Marfrig invierte en producción de cordero en la Patagonia

Marfrig invierte en producción de cordero en la Patagonia

Considerada una de las carnes más nobles de la gastronomía, el cordero patagónico es tierno, jugoso y de gran valor nutritivo. En línea con la tendencia gastronómica, Marfrig – líder mundial en la producción de hamburguesas y una de las mayores empresas de carne vacuna del mundo – pretende de una vez por todas difundir el consumo del corte en el segmento food service en Brasil y también ofrecer opciones orgánicas en 2022.

Adquirida por Marfrig en 2007, la planta de Patagonia tiene una superficie de 9.000 metros cuadrados y está ubicada en una de las islas remotas del archipiélago de “Terra del Fuego”, en el extremo sur de Chile. La operación anual se realiza solo entre enero y mayo, cuando las condiciones climáticas son más favorables, ya que el invierno en la región es bastante severo. Durante la temporada trabajan 400 empleados para garantizar la cadena productiva, con el sacrificio de 180.000 animales.

Los llamados corderos son ovejas que tienen un peso diferente -aproximadamente 13 kilos- lo que hace que el producto sea muy demandado a nivel mundial por su buena relación entre músculo y grasa. Los rebaños son criados por productores locales en los extensos campos patagónicos y alimentados 100% a pasto, sin confinamiento, lo que hace más sustentable la producción. Como resultado, la carne de este entorno tiene una grasa saludable y más calidad, sabor, terneza y jugosidad.

“El cordero patagónico es uno de nuestros cortes más diferenciados en sabor y calidad. Creemos que la carne es una buena opción para ser descubierta por consumidores que aún no han vivido esta experiencia gastronómica. Además de sostenible, esta es otra sabrosa alternativa para integrar el menú brasileño”, dice Mariano Pabón, director general de la operación de Marfrig en Chile.

En Brasil, el corte forma parte de la línea Bassi Patagonia, la marca de carne premium de Marfrig. Para 2022, la empresa pretende incluir el cordero patagónico también en boutiques y carnicerías especializadas en el ramo y en el food service -segmento compuesto por restaurantes, bares y panaderías- y crear una versión orgánica del corte en carne.

Además de Chile y Brasil, el producto congelado se destina al retail en el mercado internacional, exportándose a Estados Unidos, China y Europa. Para ello, la planta cuenta con la certificación BRC, reconocida por la GFSI (Global Food Safety Initiative), programa que tiene como objetivo armonizar los estándares internacionales de seguridad alimentaria con el apoyo de los minoristas y fabricantes de alimentos más grandes del mundo. La unidad Marfrig todavía tiene una estructura apropiada para el ritual Kosher, típico de la cocina judía.

Ejecutivo Paraguay establece la creación de registros para la población ovina y caprina.

Ejecutivo Paraguay establece la creación de registros para la población ovina y caprina.

El Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa)  de Paraguay estableció la creación del registro nacional de productores y población ovina y caprina, según una resolución que se firmó el pasado 30 de diciembre.

La resolución responde a que “es necesario contar con un catastro actualizado de los establecimientos y población ovina y caprina a nivel país, para el trazado de movimientos de animales”, se expresó.

También es fundamental para “una correcta aplicación de estrategias de vigilancia epidemiológica que permitan conocer la situación de sanidad ovina y caprina, con miras a la ejecución de planes sanitarios nacionales en dichas especies”.

Por tanto, el Presidente del Senacsa firmó la resolución N° 2338 y la N° 489 para la creación del registro nacional de productores y población ovina, y de productores y población caprina; respectivamente.

La misión de APCO

La Asociación Para­guaya de Criadores de Ovinos (APCO), junto con otros producto­res, se encuentran abocados a concretar un programa de mejoramiento de más razas del sector ovino, con el apoyo de creadores de razas britá­nicas, apuntando a reprodu­cir genética de primer nivel. La noticia fue proporcionada por el presidente de la aso­ciación, el ingeniero Nico­lás Peña, quien aseveró que los logros obtenidos con la reciente exportación de ove­jas por parte de algunas caba­ñas al mercado argentino es el fruto del trabajo de más de 40 años, y desde los años 2000 enfocados en el mejora­miento de la genética ovina.

