleo dijo que “es una variable muy importante” y que la suba ha sido considerable, “superando los valores prepandemia, aún no en el récord histórico pero arañando los US$ 90 el barril” y eso “ya tuvo repercusiones en la suba de los combustibles y ahí hay que tener cuidado porque a pesar de que se demoró la suba y hubo toda una discusión en base al referéndum por la Ley de Urgente Consideración, lo primero que hay que mirar es cómo está el valor del combustible en Uruguay respecto a la región y seguimos siendo el país más caro”.
Ante eso Munyo dijo que para atacar y solucionar el tema se deben hacer ajustes en las empresas públicas, particularmente Ancap y UTE: “Los ajustes hay que hacerlos en las empresas, no en los trabajadores y los productores” con la suba del precio. “Esa debería ser la lógica, el Gobierno tiene claro ese factor de deficiencia, pero el esfuerzo debe ser permanente, ante cada suba (del petróleo) el primero que tiene que ajustar es la empresa pública”, porque “todos somos conscientes de que hay margen para achicar la suba y que no sean tan elevadas”.
EL DÓLAR – Sobre el comportamiento del dólar y cómo reacciona el uruguayo ante eso, Munyo señaló que “mientras la gente ahorre en dólares en los niveles que se hace en Uruguay que tiene el 80% de los depósitos en esa moneda, a pesar de que siga perdiendo el 7% del valor que tiene depositado por la inflación en Estado Unidos, mientras eso ocurra, va a seguir pasando esto que vivimos que no es bueno pero es muy difícil de cambiar”.
Desde el Gobierno se “ha hecho un esfuerzo en promocionar la desdolarización de los ahorros pero no hay caso, es muy difícil cambiar la lógica de la gente, es algo que está impregnado en la idiosincrasia de los uruguayos” y también en países vecinos.
Esa idiosincrasia tiene su explicación por “una inflación prolongada desde los años 60 hasta los 90. Recordemos que recién en el año 98 la inflación llegó a un dígito en Uruguay. Ahora tenemos un período extendido de inflación del 8% o 10% con gobiernos de todos los colores, pero la gente opta por dólar porque no le tiene confianza al peso uruguayo a pesar que la pérdida del valor del dólar es hoy similar a la del peso uruguayo, porque en Estado Unidos la inflación es del 7% y en Uruguay de 8,2%”.
EC. IGNACIO MUNYO: “LA BAJA DEL DÓLAR ES UN FENÓMENO GLOBAL”.
“La baja del dólar es un fenómeno global”, o sea que “no pasa sólo en Uruguay”. “En todas las economías emergentes está habiendo una baja importante con un debilitamiento de la moneda norteamericana en un contexto general. Y Uruguay acompaña decisiones monetarias como la suba de las tasas de interés que han hecho más atractiva la inversión en pesos”. La “proyección de un dólar planchado hace que se muevan capitales” y “el portafolio de los inversores instituciones”, hacia el peso. “Cae la demanda de dólares, aumenta la demanda de pesos” y “se debilita el valor del dólar en Uruguay” lo que enciende una advertencia “amarilla para el sector exportador”.
Luego de casi dos años de pandemia, la economía mundial ha logrado salir de las profundidades en las que se encontraba a mediados del 2020, con proyecciones extraordinarias de crecimiento.
Hébert Dell’Onte | El 77% de los CEOs a nivel global cree que el crecimiento económico mundial mejorará, la proporción más alta en los últimos 10 años, mostrándose así optimistas sobre la sostenida capacidad de recuperación económica, según un informe de la consultora PwC Uruguay.
Quizá el dato que, en una primera mirada llama más la atención, es que “los CEOs uruguayos son los más optimistas de la región (y sobresalen a nivel mundial), con un 95% de ellos confiados en cuanto al crecimiento de la economía local y global. Esto representa un aumento de 27 puntos” en relación a la encuesta anterior.
