Montevideo | Todo El Campo |La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), expresó su preocupación ante la posibilidad de modificar el esquema sanitario nacional, en el marco del debate sobre dejar de vacunar contra la fiebre aftosa. El gremio alertó que avanzar sin consenso podría poner en riesgo décadas de trabajo del sector ganadero.
La APPEC sostuvo que un país que aspira a desarrollar seriamente su producción ganadera no puede tomar decisiones estratégicas sin escuchar a quienes producen. En ese sentido, cuestionó cualquier intento de imponer cambios en el estatus sanitario sin un diálogo amplio con los que trabajan diariamente en el campo.
“No se puede forzar un esquema sanitario sin escuchar a quienes sostienen la producción, poniendo en riesgo décadas de esfuerzo colectivo con la idea de dejar de inmunizar nuestro ganado contra la fiebre aftosa”, señalaron desde la asociación.
El gremio también se refirió al funcionamiento del mercado cárnico, advirtiendo sobre la necesidad de contar con un sistema de comercialización transparente y previsible. Según APPEC, no es sano sostener un esquema donde los precios no respondan a la oferta y la demanda, ya que eso debilita la confianza y la planificación del sector productivo.
“Ante este escenario instamos al sector productivo a mantenerse unido, atento y firme”, manifestaron desde la entidad, remarcando la importancia de la cohesión gremial frente a decisiones que podrían impactar en la competitividad del país.
La asociación destacó además el valor social y económico de la ganadería paraguaya, a la que definió como el resultado del esfuerzo familiar y del trabajo de generaciones. “Defenderla con responsabilidad y unidad no es una consigna, es un compromiso con el país”, afirmaron.
Finalmente, la APPEC subrayó que el desarrollo del sector requiere diálogo, previsibilidad y reglas claras, y que proteger lo construido hasta hoy es clave para garantizar el futuro productivo del Paraguay. “Cerramos el 2025 reafirmando nuestro compromiso con el campo, el trabajo y el futuro del país”, concluyó el pronunciamiento.
“El productor paraguayo ya ha demostrado en el pasado que puede crecer de manera significativa cuando se dan las condiciones adecuadas de rentabilidad y previsibilidad”.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Marco Panciotto, presidente de la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (Appec), dijo que Paraguay puede aspirar a un crecimiento importante del rodeo vacuno, hasta llegar a los 16 millones de animales en el mediano y largo plazo, pero se requieren reglas claras y señales económicas consistentes.
Entrevistado por el diario La Nación de Asunción, el gremialista consideró que en el corto plazo, la evolución de la producción dependerá en gran medida de la previsibilidad de precios y del funcionamiento del mercado, y enfatizó: “El productor paraguayo ya ha demostrado en el pasado que puede crecer de manera significativa cuando se dan las condiciones adecuadas de rentabilidad y previsibilidad”.
Asimismo, que el productor recupere la rentabilidad y previsibilidad es de los principales desafíos.
“Para que la ganadería paraguaya pueda desplegar todo su potencial, es fundamental que el mercado funcione con mayor competencia, previsibilidad y transparencia”, aseveró en entrevistado.
Sobre los precios de la carne, dijo que estos se encuentran en niveles históricamente altos, lo cual “representa una oportunidad concreta para aumentar la producción nacional”.
Si esos precios pueden trasladarse a lo largo de la cadena, Paraguay tiene margen para crecer significativamente, tanto en exportaciones como en el abastecimiento del mercado interno, aseguró.
Sin embargo, esas condiciones todavía no se dan plenamente en el país, lo que limita la capacidad del productor de planificar e invertir con una mirada de largo plazo.
2025 CERRARÁ CON RÉCORD DE EXPORTACIONES.
El titular de Appec afirmó que 2025 se cerrará con un récord para las exportaciones de carne paraguaya., y que “los precios de exportación crecieron de manera sostenida mes a mes y noviembre marcó un máximo histórico, con un promedio cercano a los US$ 7.120 por tonelada exportada”.
