Rosario, Argentina | Todo El Campo | Basándonos en las series estadísticas que publica trimestralmente el Banco Central de la República Argentina (BCRA), desagregadas por actividad, volvemos a analizar la situación de las empresas ganaderas en relación con los pasivos contraídos con entidades financieras.
En primer lugar, observamos un crecimiento en los saldos adeudados al 30 de junio, en comparación con los datos registrados en diciembre pasado. Según la estadística publicada al cierre del segundo trimestre de este año, los préstamos bancarios otorgados a empresas del sector -específicamente aquellas dedicadas a la cría de ganado bovino, excepto cabañas- muestran, en lo que va del año, un incremento del 23% anual medido en dólares, alcanzando un pasivo equivalente a US$ 1.048 millones. Los saldos de operaciones en pesos aumentaron un 11% en los primeros seis meses, mientras que los saldos en moneda extranjera se incrementaron un 67% anual.
Al comparar con las cifras de junio de 2024, los saldos actuales prácticamente duplican los registros de hace 12 meses, que se ubicaban en US$ 564 millones. El mayor incremento se observa en las operaciones en moneda extranjera, donde el pasivo creció de US$ 126 millones a US$ 307 millones, lo que representa un aumento interanual del 144%.
En este sentido, la proporción de préstamos nominados en moneda extranjera continúa en aumento. Actualmente, el 29% de los saldos adeudados corresponde a este tipo de operaciones, frente al 22% registrado un año atrás. Se trata de una tendencia ascendente que se viene consolidando desde principios del año pasado, luego de dos años -2022 y 2023- en los que la participación de este tipo de financiamiento fue significativamente menor.
Claramente, la estabilidad cambiaria y, en consecuencia, la baja de las tasas en dólares registrada durante este período -al pasar de un costo financiero que oscilaba entre el 10% y el 15% anual en dólares a tasas de un solo dígito- incentivaron la toma de este tipo de préstamos.
No obstante, los préstamos nominados en moneda local siguen siendo los más habituales en el sector ganadero, representando cerca del 80% del total financiado mediante estos instrumentos. En este caso, los datos al 30 de junio de este año muestran saldos adeudados por US$ 741 millones, frente a los US$ 438 millones registrados en junio de 2024, lo que implica un aumento interanual del 69%.
Sin embargo, el dato más relevante no es tanto el crecimiento en el nivel de endeudamiento -un indicador que, dependiendo de las condiciones en que se contraiga, puede resultar saludable para el desenvolvimiento de las empresas-, sino el costo de ese financiamiento.
Según la estadística publicada por el BCRA hasta el segundo trimestre del año, la tasa promedio a la que accedía al crédito el sector ganadero rondaba el 47% anual para préstamos en pesos, es decir, unos 10 puntos porcentuales por encima de la tasa registrada un año atrás.
A su vez, durante el último mes, impulsada por el desarme de las conocidas Lefis (letras de financiamiento utilizadas por el Tesoro nacional), la tendencia alcista en las tasas de interés se aceleró, derivando en un incremento general del costo financiero para las empresas. Esta suba no solo impacta en la toma de nuevos préstamos, sino que afecta fundamentalmente al resto de los instrumentos habituales con los que operan diariamente las pymes, como tarjetas de crédito, descuento de cheques, adelantos en cuenta corriente, entre otros. No afecta solamente a la inversión, sino que encarece de manera directa el costo de financiamiento necesario para sostener la operatoria diaria de las empresas relacionadas con el sector.
Los arqueólogos de Galilea están desenterrando evidencia del pueblo donde, según el Evangelio de Juan, Jesús convirtió el agua en vino, una historia que continúa inspirando a los que tienen fe como a los amantes del vino.
