Feb 12, 2026 | Noticias, Vacunos
Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reafirman el valor de la raza Bovino Criollo Argentino y destacan su potencial para mejorar la eficiencia y la resiliencia de los sistemas ganaderos del país. Su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto y longevidad convierten la raza en una alternativa con capacidad de adaptación y respuesta a las necesidades productivas de los sistemas actuales.
El Bovino Criollo Argentino consolida un rol estratégico dentro de la ganadería nacional a partir de un conjunto de características que responden de manera directa a las necesidades productivas de los sistemas actuales. Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Según detalló Carlos Reising, investigador del INTA y coordinador de grupos de trabajo y proyectos vinculados al Bovino Criollo Argentino, “el Criollo es una raza definida, caracterizada y evaluada, con datos objetivos que respaldan su uso productivo. Tiene atributos que permiten desenvolverse en ambientes desafiantes para su cría en pureza y aportar características diferenciales para su uso en cruzamientos aportando previsibilidad al sistema”.
El principal diferencial de la raza es su comportamiento estable en condiciones donde otras alternativas no logran resultados consistentes.
En sistemas exigentes, el Criollo muestra una respuesta productiva sostenida, asociada a su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto, sanidad y mansedumbre, atributos centrales para planteos de cría en condiciones límite. Al mismo tiempo, su desempeño probado en sistemas zona núcleo y periféricos amplía su valor y rompe con la idea de que se trata de una raza circunscripta a regiones marginales.
“El uso del Bovino Criollo en pureza permite conformar rodeos funcionales, con buena eficiencia reproductiva y estabilidad productiva a lo largo del tiempo”, señaló el investigador. Su fertilidad y longevidad favorecen la permanencia de las vacas en el rodeo, mientras que su temperamento dócil y su habilidad materna simplifican el manejo y aseguran una alta tasa de destete.
“Estos rasgos hacen del Criollo una opción concreta para productores que priorizan eficiencia y regularidad productiva”, subrayó Reising.
En paralelo, el uso en cruzamientos se consolida como una estrategia de alto impacto técnico. El Criollo imprime características diferenciales que mejoran el comportamiento general del rodeo, tanto en términos reproductivos como de adaptación al sistema.
“El cruzamiento con Criollo es una herramienta muy importante y todavía poco utilizada a escala nacional”, afirmó Reising, al tiempo que agregó: “Aporta rusticidad, facilidad de parto y funcionalidad, y eso marca una diferencia clara”.
La amplitud geográfica en la que se distribuye la raza es una muestra concreta de su capacidad de respuesta. Desde el norte hasta el sur del país, el Bovino Criollo se adapta a distintos esquemas productivos, lo que se explica por su variabilidad genética y por un proceso histórico de selección natural y antrópica que le permitió consolidar rasgos de eficiencia y estabilidad. “Esa variabilidad es uno de los principales activos de la raza y la base para pensar en mejora y selección”, indicó el investigador del INTA.
SE BUSCA QUE LA RAZA SE CONSERVE A TRAVÉS DEL USO.
El trabajo institucional cumple un rol central en este proceso. Desde hace décadas, el INTA desarrolla tareas de investigación, caracterización y conservación del Bovino Criollo, con el objetivo de fortalecer su uso productivo.
En ese marco, la Red de Bancos de Conservación y Mejoramiento del Bovino Criollo Argentino articula cuatro bancos in vivo y un banco de crioconservación distribuidos en distintas regiones del país, bajo una estrategia común orientada a monitorear la variabilidad, evaluar tendencias genéticas y avanzar en procesos de selección.
