En Argentina, cae la faena de forma importante y se concentra el stock en establecimientos grandes.

En Argentina, cae la faena de forma importante y se concentra el stock en establecimientos grandes.

Además de caer la faena, también se dio una concentración de stocks en establecimientos más grandes, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Rosario, Argentina | El cepo exportador llevó a la caída de faena de vacunos más importante en 12 años, en un mercado que muestra bajos índices de concentración, señala un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) al que accedió Todo El Campo.

Para la ganadería, 2021 resultó un año convulsionado -dice-, con la introducción de cambios en las reglas de juego, incluyendo en eso la restricción exportadora. El resultado fue la menor faena desde 2010, con una caída interanual cercana al 7,4%.

En 2022 el panorama sigue complejo. La faena total en el período enero-abril cayó un 2,3% respecto del mismo período del 2021, un año donde ya se había registrado una baja del 3,3% respecto de 2020. De esta manera, los primeros cuatro meses del año se llevan la faena vacuna más baja desde el 2017.

En el 2020 se registró una caída del orden del 18% en la cantidad de establecimientos productivos dedicados de la actividad ganadera. Por esto mismo, se dio una concentración de stocks en establecimientos más grandes. Mientras en 2019 había casi 130.000 establecimientos con menos 100 cabezas de ganado vacuno, a finales de 2020 se acercaban a 88.000. Al compás de ello, se sumaron más establecimientos con más de 2.000 cabezas de ganado, pasando de 2.950 a 3.351 en ese mismo período.

El extracto anterior tiene modificaciones para Todo El Campo, los autores del texto orginal son los analistas Guido D’Angelo, Alberto Lugones y Emilce Terré para la BCR. Las gráficas son de la BCR.

Ministro argentino de Ambiente en Uruguay: Argentina tiene “serios problemas fitosanitarios” y los campos estarán “agotados” en dos generaciones más.

Ministro argentino de Ambiente en Uruguay: Argentina tiene “serios problemas fitosanitarios” y los campos estarán “agotados” en dos generaciones más.

“En Argentina tenemos serios problemas fitosanitarios: la cantidad de glifosato que se usaba hace 25 años se multiplicó por siete al día de hoy. Tenemos que encontrar regulaciones en ese sentido».

Bichos de campo | Este viernes comenzó en el Velódromo municipal de la ciudad de Montevideo la Expo Uruguay Sostenible, en la cual un centenar de instituciones tanto públicas como privadas mostrarán diferentes acciones emprendidas para compatibilizar la producción con el cuidado del ambiente.

El evento fue inaugurado por la vicepresidenta y el ministro de Ambiente, Beatriz Argimón y Adrián Peña, respectivamente, quienes gentilmente invitaron al acto al coordinador residente de las Naciones Unidas en Uruguay, Pablo Ruiz, y al ministro de Ambiente argentino, Juan Cabandié.

Si bien se trataba nada más que de un evento, podríamos decir, protocolar, Cabandié –a pesar de estar en un país vecino– decidió que era una buena oportunidad para aleccionar a los empresarios agropecuarios argentinos.

“No se puede seguir produciendo como producimos en el siglo XX; ahí está la responsabilidad del Estado, pero también del sector privado que también tiene que tener conciencia de esto”, afirmó Cabandié.

“En Argentina tenemos serios problemas fitosanitarios: la cantidad de glifosato que se usaba hace 25 años se multiplicó por siete al día de hoy. Tenemos que encontrar regulaciones en ese sentido. Los hijos de mis hijos no van a poder tener la utilidad de la producción de ese campo porque van a estar agotados. Es inteligente incorporar criterios de sostenibilidad también para la producción”, enfatizó Cabandié frente a la mirada atónita de los funcionarios uruguayos.

“Uruguay tiene leyes de excelencia como la ley de envases, por ejemplo, la de etiquetados para la alimentación saludable; los caminos que tenemos que transitar van por ese lado”, aseguró el ministro de Ambiente sin recordar, muy probablemente, que Argentina también tiene legislaciones en la materia.

