Los valores no sufrieron mayores modificaciones y las ventas fueron totales gracias a que compradores y vendedores coordinan previamente.
A pesar de estar en plena temporada turística el mercado de quesos no ha sentido el efecto y la última feria de Ecilda Paullier mantuvo la calma. “Por ahora no ha habido movimiento en el este que era lo que se esperaba”, dijo Eduardo Mesa en su comentario semanal.
Sobre Montevideo señaló que “no ha reflejado la llegada de quienes estaban haciendo turismo” y regresaron a sus residencias habituales. Ahora “esperamos a que se normalicen las aguas y la gente”, sintetizó.
Los valores no sufrieron mayores modificaciones y las ventas fueron totales gracias a que compradores y vendedores coordinan previamente.
LOS VALORES.
Queso Colonia de primera calidad entre los $ 160 y $ 180.
Queso Colonia de marca reconocida y estacionados, entre $ 190 y $ 230.
Queso Colonia de segunda calidad entre $ 150 a $ 160.
Quesos con fermento, marcas reconocidas con 50 y 60 días, entre $ 170 y $ 220.
Queso fermento nuevo, entre $ 150 y $ 160.
Queso con destino fundición entre $ 90 y $ 110.
Dambo y Quartirolo, entre $ 150 y $ 160.
Queso Sardo de $ 160 a $ 170.
Quesos para rallar de $ 150 a $ 160.
Magros con y sin sal de $ 160 a $ 170.
Huevos de campo, $ 45 a $ 50 la docena.
Mantecas caseras, de $ 140 a $ 160 el kilo, con poca oferta.
Muzzarella común de $ 150 a $ 160.
Muzzarella de marca impuesta en el mercado entre $ 180 y $ 200.
Roquefort nacional $ 350.
Quesitos Colonia de a kilo entre $ 160 y $ 185.
Quesitos Colonia con gusto incorporado de $ 180 a $ 190.
El sector lácteo mundial tuvo un primer impacto inmediato al desatarse la pandemia y luego se acomodó al principio, sin mayores impactos sobre precios, oferta y demanda. En 2022 continúan las consecuencias de la pandemia.
1. Precio internacional de los lácteos creció 23% en 2021: desbalance entre oferta y demanda.
Demanda – promoción de los lácteos como fuente fundamental de proteínas y fortaleza del sistema inmunológico. Incremento de la demanda en Asia y otros mercados, particularmente en China.
Oferta – las principales regiones exportadoras tuvieron un crecimiento de la producción ajustado debido a: mayores costos de producción, eventos climáticas e incertidumbres sobre el futuro.
2. Dificultades a nivel de establecimientos.
Los costos de los insumos se incrementaron en 2021 y en algunos casos los incrementos de precios no han sido suficientes para cubrirlos. Los costos de alimentación crecieron 38% en 2021 y se espera que permanezcan en esos niveles en 2022. Otros factores: el incremento del precio del petróleo, de los fertilizantes, el clima “la Niña” también ejercen presión sobre los márgenes.
3. Se incrementa la importancia de la autosuficiencia y seguridad alimentaria.
Es probable que las dificultades de la cadena de suministros mundial continúen en 2022. Para quienes venden, tienen incertidumbre sobre los tiempos del transporte internacional. En una situación así, hay crecimiento de stocks e incremento de importaciones. Por eso a los países demandantes les preocupa el abastecimiento de productos que son base de la dieta de las personas.
4. Objetivos de la sostenibilidad lechera debe ajustarse al sistema de producción.
La producción láctea es responsable del 2,2% de la emisión de gases de efecto invernadero. Pero a su vez es fuente de alimento de miles de millones de personas. Por lo que la búsqueda de la solución para una producción sostenible pasa por considerar aspectos económicos, ambientales y sociales. Soluciones a medida de cada país, sistema de producción, quienes producen, de modo de poder avanzar en los aspectos medioambientales sin descuidar otros objetivos.
