Se proyectan que la iniciativa se extienda a shoppings administrados por Lecueder.
UTE y el World Trade Center (WTC) Montevideo firmaron un convenio para la instalación de cargadores para vehículos eléctricos en el complejo WTC ubicado en la zona del Buceo. Inicialmente el servicio se ubicará en la Torre 4 y estará destinado para quienes desarrollan actividades allí.
Por el convenio suscrito, WTC instalará, mantendrá y operará la Estación de Carga mientras que UTE aportará el Software de Gestión y la Información del Servicio de Carga, para asegurar el adecuado funcionamiento de la estación.
La presidenta de UTE, Silvia Emaldi, y el empresario Luis Lecueder manifestaron el interés de trabajar en conjunto para extender este acuerdo al ámbito de los shoppings center que administra el Estudio Lecueder, como parte del estímulo al desarrollo de la movilidad eléctrica.
“Firmamos con el WTC un convenio para que tengan un servicio de carga de vehículos eléctricos acordes, ya que cada vez se están desplegando cada vez más por Uruguay” explicó Emaldi. “En todo el país existen unos 650 vehículos eléctricos”. Y año a año vemos como el consumo de la energía se duplica por esto la importancia de esto, y lo que ya estamos proyectando a fututo para los shoppings”.
Por su parte Lecueder destacó el trabajo que se hace con la UTE, y que si bien “se empieza por la Torre 4 se irá extendiendo a las otras torres”. La importancia de este acuerdo con la UTE es que “hubo un espíritu de colaboración espectacular”.
El empresario sostuvo que en cuando a los shoppings, la “idea es que la gente deje cargando los vehículos mientras hace compras, y o simplemente cubrir la necesidad que tienen para moverse con su auto”.
En referencia de cuándo estarían prontos los cargadores en estos centros comerciales, Lecueder afirmó que “si fuera por nosotros y la UTE sería en unos pocos meses ya tenerlos instalados.
UTE y World Trade Center Montevideo firmaron un convenio para la instalación de cargadores para vehículos eléctricos en el complejo WTC ubicado en la zona del Buceo. Inicialmente el servicio se ubicará en la Torre 4 y estará destinado a quienes desarrollan actividades allí. pic.twitter.com/0r2lMxirtX
En América del Sur el hambre afecta a 33,7 millones de personas, el 7,8% de la población. “Debemos decirlo fuerte y claro: América Latina y el Caribe enfrenta una situación crítica en términos de su seguridad alimentaria. Ha habido un aumento de casi el 79% en el número de personas con hambre entre 2014 y 2020”.
El hambre en América Latina y el Caribe está en su punto más alto desde 2000, después de un aumento del 30% en el número de personas que padecen hambre entre 2019 y 2020, según un nuevo informe de la Organización de las Naciones Unidas difundido el martes 30 de noviembre. El total de personas con hambre en esta parte del mundo es de 59,7 millones. La pandemia ha ayudado a esa caída.
La prevalencia del hambre en América Latina y el Caribe se sitúa actualmente en 9,1%, la más alta de los últimos 15 años, aunque ligeramente por debajo del promedio mundial de 9,9%. Solo entre 2019 y 2020 la prevalencia del hambre aumentó en un 2%.
El informe “El Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021” (*) es una publicación conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Julio Berdegué, representante regional de la FAO expresó: “Debemos decirlo fuerte y claro: América Latina y el Caribe enfrenta una situación crítica en términos de su seguridad alimentaria. Ha habido un aumento de casi el 79% en el número de personas con hambre entre 2014 y 2020”.
“Aunque la pandemia ha agravado la situación, el hambre ha ido en aumento desde 2014. Debemos corregir las vulnerabilidades profundas de nuestros sistemas alimentarios, hacerlos más inclusivos y sostenibles y asegurarnos de que brinden bienestar a las personas que alimentan a nuestras sociedades”, dijo Rossana Polastri, directora del FIDA para América Latina y el Caribe.
Entre 2019 y 2020, Mesoamérica experimentó el mayor aumento (2,5%) alcanzando su valor más alto en los últimos 20 años: 10,6%, o 19 millones de personas. El Caribe tiene la prevalencia más alta a nivel regional (16,1%, 7 millones de personas), mientras que en América del Sur el hambre afecta a 33,7 millones de personas, el 7,8% de la población.
INSEGURIDAD ALIMENTARIA AFECTA AL 41% DE LA POBLACIÓN.
