La primera generación transcurre entre julio y agosto, es la más importante desde el punto de vista estratégico. En ese período la población de garrapatas es menor, lo que permite intervenir antes de que el ciclo reproductivo se multiplique.
Montevideo | Todo El Campo | La garrapata bovina no actúa de forma uniforme durante el año: en Uruguay desarrolla tres generaciones con dinámicas distintas que condicionan la sanidad animal. Comprender ese calendario biológico es clave para anticiparse al problema y aplicar tratamientos estratégicos que eviten que la infestación se multiplique.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) publicó un artículo informativo (texto publicado a continuación) sobre las tres generaciones de la garrapata y la importancia de conocer cada una de ellas para actuar en consecuencia.
LAS TRES GENERACIONES, ES IMPORTANTE CONOCERLAS.
La garrapata bovina no mantiene la misma actividad durante todo el año. En Uruguay, su ciclo biológico se desarrolla en tres generaciones principales, cada una con características y desafíos particulares para el control sanitario.
Conocer cuándo ocurre cada una de ellas es una herramienta clave para planificar los tratamientos y evitar que la población de garrapatas aumente de una generación a la siguiente.
La primera generación, que transcurre entre julio y agosto, es la más importante desde el punto de vista estratégico. En ese período la población de garrapatas es menor, lo que permite intervenir antes de que el ciclo reproductivo se multiplique.
La segunda generación, entre noviembre y febrero, presenta un aumento significativo de la infestación debido a las condiciones climáticas favorables para el desarrollo del parásito.
La tercera generación, entre marzo y mayo, suele registrar la mayor carga parasitaria del año. Si no se actuó oportunamente en las etapas anteriores, el número de garrapatas puede incrementarse considerablemente, dificultando el control.
Comprender esta dinámica permite planificar los tratamientos en el momento adecuado, respetando los intervalos recomendados y siguiendo una estrategia definida junto al veterinario o la veterinaria.
Esta publicación forma parte de la serie educativa Aprendiendo sobre la Garrapata Bovina, impulsada por el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, que busca acercar información práctica para fortalecer la prevención y promover un control más eficiente de esta parasitosis.
La batalla contra la garrapata se gana antes de verla.
Participaron representantes los servicios veterinarios oficiales de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, especialistas de Panaftosa/SPV y representantes del sector privado de Brasil y Bolivia.
Río de Janeiro, Brasil | Todo El Campo | Los países miembros del Banco Regional de Antígenos de Fiebre Aftosa (Banvaco) evaluaron el progreso y aprobaron un nuevo conjunto de acciones estratégicas destinadas a fortalecer la preparación y la capacidad de respuesta con vacunación de emergencia de las Américas frente a una eventual emergencia por fiebre aftosa.
Las decisiones fueron adoptadas durante la 4ª Reunión Ordinaria del Banvaci, realizada los días 1 y 2 de julio en la sede del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa/SPV), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), en Río de Janeiro.
Participaron representantes los servicios veterinarios oficiales de Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, junto con especialistas de Panaftosa/SPV y representantes del sector privado pecuario de Brasil y Bolivia.
Durante la reunión, los miembros evaluaron los resultados del primer año de implementación del Plan Anual de Trabajo 2025–2026 y aprobaron el nuevo Plan Anual de Trabajo 2026–2027, que marca el inicio de una nueva etapa para el Banvaco, orientada a su consolidación operativa.
Creado en el marco del Programa Hemisférico de Erradicación de la Fiebre Aftosa (Phefa), Banvaco constituye un mecanismo regional de cooperación destinado a garantizar la disponibilidad estratégica de antígenos y facilitar el acceso oportuno a vacunas de emergencia en caso de una reintroducción del virus de la fiebre aftosa en la región. Su objetivo es preservar los avances alcanzados por los países de las Américas y fortalecer la capacidad de respuesta coordinada frente a emergencias sanitarias.
