Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional. (Segunda parte).

Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional. (Segunda parte).

Me inclino a pensar que, a pesar de algunos problemas estructurales, el rubro es competitivo, no de la forma en que mayoritariamente se explota, pero bien manejado y con la elección adecuada de la raza, tanto en lana, como en carne, la especie presenta una serie de ventajas.

Gianni Bianchi Olascoaga | Montevideo | Todo El Campo | En Uruguay el ovino atraviesa una serie de problemas que no sólo han determinado una disminución significativa en el número de cabezas, sino que lo han sacado de la agenda del agro en la medida de que se percibe que no hay posibilidades de desarrollo, salvo en situaciones donde el rubro no compita con otras alternativas productivas.

El presente trabajo se divide en 4 apartados. El primero evalúa en qué medida las razones que determinan la situación anterior son determinantes e imposibilitarían su desarrollo a nivel país o, por el contrario, sin dejar de reconocer que hay problemas, estos son en gran medida subsanables si se instrumentan determinadas acciones a diferentes niveles. Precisamente en un segundo apartado, se enumeran una serie de fortalezas que el rubro posee que lo harían atractivo, sobre todo si se actúa sobre las razones que han frenado su desarrollo. Así, en el tercer apartado se analizan los problemas que atraviesa el rubro tanto porteras hacia afuera, como hacia adentro del establecimiento del productor. En un cuarto y último apartado, se dejan planteadas propuestas y líneas de acción posibles para levantar las restricciones presentadas.

¿EL OVINO ES COMPETITIVO EN URUGUAY?

La primera pregunta de recibo sería si la situación actual se debe a que la especie ya no tiene cabida en los sistemas de producción del país, sea porque no es competitiva frente a otras alternativas productivas o bien porque existen problemas estructurales de fondo que inhabilitan su desarrollo. Alternativamente se podría plantear que sí tiene un amplio margen para desarrollarse y el tema pasa por levantar restricciones que impiden su buen funcionamiento.

Me inclino a pensar que, a pesar de algunos problemas estructurales, el rubro es competitivo, no de la forma en que mayoritariamente se explota, pero bien manejado y con la elección adecuada de la raza, tanto en lana, como en carne, la especie presenta una serie de ventajas. En campo natural el pastoreo conjunto con bovinos a una relación <3:1 y a una carga animal no mayor a 0,7-0,8 UG/ha incrementa la producción de ambas especies, diversifica ingresos, mejora control de la vegetación (hábitos de pastoreo complementarios) y manejo sanitario (no existe la infestación cruzada por parásitos internos). La especie y la investigación nacional han demostrado que requiere una muy baja inversión inicial y es de rápido retorno económico si se lo compara con otras alternativas productivas. Es “la alternativa” para productores chicos y medianos, que como se sabe constituyen la gran mayoría de los sistemas ganaderos del país, en la medida que requiere una muy baja inversión inicial y es de rápido retorno económico si se lo compara con otras alternativas. Por otro lado, presenta un sinergismo muy importante con la agricultura y los sistemas intensivos a pasto, en la medida que genera menores daños de pisoteo y riesgos de meteorismo y permite un control biológico muy efectivo contra malezas. Es precisamente por esto que, en sistemas de puentes verdes, semilleros de leguminosas y sobre laboreos del cultivo de arroz el ovino presenta ventajas relativas importantes sobre el vacuno. Además de tener un techo productivo muy alto en sistemas intensivos pudiendo producir en áreas reducidas mucha carne por unidad de superficie (500 kg de PV/ha, sobre todo con algunas razas, generando márgenes brutos equivalentes a 800 kg de soja, con un precio de la carne de cordero inferior a lo que se paga en la actualidad y con mucho menos riesgo), producto de las altas tasas de crecimiento y sobre todo de la alta prolificidad (cantidad de corderos/oveja parida) si se utilizan razas carniceras y maternales (1).

¿CUALE SON LOS PROBLEMAS DEL RUBRO?