Montevideo | Todo El Campo | Si alguna vez ha abierto una botella que parecía, milagrosamente, mejor de lo que pagó por ella, apreciará por qué la historia de Jesús convirtiendo el agua en vino ha perdurado, más allá de la fe. Según el Evangelio de Juan, su primera “señal” pública tuvo lugar en una fiesta de bodas en un pueblo galileo llamado Caná. El problema es que nadie está muy seguro de dónde estaba realmente Caná.
La Autoridad de Antigüedades de Israel recientemente publicó una monografía de la arqueóloga Yardenna Alexandre. Después de años de excavar en un montículo llamado Karm er-Ras en las afueras de la actual Kafr Kanna, argumenta que la aldea allí era de hecho Caná de Galilea. El caso no se basa en un descubrimiento dramático, sino en la lenta acumulación de evidencia: casas romanas primitivas, un baño ritual o mikve, fragmentos de vasijas de piedra para beber y signos de una industria de cerámica que producía el tipo de jarras cotidianas que esperarías en un asentamiento judío pobre de la época.
Una excavación de 2019 incluso descubrió un vertedero de desechos de producción de cerámica y lo que parece ser parte de un horno. Esto insinúa que Karm er-Ras pudo haber suministrado la vajilla para todo el vecindario, bastante menos romántico que el vino milagroso, pero una arqueología sólida de todos modos.
No todo el mundo está convencido de eso. Durante varias décadas, los arqueólogos estadounidenses han estado excavando en Khirbet Qana, una ruina al noroeste de Nazaret. Sus trincheras han revelado una aldea judía considerable habitada en el período adecuado, con baños rituales, monedas e incluso un salón similar a una sinagoga.
Lo más sorprendente es que descubrieron un conjunto de cuevas que más tarde los cristianos convirtieron en un santuario. Dentro había un banco-altar hecho con la tapa de un sarcófago, cruces talladas, grafitis que decían “Señor Jesús” en griego y, tentadoramente, un estante construido para contener seis fuertes jarras de piedra. C. Thomas McCollough, quien dirigió las excavaciones, ha argumentado que los peregrinos bizantinos identificaron esto como Caná y vinieron a venerar el lugar donde el agua supuestamente se convirtió en vino.
Para los amantes del vino, esas tinajas de piedra son clave. Fueron tallados en tiza, no en arcilla, porque la ley judía asociaba la piedra con la pureza. Con una capacidad de entre 80 y 120 litros cada uno, eran el tipo de contenedores serios que esperarías encontrar en un entorno comunitario. El Evangelio de Juan menciona que seis de ellos estaban listos cuando la boda se agotó. Incluso si quitas el milagro, te quedas con una imagen vívida de los hogares galileos con su gres alineado como botellas de bodega.
DE DÓNDE VINIERON LOS FRASCOS
Los frascos en sí no se hicieron en Caná en absoluto. Excavaciones recientes en Einot Amitai, una cantera de tiza en las afueras de la moderna Nof HaGalil, revelaron el mismo taller que los produjo. El informe de Yitzhak Adler y Danny Mizzi en Israel Exploration Journal describe cómo los cananeos tallaron bloques de tiza y los convirtieron en tazas, cuencos y enormes jarras de agua. El sitio estuvo activo en el siglo I, precisamente cuando se desarrolla la historia de Caná.
Este contexto industrial ayuda a explicar por qué aparecen fragmentos de vasijas de tiza en ambas regiones. Eran parte de la vida doméstica judía cotidiana, una expresión material de pureza tanto como de practicidad.
¿KAFR KANNA O KHRBET QANA?
Entonces, ¿dónde nos deja esto? El recién publicado IAA Reports 75: Caná de Galilea planta una bandera confiada en Karm er-Ras, alineando las capas de excavación con el pueblo Caná del Evangelio. McCollough y sus colegas continúan defendiendo Khirbet Qana, señalando su ocupación romana temprana y, lo que es más importante, la continuidad de la memoria cristiana encarnada en el santuario de la cueva.