PRIORIDADES PARA 2026–2027.
Entre las prioridades acordadas se incluyen:
el fortalecimiento de los procedimientos para la adquisición y utilización de vacunas de emergencia;
la actualización de los planes nacionales de contingencia;
la realización de simulaciones de respuesta y ejercicios de vacunación de emergencia;
el fortalecimiento de la cooperación con otros bancos internacionales de antígenos y vacunas;
la capacitación de los Servicios Veterinarios Oficiales; y
la consolidación de mecanismos de coordinación entre el sector público y el sector privado.
Asimismo, se mantienen gestiones con otros países interesados en incorporarse al mecanismo, como Perú, y se continúa fortaleciendo la cooperación con organismos internacionales y bancos de vacunas de otras regiones.
UN BIEN PÚBLICO REGIONAL PARA PROTEGER LOS LOGROS ALCANZADOS
Al cierre de la reunión, los miembros reafirmaron su compromiso con el fortalecimiento del Banvaco como un bien público regional al servicio de los países de las Américas.
Manuel Sánchez, director de Panaftosa/SPV expresó: “Los avances alcanzados durante este primer año demuestran el compromiso de los países con la preparación regional y consolidan al Banvaco como una herramienta estratégica para responder frente a una eventual emergencia por fiebre aftosa”.
Asimismo, resaltó que Panaftosa “ha contribuido de manera decisiva en la implementación y fortalecimiento del Banvaco y continuará apoyando su desarrollo como un instrumento clave de cooperación técnica regional, promoviendo la solidaridad entre los países y fortaleciendo las capacidades de respuesta ante emergencias sanitarias en las Américas.» Con la aprobación del nuevo Plan Anual de Trabajo, el Banvaco inicia una etapa centrada en su consolidación operativa, fortaleciendo la disponibilidad estratégica de antígenos, la cooperación regional y las capacidades de respuesta de los países para preservar el estatus sanitario alcanzado por el continente.
Se proyecta una reducción del 1,6% en la producción mundial de arroz, marcada por la incertidumbre climática y la menor rentabilidad del sector. El consumo se mantendrá firme. Se espera repunte de India, Brasil y Uruguay.
Montevideo | Todo El Campo | La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) Anticipa una leve caída en la producción mundial de arroz, estimada en un 1,6% respecto al máximo alcanzado en 2025/26. El volumen proyectado se ubicaría en 552,4 millones de toneladas, afectado por las incertidumbres climáticas vinculadas al fenómeno de El Niño y por las limitaciones de rentabilidad en el sector. La única excepción sería África, donde se espera un crecimiento, mientras que en Asia las políticas de apoyo y el buen suministro de agua podrían amortiguar la baja.
El consumo global se mantendría robusto, cercano a 558,1 millones de toneladas, lo que presionaría las reservas. Aun así, las existencias mundiales al cierre de la temporada 2026/27 se mantendrían en niveles históricamente altos, con 213,8 millones de toneladas, apenas un 2,7% menos que el año anterior. Esto funcionaría como un colchón de seguridad frente a la reducción de la cosecha.
COMERCIO INTERNACIONAL.
En cuanto al comercio internacional, se prevé una disminución del 2,1% en 2026, hasta 59,8 millones de toneladas. La menor demanda de los importadores tradicionales y la competencia entre proveedores impactarían en las exportaciones de países como Camboya, China continental, Pakistán y Estados Unidos. En contraste, Brasil, Myanmar, Uruguay, Vietnam y especialmente India aumentarían sus envíos, aprovechando la coyuntura.
Los precios internacionales del arroz muestran una recuperación parcial tras haber tocado un mínimo de ocho años y medio en noviembre de 2025. La demanda firme de variedades aromáticas y Japónica, junto con mayores costos de producción en países exportadores, impulsaron el repunte. Sin embargo, la abundancia de suministros exportables y las tensiones comerciales en el Golfo Pérsico limitaron la recuperación. El Índice de Precios del Arroz de la FAO promedió 104,8 puntos en mayo de 2026, todavía un 1,4% por debajo del nivel del año anterior.
