Es un sector que se caracteriza por su diversidad y capacidad de adaptación a distintas actividades agropecuarias.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Uruguay XXI publicó el “Informe Maquinaria Agrícola en Uruguay” correspondiente a junio de 2026, actualizando la información sobre ese sector.
Destaca que el sector agropecuario en Uruguay aportó el 9% del PIB en 2024, y al incluir las industrias asociadas, la agroindustria alcanzó el 16%.
En 2025, los bienes agroindustriales representaron el 86% de las exportaciones de bienes, con ventas superiores a US$ 11.600 millones y un crecimiento interanual del 8%.
La maquinaria agrícola nacional es clave para la competitividad del agro. Ofrece garantía, repuestos y servicios postventa, y fabrica diversos implementos adaptados a las condiciones locales. Su calidad y conocimiento del suelo uruguayo la posicionan como líder en segmentos de mercado, complementando las importaciones.
El sector ha incorporado tecnologías de agricultura de precisión, automatización y sostenibilidad, fortaleciendo la productividad y la adaptación a nuevas demandas. Contribuye al empleo calificado y al desarrollo económico del interior del país, con impacto en múltiples rubros como agricultura, ganadería, lechería, horticultura, forestación y cannabis.
En el siguiente gráfico se observa que en 2025 la producción de maquinaria agrícola tuvo un aumento de 12% medido en volumen físico en términos interanuales. Por otro lado, la fabricación de maquinaria de uso especial mostró una recuperación en 2025 y el registro del año móvil a diciembre de 2025 se situó 9% por encima del registro de principios del 2025, revirtiendo la tendencia negativa del año anterior.
Es un sector que se caracteriza por su diversidad y capacidad de adaptación a distintas actividades agropecuarias.
La industria nacional de maquinaria y equipamiento agrícola en Uruguay produce más de 400 implementos, que incluyen sistemas de riego, mixers, silos, sembradoras, cosechadoras especializadas y equipos forestales, entre otros.
A su vez, en los últimos años ha incorporado innovación y modernización mediante tecnologías digitales, mejoras en procesos productivos y el desarrollo de equipos alineados con las demandas de sostenibilidad y competitividad del agro.
Come generador de trabajo, el sector cerró 2025 con 51 empresas que en total registraron 289 trabajadores.
EXPORTACIONES.
El sector también es exportador. En 2025 los ingresos al país por colocación de maquinaria agrícola, sumaron US$ 666.480. Los principales destinos son Paraguay, Argentina y Brasil.
Los productos exportados han variado en los últimos años, pero se destacan mixers, cortadoras de ramas, despojadoras de granos, subsoladoras, cisternas y, particularmente en el último año, la maquinaria forestal. Estos últimos se componen de plantadoras de árboles y maquinaria de laboreo, entre otros.
El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | Los seguros agrícolas son utilizados en todo el mundo. En Brasil, la normativa que los reglamenta modificó las exigencias: los productores rurales que sufren pérdidas en las cosechas deben utilizar fotos georreferenciadas (con la ubicación GPS incorporada en el archivo) en las inspecciones para solicitar el seguro rural, informó Agencia Brasil.
La modificación se aprobó por el Consejo Nacional de la Moneda (CMN) el jueves 25, lo que se considera refuerzos en el control del Programa de Garantía de Actividad Agrícola (Proagro), que es el principal programa público de seguros rurales del país.
Proagro fue creado en 1973, se financia a través del gobierno federal, por la contribución del productor rural y por los ingresos obtenidos de la aplicación de la cantidad adicional recaudada.
En una nota, el Banco Central de Brasil (BCB) explicó que la medida pretende demostrar que las imágenes fueron captadas en la zona afectada.
El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Otro cambio será el descuento de la producción obtenida en la cantidad de indemnizaciones, en caso de pérdidas graves. Según el Banco Central, el refuerzo de los controles pretende mejorar la salud financiera de Proagro.
REDUCCIÓN DE TARIFAS.
Según el Banco Central, el seguimiento continuo de Proagro ha contribuido a reducir el perfil de riesgo del seguro rural. Esta mejora, señaló, permitió al CMN ajustar las tasas de saldo y las tarifas adicionales del programa, lo que resultó en el abaratamiento del costo medio de Proagro para la mayoría de los productores.