“La asociación recibió ofer­tas de apoyo del Reino Unido para el mejoramiento de las razas británica Hampshire Down y Texel, y estamos muy interesados junto con otros productores por lo que ya estamos viendo mecanis­mos para que los protocolos puedan ser accesibles”, indicó a La Nación. Mencionó que hace unos días estuvieron en contacto con referentes de Inglaterra, de modo de avanzar en los procesos para que las puertas del mercado británico puedan estar abier­tas con gestiones rápidas, de modo de que los productores puedan importar de forma fácil los embriones para el mejoramiento. Para ello, necesitan que el Gobierno y las autoridades pertinen­tes ayuden en las gestiones, para que se pueda concretar lo que sería un siguiente paso más agigantado para el rubro ovino, que puede fácilmente llegar a ser una alternativa de diversificación de la ganade­ría paraguaya.

Ejemplificó que pese a que la mayoría de los sectores, retraí­dos por el factor sanitario y la crisis, el precio de la oveja todavía se mantiene, y se está pagando G. 22 mil el kilo del cordero al gancho faenado. Para avanzar en las gestiones, señaló que solo es preciso que se liberen las fronteras, por lo que una vez que se pueda reto­mar de alguna manera a la nor­malidad respecto al covid-19, podrían ya concretar la impor­tación de embriones para las razas Hampshire y Texel. Estimó que para un desarrollo y mejoramiento de tales razas y llegar a un nivel de exporta­ción como se logró ingresar a la Argentina con la raza Dorper, podría durar unos 7 años para las adaptaciones requeridas.

Aseveró que tras encontrar ese nicho de mercado en el vecino país, Paraguay se posi­ciona como referente expor­tador en razas carniceras en la región, y más aún lo será una vez iniciado el proceso de mejoramiento también de las razas británicas. “Acá en Paraguay tenemos todas las razas; pero, para mejorarlas necesitamos incorporar san­gre de afuera, y de esa manera luego de las adaptaciones, quedamos como referentes a nivel regional, ya que hoy en día podemos decir que pode­mos reproducir genética de primer nivel”, recalcó.

SECTOR NECESITA TRANSFORMACIÓN

La producción ovina u ovinocultura local tiene que pasar por un proceso de formalización, pues si bien se habla desde la asociación de unas 800.000 cabezas, el titular del gremio estimó que a nivel país entre otros productores independientes llegarían a 1 millón de cabezas de ovino.

Y si el número varía ampliamente con los registros proporcionados por el Servicio Nacional de Salud y Calidad Ani­mal (Senacsa), se debe porque allí solo se contabilizan los vacuna­dos contra la fiebre aftosa, que son propiedad de ganaderos que se dedican también a otros rubros, explicó.

Fuente: La Nacional Paraguay y Valor Agro

Central Lanera, los promedios de los corderos fueron “excelentes”, dijo Diego Saavedra.

Central Lanera, los promedios de los corderos fueron “excelentes”, dijo Diego Saavedra.

Respecto a la desestacionalización de la zafra, Saavedra dijo que la empresa está haciendo “esfuerzos” para lograr ese objetivo y corregir la entrega de animales que se concentra desde octubre hasta los primeros días de diciembre porque eso “no ayuda y complica a la cadena”.

El gerente general de Central Lanera, Diego Saavedra, comentó el cierre del operativo ovino, evento realizado la semana pasada. Destacó los buenos promedios logrados por los productores que participan y también se refirió a la desestacionalización de la faena.

“Se cerraron todos los precios de los animales faenados en el periodo de agosto a diciembre que es cuando hacemos los precios promedio”, explicó Saavedra.

Fueron “precios promedios muy buenos, excelentes, los mejores de la historia con un máximo para las mejores carcasas de cruzas carniceras de los productores que hayan cumplido, de US$ 4,65; y para las mejores carcasas sin beneficios US$ 4,50, lo cual es un muy buen precio de prácticamente US$ 82 por cabeza faenada en promedio”.

