Esta excepción permite a estos locales estar registrados ante INAC y avanzar en el nivel de formalización, con criterios de exigencia mínima.
Montevideo | Todo El Campo | Atento a la minuta aprobada por el Senado de la República con fecha 1° de noviembre de 2023, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) generó facilidades para la inscripción de pollerías ante el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec).
En este marco, el Instituto dio la posibilidad para que los locales de venta de carne de ave (denominados comúnmente como pollerías) puedan inscribirse sin costo, aportando información mínima (DGI, BPS y datos identificatorios), que luego deberán completar con documentación en un plazo adicional de 90 días.
Esta excepción permite a estos locales estar registrados ante INAC y avanzar en el nivel de formalización, con criterios de exigencia mínima.
Vencido el plazo de estas exoneraciones, se ha constatado el inicio de 67 trámites de regularización.
Con el espíritu de siempre de impulsar la regulación en todo el territorio nacional, INAC resolvió una extensión para la inscripción sin costo por 30 días más, hasta el 1° de enero de 2024.
Las facilidades se han difundido ampliamente por comunicación masiva y a través de distribuidores que trabajan con las pollerías.
INAC recuerda que solamente pueden operar en el mercado de carnes de Uruguay, aquellas empresas que estén activas en el Sistema de Registro y Gestión del Abasto. Por tanto, carnicerías y pollerías que no estén regularizadas no podrán descargar mercadería, ya que el sistema es exclusivo para aquellas empresas que hayan completado su registro o estén en trámite.
La gestión es sencilla y se lleva a cabo 100% en formato online a través de la web, y por tanto no implica desplazarse hasta las oficinas en ninguna etapa.
La carne de pollo es una carne blanca, que se distingue de otras carnes como la de vacuno y el ovino por su menor contenido en hierro (0,7 mg frente a 2 mg/100 g).
Montevideo | Todo El Campo | La carne de pollo tiene varias ventajas sobre otras carnes
El contenido de grasa del pollo cocido varía dependiendo de si se cocina con o sin piel, la porción del ave y la dieta y raza del ave. La carne de pechuga contiene menos de 3 g de grasa/100 g. Un valor medio para la carne oscura (sin piel) es de 5 a 7 g/100 g. Aproximadamente la mitad de la grasa de la carne de pollo se compone de grasas monoinsaturadas deseables y sólo un tercio de las grasas saturadas menos saludables. Hay proporciones mucho mayores de grasas saturadas en la mayoría de los cortes de carne roja, que también varían considerablemente en la grasa total. Por tanto, la carne de pollo se considera una carne saludable.
La carne de pollo no contiene grasas trans que contribuyen a la enfermedad coronaria y se puede encontrar en grandes cantidades en la carne de res y cordero. En Canadá, se han informado valores del 2 al 5 por ciento para la carne de vacuno y de hasta el 8 por ciento para el ovino. El Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer y otros (Bingham, 2006) han sugerido que el consumo de grandes cantidades (más de 500 g/semana) de carne roja, en particular carne procesada, pero no carne de pollo puede ser poco saludable.
LA CARNE DE AVE ES RICA EN GRASAS OMEGA-3.
La carne de ave es un importante proveedor de ácidos grasos poliinsaturados esenciales (AGPI), especialmente los ácidos grasos omega (n)-3. Los pollos carroñeros son una fuente particularmente buena debido a su variada dieta. Las cantidades de estos importantes ácidos grasos pueden aumentarse más fácilmente en la carne de pollo que en las carnes de ganado; también pueden hacerlo algunos oligoelementos y vitaminas. La ingesta dietética recomendada (IDR) de niacina se puede alcanzar con 100 g de carne de pollo al día para adultos y 50 g para niños.
Al alimentar a los pollos de engorde sólo con pequeñas cantidades de un suplemento rico en ácido alfa linoleico (un AGPI n-3), como la semilla de linaza, los AGPI n-3 en la carne del muslo se pueden aumentar de 86 mg a 283 mg/100 g, y en la canal molida de 93 a 400 mg/100 g. En gran medida, el contenido de grasa de las diferentes porciones determina el contenido y el enriquecimiento de AGPI, por lo que la carne de pollo oscura siempre contiene más AGPI que la carne de pechuga blanca.
LA CARNE DE AVE SE PUEDE ENRIQUECER CON VARIOS DE LOS NUTRIENTES DIETÉTICOS IMPORTANTES.
A diferencia de la mayoría de las otras carnes, la carne de pollo también se puede enriquecer fácilmente con otros nutrientes importantes.
Un estudio reciente (Yuet al., 2008) demostró que al agregar 0,24 mg de selenio (como selenio orgánico) por kilogramo de alimento, el contenido de selenio de la carne de pechuga aumentó de 8,6 μg a 41 μg/100 g (μg = microgramo, un microgramo es 1/1.000 de un miligramo o 1/1.000.000 de un gramo), lo que representa más de 65 μg. por ciento de la IDR. La misma cantidad de selenio en forma de selenito de sodio inorgánico también aumentó el selenio en la carne de la pechuga, pero sólo a 16 μg/100 g.