Los CEOs de la región presentan una visión diferente sobre el alza de PBI en sus países: Argentina 46% y Brasil 54%, y creen que empeorará 34% y 36% respectivamente.
Pero en Uruguay hay optimismo: “Casi la mitad (48%) también proyectan altos niveles de confianza en sus perspectivas de crecimiento de ingresos de sus organizaciones durante los próximos 12 meses. A nivel mundial esta confianza alcanza al 56%”.
OTROS DATOS DEL INFORME DE PWC.
Luego de varios meses de pandemia “la economía mundial se ha recuperado” y el FMI “proyecta que el PIB mundial crecerá un 4,9% en 2022, una reducción del crecimiento del 5,9% esperado en 2021, pero aún formidable. Los 4.446 CEOs de 89 países y territorios que respondieron a la 25ª Encuesta Global Anual de CEO (de PwC) muestran optimismo sobre la resiliencia económica continua”.
De la encuesta surge que “solo el 22% de los encuestados han hecho compromisos netos cero (aunque las empresas más grandes de nuestra muestra están más avanzadas). Los CEO están más preocupados por la posibilidad de que un ataque cibernético o un shock macroeconómico socave el logro de los objetivos financieros de su empresa, los mismos objetivos a los que la mayoría de los paquetes de compensación ejecutiva todavía están vinculados. Y están menos preocupados por los desafíos, como el cambio climático y la desigualdad social, que parecen plantear amenazas inmediatas más pequeñas para los ingresos”.
El optimismo de los CEO sobre el crecimiento global aumenta, a pesar de las caídas en varias economías importantes. “Más de la mitad de los CEOs reportan altos niveles de confianza sobre sus propias perspectivas de crecimiento de los ingresos en los próximos 12 meses. Los más optimistas son los de las firmas de capital privado (67% de los cuales confían mucho en el crecimiento de su empresa) y las empresas de tecnología (64%)”.
Las perspectivas “más tibias” la dan “los sectores automotriz (46%) y de hospitalidad y ocio (44%), que están lidiando con la escasez de semiconductores y los efectos persistentes de la pandemia en los viajes, respectivamente. Queda por ver si la trayectoria de la pandemia cambiará y presentará nuevas restricciones en algunas industrias”.
MAYORES AMENAZAS.
El amplio informe señala que las amenazas que más preocupan: “los CEOs están más preocupados por los riesgos cibernéticos (49%) y la situación de salud global (48%) a medida que la pandemia persiste. Curiosamente, los CEOs en los sectores de fabricación y consumo mostraron niveles más bajos de preocupación por los riesgos cibernéticos (40% y 39%, respectivamente), a pesar del alto volumen de ciberataques de esos sectores. En un cercano tercer lugar en la lista de amenazas para todos los CEOs se encuentra la volatilidad macroeconómica, incluidas las fluctuaciones en el PIB, el desempleo y la inflación”.
En otro orden, “la mayoría tienen objetivos relacionados con la satisfacción del cliente, el compromiso de los empleados y la automatización o digitalización incluidos en su estrategia a largo plazo. Estos resultados no financieros están entrelazados con el desempeño comercial diario. Mucho menos representados, en estrategias y compensación, están los objetivos relacionados con las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) (el 13% de los CEOs tienen estos objetivos en su bono anual o plan de incentivos a largo plazo), la representación de género de la fuerza laboral (11%) y la diversidad racial y étnica (8%). El panorama se ve diferente en las industrias para las que el cambio climático presenta una amenaza existencial más directa. Por ejemplo, el 30% de los CEOs de energía y servicios públicos tienen emisiones de GEI vinculadas a su compensación personal, al igual que el 27% de los CEOs de energía”.
Para el BCU, el escenario más probable, considerando el rango meta de inflación a 24 meses que rige a partir de setiembre de 2022 es de entre el 3% y 6%, y la inflación proyectada es de 5,8%. “Se espera que la trayectoria de la inflación sea descendiente”.