La tasa de equilibrio representa un porcentaje pagado por el productor que mide el riesgo de frustración de cultivos en una región específica. El adicional representa una tarifa que el productor paga para tener acceso a un seguro rural.
Según el Banco Central, las cantidades de indemnización se ajustaron para reflejar mejor el riesgo de rotura de cada producto y región.
Las nuevas normas se aplicarán a los proyectos incluidos en Proagro a partir del 1 de julio de 2026.
Son medidas que contribuyen a la sostenibilidad del programa y a la protección adecuada de los productores rurales brasileños.
Es vital diversificar las estrategias para garantizar el futuro de la agricultura, siempre conservando polinizadores silvestres y usando especies alternativas.
Montevideo | Todo El Campo | La reducción del número de polinizadores -que no son únicamente las abejas- no ha tenido en la producción agrícola el impacto negativo que se esperaba.
El 15 de junio la revista científica PNAS (Proceedings of the National Academy of Sciences, en español: Actas de la Academia Nacional de Ciencias) de Estados Unidos publicó un artículo sobre el tema, titulado: “Declive global en la limitación de la polinización en cultivos dependientes de polinizadores”*.
El texto destaca que las tres cuartas partes de los cultivos clave dependen de la polinización, y aunque los insectos silvestres están en declive, el rendimiento agrícola global no ha caído. Al contrario, la pérdida de productividad por polinización insuficiente se ha reducido a la mitad desde los años 80. Esto se explica por la optimización y el uso eficiente de polinizadores gestionados (controlados), mientras que en los cultivos sin este manejo los niveles se mantuvieron estables. Los datos prueban que la escasez de polinizadores aún no genera pérdidas en la producción alimentaria mundial.
DIEZ PUNTOS DE LA INVESTIGACIÓN.
Algunos de los puntos destacados del artículo publicado en PNAS son:
1. Gran dependencia alimentaria: La polinización biótica (polinización natural) beneficia al 75% de los cultivos principales, lo que equivale aproximadamente al 35% de la producción de alimentos en todo el mundo.
2. Paradoja del declive: A pesar de las constantes denuncias sobre la disminución de polinizadores en las últimas décadas, la esperada caída global en el rendimiento de los cultivos aún no se ha reflejado en los datos.
3. Vacío de información cubierto: El estudio llena un vacío importante, ya que hasta ahora faltaban evaluaciones a escala global que midieran el impacto real de este declive en la productividad agrícola.
4. Metodología robusta: La investigación analizó datos históricos desde 1950 hasta la actualidad, realizando un metaanálisis que abarcó 86 cultivos diferentes y 790 tamaños de efecto (tamaño de efecto, en inglés effect size, es una medida estadística que indica cuán fuerte es la relación o diferencia observada entre dos variables, más allá de si esa diferencia es significativa o no).
5. La limitación por polinización (PL) es común: El fenómeno de la PL (perder rendimiento debido a una polinización insuficiente o ineficiente) sigue estando muy extendido, afectando en promedio al 36% de los cultivos que dependen de ella.
6. Reducción histórica drástica: Contra lo esperado, la limitación de la polinización (PL) disminuyó un 50% entre el año 1950 y la década de 2010.
7. El éxito de los polinizadores controlados: Los cultivos que utilizan polinizadores gestionados por el ser humano registraron niveles de PL significativamente más bajos y una reducción constante de este problema a lo largo del tiempo.
8. Estabilidad en cultivos no gestionados: En los campos agrícolas donde no se introducen polinizadores controlados, los niveles de PL no empeoraron, sino que se mantuvieron estables.
9. La autogamia como defensa: Los cultivos con capacidad de autopolinizarse (autogamia) mostraron menores pérdidas de rendimiento, lo que resalta la importancia de la mejora genética orientada a este rasgo.
10. Sostenibilidad a largo plazo: Aunque la eficiencia de la gestión agrícola actual ha logrado mitigar el impacto de la pérdida de insectos silvestres, el estudio advierte que es vital diversificar las estrategias (conservando polinizadores silvestres y usando especies alternativas) para garantizar el futuro de la agricultura.
Referentes de la producción, la industria, las políticas públicas y la investigación coincidieron en este punto durante el II Seminario Técnico de Sostenibilidad de los Sistemas de Producción Arroceros de INIA.
