Hoy y mañana, Plaza Rural remata importante oferta.

Hoy y mañana, Plaza Rural remata importante oferta.

Se subastarán 15.119 vacunos y 964 ovinos. Las ventas se pueden seguir en Todo El Campo.

Montevideo | Todo El Campo | Este jueves 23 y viernes 24 de julio Plaza Rural realiza el remate 325 con importante oferta de vacunos y ovinos. Todo El Campo transmite las ventas.

La oferta es de 15.119 vacunos y 964 ovinos. La financiación es del BROU.

La subasta se lleva a cabo desde el hotel Cottage.

Los lotes se pueden ver en la página www.plazarural.com.uy para observar, analizar los datos y realizar preofertas.

En el marco de su 25º aniversario, Plaza Rural presenta el sorteo de oro, una acción especial que premiará la confianza de quienes operan en Plaza Rural. Se sortearán dos autos eléctricos 0km de la marca BYD: uno para un comprador y otro para un vendedor. Participarán únicamente todos aquellos clientes que concreten negocios a lo largo del año en los diferentes remates de Plaza Rural.

Está activa Pria, una nueva herramienta para agilizar las consultas e información de los remates, desarrollada con inteligencia artificial, todo a través de WhatsApp donde se podrá consultar variada información de los remates, con un simple audio o texto, todo por el número 092.77.11.99.

En Plaza Rural, los vendedores cobran al contado, sin descuentos financieros. Este beneficio para los vendedores no afecta las tradicionales condiciones financieras a las que acceden los compradores junto al BROU de 180 días (válido para todas las categorías), con crédito aprobado por el banco.

El catálogo impreso está a disposición de los interesados en las sedes de los escritorios, y en formato digital en www.plazarural.com.uy

Además de Todo El Campo, la transmisión también se puede seguir en Campo TV o por streaming, Instagram, Facebook, YouTube y la web www.plazarural.com.uy

LA OFERTA Y ORDEN DE VENTAS.

¿Por qué los jóvenes ya no eligen producir en el campo?

¿Por qué los jóvenes ya no eligen producir en el campo?

La pregunta apunta al relevo generacional y el desafío que enfrenta la agropecuaria: cada vez más jóvenes buscan estabilidad y oportunidades fuera del medio rural.

Fernando Sanabia Viscoski | Canelones | Todo El Campo | Después de escribir sobre el envejecimiento de la población rural, surge una pregunta que considero aún más importante: ¿por qué los jóvenes ya no eligen quedarse en la producción agropecuaria?

 No tengo una única respuesta. Tampoco creo que exista una explicación simple. Al contrario, es un tema que merece ser analizado entre productores, familias, instituciones, centros educativos y quienes diseñan las políticas públicas.

A lo largo de mi vida he tenido la oportunidad de trabajar como productor y, posteriormente, como técnico, recorriendo establecimientos frutihortícolas, apícolas, ganaderos, tamberos y avícolas. Hay una pregunta que casi siempre hago cuando llego a un predio: ¿hay relevo generacional?

La respuesta, lamentablemente, se repite una y otra vez.

“Mi hijo no quiere saber nada del campo”.

“Está estudiando otra cosa”.

“Consiguió trabajo en la ciudad”.

“Nunca le gustó este trabajo”.

Son respuestas que ya no sorprenden, pero sí deberían preocuparnos.

Muchas veces se escucha decir que los jóvenes no quieren trabajar. Personalmente, no comparto esa afirmación. Creo que los jóvenes sí quieren trabajar, pero buscan un proyecto de vida que les permita crecer, tener estabilidad, tiempo para su familia y una remuneración acorde al esfuerzo realizado.

Y aquí aparece una realidad que muchos productores conocen muy bien.

Durante años, numerosos hijos vieron a sus padres trabajar de sol a sol, sin horarios, sin fines de semana, sin licencia y con una enorme incertidumbre sobre el resultado económico de cada zafra. Vieron cómo una helada, una sequía, una tormenta o la caída de los precios podían borrar en pocos días el trabajo de todo un año.