El fenómeno tiende a favorecer los cultivos en el sur de Brasil y en Argentina, mientras importantes regiones productoras de soja y maíz pueden enfrentar una menor disponibilidad de lluvias, señala un análisis de Hedgepoint Global Markets.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | La confirmación de un nuevo ciclo de El Niño para el segundo semestre de 2026 vuelve a poner el clima en el centro de atención de los mercados agrícolas. Según un análisis de Hedgepoint Global Markets, los principales impactos para la soja, el maíz y el trigo deberían concentrarse en América del Sur, con efectos distintos entre las regiones productoras.
Históricamente, los episodios de El Niño moderados a fuertes iniciados en el segundo semestre del año suelen generar impactos agrícolas relevantes entre el final de ese mismo año y el primer semestre siguiente, especialmente en el hemisferio sur. Dichos períodos coinciden con la siembra, el desarrollo y la cosecha de soja y maíz en los principales países productores de América del Sur.
En la mitad sur de América del Sur, el fenómeno se caracteriza por el aumento de las lluvias durante la primavera y el verano, lo que suele ser beneficioso para el desarrollo de los cultivos de soja y maíz en el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. Por otro lado, la mitad norte de América del Sur puede enfrentar lluvias por debajo del promedio, con énfasis en las regiones Norte, Nordeste y parte del Centro-Oeste de Brasil.
EL SUR DE AMÉRICA DEL SUR PUEDE BENEFICIARSE DEL FENÓMENO.
De acuerdo con Hedgepoint, el aumento de las lluvias durante la primavera y el verano suele favorecer el desarrollo de los cultivos de soja y maíz en el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. En algunos episodios anteriores, la incidencia de El Niño culminó en altos rendimientos y producciones en esas regiones, especialmente en el sur de Brasil y en Argentina, como los registrados en la temporada 18/19.
En ese sentido, cabe destacar la importancia de la producción de soja en los estados brasileños de Paraná y Rio Grande do Sul, que, en años con clima favorable, suelen ocupar la segunda y tercera posición entre los mayores estados productores de Brasil, respectivamente. Además, Rio Grande do Sul es el mayor productor de maíz de verano de Brasil.
EL CENTRO-NORTE BRASILEÑO CONCENTRA LOS PRINCIPALES RIESGOS.
Si parte de América del Sur tiende a beneficiarse de una mayor regularidad de lluvias, no ocurre lo mismo en la mitad norte del continente. El fenómeno suele traer lluvias por debajo del promedio durante la primavera y el verano, con énfasis en las regiones Norte, Nordeste y parte del Centro-Oeste de Brasil.
Ante este escenario, El Niño plantea riesgos productivos para grandes estados productores de soja de Brasil, como Mato Grosso, Goiás y Bahía, con algunos episodios anteriores que señalan pérdidas relevantes de producción. Uno de los ejemplos más recientes fue la temporada 23/24, cuando la baja humedad provocó importantes pérdidas para la cosecha brasileña, especialmente por los problemas registrados en Mato Grosso, el mayor estado productor del país.
Debido a los efectos opuestos en las mitades sur y norte de América del Sur, con posibles aumentos de productividad en el sur y reducciones en el norte, el fenómeno El Niño no debe asociarse necesariamente con pérdidas generalizadas en el continente en su conjunto. Aun así, la relevancia de las producciones de los estados del Centro-Norte brasileño puede tener un peso mayor en la consolidación de las cosechas brasileñas de soja y maíz.
LOS IMPACTOS PUEDEN EXTENDERSE AL MAÍZ DE SEGUNDA COSECHA.