Finalmente, como frutilla del postre, Cabandié dijo que “hay muchos argentinos y argentinas que les gusta Uruguay pero no quieren las leyes que hay en Uruguay para nuestro país”. Si bien no los nombró, la alusión estuvo claramente dirigida a los integrantes del agro argentino.

PEÑA: “SOMOS PRODUCTORES DE ALIMENTOS, TENEMOS LA RESERVA DE BIODIVERSIDAD MÁS IMPORTANTE DEL PLANETA”.

Por su parte, Peña se refirió al desafío regional en materia ambiental e indicó que “no es sencillo para países como el nuestro financiar políticas ambientales de mediano y largo plazo”, por lo que resulta necesario que los principales países del mundo faciliten recursos para tal propósito. También dijo que era indispensable “generar a nivel nacional nuestros propios mecanismos de validaciones y certificaciones, como herramientas para una producción sostenible”.

El ministro uruguayo agregó que “la nueva dimensión en la toma de decisiones para América Latina es una oportunidad, para una región en la emitimos muy pocos gases de efecto invernadero en términos relativos, somos productores de alimentos, tenemos la reserva de biodiversidad más importante del planeta, entonces la región tiene que parase de otro modo porque tenemos mucho que aportar con una postura común en las negociaciones internacionales”.

Fuente: Bichos de campo con adaptaciones para Todo El Campo.

En Argentina los robots están transformando la vida de las vacas lecheras.

En Argentina los robots están transformando la vida de las vacas lecheras.

Como ocurre en otros países productores, en Argentina también avanza esta tecnología; las claves de un proceso que no tiene vuelta atrás.

Argentina | Vacas que se ordeñan solas. Voluntariamente. Sin necesidad de que el personal de un tambo se levante a las dos de la mañana para realizar el primer ordeño. ¿Sueño o realidad? Algo palpable, real. Es el ordeño robótico, que cobra cada vez más difusión en el país, a semejanza de lo que sucede en el mundo.

La tecnología consiste en la incorporación de un equipamiento que permite extraer la leche con menor intervención humana en esta tarea y más tiempo en la gestión del sistema. Se utilizan equipos con tecnología de lectura láser y 3D, que permiten colocar y retirar automáticamente las pezoneras. Las vacas van a las instalaciones de ordeño voluntariamente, en el momento que lo deciden, sin horario fijo.

Los robots de ordeño se ubican en boxes individuales en un tinglado o en un espacio dentro de los establos. Una vez que una vaca se instala en un box, donde se le provee alimento concentrado, se extiende un brazo -semejante a los que hacen soldaduras en las líneas de fabricación de autos- que, mediante un láser “lee” los pezones y “dibuja” la ubre al robot, para que se guíe en la colocación de las pezoneras.

“La primera vez que se ordeña la vaca, el robot memoriza lo que leyó”, explica el consultor lechero Juan Monge. Posteriormente, intenta colocar las pezoneras con la información que dispone, auxiliado por el vacío que produce. De ahí en adelante, detecta el flujo de leche y comienza a ordeñar grabando esas posiciones. En el siguiente ordeño, con la información disponible, el robot ya conecta más fácilmente las pezoneras. Y la tercera vez ajusta mejor todavía los movimientos del brazo.

Los robots de ordeño son equipos que emplean algoritmos que van “aprendiendo” a medida que más veces se ordeña la vaca. Se pueden complementar con una cámara 3D ubicada por encima del animal, que “lee” cuando se mueve y le “avisa” al brazo para que se adapte a esa nueva posición. Otros sistemas ajustan físicamente el espacio del box según el tamaño de la vaca que entre a cada ordeño.