Es comprensible que muchos se pregunten si quieren vivir esa misma realidad.

A esto se suma otro aspecto importante. Décadas atrás era común que el hijo continuara la actividad familiar casi por obligación. Hoy, afortunadamente, los jóvenes tienen mayor libertad para elegir su camino. Estudian, conocen otras oportunidades y comparan distintas formas de vida antes de decidir.

Y, cuando comparan, muchas veces encuentran fuera del campo aquello que dentro del establecimiento familiar no pueden obtener: un ingreso fijo, horarios definidos, vacaciones, seguridad laboral y posibilidades de crecimiento profesional.

Esto no significa que el campo no tenga futuro.

Por el contrario, estoy convencido de que ofrece enormes oportunidades. La producción de alimentos seguirá siendo una actividad estratégica para Uruguay y para el mundo. La incorporación de tecnología, la mecanización, el riego, la agricultura de precisión, la automatización y las nuevas formas de comercialización pueden hacer que el trabajo rural sea cada vez más eficiente y atractivo.

Sin embargo, la tecnología por sí sola no resolverá el problema.

Si un joven no puede visualizar un futuro económicamente sostenible, difícilmente decida quedarse, aunque disponga de la mejor maquinaria o de los sistemas más modernos de producción.

Quizás debamos empezar a preguntarnos qué condiciones necesita un joven para elegir quedarse en el campo. ¿Es suficiente con que exista una empresa familiar? ¿Puede esa empresa ofrecer un ingreso digno? ¿Hay acceso a vivienda, conectividad, capacitación y posibilidades reales de desarrollo? ¿Estamos formando jóvenes para ser empleados o también para convertirse en empresarios rurales?

Son preguntas que todavía no tienen una respuesta única.

También creo que este desafío no puede recaer únicamente sobre las familias productoras. Requiere una mirada de largo plazo en la que participen el Estado, las instituciones educativas, las organizaciones de productores y el sector privado. Si realmente queremos asegurar el relevo generacional, será necesario crear condiciones para que emprender en el medio rural vuelva a ser una opción atractiva y no un sacrificio que pocos estén dispuestos a asumir.

El despoblamiento rural no ocurre de un día para otro. Es un proceso lento, silencioso y muchas veces invisible. Pero cada joven que decide irse representa una oportunidad que el campo pierde y que el país difícilmente recupere.

No escribo estas líneas para cuestionar la decisión de quienes eligieron otro camino. Cada joven tiene derecho a construir el futuro que considere mejor para su vida.

Las escribo porque creo que Uruguay debe preguntarse por qué tantos jóvenes ya no ven en la producción agropecuaria un proyecto de vida posible. Y porque estoy convencido de que, si logramos responder esa pregunta con seriedad, todavía estamos a tiempo de construir un campo donde las nuevas generaciones quieran quedarse, innovar y seguir produciendo los alimentos que el país necesita.

EL AUTOR. Fernando Sanabia Viscoski es licenciado en Gestión Agropecuaria, posgrado en Agronegocios, productor agropecuario. Imagen de portada generada por inteligencia artificial.

Pese a condiciones climáticas adversas, linda oferta se dispersó en La Querencia.

Pese a condiciones climáticas adversas, linda oferta se dispersó en La Querencia.

El escritorio Manuel F. Porta condujo un mercado animado y con precios acordes.

Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Se llevó a cabo el pasado martes 21 de julio la feria mensual que el escritorio Manuel F. Porta organizó en local La Querencia, ubicado en el km 41de la ruta 60, entre Minas y Pan de Azúcar en el departamento de Lavalleja.

La oferta fue acotada por temas climáticos con 200 vacunos, entrando lindos lotes de terneros, terneras, vacas de invernada y piezas de cría; completaron la oferta algo de ganado carnudo.

