Gremiales advierten sobre el valor del dólar: “No estamos bien”.

Gremiales advierten sobre el valor del dólar: “No estamos bien”.

El presidente de la Agropecuaria de Salto explicó cómo se gestó el comunicado conjunto y dijo que es un tema que ya ha sido planteado el ministro de Economía.

Montevideo | Todo El Campo | Varias gremiales rurales del litoral del país se pronunciaron a través de un comunicado sobre la situación del sector por el valor del dólar.

“¿Hasta cuándo?”, se tituló el texto firmado por la Asociación Agropecuaria de Salto, la Asociación Rural Exposición Feria de Paysandú, la Liga del Trabajo de Guichón, la Sociedad Rural de Río Negro y la Asociación Rural de Soriano.

“No estamos bien”, agregan las instituciones firmantes, porque si el dólar se deprecia 20% y los costos en pesos uruguayos suben entre 5% y 8%, los números no dan”.

Luis Manfredi, presidente de la Agropecuaria de Salto dijo al programa Diario Rural (CX4 Rural), se refirió al comunicado que “nació en Paysandú y sin mucha burocracia, surgió espontáneamente el fin de semana”.

Los planteos sobre el tipo de cambio al gobierno y al propio ministro de Economía, Gabriel de Oddone, no son de ahora, vienen de antes, pero en estos últimos tiempos “se agudizó” la problemática, añadió.

Ese agravamiento “no es solo porque el tipo de cambio se agudizó, sino porque tuvimos un hermoso aumento de tarifas”, ironizó, “incluyendo el IRPF, el Fonasa”, entre otros. Por tanto “el tema va más allá del tipo de cambio”.

De lo que no hay dudas -continuó Manfredi- es que “se está afectando la actividad agroexportadora, y más a la parte agrícola”.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio, programa Diario Rural de radio Rural.  

Oddone anunció medidas para atender y mitigar el impacto del tipo de cambio.

Oddone anunció medidas para atender y mitigar el impacto del tipo de cambio.

El actual nivel de precio del dólar “afecta la actividad real y tiene consecuencias sobre inversión, el crecimiento y el empleo”, dijo el ministro de Economía.

Montevideo | Todo El Campo | El martes 27, al día siguiente de que el Banco Central del Uruguay (BCU) anunciara medidas para atender la caída del valor del dólar, el ministro de Economía, Gabriel Oddone, ofreció una conferencia de prensa en la presentó las acciones que está llevando adelante el Ministerio para atenuar el debilitamiento del dólar a causa de una suma efectos internos y globales, que nos hacer perder competitividad.

El conductor de la economía nacional manifestó su preocupación por el comportamiento del dólar, el cual impacta negativamente en la competitividad de las exportaciones y de actividades que compiten con importaciones.

Esa situación puede afectar negativamente en varias aristas de la actividad económica de Uruguay: en la inversión productiva, en el crecimiento y el empleo, y especialmente en sectores intensivos en mano de obra y expuestos a la competencia internacional.

Oddone fue enfático al señalar: “Esta situación afecta la actividad real y tiene consecuencias sobre inversión, el crecimiento y el empleo”.

LAS MEDIDAS QUE TOMARÁ EL GOBIERNO.

Como primera medida, se informó que el MEF está negociando compras a futuro de dólares para enfrentar sus obligaciones en moneda extranjera. Así como también, está coordinando acciones financieras con las empresas públicas para mejorar sus hojas de balance.

Otra medida, es la profundización del financiamiento del gobierno mediante instrumentos en pesos en el mercado doméstico. La intención es atenuar la necesidad de emisiones internacionales que liquidan en dólares.

Asimismo, Oddone adelantó que el Ministerio apresurará un conjunto de medidas enfocadas en mejorar la competitividad, algo en lo cual la cartera ya estaba trabajando para implementar a mediados de año y que se adelanta a febrero.

