El gerente de Procampo Semillas se refirió a los diversos materiales disponibles.
Montevideo | Todo El Campo | Comenzó la siembra de maíz, dijo el Ing. Agr. Federico Bellenda, gerente de Procampo Semillas. Ya comenzó “la siembra de primera para grano silo”, con “diversos factores impulsando, como los corrales, la lechería y la agricultura con el maíz para riego”.
“Hay muy bien ambiente para el maíz, con la ganadería y la lechería pujando por el grano y el negocio en sí de esos sectores que hace que el área aumente”, además “del negocio del maíz en sí como grano”, precisó, considerando que “hay precios como el de la soja que no son muy atractivos”.
“Las expectativas son muy buenas para la siembra de primera y más aún en la tardía, que es el segundo partido que falta jugar en un área muy importante”, subrayó en declaraciones al programa Diario Rural (CX4 Rural).
Hace más de 238 años que Procampo es representante de KWS y ahora representa Supra Semilla de manera exclusiva en Uruguay. “Tenemos un gran arraigo y desarrollo de los híbridos para silos pero también para granos; en el sector tambero hay una gran demanda de los materiales para silo, y granos de primero bajo riego y secano. Por lo tanto la oferta está bastante dividida”.
El “material de punta” para el maíz de primera es KM 39-16 Vítera 3; y para silo el KWS 60-050 que en Uruguay es muy demando”.
La novedad es un material silero tropical para sembrar a mediados de noviembre en adelante, que lo trajimos pensando como un seguro”; y “para tardía 16-607”.
“La siembra de primera ya comenzó por parte de un porcentaje importante de los productores; hay humedad en el suelo, hay algunas lluvias por delante, y diría que a fines de setiembre y comienzos de octubre se estará sembrando; luego hay un impase y mediados de noviembre y entrado diciembre empieza a tomar fuerza la siembra tardía”, explicó.
Sobre la chicharrita no hay ninguna alerta a corto plazo, por lo que todo se está dando para que sea un buen año para el maíz.
Se trata de un herbicida postemergente con alta selectividad para el cultivo de maíz y amplio espectro sobre malezas de hoja ancha y gramíneas.
Montevideo | Todo El Campo | Syngenta presentó en Uruguay Elibra®, un herbicida postemergente para el cultivo de maíz. Elibra® combina la acción de dos principios activos -mesotrione y nicosulfuron-, ofreciendo un amplio espectro de control sobre malezas de hoja ancha y gramíneas.
La solución posee muy buen control sobre malezas clave como capín, amaranthus, verdolaga y sorgo de Alepo, con alta selectividad para el cultivo de maíz, ofreciendo una herramienta adicional para el control de malezas que puedan escapar a la acción de las soluciones preemergentes.
Para alcanzar un alto nivel de control, resulta clave aplicar con malezas de tamaño pequeño. Elibra® puede recomendarse también para uso con otros herbicidas post emergentes en maíz. Con esta nueva solución, Syngenta fortalece en Uruguay su porfolio de herbicidas para el control de malezas en maíz, complementando las estrategias de manejo de preemergencia -como la solución Acuron™ Uno, que cuenta con diez años en el mercado uruguayo- y ofreciendo a los productores herramientas que se adaptan a cada situación específica del cultivo.
Para la soja se espera una producción total de 3.836.558 toneladas; para el maíz serían casi 2 millones de toneladas.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, a través de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), presentó los resultados de la Encuesta Agrícola Invierno 2025, realizada durante el mes de junio, con datos récord para la soja y el maíz.
CULTIVOS DE VERANO 2024/25 CON DESTINO GRANO SECO.
La superficie total sembrada con cultivos de verano con destino a grano seco se estimó en 1.521.723, un valor similar al de la zafra anterior.
La superficie sembrada de soja se estimó en 1.229.235 hectáreas; la de maíz alcanzó las 259.931 hectáreas, un 10% más que la siembra de la campaña anterior.
El rendimiento promedio estimado para la soja fue de 3.121 kilogramos por hectárea, valor máximo registrado para el cultivo en Uruguay, dando como resultado una producción total para la cosecha 2024/25 de 3.836.558 toneladas, récord histórico del cultivo.
