El déficit actual es de más de 30 millones de pesos, pero a fin del quinquenio será de entre 60 y 70 millones. No hay plata ni siquiera para mantener la sede en Montevideo.
Montevideo | Todo El Campo | Las limitaciones en el presupuesto del Instituto Plan Agropecuario “no son de ahora sino que vienen desde hace mucho tiempo”, dijo el Ing. Agr. Esteban Montes de dicha institución, cuya capacidad de trabajo se verá limitada si no se atiende las necesidades presupuestarias. En su columna semanal en el programa Diario Rural (CX4 Rural), el técnico expresó que se debería dar una discusión “de fondo”, respecto a queremos o no que Uruguay tenga una “transferencia de tecnología sea más potente”.
El presupuesto del Plan Agropecuario corresponde al inciso 21 que es de subsidios y subvenciones, explicó, y agregó que está estipulado “en pesos y fijo”, por lo que se ve “desactualizado con la evolución de la inflación”.
“Si se proyecta el presupuesto original del momento de creación del Plan Agropecuario en 1996 y lo traemos hasta ahora por inflación, resulta en unos 130 millones de pesos, que es lo que se gasta en un año”.
Sin embargo, la disponibilidad es de 78 millones de pesos, que con la actualización para el quinquenio pasa a 97 millones. O sea que hay un déficit de más de 30 millones en el primer año, “pero si esos 130 millones se proyectan a 2030, resulta en 160 millones de pesos, lo que quiere decir que al final del período el déficit será de entre 60 y 70 millones de pesos”.
Montes agregó que “es histórica” la lucha por el presupuesto, y que no se llegue al nivel necesario “se ve reflejado en la sede que posee en Montevideo que está en franco deterioro porque no se puede mantener”, además, “el 85% de ese presupuesto corresponde a salarios”.
Los ajustes que ha tenido el Plan Agropecuario “siempre han llegado por programas o proyectos que implican otro tipo de actividades, dejando a la institución pocos ingresos que se destinan para las actividades habituales que se continúan haciendo”, y “para corregir esos déficits se piden refuerzos presupuestales que por lo general vienen atrasados”.
Respecto al ese atraso, dijo que “los recursos actuales llegan a febrero del año que viene”.
Otra cosa que sucede es que “cuando el Ministerio de Ganadería necesita de una institución que tenga llegada con los productores y relacionamiento con el medio, acude al Plan Agropecuario. Es lo que está pasando hoy con el programa Procría” cuya ejecución se asignó a esta institución.
Montes planteó que el tema del presupuesto está incluido en una discusión “de fondo” que se debe dar: “¿Realmente queremos que la transferencia de tecnología sea más potente? Entonces tenemos que ponerla en el lugar que merece y no como ahora que pelea por su supervivencia”.
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En la foto, una de las tantas actividades del Plan Agropecuario, junto a los productores.
Al comparecer al Parlamento, Fratti dijo que la garrapata es “uno de los problemas más graves que tiene no el sector agropecuario, sino el país”, y que constituye “un desafío del gobierno nacional”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Uno de los capítulos más trascendentes que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) está impulsando para los próximos años, es el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, para el cual el proyecto de presupuesto en debate en la Cámara de Representantes prevé la asignación de recursos concretos.
Al comparecer a la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el ministro Alfredo Fratti explicó que para desarrollar el plan hay una acción sanitaria predial y el uso de hemovacunas.
A través de Dilave (División Laboratorios Veterinarios) y un laboratorio privado, Uruguay está produciendo hemovacunas que inmunizan a los terneros previniendo enfermedades que pueden ocasionar la muerte del animal.
En todo 2024 Dilave produjo 160.000, en lo que va de 2025 hasta agosto, la producción llegó a 271.000 dosis, precisó el ministro, y lo logra con el mismo personal y presupuesto.
Por otro lado, se aplica “una vieja ley de la garrapata, que había quedado en desuso”, anunció, y adelanto controles que, reconoció, van a ser “molestos” porque los productores ya van a reclamar: “¡Me interrumpieron la tropa!”; “No era una garrapata; era una cáscara”, dirán; pero “lo que nosotros decimos es que se acabó la circulación de animales con garrapata en este país, a no ser que vayan directamente a faena”, enfatizó.
En noviembre de este año comenzarán “las pruebas de inmunización contra la garrapata en 6.000 animales”, con la aplicación de “tres dosis cada veinte días”, por lo que se espera tener alguna novedad sobre su funcionamiento en el mes de marzo.
De todas formas, “los controles ya están” y se analiza reestablecerlos cuando se pasa de una “zona sucia a zona limpia”.
La otra opción es “seguir flexibilizando y permitiendo que (la garrapata) circule”, lo que no lleva al resultado que hemos obtenido hasta ahora: “Hemos sembrado la garrapata por todo el país”.
