La cadena global enfrenta presiones simultáneas: restricciones chinas a la exportación de fosfatos, aranceles de EE.UU. que redujeron las importaciones de nutrientes, y el bloqueo en Ormuz con principio de acuerdo que se desmoronó.
Montevideo | Merco Press | Todo El Campo | El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y el Instituto de Fertilizantes de Estados Unidos (TFI) anunciaron una alianza para garantizar el abastecimiento de fertilizantes en el continente americano, en un contexto de disrupciones logísticas y volatilidad de precios agravado por el cierre del estrecho de Ormuz a raíz de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El director general del IICA, Muhammad Ibrahim, se reunió esta semana en Washington con el presidente del TFI, Corey Rosenbusch, para definir líneas de colaboración. Ambas entidades elaborarán conjuntamente informes sobre la situación del abastecimiento de fertilizantes en el hemisferio, que serán presentados ante el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) y otras instituciones públicas y privadas, según un comunicado del IICA.
La iniciativa responde a una vulnerabilidad estructural de la región. América Latina depende fuertemente de la importación de fertilizantes: Brasil, el mayor consumidor regional, importa aproximadamente el 92% de sus necesidades, según datos de la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA). El cierre del estrecho de Ormuz desde el 2 de marzo interrumpió rutas comerciales clave para el suministro de urea y fosfatos provenientes de Medio Oriente y el Golfo Pérsico. Irán produce cerca del 8% de las exportaciones mundiales de urea, y países del Golfo son proveedores importantes de fosfato monoamónico (MAP), un fertilizante cuyas entregas estaban previstas para abril y mayo.
El acuerdo contempla además el desarrollo de una política de comunicación para generar conciencia sobre las vulnerabilidades regionales en materia de fertilizantes y la necesidad de estabilizar el suministro mediante políticas públicas e inversiones de largo plazo.
Una prioridad identificada por el IICA es impulsar la capacidad de producción de nitrógeno dentro del continente. En ese sentido, el instituto promoverá un acercamiento entre el TFI y Trinidad y Tobago, importante productor caribeño de gas natural, insumo esencial para la fabricación de fertilizantes nitrogenados como la urea. La diversificación de fuentes de producción busca reducir la exposición del hemisferio a las crisis geopolíticas que afectan las rutas marítimas tradicionales.
La visita de Ibrahim a Washington incluyó también reuniones con funcionarios del USDA para avanzar en una agenda conjunta de protección del suministro alimentario hemisférico y expansión de oportunidades comerciales agrícolas. El acuerdo entre el IICA y el TFI será formalizado próximamente mediante la firma de un memorándum de entendimiento.
La alianza se produce en un momento en que la cadena global de fertilizantes enfrenta presiones simultáneas: las restricciones chinas a la exportación de fosfatos, los aranceles estadounidenses que redujeron las importaciones de nutrientes durante 2025, y la interrupción del tránsito por Ormuz, que según la IFA afecta particularmente a América Latina y el sur de Asia, las regiones con mayor dependencia de fertilizantes procedentes de Medio Oriente.
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Artículo de Merco Press, agencia de noticias independiente, en operaciones desde 1993 que brinda noticias relativas al Mercosur, el mayor bloque político y comercial de América del Sur, sus países miembros así como su área de influencia en el Atlántico sur y territorios insulares.
El tiempo de inscripción comienza hoy lunes 13 de abril y cierra el domingo 31 de mayo próximo.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) informó que abrieron las inscripciones para una nueva instancia del Curso de Operador RENAC para veterinarios.
Es la 13ª edición.
El tiempo de inscripción comienza hoy lunes 13 de abril y cierra el domingo 31 de mayo próximo.
El Ing. Agr. Andrés Berger, investigador de INIA participó de la Jornada de Cultivos de Invierno.
Montevideo | Todo El Campo | La zafra de cultivos de invierno que comienza anticipa un escenario desafiante en materia de precios. En este contexto, el Ing. Agr. Andrés Berger, investigador del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), participó de la Jornada de Cultivos de Invierno, donde analizó diferentes alternativas de manejo y herramientas disponibles para lograr buenos resultados productivos y de calidad en un escenario más exigente.