En el contexto exportador, Estados Unidos se consolidó como el mercado más dinámico del año, mientras que Chile, Taiwán e Israel mantuvieron un desempeño sostenido y relevante. Este excelente desempeño contrastó con la evolución del precio del ganado en el último trimestre, que mostró una tendencia descendente difícil de explicar a la luz del contexto internacional.
EL 2026 QUE SE VIENE.
Para el 2026, la expectativa del sector es que este contexto se traduzca en una mejora sostenida del precio recibido por el productor paraguayo, y no solo en mayores márgenes en los tramos finales de la cadena. Para eso, es clave que las fuerzas del libre mercado funcionen de manera transparente y competitiva, sin distorsiones.
La competitividad externa no depende solo de producir más, consideró, también es importante acceder a los mercados adecuados en condiciones comerciales razonables.
En ese contexto, la presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, destacó que estos resultados confirman el rumbo estratégico del sector.
Asunción, Paraguay | Agencia IP | Todo El Campo | Al 22 de diciembre de 2025, el sector forestal paraguayo ha alcanzado un hito histórico al consolidar envíos que superan los 100 millones de dólares. Según los registros actualizados a menos de diez días de cerrar el año, el sector alcanzó un volumen total de 195.816 toneladas exportadas, lo que representa un valor de USD 100.594.433.
Este logro no solo cumple con las proyecciones iniciales, sino que reafirma el dinamismo de rubros clave como la madera contrachapada, posicionando a la gestión forestal sostenible como un pilar estratégico para la atracción de inversiones y la generación de empleo de alto valor agregado en mercados internacionales exigentes.
En ese contexto, la presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, destacó que estos resultados confirman el rumbo estratégico del sector.
“El comportamiento del comercio exterior forestal demuestra que Paraguay está avanzando hacia una matriz productiva más sofisticada, con mayor valor agregado y capacidad de competir en mercados exigentes. Este es el camino para generar empleo, atraer inversiones y consolidar una gestión forestal sostenible”, señaló.
BALANCE ENERO–NOVIEMBRE 2025.
En los primeros once meses del año, las exportaciones forestales totalizaron 182.974 toneladas por un valor de US$ 93,8 millones FOB, lo que representa un aumento del 4% en valor en comparación con el mismo período de 2024.
Según datos oficiales de la Dirección de Comercio e Industria Forestal del Infona, durante noviembre de 2025 las exportaciones forestales alcanzaron 20.552 toneladas, valoradas en US$ 10,40 millones FOB, confirmando la estabilidad del sector y su capacidad para sostener altos niveles de actividad.
Este comportamiento refleja un proceso de transformación estructural, con menor peso relativo de productos primarios y mayor dinamismo de rubros industrializados.
PRINCIPALES PRODUCTOS EXPORTADOS
Carbón vegetal y briquetas: continúan liderando las exportaciones forestales del país. En noviembre, alcanzaron 14.287 toneladas por US$ 5,64 millones, con incrementos interanuales del 25% en volumen y 24% en valor.
Brasil concentró el mayor volumen exportado, mientras que mercados como Estados Unidos y Reino Unido destacaron por su mayor valor FOB.
Madera contrachapada: se consolida como uno de los productos de mayor valor agregado, con exportaciones en noviembre de 2.980 toneladas por US$ 2,52 millones. En el acumulado anual, este rubro registró aumentos del 23% en volumen y 32% en valor, reforzando su rol estratégico en la diversificación exportadora.
Madera en bruto: mostró una recuperación en noviembre, con 1.199 toneladas exportadas por US$ 416.564, evidenciando una mejora en los precios de exportación, aunque con una estructura de destinos más concentrada, principalmente regional.
MÁS INDUSTRIALIZACIÓN, MÁS COMPETITIVIDAD.
El análisis comparativo entre 2024 y 2025 evidencia un crecimiento destacado en productos industrializados como láminas de madera (+62% en valor), tablillas y frisos para parquet (+49%), los pisos de ingeniería presentan un crecimiento moderado en volumen, pero un fuerte incremento en valor, lo que confirma el avance del sector hacia una oferta con mayor valor agregado y diversificación.