El kilo promedio de los corderos fue superior a los 17 kilos, casi 18, lo que es un buen promedio para la categoría, y los productores participantes totalizaron 450 lo que muestra la aceptación y extensión del programa.

DESESTACIONALIZACIÓN.

Respecto a la desestacionalización de la zafra, Saavedra dijo que la empresa está haciendo “esfuerzos” para lograr ese objetivo y corregir la entrega de animales que se concentra desde octubre hasta los primeros días de diciembre porque eso “no ayuda y complica a la cadena”.

En ese sentido, este año se “desestacionalizó mucho la oferta, se adelantó, fue un buen año para las invernadas y tuvimos buenos niveles de faena en setiembre y octubre, cosa poco común”, de todas formas persiste la concentración en noviembre y diciembre que se acentuó por la falta de agua que apuró la entrega de corderos.

Los productores que inscriben en Central Lanera saben que de tener una espera, ésta es mucho menor, “de un par de semanas como mucho”, y saben que “esos corderos se cargan”, cosa que “no ocurre” en otros casos y los productores deben esperar a enero cuando los precios bajan y pueden haber otro problemas como la sequía.

UN BUEN NEGOCIO ES MUCHO MÁS QUE EL PRECIO.

Lo importante es que “los corderos que se inscribieron en el operativo se cargaron” en tiempo y forma, y eso “es importante porque es parte de la conformidad” con el negocio que no pasa solo por el precio sino también por el buen funcionamiento de los servicios, el prefinanciamiento, por minimizar los riesgos en todos los sentidos, enfatizó Saavedra.

Este año Central Lanera tuvo entre 120.000 y 130.000 animales faenados, comparado eso con la faena de cordero pesado se evidencia “la participación de la Central en el mercado con un 20 o 25% de todos los corderos del país”.

ENTREVISTA COMPLETA A DIEGO SAAVEDRA.

Europa prevé producir menos leche y aumentará la “orgánica” o “ecológica”.

Europa prevé producir menos leche y aumentará la “orgánica” o “ecológica”.

Nueva Zelanda y Estados Unidos tendrán un aumento productivo de leche moderado, del 0,2% y 1% anual, respectivamente. El informe también se aborda la producción y consumo de carnes de vacuno, ovino y cerdos.

El informe de diciembre de la Unión Europea (UE) sobre perspectivas agrícolas para el período 2021-2031 indica que en el bloque habrá una caída de la producción a un ritmo anual de 0,5%, alcanzando los 162 millones de toneladas en diez años.

En contrapartida se observará un crecimiento de la leche orgánica, con precios mayores, beneficios ambientales y un mejor bienestar animal, expresa el sitio irlandés Agriland. (Cabe precisar que el artículo de referencia no especifica qué se entiende por leche “orgánica” o “ecológica”, tampoco apunta explicar cuáles serían esos “beneficios ambientales” o cómo se mejoraría el “bienestar animal”).

El reporte de la UE agrega que la leche orgánica representa el 3,5% del total producido allí, y que en 2031 podría llegar al 8%.

Por otra parte, la UE afirma que los tamberos pueden beneficiarse de la aplicación de estrategias de alimentación sostenible y una mejor gestión del rebaño, lo que llevará a una gestión eficiente de los costes y las operaciones.

Además, al tener que cumplir con estándares ambientales más altos, las tasas de reemplazo de las vacas podrían disminuir, mientras que los sistemas de producción basados en pastos crecerán, proporcionando beneficios también para la biodiversidad y la salud del suelo.

COMERCIO MUNDIAL.

La estimación de menor producción no afectará el comercio por parte de los europeos. Se espera que la UE siga siendo el mayor proveedor de comercio de productos lácteos en 2031, representando el 30% del comercio mundial, expresa.

Afín a lo que ocurra en Europa, el crecimiento de Nueva Zelanda y Estados Unidos, sus dos mayores competidores, tendrán un aumento productivo moderado: Nueva Zelanda del 0,2% anual, y Estados Unidos del 1%.