La deficiencia de selenio se está generalizando entre los seres humanos porque los suelos se están agotando y, por lo tanto, los alimentos que se cultivan en ellos tienen menos selenio. La IDR de selenio es de 55 μg por día. El selenio es un poderoso antioxidante y desempeña un papel en la prevención de algunas formas de cáncer. Una deficiencia de selenio puede causar la enfermedad de Keshan, una enfermedad cardíaca en los jóvenes, común en algunas partes de China, y deterioro cognitivo en los adultos. La carne de ave enriquecida podría ayudar a aliviar esta afección.
CONCLUSIONES.
La carne de pollo puede proveer muchas contribuciones positivas a la dieta de quienes tienen bajos ingresos. Aunque no toda la carne se considera saludable, la carne de pollo sí lo es, y con frecuencia es más asequible que otras carnes. Es de una calidad constantemente alta, es baja en grasas saturadas, puede enriquecerse con algunos nutrientes esenciales y se busca en todo el mundo.
Viejo y siempre actual tema de debate en foros nacionales e internacionales.
Montevideo | Todo El Campo | ¿La densidad afecta el rendimiento y el bienestar de los pollos? ¿El material de la cama afecta el microclima del galpón?, son dos temas de gran importancia para el sector avícola que técnicos vinculados a las materias mencionadas han desarrollado en varias oportunidades desde hace muchos años.
Todo El Campo quiere hoy desempolvar esos asuntos de la mano del Foro Científico Avícola Internacional que se realizó en Atlanta en el año 2013. Hace una década, es verdad, pero la vigencia no está en el tiempo transcurrido sino en la actualidad de las conclusiones que los exponentes plantearon, Alaeldein Abudabos y Rodrigo Garófallo García.
El primero de la Universidad Rey Saúd en Arabia Saudita, y el segundo junto a sus colegas, todos de la Universidad Federal da Grande Dourados y la Universidad Estatal de Campinas, Brasil.
El siguiente texto fue tomado de El Sitio Avícola, escrito por Chris Wright en mayo de 2013, en base a las exposiciones de los investigadores mencionados en el Foro Científico Avícola Internacional de Atlanta, estado de Georgia, Estados Unidos.
INFLUENCIA DE LA TASA DE DENSIDAD EN EL RENDIMIENTOS.
Alaeldein Abudabos investigó la influencia de diferentes tasas de densidad en el rendimiento, medidas termofisiológicas así como medidas de parámetros de sangre.
La investigación se llevó a cabo con pollos hembra de 0 a 30 días de edad, línea Ross.
Se utilizaron tres tasas de densidad: baja (28.0 kg/m2), mediana (37.0 kg/m2) y alta (40.0 kg/m2).
Los resultados revelaron que la ganancia de peso cumulativa y la ingesta de alimentos fueron afectados (P < 0,01) por la densidad, mientras que no se observó ningún efecto (P > 0,05) en términos de la conversión de alimentos. Se encontró mayor ganancia de peso (P < 0,01) e ingesta de alimentos (P < 0,05) para las densidades medianas y bajas en comparación con la densidad alta de pollos.
Las temperaturas medias del cuerpo, así como de la superficie de la cabeza, cuello, ala, cuerpo y tarso mostraron valores más altos (P < 0,05) en los pollos de densidad alta y mediana en comparación con los pollos de densidad baja.
Además, aumentando la densidad de 28 a 40 kg/m2 creó un estado de hemodilución en los pollos de densidades más altas, lo que podría explicar la reducción notoria de algunos de los parámetros medidos: volumen de células (PCV), proteína total y glucosa.
Mientras tanto, un incremento en aspartato aminotransferasa (AST) se observó en los pollos de densidades más altas, lo que podría indicar lesiones hepatocelulares.
Se concluye que incrementando la densidad de 28 a 40 kg de peso corporal /m2 mostró efectos deletéreos en el rendimiento de los pollos y podría perjudicar su bienestar.
MICROAMBIENTE DEL GALPÓN Y CAMA REUTILIZADA
Rodrigo Garófallo García y sus colegas de la Universidad Federal da Grande Dourados y la Universidad Estatal de Campinas, Brasil, indica que el crecimiento del sector avícola requiere de una mejora en el alojamiento para poder incrementar la productividad. Una zona termoneutral está relacionada con un ambiente térmico ideal donde las aves tienen las condiciones perfectas para expresar sus características productivas.
El objetivo de este estudio fue el análisis de las condiciones microclimáticas internas en dos galpones de pollo del mismo tipo pero con dos diferentes tipos de cama: nueva y reutilizada. También se estudió como esto afecta la dinámica del ambiente térmico.
