El enlentecimiento de la economía china y la inesperada consecuencia de un acuerdo en los tiempos de Donald Trump termina aliviando a Europa de su necesidad imperiosa de logar energía.
La desaceleración económica en China, un acuerdo comercial de la era del expresidente de Estados Unidos Donald Trump y la desesperada búsqueda de gas natural en Europa debido a la crisis energética que sufren los países europeos por la guerra en Ucrania, están creando una ganancia inesperada para algunas compañías energéticas chinas. La inusual alineación está ayudando a Europa a abastecerse para el invierno, escribió Sha Hua, corresponsal de temas asiáticos de The Wall Street Journal, en un artículo publicado este lunes 3 de octubre.
Sha Hua | Singapur | The Wall Street Journal | Con la demanda a la baja, las compañías chinas que firmaron contratos a largo plazo para comprar gas natural licuado de Estados Unidos están vendiendo el exceso y ganando cientos de millones de dólares por carga. Los compradores incluyen Europa, Japón y Corea del Sur. Solo 19 buques de gas natural licuado (GNL) de los Estados Unidos atracaron en China en los primeros ocho meses del año, en comparación con 133 para el mismo período del año pasado.
China está recibiendo casi un 30% más de gas de Rusia en lo que va del año, según muestran los datos de aduanas chinas. El impulso se debe a un aumento programado de la entrega del oleoducto Power of Siberia y de las compras de GNL ruso, generalmente con un gran descuento, según muestran los datos de envío.
Las ventas chinas a Europa son demasiado pequeñas para ayudar al continente a evitar una posible escasez este invierno. Pero proporcionan una posible vista previa de la mayor dependencia de Moscú de Beijing. Rusia recurrió a China en busca de apoyo económico y político después de la invasión de Ucrania, sin embargo, las empresas chinas están socavando su esfuerzo por sembrar divisiones en Europa al detener las exportaciones de gas.
Estados Unidos y China negociaron una serie de acuerdos de GNL a largo plazo en medio de la presión sobre Beijing por el acuerdo comercial de la administración Trump para impulsar las importaciones de los Estados Unidos. A diferencia de los contratos de GNL de otros países, los contratos a largo plazo de GNL de los Estados Unidos generalmente ofrecen flexibilidad de destino y sus precios están indexados al punto de referencia estadounidense Henry Hub, que actualmente es una fracción de los precios del mercado spot para el GNL en Europa y Asia.
“Esta ha sido una relación de ganar-ganar para China y Estados Unidos”, dijo Wei Xiong, analista senior de la consultora Rystad Energy con sede en Beijing. Los contratos, que duran hasta 25 años, dieron a los proveedores estadounidenses la confianza para construir más terminales de GNL multimillonarias a lo largo de la costa del golfo de México, aumentando la capacidad del país para exportar más gas.
Se espera que ENN Natural Gas Co. (una de las compañías privadas de energía más grandes de China) se beneficie de este comercio cuando el 18 de octubre envíe al petrolero de GNL Diamond Gas Victoria a recoger una carga de gas de la planta de Cheniere Energy en Sabine Pass, Luisiana, Estados Unidos; pero en lugar de enviar el petrolero a la costa este de China, el buque está programado para entregar GNL a Europa, dijeron. Se estima que ENN obtendrá una ganancia de entre 110 millones y 130 millones en este envío de carga, dijeron analistas, basando sus cálculos en datos de precios de mercado.
“Hemos revendido carga estadounidense. Está permitido y los precios son favorables”, dijo Wu Qiunan, economista jefe de PetroChina International, el brazo comercial de la estatal China National Petroleum Corp.
Desde que comenzó la guerra en Ucrania, las importaciones chinas de GNL estadounidense cayeron un 84%. El desplome se debe a la caída de la demanda china por los bloqueos del Covid-19, en tanto que la demanda europea envió los precios del mercado spot al alza.
Según algunos datos, para 2022, China tiene 72 millones de toneladas de GNL contratado a largo plazo, pero se prevé que solo necesite 66 millones de toneladas, según la firma de datos ICIS.
Esto deja a China con unos pocos millones de toneladas que puede revender en el mercado spot global. De todos modos, los datos de aduanas muestran que durante los primeros ocho meses del año, China exportó alrededor de un cuarto de millón de toneladas métricas de GNL por un valor de $ 449 millones a Europa y Asia, frente a los $ 7,3 millones del año pasado.
Es probable que los datos estén incompletos porque los precios del GNL son más altos este año y las entidades comerciales no necesariamente se basan en los países donde se carga o recibe el GNL.