Los países en desarrollo serán los que más crecerán durante ese período.

CREACIÓN DE VALOR.

En la década 2021/2031, la creación de valor seguirá siendo un factor de crecimiento, lo que resultaría en un beneficio para los quesos.

Los productos lácteos frescos de la UE podrían beneficiarse del crecimiento de las exportaciones, que se espera que alcancen los 1,8 millones de toneladas en 2031.

El consumo de la UE continuará su descenso a un ritmo más lento, del -0,2 % frente al -0,5 % en 2021, gracias a un mayor interés en los productos diferenciados, como por ejemplo, los ecológicos.

MENOS PRODUCCIÓN Y MENOS CONSUMO DE CARNE.

El reporte incluye una estimación sobre el comportamiento de la carne: Se espera que el consumo de carne per cápita de la UE disminuya de 69,8 kg en 2018 a 67 kg en 2031, de todas formas las inversiones requeridas para hacerlo siguen siendo un desafío, advierte.

Agrilan añade algo fundamental para países exportadores (léase Uruguay): Las preocupaciones sobre el medio ambiente y el cambio climático harán que los consumidores presten más atención al proceso de producción y al origen de los productos.

Dado que el rebaño total de vacas disminuirá en un 7% (2,1 millones de cabezas menos), se espera que la producción bruta de carne de vacuno de la UE disminuya en 0,6 millones de toneladas (-8%) durante el período de perspectivas. En términos de consumo de la UE, continuará su tendencia a la baja entre 2021 y 2031 y bajará de 10,6 kg a 9,7 kg per cápita.

CRECIMIENTO DE PRODUCCIÓN Y CONSUMO DE CARNE OVINA.

Se espera que la producción de carne de ovino de la UE aumente ligeramente un 0,3 % anual en 2021-2031, hasta las 660 000 toneladas en 2031, respaldada por una ayuda a la renta asociada, una pequeña oferta mundial y la mejora de los precios al productor.

El consumo per cápita de carne de ovino de la UE crecería ligeramente para 2031 y alcance los 1,4 kg per cápita gracias a la diversificación de la dieta de la carne y los cambios en los patrones de consumo.

CERDOS.

Sobre la carne de cerdo la peste porcina africana sigue generando incertidumbre, aunque la UE cree que en 2026 China debería haberse recuperado completamente.

El consumo europeo podría caer un 0,5 % al año, de 32,5 kg en 2021 a 31 kg per cápita en 2031. También se espera que la producción de la UE disminuya un 0,8 % anual durante el período, hasta alcanzar los 21,5 millones de toneladas en 2031.

En base a Agriland | Foto Agriland.

Crilu: “10 años creando y entretejiendo futuro”.

Crilu: “10 años creando y entretejiendo futuro”.

Sobre la base de 20 años de trabajo, este artículo de INIA resume los procesos de cocreación, transformación y gestión público-privada que generó una innovación institucional contribuyendo al desarrollo de un nuevo agronegocio para el beneficio del sector ovino y del país.

El Crilu representa una experiencia exitosa de innovación público-privada para el beneficio del sector ovino de Uruguay. La dedicación, compromiso y articulación entre investigadores, técnicos, productores, industria y las diferentes organizaciones involucradas, generaron innovaciones institucionales que contribuyeron al desarrollo de un nuevo agronegocio que el Uruguay no tenía hace 20 años.

Sobre la base de 20 años de trabajo, este artículo resume los procesos de cocreación, transformación y gestión público-privada que generó una innovación institucional contribuyendo al desarrollo de un nuevo agronegocio para el beneficio del sector ovino y del país.

Los autores son: Ing. Agr. PhD. Fabio Montossi, Ing. Agr. PhD. Ignacio De Barbieri. Ing. Agr. PhD. Gabriel Ciappesoni, Med. Vet. MSc. Zully Ramos, Med. Vet. MSc. Gracialda Ferreira, Med. Vet. Juan Pérez, Téc. Agrop. Alfredo Fros, Ing. Agr. Francisco Donagaray, Ing. Agr. Álvaro Fros, y Med. Vet. Juan Carlos Tafernaberry.