Cuatro de cada diez personas en la región (267 millones) experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave en 2020, 60 millones más que en 2019, un aumento del 9%, el incremento más pronunciado en relación a las demás regiones del mundo.
En América del Sur, la prevalencia de inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó en 20,5% entre 2014 y 2020, mientras que en Mesoamérica hubo un aumento de 7,3% durante el mismo período.
Peor aún, en la región la prevalencia de la inseguridad alimentaria grave (personas que se han quedado sin alimentos o han pasado un día o más sin comer) alcanzó el 14% en 2020, un total de 92,8 millones de personas, un enorme aumento en comparación a 2014, cuando afectaba a 47,6 millones de personas.
La inseguridad alimentaria no afectó por igual a hombres y mujeres: en 2020, el 41,8% de las mujeres de la región experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, en comparación con el 32,2% de los hombres. Esta disparidad ha ido en aumento en los últimos 6 años y aumentó drásticamente, del 6,4% en 2019 al 9,6% en 2020.
«Este informe nos muestra una cruda realidad que debemos enfrentar de lleno para mitigar la situación de la población más vulnerable. Al expandir los sistemas nacionales de protección social, por ejemplo, los gobiernos pueden llegar a los más necesitados con asistencia para ayudarlos a superar estos tiempos difíciles”, dijo Lola Castro, directora regional del PMA para América Latina y el Caribe.
SOBREPESO Y OBESIDAD EN AUMENTO.
El “Panorama regional de seguridad alimentaria y nutricional 2021” advierte que la región también está perdiendo la batalla contra otras formas de malnutrición: 106 millones de personas —uno de cada cuatro adultos— padecen obesidad en América Latina y el Caribe.
Hubo aumentos significativos en la prevalencia de la obesidad entre 2000 y 2016: un aumento de 9,5% en el Caribe, 8,2% en Mesoamérica, y 7,2% en América del Sur
“Seguimos perdiendo la batalla contra todas las formas de malnutrición y estamos lejos de poder garantizar una nutrición saludable para toda la población. Si queremos acabar con el hambre y brindar bienestar y vidas saludables a las personas de las Américas, tenemos que transformar nuestros sistemas agrícolas y alimentarios para brindar dietas saludables para todos y no dejar a nadie atrás”, dijo la Dra. Carissa F Etienne, directora de OPS/OMS.
El sobrepeso infantil también ha ido en aumento desde hace 20 años en la región, y en 2020, 3,9 millones de niños y niñas —el 7,5% de los menores de cinco años— tenían sobrepeso, casi 2% por encima del promedio mundial. América del Sur muestra la mayor prevalencia de sobrepeso en niños y niñas (8,2%), seguida por el Caribe con 6,6% y Mesoamérica con 6,3%.
Aunque América Latina y el Caribe ha mostrado importantes avances en la reducción del retraso del crecimiento en los niños y niñas, habiendo disminuido la prevalencia del 18% al 11,3% en 20 años, sin embargo, entre 2012 y 2020 la tasa de disminución se desaceleró. La prevalencia regional de emaciación (desnutrición aguda) en niños es del 1,3%, significativamente más baja que el promedio mundial del 6,7%.
“En América Latina y el Caribe, el Covid-19 ha empeorado una crisis de malnutrición preexistente. Con los servicios interrumpidos y los medios de vida devastados, las familias tienen más dificultades para poner alimentos saludables en la mesa, lo que deja a muchos niños y niñas con hambre y a otros con sobrepeso. Para que crezcan sanos, debemos asegurarnos de que todas las familias tengan acceso a alimentos nutritivos y asequibles”, dijo Jean Gough, director regional de Unicef para América Latina y el Caribe.
El informe conjunto de las Naciones Unidas pide acciones urgentes para detener el aumento del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición en todas sus formas, instando a los países de la región a tomar medidas rápidamente para transformar sus sistemas agroalimentarios y hacerlos más eficientes, resilientes, inclusivos y sostenibles, para proporcionar dietas saludables para todos.
Los hermanos Clavell, Ignacio (21) y Patricio (20), se convirtieron en los jurados más jóvenes de una exposición ganadera, oportunidad que les brindó la Braford Paraguay.
En la última Expo Guairá, desarrollada del 9 al 14 de noviembre en la localidad de Mbocayaty, se produjo un hecho histórico para los juzgamientos ganaderos con la participación de los Hermanos Clavell, Ignacio (21) y Patricio (20), como los jurados más jóvenes de una exposición.
Los jóvenes fueron los encargados de calificar a ejemplares de la raza Braford, una de las más importantes de la ganadería guaraní.