Como suele ocurrir en arqueología, la elección es sobre qué conjunto de pruebas se encuentra más persuasivo. Kafr Kanna tiene la ventaja de la tradición moderna: ha habido una «Iglesia de bodas» allí durante siglos, y ahora un denso informe de la IAA para respaldarla. Khirbet Qana ofrece un espectacular complejo de cuevas y una topografía que se adapta a los itinerarios antiguos con bastante claridad.
VINO, PUREZA Y UN TOQUE DE LIGEREZA.
Para aquellos que no pasan los fines de semana con una Biblia en la mano, lo que importa es esto: la historia trata sobre una boda en un pueblo que se queda sin vino, un problema vergonzoso en una cultura donde la hospitalidad era primordial. Se dice que Jesús instruyó a los sirvientes para que llenaran seis tinajas de piedra con agua, que rápidamente se convirtió en buen vino.
Incluso si los arqueólogos nunca pueden probar ese momento, nos están mostrando la textura de la vida galileana. Aldeas donde se tallaban tinajas de tiza para la pureza ritual, donde se cocían vasijas de barro para almacenarlas y donde las fiestas unían a comunidades enteras. El milagro pertenece a la fe, pero las vasijas, los baños y la cerámica pertenecen a la historia, y nos dicen que este era un mundo donde el vino era fundamental tanto para la celebración como para el simbolismo.
Para los amantes del vino, quizás la conclusión más satisfactoria es que dos milenios después, todavía estamos debatiendo sobre Jesús y el vino al mismo tiempo. Si el agua alguna vez se volvió añejada a pedido es una cuestión de fe, pero el hecho de que el suelo galileo todavía produzca las tinajas, canteras y bodegas de su gente es un milagro suficiente para la arqueología.
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Artículo de Por James Bayley con adaptaciones para Todo El Campo. Originalmente fue publicado el 22 de agosto en El negocio de las bebidas, publicación inglesa dedicada a las noticias de la industria del vino, licores y cerveza, además del análisis comercial.
ARU: “Las movilizaciones sindicales “han afectado negativamente a las empresas, los trabajadores y, en consecuencia, a la economía del Uruguay”
Montevideo | Todo El Campo | La Asociación Rural del Uruguay (ARU) expresó su apoyo a la industria de la pesca y la leche.
A través de un comunicado, una de las instituciones rurales de mayor peso del país manifestó su “apoyo a los empresarios de las industrias pesquera y lechera en el marco de las medidas de paro promovidas por los sindicatos correspondientes”.
Las movilizaciones sindicales “han afectado negativamente a las empresas, los trabajadores y, en consecuencia, a la economía del Uruguay”, enfatiza ARU.
También solicita al gobierno de Yamandú Orsi que defienda el derecho a trabajar: “Al mismo tiempo, esperamos que el gobierno tome los recaudos correspondientes en defensa del derecho al trabajo en dichas industrias, ya que sus gestiones en favor del retorno a la actividad son de gran valor”.
Concluyen refiriendo a la necesidad de resolver el conflicto lácteo y un próspero retorno de la pesca: “Reafirmamos la necesidad de una pronta resolución del conflicto en el sector lácteo y auguramos un próspero retorno a la actividad en la pesca de modo que se pueda garantizar la producción, la inversión, el empleo y el desarrollo nacional.
Si la planta de Rivera da ganancia, como dicen desde AOEC, “¿para qué se cierra?, ¿para ganarse un problema con el intendente, con el diputado, con el sindicato?”
Montevideo | Todo El Campo | Justino Zavala, gremialista y productor de Canelones dijo que la decisión de cerrar la planta de Conaprole en Rivera ya está tomada y que no es del Directorio sino de los productores por unanimidad; agregó que por las medidas sindicales se debió tirar parte de la producción y reclamó un debate serio por parte del sindicato.