INTRODUCCIÓN.

En la búsqueda de nuevas alternativas tecnológicas que pudieran aportar soluciones a la falta de competitividad de los productores laneros del país, durante el período 1998-2010, en un emprendimiento público-privado entre INIA, SUL y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), se desarrolló el Proyecto Merino Fino del Uruguay – Fase I (PMFU). El cual tuvo un proceso de expansión (Fase II; 2001-2004) con el apoyo del MGAP y de la industria textil-lanera del país, en el que participaron más de 200 productores. De esa manera, fue posible generar un paquete tecnológico para producir e industrializar lanas de 18-20 micras en nuestro país, producto que se desarrolló comercialmente por las señales positivas provenientes del mercado nacional e internacional.

Sobre la base del éxito logrado por el PMFU, con el objetivo de seguir avanzando en el agregado de valor a lanas finas y superfinas uruguayas, en el año 2010, se creó un consorcio de innovación público-privado, denominado “Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay” (Crilu). Este fue integrado por INIA, la SCMAU, la industria textil-lanera y 42 consorciados, con el objetivo de desarrollar una nueva propuesta tecnológica que permitiera producir lanas por debajo de las 16 micras, promoviendo concomitantemente otros atributos productivos de importancia económica para el negocio ovino (ej. peso del cuerpo y vellón) y contribuir al desarrollo de un nuevo agronegocio para estas lanas.

A continuación, se describen las metas y logros alcanzados en este proceso de innovación, con particular énfasis en el desarrollo de los 10 años de vida del Crilu.

CARACTERIZACIÓN DEL CRILU.

El convenio de creación del Crilu estableció derechos y obligaciones, que incluyen el cogobierno, cofinanciación y gestión entre públicos y privados de la organización. En este sentido, los productores cumplen un rol protagónico en los procesos de priorización, gestión estratégica y asignación de recursos. Los 42 productores consorciados al inicio del Crilu tenían diferente tamaño (115-12.000 ha), manejaban 120.000 ha con índice Coneat promedio de 76, con una población de 180.000 ovinos que producían más de 400.000 kg de lana, en los que la producción se realizaba fundamentalmente a campo natural (85%), y estaban ubicados principalmente en el norte del país en la región del Basalto. Estos productores capitalizaron con importantes recursos al Crilu en su formación y pagaron anualmente por todos los productos y servicios que recibieron del consorcio.

Por sus aportes en investigación y generación de genética superior, se destaca el rol estratégico del Núcleo Genético Ultrafino (NGU) del Crilu, ubicado en la Unidad Experimental Glencoe de INIA Tacuarembó. Por más información sobre el Crilu consultar a su portal https://crilu.org.uy/institucion/.

PRODUCTIVIDAD Y CALIDAD ALCANZADA A NIVEL EXPERIMENTAL Y COMERCIAL.

Después de 20 años de selección y adecuación del paquete tecnológico, la información de las ovejas adultas del NGU demuestra (Cuadro 1) que fue posible reducir drásticamente el diámetro de la fibra (DF) aumentando a la vez el peso del cuerpo (PC), el peso del vellón sucio (PVS) y la eficiencia reproductiva. En base a simulaciones realizadas, estos cambios en productividad y calidad impactaron positivamente en el ingreso económico a lo largo de la vida productiva de las ovejas tanto a nivel del NGU (+32%) como en predios comerciales (+21%). En el año 2020, las ovejas adultas del NGU tenían valores promedio de DF, PC, PVS y destete (%) de 15,5 micras, 49,4 kg, 3,86 kg y +90%, respectivamente. A nivel de fardos, la lana de las borregas, los borregos y las ovejas adultas fueron de excelente calidad, resultando en valores de DF, rendimiento al lavado (RL), material vegetal (MV), luminosidad (Y) y color (Y-Z) de 14,9/15,4 micras, 75,7/79,7%, 1,2/0,5%, 66,1/68,1, y 0,5/0,1, respectivamente.