Este desempeño reafirma al Paraguay como un proveedor confiable de productos forestales, basado en plantaciones forestales y en una industria que responde a estándares internacionales cada vez más exigentes. Desde el Infona, estos resultados acompañan la estrategia de fortalecimiento del sector forestal como motor de desarrollo económico, empleo y competitividad más sostenible.
El sector avícola cierra 2025 con consumo récord, inversiones aceleradas y expectativas exportadoras en fuerte crecimiento.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | La cadena avícola de Paraguay atraviesa un momento decisivo. Tras años marcados por la volatilidad regional, 2025 se consolidó como el año en que el sector dejó atrás la incertidumbre y entró en una fase de expansión sostenida, impulsada por una demanda interna robusta, inversiones crecientes y un renovado horizonte exportador.
El mercado doméstico se convirtió en el principal motor del despegue. El consumo per cápita de carne aviar alcanzó entre 38 y 40 kilos anuales, una cifra inédita que posiciona al pollo como la proteína más accesible y dinámica del país. Y hay un dato importante: la preferencia del consumidor por alternativas económicas y nutritivas explica buena parte de ese salto positivo.
La producción de huevos también vive un auge: más de 3 millones de unidades por día abastecen un mercado que consume entre 185 y 220 huevos por persona al año, con margen para seguir creciendo sin tensiones de oferta.
En ese contexto país, las empresas avícolas aceleraron sus planes de inversión, enfocándose en cuatro pilares: a) tecnología, b) genética, c) infraestructura y d) bioseguridad.
La incorporación de galpones de ambiente controlado -que optimizan la conversión alimenticia y reducen pérdidas- y la automatización total de comederos y bebederos marcan un salto cualitativo en eficiencia productiva.
A esto se suman prácticas de economía circular, como la transformación del estiércol en fertilizante, que permiten reducir costos y mejorar la sostenibilidad del sistema.
COSTOS Y RIESGOS QUE SIGUEN CONDICIONANDO LA RENTABILIDAD.
Pese al buen momento, el sector no está exento de desafíos. Los alimentos balanceados representan entre el 65% y el 75% del costo total de producción, y su precio depende de mercados internacionales altamente volátiles.
La competencia global por el maíz -incluido su uso para biocombustibles- y las fluctuaciones de la soja siguen siendo factores de riesgo.
A esto se suman los costos energéticos asociados a los galpones modernos, la logística interna y las inversiones obligatorias en bioseguridad para mantener el estatus sanitario del país.
EXPORTACIONES: EL GRAN SALTO QUE SE PREPARA PARA 2026.
Aunque Paraguay exporta solo entre el 2% y el 3% de su producción aviar, el sector está decidido a cambiar esa ecuación. La apertura del mercado de Filipinas en 2025 marcó un hito, con los primeros envíos concretados y un impacto positivo en el posicionamiento regional.
La expectativa mayor está puesta en Taiwán, cuya habilitación sanitaria se encuentra en etapa final. De concretarse en 2026, permitiría colocar cortes de mayor valor y generar un incremento significativo en divisas. Para los referentes del sector, esta apertura representaría un cambio estructural en la industria. Las proyecciones para 2026 son optimistas: se espera un crecimiento del 5% al 8% en la producción, impulsado por la demanda interna y las inversiones en infraestructura. El stock nacional se mantendría entre 31 y 32 millones de aves, suficiente para abastecer holgadamente al mercado y sostener el incipiente proceso exportador.
Para 2026 estima un crecimiento del 4,2%, con una inflación que convergería gradualmente a la meta del 3,5%.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | El Banco Central de Paraguay (BCP) proyecta un crecimiento del PIB del 6% en 2025 y del 4,2% en 2026, con una inflación que convergería gradualmente a la meta del 3,5% en 2026.