La conducción de las ventas estuvo a cargo del martillero Juan Antonio Vizoso, trabajando en pista Manuel Núñez Porta, Alvaro Tolosa y personal de la firma.

La feria vio reducida las anotaciones por problemas de inundaciones, pero mostró un mercado animado y con precios acordes al momento del año.

Los terneros se colocaron con buenos promedios, los vacajes de invernada estuvieron bien pagos, las piezas de cría lograron buenos números finales, la escasa fila de ganado gordo acompañó el momento del mercado.

Las colocaciones fueron totales.

LOS VALORES. VACUNOS.

Terneros entre US$ 368 y US$ 492.

Terneras US$ 492.

Vacas de invernada entre US$ 720 y US$ 892.

Vacas preñadas entre US$ 880 y US$ 1.050.

Piezas de cría entre US$ 500 y US$ 586.

Ganado de manufactura y conserva US$ 100.

Toros de industria entre US$ 725 y US$ 1.100.

GANADO GORDO.

Terneros entre US$ 768 y US$ 782.

Vacas gordas entre US$ 832 y US$ 885.

PRÓXIMA ACTIVIDAD.

La firma está anunciando que su próxima actividad en el local La Querencia será el día jueves 20 de agosto. Por informes e inscripciones 4440.96.71 – 4440.21.93.

Próximos remates de Valdez.

Próximos remates de Valdez.

Los remates de julio serán los días 29 en Molles y el 30 en Ansina.

Tacuarembó | Todo El Campo | La firma José A Valdez & Cía. anunció sus siguientes remates que serán los días 29 y 30 de julio, y el 6 y 12 de agosto.

Cabe consignar que los vendedores cobran al contado.

DETALLE DE LOS PRÓXIMOS REMATES.

Miércoles 29 de julio, feria en Molles. La firma anuncia para esa oportunidad que al momento se han inscripto 80 terneros y terneras, 50 novillos de 1 a 2 y 2 a 3 años, 50 vacas de invernada y 20 vaquillonas; también más de 100 ovinos. Las inscripciones están abiertas.

El jeves 30 de julio será la feria Ansina parala cual la oferta inscripta hasta el momento es de 550 vacunos y 200 ovinos.

REMATES DE AGOSTO.

El día jueves 6 de agosto, el martillo de Valdez se trasladará a Don Tito

Los días miércoles 12 y jueves 13 de agosto, será el remate 252 de Lote 21

Por más información: Inicio – José A. Valdez y Cía.

Por consultas, Sarandí 236, casa central en Tacuarembó. Teléfono 4632.55.55.

O contactarse con cualquiera de sus sucursales: Sucursales – José A. Valdez y Cía.

Expo Palermo: ¿Qué necesita el sector ovino para crecer?; las voces de la cadena.

Expo Palermo: ¿Qué necesita el sector ovino para crecer?; las voces de la cadena.

En Palermo se expuso sobre carne y la lana. Se advirtió que Brasil importa 7.000 ton de carne, el 70% es de Uruguay: “Es un mercado que podemos desarrollar”.

Buenos Aires | Argentina | Todo El Campo | ¿Puede el sector ovino recuperar el brillo que tuvo años atrás? Ese fue el interrogante que atravesó la jornada dedicada a la cadena ovina en la Exposición Rural, donde funcionarios, técnicos y referentes de la industria coincidieron en que la actividad atraviesa una etapa de lenta recuperación, aunque todavía enfrenta importantes desafíos sanitarios y comerciales.

El encargado de abrir el panorama fue Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, quien presentó los principales indicadores del sector.

“Tenemos poco menos de 12 millones de cabezas. Cerramos 2025 con un aumento del 7% en la faena y la producción, y en el primer semestre de 2026 también registramos un crecimiento cercano al 7% en producción y del 5% en toneladas res con hueso”, detalló.