“Trabajamos con información genealógica y productiva que permite evaluar la performance de la raza en diferentes condiciones”, explicó Reising. Este trabajo se apoya en una plataforma de gestión de datos desarrollada por el INTA, que integra información a escala de rodeo y poblacional y que también está disponible para productores que se suman como bancos vinculados. “La información ordenada y analizada es una herramienta clave para la toma de decisiones”, subraya. El vínculo con el sector productivo se refuerza a través de la provisión de reproductores y del flujo genético entre los bancos y los rodeos comerciales. A esto se suma el desarrollo de material reproductivo crioconservado, que permitirá ampliar el acceso a la genética criolla y potenciar su uso en distintos esquemas productivos. “El objetivo es que la raza se conserve a través del uso, integrada a los sistemas ganaderos”, remarcó Reising. (INTA).
Feb 7, 2026 | Agricultura, Noticias
Un salto estratégico para le mejora del cultivo y su resultado productivo.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Un equipo de investigación del Instituto de Genética del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró regenerar plantas de cultivares comerciales como Gurí INTA CL. Un avance que sienta las bases para aplicar edición génica directamente en variedades élite y desarrollar arroces más productivos, sanos y nutritivos.
El INTA dio un salto estratégico en el mejoramiento genético del arroz al lograr la regeneración in vitro de plantas de la variedad Gurí INTA CL, una de las más utilizadas en sistemas productivos nacionales e internacionales. El avance, encabezado por el Instituto de Genética Ewald A. Favret (Igeaf) del INTA, abre la puerta al diseño de protocolos de edición génica aplicados directamente sobre cultivares élite, con impacto potencial en productividad, sanidad y calidad del grano.
En ese marco, investigadores del grupo de Mejoramiento Biotecnológico de Cereales del Instituto de Genética del INTA dieron los primeros pasos hacia el desarrollo de protocolos de edición génica en cultivares de arroz (Oryza sativa L) provenientes del programa de mejoramiento de la Institución. Como parte de este avance, se logró regenerar in vitro y realizar modificaciones estables en el genoma de un conjunto de variedades comerciales locales de arroz de interés productivo, desarrolladas por el Programa de Mejoramiento Genético de Arroz de la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay del INTA —Entre Ríos—.
“El trabajo consistió en evaluar el potencial embriogénico de cultivares índica, como Gurí INTA CL, Angiru INTA CL, Puitá INTA CL, Memby Pora INTA CL y japónica —Kira INTA y Koshinta—, comparando la eficiencia en la formación de callos embriogénicos y la regeneración de plantas a partir del cultivo in vitro”, explicó Paula Faccio, investigadora del Instituto de Genética Ewald A. Favret del INTA.
Los resultados mostraron que las variedades índicas (Puita, Memby, Angiru y Gurí) presentaron mayor eficiencia en la formación de callos embriogénicos, con valores que oscilaron entre 40 y 84 %, en comparación con las japónicas (Kira y Koshinta) que alcanzaron valores entre 10 y 40 % bajo las mismas condiciones de cultivo.
De acuerdo con Faccio, “estas diferencias fueron estadísticamente significativas y, dentro de las índicas, Gurí INTA CL tuvo el mejor desempeño. Además, se logró regenerar plantas con modificaciones genéticas a partir del cultivo in vitro en todos los cultivares evaluados”.
El avance abre la puerta al diseño de protocolos de edición génica aplicados directamente sobre cultivares élite.
El responsable del Mejoramiento Biotecnológico de Cereales Ezequiel Bossio afirmó que “estos resultados representan un paso clave para optimizar los protocolos de transferencia de ADN en arroz, una herramienta esencial para la incorporación de nuevas características agronómicas mediante edición génica”.
“Estos avances sientan las bases para aplicar edición génica directamente en cultivares de alto valor agronómico, con el objetivo de desarrollar variedades más productivas, resilientes y alineadas con las demandas actuales”, aseguró Bossio.
Entre los objetivos específicos propuestos por el programa de mejoramiento, se incluyen: incorporar resistencia a Pyricularia oryzae —la principal enfermedad del cultivo a nivel mundial—. “Esta mejora permitiría reducir el uso de fitosanitarios, evitar barreras paraarancelarias en mercados exigentes y obtener variedades con menor índice glucémico, en respuesta a la tendencia global hacia alimentos más saludables”, indicó el investigador del Igeaf.