En forma adicional, durante dos zafras (2015 y 2016), en el marco de un proyecto ejecutado entre INIA-LATU-Crilu, se realizó una caracterización de la lana producida en los predios de los consorciados. De esta información se destacan los valores obtenidos en las principales características de calidad (industrial y comercial) del producto (Cuadro 2). Entre 52 y 65% de las lanas producidas se clasificaron como superfinas y ultrafinas, demostrando así el éxito en la adopción a nivel comercial del paquete tecnológico propuesto, resultando en un producto de alto valor que permite acceder a los mercados más exigentes.

En estos 10 años del Ctilu, el NGU de INIA Glencoe ha cumplido un rol clave como plataforma de innovación para la generación y multiplicación de genética superior que reciben los consorciados, la cabaña nacional y los productores en general.

En estos 10 años se entregaron: i) 539 carneros a los consorciados, ii) 78 carneros en el Día del Merino a productores generales, iii) 1870 dosis de semen congelado a productores en general y iv) servicio de inseminación con carneros del NGU en predios de consorciados.

A ello, se le deben agregar 80 carneros que fueron entregados –en el marco de convenios de responsabilidad social del Crilu con CLU y el IPA– a productores de escala reducida, que de otra manera tendrían serias dificultades para acceder a esta genética superfina y ultrafina. Por otro lado, se apoyó con 12 carneros a proyectos de investigación que están llevando adelante investigadores de la Udelar.

MEDICIÓN DE IMPACTO.

Se realizaron diferentes trabajos de transferencia de tecnología, entre los que se destacan el proyecto CriluMerino$ (2017-2020; FPTA 350) y las acciones conjuntas Crilu-Fucrea (2016-2020). El primero demostró que con la aplicación de un paquete tecnológico adecuado adaptado a cada predio es posible incrementar la productividad (kg/ha) de carne ovina (+40%) y lana (+20%).

La información del ingreso del capital (IK) de 42 empresas Crea ubicadas en el norte del país demuestra la conveniencia del uso de ovinos y cuanto más finos mejor para aumentar el retorno económico, donde el IK fue de 83, 66, 49 y 54 US$/ha para predios que producían lanas de <18, 18-20, >20 micras y sin ovinos, respectivamente.

Con el apoyo de un proyecto financiado por la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE) (2019-2021) al Crilu, se realizaron evaluaciones por consultoras independientes acerca del impacto del PMFU y el Crilu. En el Cuadro 3 se describen los principales hallazgos del estudio de Equipos Consultores. Los impactos parciales (2019) o retrospectivo (1998-2019) demuestran el alto impacto socioeconómico de estos proyectos, reconociendo que este valor esta subestimado.

En forma adicional, la empresa Delta Consultores realizó un trabajo de estimación del cambio del perfil de la producción de lana del Uruguay según rango del DF (1997-2019; Cuadro 4).

Se observa la importante reducción en la producción de lana del Uruguay (-71%) en más de 20 años, particularmente en las medias a gruesas. Sin embargo, en este contexto de reducción generalizada, las lanas finas (<22,5µ) aumentaron en cantidad (+134%) y representan en la actualidad el 32% de la producción nacional.

Adicionalmente, se destaca el crecimiento exponencial de la producción de lanas superfinas y ultrafinas, que eran casi inexistentes a fines de los 90. Claramente, el PMFU y Crilu tuvieron un rol protagónico en este aumento del valor agregado de la lana.

LA CONFORMIDAD DE LOS CONSORCIADOS.

Durante el año 2021 se procesó una encuesta personalizada a los consorciados sobre su grado de conformidad con el Crilu (Gráfico 1) e INIA (Gráfico 2), con un resultado ampliamente favorable: i) Crilu; “87% de muy buena a excelente” y ii) INIA; “91% de muy buena a excelente”.

Con respecto a mantener (M)/cambiar (C) la orientación, gobernanza, formato jurídico y financiación del Crilu a futuro, los consorciados opinan que se debería M(59%)/C(41%), M(77%)/C(23%), M(91%)/C(9%) y M(91%)/C(9%), respectivamente.

