La crisis mundial de fertilizantes ha dado un nuevo giro con la decisión de Rusia de restringir algunas exportaciones de nitrógeno, lo que agrava la preocupación por el suministro global en un momento ya marcado por tensiones geopolíticas. Esta información fue publicada por Bloomberg.
Según el gobierno ruso, las exportaciones de nitrato de amonio se suspendieron temporalmente entre el 21 de marzo y el 21 de abril, con excepción de los acuerdos intergubernamentales. Esta medida se produce en medio de las repercusiones de la guerra y contribuye a reducir aún más la disponibilidad mundial de nutrientes agrícolas.
Rusia, que controla hasta el 40% del comercio mundial de nitrato de amonio, anunció el martes que suspenderá las exportaciones de este fertilizante durante un mes, hasta el 21 de abril, para garantizar un suministro suficiente durante la temporada de siembra de primavera.
Rusia, uno de los principales exportadores de fertilizantes, carece de la capacidad para aumentar la producción este año en medio de una crisis de suministro mundial provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 24% del comercio mundial de amoníaco, un ingrediente del nitrato de amonio.
El Ministerio de Agricultura ruso ha anunciado la suspensión de todas las licencias de exportación de nitrato de amonio y que no expedirá nuevas licencias, salvo las relacionadas con contratos gubernamentales. Rusia produce una cuarta parte del nitrato de amonio mundial.
La zona norte es la que más avance lleva en la cosecha, le sigue el este y un poco más atrás la zona centro.
Montevideo | Todo El Campo | La Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) informó sobre el avance de la cosecha de la zafra 2025/2026 que llega a 33% a nivel nacional.
En todo el país el área sembrada es de 163.7578 hectáreas distribuida en la zona norte, centro y este. La zona norte abarca los departamentos de Artigas y Salto; el centro Rivera, Tacuarembó y parte de Cerro Largo; y la zona este parte de Cerro Largo, Treinta y Tres, Lavalleja y Rocha.
La zona norte es la que más avance lleva en la cosecha, el 42%; le sigue el este con el 33% y el centro (27%).
ACA observó que “la cosecha mantiene un buen ritmo de avance a pesar de las precipitaciones registradas, alcanzando 1/3 del área total ya cosechada. En la comparación interanual, el avance es superior al registrado en igual período pero un año atrás”.
Sobre las variedades, “predominan las de ciclo corto, mientras que en algunos casos el avance en las variedades de ciclo largo se ve limitado por la elevada proporción de verde”.
CAMINERÍA EN MAL ESTADO.
Los arroceros advirtieron que hay “casos puntuales de caminería en mal estado”, lo que se debe a las precipitaciones ocurridas.
Se esperan más lluvias, pero en volúmenes que “no representarían una limitante significativa para la continuidad de las labores”.
“Ahora mismo los costos se están disparando”, y es un fenómeno que “no se limita a las materias primas, sino que afecta a todos los hogares”, ya que “se espera que la inflación de los alimentos se acelere en los próximos meses”.
Montevideo | Todo El Campo | Los precios de los fertilizantes en el mundo se dispararon al nivel más alto en cuatro años, un 44% más interanual.
Analistas y observadores aseguran que es seguro que habrá un proceso inflacionario en el precio de los alimentos: “Es algo que vaya a suceder, ya está prácticamente asegurada”, comentó Gaurav Kochar, analista financiero que actualmente se desempeña en Millennium Capital (Singapur).
En un reciente posteo en su cuenta de X @gaurav_kochar escribió: “Aproximadamente el 30% del suministro mundial de fertilizantes pasa por Ormuz; aproximadamente el 20% del suministro mundial de petróleo fluye a través del mismo punto de estrangulamiento”.
Esa situación genera una “reacción en cadena” que graficó de la siguiente forma: “Mayor precio del combustible → Mayor precio del fertilizante → Mayores costos agrícolas → Mayores precios de los alimentos”.
“Ahora mismo los costos se están disparando”, y es un fenómeno que “no se limita a las materias primas, sino que afecta a todos los hogares”, ya que “se espera que la inflación de los alimentos se acelere en los próximos meses”.
Los comentarios del analista son respaldados por la siguiente gráfica de Creative Planning, una firma de inversión con la que Kochar está vinculado.
LA GRÁFICA Y SU ANÁLISIS.
