Más de 45.000 toneladas de carne bovina fueron exportadas en primeros dos meses del año. Los principales destinos fueron Chile y Rusia. El envío a Uruguay fue por 937.854 kilos.
Agencia IP | Asunción, Paraguay | Paraguay exportó más de 45.215 toneladas de carne de vacuno en los primeros dos meses del año, por un valor de US$ 234,7 millones, según datos revelados por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
El informe de Senacsa detalla además que, en cuanto menudencia vacuna se logró exportar en lo que va del año un total de 7.235.827,41 kilos por un valor aproximado de US$ 14.4 millones, y en lo que refiere que la faena lograda en febrero de este año asciende a 146.925 cabezas de ganado, siendo el total de kilogramos de 35.473.402.
CHILE Y RUSIA, LOS PRINCIPALES MERCADOS.
Finalmente, el reporte del servicio veterinario oficial reporta que entre enero y febrero de este año los principales mercados de exportación de carne vacuna fueron Chile y Rusia.
Chile con más de 17.603.339,66 kilos, Rusia con 9.889.444,40 kilos, República de China (Taiwán) con 5.455.840,33 kilos, Israel con 4.781.559,49 kilos, Brasil con 4.207.202,95 kilos y Uruguay con 937.854,69 kilos.
Estamos ante una “verdadera invasión territorial”, la cual es “inadmisible para los tiempos en que vivimos”.
La Sociedad Rural Argentina (SRA) se pronunció sobre la invasión de Rusia a Ucrania: “Abrazamos el retorno de la Paz en Ucrania”, expresó la institución.
“La Sociedad Rural Argentina manifiesta su preocupación y abraza a todos los habitantes de Ucrania y en particular, a los productores agropecuarios de ese país pregonando toda acción en favor del retorno inmediato de la paz social”, expresó.
La entidad que representa al agro argentino consideró que “la sociedad civil toda debe unirse para demostrar su total desacuerdo a la invasión de Rusia, repudiando en forma determinante todo tipo de ataques a instalaciones civiles y hogares de millones de hombres y mujeres indefensos”.
De forma categórica definió la actitud rusa como una “verdadera invasión territorial”, la cual es “inadmisible para los tiempos en que vivimos”.
“La historia nos dejó muy claro los nefastos resultados que estos hechos de violencia han generado en el pasado reciente”, añadió.
El problema de los perros afecta a los productores y también a las personas de las ciudades y centro poblados: “Se llegó a un grado en que se está perdiendo la libertad, y ni qué hablar los productores que se pasan las noches en vela tratando de cuidar las ovejas”.
Melo, Cerro Largo |La arquitecta Virginia Vaz, referente de Un Solo Uruguay, (USU) dijo que el movimiento recibe permanentemente denuncias de perros que atacan a los animales de producción y que a través de las redes sociales se expone esa situación como forma de denunciar un problema que hasta ahora no ha tenido solución.
“Esas denuncias que nosotros estamos pasando por WhatsApp y las publicamos en las redes sociales son las cosas que nos mandan los afectados” que pueden ser productores o gente en la calle.
“Hay muchísima gente que ya no denuncia porque sabe que no va a pasar nada, entonces lo que hacemos es poner en la atención de la gente una problemática que está sin solución desde hace muchísimos años y que este Gobierno no la está solucionando ni enfrentando porque esto no es un problema de las protectoras de animales”, comentó en declaraciones a radio La voz de Melo.
La arquitecta reflexionó que las ONGs y las protectoras de animales que se dedican a acoger perros de la calle, lo que implica también alimentarlos y darles un lugar para vivir, “hacen lo que pueden y es un trabajo formidable, pero no puede ser que la producción ovina dependa de la voluntad de personas que de su propio bolsillo alimenten y protejan a los perros, eso tiene que ser el Estado que debe tomar las medidas”.
Esas medidas pasan por sacar los perros de las calles, subrayó.
Contó que desde Rivera recibió audios señalando que las personas no pueden pasar por determinada calle porque hay cuatro perros que las atacan, “ya se llegó a un grado en que la gente está perdiendo su libertad, y ni qué hablar los productores agropecuarios que se pasan las noches en vela tratando de cuidar las ovejas. No puede ser”.