Problemas menores, la mayoría de ellos con alternativas de relativa fácil instrumentación para minimizarlos

Siempre se mencionan como inconvenientes para la producción ovina el abigeato, ataque de perros, depredación (jabalí, zorro, carancho), miasis, resistencia genética a parásitos, falta de personal idóneo o dificultad para conseguirlo, sobre todo en determinadas zonas del país, etc. A mi entender casi ninguno han sido barreras infranqueables para el desarrollo de la oveja, de hecho, en Uruguay hay sobrados ejemplos de productores exitosos que en gran medida sufren de todos o muchos de esos inconvenientes. Con el agregado, no menor, de que existen alternativas disponibles para palearlos. Entre ellas: el uso lamentablemente no masivo de animales de guarda es una alternativa para contrarrestar no sólo el ataque de depredadores, sino también el abigeato, particularmente si se recurre a los perros Maremma. En el país hay habilitados al menos cuatro criaderos, además de estar disponible ampliamente en la Región: Argentina y Chile, que bien podrían atender las necesidades de muchos productores. Además de otros animales de guarda como lo son la llama y la burra californiana, aunque ambas alterativas más restringidas a los cánidos en particular.

Respecto a los problemas sanitarios, que no son de ahora, particularmente el caso de la miasis, de gran impacto en la economía de nuestro país (2), a corto plazo se puede contrarrestar con el uso de buenas prácticas en todos los procedimientos que habitualmente se desarrollan en la actividad ovina y usando productos químicos adecuados de control en tiempo y forma.  A largo plazo, la mejor opción parecería ser la que está desarrollando el INIA en forma conjunta con el Instituto Pasteur que consiste en el desarrollo de herramientas genéticas de alta precisión que permiten modificar el ADN del organismo, generando para el caso, una reducción en la fertilidad de las hembras y de esta forma reducir su población silvestre en Uruguay (3). La tecnología, aun en desarrollo, le permitirían al país, además de controlar la mosca de la bichera, posicionarse en la Región como un centro biotecnológico de primer nivel para el control de esta y otras plagas y vectores.

El uso indiscriminado de drogas ha generado problemas de resistencia antihelmíntica, no sólo en el país, sino también en la Región. Existe una batería de alternativas ya sea para el uso correcto de las diferentes drogas, como también para no tener como única herramienta la dosificación, que utilizadas en forma conjunta, han demostrado ser exitosas: dosificación en función del animal más pesado, rotación de principios activos entre años, aplicación del producto en función del parásito que se desea controlar, conocimiento certero de la efectividad del producto administrado (muestreo de heces al azar de una parte representativa de la población objetivo y conteo de HPG, antes y después de administra la droga), pruebas para conocer la efectividad de qué drogas funcionan en cada establecimiento con una periodicidad de 3 años (Lombritest), etc. (4).  

Por último y en lo que a falta de personal idóneo se refiere, sobre todo en algunas zonas del país (con la despoblación del ovino, diría que salvo en el norte, es muchas veces complicado conseguir gente baqueana), se podría reforzar la oferta de capacitaciones a ese nivel que, en algún momento, desarrolló y/o desarrolla el IPA y SUL.

EL AUTOR. Gianni Bianchi Olascoaga:

Ing. Agr. Facultad de Agronomía. Udelar.

Maestría y Doctorado Calidad de Carme. Facultad de Veterinaria. Universidad de Zaragoza. España.

Profesor Agregado de Ovinos y Lanas (último cargo). EEMAC. Facultad de Agronomía. Udelar. 1987-2015.

Cursos internacionales de su disciplina en: IICA, Universidad de la Empresa y Consultora Plus Agro.

Integró: Colegio de Posgrado de la Facultad de Veterinaria y Agronomía de la Udelar y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sistema Nacional de Investigadores (ANII)

Publicaciones: más de 300, incluyendo libros y capítulos de libros, artículos científicos, notas técnicas y periodísticas.

Consultorías, conferencias y capacitaciones en: Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay.