Convocatoria del MGAP para presentar anteproyectos de la cadena frutihortícola y apícola.

Convocatoria del MGAP para presentar anteproyectos de la cadena frutihortícola y apícola.

El objetivo es promover la integración e inserción competitiva de los productores granjeros en cadenas agroindustriales y comerciales locales y/o nacionales, o con proyección internacional.

Montevideo | Todo El Campo | La Dirección General de la Granja (Digegra) abrió una convocatoria para apoyar iniciativas de comercialización, industrialización y exportación de frutas, hortalizas y productos de la colmena, con el objetivo de fortalecer la actividad productiva y agregar valor en origen.

La convocatoria se enmarca en lo dispuesto por la ley Nº 17.503 y sus modificaciones, y fue presentada en la Junta Nacional de la Granja (Junagra) en su sesión del 22 de diciembre de 2025.

La iniciativa se instrumenta como un Plan de Iniciativa Ministerial, una herramienta prevista para situaciones excepcionales en las que la colocación de productos puede verse afectada por factores coyunturales de mercado o por eventos climáticos, o cuando se busca asegurar condiciones de sostenibilidad social previas a emprendimientos de mayor escala.

El objetivo es promover la integración e inserción competitiva de los productores granjeros en cadenas agroindustriales y comerciales locales y/o nacionales, o con proyección internacional.

Las propuestas deberán presentarse como anteproyectos de integración comercial, industrial y/o de exportación de frutas, hortalizas y productos de la colmena.

Cada iniciativa deberá ser presentada por una organización de productores, que actuará como patrocinante, en acuerdo con un agente industrial, comercial o exportador.

En todos los casos, se deberá incluir un listado inicial de productores hortifrutícolas o apicultores que proveerán la materia prima o los productos a comercializar.

PLAZO: HASTA DICIEMBRE DE 2026.

El plazo para presentar las propuestas estará abierto desde la publicación de la convocatoria y se extenderá hasta el 31 de diciembre de 2026.

Para el financiamiento de estas iniciativas, se dispondrá de $ 80 millones provenientes del Fondo de Fomento de la Granja.

BASES.

Bases de la convocatoria: Presentación de anteproyectos comerciales, industriales y/o exportación frutihortícola y productos de la colmena | MGAP

Argentina y la madera. Inicia la era tecnológica y de sistemas industrializados para avanzar en edificios en altura.

Argentina y la madera. Inicia la era tecnológica y de sistemas industrializados para avanzar en edificios en altura.

La construcción con madera puede cumplir un rol estratégico para acelerar la vivienda, reducir el déficit habitacional y dinamizar economías regionales. La velocidad de ejecución aparece como uno de los factores centrales.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Mientras en el mundo la construcción con madera deja de ser una alternativa para transformarse en un sistema competitivo frente al hormigón y el acero, en Argentina desde el sector empiezan a pensar en edificios de altura en madera. La combinación entre industrialización, menor impacto ambiental y velocidad de ejecución empuja a la madera a ocupar un lugar cada vez más visible dentro del mercado de la vivienda.

Mientras países como Estados Unidos, Canadá y Chile lideran la construcción de edificios residenciales y corporativos en madera, Argentina comienza a transitar ese mismo camino, impulsada por la necesidad de reducir el impacto ambiental y optimizar los costos financieros de las obras.

La experiencia internacional encuentra en Argentina un escenario favorable. El país cuenta con 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales y una de las tasas de crecimiento más altas del mundo en especies como pino y eucalipto, ampliamente utilizadas en construcción.

“Un pino en Canadá tarda alrededor de 80 años en crecer. En la Mesopotamia argentina ese mismo ciclo se cumple en unos 18 años, gracias a las condiciones de suelo y clima. Esa diferencia marca una ventaja enorme en términos de disponibilidad de materia prima renovable”, explicó Daniel Vier, presidente de la Cámara Argentina de la Madera (Cadamda) y secretario general de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (Faima).