QUE ALGUIEN REACCIONE.
USU continuará poniendo el tema sobre la mesa “cada vez más para que alguien reaccione, pero hasta que el Gobierno no encare el tema como se debe encarar las buenas voluntades y buenas intenciones no sirven para nada. Es el Estado el que tiene que ayudar, no solamente las protectoras”, indicó, porque “la gente captura los perros y después no hay donde ponerlos”.
SIN RESPUESTAS. Vaz dijo que USU ya tuvo una entrevista con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Fernando Mattos, y que con al director anterior del Instituto Nacional de Bienestar Animal, Gastón Cossia, se le entregó un documento sobre el tema. “Hemos dicho todo lo que teníamos para decir y no hemos tenido ninguna repuesta”.
Nueva Zelanda no ha tenido acceso libre de aranceles al Reino Unido desde que Gran Bretaña se unió a la Comunidad Económica Europea en 1973.
La firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Nueva Zelanda y el Reino Unido representa un impulso significativo para los productores y exportadores de carne neozelandeses que lograron acceder libres de cuotas y aranceles a ese mercado.
Se espera que con el tiempo las colocaciones de carne de vacuno y ovino de Nueva Zelanda en Reino Unido se liberalice completamente con el tiempo, pero mientras eso no sucede se avanzará de forma parcial, anualmente, partiendo de 12.000 toneladas hasta que alcance las 60.000 toneladas métricas en un plazo de 15 años, luego de ese período estará libre de derechos y aranceles, informó la Asociación de la Industria de la Carne (MIA) de Nueva Zelanda.
El contingente de transición para la carne de ovino alcanzará las 50.000 toneladas métricas por año entre el quinto y el 15º año (además del acceso actual de Nueva Zelandia de más de 100.000 toneladas a través de su contingente de la OMC).
Ambos países también han acordado disposiciones que cubren las medidas sanitarias y los procedimientos aduaneros y la facilitación del comercio, que incluyen disposiciones que permiten el despacho más rápido de las mercancías dentro de las 48 horas posteriores a la llegada. Para los productos perecederos como la carne refrigerada, el TLC establece un plazo de liberación de seis horas.
Sirma Karapeeva, directora ejecutiva de MIA dijo que “Nueva Zelanda no ha tenido acceso libre de aranceles al Reino Unido desde que Gran Bretaña se unió a la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973, por lo que este acuerdo brindará un gran impulso para los agricultores y exportadores de carne ovina y vacuna”.
“Este TLC hace realidad nuestras ambiciones de un acuerdo de alta calidad con un mayor acceso a un mercado importante para la carne de Nueva Zelanda. También es una victoria para las exportaciones de carne refrigerada de Nueva Zelanda porque garantizará que el producto pueda llegar al cliente final rápidamente y en condiciones óptimas”, dijo.
FORTALECIMIENTO EN LOS VÍNCULOS DE NUEVA ZELANDA Y REINO UNIDO.
Agregó que el acuerdo alcanzado “proporciona una plataforma sólida para una cooperación más estrecha entre los sectores de carne roja” de los países involucrados, a la vez que se “fortalecerán los lazos” entre ambos. Cabe aclarar que la firma del TLC debe ser ratificado por ambos países y recién entonces entrará en vigor.
En la foto los mandatarios de Reino Unido y Nueva Zelanda, Boris Johson y Jacinda Ardern, respectivamente | Foto de The Guardian.
Con imágenes satelitales, un estudio de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires halló, para un mismo instante, diferencias térmicas de hasta 23 °C entre el norte y el sur porteño. Una de las causas es la distinta cantidad de vegetación en cada zona. Remarcan la necesidad de tener más plazas y parques.
Sebastián Tamashiro | SLT-Fauba* | Argentina | El asfalto quema durante las olas de calor en la ciudad y los parques y plazas pueden ser un refugio, ya que su vegetación atenúa las temperaturas elevadas. Un estudio de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (Fauba) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) registró, en un mismo momento durante el mes de febrero de 2020, temperaturas tan distintas como 19 °C en el norte de la ciudad y 42 °C en el sur, y señaló que la superficie vegetada es la responsable principal de esta gran amplitud. Además, indicó que gran parte de la ciudad tiene espacios vegetados escasos y pequeños, y que su distribución entre los distintos barrios se relaciona con factores socioeconómicos.