Los resultados conseguidos fueron presentados en el XIII Congreso Brasileiro de Arroz Irrigado (Pelotas, Brasil) y en el Primer Congreso de Redes Biotecnológicas – Redbio 2025 (Posadas, Misiones), donde el trabajo recibió la Primera Mención en el área temática Biotecnología Vegetal.
“Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso y nos motiva a seguir trabajando para facilitar la adopción de nuevas biotecnologías, contribuyendo al programa de mejoramiento de arroz del INTA en el mejoramiento agronómico de esta especie y a la generación de conocimiento científico aplicado”, concluyó Bossio.
Con información y foto de INTA.
Ene 23, 2026 | Granja, Noticias
Se detectó en la provincia de Río Negro. No es un peligro inminente para Uruguay, pero es importante estar informados y atentos sobre el comportamiento y la evolución de la plaga, como el éxito de las medidas que tomen las autoridades argentinas.
Río Negro, Argentina | Todo El Campo | En la provincia de Río Negro, que dista unos mil kilómetros de Uruguay, se detectó “el avance de la polilla del álamo”, según lo corroborado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
En Uruguay no hay registros confirmados de la polilla del álamo (Leucoptera sinuella) que se registró recientemente en Río Negro (Argentina), con foco en alamedas cercanas a Campo Grande, y se encuentra en monitoreo activo por INTA y el Servicio de Sanidad (Senasa).
Aunque las probabilidades actuales de llegada de la plaga a Uruguay son menores, las autoridades sanitarias no deberían ignorar la situación en Río Negro y estar atentas.
Las posibles vías de entradas a Uruguay son, fundamentalmente, el movimiento de material vegetal contaminado; el transporte y logística que faciliten el traslado accidental de pupas o capullos; y la dispersión natural a corta distancia entre masas de álamos/sauces en corredores ribereños, como ha sucedido en algunos casos de expansión regional.
Por tanto, la probabilidad de llegada de la plaga a Uruguay desde la provincia de Río Negro, es bastante moderada y está condicionada al intercambio de material vegetal y al tránsito, que no es abundante ni fluido.
EN ARGENTINA. “LO FUNDAMENTAL ES MONITOREAR”.
El informe el INTA señala que la plaga forestal apareció “en cercanías de Campo Grande se produce en pleno inicio de la cosecha. El insecto podría afectar la comercialización de frutales que se encuentren cerca de cortinas de salicáceas. Especialistas del INTA Alto Valle trabajan en la identificación, el monitoreo y la gestión de herramientas de manejo a campo”.
El municipio de Campo Grande está situado dentro de la región frutícola de Alto Valle. Es una zona con fuerte presencia de alamedas y cortinas de álamos y sauces, utilizadas como protección de chacras frutícolas dedicadas a las peras y manzanas, entre otras frutas.
Silvina Garrido, especialista del INTA Alto Valle, destacó que “lo fundamental en esta etapa es monitorear las cortinas forestales, realizar una correcta identificación y comunicar rápidamente para iniciar acciones de control inmediatas”.
Agregó que ante la detección o sospecha de la plaga “se debe comunicar al responsable técnico del establecimiento y si se confirma su presencia se recomienda proceder a la eliminación total de los brotes afectados”.
“Si se detecta la presencia de la polilla en zonas altas, de difícil acceso, deberá considerarse una aplicación de insecticidas teniendo en cuenta la actualización de los insecticidas registrados”, aclaró la investigadora. La eliminación implica la destrucción de pupas o larvas detectadas.
Entre otras recomendaciones, se debe tener en cuenta el cuidado en lugares de estiba de fruta cosechada cerca de alamedas, aumentar los controles en los ingresos al empaque, maximizar los monitoreos y controles en caso de detectarse la presencia o dispersión hacia nuevas zonas.