  • (1) Rivero, J. 2022.  Resultados económicos de los sistemas de producción de carne ovina. En: Seminario de Carne Ovina: Desafíos para el desarrollo de la cadena en Uruguay. INAC. SUL. INIA.  Miércoles 26 y jueves 27 de octubre. Montevideo. Uruguay.
  • (2) Fresia, P., Pimentel, S., Iriarte, V., Marques, L., Duran, V., Saravia, A., Novas, R., Basika, T., Ferenczi, A., Castells, D., Saporiti, T., Cuore, U., Losiewicz, S., Fernandez, F. Ciappesoni, G. Dalla-Rizza, M. y Menchaca, A. 2021. Historical perspective and new avenues to control the myiasis-cuasing Cochliomyia hominivorax fly in Uruguay. Agrociencia 25 (2): 1-37.
  •  (3) Basika, T., Novas, R., Saravia, A., Bonilla, B., Guglielmini, M., Veroli, V.Fresia, P. y Menchaca. A. 2024. Revista INIA 77: 72-75.
  • (4) Bianchi, G. y Fierro, S. 2014. Calendario Practico de Producción Ovina. Editorial Hemisferio Sur. 208p.
Políticos, productores y economistas cuestionan la suspensión de las exportaciones en pie.

Políticos, productores y economistas cuestionan la suspensión de las exportaciones en pie.

O’Brien: “No se puede anunciar Procría y días después largar una prohibición de exportación de ganado en pie. No va con políticas de impulso a la producción, así no se estimula la producción de terneros, no da certezas”.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El lunes 14 se conocieron cambios en el régimen de exportaciones de ganado en pie. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) comunicó que suspendía “momentáneamente” los permisos para exportación de ganado en pie “para faena inmediata”. No se conoce por cuánto tiempo se extenderá la medida ya que en el mismo comunicado se dice que se dará aviso cuando se retomen los permisos.

El escueto comunicado fue firmado por la responsable de la División Animal, la Dra. Sandra Acosta.

Las exportaciones uruguayas hasta el momento eran fundamentalmente de novillos de dos dientes, pero en una franja que eventualmente podía llegar a los cuatro dientes; animales de 450 kilo, que se colocaban entre US$ 2,50 y US$ 2,55 por kilo, informó El País.

Las reacciones de políticos, productores y economistas fue inmediata, advirtiendo sobre el error de la medida. Incluso en Argentina hubo repercusiones, pues no comprenden cómo Uruguay toma una decisión que el kirchnerismo asumió en ese país con resultados tan negativos que se siguen sufriendo sus consecuencias.

“FRATTI FAVORECE A LA INDUSTRIA FRIGORÍFICA”.

El senador Sebastián da Silva (Partido Nacional), dijo que el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti es “un mentiroso”, porque desde que asumió se comprometió a no cambiar la exportación en pie, pero “ya está cambiando las reglas de juego”.

Explicó que “detrás de un novillo gordo hay tres años de inversión”, y que el productor rural debe dejarse “tranquilo”, ya que tiene “bastantes problemas” como “el atraso cambiario, el clima, y no tener como un ministro como Fratti que quiere favorecer a la industria frigorífica”.

Carlos Rydström, diputado del Partido Colorado, dijo es una “pésima señal” y que “suspender la exportación de ganado en pie es malo para la ganadería, en especial para los productores familiares que son en su mayoría criadores”.

“Limitar el mercado es un claro retroceso para el sector”, subrayó el legislador y anunció: “Demandaremos explicaciones al (Poder) Ejecutivo”.

“Esperemos que esto no sea un paso previo a la suspensión de la exportación del ganado en pie”, porque “está demostrado que suspender la exportación no aumenta la cantidad de faena, únicamente desalienta la producción”. Acusó al Gobierno de “improvisación” y concluyó que “este no es el camino”.

Asociación Rural del Uruguay.

DE ANUNCIAR LA PROCRÍA A SUSPENDER LAS EXPORTACIONES.

El Ing. Agr. Ricardo Reilly Arrarte señaló que la suspensión de las exportaciones de ganado en pie “representa un retroceso de más de 30 años para la ganadería nacional”.

Alfredo Lago, productor arrocero señaló que “el desvelo” del país debe ser “por abrir y aumentar mercados. Pero el Ministerio de Ganadería resuelve cerrarlos”. Es un “punto para la industria frigorífica”.