En la gráfica (de Green Markets Weekly North America Fertilizer Price Index, un índice de referencia que mide la evolución semanal de los precios de fertilizantes clave en Norteamérica) se muestra la evolución de precios de fertilizantes desde 2002 hasta la actualidad (marzo de 20269.
Al analizarla se pueden destacar algunos puntos clave: muestra dos picos principales, en junio de 2008 (fuerte alza vinculada a la crisis de commodities), y marzo de 2022 (otro máximo asociado a disrupciones logísticas y tensiones geopolíticas). Entre ambos picos, los precios se mantuvieron volátiles, con ciclos de suba y baja, pero sin alcanzar esos niveles extremos.
La situación actual muestra al índice marcando un incremento del 44% interanual, el mayor desde setiembre de 2022. Esto implica que los fertilizantes están en su nivel más alto en 4 años, lo que presiona directamente los costos de producción agrícola.
El gráfico confirma que los shocks geopolíticos (como el estrecho de Ormuz o restricciones de exportación en China) tienen un impacto inmediato en precios globales, afectando a la agricultura, la inflación alimentaria y mercados en generales incluidos los rurales.
🚨 FERTILIZER PRICES SURGE TO 4-YEAR HIGH — UP 44% YoY
Food inflation isn’t coming… it’s already being locked in.
• ~30% of global fertilizer supply moves through Hormuz • ~20% of global oil supply flows through the same choke point • Planting season is NOW
A diferencia de Uruguay, en Nebraska (EE.UU.), el riego es una cuestión de supervivencia productiva (estabilidad de rendimientos), en nuestro país se discute más como un seguro de clima y una herramienta para potenciar el rendimiento.
Montevideo | Todo El Campo | Con una economía basada en la producción agropecuaria, el estado de Nebraska está ubicado en el medio oeste de Estados Unidos. Como región agrícola, el riego juega un rol clave, por lo que solo ese estado posee entre 55.000 y 60.000 pivotes centrales, y el 85% del agua proviene del acuífero Ogallala, una de las reservas subterráneas más grandes de América. Este modelo ha permitido sostener la producción de maíz y soja, pero también genera preocupación por la sostenibilidad del recurso hídrico.
El acuífero Ogallala, se extiende por unos 450.000 km² y atraviesa varios estados (Nebraska, Wyoming, Colorado, Kansas, Oklahoma, Texas y Nuevo México).
Además de maíz y soja, también riega pasturas para producción ganadera.
El sistema se desarrolló a partir de crisis de sequía en el siglo XX, como respuesta para sostener la economía agrícola.
A diferencia de Uruguay, en Nebraska, el riego es una cuestión de supervivencia productiva (estabilidad de rendimientos), en nuestro país se discute más como un seguro de clima y una herramienta para potenciar el rendimiento.
Nebraska demuestra que la trazabilidad del uso del agua es la única forma de garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
LA SEQUÍA DE LOS AÑOS 30 Y EL DUST BOWL.
Las sequías más significativas en Nebraska ocurrieron durante la década de 1930 (Dust Bowl), especialmente en 1934, considerada la más seca. Otras sequías importantes incluyeron mediados de los años 50, la década de 1960, 1988-1990 y los eventos más recientes se registraron en 2012 y el período 2020-2022.
El Dust Bowl (tazón de polvo) fue un devastador desastre ecológico y económico en las grandes llanuras de EE.UU. durante la década de 1930. Consistió en sequías severas y masivas tormentas de polvo causadas por prácticas agrícolas intensivas y la destrucción de la pradera natural, lo que provocó que el suelo se convirtiera en polvo y fuera arrastrado por el viento.
Abarcó aproximadamente de 1930 a 1940, afectando principalmente a Oklahoma, Kansas, Texas, Colorado y Nuevo México. Consistió en la combinación de sequía prolongada y malas prácticas agrícolas a grados excesivos, lo que causó la eliminación de la cobertura vegetal, dejando la tierra expuesta a la erosión, principalmente eólica.
A su vez, se generaron las denominadas “lluvias negras” de polvo que oscurecieron el sol, enterraron cultivos y generaron graves problemas respiratorios en la salud humana.
El resultado, una profunda crisis económica debido al fracaso agrícola y la migración forzada de aproximadamente 3 millones de personas.
El 14 de abril de 1935 se produjo la tormenta más devastadora, conocida como el Black Sunday (Domingo Negro).