Entrevistado en el programa Diario Rural (CX4 Rural) y después de escuchar a Luis Goichea de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC) dijo que enoja mucho a los productores escuchar que del sindicato niegan que se haya tirado el producto: “Calienta mucho a los productores cuando dicen que es mentira que se tiró leche”, y añadió que “lamentablemente se ha tirado leche” y también hubo productores que no llegaron a ese extremo porque hicieron esfuerzos de todo tipo como “atrasar los ordeñes o juntar leche en tarros”.
Con sus dichos, Goichea quiere que nosotros demos el nombre de los productores para buscar sancionarlos o presionarles con inspecciones de los ministerios de Trabajo o Ambiente” y por eso “nosotros no vamos a decir” quienes fueron.
Puntualizó que ningún productor tira leche “a no ser que se desborden los tanques, o sea que desde el punto de vista ambiental el daño es muy mínimo. No es que se vayan miles de litros, pero es obvio que sí hay leche que se tira”, pero “no todos los tanques desbordados han salido” a la opinión pública, “hay unos cuantos más”.
La realidad es que “a nadie le gusta tirar leche, no es una decisión que se tome cómodamente” y “se espera hasta el último minuto posible” en el límite de crear algún problema (sanitario) con las vacas” y si hay que decidir entre la vaca o tirar un poco de leche, se opta por esta última. “Indigna que se diga que es mentira, porque él (Goichea) sabe que es cierto lo que estamos diciendo”.
Otro punto que “saben que es mentira” es que lo que dicen sobre el trabajo a reglamento, en el sentido de que “cuando trabajan a reglamento lo hacen a media o cuarta máquina” demorando el proceso, “reciben un camión y se van, después vuelven, con 50 camiones esperando”.
Por las condiciones de la planta de Rivera, el conflicto “no tiene lógica”, definió Zavala. “Es una planta que recibe 15.000 litros por día contra 5 millones de Conaprole; tiene 20 funcionarios contra 2.000 que trabajan en la cooperativa. No tiene lógica salvo la de decir ‘acá en Conaprole ganamos nosotros’”.
Sobre la afirmación de Goichea de que la planta de Rivera no da pérdida, Zavala se preguntó cuál sería entonces el motivo del cierre: “¿Si da ganancia para qué se cierra? ¿Para ganarse un problema con el intendente, con el diputado, con el sindicato?”
“Tenemos que ser mínimamente serios. Conaprole cierra la planta porque la tiene que cerrar debido a las pérdidas que le genera, y a que no tiene futuro, solo hace leche pasteurizada en sachet, un producto que cayó 60% en ventas en Rivera y está cayendo a nivel país, hay un cambio cultural” por el cual “la gente no va todos los días al almacén a buscar la leche, cambió el hábito de consumo y cayó el consumo más allá de las campañas de promisión”.
La otra opción es “hacer una inversión muy importante en dólares que no se justifica”.
Por otra parte, Zavala aseguró que la decisión de cierre “está tomada y es de la asamblea por unanimidad, no del Directorio”, con lo cual el peso de la medida es mayor.
EL MTSS “BALCONEA EL CONFLICTO”.
Zavala fue crítico con el accionar del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS): “Lo vemos como balconeando el conflicto, no intervino con la fuerza con la que hay que hacerlo”.
Ahora “el gobierno tiene que valorar qué significa Conaprole para el país; qué significan los 1.500 productores, las 20.000 personas que día tras día dependen del accionar de la cooperativa, la principal empresa exportadora del país. Creemos que el gobierno la tiene clara”, reflexionó.
“El gobierno no es solo el MTSS y si el conflicto se profundiza, espero que no, el gobierno entero lo va a tener que resolver, no solo el Ministerio. La decisión de cerrar la planta está tomada y no podemos permitir que la empresa no pueda tomar resoluciones sobre su forma de trabajar”.
De todas formas “siempre estamos preparados” para posibles medidas extremas del sindicato, teniendo en cuenta el escenario actual con la planta que se mantendrá cerrada y la posición del sindicato.