Berger comenzó destacando el récord productivo alcanzado por el sector triguero en 2025, que consolidó el promedio nacional en el entorno de los 5.000 kilos por hectárea en un año climáticamente promedio. “Este hito refleja las mejoras en la disponibilidad de genética y en las prácticas de manejo que han permitido reducir la brecha de rendimiento”, valoró.
No obstante, advirtió que, si bien estos aumentos se han consolidado sin comprometer la calidad, se registraron niveles bajos de proteína, “lo que enciende una luz amarilla y nos obliga a hacer un mayor énfasis en las prácticas que permitan mejorar este parámetro”.
De cara a la zafra 2026, el investigador explicó que para afrontar el escenario desafiante de precios hay dos estrategias productivas posibles: “Por un lado, se puede apuntar a optimizar la productividad marginal de los insumos, reduciendo el costo por kilo producido mediante el uso de todos los factores en niveles óptimos. Por otro, y considerando un escenario complejo, se pueden manejar los cultivos con un déficit controlado, admitiendo una pérdida de rendimiento, en favor de mantener la calidad”.
En ambos casos, subrayó el aporte de la herramienta Optifert-N, desarrollada por INIA, que “permite abordar las dos estrategias de manejo ajustándose a cada situación”.
Berger también remarcó la importancia de distribuir las aplicaciones de nitrógeno a partir del inicio de la encañazón. “Si bien se sacrifica potencial de rendimiento, esto permite usar de forma más eficiente el nitrógeno, manteniendo el contenido de proteína”, explicó. Asimismo, destacó que en un año donde es posible que exista nitrógeno residual en el suelo de los cultivos de verano, “es clave realizar análisis de suelo previos a la siembra y evaluar la posibilidad de mantener un déficit controlado hasta inicios de encañazón”.
Dada la coyuntura, el investigador dijo que “es fundamental” asegurar la implementación de prácticas de manejo de bajo costo o alto retorno en estos años. Enfatizó que la fecha de siembra debe ajustarse para que la espigazón ocurra cercana al 1° de octubre, “ya que atrasos pueden penalizar el rendimiento entre 50 y 90 kilos por hectárea por día”. En función del ciclo del cultivar, recomendó concentrar las siembras entre el 1° de mayo y no más allá del 15 de junio.
A su vez, subrayó la importancia de la sanidad del cultivo. “Seleccionar cultivares con buen desempeño y, si es necesario, aplicar fungicidas para controlar enfermedades, son decisiones con un retorno muy alto”, detalló.
NOVEDADES.
En el cierre, Berger adelantó novedades en materia de herramientas para la toma de decisiones. “En la zafra 2026 estará disponible una nueva versión de Optifert-N, que incorpora mejoras en el diseño, el manejo de chacras e historiales de recomendación. También suma nuevos cultivos, como colza primaveral y maíz, y habilita el uso de imágenes satelitales para guiar el muestreo y estimar biomasa acumulada”, explicó.
La Jornada de Cultivos de Invierno fue organizada por INIA, las mesas nacionales de Entidades de Cebada Cervecera (Mnecc) y de Trigo, las mesas tecnológicas de Oleaginosos y Agrícola, la Federación Uruguaya de Grupos CREA (Fucrea), y la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República. El evento contó con la participación de autoridades nacionales, entre ellas, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; el presidente de Fucrea, Horacio Negrín; y la representante de Mnecc, Fernanda Pardo.
No es una enfermedad zoonótica, no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a vacunos ni se transmite por su carne o leche.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
Los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos.
En cumplimiento con las resoluciones vigentes (Resolución N° 733/2019), se encontraban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y, desde su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del Senasa, sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos.
En el marco de esta vigilancia activa, se la enfermedad por prueba de tamizaje (ELISA). Manteniendo protocolos específicos para respetar los tiempos diagnósticos, las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España, que mediante la técnica Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, ausente hasta la fecha en la Argentina.
Ante el primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad. Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis.
En línea con los protocolos internacionales, se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) de Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.
A partir del cambio en la situación sanitaria de nuestro país, el Senasa se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos. Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas por la OMSA para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre.