Con respecto a la consulta sobre la continuidad de un nuevo emprendimiento “Crilu II”, los consorciados señalaron que “participarían fuertemente” (68%) y “participarían” (32%).

RECONOCIMIENTOS.

En dos instancias el Crilu fue reconocido por ser una organización referente en la innovación: i) a nivel nacional; premio INNOVA 2012 de la ANII – Categoría Agroindustrial; y ii) a nivel internacional; premio de la RED Innovagro 2015 – Categoría Innovación Institucional.

Estos premios llegan de orgullo a todos los integrantes de la organización, en particular por el alcance de conceptos como este: “Se destaca al Crilu por transformarse en una innovación institucional” (Comité Evaluador, Innova 2012).

REFLEXIONES FINALES.

El Crilu representa una experiencia exitosa de innovación público-privada para el beneficio del sector ovino de Uruguay. La dedicación, compromiso y articulación entre investigadores, técnicos, productores, industria y las diferentes organizaciones involucradas, generaron innovaciones institucionales que contribuyeron al desarrollo de un nuevo agronegocio que el Uruguay no tenía hace 20 años. Y la orientación fue la correcta, hay que tener en cuenta que las lanas por debajo de 20 micras son hoy más del 30% de la producción nacional. La investigación debe adelantarse y contribuir a los procesos de transformación productiva y agroindustrial para acompañar las tendencias de los mercados y consumidores. En este caso, se llegó en tiempo y forma, beneficiando al sector y al país.

En el marco del Plan Estratégico del Crilu e INIA, de cara al comienzo del año 2022, con la opinión favorable de los consorciados y abiertos a nuevos interesados y contando con el respaldo estratégico de la ciencia, tecnología e innovación, se está avanzado en generar una nueva innovación institucional público-privada orientada a promover a futuro una mayor diferenciación y valor agregado de la carne y lana Merino. Finalmente, queremos compartir vivencias, conceptos e imágenes de los consorciados sobre lo que significó este proceso de innovación para estos, sus familias y su entorno.

AGRADECIMIENTO.

A los productores y al personal de apoyo, técnico y autoridades de INIA, y en particular aquellos con base en INIA Tacuarembó y la Unidad Experimental Glencoe, por su dedicación y compromiso durante estos 20 años, superando ampliamente las desafiantes metas establecidas.

Fuente: Revista INIA. Nr. 67 | Diciembre 2021.

Montossi: “Las metas se alcanzan, pero hay que seguir agregando valor, ver a dónde va el mundo y adelantarse”.

Montossi: “Las metas se alcanzan, pero hay que seguir agregando valor, ver a dónde va el mundo y adelantarse”.

El resultado muestra “la buena base que tuvo “la manera en la cual se juntó el sistema público y privado para desarrollar este proyecto”, además de la “buena visión de lo que podría llegar a pasar en el futuro. Hoy estamos cosechando 20 años de apuestas anteriores .

Se realizó ayer la jornada anual de presentación de resultados de producción de lana que fue de 4,8 kg por animal y 15,3 de micras en promedio. El Ing. Agr. Fabio Montossi explicó el alcance de lo logrado. Antes “teníamos que ir a Nueva Zelanda o Australia, pero hoy lo vemos acá”, subrayó. De todas formas “no es suficiente, hay que seguir agregando valor, hay que pensar a dónde va el mundo y adelantarse a eso”.

Montossi valoró que estamos ante “el cierre de una etapa pero el comienzo de otra. Si juntamos el proyecto Merino Fino del Uruguay y el Crilu (Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas del Uruguay) son 20 años trabajando juntos, pero por suerte podemos hablar del futuro porque nos repensamos, miramos elementos por los que hay oportunidad de diferenciarnos y agregar valor en el interior profundo del Uruguay”.

Ante una oveja que “produce cien dólares por año uno dice ‘a esta oveja la transformé y multipliqué por diez el valor que genera normalmente’. Eso no es menor porque tenemos miles de hectáreas, miles de productores vinculados a estos sistemas productivos a los que le faltaba alternativa para poder mantenerse y sobrevivir en este ambiente”, destacó.