El Banco Central del Uruguay publicó el boletín informativo sobre la “Evolución de precios e inflación esperada por los agentes”, el cual determina que “la inflación que esperan los agentes económicos resulta determinante para el comportamiento de los precios en el mediano y largo plazo”.
En enero de 2022 la inflación anual se ubicó en 8,15%, un 0,74% por debajo de la inflación a enero de 2021, que fue de 8,89%.
BCU.
Ese comportamiento al alza “es el reflejo de un aumento en el mes de enero de los precios de los servicios de vivienda (especialmente tarifa eléctrica), así como de los servicios de salud y alimentos y bebidas no alcohólicas, contrarrestado en parte por la caída de los precios de prendas de vestir, calzado y transporte”.
¿Qué cabe esperar para los próximos dos años en materia inflacionaria? Las expectativas de los operadores pueden verse en el próximo gráfico del BCU, la línea color naranja muestra el promedio.
BCU.
Los analistas esperan una inflación del 6,6%, los mercados financieros del 7,6% y los empresarios del 8,0%.
LA PROYECCIÓN DEL BANCO CENTRAL DEL URUGUAY.
El BCU realiza distintas proyecciones según una serie de modelos que consideran múltiples factores: la situación internacional y regional, la actividad económica y el mercado laboral, el tipo de cambio, las tarifas, la dinámica salarial y las expectativas de inflación de los distintos agentes económicos.
Sobre la base de esas proyecciones se hacen simulaciones con movimientos de la tasa de interés de referencia de la política monetaria.
La proyección en el escenario más probable, considerando el rango meta de inflación a 24 meses que rige a partir de setiembre de 2022 es de entre el 3% y 6%, y la inflación proyectada es de 5,8%.
“Se espera que la trayectoria de la inflación sea descendiente”, señala.
Medidas en volumen, la única categoría que creció fue la manteca, en tanto la leche en polvo entera y descremada, como los quesos retrocedieron.
En enero, las exportaciones de productos lácteos crecieron 12% medida en dólares, informó el Instituto Nacional de la Leche (Inale). Los principales destinos fueron Argelia, China y Brasil.
El total exportado en enero fue por US$ 66,2 millones (FOB), que representa un 12% por encima de enero de 2021.
La leche en polvo entera generó ingresos por US$ 43,2 millones (8% más que en enero de 2021).
La leche en polvo descremada, US$ 2,8 millones (39% menos).
Los quesos, US$ 7,4 millones (11% menos).
Las mantecas, US$ 9,0 millones (171% más).
EXPORTACIONES EN VOLUMEN.
Medidas en volumen, la única categoría que creció fue la manteca, en tanto la leche en polvo entera y descremada, como los quesos retrocedieron.
La lechen en polvo entera exportada en enero fue de 11.924 toneladas (5% menos que en enero de 2021).
También cayó la leche en polvo descremada, fueron 90 toneladas exportadas (43% menos).
Los quesos, 1.676 toneladas (24% menos).
De manteca se exportaron 2.009 toneladas (120% de crecimiento).
Este año el presidente Luis Lacalle visitará Japón, un país con el cual Uruguay tiene un potencial comercial enorme.
Esta semana el ministro de Relaciones Exteriores Francisco Bustillo se reunió de forma virtual con el canciller japonés, Hayashi Yoshimasathe.
Cancillería informó que “en la ocasión se puso de relieve el excelente estado de las relaciones bilaterales y los sentimientos de respeto y de amistad entre ambos países en momentos de celebrarse los cien años del establecimiento de las relaciones diplomáticas”.
Ambos jerarcas destacaron la intención mutua de “continuar fortaleciendo estos sólidos lazos a través de nuevas acciones en el campo político, económico-comercial y de cooperación”, expresó el Ministerio a través de su cuenta oficial de Twitter.
En las conversaciones no faltó mencionar el viaje que este año el presidente de Uruguay, Luis Lacalle, realizará al país asiático. Bustillo y Yoshimasathe “convinieron que las fechas para dicha visita serán acordadas a través de consultas entre ambas cancillerías”.
