La inversión implica US$ 350.000 en una primera etapa y US$ 750.000 en los próximos años, dinero que surge de los propios colonos.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Colonización (INC) financiará unidades de producción familiar y asociativa que están trabajando en el marco del programa Procría, uno de los buques insignia del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El paso dado por Colonización fue definido y votado por unanimidad en el Directorio, y posibilitará que se integren productores que quieran mejorar la cría en sus predios, se informó.
El presidente del Instituto Plan Agropecuario, Santiago Scarlato, y el presidente del INC, Alejandro Henry, firmaron un convenio que facilitará nuevas incorporaciones al Procría. La firma del convenio tuvo lugar ayer en presencia del ministro de Ganadería, Alfredo Fratti.
La inversión implica US$ 350.000 en una primera etapa y US$ 750.000 en los próximos años. Esos montos que en total son US$ 1.100.000, “surgen de los propios colonos”, destacó Henry.
Estos fondos son parte de la recaudación por concepto de renta que realiza Colonización.
Scarlato realizó comentarios positivos para el acuerdo firmado ya que es un paso que permitirá expandir el programa Procría que ya en pleno desarrollo.
Asimismo, el presidente del Plan Agropecuario comentó que quienes se incorporen, en una primera instancia, lo harán a los grupos que ya están formados, y se priorizará a quienes se presenten en grupo.
La nueva convocatoria al Procría se extiende hasta el 15 de julio.
Decir que el Procría “empezó a caminar” no es una frase vacía. Significa que una parte importante de la ganadería uruguaya comienza a ordenarse, a discutirse, a mirarse con más claridad.
Ing. Agr. José Manuel Mesa Cacheiro | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | El programa Procría ya está en marcha y, más allá de la noticia formal, lo que realmente importa es lo que empieza a pasar en el campo. Porque los programas no cambian la realidad por decreto: cambian cuando el técnico llega al predio, cuando se empieza a mirar el rodeo con otros ojos, cuando los datos dejan de ser promesas y pasan a ser información de verdad. Es ahí donde se enciende algo distinto.
Lo primero que surge es orden. La cría puede ser lenta en resultados, pero es muy rápida en mostrar cuándo se trabaja bien. Cuando los tactos se hacen a tiempo, cuando la entorada se planifica, cuando las vacas se clasifican como corresponde y el campo natural se maneja con criterio, el sistema empieza a respirar. No hay milagros ni secretos, hay proceso. Y cuando el proceso se sostiene, la productividad aparece como una consecuencia natural.
El contexto acompaña. Los precios de la reposición vienen fuertes, la faena tiene estabilidad, y eso le da margen al productor para animarse a ajustar cosas que quizá llevaba tiempo postergando. Pero lo realmente transformador no es el precio, sino el funcionamiento en grupos. Ahí es donde pasa la magia.
En un grupo, los productores comparan estrategias, se muestran datos, comparten decisiones y, casi sin darse cuenta, se empujan unos a otros a trabajar mejor. Lo que antes era una duda se convierte en una convicción porque otro ya lo probó. Las excusas empiezan a desarmarse cuando alguien del grupo demuestra que se puede. El técnico aporta método; el grupo aporta motor. Esa combinación es la que hace que la cría, que siempre fue de tiempos largos, pueda moverse más rápido.
A medida que el programa avance, no se esperan fuegos artificiales, pero sí un cambio sostenido. Rodeos más ordenados, registros más claros, decisiones más oportunas, más terneros logrados por vaca entorada, menos vacas “a ver qué pasa”. El impacto económico llega después, como resultado de un sistema que se vuelve previsible. Y para la ganadería familiar, la previsibilidad es casi tan valiosa como un buen precio.
Lo más profundo, sin embargo, no está en los porcentajes, sino en la cultura de gestión que empieza a instalarse: dejar de trabajar por intuición y empezar a trabajar por indicadores; dejar de reaccionar y empezar a anticipar; dejar de hacerlo solo y empezar a hacerlo acompañado. Ese cambio cultural es la verdadera capacidad instalada que puede quedar en los predios cuando el programa termine.
Por eso, decir que el Procría “empezó a caminar” no es una frase vacía. Significa que una parte importante de la ganadería uruguaya comienza a ordenarse, a discutirse, a mirarse con más claridad. Significa que la cría, ese rubro que sostiene al productor familiar desde siempre, está entrando en un proceso de mejora continua que puede marcar una diferencia real en los próximos años.