Montevideo | Todo El Campo | El II Seminario Técnico de Sostenibilidad de los Sistemas de Producción Arroceros, organizado por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en Treinta y Tres, cerró con una mesa integrada por referentes de la producción, la industria, las políticas públicas y la investigación, quienes reflexionaron sobre los desafíos y oportunidades que enfrenta el sector para consolidar su liderazgo en sostenibilidad.
La gerenta de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), Cecilia Pattarino, destacó que Uruguay cuenta con atributos que lo posicionan como un referente internacional en materia de producción arrocera sostenible. Señaló que la combinación de altos rendimientos, calidad del producto, rotaciones, uso eficiente del agua e insumos y una sólida infraestructura hídrica conforman un modelo singular a nivel global.
En ese marco, resaltó el avance logrado por el sector en certificaciones de sostenibilidad, con cerca de 30.000 hectáreas certificadas bajo el estándar Sustainable Rice Platform (Plataforma de Arroz Sostenible) o SRP. “Uruguay más que mirar para afuera para inspirarse, tiene un modelo de referencia internacional”, afirmó. Asimismo, sostuvo que la ACA deberá continuar fortaleciendo su rol de articulación para convertir las crecientes exigencias ambientales y de trazabilidad en una ventaja competitiva para toda la cadena.
INVESTIGACIÓN, SOSTENIBILIDAD Y VÍNCULO PRODUCTORES-INDUSTRIA.
Desde la industria, Daniel Gonnet, representante de la Gremial de Molinos Arroceros, planteó que la sostenibilidad ya es un factor clave para acceder a los mercados internacionales y, cada vez más, una herramienta para diferenciar productos. “El Mercosur exporta a la Unión Europea en el último quinquenio cerca de 250-260 mil toneladas de arroz en total. De ese volumen, Uruguay normalmente en estos cinco años ha sido responsable por el 70%, porque no tiene competencia en materia de seguridad. Tenemos la certeza de que el arroz que sale de nuestro país cumple con los límites máximos de residuos de los ingredientes activos”, afirmó.
Según Gonnet, estos resultados son posibles gracias a tres motivos. El primero es la importante investigación “que permite tener, por ejemplo, variedades resistentes a enfermedades, lo que nos evita tener que usar ingredientes activos potencialmente peligrosos en cuanto a residuos”. El segundo es la sostenibilidad propia del sistema de producción, “por la baja carga relativa de insumos que usamos, que nos pone en un lugar de privilegio y da seguridad”, y el tercero es la estrecha relación entre industria y productores, “que nos permite saber perfectamente lo que pasa en las chacras, lo que se usa, cómo lo usa, etc.”.
Lo que necesitamos es demostrar, con base científica, en qué radica nuestra diferencia -expresó-, “ese es el desafío que tenemos como sector”. En ese sentido, remarcó la importancia de generar indicadores, certificaciones y herramientas de comunicación que permitan visibilizar esas fortalezas diferenciales ante los consumidores y compradores internacionales.
Por su parte, la directora nacional de Aguas del Ministerio de Ambiente, Teresa Sastre, identificó oportunidades para fortalecer las políticas públicas que integren productividad y sostenibilidad. Entre ellas destacó la gestión del agua a escala de cuenca, la mejora de la eficiencia hídrica y una mayor articulación entre calidad del agua, trazabilidad y desempeño ambiental.
También subrayó la necesidad de fortalecer los sistemas de medición y monitoreo para respaldar la toma de decisiones. “No podemos dejar de medir”, señaló, al referirse a la importancia de contar con información más precisa sobre el uso del agua, por ejemplo, en la cuenca de la Laguna Merín.
URUGUAY EN LAS PRIMERAS LIGAS DE LA CIENCIA MUNDIAL.
El cierre estuvo a cargo de Mario Pérez Bidegain, coordinador del área de Recursos Naturales y Ambiente de INIA, quien resaltó el valor estratégico de los experimentos de largo plazo que integran la Plataforma Agroambiental del instituto y de la evidencia científica generada en el país para respaldar las recomendaciones tecnológicas que recibe el sector. Según explicó, los resultados presentados durante el seminario muestran que Uruguay cuenta con capacidades científicas de nivel internacional para abordar los desafíos de sostenibilidad.