“El canciller Bustillo recalcó los valores y principios que comparten ambos países, citando entre ellos la protección del medioambiente y el desarrollo sostenible y reafirmando también el firme compromiso de Uruguay con la paz y la seguridad internacionales, el desarme y la vigencia de los instrumentos que lo promueven, expresando su preocupación ante el nuevo lanzamiento de misiles balísticos por parte de Corea del Norte”.
OPORTUNIDADES DE COMERCIO.
Además, “subrayaron la importancia de promover las oportunidades para incrementar el comercio y la inversión entre ambos mercados”, también se ocuparon de “la entrada en vigor del Acuerdo para Evitar la Doble Imposición en julio de 2021 y del Acuerdo de Asistencia Aduanera Mutua en octubre del mismo año impulsarán aún más las relaciones económicas entre Japón y Uruguay”.
Uruguay consultó a Japón sobre el Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) y los procedimientos para la incorporación de nuevos miembros.
Finalmente, Bustillo señaló los avances en el proceso de habilitación sanitaria en curso, en lo que refiere a la colocación, en el corto plazo, un producto uruguayo de alto valor y de gran demanda en el mercado japonés como la lengua de vacuno.
CENTRO LOGÍSTICO E HIDRÓGENO VERDE.
El funcionario japonés señalo el “potencial de Uruguay como centro logístico clave en la región latinoamericana y las perspectivas de impulsar proyectos en el área de las energías renovables, principalmente el hidrógeno verde”.
China es el principal destino de exportación con compras por US$ 216 millones sólo en enero. Ese guarismo es 65% superior a enero de 2021. Las compras chinas representan el 32% de las exportaciones uruguayas del mes.
Hébert Dell’Onte | En enero las exportaciones de Uruguay incluyendo zonas francas fueron por US$ 883 millones (38% más que en enero 2021). Las exportaciones de carne de vacuno sumaron US$ 207 millones, un alza del 59%.
La carne de vacuno es el principal producto de exportación en enero, informó Uruguay XXI en el “Informe Mensual de Comercio Exterior. Enero 2022”.
El fuerte incremento de las colocaciones de carne de vacuno acompaña la “tendencia creciente” que se da desde 2021. Se trata del “segundo rubro de mayor incidencia positiva en el mes, sólo detrás de concentrado de bebidas. La variación mensual positiva se explica por los precios internacionales y mayor volumen exportado”, destacó.
Respecto al precio, hubo “un aumento de 30% en términos interanuales” y en cuanto al volumen exportado “también creció” en un 27%. China sigue siendo el principal comprador de carne vacuna (US$ 150 millones que son 70% del total exportado), seguida de la Unión Europea (US$ 10 millones).
CELULOSA Y PRODUCTOS LÁCTEOS.
El segundo rubro exportado fue la celulosa (US$ 87 millones) y en tercer lugar están los productos lácteos (US$ 65 millones) que sin embargo cayeron 3%
Uruguay XXI destaca el crecimiento del 35% en los ingresos por madera colocada en el exterior, por US$ 52 millones.
Sobre el trigo, se informa que los ingresos fueron por US$ 35 millones, un total levemente superior a enero de 2021 a pesar de que las cantidades exportadas cayeron 27.103 toneladas, pero el precio subió 26%.
LOS DESTINOS.
China es el principal destino de exportación con compras por US$ 216 millones sólo en enero. Ese guarismo es 65% superior a enero de 2021. Las compras chinas representan el 32% de las exportaciones uruguayas del mes.
Brasil es el segundo en el ranking con US$ 138 millones (33% más que en enero 2021) y representa el 21% de nuestras ventas al exterior.
La Unión Europea ocupó el tercer lugar en el ranking con US$ 46 millones. Argentina está cuarto con US$ 42 millones. Estados Unidos quinto (US$ 39 millones).