FOMENTAR EL USO DE BIOINSUMOS EN LA AGROPECUARIA.
Otra herramienta mencionada por Fratti es “fomentar la producción, el desarrollo, la innovación y el registro de bioinsumos de uso agropecuario, como alternativa a los productos químicos o combinaciones más efectivas. En el Ministerio ya había gente que estaba proponiendo bioinsumos como control de la garrapata”, pero el expediente estaba “en el último lugar del cajón. Lo que hicimos fue sacarlo del último lugar y ponerlo en el primero”, contó.
En ese sentido “fuimos dos veces a Tacuarembó” donde “hay una ingeniera agrónoma que está produciendo bioinsumos”. Sobre el resultado las opiniones están divididas, pero “yo creo que tenemos que cambiar nuestra concepción” respecto a la habilitación de esos productos, que son diferentes a los medicamentos. “No se puede esperar de un bioinsumo la misma respuesta que tiene un medicamento”.
“La interpretación para habilitar un bioinsumo y decir que es efectivo, lleva su tiempo. Además, implica un cambio en el chip de la interpretación que hacemos de los medicamentos para el combate a diferentes enfermedades”, explicó a los legisladores.
“Queremos fomentar la producción, desarrollo, innovación y registro de bioinsumos de uso agropecuario, como alternativa a los productos químicos o combinaciones más efectivas, porque en muchos casos pueden ser coadyuvantes”, señaló.
Asimismo, Fratti comentó que “el Ministerio está implementando el Plan Nacional de Bioinsumos” con aplicación ganadera y agrícola.
Uruguay “ya ha recibido devoluciones de contenedores porque encontraron residuos de medicamentos usados para controlar la garrapata. Es algo que no se termina de un día para el otro”, pero “capaz que se puede combinar con los bioinsumos, porque el producto que tenemos con menor tiempo de espera para faena lleva 40 días y la garrapata tiene un ciclo de 21 días. Es decir que si estás en una zona complicada de garrapata es muy difícil cumplir los tiempos de espera para faena”.
UN PLAN REALIZADO CON EL APOYO DE TODAS LAS INSTITUCIONES Y GREMIOS DEL AGRO.
En el proyecto de presupuesto, el artículo que refiere al Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata es el 226, sobre el cual el director general de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Dr. Marcelo Rodríguez, definió su cometido.
Dijo que la garrapata no es solo un problema sanitario, también económico al representar una pérdida de unos US$ 100 millones por año.
El mal uso de productos químicos genera “multirresistencia, lo que “ha producido que en algunos lugares del país haya problemas serios”, agregó.
En respuesta a eso es que “necesitamos” que el laboratorio oficial (Dilave) sea “reforzado para llegar a la máxima cantidad posible de animales inmunizados, y así evitar las pérdidas”.
Ese refuerzo también refiere a “aspectos edilicios y de funcionamiento informático para hacer más eficiente el trabajo”, reclamó el Dr. Rodríguez ante los legisladores.
El Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata “se ha realizado en apoyo de todas las instituciones y todos los gremios involucrados en la institucionalidad agropecuaria”, porque “el Ministerio solo no puede encarar esta tarea”.
Por lo tanto, “el objetivo de este artículo es reforzar todas las tareas que hace el Ministerio, tratar de llevar adelante el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, reforzar los controles y tratar, en el plazo más breve posible, de disminuir la prevalencia de la enfermedad y también apoyarnos en los bioinsumos y en las vacunas que están en desarrollo en el país”.
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En la foto, el ministro Fratti en la Comisión de Presupuesto de Diputados | Foto de X @DiputadosUY
El presupuesto limita la denominación de producto lácteo a los que son de origen animal y modifica la forma de elegir a los integrantes de la directiva (consejeros) del Instituto Nacional de la Leche.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El artículo 261 del proyecto de ley de presupuesto intenta corregir la denominación como productos lácteos de aquellos que no lo son, y apela a lo establecido por Bromatología en la definición de tales.
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, sostuve en la Comisión de Presupuesto, que se busca “prohibir que se utilice la palabra lácteo para productos de origen vegetal y no animal”. Agregó que “tiene que quedar claro que no puede ser que productos de origen vegetal se llamen leche. Todo lo que es leche tiene que ser de origen animal”, explicando el tenor del artículo mencionado.
EL ARTÍCULO 261.
Lo que establece el artículo citado por Fratti es que “las denominaciones asociadas a productos lácteos y sus derivados, no deberán utilizarse para hacer publicidad o para comercializar alimentos que incumplan con la definición establecida en el Reglamento Bromatológico Nacional, no debiendo utilizarse ninguna etiqueta, documento comercial, descripción o representaciones pictóricas, material publicitario o forma de publicidad y de presentación, en los puntos de venta o comercialización electrónica, que indique, implique o sugiera que se trata de un alimento de origen lácteo”. Esa disposición abarca la prohibición de que los productos “cultivados o producidos de manera artificial en un laboratorio”.
