¿Vinos y cervezas veganas?

¿Vinos y cervezas veganas?

La figura del veganismo se ha convertido en un potencial del marketing. En el mundo van apareciendo vinos y cervezas que se definen así, pero en muchos casos hay demasiada ironía y deshonestidad.

Montevideo | Todo El Campo | Algunas marcas de vinos y cervezas se declaran veganos con el afán de llegar un público consumidor que valora esa característica en los productos que adquiere y que ingiere, ¿pero eso es en verdad así? ¿No será solo una estrategia publicitaria como tantas que dicen medias verdades, o destacan sólo lo que les interesa que los ciudadanos conocen sobre lo que ofrecen?

Sobre el tema, el escritor, divulgador y veterinario Juan Pascual escribió un hilo en X.

Comienza con una ironía, porque hay algunas vinos y cervezas que se declaran veganos y “presumen de no usar productos animales pero sus campañas están llenas de maridajes con carne, queso y jamón”, tres productos donde los animales están presentes.

“El vino se denomina vegano cuando no usa clarificadores de origen animal como gelatina, caseína o ictiocola, y usa arcillas u otros minerales”, escribió el veterinario y comentó que hasta ahí todo es “correcto”; sin embargo cuestionó que tras elaborar un vino de esas características (veganas), luego se invite a consumirlo con productos de origen animal” ¿Qué sentido tiene presumir de veganismo y luego recomendarlo con embutidos o carnes? Claramente falta coherencia, planteó el profesional.

CERVEZAS VEGANAS.

En cuanto a la cerveza, escribió que también hay marcas que se presentan como veganas. Son productos para los cuales “ya no usan cola de pescado en el filtrado. Pero en su web de recetas no le hacen ascos a usar cerveza para cocinar costillas, pollo y estofados”. No parece ser muy honesto declararse algo que no se es.

Pero el “error” estratégico de proclamarse vegano para luego invitar a acompañar alimentos de origen animal, es un mal menor frente a otra realidad: el uso de animales en la eliminación de residuos que si se vertieran al medio ambiente serían contaminantes.

¿Cómo se debe clasificar un producto que no usa animales en la elaboración pero en los cuales “el ganado tiene un papel clave en el reciclaje de los subproductos de esa fabricación?”

Por ejemplo “el bagazo cervecero” que es “lo que queda del grano tras la elaboración de cerveza”, no se tira, sino que las cerveceras lo comercializan “para alimentar ganado”, vacas, cerdos y ovejas que terminarán en algún plato o sobre una parrilla.

Cuando el bagazo cervecero se transforma en alimento animal, lo que está sucediendo en realidad es que “el ganado recicla y da valor a algo que de otro modo habría que tirar y contaminaría mucho”. En otras palabras, es la ganadería salvando al mundo de una contaminación mayor.

España usa unas 800.000 toneladas de cebada para producir los 40 millones de hectolitros (1 hectolitro son 100 litros), que es lo que ese país produce por año. “Esto es equivalente a una fila de camiones desde Barcelona a Valencia”, o sea unos 350 kilómetros, que en Uruguay es como recorrer medio país porque equivale a viajar de Tacuarembó a Montevideo; o la mitad del camino entre Montevideo y Artigas.

La pregunta que planteada por Pascual a los veganos es ¿cómo te desharíais de ese residuo si no tuviéramos ganado, y que gracias al ganado no es contaminante?

“No deja de ser una gran incoherencia presumir de veganismo mientras se hace marketing con carne, y se alimenta ganado”, continuó más adelante; y concluyó con una invitación a la reflexión: “La próxima vez que te ofrezcan una cerveza ‘vegana’, pregúntate: ¿seguro? ¿ningún animal participa en ninguna parte de la cadena?”, porque la eliminación de desechos industriales es un eslabón fundamental en la cadena productiva.

NOTA.

El Dr. Juan Pascual escribió sus comentarios pensando en España, su país, pero en Uruguay también hay cervezas que se quieren vender como veganas, pero sus residuos sirven para alimentar el ganado cuya carne o quesos acompañarán la bebida en cuestión.