Desde Faima sostienen que la construcción con madera puede cumplir un rol estratégico para acelerar la vivienda, reducir el déficit habitacional y dinamizar economías regionales. La velocidad de ejecución aparece como uno de los factores centrales.

MENOS TIEMPO – Una vivienda construida con sistemas tradicionales demanda entre ocho meses y un año de obra, mientras que con sistemas industrializados de madera los plazos se reducen a dos o tres meses, con mayor previsibilidad.

MÁS BARATO – En términos de costos, construir con madera en Argentina hoy se ubica en un rango de US$ 1.300 a US$ 2.500 por m2, según el sistema elegido, el nivel de industrialización y las prestaciones energéticas. Si bien los valores pueden equipararse a los de la construcción tradicional, el menor tiempo de obra reduce costos financieros y permite una ocupación o comercialización más temprana.

SISTEMAS CONSTRUCTIVOS EN MADERA.

A nivel técnico, en el país conviven cuatro sistemas constructivos principales. El más difundido es el entramado de madera, conocido como platform o balloon frame (entramado tipo plataforma o entramado tipo globo), que se basa en estructuras livianas con alta capacidad de aislación térmica y acústica. Este sistema permite reducir hasta un 60% los tiempos de ejecución y logra niveles de eficiencia energética muy superiores a los de la mampostería tradicional.

Otro sistema en expansión es el de paneles estructurales industrializados, que integran estructura, aislación y cerramiento en un solo elemento. Su uso reduce la cantidad de obra húmeda, mejora el control de calidad y acelera los plazos de montaje en obra.

También se utiliza el sistema de poste y viga, basado en estructuras de madera laminada encolada, que permite grandes luces, plantas libres y flexibilidad de diseño. Por último, el CLT o madera contralaminada forma parte del grupo conocido como mass timber (madera maciza estructural) y se asocia a proyectos de mayor escala y altura, gracias a su estabilidad estructural, su comportamiento frente al fuego y su alto nivel de prefabricación.

YA NO ES UN RECURSO DE VIVIENDAS RURALES.

El arquitecto y docente Diego García Pezzano, referente en construcción con madera, señaló que la evolución de la ingeniería aplicada al material amplió de forma significativa sus posibilidades. La madera dejó de ser un recurso asociado a viviendas rurales o de baja escala para transformarse en un sistema capaz de resolver edificios complejos, con altos estándares de confort y diseño contemporáneo.

Más allá de la velocidad y los costos, la eficiencia energética aparece como otro argumento clave. Roberto Luis Raimondi, asesor de Faima y especialista en eficiencia y transición energética, explicó que el desempeño térmico de la madera reduce de forma sostenida el consumo de energía durante la vida útil de la vivienda. Esa característica impacta directamente en los costos operativos y mejora la capacidad de los hogares para afrontar créditos o gastos de mantenimiento.

LOS DESAFÍOS.

El crecimiento del sector, sin embargo, todavía enfrenta desafíos. Entre ellos, la necesidad de actualizar normativas municipales, ampliar la capacitación profesional y superar barreras culturales vinculadas a la durabilidad y seguridad del material. “El mercado cambió de manera notable en los últimos años, pero todavía falta consolidar reglas claras y mayor conocimiento técnico”, planteó Vier.

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Extracto de artículo de Argentina Forestal de Patricia Escobar, periodista y editora periodística en Argentina Forestal, publicación especializada en información foresto-industrial y ambiental.

Europa debe apresurarse a recuperarse de su error en el Mercosur.

Europa debe apresurarse a recuperarse de su error en el Mercosur.

Europa tendrá que hacer todo lo posible para demostrar tanto a sus socios del Mercosur como al resto del mundo que este retraso impuesto por el Parlamento Europeo no equivale a un desenganche.