La cría no cambia de un día para otro. Cambia cuando se empieza a trabajar distinto. Y hoy, en muchos predios, eso va a empezar a pasar.
La firma del convenio fue realizada por los presidentes de IPA e INAC, Santiago Scarlato y Gastón Scayola, respectivamente, en el marco de la Jornada Anual de INAC de Cierre y Perspectivas
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Carnes (INAC) y el Instituto Plan Agropecuario (IPA) firmaron un convenio que permitirá parte de la ejecución del programa Procría (Programa de innovación para una ganadería de cría sostenible) en los próximos años.
El programa es una iniciativa interinstitucional que tiene el fin de fortalecer la ganadería de cría familiar, su sostenibilidad ambiental y mejorar la calidad de vida de quienes producen en el campo.
La propuesta acompañará a 1.000 unidades de producción ganadera, a través del apoyo de 100 extensionistas y el trabajo grupal.
La firma del convenio fue realizada por los presidentes de IPA e INAC, Santiago Scarlato y Gastón Scayola, respectivamente, en el marco de la Jornada Anual de INAC de Cierre y Perspectivas.
A través de este programa, se brinda acompañamiento técnico individual y grupal, a productoras y productores ganaderos de cría, con el objetivo de promover sistemas más rentables, resilientes y ambientalmente responsables. Para lograrlo se busca mejorar la producción y el ingreso económico, con énfasis en el cuidado del campo natural, los animales y el ambiente.
Es una iniciativa interinstitucional coordinada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el IPA; participan del programa, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el INAC, el Instituto Nacional de Colonización (INC), la Universidad de la República (Udelar), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), y el Banco Mundial (BM).
El programa se desarrollará entre 2025 y 2029, en el marco de uno de los compromisos asumidos por el gobierno nacional para la presente administración: “generar un programa de asistencia técnica y extensión rural para productores y productoras, familiares y medianos que contribuya al desarrollo de una producción ganadera pastoril más rentable, resiliente y ambientalmente responsable, con foco en la mejora de la eficiencia reproductiva.
Procría inicia el trabajo en territorio con grupos ganaderos. En un video de menos de tres minutos, el presidente del IPA y coordinador del Programa, Ing. Agr. Santiago Scarlato, detalló la estrategia de trabajo en esta etapa.
Montevideo | Todo El Campo | Para garantizar un comienzo ordenado y transparente, el Programa Procría definió una estrategia de selección final de participantes basada en dos fases que se desarrollarán entre noviembre y diciembre, respectivamente. En una primera instancia fueron seleccionados quienes se inscribieron en grupos.
Las convocatorias a Procría, tanto de quienes postularon de forma individual como grupal como de quienes se inscribieron para realizar el trabajo técnico, superó las expectativas. Si bien continúa el proceso de selección, serán mil los emprendimientos ganaderos seleccionados y aproximadamente cien profesionales. Para dar comienzo a la labor territorial se finalizó con la verificación de la inscripción de grupos de productores ganaderos, con quienes se comenzará a trabajar en la Fase I.
UNIR COLECTIVOS Y SUMAR EXPERIENCIAS.
En esta fase, ingresan a Procría los grupos seleccionados que se inscribieron con referente profesional y, en el caso de, aquellos que no cuenten con profesional referente se les asignará uno para que cada grupo tenga una única persona técnica de referencia. En ambos escenarios serán contactados antes de finalizar noviembre.
En este momento, el equipo coordinador de Procría está trabajando con quienes se desarrollarán como profesionales extensionistas y, posteriormente, se realizarán los primeros encuentros departamentales.
UNIR PERSONAS Y AMPLIAR EL TERRITORIO (FASE II).
Simultáneamente, los equipos territoriales avanzan en la evaluación de quienes se postularon de forma individual y en grupos que aún están en etapa de conformación. En esta instancia se evaluarán aspectos como el perfil de los predios, los cupos disponibles por departamento o región y la participación de mujeres, jóvenes e integrantes de la producción familiar.
Una vez completado el análisis, se elaborarán propuestas de selección por departamento, que serán nuevamente revisadas junto a los equipos técnicos del MGAP, Plan Agropecuario y el Instituto Nacional de Colonización.
Al igual que en la fase anterior, se asignarán extensionistas a los grupos que lo requieran y se notificará directamente a los productores y las productoras sobre su incorporación luego de la primera quincena de diciembre.