“Fue una experiencia increíble, un sueño hecho realidad. Mi hermano y yo no esperábamos que esto suceda a tan temprana edad pero fue para lo que nos preparamos tanto tiempo y soñamos desde que empezamos a trabajar con nuestro padre”, mencionó Patricio, el más joven de los hermanos Clavell.
“Si no fuera por nuestro padre no estaríamos metido en esto y hoy en día es nuestra pasión”, expresó. Cabe agregar que el padre de los jóvenes es Joaquín Clavell, actual presidente de la Asociación de Criadores de Brangus del Paraguay (ACBP).
“Siempre hay que luchar, saber escuchar y nunca dejar de aprender. El aporte que los jóvenes pueden dar a la pecuaria es muy grande porque hay muchos innovadores que quieren aprender y se están capacitando en todo momento”, expresó.
Patricio Clavell destacó que fue un desafío muy importante para su corta edad pero que le dejó una muy buena enseñanza.
“Cuando mi hermano me llama a decir que íbamos a ser jurado al comienzo no podía creer, lo que se siente en el momento es algo increíble y fue con lo que soñamos toda la vida. Una vez que estuvimos allí fue ya nada más disfrutar y hacer lo que sabemos”, manifestó.
Expresó que a parte de su padre, tuvieron mucha influencia de profesionales locales.
“MI PASIÓN ES LA PISTA”.
Por su parte el mayor de los hermanos Clavell, Ignacio, declaró que la sensación que tuvo en la pista fue muy especial y que es un sentimiento que espera no se acabe en las próximas oportunidades que se presenten.
“Mi pasión es la pista y la genética. Realmente me gusta, la cabaña es lo que me apasiona y no tengo dudas que voy a seguir en esto”, resaltó.
Los hermanos recorren las pistas desde niños y han participado de otros juzgamientos como secretarios de jurados y presentando reproductores en pista de exposiciones nacionales. Su experiencia representa todo un ejemplo de pasión, compromiso y amor por la ganadería. (ARP).
El Ministerio de Agricultura de Brasil (MAPA) creó un grupo de monitoreo y asesoramiento sobre fertilizantes, compuesto por representantes de agricultores, la industria de pesticidas y fertilizantes, y distribuidores.
En una reunión de la Cámara Temática de Abastecimientos Agrarios, el lunes 29, la ministra Tereza Cristina, creó un grupo de seguimiento en asesoría en fertilizantes.
El grupo estará formado por representantes de agricultores, la industria de plaguicidas y fertilizantes y distribuidores de estos insumos con el objetivo de fortalecer la atención sobre el suministro de fertilizantes y regularizar las importaciones para la próxima cosecha, 2022/2023. Las reuniones de grupo serán semanales con actualización de escenarios y propuestas de acción para mitigar los riesgos para el sector.
La preocupación es por el suministro de fertilizantes, reflejo de la crisis post-Covid y energética que experimentan países como China. Además del país asiático, Rusia, Canadá y Bielorrusia son importantes proveedores de fertilizantes para Brasil.
Aun así, según la Empresa Nacional de Abastecimiento (Conab), el volumen de importaciones de fertilizantes en el país alcanzó, en octubre, la marca histórica de 33,8 millones de toneladas. El número indica una mayor inversión en el cultivo actual, así como un aumento en el área sembrada de los principales productos básicos nacionales como la soja y el maíz. Se espera que la compañía importe más de 35 millones de toneladas de estas empresas en los próximos meses.
REDUCIR LA DEPENDENCIA.
En la reunión, la ministra explicó que Brasil necesita reducir la dependencia de los insumos internacionales y fortalecer la producción nacional.
Sabemos que el camino no es corto, pero hay que empezar cuanto antes y revertir el 80% de dependencia y el 20% de la producción nacional”, dijo la jerarca citando el Plan Nacional de Fertilizantes.
La acción incentiva la expansión de la producción nacional de fertilizantes y está siendo construida por el Gobierno Federal, según el Decreto N° 10.605 del 22 de enero de 2021.
El 25 de noviembre se llevó a cabo un taller para reflexionar y evaluar sobre el estado de la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos (GIRH) desde una perspectiva subnacional en la cuenca del Río Santa Lucía.
Esta acción fue impulsada por la Dirección Nacional de Aguas (Dinagua) del Ministerio de Ambiente, a través del proyecto Adaptación en Acción – Cuenca Santa Lucía y contó con el apoyo de la Asociación Mundial para el Agua GWP (por su sigla en inglés Global Water Partnership).