“Las ciudades suelen tener temperaturas más elevadas que sus entornos rurales. Este fenómeno se conoce como efecto ‘isla urbana de calor’ y se da por diferentes causas. Una es la falta de vegetación urbana, ya que, entre otros beneficios, las áreas verdes disminuyen la temperatura del aire. El problema es que en lugar de espacios vegetados se colocan grandes superficies impermeables, como concreto y asfalto, que retienen más calor y lo liberan a lo largo del día y la noche”, explicó Paula Galansino a partir de su tesis de grado para la Licenciatura en Ciencias Ambientales (LiCiA) de la Fauba.
“El efecto isla de calor ocurre en distintas ciudades argentinas, y en mi tesis quise observarlo dentro de la Ciudad de Buenos Aires. Por un lado, analicé si el fenómeno es igual de intenso en las diferentes zonas de la ciudad; por otro, cómo se distribuye la vegetación urbana. Además, estudié si existe una relación entre ambas propiedades, o sea, si la vegetación regula la temperatura dentro de la ciudad. Con estas ideas en mente revisé imágenes satelitales de todos los veranos entre el 2015 y el 2020”, contó Galansino, cuyo estudio dirigió María Semmartin, docente de la cátedra de Ecología de la Fauba.
Galansino seleccionó la imagen del mediodía del 3 de febrero del 2020 y encontró que la diferencia entre la temperatura mínima y la máxima dentro de CABA superó los 20 °C. “En ese momento, la temperatura superficial promedio de la ciudad —que tiene un vínculo estrecho con la temperatura del aire— fue casi de 36 grados. Lo curioso es que mientras en algunos lugares la temperatura era 19 grados, en otros era 42. A grandes rasgos, las temperaturas más bajas se registraron en el norte de la ciudad, y las más altas, en el sur”. ¿A qué se debió tal diferencia?
GRIS, GRIS Y VERDE PORTEÑO.
“La temperatura fue menor en las zonas de la ciudad con mayor área vegetada”, remarcó Paula, y agregó: “Lo medimos a través del índice de vegetación normalizado —también conocido como IVN—, que se calcula a partir de información satelital y que brinda indicios sobre qué tipo de cobertura puede tener una superficie determinada. Si el IVN es 0, eso indica un suelo desnudo o con cemento o con asfalto, mientras que valores cercanos a 1 sugieren que el suelo tiene vegetación. Mis resultados mostraron que a partir de una cierta proporción de área vegetada —para ser exacta, un IVN de 0,4—, si se aumenta esa superficie verde, la temperatura superficial disminuye”.
Como parte de su trabajo, Galansino determinó que la mayor parte de CABA tiene áreas vegetadas escasas y reducidas, que no logran aliviar las altas temperaturas. “Dividí la ciudad en cuatro unidades. Las 1 y 2 agrupan el centro y el sur, representan el 80% de la ciudad y mostraron valores de IVN menores a 0,2, tienen la menor superficie ocupada por vegetación, de un 12.5% y un 20.1% respectivamente, y el menor área promedio de parche vegetado, de 900 metros cuadrados. Las 3 y 4 incluyen espacios verdes extensos del norte de la ciudad como los bosques de Palermo y también los grandes parques y reservas del sur. Abarcan casi el 20% de CABA, tienen más del 45% de su superficie vegetada y valores de IVN mayores a 0,4”.
LA CIUDAD DESDE LAS NECESIDADES.
Paula Galansino afirmó que en muchas ciudades del mundo, el acceso a espacios verdes se vincula al nivel de ingresos, y que esta tendencia también se da en CABA. “Encontré que los barrios con mayor porcentaje de hogares con necesidades básicas insatisfechas, principalmente en el centro-sur de la ciudad, tienen la menor cantidad de superficie vegetada y sufren temperaturas más altas. Para obtener estos resultados consulté el índice de necesidades básicas insatisfechas del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), que da información sobre las características de los hogares, como su acceso a servicios básicos como agua, luz y cloacas, y sobre sus habitantes, como las actividades que desempeñan, entre otras cuestiones”.