Guillermo O’Brien, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA), definió la decisión de “lamentable” por constituir un “freno de mano al máximo” para “el país productivo”, y llamó al ministro Fratti, al ministro de Economía, Gabriel Oddone, y al presidente Yamandú Orsi a “repensar” la medida.

“Hace nada más que 12 días atrás el Gobierno impulsaba la Procría”, iniciativa por la cual “lo aplaudimos, pero no se puede, 12 después largar una prohibición de exportación de ganado en pie, por chica o parcial que sea. No va con políticas de impulso a la producción, así no se estimula la producción de terneros, no da certezas”.

BARTESAGHI: “UN ERROR DEL GOBIERNO”

El Ec. Ignacio Bartesaghi comentó que “prohibir una exportación no es una medida correcta ni ajustada a las características de un país como Uruguay. Se trata de un error del Gobierno”.

Pablo Montaldo, también economista, opinó que con la decisión “retrocedimos 33 años. La exportación de ganado en pie tiene efectos al interior de la cadena y sobre el conjunto de la cadena. Representa un mercado adicional que permite obtener, eventualmente, precios más favorables y mejora el poder de mercado frente a los otros agentes que participan en la cadena de valor (básicamente, frigoríficos)”.

El Ec. Javier de Haedo se limitó a señalar que es “una mala medida”.

REACCIÓN EN ARGENTINA: UNA NEFASTA MEDIDA KIRCHNERISTA.

En Argentina, Bichos de Campo tomó nota de la medida del ministro Fratti y publicó: “A pesar de la nefasta y reciente experiencia instrumentada por el kirchnerismo en Argentina -que provocó una implosión del stock bovino del que aún el país no logró recuperar en su totalidad-, en el Gobierno oriental de Yamandú Orsi alguien pensó que la opción intervencionista representa una buena idea”.

El modelo kirchnerista.

Foto de portada: SAG.

Enfermedad que generó mortandad en palomas en Treinta y Tres se mantiene en el circuito silvestre.

Enfermedad que generó mortandad en palomas en Treinta y Tres se mantiene en el circuito silvestre.

El MGAP continuará monitoreando la situación, reforzando las acciones de vigilancia y comunicación en el lugar. No hay motivo de alarma.

Treinta y Tres | Todo El Campo | La Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó a la población de Treinta y Tres que recibió una denuncia por parte de la Intendencia local sobre la presencia de palomas muertas en el Parque del Río Olimar, por lo que se activó el protocolo sanitario correspondiente y se realizaron diversas acciones para atender la situación.

El diagnostico en laboratorio confirmó la presencia de paramixovirus en palomas (PPMV-1), una cepa velogénica, es decir, altamente virulenta en colúmbidos (palomas).

Asimismo, desde la DGSG se expresó que la población debe mantener la “tranquilidad”, porque “la enfermedad se mantiene dentro del circuito silvestre” y “no se ha detectado transmisión a aves domésticas ni de traspatio”.

De todas formas, se recomienda a la ciudadanía “evitar el contacto directo con aves enfermas o muertas”; “notificar de inmediato al MGAP ante cualquier sospecha”; “seguir las medidas básicas de higiene luego del contacto con aves”; “evitar que las aves silvestres tengan contacto con aves domésticas o de traspatio, y que compartan comederos o bebederos”.

ACCIONES DEL MGAP.

Ante este diagnóstico, el MGAP desplegó las siguientes acciones:

  • Se realizó un relevamiento en aves de traspatio en zonas urbanas y periurbanas.
  • Todas las aves domésticas relevadas se encontraban sanas, sin signos compatibles con la enfermedad ni aumento de mortalidad.
  • Se mantiene vigilancia epidemiológica activa en la zona.
  • Se llevó a cabo una reunión informativa con productores, tenedores de aves y funcionarios encargados del parque, a fin de comunicar la situación sanitaria y brindar recomendaciones, evitando generar alarma injustificada.
  • Durante esta reunión, se transmitieron las siguientes recomendaciones: A) No manipular aves enfermas o muertas sin protección. B) Lavarse adecuadamente las manos luego de estar en contacto con aves. C) Comunicar al MGAP cualquier síntoma de enfermedad en aves.