La GIRH es un proceso que promueve el desarrollo y manejo coordinados del agua, la tierra y otros recursos relacionados, con el fin de maximizar el bienestar económico y social resultante de manera equitativa, sin comprometer la sostenibilidad de los ecosistemas vitales. Esto está directamente al Objetivo de Desarrollo Sostenible ODS 6.5, que establece “Para el 2030, implementar la gestión integrada de los recursos hídricos a todos los niveles, incluyendo la cooperación transfronteriza según sea apropiado”.
Durante la apertura, la directora nacional de Cambio Climático, Natalie Pareja, destacó los compromisos asumidos por el país y la importancia del trabajo articulado entre diferentes actores para “continuar construyendo un futuro sostenible”. Pareja participó en representación de la directora nacional de Aguas, Viviana Pesce, y en ese sentido destacó, también, la importancia del trabajo coordinado entre la Dirección Nacional de Aguas y la Dirección Nacional de Cambio Climático.
La actividad continuó con una presentación del Oficial del Programa para el ODS 6 para Latinoamérica y el Caribe de GWP, Carlos Martínez, quien se refirió al agua en el contexto de la agenda de desarrollo sostenible. En tal sentido, expresó que si bien el agua se asocia al ODS 6, es claro su vínculo con los otros ODS. “Es un conector, un dinamizador de los otros objetivos. Mejorando éste, estamos impulsando los demás objetivos de desarrollo sostenible”, expresó. Además se refirió al carácter “vulnerable y finito” del agua. Martínez hizo énfasis, también, en el ODS 17 “Alianzas para lograr los objetivos” y expresó que es fundamental el involucramiento y la articulación entre de los diferentes actores.
Luego se procedió al trabajo en grupos para evaluar las 4 dimensiones que involucra la GIRH: entorno propicio; instituciones y participación; instrumentos de gestión; y financiamiento.
El trabajo se realizó en base a la aplicación de un formulario, que fue creado por las Naciones Unidas para la evaluación de la GIRH a nivel nacional y ajustado a nivel de cuenca. Dicho formulario arroja un número que representa el grado de implementación de la GIRH en las diferentes dimensiones.
A partir de los intercambios realizados en cada grupo la Dinagua realizará la sistematización de la información para presentarla en una nueva instancia de intercambio.
Cabe destacar que del taller participaron actores del gobierno, de la sociedad civil y usuarios del agua.
ADAPTACIÓN EN ACCIÓN – CUENCA SANTA LUCÍA.
Adaptación en Acción – Cuenca Santa Lucía es un proyecto ejecutado por el Ministerio de Ambiente, a través de Dinagua, que cuenta con el financiamiento de la Unión Europea, a través de Euroclima+. Las agencias implementadoras AFD (Agencia Francesa de Desarrollo) y AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo).
A través de este proyecto se pretende fortalecer la resiliencia de Montevideo y su área metropolitana, así como la de las localidades urbanas de la cuenca del Río Santa Lucía ante los impactos de la variabilidad y el cambio climático, centrando los esfuerzos en una gestión integrada de los recursos hídricos para garantizar en cantidad y calidad su fuente de agua potable.
Los objetivos específicos son: adoptar tecnología y modelación en la gestión de los recursos hídricos de la cuenca del Río Santa Lucía y fortalecer su gobernanza desde la perspectiva de derechos para sustentar la toma de decisiones y la formulación de políticas públicas desde una perspectiva de gestión integrada.
“Uruguay debe reconocerse a sí mismo como lo que es sin vergüenza alguna, porque allí residen nuestras principales fortalezas, y por lo tanto nuestra identidad como país”.
Ing. Agr. Santiago Gutiérrez Silva | El cotidiano debate público en Uruguay suele transitar por la inmediatez de la agenda pública. Bailamos alrededor de la última declaración explosiva del dirigente de turno, usualmente frases enlatadas llenas de épica y poesía, con muy poca sustancia real y poco aggiornadas.
Vivimos enfrascados en discusiones sí políticas, o sobre política partidaria, pero poco sobre políticas públicas o visión estratégica de país.
Entonces, ¿existen hoy en Uruguay proyectos de país, que trasciendan los proyectos de poder, es decir el cómo llegar?
La bendita y tan importante estabilidad democrática uruguaya tiene una contracara difícil y negativa que es la pesada aversión al cambio de nuestro pueblo. Esa misma estabilidad y su consecuente miedo al cambio, se sustentan en la creencia inconsciente de que en Uruguay existen solo dos proyectos de país bien distintos a grandes rasgos, independientemente de cómo se alineen electoralmente los partidos, pero que dan meridianas certezas.