Con el ordeño robotizado no hacen falta dos o tres turnos para el ordeño. Habitualmente, las vacas van voluntariamente a los robots a cualquier hora del día, con mínima necesidad de presencia del personal en las instalaciones para la tarea del ordeño. Con ese criterio de libertad para los animales, se puede conseguir más producción de leche por mayor descanso, menor estrés por los arreos, etc. “Los sistemas convencionales de ordeño exigen 45 a 60 minutos para la operación, entre arreo, extracción de leche y vuelta del lote por cada ordeño; con equipamiento robótico la operación demanda 6 a 15 minutos por ordeño. Los movimientos que se ahorran permiten que las vacas se echen y descansen más tiempo, que fluya más leche a las ubres y que aumente la producción”, indica Monge.

Las vacas se dirigen voluntariamente a los robots principalmente en búsqueda de alimento. De acuerdo con el sistema que se implemente, pueden tener tránsito libre o guiado. El primero define que la vaca puede ir de su lugar de descanso a la ración, al agua o al robot según ella lo defina; en el segundo, el animal debe seguir un circuito para acceder a la ración y al agua, que generalmente la induce a pasar primero por el robot. La frecuencia de ordeño varía con el tiempo de lactancia determinando que la vaca que más lo requiera más se ordeñe y, por lo tanto, reduzca la presión en la ubre.

Las razones para implementar un cambio hacia el ordeño robótico son varias. “En muchos casos, se incorpora cuando hay necesidad de una renovación de la sala de ordeño, que está en malas condiciones o resulta obsoleta”, afirma Monge. “Supone un cambio de paradigma, un aggiornamiento que permite un trabajo menos esforzado del personal e impulsa el aumento de producción láctea”, agrega.

El sistema de ordeño robótico incorpora indefectiblemente mediciones individuales de salud y de producción de los animales. Los robots tienen sensores que miden a la velocidad de ordeño, el flujo de leche, la temperatura, las células somáticas, etc. Con todos esos datos se pueden anticipar problemas sanitarios e implementar medidas preventivas. Con la ayuda de collares también se pueden detectar las vacas en celo. “Si bien las salas convencionales pueden contar con mucha de esta información, el robot suele ser la excusa para ese salto tecnológico”, observa Juan.

El ordeño robótico no se recomienda para empresas que no han alcanzado un nivel de eficiencia mínimo en el manejo de la alimentación o que tienen indicadores productivos deficientes en general. “Antes de pensar en un cambio del sistema de ordeño habría que eficientizar el sistema productivo para producir más leche, con alta eficiencia de conversión de alimento en producto”, aconseja el experto.

Al contrario de lo que mucha gente cree, la escala no es factor que limite la adopción del ordeñe robótico. Un robot puede ordeñar 60 vacas y esa es la cantidad mínima para incorporar un equipo. De ahí en más, no se conoce el límite superior. En Estados Unidos hay tambos con 40 robots y en Chile, con 64. En el país hoy hay robots para el ordeño de tres marcas: Lely, De Laval y GEA. Las dos primeras, con mayor número de robots vendidos en el mercado argentino. El costo promedio del ordeño robótico es del orden de 2500 dólares por vaca.

ADAPTACIÓN.

No todas las vacas se adaptan al ordeño robótico con facilidad. Hay animales que se plantan y deben ser obligados a ir a ordeñarse, mientras otros aceptan sistema con facilidad, como las vacas Jersey. También hay diferencias en la velocidad de ordeño. A igual producción, el tambero preferirá quedarse con un animal que se ordeña en seis minutos frente a otro que demanda diez por tener menor flujo de leche. Se puede seleccionar por ese carácter.

La conformación de la ubre es otro factor por considerar. Son preferibles animales con cuartos simétricos y homogéneos. En ese sentido, Juan Pablo Martinengo, asesor técnico en Leche de Select Sires & Juan Debernardi, dice que “independientemente del sistema de ordeño, la ubre debe tener una buena conformación”. Agrega que “no existe discusión con respecto a las inserciones de la glándula mamaria: debe tener una firme inserción anterior, bien adherida al abdomen, con capacidad, como así también un adecuado ligamento medio fuerte”. Con estas características se consiguen ubres más funcionales y saludables, y vacas con mayor longevidad.