En conclusión, Dust Bowl fue un fenómeno que agravó la ya difícil situación de la Gran Depresión en Estados Unidos, pero los agricultores entendieron que el riego les podía otra oportunidad, y así fue que lo adoptaron siendo hoy un instrumento clave en el desarrollo de la agricultura local.
EL LEGADO DE FRANK ZYBACH.
A partir de 1940, el agricultor nebrasqueño Frank Zybach (nacido 10 de julio de 1894 – fallecido 19 de agosto de 1980) inventó el método de riego por pivote central, inspirado por un vecino que utilizaba un tractor con aspersores para regar sus campos.
Zybach desarrolló un sistema de riego formado por una estructura en línea con dos torres, equipada con tuberías, cables y aspersores. En 1949 poseía un equipo de cinco torres sobre ruedas, capaces de regar hasta 40 hectáreas, pero no fue hasta 1952 que Zybach patentó un sistema que ampliaba el alcance a un radio de 182,88 metros cubriendo un diámetro de 135 hectáreas de terreno.
Actualmente, y el riego tiene todo que ver con esto, la agricultura es el motor económico de Nebraska. Con 44.000 establecimientos, el agro genera 25.000 millones de dólares anualmente a la economía estatal. El sector es líder en producción de maíz, ganado vacuno y etanol, generando además exportaciones que superan los 10.000 millones de dólares anuales.
La Dirección General de Servicios Agrícolas informa no cumplimientos fitosanitarios en soja exportada a China.
Montevideo | Todo El Campo | La autoridad sanitaria de China detectó organismos nocivos cuarentenarios en envíos de soja de origen uruguayo. La situación se da poco después de la devolución de carne en la que se manifestó la presencia de residuos. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) se encuentra en contacto con las autoridades del país asiático y refuerza los controles para asegurar el cumplimiento de los requisitos fitosanitarios.
La Dirección General de Servicios Agrícolas (DGSA) del MGAP informó sobre recientes notificaciones de no cumplimientos fitosanitarios en el comercio de granos entre Uruguay y China, comunicadas por el Departamento de Cuarentena Animal y Vegetal de la Aduana General de China.
La autoridad sanitaria China detectó la presencia de organismos nocivos cuarentenarios en envíos de soja de origen uruguayo. Las notificaciones refieren tanto a malezas cuarentenarias establecidas en el protocolo fitosanitario vigente, como también a malezas cuarentenarias reglamentadas para ese destino cuya ausencia constituye un requisito obligatorio en las inspecciones fitosanitarias de importación. De acuerdo con la normativa vigente en China, estos organismos están prohibidos en granos importados (Catálogo de plagas cuarentenarias para la importación de plantas a la República Popular China).
La mercadería notificada representa más del 80% del volumen de soja exportado durante el año 2025. Asimismo, cabe señalar que durante la zafra 2024 ya se había recibido una notificación por detección de plagas cuarentenarias en este producto.
Ante esta situación, el MGAP se encuentra en contacto con las autoridades de China, en el marco de los protocolos bilaterales vigentes, y ha asumido el compromiso de reforzar los sistemas de control, inspección y certificación fitosanitaria, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de los requisitos sanitarios y prevenir la reiteración de este tipo de observaciones.
En este sentido, el refuerzo de los controles en origen y del proceso de certificación previo a la exportación permitirá asegurar que los granos destinados a China, cumplan estrictamente con los requisitos fitosanitarios establecidos por dicha autoridad.
En este contexto, el MGAP dijo que fortalecerá los mecanismos de supervisión de los productos agrícolas destinados a exportación, a fin de resguardar la inocuidad, los requisitos fitosanitarios, la reputación del país como proveedor confiable y la continuidad del comercio bilateral.
La herramienta del encalado es una oportunidad para mejorar la productividad y sostenibilidad de los suelos agrícolas, al tiempo que podría generar impactos positivos en actividad económica.
Soriano | Todo El Campo | Un informe del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) señala que una expansión del encalado en la agricultura uruguaya a 500.000 hectáreas podría aumentar el Producto Bruto Interno (PBI) en 0,5%, generar más de 1.000 empleos directos y aumentar la recaudación fiscal en unos US$ 20 millones anuales.
