Las tareas vinculadas a drenajes y cursos de agua, son algunas de las acciones que se podrían desplegar; también en respuestas sobre vivienda y caminería rural.
Colonia | Todo El Campo | El compromiso del presidente Yamandú Orsi con los 19 intendentes del país fue claro y contundente: “El compromiso del Gobierno nacional es que los fondos estarán cuando se precisen”.
La reunión del mandatario con el Congreso de Intendentes se realizó el jueves 10 en la estancia presidencial de Anchorena, allí explicó que existen varias líneas de transferencia para mitigar posibles impactos, a las cuales apelará, y luego se repondrán.
El encuentro tuvo una duración de más de cuatro horas; además del presidente y los 19 intendentes participaron el director del Sistema Nacional de Emergencias (Sinae), Leandro Palomeque, y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Rodrigo Arim.
Al finalizar la reunión, el mandatario explicó que el Estado dispone de fondos de contingencia para situaciones de emergencia, que pueden utilizarse tanto para realizar trabajos preventivos como para responder a las consecuencias de eventos climáticos extraordinarios.
Las tareas vinculadas a drenajes y cursos de agua, son algunas de las acciones que se podrían desplegar; también en respuestas sobre vivienda y caminería rural.
“Como evento que no es fácil de predecir en su totalidad, tenemos que estar bien preparados y dando las garantías de que lo que se gaste, se repone”, expresó.
Agregó que falta definir los mecanismos y criterios para la asignación de los recursos, aunque adelantó que podrán contemplar combustibles, materiales y el adelanto de determinadas obras, entre otros rubros.
Por otra parte, Orsi informó que el Sinae, a través de los Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (Cecoed), ya cuenta con un stock de colchones y materiales de limpieza para responder ante eventuales situaciones de emergencia.
Al centro en Montevideo se sumó uno en Durazno, que ya comenzó a recibir recursos destinados a fortalecer la capacidad de respuesta ante posibles eventos climáticos.
Yamandú Orsi.
ENCISO VALORÓ LA COORDINACIÓN DE LAS INTENDENCIAS CON EL GOBIERNO.
El presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, valoró como productivo el encuentro y destacó la posibilidad de mantener un intercambio directo con el presidente de la República.
“Es importante y necesario”, afirmó Enciso, en referencia al ámbito de coordinación entre el Gobierno nacional y las intendencias para anticipar y responder a los posibles efectos de los fenómenos climáticos previstos.
“Los recursos van a estar y es lo importante”, sostuvo el intendente, quien consideró que se trata de un “compromiso entre todos” para fortalecer la prevención y la capacidad de respuesta en todo el territorio nacional.
El último relevamiento de McKinsey & Company destaca que América Latina fue la región con mayor adopción de la inteligencia artificial.
Montevideo | Todo El Campo | Ilustrando cómo los productores agrícolas del mundo toman decisiones en un contexto complejo y en constante cambio, McKinsey & Company publicó los resultados de la cuarta edición de su encuesta bienal “Global Farmer Insights”, realizada a 5.500 agricultores entre abril y julio de 2026. En representación de América Latina, participaron productores de Argentina, Brasil y Perú.
Los resultados revelan que, ante las presiones económicas, los encuestados se están volviendo más selectivos en sus gastos y continúan preservando su liquidez frente a las condiciones desafiantes que enfrentan los mercados desde hace tres años. En este marco, las expectativas de gasto bajaron 24 puntos porcentuales en comparación con la medición de 2024, aunque la mayoría prevé incrementar sus inversiones durante los próximos 12 a 18 meses.
Mientras en los países europeos los productores de cultivos extensivos prevén aumentar el uso de productos genéricos de protección de cultivos por sobre los de marca, América Latina anticipa en un 33% una mayor utilización de los de marca y un 23% de alternativas genéricas.
A pesar de las restricciones económicas, McKinsey destaca que la adopción de nuevas tecnologías y soluciones para el agro mantiene su dinamismo, y América Latina lidera en los rubros de biocontrol y bioestimulantes, impulsada principalmente por Perú.