SE LLEGÓ A UN PUNTO MEJOR DE LO IMAGINADO.

El logro superó lo que se imaginó al comienzo. Montossi explicó que “es muy fácil lograr un objetivo en investigación, pero lograr que ese objetivo llegue a cambiar el perfil de la producción ovina del país, a mejorar la genética y desarrollar el agronegocio como lo está haciendo hoy, encima en estos momentos con la situación bastante complicada para la lana, no es fácil. Yo no me imaginé tanto”, comentó.

Agregó que el resultado muestra “la buena base que tuvo “la manera en la cual se juntó el sistema público y privado para desarrollar este proyecto”, además de la “buena visión de lo que podría llegar a pasar en el futuro. Hoy estamos cosechando 20 años de apuestas anteriores”.

ANTES MIRÁBAMOS A NUEVA ZELANDA O AUSTRALIA.

Montossi destacó también que el objetivo se logró “antes”, porque la meta era “llegar a las 16 micras y ya hace 5 años que lo logramos”.

Sin embargo añadió: “No era sólo llegar a esas micras, era llegar a un animal que produzca 4 kilos de vellón, que tenga 15,3 micras, con un destete mayor al 90%, buen largo de mecha, muy buen cuerpo que es importante a la producción de carne, que sea resistente a los parásitos gastrointestinales, y que tenga excelentes calidades para la etapa que se viene que es la textil”, describió.

“El objetivo fue posible. Para ver eso teníamos que ir a Nueva Zelanda o Australia, pero hoy está acá, en un lugar donde las propuestas tecnológicas no abundan”, y para decirlo de la forma más clara posible sintetizó: “Dos ovejas de estas pagan la renta ganadera. No es muy fácil lograr eso pero nos muestra dónde estamos parados. No es suficiente, hay que seguir agregando valor, hay que pensar a dónde va el mundo y adelantarse a eso”.

ÉXITO COMPARTIDO Y LA HUMILDAD.

Montossi destacó que “el éxito está en que no todos sabemos todo sino que todos sabemos algo de un poco, y se generó un ambiente muy positivo para que la sumatoria de cada uno de nosotros se proyectara a este proyecto exitoso”.

A eso hay que agregarla “la humildad” para que no se quiera “imponer una idea, sino de entender la necesidad del otro, y eso es muy difícil en la mente de los investigadores” que “están preparados para decir ‘esto es lo correcto y hay que hacer esto’, pero no es tan así”.

Además, partiendo de una idea hay que “plasmarla en un agronegocio”, y “hay muchos intereses, hay muchas maneras de vivir todo esto, y el investigador se tiene que amoldar y saber interpretar a cada uno de los jugadores que están siendo parte de eso. Si al fin y al cabo el éxito de la investigación es lograr una ventaja económica, social y ambiental, es porque involucraste a los otros actores para que te ayudaran a llegar a la meta que te habías propuesto”.

“Ese es el secreto: esto no es la idea de 2 o 3, es la ide de muchos que se va formando y moldeando en el tiempo, te vas golpeando contra la adversidad y te vas formando esa resistencia y la proactividad para inventar algo nuevo. Nos hemo ido reinventando en estos 20 años” de trabajo.

“EL ÉXITO ES MUY FUGAZ”.

Consulado cómo se maneja el éxito, el investigador dijo que es un fenómeno “muy fugaz”.

Pero si consideramos que estamos ante un éxito, “es que esto prendió en muchos productores y en generaciones nuevas como estamos viendo, y que los productores y los jóvenes vean que hay una oportunidad de desarrollo personal, eso sí te pone contento. Eso nos está diciendo algo: son investigadores jóvenes, hijos de productores, integrantes de la cadena textil del Uruguay que ven esto como un buen negocio y una oportunidad, y dicen ‘acá hay futuro’”.

AUDIOS: Fabio Montossi; Fernando Notejane (productor Crilu) y Álvaro Fross (presidente Merino).

Fabio Montossi.
Productor Fernando Notejane.
Álvaro Fross.

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