Además, ningún integrante de la cadena alimenticia podrá modificar “la información que acompaña a un alimento, cuando la misma sea pasible de inducir en error al consumidor final, o reduzca de otro modo su nivel de protección y sus posibilidades de elección consciente, siendo responsables de las modificaciones que introduzcan en la información alimentaria que acompaña al producto”.
Una vez que el Parlamento apruebe dicha disposición, el Poder Ejecutivo dispondrá de hasta 120 días para reglamentar la disposición.
EN ACUERDO CON LAS INDUSTRIAS LÁCTEAS.
Ricardo de Izaguirre, presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), que acompañó a Fratti a la Comisión de Presupuesto añadió que el artículo 261 es “muy importante” para la institución que preside, como para la Cámara de Industrias Lácteas.
La denominación de leche es “para un producto de secreción mamaria. Eso está dentro de las normas a nivel internacional y dentro de nuestro reglamento bromatológico en el país, y está ya habilitado por la Unión Europea”, argumentó.
También señaló algunas de las virtudes del producto leche: “Al ser una secreción natural, tiene la generación de productos cada vez más reconocidos” como “proteínas y prótidos para el cáncer, para la oxigenación cerebral, así como todo tipo de globulinas”.
CONSTITUCIÓN DEL INALE.
El 262 se refiere a la “representación en el Inale, de las gremiales, de los privados, del sector privado”, continuó De Izaguirre.
El Inale está integrado por cuatro representantes de los ministerios de Ganadería, de Economía y Finanzas, de Industria y de Relaciones Exteriores; con un presidente designado por el Poder Ejecutivo; por el lado de las gremiales son dos representantes de la industria, dos de los productores lecheros y uno de la quesería artesanal.
Los representantes de las gremiales, según una ley de 2007, surgen de elecciones, pero “eso no ha sido posible, o sea que desde hace 18 años la designación de directivos es provisoria.
En virtud de esa irregularidad “solicitamos que sean designados, como en los demás institutos, por las gremiales directamente”, planteó.
Esa modificación es algo “muy bueno porque en el Inale la representación de las gremiales tiene un papel muy importante, tanto los industriales como los queseros y las de productores”. Ese cambio sobre cómo se nombra la conformación del directorio es “una decisión más que importante para normalizar esta situación”, remarcó.
Otra modificación es “la designación del presidente como representante legal del Instituto”, lo que “da mucha más agilidad al funcionamiento de la institución”, finalizó.
CONSTITUCIÓN ACTUAL.
El presidente actual, en representación del Poder Ejecutivo.
Los consejeros, en representación del MGAP: Natalia Barboza (titular), y Fabián Mila (suplente); por el Ministerio de Economía: Pamela Sosa (titular) y Fernando Esponda (suplente); por el Ministerio de Industria: Adrián Miguez (titular) y Ángel Larrama (suplente); por el Ministerio de Relaciones Exteriores: Anahí Aguirre (titular) y Mariana Losada (suplente).
En representación de los productores remitentes: Álvaro Quintans (titular) y Horacio Rodríguez (suplente); Fernando Valverde (titular) y Justino Zavala (suplente).
Representan a los productores artesanales: Erich Schaffner (titular) y Néstor Rostán (suplente).
Por las industrias procesadoras: Gabriel Valdes (suplente) y Martín Berrutti (suplente); y Pablo Coll (titular) y Alejandro Dellature (suplente).
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En la foto, vista general de la Comisión de Presupuesto el día en que recibió a la delegación del MGAP encabezada por el ministro Alfredo Fratti. Foto cuenta de X Diputados @DiputadosUY
“Cada 5 años se genera una situación de incertidumbre presupuestal, por lo que la zozobra actual no es nueva ni de este gobierno, sino que gobierno a gobierno va empeorando”.
Montevideo | Todo El Campo | La Asociación de Funcionarios del Instituto Plan Agropecuario (Afipa) advirtió que si no se mejora el presupuesto destinado al Instituto, éste se verá obligado a reducir su número de funcionarios, que apenas totalizan 44, y no podrá cumplir con su responsabilidad en el programa Procría, uno de los eslabones más importantes en las políticas del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El Ing. Agr. Julio Perrachón, dijo que cada 5 años se genera una situación de “incertidumbre presupuestal”, por lo que la zozobra actual “no es nueva ni de este gobierno, sino que gobierno a gobierno va empeorando”.
Desde 1996, año en que se reformó, el IPA “se encuentra en el inciso 21 junto a muchas instituciones de diferentes rubros”, y eso obliga a que “cada cinco años se deba luchar por el presupuesto”.