Para notificar casos o realizar consultas, comunicarse con los servicios oficiales del MGAP en Treinta y Tres y a avesnotificaciones@mgap.gub.uy  

¿Qué es lo primero que se debe hacer? Expertos de KPMG hacen una guía para mitigar el impacto de los aranceles de Trump.

¿Qué es lo primero que se debe hacer? Expertos de KPMG hacen una guía para mitigar el impacto de los aranceles de Trump.

Se aconseja revisar contratos y costes ante nuevos aranceles.

Montevideo | Todo El Campo | KPMG elaboró una guía práctica sobre qué deben atender las empresas y los sectores que podrían ser afectados por los aranceles que Estados Unidos está imponiendo a varias economías del mundo. Lo primero que se debería hacer es identificar los aranceles que se podrían afrontar, su importe y determinar sobre quién se devengan. Otra posibilidad para reducir la factura aduanera, o bien para reducir riesgos futuros, consistiría en la determinación del país de origen del producto a importar.

La guía práctica de KPMG fue elaborada para España, pero algunos conceptos podrían ser de utilidad para otros países. La firma difundió su trabajo en un comunicado.

“Lo primero que deberían hacer las empresas es identificar los aranceles que se podrían afrontar, su importe y para determinar sobre quién se devengan, es decir, quién lo paga y, para ello será necesaria una revisión exhaustiva de los contratos entre exportador e importador para, en su caso, negociar una revisión de los mismos”, manifestó KPMG.

En la misma línea, la compañía indicó que “se debe identificar de forma correcta el valor, la clasificación o el país de origen de los productos en aras de optimizar los aranceles que se tienen que pagar y evitar riesgos, siempre respetando el cumplimiento de la regulación aduanera del país”.

De acuerdo con KPMG, un ejemplo de cómo llevar a cabo este análisis relativo al valor de un producto es “estudiando las condiciones de entrega de dichos envíos y, si procede, desglosar costes como el transporte o el seguro internacional”.

La firma señaló que “en algunos países estos elementos no deben tenerse en cuenta como base para el cálculo del valor en aduana en el país de importación y por ello supone una posible vía de reducción de los correspondientes aranceles, lo que permitiría reducir la carga arancelaria en destino”.

LA DETERMINACIÓN DEL PAÍS DE ORIGEN DEL PRODUCTO.

Desde KPMG resaltaron que otra posibilidad para reducir la factura aduanera, o bien para reducir riesgos futuros, consistiría en la determinación del país de origen del producto a importar “ya que, por regla general, hoy en día es habitual que los productos sufran varias transformaciones en diferentes países o áreas geográficas antes de su importación, considerándose el producto originario de aquél en el que experimenta su última transformación sustancial previa a la importación”.

Por ello, la firma sostuvo que el análisis y estudio de los acuerdos comerciales que puedan existir o firmarse entre los diferentes países o áreas “se convierte en una tarea prioritaria con importantes impactos en la cadena de suministro de los importadores y fabricantes”.

Asimismo, remarcó que el aumento de los costos que supone una subida de los aranceles “también puede ocasionar una caída de las ventas”, lo que “obliga” a las empresas a hacer un análisis de costes de sus cadenas de valor, “dado que los aranceles varían en función de los mercados en los que se aprovisionan de materias primas, de donde se fabrican sus productos y el lugar donde los venden”.

“Este ejercicio no debe realizarse solamente desde el punto de vista logístico de proveedores, sino también desde la óptica fiscal y estratégica. Además, y por si todo lo anterior fuera poco, y dado que la ofensiva proteccionista es un proceso en curso, las empresas deberán trabajar con diferentes escenarios a corto, medio y largo plazo para lo que se impone el uso de la tecnología para automatizar procesos y analizar grandes volúmenes de datos”, expresó la empresa.