En el caso del maíz, además de los posibles impactos en la cosecha de verano, los efectos iniciales para la cosecha de invierno, segunda cosecha en Brasil, derivan de eventuales retrasos en la siembra de soja provocados por la baja humedad. Estos retrasos pueden llevar a un desplazamiento de la siembra de la segunda cosecha en el primer trimestre del año siguiente.
Este movimiento eleva los riesgos para el maíz de segunda cosecha, ya que amplía la posibilidad de que el período de desarrollo del cereal coincida con momentos de menor humedad a lo largo del segundo trimestre, durante el otoño y el invierno.
EL TRIGO ARGENTINO TAMBIÉN PUEDE VERSE FAVORECIDO.
Además de la soja y el maíz, el trigo argentino aparece entre los cultivos que históricamente suelen responder de forma positiva a los eventos de El Niño.
Argentina figura entre los países que tradicionalmente se benefician del fenómeno, ya que el aumento de la frecuencia y la regularidad de las lluvias durante el ciclo del cultivo tiende a mejorar las condiciones de establecimiento, desarrollo y llenado de granos, elevando el potencial de productividad.
Tras períodos de sequía asociados a la neutralidad climática o a La Niña, el fenómeno El Niño suele permitir una recuperación significativa de la producción argentina y del excedente exportable. De esta forma, en años de El Niño, es común que Argentina amplíe su participación en el comercio internacional, especialmente en los mercados de América del Sur y del norte de África.
EL MERCADO VUELVE SU ATENCIÓN A BRASIL Y ARGENTINA.
Cuando hablamos del hemisferio norte, el fenómeno El Niño no suele generar impactos relevantes en las producciones de soja y maíz, ya que no existe un historial de alteraciones importantes en los regímenes de lluvias o temperaturas en grandes países productores. De esta forma, los años de El Niño dirigen la atención de los mercados de soja y maíz hacia las cosechas del hemisferio sur, con énfasis en Brasil y Argentina.
Para el trigo, el efecto sobre el mercado global depende del equilibrio entre las pérdidas potenciales en Australia y las ganancias observadas en las Américas. En el recorte latinoamericano, Argentina se destaca entre los orígenes que pueden verse favorecidos por lluvias más regulares durante el ciclo del cultivo.
“Los impactos esperados de El Niño en las cosechas de soja y maíz se concentran principalmente en el hemisferio sur. La tendencia de lluvias por encima del promedio en primavera/verano en la mitad sur de América del Sur tiende a ser favorable para las cosechas en el sur de Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Por otro lado, la tendencia de lluvias por debajo del promedio en la mitad norte de América del Sur puede generar problemas para la siembra y el desarrollo de los cultivos en el Centro-Norte de Brasil, incluida la segunda cosecha de maíz en Brasil”, destaca Luiz Fernando Gutierrez Roque, coordinador de Inteligencia de Mercado en Hedgepoint.
Acerca de Hedgepoint Global Markets es una empresa especializada en gestión de riesgos, inteligencia de mercado y ejecución de coberturas para la cadena de valor global de commodities, con amplia experiencia en los mercados agrícolas y de energía. Está presente en cinco continentes y ofrece a sus clientes productos de cobertura basados en tecnología e innovación, manteniendo al cliente como punto central de todos los procesos. La compañía trabaja con más de 60 commodities y más de 450 productos de cobertura en su plataforma. Sitio web: Inicio.
Especialistas advierten un evento intenso entre diciembre de 2026 y marzo de 2027, con anomalías marinas récord que ya impactan en clima, pesca y puertos del país
Lima, Perú | Todo El Campo | Expertos advierten que la actual anomalía térmica en el mar está alterando la distribución de especies marinas y modificando los patrones de lluvias y sequías, con efectos directos sobre la pesca, la agricultura y la seguridad portuaria en todo el litoral.