5. La pandemia seguirá teniendo impacto sobre el sector lácteo.
El sector lácteo mundial tuvo un primer impacto inmediato al desatarse la pandemia y luego se acomodó al principio, sin mayores impactos sobre precios, oferta y demanda. En 2022 continúan las consecuencias de la pandemia. Desafío la disponibilidad de mano de obra y la incorporación de tecnologías.
Fuente Inale. Esta información se basa en alcances realizados por IFCN (International Farm Comparison Network) para el sector lácteo mundial. Análisis en base a datos, información y experiencias vertidas a la Red por de más de 100 países socios.
Queserías paulistas diversifican la producción con ingredientes y técnicas de maduración poco comunes.
El Estado de São Paulo nunca ha sido reconocido por su tradición quesera. No es una cultura que se transmite de padres a hijos, como en Minas Gerais. Pero es precisamente esta característica peculiar la que está detrás de la notoriedad que han cobrado las queserías de São Paulo y que han conquistado adeptos dentro y fuera de Brasil. Como es un movimiento reciente, que no tiene más de diez años, los queseros de aquí tienen como característica común el atrevimiento y la creatividad.
Sin ataduras a recetas antiguas, constantemente inventan y proponen innovaciones que han impresionado incluso a la patria del queso.
Y es que, en la última edición del concurso Mondial du Fromage et des Produits Laitiers, realizado en Francia en septiembre de 2021, seis productores paulistas regresaron a casa con 15 medallas, entre ellas un Súper Oro, la más codiciado entre los galardones.
“Como no tenemos una legislación que cumplir ni un código cultural que nos frene, tenemos total libertad. Y estamos totalmente locos”, se ríe Heloísa Collins (foto), de Capril do Bosque, una quesería especializada en queso de cabra. Regresó de Francia con la medalla de plata por Dolce Bosco, queso de cabra azul inspirado en el dolce gorgonzola italiano —en el e-commerce de la marca, la unidad de 200 gramos cuesta R$ 49. (Foto interior y texto Folha de S.Paulo. Foto principal de Portal del Queso).
Se desarrolló un prototipo de evaluación genética para la producción de leche, grasa, proteína y lactosa, peso vivo, calificación de células somáticas, tiempo de la primera bajada de la leche y rendimiento, y tamaño de la camada al nacer, y un índice de selección para ovejas lecheras.
El crecimiento de la industria lechera ovina en Nueva Zelanda se proyecta que alcance dos millones de ovejas y tiene el potencial de ser una industria de mil millones de dólares en 10 años. El factor principal limitante para la industria lechera ovina es el número extremadamente bajo de ovinos adecuados para la producción lechera en el país. Así lo señala un artículo técnico de BM Editores recientemente publicado.
RESUMEN.
Se desarrolló un prototipo de evaluación genética para la producción de leche, grasa, proteína y lactosa, peso vivo, calificación de células somáticas, tiempo de la primera bajada de la leche y rendimiento, y tamaño de la camada al nacer, y un índice de selección para ovejas lecheras. De un rebaño de 123 ovejas cruzadas, se obtuvieron 479 controles lecheros mensuales durante la temporada 2015/16. Las curvas de lactancia se derivaron usando un modelo de regresión aleatorio con polinomiales ortogonales de tercer orden. Los valores genéticos para cada una de las características se estimaron de un modelo animal de características múltiples usando heredabilidades y correlaciones genéticas publicadas en la literatura, y las desviaciones estándar obtenidas usando datos del rebaño. Los valores genéticos se combinaron con valores económicos respectivos para calcular un índice de selección usado para clasificar carneros y ovejas de acuerdo a su potencial para generar ganancia económica de la empresa. Este modelo prototipo puede extenderse a otros productores de ovejas lecheras para crear esquemas de selección a nivel de la industria y comenzar con un programa de mejoramiento genético para la industria emergente de las ovejas lecheras de Nueva Zelanda.
ENTRANDO EN TEMA.