Respecto a la cuestión temporal, a modo de ejemplo KPMG destacó las “fuertes inversiones” realizadas por empresas españolas de componentes de automoción en plantas de producción en México o Canadá para ganar cuota en el mercado estadounidense. Para la empresa, “se imponen las estrategias a largo plazo dado el montante invertido”.

En relación con las filiales, la compañía recalca que la subida de los aranceles incrementa los costes de importación y reduce los márgenes, lo que “distorsiona el equilibrio interno de reparto de beneficios o la rentabilidad de algunas filiales”.

En este contexto, KPMG sugirió que las empresas deben revisar las políticas de precios de transferencia entre las filiales de un grupo multinacional, “siempre con el doble enfoque de los aspectos económicos-operativos con los fiscal-tributarios”.

Foto Europa Press.

Fuente: Business Insider.

Ec. Ramallo: “El peso uruguayo está sobrevaluado en un 20%”.

Ec. Ramallo: “El peso uruguayo está sobrevaluado en un 20%”.

“Es evidente que algo estamos haciendo mal”, posteó el Ec. Milton Ramallo en sus redes sociales.

Montevideo | Todo El Campo | El Ec. Milton Ramallo, asesor de la Federación Rural escribió en sus redes sociales que el prestigioso semanario económico inglés The Economist utiliza un indicador estandarizado a nivel global para estimar si una moneda está sobrevaluada o subvaluada en relación al dólar estadounidense.

Ese indicador es Big Mac, y a través de él, con una comparación simple pero efectiva, se busca captar desequilibrios en el poder adquisitivo entre países.

Según el informe de enero de 2025, el peso uruguayo estaría sobrevaluado en un 20%, escribió Ramallo. Agregó que en ese momento, el valor del dólar en Uruguay era de $ 43,27, pero según el índice, debería valer $ 51,64 para reflejar su justo valor.

Eso coincide con lo que publicó recientemente la Federación Rural, en el mes de junio, donde se indicó que el atraso del dólar desde comienzo de 2022 y que el valor de equilibrio estimado está en los $ 54 por dólar.

Por tanto, Uruguay está en una situación en la que los “exportadores pierden competitividad (reciben menos pesos por cada dólar exportado)”; el “sector agropecuario y otras industrias transables se ven perjudicadas”; y las “importaciones se abaratan, incentivando el consumo externo y afectando a la producción nacional”.

Además -continúa el economista, asesor de la Federación Rural-, “el informe destaca que Uruguay se posiciona como el tercer país con la moneda más sobrevaluada a nivel mundial”, situación que “no solo afecta gravemente la competitividad de nuestro sector agropecuario, sino que también evidencia un desequilibrio que no puede sostenerse en el tiempo sin consecuencias económicas relevantes”.

“Es evidente que algo estamos haciendo mal”, subrayó en su posteo en X; y agregó: “Mantener una moneda artificialmente apreciada genera distorsiones profundas en la estructura productiva”. Por lo tanto, “es momento de repensar seriamente la estrategia cambiaria y su impacto sobre la economía”.

Imágenes internas de Big Mac index shows how burger prices differ across borders | The Economist

Al respecto, la Federación Rural comentó: “Mientras el peso se mantiene artificialmente caro, el agro paga la cuenta y la competitividad del país se evapora”.

Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional.

Una propuesta para pensar en el desarrollo de la producción ovina nacional.

El ovino constituye una de las mejores alternativas de producción para pequeños y medianos productores que, además de constituir al menos el 70% de quienes hacen ganadería en Uruguay, son quienes viven en la campaña ejerciendo soberanía en muchos rincones de este país.