Por un lado el centenario y preponderante modelo batllista. Un país con una importante influencia europea en su estructura centralista, con una fuerte presencia y cobertura de un Estado grande y dirigista, urbano e industrialista, concentrando sus esfuerzos en la franja costera Colonia-Rocha, donde vive la inmensa mayoría de los uruguayos. En grandes términos el modelo que ha seguido el Uruguay entre los gobiernos colorados y frenteamplistas.
Por otro lado, un modelo de fuerte arraigo en sus tradiciones históricas y productivas en el interior del país, que apuesta a su identidad nacional y la producción de alimentos y servicios de exportación, con vocación federal y descentralizadora. Un modelo más liberal, de crecimiento “hacia fuera”. La perspectiva más blanca-nacionalista del proyecto país.
Por muchos años, en la discursiva hemos llevado al extremo la contraposición de estos dos modelos como opuestos y resaltando unos la imposibilidad y lo terrible del otro. Naturalmente el derrotero histórico, las emociones y la pasión han hecho mucho por hacer parecer paralelos estos caminos.
«Uruguay precisa de un Estado fuerte para un país planificado, regionalizado y descentralizado, con 4 o 5 ciudades de peso y dinámicas. Con acceso a educación de calidad en toda su extensión. Un Estado que avance agresivamente en inserción internacional y sus empresas públicas estén realmente al servicio de la gente y no sean un fin en sí mismo, entre tantos otros pendientes».
Lo cierto es que tienen de raíz concepciones históricas, filosóficas y teóricas bien distintas sobre quiénes somos y hacia dónde vamos, pero el largo y sinuoso camino recorrido hasta aquí, analizándolo racionalmente parece haber despejado algunas dudas prácticas al respecto.
Estos dos modelos no necesariamente son totalmente excluyentes. Uruguay ha encontrado fortalezas y seguridades, torpezas e ineficiencias enormes en la construcción de su fuerte estado como escudo de los más débiles, y ha demostrado en los hechos que su vocación productiva e identidad está en la producción agropecuaria, el turismo y la venta de otros servicios, principalmente. Un Uruguay que crece hacia fuera, entre otras cosas, por carecer de escala para un mercado interno de peso.
En este último punto se cruzan ambos caminos. La ausencia de ese mercado interno hace necesaria la presencia de un Estado fuerte (que no necesariamente es lo mismo que grande), que proteja a los más desfavorecidos y elimine las terribles diferencias de todo tipo, particularmente entre la capital y el interior, que dejó por el camino el modelo centralista. También hace necesario que ese Estado sea impulsor y socio de su más importante apuesta productiva: la producción agropecuaria, la atracción de turistas durante todo el año, la venta de servicios financieros y tecnológicos, y que a su vez aliente a un pujante sector audiovisual y a un universo cultural que tiene mucho para ofrecer y crecer. Uruguay debe reconocerse a sí mismo como lo que es sin vergüenza alguna, porque allí residen nuestras principales fortalezas, y por lo tanto nuestra identidad como país.
El cruce de caminos que hace de ese tercer modelo de país, precisa de grandes reformas en la estructura, organigrama y funcionamiento del Estado, que lo hagan fuerte donde debe estar y eficiente y ágil en toda su dimensión.
Uruguay precisa de un Estado fuerte para un país planificado, regionalizado y descentralizado, con 4 o 5 ciudades de peso y dinámicas. Con acceso a educación de calidad en toda su extensión. Un Estado que avance agresivamente en inserción internacional y sus empresas públicas estén realmente al servicio de la gente y no sean un fin en sí mismo, entre tantos otros pendientes. Cabe a modo ilustrativo preguntarse si precisamos de 14 ministerios que responden a intereses sectoriales, o si es razonable que un país con 3,4 millones de habitantes tenga 19 directores de higiene, cultura o turismo. Es evidente la magnitud y profundidad de la discusión que tenemos por delante, para llevar realmente a Uruguay al siglo XXI.
¿Tendremos la madurez necesaria para poner antes de todos nuestros pruritos personales, el destino de Uruguay como Nación?
Hoy estamos lejos de poder dar las discusiones mínimas necesarias, por tener de horizonte inmediato la agenda pública. Una agenda y un horizonte electoral, que poco tienen que ver con la vocación de cambio real. Hay que animarse.