Dora Meredith y John Clarke* | Bruselas, Bélgica | Todo El Campo | La Unión Europea (UE) rara vez recibe segundas oportunidades en geopolítica. Sin embargo, la semana pasada, el Parlamento Europeo decidió desechar uno. Al votar para remitir el tan esperado acuerdo comercial con el bloque Mercosur al Tribunal de Justicia de la UE para un dictamen legal -un proceso que podría durar dos años-, los legisladores asestaron un duro golpe a la credibilidad de Europa en un momento en que la rapidez y la fiabilidad importan más que nunca.

Tras más de dos décadas de negociaciones, este acuerdo pretendía señalar que Europa aún podía actuar con decisión en un mundo de creciente competencia geopolítica. Como argumentó este mes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue la prueba definitiva de la relevancia continua de Europa en el escenario mundial. Ajeno a esto, la decisión del Parlamento refuerza la percepción de que el bloque no puede cumplir con ello, incluso cuando finalmente se alcanza un acuerdo.

Es, por cualquier medida razonable, un autogol estratégico.

Las consecuencias de esto van mucho más allá del comercio. Los gobiernos del Mercosur pasaron años negociando este acuerdo de libre comercio (ALC) de buena fe, navegando la vacilación de Europa, las demandas cambiantes y las señales políticas inconsistentes. Comprensiblemente, ahora están interpretando la remisión al tribunal como un movimiento político. Para los socios que ya están apostando en un panorama global cada vez más disputado, esto refuerza las dudas sobre si se puede confiar en Europa.

Mientras tanto, para Europa, el verdadero daño radica en una verdad más profunda que con demasiada frecuencia oculta: que su verdadero poder proviene de la capacidad de hacer tales acuerdos y luego implementarlos de forma seria, coherente y a gran escala.

El acuerdo UE-Mercosur no es solo otro acuerdo comercial. Se diseñó como un marco para una asociación económica, política y estratégica a largo plazo con una región donde la influencia de Europa ha ido erosionándose de forma constante. Ofrece un acceso integral al mercado en bienes y servicios, normas de inversión más claras, acceso a materiales críticos, diálogo político estructurado y un enfoque basado en la cooperación para gestionar disputas.

En conjunto, pretende anclar a Europa en Sudamérica en un momento en que otros, especialmente China, han avanzado más rápido y con menos restricciones. Y aunque ese nivel de ambición no ha desaparecido con la votación del Parlamento, se ha puesto en serio riesgo.

A lo largo de los años, gran parte de las críticas en torno al acuerdo Mercosur se han centrado en la sostenibilidad. De hecho, si finalmente se aprueba, esta será la prueba de fuego para determinar si la UE puede traducir sus valores en influencia. Y con ese fin, el acuerdo hace que un amplio conjunto de compromisos previamente voluntarios sea legalmente vinculante, incluyendo la implementación de los objetivos climáticos de París y el cumplimiento de convenios internacionales sobre derechos laborales, derechos humanos, biodiversidad y protección ambiental. Sin embargo, lo hace mediante la aplicación basada en el diálogo en lugar de la retirada automática ante el incumplimiento – un enfoque que refleja las realidades políticas tanto en Bruselas como en los países del Mercosur.

Esto ha decepcionado a quienes piden una regulación más estricta, pero pone de manifiesto una verdad incómoda: la influencia de Europa sobre los resultados de sostenibilidad no proviene de fingir que puede coaccionar a los socios para que cumplan, sino de un compromiso y cooperación sostenidos. Esa era una línea roja para los gobiernos del Mercosur, y sin ella no habría ningún acuerdo.

El novedoso “mecanismo de reequilibrio” del acuerdo se inscribe en esta lógica, ya que permite a los países del Mercosur suspender concesiones si futuras regulaciones imprevistas de la UE anulan efectivamente el acceso prometido al mercado. Los críticos temen que esta disposición pueda utilizarse para desafiar futuras medidas de sostenibilidad de la UE, pero los países del Mercosur la ven como una salvaguarda frente a una posible acción unilateral de la UE, como ejemplifica el Reglamento sobre la Deforestación. Además, en la práctica, estos mecanismos rara vez se utilizan. Además, su inclusión fue el precio de asegurar un protocolo adicional de sostenibilidad.