Gianni Bianchi Olascoaga | Montevideo | Todo El Campo | Desde que asumió el Sr. ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Dr. Alfredo Fratti, he intentado infructuosamente conseguir una reunión de no más de media hora para entregarle en mano una propuesta para el desarrollo del rubro ovino y fundamentar el documento en el que estuve trabajando. No vale la pena mencionar la variedad de caminos recorridos para intentar ser escuchado, pero lo cierto es que no he tenido suerte. Los que me conocen saben que he dedicado mi trabajo a la especie, en la docencia y la investigación, y que estoy convencido que la oveja tiene y se merece un lugar. Lamentable y mayoritariamente por errores de quienes no estuvieron a la altura (y que paradojalmente parece que de nuevo se recurrirá a alguna de esas instituciones para que integren la nómina de quienes “nivelen” a los técnicos que se contratarán para el Programa PROCRIA que lanzó el MGAP hace unos días) hoy prácticamente ha desaparecido del país y de la agenda púbica. Estoy convencido de la propuesta en la que estuve trabajando y entiendo que al menos si se hace pública, quizás, digo quizás, tampoco soy demasiado optimista al respecto, pueda generar una discusión en diferentes ámbitos sobre qué hacer con las ovejas que vienen quedando. Se lo debemos a la especie.

Con este objetivo y gracias a la generosidad que la gente de Todo el Campo ha tenido para conmigo, en esta y otras oportunidades, iré presentando en una serie diaria y durante una semana los diferentes aspectos del trabajo realizado. Complementariamente al hacer público el documento, ya no se podrá esgrimir, como se hizo en la anterior administración y también en la actual, que nadie le hizo llegar a INAC o al MGAP una propuesta para desarrollar el rubro ovino.

Hoy ponemos a disposición del público en general el resumen ejecutivo de la propuesta. A partir de mañana y hasta el próximo sábado se publicarán -en este orden- los siguientes apartados: 1. Competitividad del ovino. 2. Problemas mayores del rubro en lana y carne. 3. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Primera parte. 4. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Segunda parte. 5. Propuestas y líneas de acción para levantar las restricciones. Tercera parte.

RESUMEN EJECUTIVO.

El ovino constituye una de las mejores alternativas de producción para pequeños y medianos productores que, además de constituir al menos el 70% de quienes hacen ganadería en Uruguay, son quienes viven en la campaña ejerciendo soberanía en muchos rincones de este país. Para ello resulta menester desarrollar eficientemente producciones que en pequeñas escalas pueden generar altísimas producciones y rápido retorno de la inversión, particularmente si se elige correctamente la raza. Para ello, el mensaje al sector primario debió y debe ser claro al respecto, se impone la especialización productiva tanto en lana, como en carne, por aquello de que las medias son para los pies. La única excepción que en Uruguay ha demostrado tener cabida en ambas producciones, es la raza doble propósito Dohne.

Tampoco se descarta estudiar la viabilidad de desarrollar la producción de leche ovina, pero considerando la comercialización, quizás uno de los puntos centrales de porqué fracasó el intento de desarrollar una cuenca lechera ovina a fines del siglo pasado.

Los indicadores productivos, cualquiera de ellos, son malos y están muy lejos no sólo del potencial de la especie, sino de lo que algunos productores exitosos han alcanzado localmente. El sistema de transferencia tradicional está en jaque. En el país no hay adopción tecnológica a pesar de que la investigación nacional generó un paquete de alternativas que permitirían -siendo conservador- mejorar al menos en 20 puntos porcentuales los magros procreos locales (de 70 a 90% de señalada) y a la vez incrementar en un 20% el peso de carcasa de la categoría de mayor valor que es el cordero, pasando de 17 a 20 kg de carne en 4ta balanza. Para revertir esta situación, resulta menester intervenir en 5 momentos estratégicos del año y muchas veces sólo sobre algunos animales con tecnologías básicamente de proceso. Para ello, medir en el animal y en la pastura sobre qué momentos y animales incidir resulta clave, no sólo para incentivar a los productores, sino para que la inversión en tiempo y eventualmente insumos, se vea recompensada. Por aquello de que lo que no se mide, no se conoce, lo que se conoce no se gestiona y lo que no se gestiona, no se puede mejorar. En buen romance gastar poco y bien, en vez de mucho y mal. Esto que resulta fácil de decir y, a la luz de los magros indicadores productivos, difícil de lograr, requiere un cambio drástico en la forma de llegarle al productor. Para lo cual necesariamente se tiene que actuar en el campo y con el productor y el personal a cargo, como protagonistas y repicadores de la tecnología adoptada. Por aquello de que la palabra convence, pero el ejemplo arrastra. Por supuesto que hay otros inconvenientes a solucionar porteras hacia adentro, pero sino todos, gran parte, son mitigables con la implementación de tecnologías también disponibles y muy poco adoptadas.