La evaluación se basó en la medida de variables ambientales como: temperatura de aire, temperatura de bulbo húmedo, temperatura de la cama, temperatura de globo negro, humedad relativa, velocidad de aire e intensidad de luz.
Con los datos obtenidos se calcularon el índice de temperatura y humedad (THI), índice de temperatura y humedad de globo negro (BGHI) y carga de calor radiante (RHL) de cada galpón de pollos. En los dos galpones la temperatura de aire fue mayor de la recomendada. La humedad relativa fue más alta en el galpón 2 (cama reutilizada) que en el galpón 1 (cama nueva).
En los dos sistemas los índices de confort variaron, aunque las peores condiciones de estrés térmico de los pollos se encontraron en el galpón 2 con cama reutilizada (THI =25,31 and BGHI = 78,21%).
El espíritu de INAC es de acompañar desde su cometido a carnicerías, pollerías y locales de venta de carnes en todo el territorio nacional. Especialmente con el sector aviar.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Carnes (INAC) recuerda que las pollerías tienen hasta el 1° de diciembre próximo -una excepción para que el Sistema de Registro y Gestión del Abasto (SRGA)- para poder descargar carnes y derivados en locales que aún no están registrados en el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec).
En el mismo sentido, y con el fin de propiciar condiciones para garantizar la inocuidad alimentaria, así como la transparencia comercial, INAC pone en conocimiento que en julio de 2023 se remitió al MGAP una propuesta de actualización de la normativa para flexibilizar los requisitos de infraestructura referentes a áreas mínimas requeridas para la comercialización de carne y derivados, y para hacer foco en los procesos de inocuidad y formación de personal. Esta propuesta se encuentra para la firma de los ministerios competentes.
El espíritu de INAC es de acompañar desde su cometido a carnicerías, pollerías y locales de venta de carnes en todo el territorio nacional. Especialmente con el sector aviar que también está comprendido en la normativa para el mercado de carnes en Uruguay, dotándolo de herramientas para su formalización, profesionalización, promoción y crecimiento, dice el Instituto en un comunicado.
A través de la campaña Yo Cumplo se brinda información y asesoramiento técnico, herramientas financieras, exoneraciones y capacitaciones.
En este marco, INAC reitera la necesidad de la regularización aprovechando estas facilidades, gestión sencilla que se lleva a cabo cien por ciento en formato online a través de la web y que no implica desplazarse hasta las oficinas en ninguna etapa.
La enfermedad se ha ido extendiendo por todo el mundo causando estragos en los establecimientos avícolas.
Montevideo | Todo El Campo | Después de todo lo que hemos ido publicando últimamente en torno a las posibilidades de poder contar con la vacunación para proteger a las aves contra la influenza aviar (IA), volvemos sobre el tema para informar sobre las noticias que nos han llegado simultáneamente de dos fuentes diferentes sobre el tema, de Francia y los Países Bajos.
La primera se refiere a la experimentación de dos vacunas diferentes, producidas por el laboratorio francés Ceva Santé Animale y el alemán Boehringer Ingelhelm, aplicadas en granjas de patos para foie gras en las Landas y Gers, en la zona del sur del país más afectada por los brotes de IA en los últimos años.
Seleccionadas un par de granjas por la Escuela Nacional de Veterinaria de Toulouse, los patitos reciben dos administraciones de la vacuna y su aplicación es supervisada por ANSES (Agencia Nacional de Salud y Seguridad Alimentaria, Ambiental y Ocupacional), cuyos técnicos son los encargados de verificar el estado de salud de las aves y de la toma de muestras para monitorear el ensayo.
TEMORES O DUDAS.
Sin embargo, incluso dentro de Francia, uno de los países europeos más afectados por la IA, la vacunación contra la misma continúa siendo objeto de debate por la necesidad de poder demostrar que las aves que la han recibido no son portadoras de virus de campo. Y a ello se une el temor que se ha manifestado en algún medio popular sobre si la carne de los patos vacunados, o su producto “estrella”, el foie gras, podrán ser comestibles, algo que los medios veterinarios del país vecino ya se han encargado de garantizar.
Por su parte, los Países Bajos, cuya intensiva producción avícola también ha resultado muy afectada por la lA, no se han quedado atrás y en su prestigioso Wageningen Bioveterinary Research (WBVR), con sede en Lelystad, se están ensayando las vacunas producidas por tres laboratorios farmacéuticos diferentes.
En este caso la experiencia se inició hace unos meses, realizándose sobre gallinas ponedoras en la unidad de alta seguridad biológica del WBVR con vacunas desarrolladas mediante diferentes tecnologías, aunque no se han publicado los nombres de los laboratorios proveedores.
Según se espera, los primeros resultados se conocerán dentro de este año, confiándose en que con la vacuna que se producirá a continuación sea posible distinguir entre las aves vacunadas y las infectadas con virus de campo mediante pruebas diagnósticas específicas. (Avicultura).