No está claro si los jugadores chinos pueden seguir beneficiándose de la situación actual. Las proyecciones para la demanda de GNL de China este invierno están silenciadas en medio de la incertidumbre sobre si Beijing aflojará sus políticas de Covid y el aumento de la producción nacional de gas de China. Las oportunidades actuales para las empresas chinas pueden disminuir en los próximos años con el nuevo suministro de GNL proveniente de África, América Latina y Medio Oriente, dice Alex Siow, analista principal de GNL en ICIS. “Siempre debemos tener cuidado con el ciclo de auge y caída”.
Alemania, Italia, Francia y España reducen el consumo de carne por motivos ecológicos, de salud o económicos, según estudio.
El consumo de carne en Alemania, Italia, Francia y España cae, aunque por motivos diferentes, según un estudio realizado por un instituto francés, OpinionWay, realizado para la ONG The Good Food Institute (GFI) informó la agencia EFE.
Alemania sería el país más preocupado por el medio ambiente, con el 39% de sus ciudadanos reduciendo el consumo de carne roja por ese motivo, en tanto que España e Italia ponen por delante los motivos de salud y Francia, los económicos.
En España, más de la mitad de los consumidores (58%) ha reducido su consumo de carne roja mientras que casi la cuarta parte (24%) la ha abandonado completamente en los últimos cinco años aduciendo razones medioambientales, de bienestar animal o de salud.
La mayoría de los españoles encuestados cree que debería reducirse la producción y el consumo de carne (64%) y explorar otras opciones (66%) como la de origen vegetal -a base de soja, principalmente- y la carne cultivada -generada en laboratorio de manera sintética a partir de células madre obtenidas de músculos animales que crecen en fermentadores artificiales-.
Los países estudiados coinciden básicamente, pero es Italia el más convencido con el 75% considerando reducir el consumo y el 71% optando por otras opciones (productos vegetales o de laboratorio).
En España, respecto a los productos de origen vegetal, casi la mitad (47%) asegura comerla todos los meses al menos una vez y cerca de un cuarto de los encuestados (24%) ha expresado su pretensión de incrementar este consumo en los próximos años, junto con el de carne blanca y pescado.
Alemania e Italia comparten cifras similares, mientras que Francia es el país menos interesado en estas opciones, con un 25% de consumidores mensuales y sólo un 11% interesado en incrementar su uso alimenticio en el futuro.
Respecto a la carne cultivada, España es el país donde más consumidores dicen haber escuchado hablar sobre ella (45%) aunque paradójicamente también es donde menos reconocen saber acerca del tema, con apenas un 19% que saben en qué consiste.
Francia es el país donde existe menos información al respecto, ya que un 46% de los sondeados afirman no haber oído nada sobre este tipo de propuesta alimenticia aunque también es el que cuenta con mayor número de consumidores conocedores de la misma (31%).
MERCADO POTENCIAL SIGNIFICATIVO.
El estudio concluye que existe un “mercado potencial significativo” para los productos vegetales y cultivadas tanto en Alemania como en Italia y España.
En este último caso, un 65% de españoles asegura que está dispuesto a comprar estos productos si están disponibles en el mercado y, en el caso de los jóvenes, Alemania es el país con mayor número de consumidores de entre 18 a 24 años predispuestos a comprar carne cultivada (82%).
Finalmente, una proporción elevada de españoles (68%) está de acuerdo con la posibilidad de que las autoridades públicas actúen para apoyar la producción de carne cultivada, seguidos por los italianos (58%) y los alemanes (56%).
Francia es el país menos dispuesto a probar la carne cultivada (33%) y sólo un 38% cree necesaria la actuación de las autoridades para promocionarla.
La falta de precipitaciones y el intenso calor afecta los cultivos europeos, especialmente el maíz, soja y girasol, según un informe oficial al que accedió Todo El Campo.
Hébert Dell’Onte | El Observatorio Europeo de la Sequía (EDO) publicó esta semana la actualización a los primeros días de agosto su informe sobre el déficit hídrico y el calor en el continente y advierte que el 47% de Europa se encuentra en situación de advertencia por falta de humedad en el suelo, y otro 17% en alerta por esa misma razón, con la vegetación severamente afectada.
Todo El Campo accedió al documento oficial de 24 páginas, el que se publica al pie de la nota (en inglés).
Los países en mayor peligro y con aumento de la sequía son Italia, España, Portugal, Francia, Alemania, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Rumanía, Hungría, norte de Serbia, Ucrania, Moldavia, Irlanda y Reino Unido. “El resto de Europa, ya afectado por la sequía, mantiene estables condiciones severamente secas”, comienza diciendo en su página 1.
Se observa recuperación en algunas zonas de unos pocos países: “En el sur de la República Checa, el norte de Austria y áreas limitadas del centro de Francia”.