Asimismo, la adopción de tecnologías agrícolas continúa creciendo a nivel global y ya alcanza al 50% de los productores consultados, cuatro puntos porcentuales más que en 2024. Argentina es el mercado latinoamericano mejor ubicado y el que muestra mayor potencial de crecimiento con una escala productiva que favorece la incorporación de nuevas soluciones y mayores presiones debido a eventos climáticos extremos, plagas, enfermedades y una regulación más exigente sobre el uso del agua y los insumos.
La inteligencia artificial (IA) generativa también comienza a incorporarse a las actividades productivas, según el relevamiento, aunque los agricultores siguen recurriendo a asesores de confianza para obtener orientación en sus compras.
Si bien la IA generativa es relativamente nueva en el panorama tecnológico agrícola, ha ganado popularidad rápidamente y, en la actualidad, el 17% la implementa para tareas agrícolas, aunque solo el 4% lo hace con opciones de pago. América Latina es la región con mayor adopción, donde el porcentaje escala a un 26%, seguido de forma cercana por América del Norte, con 23%.
El reporte también aborda el proceso de decisión de compra, donde los canales digitales ganan relevancia, con un 36% de los agricultores identificándolos como su fuente preferida para comparar opciones de compra entre distintos proveedores, 14 puntos porcentuales más que en la edición previa.
Sin embargo, el asesoramiento especializado continúa teniendo un peso significativo, puesto que 56% señala a los agrónomos técnicos como uno de los principales actores que influyen en sus decisiones de compra, una proporción que permanece prácticamente igual a la edición anterior.
“En el entorno incierto actual, aquellos actores clave que ayuden a los agricultores a tomar decisiones ponderadas según el riesgo y a un nivel granular estarán mejor posicionados para ganarse su confianza. Los agentes del sector agrícola deberán aliviar la presión financiera a corto plazo que soportan los agricultores, mejorar su propia competitividad en costes y dejar claro el valor que les ofrecen, ya sea mediante una diferenciación impulsada por la innovación o a través de propuestas más sencillas y económicas”, explica McKinsey.
Este proceso, agrega, requerirá “demostrar el valor a nivel local e integrar canales digitales con asesoramiento agrícola de confianza en los momentos en que los agricultores toman sus decisiones de compra”.
El informe completo “Global Farmer Insights 2026” se encuentra disponible en el sitio web de McKinsey & Company.
El uso estratégico de la automatización y la inteligencia artificial permite estandarizar procesos, reducir riesgos y potenciar la experiencia humana en el campo.
Montevideo | Todo El Campo | Históricamente, la discusión sobre la modernización tecnológica se ha centrado principalmente en una pregunta: ¿qué necesita actualizarse? Es pregunta sigue siendo relevante, pero ya no es suficiente. Ante la velocidad de las transformaciones tecnológicas y la creciente presión por la eficiencia, los responsables tecnológicos de las empresas y los líderes empresariales también necesitan responder a otra cuestión: ¿cómo ejecutar esa modernización con velocidad, previsibilidad y menor riesgo?
Así comienza el último artículo de Guilherme Joventino -cofundador y responsable global de Mignow, empresa de tecnología especializada en automatización e inteligencia artificial-, titulado “El mayor desafío de la modernización tecnológica está en la ejecución” del que Todo El Campo extrae a continuación los principales 10 puntos o conceptos que, con una mirada agropecuaria, pueden vincularse al sector.
Es importante considerar que para el común de las personas el avance de la tecnología es tan acelerado que no nos da tiempo suficiente para adaptarnos, y cuando recién estamos comprendiendo un aspecto de lo que nos ofrece surgen nuevas propuestas, algunas o muchas de ellas disruptivas, que nos hacen replantearnos lo que aun no fuimos capaces de comprender a cabalidad.
Ese desafío de la constante evolución no debe inhibirnos, por el contrario, debería animarnos a introducirnos en ella y acompañarla en aquellos puntos que pueden ser de utilidad la para actividad que cada uno desempeña. En este caso, el interés está puesto en uno de los sectores que absorbe y ejecuta tecnología permanentemente, el agro.
LOS DIEZ PUNTOS DESTACADOS.
1) Joventino señaló en su nota que las personas debemos cambiar el enfoque con el que nos relacionamos con la tecnología, y pasar del simple “¿qué tecnología comprar?” a algo más evolucionado que es “¿cómo ejecutar la transformación con velocidad, previsibilidad y menor riesgo?”.