El maíz presentó al igual que la soja, muy buenos resultados alcanzando la producción máxima relevada por la DIEA hasta la fecha, estimada en casi 2 millones de toneladas, como resultado de los buenos rendimiento que alcanzaron los 7.452 kilogramos por hectárea, también valor máximo de las series históricas del país.
CAÍDA DE LA INTENCIÓN DE SIEMBRA DE CULTIVOS DE INVIERNO.
La intención de siembra de los cultivos de invierno para grano seco se estimó en 713.567 hectáreas, unas 49.000 hectáreas menos que en el invierno anterior cuando se sembraron 759.000 hectáreas.
Total de intención de siembra: 713.567 hectáreas.
Trigo: 304.778 hectáreas.
Cebada cervecera: 169.869 hectáreas.
Colza más carinata: 212.691 hectáreas.
Avena: 18.316 hectáreas.
Otros: 7.913 hectáreas.
DIEA aclaró que al momento de realizarse la encuesta no se había concretado la totalidad de la intención declarada, por lo tanto, en la encuesta de primavera a realizarse en el mes de diciembre, se actualizarán los datos correspondientes a la zafra 2025.
El rendimiento promedio está en el eje de los 13.500 kilos, con el 10% de las chacras que rinden menos con 11.000 kilos, y el 10% de las chacras que rinden más con 16.300 kilos.
Montevideo | Todo El Campo | La semana pasada, en Soriano, Regadores Unidos realizó una jornada sobre el impacto del maíz bajo riego. La actividad fue oportuna para entrevistar al Ing. Agr. Santiago Arana, coordinador técnico de Regadores Unidos, quien explicó al programa Diario Rural (CX4 Rural) la dinámica de la jornada y algunas de las características del riego en Uruguay.
Regadores Unidos es la asociación que nuclea a productores que tienen riego. La jornada se realiza desde hace ocho años de forma anual.
Este año “se presentaron resultados de dos fuentes de información, por un lado los socios de regadores forman una base de datos con información de las chacras, donde surgen datos de rendimientos, ubicaciones, variables climáticas, y una cantidad importante de variables productivas como fertilización, híbridos, población, densidad, espaciamiento, etc. En ese primer bloque se busca intentar exponer la zafra y el rendimiento, con datos sobre los factores que dan razón al rendimiento concreto de la zafra”, dijo Arana.
Agregó que un segundo capítulo de la jornada consiste en trabajar con una base de “datos experimentales anual de 30 o 40 ensayos realizados en campos de productores, pero esta vez son manipulativos, se van variando los factores como híbridos, poblaciones, fertilizaciones, probamos distintos productos, intentando encontrar las tecnologías más adecuadas para el manejo del riego”.
En la primera parte de la jornada “se demostró que para el maíz de primera bajo riego, fue el mejor año de la serie, con un rendimiento promedio de los productores en el eje de los 13.500 kilos, con el 10% de las chacras que rinden menos con 11.000 kilos, y el 10% de las chacras que rinden más con 16.300 kilos”.
“Eso muestra una evolución”, subrayó, considerando que “en los últimos 7 años la Asociación pasó de 20.000 hectáreas bajo riego a unas 55.000”, y a pesar de ese aumento importante del área de riego, que siempre tiene una curva de aprendizaje y desajustes en los primeros años por el aumento del área, llevamos una trayectoria de aumento de rendimientos”, ahí también se ve el resultado por el “ajuste en el paquete tecnológico en el manejo”.
Arana agregó que en el caso de Regadores Unidos se trabaja con pivot central, y que en junio la institución realizó una jornada de “análisis de 80 sistemas de riego, siguiendo parámetros hidrológicos, si eran por toma, si eran por pozo, o si eran por represa. La enorme mayoría son de represa, y el crecimiento de futuro viene de ese lado”.
En la segunda parte de la jornada dedicada a los ensayos se apuntó a probar el comportamiento “de los distintos híbridos en distintas poblaciones y con distintos espaciamientos, probando básicamente la diferencia entre siembras a 38 y a 76, mostrando las ventajas de siembras a 38 en intercepción de luz temprana, en crecimiento inicial, y cuando los rendimientos superan los 13.000 kilos, esas diferencias de crecimiento inicial y de mejor captación de luz terminan traduciéndose en un mejor rendimiento final”.