CÓMO IDENTIFICAR A LA POLILLA DEL ÁLAMO.
INTA aportó información sobre cómo identificar la polilla del álamo. “Los ejemplares adultos son pequeñas polillas blancas cuyo primer par de alas presenta una mancha negra y tres franjas anaranjadas. Sus larvas minan el interior del mesófilo de las hojas y sus pupas se encuentran recubiertas por un capullo sedoso blanco con una forma de H, muy característica”.
De acuerdo con el Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de plagas (Sinavimo) del Senasa, las larvas son pequeñas, hasta 7 milímetros de largo, aplanadas y de color blanco-amarillento y se alimentan del tejido interno de las hojas.
Por otro lado, la pupa es muy característica, mide unos 3 milímetros de largo, se ubican por fuera de las hojas, grietas de troncos y otros refugios, estando protegidas por un capullo blanco sedoso pequeño.
El adulto de la polilla del álamo es pequeño, de unos 3 a 4 milímetros de largo, con una envergadura alar de 9 a 10 milímetros; es de color blanco brillante con escamas plateadas.
El primer par de alas tiene el extremo distal coloreado con 3 franjas anaranjadas y una gran mancha negra en su parte interior. Sus alas son aguzadas y presentan unas franjas características de color naranja en sus extremos. Las antenas son largas cubriendo casi toda la longitud corporal.
Dic 22, 2025 | Agricultura, Noticias
Puede convertirse en una herramienta clave para determinadas producciones.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Con el objetivo de mejorar la producción, un equipo de investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Quines evaluó el comportamiento del Buffel Grass como recurso forrajero en San Luis. Los resultados aportaron datos sobre producción, receptividad y manejo.
El Buffel Grass (Cenchrus ciliaris L.) es una gramínea perenne de origen africano, ampliamente utilizada en regiones áridas y semiáridas por su capacidad de adaptación a suelos y climas con marcada escasez de lluvias. Se caracteriza por su resistencia a la sequía, su rápido rebrote y su buen aporte forrajero, lo que lo convierte en una alternativa estratégica para la recuperación de áreas degradadas y el sostenimiento de la ganadería en este tipo de ambientes.
“El Buffel Grass puede convertirse en una herramienta clave para los productores de la región, siempre y cuando se implante y maneje de manera responsable”, señaló Héctor Andrada, investigador de la Agencia de Extensión Rural del INTA Quines, San Luis.
De acuerdo con esto se determinaron densidades de siembra a recomendar (7 – 8 kg), importancia de las precipitaciones en el éxito de la siembra, manejos sustentables tales como dejar arraigar un periodo de crecimiento, evaluación de acuerdo con el número de plantas por metro y definir su aprovechamiento forrajero y/o dejar semillar para su correcta implantación y su posterior aprovechamiento. Esta metodología permitió contrastar el rendimiento bajo manejo con la producción acumulada del ciclo, con el objetivo de mostrar las diferencias en la eficiencia del aprovechamiento.
En relación con la receptividad, el trabajo aplicó un modelo de parcelamiento que ajusta la carga animal de acuerdo con la disponibilidad forrajera. “Este sistema permite optimizar el uso del recurso, evitando el sobrepastoreo y asegurando el equilibrio entre oferta y demanda”, explicó Andrada.
La implantación del Buffel Grass se recomienda al inicio de la temporada de lluvias, con desmonte selectivo, rolo y cajón sembrador. La semilla debe quedar cubierta con una capa fina de suelo, sin excesos de profundidad que limiten la emergencia. Además, se enfatizó que la pastura debe implantarse únicamente en áreas degradadas, sin desplazar pastizales naturales en buen estado, indicó.
Según la evaluación, una implantación exitosa se alcanza con entre 8 y 10 plantas por metro cuadrado, verificadas al año siguiente de la siembra. En esas condiciones, la pastura puede llegar a producir hasta 3.000 kilos de materia seca por hectárea, siempre que se maneje con descansos adecuados, carga moderada y pastoreo rotativo.