Lo más importante es que nada de esto se resolverá por retraso legal. Al contrario, el aplazamiento debilita la capacidad de Europa para influir en los resultados sobre el terreno. Investigaciones de los principales institutos climáticos de Brasil muestran que la ambiciosa implicación internacional fortalece las coaliciones nacionales proambientales al aumentar la transparencia, los recursos y el poder político. La ausencia, en cambio, crea espacio para actores con estándares mucho más bajos.

La misma lógica se aplica a la dimensión económica del acuerdo. La Comisión destaca acertadamente las cifras principales: miles de millones de euros en ahorros arancelarios, ampliación del acceso al mercado, acceso seguro a minerales críticos y crecimiento del comercio. Según un estudio reciente del Centro Europeo de Economía Política Internacional, cada mes de retraso representa 3.000 millones de euros en exportaciones perdidas.

Pero estas cifras importan menos que lo que hay debajo: Europa obtendrá todo esto mientras ofrece concesiones limitadas en sectores agrícolas sensibles; y los países del Mercosur tendrán acceso al mayor mercado único del mundo — pero solo si pueden cumplir con exigentes estándares regulatorios y medioambientales que podrían poner en riesgo la capacidad interna.

De nuevo, el verdadero poder reside en la implementación del acuerdo. Si se gestionan bien, tales presiones pueden impulsar la inversión, modernizar los estándares y reducir la dependencia de las exportaciones de materias primas, como han argumentado los think tanks latinoamericanos. Esta transición es precisamente lo que el paquete de inversión Global Gateway de la UE, de 1.800 millones de euros, fue diseñado para apoyar. Y retrasar el acuerdo también retrasa eso.

La decisión del Parlamento no es solo un revés procesal: perjudica la mayor fortaleza de Europa en un momento en que la vacilación tiene un coste real. También crea un dilema institucional inmediato para la Comisión. A pesar de la suspensión judicial, la Comisión es legalmente libre de aplicar el acuerdo de forma provisional, pero esta es una decisión difícil: aplicarlo y entrar en una tormenta de críticas por evitar controles democráticos que se volverán contraproducentes el día que el Parlamento finalmente vote el acuerdo; o aceptar un retraso de dos años y posponer los beneficios económicos del acuerdo, posiblemente indefinidamente, — los países del Mercosur no van a resistir para siempre.

Si quiere recuperarse, en los próximos meses Europa tendrá que hacer todo lo posible para demostrar tanto a sus socios del Mercosur como al resto del mundo que este retraso no equivale a un desenganche. Esto significa un diálogo político sostenido, compromisos creíbles en materia de inversión y cooperación —incluida la implementación de la Global Gateway— así como un plan claro para la implementación del acuerdo en el momento en que concluya este proceso legal.

Dos años es una eternidad en el clima geopolítico actual. Si Europa permite que este momento pase sin corregir el rumbo, los demás no esperarán. El acuerdo puede ser imperfecto, pero la irrelevancia es un destino mucho peor. Europa debe ser mucho más valiente a la hora de comunicar esa realidad — al mundo y, quizás con mayor urgencia, a su propio público.

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(*) LOS AUTORES. Artículo de opinión y análisis de Dora Meredith y John Clarke.

Dora Meredith es la directora de ODI Europa. John Clarke es un antiguo negociador comercial senior de la Comisión Europea y ex jefe de la Delegación de la UE ante la OMC y la ONU. Es investigador en la Universidad de Maastricht y en la Royal Asiatic Society, y asesor comercial para asuntos públicos de Fipra.

El artículo original fue publicado en Politico, medio de comunicación europeo con sede en Bruselas (Bélgica).

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