Los comentarios de Dr. Pascual se pueden seguir en su cuente de X @JuanPascual4 o ingresar a J. Pascual (@JuanPascual4) / X

Denuncian apoyo de la Comisión Europea a activistas ideologizados y contrarios a la agropecuaria.

Denuncian apoyo de la Comisión Europea a activistas ideologizados y contrarios a la agropecuaria.

Parte de dinero que los productores aportan con el pago de sus impuestos, Europa los vuelca a ONGs radicales que realizan un activismo ideológico contrario a la agropecuaria.

Montevideo | Todo El Campo | En medio del debate sobre la pertinencia de llegar a un tratado de libre comercio con el Mercosur, donde los productos agropecuarios tienen un capítulo protagónico, la Unión Europea es interpelada sobre su apoyo financiero a grupos que bajo la bandera del cuidado ambiental, militan activamente en contra de la producción agropecuaria.

En Europa, desde hace mucho tiempo, el sector productor agrícola y ganadero sufre embestidas de variado tipo (publicitario, político, etc.) con el fin de mostrarlo ante la opinión pública como un enemigo ambiental, en lugar del productor de alimentos y materias primas fundamentales, que entre otras cosas garantiza la seguridad alimentaria de la población, como ocurrió durante la última pandemia y que todos recordamos.

“ES LEGAL Y MORALMENTE INACEPTABLE”.

Recientemente, algunos medios europeos denunciaron el apoyo financiero que la Comisión Europea ha dado a organizaciones ecologistas contrarias a la ganadería. El escritor, divulgador sobre asuntos alimenticos y veterinario español, Juan Pascual, señaló que esa práctica es “legal y moralmente inaceptable”.

En la cuenta de X (@JuanPascual4), Pascual escribió que las organizaciones “ecologistas radicales, muchas de ellas contrarias a la ganadería” reciben fondos de todos los europeos “bajo el pretexto de la ‘acción climática’. Sin embargo, parte significativa de estos recursos se emplean para influir en la opinión pública”.

“Según el Tribunal de Cuentas Europeo, la financiación de estas ONGs carece de transparencia y mecanismos de control adecuados”, además de que en muchos casos “se desconoce el destino final de los fondos y los criterios de adjudicación”.

Es un problema institucional o político, pero no solo eso: “La acción de estas ONGs financiadas por Bruselas tiene un impacto directo sobre el sector primario europeo, la agricultura y la ganadería”, promoviendo “regulaciones extremadamente restrictivas que afectan la producción agrícola, imponen trabas burocráticas y fomentan políticas que perjudican la competitividad del campo europeo”, advirtió.

El resultado es la “asfixia” de las explotaciones agropecuarias, debido a una “legislación cada vez más ideologizada, impulsada por grupos activistas que no responden ni al interés general ni al conocimiento técnico del sector”.

Y mientras el productor europeo se asfixia, “Europa incrementa sus importaciones de productos agrícolas de países con normativas ambientales mucho más laxas, lo que además de hipócrita, resulta profundamente injusto para los productores europeos”, enfatizó, además de que se da una paradoja absurda e ilógica: “La financiación pública de estos movimientos supone una doble agresión” al utilizar “los impuestos de agricultores y ganaderos para financiar a quienes los desacreditan, los acusan y condicionan negativamente su actividad”.

La falla es legal como moral. Legal, porque “la Comisión (Europea) no debería actuar como una plataforma de financiación partidista encubierta”, y moral porque “se creó una red de organizaciones que dependen de fondos públicos para sostener una militancia constante contra sectores legítimos y fundamentales de la economía europea”.

Pascual concluye indicando que “Europa necesita una política ambiental racional, basada en datos y en el diálogo con el sector primario, no en la imposición ideológica promovida con dinero público desde Bruselas”.

Las vacas hacen posible que podamos beber cerveza.

Las vacas hacen posible que podamos beber cerveza.