Denunció que hay máquinas que no se pueden poner en funcionamiento por oposición del sindicato, y así “es muy difícil trabajar, eso no solo pasa en Conaprole, también pasó en Claldy, Calcar, Pili. Lo que pasa que Conaprole tiene otra espalda, que es la espalda de los productores, que somos los que pagamos el pato”.
En el minuto final, Zavala añadió que Conaprole paga 3.000 horas sindicales por mes, que es casi 3 veces más que Ancap.
El dirigente sindical subrayó que “la planta no da pérdidas, es rentable y en los últimos dos ejercicios tiene US$ 1 millones de ganancia”.
Montevideo | Todo El Campo | Conocida la decisión de cerrar de forma inmediata la planta 14 de Conaprole en Rivera, los trabajadores de la cooperativa decidieron realizar una asamblea en la mañana del jueves 21. Luis Goichea, de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC), dijo al programa Diario Rural (CX4 Rural) que la decisión de la cooperativa lo “sorprendió” a pesar de que el cierre ya estaba anunciado para el 31 de octubre, y aseguró que nunca se tiró leche por la actividad sindical.
El dirigente sindical subrayó que “la planta no da pérdidas, es rentable y en los últimos dos ejercicios tiene US$ 1 millones de ganancia” y esos “son números son públicos”.
El problema está en que, según “dice Conaprole, la tendencia de los últimos años va a la baja en el consumo y venta de leche fresca, y la planta que vende 20.000 litros tendrá una reducción a futuro y daría pérdidas. El monto de US$ 1,5 millones de pérdida surge” porque la cooperativa “dice que la ganancia estimada de la producción saliendo de Montevideo sería de ese total porque se ahorra costos” que se generan en Rivera. “La planta en sí es rentable”, enfatizó.
Por esas razones se están “planteando una serie de medidas” para que crezca el consumo de leche en el país y el norte, como recuperar la compra de leche fresca por parte de ANEP para las escuelas que desde la pandemia consumen leche en polvo.
Goichea también contradijo a la cooperativa al decir que “se pierden fuentes de trabajo porque son 28 puestos menos en Conaprole, desplazando trabajadores contratados en otras plantas”, además que el traslado (reubicación) es en una distancia de “400 o 500 km a las plantas más cercanas”, lo que genera cambios en las situaciones familiares y sociales, sumado hay que hay trabajadores del lado de Brasil.
Todo eso se da mientras Conaprole pide y recibe el beneficio de determinadas políticas que le da el Estado, entre ellas “un planteo que el gobierno realizó para las empresas exportadoras a efectos de alentar la exportación, que consiste en reducir costos que en el caso de Conaprole es de US$ 1 millón al año. Esos aportes eran del Estado”.
“NINGÚN PRODUCTOR TIRÓ LECHE POR UNA MEDIDA DE AOEC”.
En otro orden, Goichea dijo que “ningún productor tiró leche por una medida de AOEC, en ningún lado y en ningún momento. Eso lo desmentimos, porque hay un protocolo que no se puede tirar leche” con excepciones puntuales como el caso de que una inundación no permita llegar al tambo”.
Enfatizó que “no hay ninguna prueba de que se tire leche por un conflicto” y que las imágenes que circulan en redes sociales no se sabe quién las publicó, si son reales o de otro momento.
Para evitar la pérdida de leche el sindicato cumple con “guardias en todos los lugares de trabajo, tomamos precaución y no hay ni una sola denuncia” de que se tire la materia prima
POR EL MOMENTO SE PREVÉN MEDIDAS.
El entrevistado dijo que el ministro de Trabajo, Juan Castillo, pidió al sindicato no profundizar ningún tipo de medidas y se mantuviera el trabajo a reglamento mientras él intentaba recomponer el ámbito de negociación que se estaba llevando a cabo entre ambas partes.
“Por lo tanto no tenemos medidas previstas”; el 25 de agosto concurrirán a trabajar, pero la semana que viene el Consejo Directivo evaluará.