La Marina de Guerra del Perú (MGP) advirtió que la temperatura del agua en la costa peruana se encuentra hasta 6°C por encima de sus niveles habituales, una anomalía que, según los especialistas, anticipa un escenario complejo para los próximos meses a causa del fenómeno El Niño.
La institución se dio a conocer a través del capitán de Fragata Giacomo Morote, quien señaló que el periodo más crítico de este evento climático se espera entre diciembre y marzo, cuando se prevé el clímax del calentamiento del mar.
Entrevistado en la televisión local, Morote explicó que tanto El Niño costero como El Niño global están evolucionando de manera simultánea, lo que representa un desafío inédito para el monitoreo y la prevención de daños.
“Las agencias internacionales y el Comité Nacional de Estudio del Fenómeno El Niño (Enfen) han indicado que hay una evolución constante de ambos fenómenos”, afirmó el experto marítimo. Añadió que mientras El Niño costero afecta principalmente las aguas y costas de Ecuador, Perú y parte de Chile, El Niño global se manifiesta sobre todo en el Pacífico central.
El impacto de esta anomalía térmica ya se registra en diferentes localidades del litoral. “En Paita deberíamos tener una temperatura normal de 18°C (64,4 °F) y ya estamos en 24°C (75,2 °F), lo que significa seis grados más”, precisó Morote.
En ciudades como Chimbote, Callao, San Juan de Marcona e Ilo, la diferencia oscila entre 3°C y 4°C por encima de lo esperado para esta época del año. “Esto influye mucho en la sensación térmica que tenemos diariamente en Lima y en la costa peruana”, puntualizó.
El capitán advirtió que el invierno austral será un periodo clave para el seguimiento de esta anomalía, ya que podría haber fluctuaciones en la temperatura debido al Anticiclón del Pacífico Sur y el fenómeno del afloramiento, que consiste en la surgencia de aguas frías a la superficie.
“Puede haber una disminución en la brecha de temperaturas, pero no significa que las aguas volverán a estar frías de manera sostenida”, aclaró.
La Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra ha publicado un aviso especial sobre la presencia de oleajes anómalos provenientes del suroeste, que afectan la actividad pesquera y portuaria.
“En la zona sur vamos a tener un oleaje de fuerte intensidad, con olas de hasta dos o tres veces la altura normal”, indicó Morote. Esta situación obligó al cierre de todos los puertos del sur y de la mitad de los puertos de la zona centro por razones de seguridad.
El Fenómeno El Niño no solo impacta el clima y la actividad marítima, sino que también repercute en sectores como la agricultura y la pesca.
“La anchoveta, uno de los recursos más importantes de la industria pesquera, está desplazándose hacia el sur y profundizándose en busca de aguas frías”, señaló el capitán de Fragata. Además, recomendó a los pescadores y agricultores adaptarse a la llegada de especies tropicales y a la variabilidad de las lluvias y sequías, según la región.
GOBIERNO PERUANO DECLARÓ EMERGENCIA POR EVENTOS VINCULADOS A EL NIÑO.
El gobierno peruano declaró ayer estado de emergencia a casi 800 distritos del país, entre ellos todos los ubicados en la región Piura, debido al peligro inminente generado por las intensas precipitaciones pluviales asociadas al Fenómeno de El Niño 2026-2027.
La medida se tomó por el Decreto Supremo N° 097-2026-PCM, publicado en el Diario Oficial El Peruano, y tendrá una vigencia de 60 días calendario.
La prensa local señaló que es una medida para que las autoridades nacionales, regionales y locales ejecuten acciones inmediatas para reducir los riesgos, atender posibles emergencias y rehabilitar las zonas que puedan resultar afectadas por las lluvias previstas durante los próximos meses.
El Diario Oficial El Peruano sostiene que la norma responde a la necesidad de prevenir daños a la población y a la infraestructura pública frente a un escenario considerado de muy alto riesgo.
Artículo de Manuel Rojas Berríos en Infobae con adaptaciones para Todo El Campo e información propia.