Si te gusta la cerveza, deberías leer al Dr. Juan Pascual, que explica el vínculo del ganado con la bebida mundialmente popular.

Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué tienen que ver las vacas con la cerveza?, se preguntó el Dr. Juan Pascual, veterinario, divulgador sobre temas vinculados a la ganadería y la carne a través de libros, artículos, exposiciones y redes sociales.

Todo tiene que ver, porque “gracias a las vacas podemos producir cerveza sin contaminar, aprovechando recursos y haciendo un planeta más habitable”, escribió en su red social X (J. Pascual, @JuanPascual4).

Para hacer cien litros de cerveza se necesitan unos 20 kilos de cebada; y en el mundo, “aproximadamente el 35% de toda la cebada cosechada se usa para hacer cerveza”.

Para que sea útil para la fabricación de cerveza, “la cebada debe hacerse germinar y tostarse, el tipo de tostado le da el bouquet característico a cada cerveza”.

España, país de donde es el Dr. Pascual, produce por año, 40 millones de hectolitros, lo que equivale a 4.000 millones de litros (1 hectolitro son 100 litros). Ese volumen equivale a 800.000 toneladas métricas cebada ya germinada y tostada que, una vez hecha la cerveza, no sirve para nada, a no ser por las vacas.

Pascual propone poner “en perspectiva de qué volumen estamos hablando”, sin duda una cantidad inmensa. Para comprender el volumen de esas 800.000 toneladas, imaginemos que la colocamos en camiones de 26 toneladas: necesitamos 31.000 de esos vehículos; cada uno de los cuales mide 12 metros de largo, por lo que uno al lado del otro nos da una fila de 370 kilómetros.

Por tanto, es una cantidad muy importante de la que deberíamos deshacernos una vez que la cerveza ya está elaborada. Es aquí donde las vacas -y también las ovejas- cumplen un papel fundamental.

Las opciones son solo dos: tirar ese residuo de cebada a un vertedero o convertirlo en alimento para ganado. Esto último es lo que se hace: “Se utiliza como alimento para vacas y ovejas”.

“El ganado recicla y sin él tendríamos miles de millones de toneladas de todo tipo de restos vegetales que tendríamos que tirar. El ganado nos ayuda a no contaminar y a convertir lo inservible en alimentos de primera calidad”, escribió Pascual.

Agregó que “por cada kilo de vegetales que nos comemos se producen 4 que no podemos comer: los granos del trigo pesan un 10% del total de la planta, lo mismo pasa con el maíz”, y “hay mil ejemplos más”, todo lo que “el ganado recicla”.

OBJECIONES: COMPOSTAJE Y EXCREMENTOS.

En los comentarios sobre el razonamiento del Dr. Pascual, alguien sugirió -a manera de crítica- que estaba obviando el uso de la cebada tostada en compostajes: “La palabra compostar no está en su diccionario”, presentando el compostaje como solución para las 800.000 toneladas de residuo vegetal, solo en España, a lo que el profesional contestó que su explicación obedece “a lo que hace el mercado”, pero si el objetor cree que allí hay un buen negocio, debería aplicarlo en su beneficio. Pero parece obvio que si fura un negocio viable, ya habría quienes se ocuparían de él.

Otra objeción es que “las vacas también producen desechos más difíciles de eliminar”, en referencia a los excrementos.

La respuesta de Pascual fue que “los excrementos del ganado son clave para fertilizar campos y praderas en las que pastan. Según la FAO, el 50% de los fertilizantes del planeta son a base de estiércol. Sin animales deberíamos aumentar en un cien por ciento la síntesis química de nitrógeno, y eso sí sería contaminante”.

El residuo de la cerveza se denomina bagazo, subproducto resultante del procesado de esta bebida, rico en proteínas y fibra alimentaria.

Foto de bagazo de cerveza, de Universidad Politécnica de Valencia.

La carne y el ganado son esenciales para el futuro de la humanidad.

La carne y el ganado son esenciales para el futuro de la humanidad.

El tema se discutió en una mesa redonda en Roma, con el foco puesto en la utilidad de la dieta mediterránea.