“No son números para hacer una fiesta, pero vemos que el ovino crece lentamente, que volvió a ser un negocio y eso es un incentivo para desarrollar la cadena”, agregó.

TEMAS SANITARIOS: SCRAPIE Y SARNA OVINA.

La sanidad ocupó buena parte del encuentro. Representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) repasaron la situación del scrapie y de la sarna ovina, dos de las principales preocupaciones del sector.

Mayra Román, del área de Vigilancia y Prevención de Enfermedades Transmisibles de los Animales, explicó las acciones implementadas desde la detección del primer caso de scrapie a comienzos de este año, con especial foco en la renovación de los certificados de exportación para garantizar la continuidad del comercio exterior.

A su turno, Guillermo Duarte, coordinador del Programa de Pequeños Rumiantes del Senasa, presentó un diagnóstico sobre el avance de la sarna ovina y advirtió sobre las dificultades para contener la enfermedad.

“La responsabilidad primaria del productor es informar y hoy nos encontramos con focos ya instalados porque esa alerta no llega. Corremos detrás de la sarna”, afirmó.

El veterinario también remarcó la necesidad de contar con tratamientos más eficaces durante todo el año. “Los inyectables tienen fallas y, en esta época, no podemos hacer los baños, por lo que hay focos que se mantienen”, sostuvo.

INDUSTRIA FRIGORÍFICA Y DEL SECTOR LANAS.

El análisis continuó con la mirada de la industria frigorífica y del sector lanero, dos eslabones fundamentales para agregar valor a la producción.

En representación de los frigoríficos patagónicos, Álvaro Sánchez Noya señaló que el consumo interno de carne ovina alcanza apenas los 250 gramos por habitante al año, muy por debajo de los 2,5 kilos que registra Uruguay.

En ese contexto, consideró que la exportación ofrece una oportunidad concreta de crecimiento.

“Brasil importa 7.000 toneladas de carne ovina, de las cuales el 70% proviene de Uruguay. Ese es un mercado que podemos desarrollar porque no exige estatus de libre de aftosa. En el caso de los mercados que sí lo requieren, como la Unión Europea, podemos abastecerlos desde la Patagonia”, explicó.

El desarrollo de esos mercados permitiría, además, afrontar uno de los principales problemas de la industria: la escasez de volumen para mantener las plantas frigoríficas activas durante todo el año. “Hoy trabajamos apenas tres o cuatro meses. La disminución del stock ovino es la principal desventaja. La producción total de Argentina ronda las 16.000 toneladas y la faena declarada es de un millón de cabezas. Hay mucha faena que no pasa por los canales oficiales y eso también afecta a la industria”, advirtió.

La visión del sector lanero estuvo a cargo de Mariano Guerra, representante de la Federación Lanera Argentina (FLA), quien aseguró que la estrategia no pasa por competir en volumen sino por diferenciarse a través de la calidad.

“Tenemos origen, industria local, trazabilidad, certificaciones y no exportamos solo lana sucia. El 60% de lo que exportamos son productos procesados y las exportaciones alcanzan los 193 millones de dólares anuales”, destacó.

Con un mercado interno prácticamente inexistente, el negocio depende casi exclusivamente de las ventas al exterior. “A nivel mundial, el 60% de las fibras corresponde al poliéster, el 20% al algodón y el 10% a otras fibras sintéticas. La lana ocupa un nicho y dentro de ese nicho nosotros apuntamos a posicionarnos como un speciality”, explicó.

Como cierre, Guerra adelantó que la cadena trabaja en un plan estratégico a diez años. La iniciativa contempla una primera etapa de estabilización del stock regional y una segunda orientada a consolidar la presencia en mercados premium. El objetivo, aclaró, no es recuperar el volumen histórico de animales que llegó a tener Argentina, sino hacer que el stock actual sea “más rentable y auditado”.

Fuente y foto Sociedad Rural Argentina SRA.

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