A pesar de lo expuesto, los verdaderos problemas que escapan al alcance del productor de carne ovina están porteras hacia afuera y pasan por la comercialización del producto, a diferencia de la lana, donde si bien las últimas zafras no han resultado alentadoras en lo que a precios se refiere, existe una industria que da señales claras liquidando los lotes por diámetro y calidad objetiva. Por desgracia, en el caso de la carne y salvo algunas experiencias del pasado a menor escala y sin todas las habilitaciones para exportar a los mercados abiertos para el país, no han existido industrias que trabajen el ovino todo el año y que discriminen por calidad. Por un lado, se mantiene un sistema de tipificación subjetivo que no transmite al productor -independientemente de la raza- qué características de peso, conformación y grado de engrasamiento deben tener sus canales. Por otro lado, prácticamente no existen diferencias de precios entre el cordero tipo SUL, constituido mayoritariamente por razas laneras o doble propósito y el cordero en base a cruzamientos con razas carniceras. Desarrollar a escala significativa este otro cordero que la investigación local hace más de 20 años demostró contundentemente sus ventajas, es relativamente sencillo de lograr, siempre y cuando existan señales claras de la industria, que no es otra cosa que pagar distinto productos diferentes.  Quizás sea necesario estudiar el desarrollo de inversiones del exterior que trabajen exclusivamente con el ovino, habida cuenta de la mala experiencia que hasta el momento se ha tenido en el país con las industrias vaqueras que lideran la faena de ovinos localmente. Cambiar este aspecto resulta central y permitiría levantar, no sólo todas las restricciones que la propia industria y los resultados de las auditorías realizadas por INIA han sostenido (ejemplos: falta de cordero todo el año, sumado a la heterogeneidad en peso, conformación y grado de engrasamiento), sino competir mejor cuando existen opciones de mejor calidad (cordero australiano y neozelandés) en mercados de alto valor: EE.UU., Canadá, sud este asiático, Israel, UE con hueso, etc. Por supuesto que hay que trabajar en minimizar todo lo que se pueda las restricciones de tipo sanitario y arancelario que el país padece, pero existe otra limitante central, casi siempre soslayada, que tiene que ver precisamente con cómo se posiciona la carne ovina tradicional en mercados donde existen otras opciones de compra. Mejorar esto sólo depende de lo que haga el país, a diferencia de los logros que esta administración pueda tener en abrir más y mejores mercados para la carne ovina. En tren de posicionar el producto y a pesar de lo insignificante que representa el mercado interno, el consumo de carne ovina en las ciudades y centro metropolitano es casi nulo y en este aspecto hay también mucho para hacer.

Además de aspectos vinculados a la producción, transferencia, comercialización, marketing y mercados, se deja planteada la importancia y lo estratégico que resulta para cualquier país, cuando prevé desarrollar sus producciones, la investigación y formación de futuros profesionales, encontrándose, lamentablemente en ambas áreas, carencias importantes.

EL AUTOR. Gianni Bianchi Olascoaga:

Ing. Agr. Facultad de Agronomía. Udelar.

Maestría y Doctorado Calidad de Carme. Facultad de Veterinaria. Universidad de Zaragoza. España.

Profesor Agregado de Ovinos y Lanas (último cargo). EEMAC. Facultad de Agronomía. Udelar. 1987-2015.

Cursos internacionales de su disciplina en: IICA, Universidad de la Empresa y Consultora Plus Agro.

Integró: Colegio de Posgrado de la Facultad de Veterinaria y Agronomía de la Udelar y de la Universidad Nacional Autónoma de México. Sistema Nacional de Investigadores (ANII)

Publicaciones: más de 300, incluyendo libros y capítulos de libros, artículos científicos, notas técnicas y periodísticas.

Consultorías, conferencias y capacitaciones en: Argentina, Brasil, Chile, México y Paraguay.

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