“Es un activo que juega en las primeras ligas de la ciencia mundial”, afirmó sobre el ensayo de largo plazo de Paso de la Laguna. Además, señaló que el futuro estará marcado por una mayor incorporación de tecnologías y automatización, aunque advirtió sobre la importancia de preservar el pensamiento crítico frente al avance de herramientas como la inteligencia artificial.
LA IDEA CENTRAL SOBRE LA SOSTENIBILIDAD.
Más allá de las distintas visiones, la mesa coincidió en una idea central: la sostenibilidad ya no es únicamente una condición para producir, sino también una oportunidad para diferenciarse y generar valor. En un contexto de mayores exigencias ambientales y comerciales, la articulación entre ciencia, producción, industria y políticas públicas aparece como uno de los principales activos para que el arroz uruguayo siga siendo una referencia internacional.
Fundado en 1940, el Instituto Riograndense del Arroz consolida su trayectoria como pilar de la seguridad alimentaria, la investigación científica y el protagonismo económico en el estado.
Porto Alegre, Río Grande do Sul, Brasil | Todo El Campo | El sábado 20 de junio el Instituto Rio Grande do Arroz (IRGA) cumplió 86 años de una historia profundamente entrelazada con el desarrollo económico, social y tecnológico de Rio Grande do Sul.
Desde su creación, el 20 de junio de 1940, la autosuficiencia ha sido la gran brújula de los productores de Rio Grande do Sul, transformando al estado en el mayor productor de arroz de Brasil y en una referencia global de productividad y sostenibilidad en el sector.
Durante casi nueve décadas, IRGA ha dejado de ser solo una agencia de desarrollo para convertirse en uno de los centros de investigación y extensión rural más respetados de América Latina. El trabajo desarrollado en las Estaciones Experimentales – especialmente la de Cachoeirinha- permitió el lanzamiento de cultivares de alto rendimiento, adaptados al clima local, resistentes a plagas y con excelente calidad de grano para el consumidor final.
La celebración del 86º aniversario tiene lugar en un momento de resiliencia para la agroindustria de Rio Grande do Sul. En los últimos años, el sector ha enfrentado desafíos meteorológicos extremos, desde sequías severas hasta las inundaciones históricas que han devastado el estado. Más que nunca, la asistencia técnica de Irga ha demostrado ser indispensable, guiando a los productores en la gestión del suelo, la gestión de los recursos hídricos y la recuperación de las zonas afectadas.
EL ARROZ NO ES UN GRANO MÁS, ES LA BASE DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA.
Alexandre Azevedo Velho, presidente de IRGA destacó: “Celebrar el 86º aniversario es reconocer la fortaleza del productor de Rio Grande do Sul y la dedicación de nuestro equipo técnico”.
“El arroz no es solo un grano -continuó-, es la base de la seguridad alimentaria del país y del sustento de miles de familias. Miramos hacia el futuro centrados en la innovación digital, la sostenibilidad medioambiental y la diversificación e integración de culturas”.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) Treinta y Tres invita a participar de la Jornada Técnica Calidad de aplicación con Drones una instancia diseñada para compartir conocimientos, experiencias y herramientas prácticas que permitan mejorar la eficiencia, seguridad y calidad de las aplicaciones agrícolas.
Será el miércoles 24 de junio a las 09.00 horas en la Estación Experimental del Este.
Durante la jornada abordaremos aspectos fundamentales como calidad de agua, formulaciones, cobertura y tamaño de gota, deriva, mezclas y parámetros operativos del dron, complementando los conceptos teóricos con demostraciones y mediciones a campo.
Temáticas teóricas:
Formulaciones y su comportamiento en agua
Calidad de agua
Efectos de la concentración de p.a. en el pH del caldo
Sistemia de los productos
Cobertura de gotas
Eficiencia de aplicación
¿Cómo usar las tarjetas hidrosensibles?
Tamaño de gota (beneficios y riesgos)
Distintos objetivos y formas de alcanzarlos
Deriva (tipos, cuidados, y parámetros del dron que la afectan)
Mezclas (tips e incompatibilidades)
Temáticas prácticas:
Análisis de agua
Taller de mezcla
Evaluación de metodologías de tarjeteo
Efecto de los parámetros del dron sobre las gotas
Medición de ancho operativo
Medición de eficiencia de aplicación
Será una excelente oportunidad para productores, técnicos, asesores y operadores que buscan optimizar sus aplicaciones y mantenerse actualizados en las últimas tecnologías y metodologías de trabajo.