“El Buffel Grass no es una solución aislada, sino parte de una estrategia de planificación forrajera a corto, mediano y largo plazo”, indicó Andrada y agregó: “Integrado con el pastizal natural, este recurso contribuye tanto a la recuperación de áreas degradadas como al fortalecimiento de la resiliencia productiva en sistemas ganaderos del semiárido puntano”.
Fuente y foto: INTA.
Nov 6, 2025 | Apicultura, Noticias
El enfoque biotecnológico no busca reemplazar las buenas prácticas apícolas, sino complementarlas con soluciones innovadoras que protejan la salud de las colmenas y la sostenibilidad de la actividad.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Mediante el uso de tecnología de interferencia por ARN, un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró reducir la mortalidad en las colmenas causada por el virus de la parálisis aguda de la abeja (ABPV), uno de los patógenos más dañinos para la apicultura. El tratamiento demostró disminuir la carga viral y aumentar la supervivencia de las abejas, marcando un avance clave para fortalecer la sanidad apícola, la competitividad productiva y la conservación de polinizadores esenciales.
El virus de la parálisis aguda de la abeja es uno de los patógenos más dañinos para la apicultura, capaz de provocar temblores, pérdida de pelo, incapacidad de vuelo y muerte súbita en las abejas. Ahora, un equipo de científicos argentinos logró reducir su impacto aplicando tecnología de interferencia por ARN (RNAi).
“Demostramos que la administración oral de ARN interferente (dARNi) reduce la carga viral y mejora de manera significativa la supervivencia de las abejas infectadas con ABPV”, explicó Cecilia Ferrufino, investigadora del Instituto de Virología del INTA y responsable del desarrollo.
Durante el ensayo experimental, las abejas infectadas con ABPV que recibieron ARNi específico presentaron una mortalidad significativamente menor en comparación con los grupos sin tratamiento o con ARNi no específico. El ARNi logró disminuir la cantidad de copias virales en los tejidos y permitió que una mayor proporción de abejas sobreviviera a la infección.
“Estos resultados muestran que la interferencia por ARN es una herramienta biotecnológica promisoria para enfrentar infecciones virales en las colmenas”, destacó María José Dus Santos, investigador del INTA.
El trabajo también aporta evidencia clave sobre el potencial de la técnica para otras enfermedades virales que afectan a las abejas, como el virus de las alas deformes (DWV). “Nuestro desafío ahora es escalar esta tecnología y evaluar su aplicación en condiciones de campo”, agregó Dus Santos.
Además, el estudio advierte que los problemas causados por ABPV se intensifican en contextos de estrés, como en la producción de reinas o en la exportación de materia vivo, donde el transporte y las condiciones ambientales adversas incrementan la mortalidad. En ese escenario, contar con una herramienta preventiva podría marcar la diferencia.
La interferencia por ARN (RNAi) consiste en introducir moléculas de ARN de doble cadena que bloquean la replicación del virus dentro de la abeja, activando un mecanismo natural de defensa. este trabajo demuestra su eficacia concreta contra ABPV en abejas adultas.
“El enfoque biotecnológico no busca reemplazar las buenas prácticas apícolas, sino complementarlas con soluciones innovadoras que protejan la salud de las colmenas y la sostenibilidad de la actividad”, concluyó Ferrufino.
UNO DE LOS PRINCIPALES EXPORTADORES.
Con más de 2,5 millones de colmenas, Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de miel. La incorporación de herramientas biotecnológicas como esta podría fortalecer la competitividad de la apicultura nacional y, al mismo tiempo, asegurar el rol esencial de las abejas como polinizadoras en los sistemas productivos y en la conservación de la biodiversidad.
El equipo científico del INTA especializado en virus de abeja, está integrado además por Fernanda González del Instituto de Virología y Ricardo Salvador del Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola (INTA).