Las olas de calor tienen consecuencias comunes sobre los habitantes de la ciudad, pero no afectan a todos por igual. “Las temperaturas elevadas pueden causar problemas de salud. Las personas aumentan el consumo energético para refrigerar o para ventilar sus hogares, y esto tiene dos aristas. Primero, que la sobredemanda de electricidad produce cortes de luz, y segundo, que los aparatos eléctricos o los valores de las facturas no son accesibles a todo el mundo”, sostuvo la licenciada.
“Por otro lado, aumenta la posibilidad de transmisión de enfermedades, ya que el calor favorece el desarrollo de los animales o los insectos que las transmiten. El mosquito que transmite el virus del dengue, el Aedes aegypti, es un ejemplo clarísimo. Se sabe que hay más dengue en el sur de la ciudad, donde las temperaturas son más altas”, advirtió.
ECOLOGÍA URBANA.
Para Galansino, los recursos que tiene la gestión son limitados y se deberían destinar hacia las zonas de la ciudad que están expuestas a mayores temperaturas y tienen menor acceso a parques y plazas. “Hay que pensar en el futuro y agregar vegetación que atenúe los picos de calor en esos lugares y al mismo tiempo se deben tomar medidas urgentes para mejorar las condiciones de las personas que allí viven, como, por ejemplo, asistencia para refrigerar sus hogares o reforzar la atención médica cuando hay olas de calor”.
“La cuestión de los espacios verdes es compleja. Hay que tener en cuenta que al colocar plazas en una zona también aumenta el precio de las viviendas y de los alquileres, y este cambio puede desplazar a los y las vecinas que viven allí”, reflexionó Paula. “A nivel global, las poblaciones son cada vez más urbanas. En nuestro país, más del 90% de las personas vivimos en ciudades. Hay mucho para pensar para que las ciudades garanticen una buena calidad de vida para todas las personas que vivimos en ella y no solo para algunas”.
Para cerrar, Semmartin, investigadora de la Fauba y ex directora de la LiCiA, se refirió a la investigación en ecología urbana en el contexto del cambio climático. “Estudiar la ciudad desde el punto de vista de la ecología requiere profundizar en temas como el clima, el suelo y el agua. Desde Fauba sabemos solucionar problemáticas de ámbitos rurales y podemos perfectamente hacer lo mismo en ambientes urbanos. Hoy en día, el cambio climático nos obliga a pensar y diseñar las mejores soluciones basadas en traer la vegetación y la naturaleza a los sistemas urbanos. El trabajo de Paula deja abiertas un montón de preguntas y de líneas para investigar”.
(*) Sobre la Tierra (SLT) divulga conocimiento e investigaciones de la universidad pública argentina. El autor del artículo, Sebastián Tamashiro es Lic. En Ciencias Ambientales y redactor de SLT. Foto de Montevideo | Ingar.
El aumento de febrero se debió a los incrementos de los lácteos, los cereales y la carne, además de los aceites vegetales.
En febrero el índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) fue de 140,7 puntos, es decir, 5,3 puntos (3,9%) más que en enero y 20,7 puntos (24,1%) por encima de su nivel respecto a febrero de 2021.
Los guarismos alcanzados representan un nuevo máximo histórico, que supera el máximo anterior de febrero de 2011 en 3,1 puntos.
FAO explicó que “el aumento de febrero se debió a los grandes incrementos de los subíndices de precios de los aceites vegetales y los productos lácteos. Los precios de los cereales y la carne también se incrementaron, mientras que el subíndice de precios del azúcar cayó por tercer mes consecutivo”.
CEREALES.
Subieron los precios de los principales cereales como los segundarios, por lo que el índice de precios tuvo un promedio de 144,8 puntos, 4,2 puntos (3,0%) más que en enero y 18,7 puntos (14,8%) más que hace un año.
TRIGO. Los precios mundiales del trigo se incrementaron un 2,1%, debido en gran medida a las nuevas incertidumbres sobre los suministros mundiales en el contexto de las perturbaciones en la región del mar Negro, que podrían dificultar las exportaciones de Ucrania y Rusia, dos de los principales países exportadores de ese grano.