En el marco de la Conferencia Magistral “Paraguay: Evaluación 2025 y Perspectivas 2026. Resguardando la estabilidad, impulsando reformas, proyectando el futuro”, realizada en la Sala de Convenciones del BCP, se dieron a conocer las principales proyecciones macroeconómicas del país y la región.
El encuentro contó con la participación del presidente del BCP, Carlos Carvallo Spalding; el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Carlos Fernández Valdovinos; y el vicepresidente ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Jordan Schwartz.
El presidente del BCP, Carlos Carvallo, presentó este viernes la evaluación del desempeño económico al cierre de 2025 y las proyecciones macroeconómicas para 2026. De acuerdo con las estimaciones actualizadas, la economía paraguaya culminaría el 2025 con un crecimiento del 6%, superando las previsiones iniciales, mientras que para 2026 se anticipa una expansión del 4,2%, acompañado por una trayectoria inflacionaria consistente con el régimen de metas, convergiendo al centro de la meta del 3,5%.
El crecimiento esperado para Uruguay es de 2,4%, Chile 2% y Brasil 1,9%.
Durante su exposición, Carvallo señaló que la revisión al alza del PIB para 2025 confirma la solidez y resiliencia de la economía paraguaya frente a la incertidumbre global, destacando el aporte de todos los sectores de la economía.
Para el 2026 Paraguay volvería a posicionarse entre las economías de mayor crecimiento de la región, impulsado por el firme desempeño de los servicios, la manufactura y la construcción, así como por una demanda interna más dinámica y diversificada.
Con relación a la inflación, Carvallo explicó que la estimación para 2025 fue ajustada a 3,6%, en un contexto de expectativas firmemente ancladas y presiones inflacionarias acotadas. Para 2026, se proyecta una convergencia gradual al 3,5%, reflejando el compromiso del BCP con la estabilidad de precios.
Además, el presidente del Banco Central destacó los principales hitos que han marcado la evolución reciente de la economía y de la política monetaria del país, poniendo énfasis en avances estructurales de alto impacto. Entre ellos, mencionó la obtención del grado de inversión, la reducción de la meta de inflación del 4% al 3,5%, la promulgación de la Ley de Sipap (Sistema de Pagos de Paraguay) y la nueva Ley del Mercado de Valores, entre otras reformas que el BCP ha definido como claves.
Esos logros -subrayó- refuerzan la institucionalidad económica, fortalecen el marco de estabilidad macrofinanciera y consolidan a Paraguay como una economía sólida, creíble y resiliente.
DIVERSIFICACIÓN DE LA ECONOMÍA Y RESPONSABILIDAD FISCAL.
Por su parte, el ministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, destacó la creciente diversificación de la economía paraguaya y subrayó el impacto positivo de la solidez macroeconómica en la mejora de la calidad de vida de la ciudadanía.
En materia fiscal, señaló que el Gobierno continúa realizando esfuerzos sostenidos para reasignar y fortalecer los recursos destinados a sectores estratégicos, y confirmó que, en 2026, el Presupuesto General de la Nación (PGN) volverá a ajustarse al límite de déficit del 1,5% del PIB, en estricto cumplimiento de lo dispuesto por la Ley de Responsabilidad Fiscal.
El vicepresidente ejecutivo del BID, Jordan Schwartz, invitado internacional del evento, presentó un análisis comparado sobre la evolución reciente de las economías de América Latina.
Destacó que las trayectorias de inflación en la región han comenzado a divergir, mientras algunos países han logrado alinearse con sus metas, otros continúan enfrentando presiones inflacionarias persistentes.
Asimismo, señaló una serie de desafíos estructurales y coyunturales que deben ser considerados, entre ellos las condiciones monetarias globales, los niveles de endeudamiento y las perspectivas de crecimiento económico.
En ese contexto, subrayó la necesidad de que la región acelere reformas orientadas a elevar la productividad, de modo a aprovechar oportunidades en comercio, inversión y transición energética, reduciendo la dependencia de los ciclos externos y fortaleciendo un crecimiento más sostenible.