“Ese dinero es en pesos uruguayos sin reajustar, y depende del Poder Legislativo, de los legisladores de turno”, explicó. “Para el resto de las instituciones (que están en el inciso 21) significa financiar parte de su funcionamiento, pero para el IPA es el cien por ciento de su presupuesto”, de ahí la importancia.
Agregó que “el 85% de ese presupuesto es para financiar sueldos, y el resto es para funcionamiento. Ese resto es cada vez más chico, por lo tanto año a año se ha limitado el funcionamiento”, además de que 15% es “muy poco”, definió.
Esa debilidad presupuesta se traduce en “menos presencia”, aunque “en los últimos años el IPA no ha bajado las actividades de capacitación y extensión. En 2024 se hicieron casi 200 jornadas de extensión con 20.000 participantes, aproximadamente”, a pesar de ser “una institución chica” con “40 funcionarios y 24 técnicos”, precisó.
Lo proyectado para funcionar en los próximos 5 años, son US$ 3,5 millones por año. “Hasta ahora se financiaban 2 millones, en esta ley se otorgó medio millón más resultando US$ 2,5 millones, dejando un déficit anual de US$ 1 millón”.
El planteo de Afipa es que “falta un 30% anual para financiar” las actividades “hasta el próximo cambio de gobierno”. Ese faltante llevará una “reducción del número de funcionarios, eso es lo que Afipa trata de evitar que ocurra”.
Otro problema es de tipo “financiero”, porque lo concedido en el presupuesto se otorga al IPA dos veces al año, “la primera partida es por el mes de mayo de 2026, pero ya estamos en rojo y el presupuesto da para marzo. Es decir que si no entra un refuerzo los funcionarios del IPA no van a cobrar desde marzo a mayo del año que viene”.
Otro es el tema del programa Procría. Perrachón explicó que mucha gente cree que Procría genera más dinero al IPA, pero “en realidad es todo lo contrario. Por suerte, como institución eficiente, el Ministerio (de Ganadería, Agricultura y Pesca) nos otorgó la gran responsabilidad de trabajar con Procría, pero hasta 2029 el cien por ciento del presupuesto por el programa es para contratar 100 técnicos privados”.
Por el programa Procría “no va a entrar un peso al IPA”, a pesar de que “los funcionarios ya estamos trabajando en el Procría, dedicando el 60% o 70% del tiempo”. Por lo tanto, a pesar de eso, “el IPA con los problemas financieros está poniendo horas hombre y mujer, para este programa que genera mucha expectativa”.
El IPA tiene una “gran responsabilidad en el programa Procría, pero sin presupuesto ese trabajo disminuirá. Por tanto, Procría depende de la mejora del presupuesto”, enfatizó.
Las declaraciones de Perrachón fueron realizadas en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
“Los recursos que dispone el Instituto para su funcionamiento son los mismos en pesos nominales, que se votaron al momento de su creación en 2007”.
Montevideo | Todo El Campo | Diez gremiales lecheras se manifestaron “en defensa de Inale”, el Instituto Nacional de la Leche, a través de un comunicado dirigido “a la opinión pública” en general.
El contenido del comunicado hace referencia a la necesidad de mejorar el presupuesto del Instituto para que pueda “consolidar su rol protagónico en el desarrollo de la lechería uruguaya”.
Las instituciones lecheras señalan que “los recursos que dispone el Instituto para su funcionamiento son los mismos en pesos nominales, que se votaron al momento de su creación en 2007”; y advierten que con tales recursos y utilizando reservas constituidas los primeros años, “a partir de 2026 debería cerrar o disminuir drásticamente su accionar”.
NO SE CUMPLE CON LO ANUNCIADO.
El presupuesto del Poder Ejecutivo que está en estudio de la Cámara de Diputados, “no se prevén nuevos fondos para el Instituto a pesar de lo anunciado por las autoridades del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) en el Foro de Inale del 4 de junio de 2025”.
Los productores han planteado “reiteradamente que los recursos para Inale deberían salir de los aportes que actualmente realiza el sector (0,2% del valor de las exportaciones), redireccionando los mismos y evitando un mayor costo fiscal”.
“Valorar el Inale es en definitiva demostrar con hechos la importancia que se asigna al sector lechero en su conjunto, que todos coincidimos es estratégico en el desarrollo nacional”, finaliza.
Las instituciones firmantes son: Agremiación de Tamberos de Canelones, Asociación Nacional de Productores de Leche, Asociación de Productores de Leche de San José, Asociación de Productores de Leche de Maldonado, Asociación de Productores de Leche de Parada Esperanza, Intergremial de Productores de Leche, Productores Lecheros de Rocha, Sociedad de Fomento Rural de La Casilla, Sociedad de Productores de Leche de Florida, Sociedad de Productores de Leche de Rodríguez y Sociedad de Productores de Leche de San Ramon.