El norte italiano, el suroeste francés y algunas zonas de Hungría y Rumania “son las que tienen las condiciones más deterioradas”.
DESDE COMIENZOS DE AÑO, Y SE EXTENDERÁ HASTA NOVIEMBRE.
El fenómeno durará todo el año, ya que comenzó con el inicio de 2022 y seguirá hasta noviembre, con un agravamiento constatado en agosto.
La sequía se manifiesta desde comienzos de año y ha ido “expandiéndose y empeorando aún más desde principios de agosto”.
Agrega que “las condiciones secas están relacionadas con una ausencia amplia y persistente de precipitaciones combinada con una secuencia de olas de calor desde mayo en adelante”.
El “severo déficit de precipitaciones” se ve en los ríos, destaca el documento; y “la reducción del volumen de agua almacenada ha tenido impactos severos en el sector energético tanto para generación de energía hidroeléctrica” como en los “sistemas de refrigeración”.
Sobre los cultivos señala que el estrés por agua y calor golpea “sustancialmente los rendimientos de los cultivos de verano” generando disminución en sus potenciales. “Los cultivos más afectados son el maíz, soja y girasol”.
No se espera que la situación mejore hasta fin de año, por lo menos hasta noviembre continuará esa situación.
Estamos en una situación más grave que la crisis del petróleo de los años 70. En ese momento el problema era sólo el petróleo, hoy además se suma el gas natural y la electricidad.
Mientras la inflación bate récord en toda la eurozona, el precio de los combustibles en algunos países europeos marca valores máximos. ¿Hasta dónde se llegará con esta situación?, es difícil saberlo, sobre todo cuando las soluciones no están a la vista y se suman más problemas y desafíos.
Ayer la Agencia Internacional de Energía advirtió que durante el verano europeo faltaría combustible, mientras el crudo supera los 124 dólares.
Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) dijo que la falta de oferta y los precios altos, podrían generar falta de combustible en Europa, durante los meses del verano en ese continente.
“Cuando la temporada principal de verano empiece en Europa y Estados Unidos, la demanda de combustible crecerá. Y entonces podría haber cuellos de botella, por ejemplo con el diésel, la gasolina o el querosén, especialmente en Europa”, dijo Birol al diario alemán Der Spiegel, uno de los más importantes de ese país.
En Europa hay países que dependen de la importación de petróleo, peo también de sus derivados y refinados. A su vez China ha limitado algunas exportaciones con el argumento de que antes debe asegurar el suministro a sus ciudadanos.
La crisis que se avecina es “mucho más grande” que la del crudo en los años 70, generada por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que decidió embargar las exportaciones de crudo a determinados países en respuesta a la guerra de Yom Kipur (en octubre de 1973 Egipto y Siria atacaron Israel). El agravante hoy es que hace cincuenta años solamente era una crisis de petróleo, pero ahora es una crisis conjunta de petróleo, gas natural y electricidad, comentó Birol.
En la eurozona, si continúa con el actual ritmo de crecimiento, la inflación podría terminar superando el 10% interanual.
La inflación en la eurozona -países de la Unión Europea que adoptaron el euro como moneda oficial- se disparó por encima del 8%. Una suba histórica.
“El IPC ha escalado hasta el 8,1% interanual en mayo (siete décimas más que en abril), otro máximo histórico en la zona euro, destrozando las previsiones que situaban la inflación en el 7,7%”, publicó diario El Economista al referirse al tema.
“El IPC ha superado de forma holgada las previsiones” de varios países entre ellos España, Alemania, Italia, Francia. “Además, la temporalidad del fenómeno inflacionario es ya historia, ahora son los alimentos y el IPC subyacente los que preocupan. El Banco Central Europeo tendrá que revisar sus propias previsiones y reconocer que la inflación va a sobrepasar su objetivo en 2022, 2023 y también en 2024”, estimó el periodista económico Vicente Nieves en un artículo publicado el martes 31 de mayo.
LA INFLACIÓN PODRÍA SUPERAR EL 10%.
Mientras la inflación en la eurozona continúe con el actual ritmo de crecimiento, terminará superando el 10% interanual, advirtió Nieves al argumentar que si se analizan los componentes del empuje inflacionario “la energía ha vuelto a registrar la tasa anual más alta en mayo (39,2%, frente al 37,5% de abril), seguida de alimentos, alcohol y tabaco (7,5%, frente al 6,3% de abril), bienes industriales no energéticos (4,2%, frente al 3,8% de abril) y servicios (3,5%, frente al 3,3% de abril). Por otro lado, la inflación subyacente (no pondera alimentos frescos ni energía) se ha situado en el 4,4% interanual, seis décimas por encima del consenso del mercado”.
Los países que integran la eurozona son: Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos y Portugal.