Es muy importante tener en cuenta que la forma y posición de las diferentes partes de la ubre y la fuerza con que se sostiene a través de las inserciones son muy heredables. Por ello, con la selección genética se puede modificar su posición y su estructura anatómica.

“Las ubres más funcionales tienen forma simétrica y con profundidad adecuada. Lo ideal es alrededor de cinco centímetros de distancia entre el piso de la ubre y el garrón en vacas adultas, con una firme inserción de los ligamentos suspensorios, que la mantienen adherida fuertemente el abdomen, lejos del piso, que puede ser fuente de contaminación o de lesión de las ubres muy descolgadas”, define Martinengo. La solidez de estos ligamentos es fundamental para que la ubre soporte altas producciones y dure la mayor cantidad de partos posible.

Por otro lado, los pezones tienen que ser de un largo adecuado (cinco a seis centímetros) y deben estar ubicados bien por debajo de cada cuarto de la ubre, con forma homogénea. Cuando se tiene este tipo de pezones, las vacas se van a ordeñar de forma correcta, sin dejar residuos de leche y sin problemas de mastitis, que es la principal causa de pérdida económica en la cadena láctea estadounidense.

La capacidad de la ubre debe ser la suficiente para producir y almacenar gran cantidad de leche. Con ese propósito es muy importante que tengan una excelente textura, con una ubre posterior muy alta y muy ancha. Si se mira la vaca desde atrás, el tejido secretor de la ubre debe comenzar lo más alto posible, cerca de la vulva, con suficiente ancho para que le dé capacidad de producción. Hay que considerar que los cuartos posteriores producen, aproximadamente, el 60% del total de leche.

(Fuente La Nación).

En Argentina creció el aporte del campo, aseguró la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo.

En Argentina creció el aporte del campo, aseguró la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo.

El 25,6% de lo que Argentina produce proviene del campo. En un año, aumentó lo que el agro aporta al PBI nacional. 1 de cada 4 dólares del PBI lo originan las cadenas agroindustriales. El 49% de la producción es valor agregado.

Buenos Aires, Argentina | FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó un informe en el que señala que el aporte de las cadenas agro al PBI nacional creció de 24,1% a un 25,6% en un año, comparando 2021 con el 2020. El dato deriva de un informe anual de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) sobre el aporte de las cadenas agroindustriales al PBI, “a nuestra torta nacional”.

El estudio demuestra que, en 2021, el 25,6% de lo que produce el país viene del campo en sus distintas etapas. “Las cadenas agroindustriales aportan 1 de cada 4 dólares del PBI, lo que equivale a 105.091 millones de dólares, es la actividad que mayor aporte genera”, destacó Nicolle Pisani Claro, economista de FADA.

“Le siguen en importancia: la actividad comercial mayorista, minorista y de reparaciones (13%), la industria manufacturera no agropecuaria de productos como autos, prendas de vestir, maquinarias, etc. (11,7%), la actividad inmobiliaria (10,6%) y salud y educación (10,5%)”, enumeró la economista.

“El aporte de las cadenas agro sobre el PBI nacional creció en 1,5 puntos porcentuales, es decir, en 2021 se aportó más que en 2020. Este 25,6% actual es la segunda participación histórica más alta, desde 2004 a 2021, por encima del 22,9% promedio de ese período. Esto demuestra la importancia de que el agro crezca, pero también que el resto de la economía traccione”, agregó Pisani Claro cuyas declaraciones se añaden al Informe de FADA.

Dentro de la composición del PBI de las cadenas agroindustriales se destaca, como las principales ramas de actividad que aportan al mismo, la actividad comercial con el 25,9%, la producción de alimentos y bebidas con un 24,7%, agricultura con 19,2%, ganadería 8,4% y servicios conexos 6,3%.

¿PODEMOS AGRANDAR MÁS LA TORTA?