2) Otro punto es el de la dependencia del conocimiento individual, sobre el que señala que la alta vulnerabilidad operativa que genera basar las tareas críticas en el saber empírico o manual de unas pocas personas.
3) Agrega que hay escasez de talento especializado y presión por la eficiencia, lo que constituye en un reto regional de operar con personal técnico calificado limitado mientras la demanda productiva exige mayor efectividad.
4) Por otra parte, plante la redefinición del rol de la automatización entendiendo por automatizar no es solo el ganar velocidad y hacer todo más rápido, sino estandarizar procesos para hacerlos estructurados, repetibles y predecibles.
5) Introduce el concepto que él llama escalabilidad de la experiencia humana, o sea, liberar a los técnicos calificados de tareas mecánicas para que se enfoquen en áreas más complejas como la gobernanza, los análisis de riesgo y las decisiones estratégicas.
6) Asimismo, menciona la previsibilidad como gestión de riesgos que lleva reducir desviaciones e incertidumbre en costos y plazos en sistemas que sostienen la producción y la logística.
7) Otro punto interesante es lo que denomina romper el límite de escala tradicional, o sea, entender que hacer crecer el negocio o la operación no requiere un aumento directamente proporcional en horas de trabajo manual.
8) Una característica de estos tiempos es la existencia de plazos críticos, o sea la urgencia de actualizar sistemas frente a ventanas de tiempo acotadas u obligaciones del entorno.
9) Acompañar la evolución tecnológica que debe ser continua con integración de la inteligencia artificial, dado que la transformación digital no termina con la adopción de una herramienta; requiere actualización permanente y uso de inteligencia artificial (cada vez más) para el análisis de patrones.
10) En el final lo más importante, la sinergia persona-tecnología, que es el valor máximo surge de articular el conocimiento del profesional en campo con la precisión de las herramientas que nos va dando la tecnología.
APLICACIÓN PRÁCTICA AL SECTOR AGROPECUARIO.
Cada uno de los puntos anteriores, tomados del citado artículo de Guilherme Joventino puede tener una aplicación directa en los agronegocios.
1) Enfoque en la ejecución – Elegir maquinaria con GPS o sensores no basta; la clave está en cómo la red de datos del campo procesa y ejecuta las decisiones de fertilización o siembra sin fallas operativas.
2) Reducción de la dependencia empírica – Mapear y digitalizar el conocimiento que maneja un capataz o un agrónomo para que las decisiones críticas (riego, siembra, sanidad) no dependan de una sola persona.
3) Mitigación de escasez de mano de obra – Suplir la falta de mano de obra en el sector mediante la automatización de labores intensivas (pilotos automáticos en tractores, riego automatizado).
4) Estandarización de procesos – Sistematizar la dosificación de insumos, monitoreo de plagas y cronogramas de alimentación ganadera mediante algoritmos repetibles y medibles.
5) Optimización del perfil agronómico – Permitir que el ingeniero agrónomo deje de tomar muestras a mano o ingresar datos manualmente en planillas, enfocando su tiempo en el análisis de suelos y estrategias de rendimiento.
6) Previsibilidad y gestión de riesgo – Estimar rendimientos y proyectar costos de insumos con base en datos estructurados para planificar la venta de grano o hacienda con menor incertidumbre financiera.
7) Escalar hectáreas sin escalar estructura – Expandir la superficie gestionada por un establecimiento agrícola sin necesidad de duplicar linealmente la cantidad de personal o maquinaria tradicional.
8) Ventanas de tiempo críticas – Maximizar las ventanas de siembra o cosecha -condicionadas estrictamente y cada vez más por el clima- asegurando que la maquinaria y la logística operen sin interrupciones.
9) Uso de IA y análisis continuo – Integrar sensores de campo e imágenes satelitales procesadas con inteligencia artificial para identificar patrones de estrés hídrico, malezas o deficiencias nutricionales en tiempo real.
10) integración hombre-máquina – Potenciar el criterio del productor o profesional de campo combinándolo con telemetría de vanguardia para decidir cuándo y cómo intervenir en la producción.
La verdadera transformación digital del sector agropecuario no concluye con la incorporación de maquinaria moderna o sensores de vanguardia, sino con la capacidad de integrar esa tecnología a la toma de decisiones estratégicas.