En Nueva Zelanda existe interés en construir sistemas de producción lechera alternativos involucrando ovinos. El crecimiento de la industria lechera ovina en Nueva Zelanda se proyecta que alcance dos millones de ovejas y tiene el potencial de ser una industria de mil millones de dólares en 10 años. El factor principal limitante para la industria lechera ovina es el número extremadamente bajo de ovinos adecuados para la producción lechera en el país.
La raza principal adecuada es la East Friesian (foto), y dentro de la raza no se ha realizado una selección estructurada para la producción lechera. Por ende, es esencial que el mérito genético de las ovejas lecheras en Nueva Zelanda se mejore y que el número se incremente.
La identificación y la selección de animales genéticamente superiores puede lograrse con un programa de mejoramiento a través de la implementación de un sistema de evaluación genética.
Actualmente, no hay programa de mejoramiento para las ovejas lecheras en Nueva Zelanda para asegurar que ese cambio genético ocurra en la dirección correcta con ovejas lecheras adaptadas a los sistemas de producción del futuro. Por lo tanto, el objetivo de este artículo es describir un prototipo de evaluación genética para ovejas lecheras en Nueva Zelanda.
Los programas reproductivos se diseñan para maximizar la tasa de ganancia genética para características económicamente importantes en especies pecuarias. Un programa efectivo tendrá un índice económico para identificar a los animales superiores. El índice económico requiere de un valor económico y el valor genético estimado para cada característica. En el año 2014, había diez sistemas de producción lechera ovina operando en Nueva Zelanda y la única evaluación genética había sido conducida en el rebaño de Blue River Dairy con cruzas de East Friesian, proporcionando un estimado temprano del mérito genético.
No fue hasta el 2014, que se tomaron mediciones para la producción de leche, por lo tanto no había políticas de desecho basadas en la producción de leche de las ovejas en Nueva Zelanda, por ende, los estimados de los parámetros genéticos son desconocidos. De ahí que, desarrollos posteriores para la industria lechera ovina requieren del cálculo de los valores reproductivos y económicos para usarlos en un índice económico para identificar animales genéticamente superiores e implementar un sistema de evaluación genética.
Por lo tanto, los objetivos de este artículo fueron 1) estimar los valores reproductivos para las características de importancia económica, 2) determinar los valores económicos para estas características, 3) producir un sistema prototipo de evaluación genética para las ovejas lecheras en Nueva Zelanda.
Las lluvias llegaron en un numero moderado rondando los 110 milímetros para la zona, de toda forma no alcanza para llenar las aguadas.
En cuanto al mercado sigue sin sobresaltos donde buena parte de lo que se vende ya viene con una venta previa que es telefónica, aparece algún comprador nuevo que no tiene mucha incidencia.
De todas formas, el negocio del queso en sí, no tuvo variaciones, esperando ver si la temporada turística tenga alguna vuelta positiva cosa que hasta el momento no sucedió,
De todas formas la oferta sigue siendo reducida comento Eduardo Mesa de Ecilda
LOS VALORES.
Queso Colonia de primera calidad entre los $ 160 y $ 180.
Queso Colonia de marca reconocida y estacionados, entre $ 190 y $ 230.
Queso Colonia de segunda calidad entre $ 150 a $ 160.
Quesos con fermento, marcas reconocidas con 50 y 60 días, entre $ 170 y $ 220.
Queso fermento nuevo, entre $ 150 y $ 160.
Queso con destino fundición entre $ 90 y $ 110.
Dambo y Quartirolo, entre $ 150 y $ 160.
Queso Sardo de $ 160 a $ 170.
Quesos para rallar de $ 150 a $ 160.
Magros con y sin sal de $ 160 a $ 170.
Huevos de campo, $ 45 a $ 50 la docena.
Mantecas caseras, de $ 140 a $ 160 el kilo, con poca oferta.
Muzzarella común de $ 150 a $ 160.
Muzzarella de marca impuesta en el mercado entre $ 180 y $ 200.
Roquefort nacional $ 350.
Quesitos Colonia de a kilo entre $ 160 y $ 185.
Quesitos Colonia con gusto incorporado de $ 180 a $ 190.