El estudio, titulado “El potencial del encalado en la agricultura uruguaya”, fue elaborado en el marco de la Fase II del Proyecto Encalado de la Asociación Agropecuaria de Dolores y presentado en la Expo Activa Nacional 2026, y analiza el impacto económico y productivo que tendría una expansión significativa de esta práctica en el país.
El informe parte de un problema creciente para la producción agropecuaria: la acidificación de los suelos agrícolas. Actualmente, cerca de una cuarta parte del área agrícola —más de 350.000 hectáreas— presenta niveles de pH que comprometen la productividad, mientras que otro porcentaje similar podría avanzar hacia esa situación en el mediano plazo.
La corrección de la acidez mediante encalado —la aplicación de cal agrícola al suelo— es una práctica extendida a nivel internacional, pero en Uruguay su adopción continúa siendo marginal.
Las estimaciones del estudio indican que una expansión del encalado a unas 500.000 hectáreas agrícolas generaría un impacto relevante en la economía. Una vez alcanzado este nivel, generaría un incremento en el del Producto Bruto Interno (PBI) de 0,5%, la recaudación fiscal crecería unos US$ 20 millones por año y se crearían más de 1.000 empleos directos. Todo esto se daría como resultado de las inversiones asociadas para poder incrementar la oferta nacional de cal, la mayor producción agropecuaria y de cal y todos los encadenamientos que esto generaría, desde el mayor dinamismo en el transporte de carga hasta el crecimiento de los servicios asociados a la aplicación de cal, entre otros.
El análisis se basa en los resultados de la Fase I del proyecto, un experimento realizado por la Asociación Agropecuaria de Dolores con asesoramiento técnico de Unicampo Uruguay, en el que se encaló en ocho sitios del litoral con distintas características productivas.
La experiencia permitió medir el impacto de la práctica en distintos tipos de suelo, evaluando cambios en la producción, la reducción en el uso de fertilizantes y la evolución de la acidez del suelo y de la disponibilidad de nutrientes.
Pese a sus beneficios agronómicos, los resultados del informe muestran que la inversión en encalado no resulta actualmente atractiva en términos económicos.
El aumento en la producción y el ahorro en fertilizantes permiten recuperar la inversión aproximadamente en cuatro años —el período en que el encalado mantiene sus efectos—, lo que ayuda a explicar por qué su adopción sigue siendo limitada.
Hoy el encalado solo resulta económicamente atractivo cuando productores que tributan IRAE logran recuperar parte del costo mediante beneficios fiscales asociados a otras inversiones elegibles dentro del régimen Comap. Sin embargo, el encalado en sí mismo no es considerado una inversión elegible, su puntuación en la matriz de indicadores es baja y tampoco existen instrumentos equivalentes para productores que tributan Imeba.
El informe también advierte que la alta proporción de producción bajo arrendamiento dificulta inversiones de largo plazo en el suelo, mientras que los costos logísticos y la falta de información técnica también limitan la adopción.
A pesar de estas restricciones, el estudio señala que la producción nacional de cal tiene potencial para responder a un aumento significativo de la demanda, ya que existe capacidad instalada y posibilidades de expansión mediante nuevas inversiones en extracción, acopio, logística y transporte. Sin embargo, señala el informe, para concretar estas inversiones y consolidar la expansión, es necesario que haya demanda.
Por esta razón, destaca que el puntapié inicial debe estar en volver rentable la inversión a nivel individual. Entre las medidas propuestas destacan incluir al total de la inversión en encalado como elegible para Comap (con un tratamiento similar al riego) y descontar de 1 a 2 puntos del IRPF que debe pagar el dueño del campo por arrendar atado al plazo del contrato (para incentivar plazos largos). De acuerdo con el análisis, estos beneficios no representarían un esfuerzo fiscal para el Estado, ya que el monto de las exoneraciones —que no serían una resignación porque la inversión no existiría sin ellas, según el estudio— sería inferior al incremento en la recaudación que generaría hacer la inversión.
El informe concluye que el encalado representa una oportunidad para mejorar la productividad y sostenibilidad de los suelos agrícolas en Uruguay, al tiempo que podría generar impactos positivos en actividad económica, empleo y en dinamizar diferentes sectores de actividad asociados, con potencial de extenderse también a ganadería, lechería, horticultura y fruticultura que enfrentan procesos similares de acidificación. Además, destaca que sería una oportunidad de reflotar la producción nacional de cal y aprovechar así de mejor manera los recursos nacionales existentes.