La automatización y la inteligencia artificial no reemplazan el criterio humano, sino que lo escalan.
En escenarios cada vez más complejos, la clave del éxito productivo radica en la sinergia entre la precisión analítica de la máquina y el conocimiento empírico del profesional en el campo.
El número de unidades brasileñas autorizadas para exportar al país alcanza las 73.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | El Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), informó sobre la habilitación de nuevos establecimientos brasileños para exportar carne de vacuno y vísceras a Indonesia.
En total, 21 unidades fueron aprobadas tras una auditoría presencial realizada por la autoridad sanitaria indonesia, entre el 27 de junio y el 5 de julio de 2026, elaborada por dicho Ministerio.
Las nuevas unidades están ubicadas en los estados de Acre, Goiás, Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Pará, Pernambuco, Rio Grande do Sul, Rondônia, São Paulo y Tocantins.
Con este resultado, el número total de plantas brasileñas autorizados para atender el mercado indonesio aumentó de 52 a 73.
Según MAPA, la aprobación de los establecimientos auditados refleja el rigor del sistema de defensa agrícola de Brasil, además de consolidar una relación de alta confianza con las autoridades sanitarias indonesias.
Es un logro estratégico que genera empleo e ingresos en diez estados brasileños, afirma el gobierno.
MERCADO.
Con más de 280 millones de habitantes, Indonesia ha destacado como un mercado relevante para el ganado brasileño.
En 2025, Brasil exportó 31.511 toneladas de carne de vacuno al país asiático. El ritmo continúa en 2026: solo en la primera mitad del año, el volumen exportado ya ha alcanzado las 17.461 toneladas.
El segmento de menudos de vacuno, cuya apertura de mercado es reciente, también muestra un rápido crecimiento.
Solo en los primeros seis meses de 2026, los envíos de víscera brasileña a Indonesia totalizaron 21.191 toneladas. Hoy en día, Indonesia ya es el segundo mayor mercado de menudos de vacuno en Brasil.
La superficie arrendada superó las 900.000 hectáreas, 3% menos si lo comparamos con el año calendario 2024.
Montevideo | Todo El Campo | La Oficina de Estadísticas Agropecuarias (DIEA) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó sobre los arrendamientos en 2025 de tierras para uso agropecuario. Información en base a la Dirección General de Registros (DGR) del Ministerio de Educación y Cultura (MEC).
En 2025 se realizaron 2.831 contratos de arrendamientos, un aumento del 1% respecto a 2024. La superficie arrendada superó las 900.000 hectáreas, 3% menos si lo comparamos con el año calendario 2024.
El monto total de las operaciones ascendió a los US$ 119.9 millones, con un precio promedio de US$ 133/ha/año, encontrando un aumento del 3,3% con respecto al precio medio de los contratos inscriptos en el año 2024.
Analizado el destino del arrendamiento, se concluye que los rubros que demandan más área aumentaron su precio promedio 5% y 3% respectivamente para los contratos ganaderos y agrícola-ganaderos. El comportamiento es el mismo para las rentas forestales, que aumentaron 10% interanual, aunque por una superficie menor (unas 25.000 hectáreas). Las rentas destinadas a agricultura de secano y lechería se mantuvieron y las arroceras bajaron 12% su valor.
Los precios medios de las rentas para ganadería fueron de US$ 85; en el sector agrícola-ganadero US$ 161; y agricultura de secano fueron de US$ 275/ha/año.
Estos rubros acumularon casi 825.000 hectáreas (92% del área) por un monto de US$ 107 millones, representando el 89% del monto total transado en el periodo.
Los departamentos con más superficie arrendada fueron, por su orden, Paysandú, Artigas y Salto; que suman un área de casi 305.000 hectáreas (34% del arrendamiento del año) constituyendo el 25% del monto total.
Soriano, Colonia y San José fueron los departamentos con los registros de mayor precio medio de renta (US$ 257, US$ 243 y US$ 237 por hectárea, respectivamente).
Los contratos que se acordaron a menores valores correspondieron al departamento de Artigas con un promedio de US$ 83/ha/año seguido por Salto que arrojó un precio promedio de US$ 85/ha/año.