MAÍZ. El maíz se incrementó 5,1% en términos intermensuales, impulsados por una combinación de preocupaciones continuadas sobre la situación de los cultivos en la Argentina y el Brasil, el aumento de los precios del trigo y la incertidumbre en relación con las exportaciones de maíz de Ucrania, uno de los principales exportadores.
SORGO Y CEBADA. Entre otros cereales secundarios, los precios de exportación tanto del sorgo como de la cebada se incrementaron desde el mes pasado también, aumentando un 5,9% y un 2,7%, respectivamente.
ARROZ. Los precios internacionales del arroz aumentaron 1,1% en febrero, sostenidos principalmente por la apreciación de las monedas de algunos exportadores con respecto al dólar estadounidense y la fuerte demanda de arroz aromático por parte de compradores asiáticos del Cercano Oriente.
LÁCTEOS.
El índice de los lácteos tuvo un promedio de 141,1 puntos, o sea 8,5 puntos (6,4%) más que en enero, lo que constituye el sexto mes consecutivo de aumento y sitúa al índice 28,0 puntos (24,8%) por encima del valor registrado en el mismo mes del año pasado.
En febrero, se incrementaron las cotizaciones internacionales de todos los productos lácteos representados en el índice, impulsadas por la creciente escasez en los mercados mundiales debido a unos suministros de leche menores de lo previsto en Europa occidental y Oceanía.
Aparte de los limitados suministros mundiales, la persistente demanda de importaciones, especialmente de Asia septentrional y Oriente Medio, dio lugar a pronunciados aumentos de los precios de la leche entera en polvo y el queso.
Los precios internacionales de la leche desnatada en polvo también se incrementaron significativamente, a causa del descenso del volumen de entregas de leche para las fábricas de leche en polvo en Europa occidental, mientras que los precios de la mantequilla recibieron un espaldarazo como resultado de la elevada demanda de suministros al contado.
CARNE.
El índice de precios de la carne promedió en 112,8 puntos, 1,2 puntos (un 1,1%) más que el mes anterior y 15,0 puntos (un 15,3%) por encima de su nivel de hace un año.
CARNE DE VACUNO. En febrero, las cotizaciones internacionales de la carne de vacuno alcanzaron un nuevo récord, impulsadas por una fuerte demanda mundial de importaciones en el contexto de suministros escasos de ganado listo para el sacrificio en el Brasil y una elevada demanda de reconstitución de la cabaña ganadera en Australia.
CERDO. En la carne de cerdo los precios también aumentaron, a consecuencia del incremento de la demanda interna y los reducidos suministros de carne porcina en la Unión Europea y los Estados Unidos de América.
OVINOS. Las cotizaciones de la carne de ovino se debilitaron por cuarto mes consecutivo debido a los elevados suministros exportables en Oceanía.
AVES. Entretanto, los precios de la carne de aves de corral cayeron ligeramente debido a la reducción de las importaciones de China tras el fin de la Fiesta de la Primavera y a la disminución de la demanda interna en el Brasil.
ACEITES.
En los aceites vegetales, el precio se situó en un promedio de 201,7 puntos en febrero, lo cual representa un aumento de 15,8 puntos (un 8,5%) respecto del mes anterior y marca un nuevo récord. El fortalecimiento continuado de los precios se derivó principalmente del aumento de los precios de los aceites de palma, de soja y de girasol.
GIRASOL Y SOJA. Los valores mundiales del aceite de soja siguieron aumentando debido al deterioro de las perspectivas de producción de soja en América del Sur.
Los precios internacionales del aceite de girasol también se incrementaron notablemente, impulsados por la inquietud ante las perturbaciones en la región del mar Negro, las cuales podrían ocasionar una reducción de las exportaciones. El aumento de los precios del crudo también empujó al alza el conjunto de aceites vegetales.
AZÚCAR. El índice de precios del azúcar de la FAO cayó a 110,6 puntos promedio en febrero, esto es 2,1 puntos (un 1,9%) menos que en enero, lo que constituye el tercer descenso mensual consecutivo y el nivel más bajo desde el pasado mes de julio.