✅Procría inicia el trabajo en territorio con grupos ganaderos. El presidente del IPA y coordinador del Programa, Ing. Agr. Santiago Scarlato, detalla la estrategia de trabajo en esta etapa.https://t.co/RaOzcspB1Rpic.twitter.com/MBFt7m6eOl
Procría es una iniciativa interinstitucional coordinada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y el Instituto Plan Agropecuario (IPA).
Participan del programa, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el Instituto Nacional de Carnes (INAC), el Instituto Nacional de Colonización (INC), la Universidad de la República (Udelar), el Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), y el Banco Mundial (BM). – (INIA).
El programa Procría, que promueve la producción de familias dedicadas al ganado vacuno y ovino en predios de entre 100 y 1.250 hectáreas, continúa avanzando.
Montevideo | Todo El Campo | Con énfasis en transformar la ganadería de cría en un modelo más sostenible y rentable mediante el uso de campo natural se está llevando adelante las diversas etapas de Procría, un programa para la promoción, innovación y apoyo técnico para familias ganaderas.
La iniciativa se dirige a 1.000 productores de terneros y corderos, ubicados, en su mayoría, en las zonas del norte y este del país, donde se concentran emprendimientos con escala familiar y media en campos naturales.
El alcance nacional de la iniciativa es uno de los objetivos.
El presidente del Instituto Plan Agropecuario y coordinador de Procría, Santiago Scarlato, explicó que Uruguay cuenta con conocimiento para aumentar los niveles de producción y mejorar el estado y la conservación de esos campos. Estos son dos aspectos que brindan confianza para desplegar el proyecto, aseguró.
En el mes y medio que duró la convocatoria, más de 1.700 productores confirmaron su interés por recibir asesoramiento.
ACOMPAÑAMIENTO DE ESPECIALISTAS.
El apoyo técnico frecuente a los productores es el pilar del proyecto. Para concretarlo, se realizó un llamado público a profesionales que participen como extensionistas.
El Instituto seleccionará a 100 de los 600 ingenieros agrónomos, veterinarios, técnicos agropecuarios y licenciados en Ciencias Agrarias que se presentaron al llamado. El perfil de los técnicos incluye conocimiento específico sobre cría, animales y pasturas, además de vocación para interactuar con los destinatarios.
EL PROCESO COMO ESTRATEGIA DE CAMBIO.
En la práctica, un técnico visitará en forma mensual cada establecimiento, y dialogará con las familias para asesorarlas en cuanto a la planificación y mejora del sistema de producción.
A esto se suma una estrategia de trabajo en grupo. El proyecto prevé que una vez al mes se nucleen entre cinco y doce productores para promover la colaboración entre pares. Scarlato señaló que es importante combinar las dos herramientas para lograr un acompañamiento de buena calidad.
Parte del trabajo entre familias y técnicos se basa en generar, de forma acordada, un diagnóstico de situación, lo que implica cuantificar los niveles de producción existentes, de ingreso económico del predio y la generación de planes prediales para, a partir de ellos, monitorear el progreso de cada plan.
“Esto supone un seguimiento exhaustivo y cuantificado de los avances”, aseguró el coordinador de Procría, quien estimó que a partir del año de iniciado el proceso se comenzará a apreciar la mejora en los predios.
Para financiar este programa, la actual administración destinará US$ 16 millones distribuidos en cuatro años, en su mayoría destinados a honorarios profesionales. A esto se suman otros aportes de instituciones participantes.
EL BENEFICIO PARA EL SECTOR Y TODO EL PAÍS.
“Al final del camino, esperamos terminar con predios que mejoren su producción, que produzcan más terneros y corderos”, relató Scarlato, quien manifestó confianza en que se generen mejores resultados económicos para las familias, un uso adecuado de los recursos naturales, herramientas de planificación y medidas de manejo de predios consolidadas por los productores.
Por otra parte, consideró fundamental que estos emprendimientos sean fuente de continuidad para las próximas generaciones y le den un rédito al país en materia productiva y de exportaciones. En ese sentido, señaló que estas 1.000 familias son un eslabón importante en la cadena cárnica nacional.
La iniciativa es liderada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, con una participación institucional que incluye al Instituto Plan Agropecuario, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria, la Universidad de la República a través de las facultades de Agronomía y Veterinaria, el Instituto Nacional de Carnes, el Instituto Nacional de Colonización y el Secretariado Uruguayo de la Lana, entre otras organizaciones.