Argentina manifestará a los países su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina. En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales.
Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones de la OMSA para cada tipo de mercancía.
¿QUÉ ES EL SCRAPIE Y CUÁLES SON SUS SÍNTOMAS?
El scrapie —también conocido como tembladera o prúrigo lumbar— es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos, con presencia en Brasil, Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y África. Está incluida dentro de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por proteínas anormales (priones) que inducen la transformación de proteínas normales del sistema nervioso central.
La patología se transmite de manera vertical, principalmente durante el parto, y se caracteriza por la aparición de signos clínicos como prurito intenso (rascado), ataxia (alteraciones de la marcha), temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.
Cabe destacar que no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a vacunos ni se transmite por su carne o leche.
Al tratarse de una enfermedad de notificación obligatoria, es fundamental dar aviso inmediato ante la observación de síntomas compatibles. Cualquier persona puede notificar a las autoridades sanitarias.
El público objetivo para dicha capacitación son jóvenes de 17 a 22 años, hijos de productores y/o trabajadores de tambos remitentes a la cooperativa.
Montevideo | Todo El Campo | Conaprole y la Universidad Tecnológica del Uruguay (UTEC) informaron sobre el programa de formación en producción lechera que llevan adelante ambas instituciones.
El público objetivo para dicha capacitación son jóvenes de 17 a 22 años, hijos de productores y/o trabajadores de tambos remitentes a la cooperativa.
Este año se estará cursando la segunda edición de dicha capacitación y las clases comenzarán el 22 de abril.
PROGRAMA DE FORMACIÓN EN PRODUCCIÓN LECHERA.
Fecha de inicio de cursos: 22 de abril 2026.
Modalidad: presencial.
Lugar: sede UTEC Nueva Helvecia (ruta 52 km 123.500) Escuela Superior de Lechería de Colonia Suiza.
BASES y CONDICIONES.
Dirigido a hijos de productores que tengan entre 17 y 22 años y que deseen seguir formándose en el rubro y busquen oportunidades de trabajo en el sector.
También hijos de trabajadores de tambo remitentes a la Cooperativa, que puedan ser apadrinados por el productor.
Duración: 9 meses.
Frecuencia: 3 jornadas consecutivas cada 3 semanas (39 encuentros).
Modalidad: presencial (teórico-prácticas).
Formato: la formación consistirá en módulos por temas.
Para completar la formación, los estudiantes deberán aprobar todos los módulos y el proyecto integrador.
Si por alguna razón no se pudo cursar un módulo, se puede dar un examen al finalizar el año. Cómo máximo se pueden dar 2 exámenes.
Alojamiento: todo el grupo junto en centro cercano a la Escuela de Lechería (por ejemplo: Centro Emmanuel de Colonia Valdense).
CONTENIDO DEL PROGRAMA.
Los módulos son los siguientes:
Sistemas de producción de leche.
Fisiología de la lactancia.
Manejo reproductivo del rodeo lechero.
Aspectos nutricionales.
Alimentación del rodeo lechero.
Desarrollo humano.
Mejoramiento genético del rodeo lechero.
Sanidad del rodeo lechero.
Producción de forrajes.
Utilización de forrajes.
Calidad de leche.
Aspectos sociales/ humanos en las empresas lecheras.
Aspectos ambientales que afectan la PL.
Cría y recría.
Bienestar animal.
Planificación y gestión de empresas lecheras.
Instalación, infraestructura y nuevas tecnologías.
METODOLOGÍA:
Clases teóricas (30 días).
Clases prácticas (5 días).
Proyecto integrador.
Salidas de campo (4 días).
Encuentros on-line (a definir).
DOCENTES.
Equipo docente del TMSPL, técnicos responsables zonales, gerentes y directores de Conaprole, invitados externos (INIA, Udelar, Inale, MU, etc).
EVALUACIÓN Y CERTIFICACIÓN.
Cumplimiento del 75% de las actividades.
NOTA.
Todo aquel que tenga interés en la formación que se ofrece, debe contactar al responsable zonal de Conaprole, que proporcionará información adicional.