“Las cadenas agroindustriales tienen potencial para crecer, aún más en un contexto internacional que demanda y paga más por lo que producimos y exportamos, como granos, carnes y productos de las economías regionales”, afirmó David Miazzo, economista jefe de FADA. “Las condiciones pasan por lograr algún nivel de estabilidad macroeconómica, con menor inflación, emisión monetaria y gasto público, menor nivel de presión fiscal y trabas burocráticas, mayor inserción internacional y disponibilidad de crédito accesible y de largo plazo”, indicaron los economistas de FADA.

“Para lograr un país con mayor desarrollo se necesita del campo y su industria, pero también del resto de las industrias, el comercio, los servicios, la energía, el turismo y las actividades relacionadas a la economía del conocimiento y para eso es necesario generar el contexto propicio a nivel nacional para que tengan el marco adecuado para crecer y generar mayor actividad económica con sus efectos positivos: más empleo, más inversión, más generación de divisas, etc.”, advirtieron los economistas.

Con estos informes, FADA intenta explicar qué es el PBI (Producto Bruto Interno), cómo se conforma, qué significa que crezca y qué beneficios trae. “El PBI o actividad económica es todo lo que producimos en Argentina, tanto productos como servicios, a mayor producción, más alto es el PBI. “Podemos pensar al total de la actividad económica como una torta: unos trabajan para el trigo, la leche, los huevos, el azúcar; otros convierten productos en harina, dulce de leche, crema, manteca; otros se encargan de que funcione la electricidad y el gas; otros venden y transportan esos productos. Cada uno de esos actores es clave en la producción de esa torta de todos los argentinos. Un PBI más alto es bueno para todos, porque significa una torta más grande, que permite que la porción que nos toca a cada uno sea también mayor”, explicó Pisani Claro.

El PBI de las cadenas agropecuarias y agroindustriales incluye muchos eslabones que intervienen para producir, transportar, industrializar, comercializar y exportar alimentos y demás productos agropecuarios.

ES IMPORTANTE QUE CREZCA EL PBI.

“Si nos preguntamos cuán importante es que crezca la actividad económica la respuesta es sencilla: es crucial, porque la única forma genuina de generar más trabajo y mejores salarios es produciendo más. Mientras mayor sea la producción mayor será el nivel de empleo y de salarios. Por eso, muchas veces se insiste en que se deben aplicar medidas que incentiven una mayor producción y exportación, no políticas que la desincentiven, como pueden ser un derecho de exportación o una restricción a las exportaciones”, sostuvo Pisani Claro.

“Cuando la economía crece, la gente consume más, el Estado recauda más por impuestos entonces puede gastar más, alguien que tiene una empresa y ve que las ventas crecen puede querer aumentar la producción e invertir. A la vez necesita más trabajadores para producir más, entonces se generan puestos de trabajo y podríamos seguir. Así funciona básicamente la economía, me impacta directamente que la economía crezca o no, independientemente de en qué trabaje”, concluyó la economista.

“Hay empresas que producen insumos, como fertilizantes, semillas y fitosanitarios, otras que se los venden a los productores, están las que los transportan. Productores y contratistas que con estos insumos siembran y cosechan granos. Camioneros que llevan esos granos a industrias donde se convierten en harinas, aceites y biocombustibles, o los trasladan a puertos donde se cargan a barcos para ser exportados, o los llevan a feedlots o granjas de cerdos y pollos, donde los granos se convierten en carne. También hay empresas y personas que se dedican a faenar estos animales, otros que los trasladan a supermercados y carnicerías, donde los consumidores podemos comprarlos, entre una infinidad de actores económicos que intervienen en las cadenas agropecuarias y agroindustriales”, explicó Miazzo.

“En cada una de estas etapas se pagan impuestos, se generan inversiones y trabaja gente, que luego con sus ingresos consume productos o servicios que producen otras cadenas productivas, desde ir a una peluquería hasta comprar ropa. Con esta enumeración desordenada sólo se busca mostrar como con cada kilo de granos, carnes y demás productos agropecuarios que se produce se pone en marcha una maquinaria inmensa de personas y empresas que ayudan a mover la economía”, reflexionó.

PRODUCCIÓN PRIMARIA TAMBIÉN ES VALOR AGREGADO.