PERÍODO DE SIEMBRA IDEAL.
Respecto a la época de siembra, sostuvo que se logró probar que “que hay un periodo que va desde el 15 de setiembre hasta el 15 de octubre, donde los rendimientos no cambian o cambian muy poco. Por lo tanto, los productores podrían sembrar en ese rango sin afectar con eso el potencial de rendimiento”.
Pero “eso tiene algunas implicancias: cuanto más temprano se siembre la temperatura de suelo será más baja, lo que hace que la implantación sea más lenta generando algunos problemas de uniformidad y algunos problemas por alguna lluvia importante; y cuanto más tarde sea la siembra dentro de ese mes, la temperatura de suelo es más alta y por lo tanto el cultivo crece más rápido y se implanta más fácil”.
Otro factor es si se poseen pivotes móviles, que son la enorme mayoría de los sistemas de riego, lo que quiere decir que una misma máquina, un mismo pivot, riega dos posiciones. Cuando eso ocurre, uno riega un cultivo cabeza de rotación, que es el que tiene el equipo en la primera etapa del verano, y otro la segunda que en general es soja. Y como se trata de sacar el pivot del maíz lo antes que se pueda sin afectar el rendimiento para llevarlo a la soja, “sembrar antes en setiembre hace que el maíz avance fenológicamente más y que a fines de enero se pueda pasar el pivot desde maíz hacia soja afectando mínimamente la producción” del primero. “En cambio, si uno siembra más tarde, en octubre, tiene que sacar más tarde, y si viene un año seco, la afectación de soja ya es mucho más importante”.
INIA: Es posible que la chicharrita no tome vacaciones de invierno. Situación de cara a la nueva zafra.
Montevideo | Todo El Campo | El pasado viernes 20 de junio, se reunieron en INIA La Estanzuela integrantes de la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita (Rumci). Frente a la proximidad de una nueva zafra, se confirma el apoyo y continuidad de los integrantes para el muestreo y monitoreo, reafirmando la utilidad de la herramienta en la zafra pasada.
La Red es coordinada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y participan activamente la Facultad de Agronomía (Udelar), el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), cooperativas de productores como Unión Rural de Flores (URF) y Copagran, así como las principales empresas semilleristas vinculadas al cultivo de maíz: Corteva, Rutilan, Pioneer, Syngenta, Nidera, PGG Wrightson Seeds, Agrocentro, NK, Yalfin, Procampo, SUPRA Semillas, Agrofuturo, Bayer, Agroterra, Dekalb, 3Agro y Limagrain.
Además de corroborar la utilidad de esta herramienta colaborativa para el seguimiento y monitoreo de la chicharrita, Dalbulus maidis, la oportunidad fue propicia para el intercambio técnico, el ajuste de las rutinas de trampeo y análisis de la información recabada en la zafra pasada.
ES NECESARIO MANTENER LA VIGILANCIA ACTIVA.
En la zafra recién culminada se relevaron 16 chacras comerciales de maíz distribuidas en todo el país a través de la red Rumci (tres muestreos por chacra en estadios R2, R4 y R6 con cinco paradas en “V” y observación de 25 plantas por parada) registrándose la presencia del vector Dalbulus maidis y síntomas del complejo de achaparramiento. Se tomaron muestras para análisis moleculares y se capturaron adultos del vector para detectar patógenos. Los datos muestran que el 47% de las chicharritas recolectadas estaban infectadas en promedio con 2 de los principales patógenos del achaparramiento. Sin embargo, felizmente el daño a nivel de mazorcas fue moderado; índice general de enfermedad fue 0,17%, evaluado.
En las últimas semanas se ha detectado presencia de chicharrita en las trampas, lo que refuerza la necesidad de mantener una vigilancia activa. Los análisis climáticos y pronósticos para los meses julio-agosto-setiembre, muestran que esta zafra podría tener condiciones más favorables climáticamente (menos frío, mayor humedad) para la sobrevivencia de maíces guachos y de la chicharrita.
En este escenario, el control de maíces guachos se posiciona como una medida importante y estratégica para reducir la población del vector y mitigar el riesgo. El monitoreo realizado por la Red será clave para orientar las decisiones de manejo frente a la próxima zafra.