Miazzo aclaró: “Hay un mito de que la “producción primaria” no genera valor agregado. Pero eso no es así, del valor que produce la producción primaria en Argentina, un 49% es valor agregado. El dato destierra la creencia de que el agregado de valor sólo se da en las etapas industriales, ya que la producción primaria en sí misma es agregado de valor. De hecho, cabe mencionar que se habla de “producción primaria”, no por ser una producción más básica sino por ser la primera etapa en una cadena productiva”.

¿QUÉ PASÓ CON EL PBI?

Este informe muestra la recuperación de la actividad económica tanto nacional agroindustrial como de otros sectores durante 2021, tras una caída de la actividad económica producto del Covid-19.

En comparación con la medición anterior la recuperación del PBI nacional registró un aumento de un 9,8% y en particular en las cadenas agroindustriales fue de un 7,7%.

“Es importante destacar que no alcanza con que estas cadenas funcionen bien. Así como es importante potenciar el agro, para que el país pueda crecer, generar empleo y mejorar la calidad de vida de los argentinos es necesario que todas las actividades productivas marchen de la mejor manera, que ganen competitividad, escala y mayor inserción internacional”, señalaron desde FADA.

Argentina tiende puentes a Brasil, ¿y el Mercosur?

Argentina tiende puentes a Brasil, ¿y el Mercosur?

El embajador argentino Daniel Scioli (foto) lanzó un fuerte mensaje a Brasil, dejando fuera a los otros socios del bloque comercial.

Hébert Dell’Onte | En varios asuntos Argentina y Brasil están en las antípodas. El modelo de país, las posiciones políticas y económicas asumidas por los presidentes Alberto Fernández y Jair Bolsonaro no tienen punto de encuentro, pero la diplomacia y los intereses económicos son capaces de unir lo que parece irreconciliable.  En ese sentido el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, hizo hincapié en el acercamiento que ambos países están teniendo.

El miércoles 25 de mayo el embajador argentino dijo en Brasil que esos dos países son una garantía en la producción de alimentos y energía. También reconoció el apoyo que Brasil dio a Argentina en las negociaciones con el FMI.

Es evidente que los dos países más importantes del Mercosur y del continente están en un proceso de acercamiento. Las significativas palabras del embajador argentino fueron en el marco de la celebración del 25 de mayo por la Revolución de Mayo que constituye el nacimiento de ese país.

Argentina y Brasil “juntos podremos garantizar la seguridad alimentaria y energética de la región y de gran parte del mundo, para responder a las nuevas demandas y desafíos globales como los procesos inflacionarios que afectan a los sectores más vulnerables”, dijo Scioli.

Además, en un gesto para muchos inesperado -sobre todo cuando la celebración era por la principal fecha de su república- se refirió a Brasil como el “hermano mayor” de Argentina e instó a avanzar en una “integración total”. “No tengo dudas de que debemos ir a una integración total con nuestro hermano mayor, Brasil, y extender esa integración a toda la región”, dijo.

Préstese atención a los conceptos expresados por quien ejerce una función diplomática: Dijo “hermano mayor”, “integración total” y “la región”.

La expresión “hermano mayor” no merece explicación, todos entendemos que los hermanos mayores son los que guían y protegen a los hermanos menores. Curiosamente, con esos términos, Argentina se pone por debajo de Brasil en una suerte de sumisión.

Y se refiere a una “integración total”, léase en todos los ámbitos de acción de los países, y a su vez es extensiva a “toda la región”, o sea no es el Mercosur en el que también están Uruguay y Paraguay unidos a través de un compromiso específico, sino un concepto más amplio que diluye el bloque que Argentina tanto dice defender.

RELACIÓN BILATERAL: ARGENTINA – BRASIL.

Por supuesto que en el discurso de Scioli en Brasil no aparecen Uruguay y Paraguay, sin embardo en sus redes sociales Scioli escribió sobre “la importancia de la unión y el desarrollo estratégico de la relación bilateral entre Argentina y Brasil”.

Pin It on Pinterest