Roma, Italia | EFA News | Todo El Campo | Dietas y producción animal, implicaciones éticas, ambientales y de salud. Este fue el tema del encuentro “Comer según la naturaleza: la ciencia confirma que somos omnívoros”, que tuvo lugar en Roma. Los protagonistas del evento fueron el veterinario y divulgador científico español Juan Pascual, autor del libro “Por qué ser omnívoros” (Edizioni Lswr, 2024) y Elisabetta Bernardi, bióloga, nutricionista, profesora de biología nutricional en la Universidad de Bari y autora del libro “Comer según la ciencia” (Edizioni Dedalo, 2024).

Pascual explicó por qué son importantes los productos de origen animal: “No cabe duda de que cada uno debe elegir libremente cómo vivir y qué comer, pero cuando se trata de una alimentación saludable hay que evitar soluciones arbitrarias” basadas en prejuicios, ideologías o emocionalidades.

“Debe ser la ciencia, no las creencias de algunas organizaciones, la que defina lo que determina o no determina el bienestar”, agregó.

Además, según un estudio publicado en Psychology Today, entre las personas que adoptan el estilo de vida vegetariano y vegano en todo el mundo, hasta el 84% lo abandona por razones como la dificultad para implementar la dieta o, más frecuentemente, el deterioro de la salud. En Italia, según los últimos datos de Eurispes, el 93,4% de la población es omnívora.

Como explica Elisabetta Bernardi, “limitar demasiado o exagerar con un nutriente puede optimizar o dificultar algunos procesos. Muchas de nuestras predisposiciones están escritas en nuestro ADN, sin embargo hay una especie de interruptor que activa o desactiva un gen, una característica, una predisposición, y los estilos de vida, el entorno en el que vivimos y lo que comemos juegan un papel fundamental. De hecho, una mala nutrición puede conducir a la reducción de nuestra respuesta inmunitaria al aumentar la susceptibilidad a las enfermedades y comprometer el desarrollo físico y mental. Por no hablar de los riesgos concretos que puede provocar una dieta baja en proteínas. Cuando el cuerpo necesita proteínas o aminoácidos y no obtiene suficientes de la dieta, puede comenzar a descomponer las proteínas musculares para obtener los aminoácidos necesarios (el corazón también es un músculo). Este proceso se denomina catabolismo proteico y es una de las razones por las que una dieta insuficiente en proteínas puede provocar la pérdida de masa muscular, comprometiendo la fuerza, la función física y la tasa metabólica basal”.

La ganadería, por tanto, forma parte con pleno derecho de la economía circular y “los animales transforman lo que nosotros no somos capaces de transformar residuos vegetales que no tienen ningún valor para nosotros, pero que convierten en proteínas de alto valor biológico”, dijo Pascual.

¿QUÉ PASARÍA SI TODOS NOS VOLVIÉRAMOS VEGANOS?: “UNA CATÁSTROFE TOTAL”.

Por lo tanto, ser omnívoros también es un recurso para el planeta, los animales se convierten en una parte fundamental de este ecosistema, ayudándonos a limitar los residuos. Entonces, ¿qué pasaría si todos nos volviéramos veganos? “Una catástrofe total, ambiental, sanitaria y nutricional”, confirmó el académico español.

Durante el debate se destacó el hecho de que la malnutrición sigue siendo uno de los flagelos de la humanidad. De hecho, según la FAO, más de 733 millones de personas, más de 1 de cada 10 en todo el mundo, sufren desnutrición severa y hasta 2.000 millones de personas tienen dificultades para ingerir regularmente todos los nutrientes necesarios. Y la situación empeora a nivel pediátrico: entre los niños menores de 2 años, solo un tercio recibe la cantidad adecuada de alimentos. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los niños de esta edad consuman carne y huevos a diario porque son ricos en hierro y zinc. Sin embargo, solo 1 de cada 3 niños consume carne o pescado a diario, y solo 1 de cada 5 tiene acceso a huevos.

FARMACOPEA ANIMAL.

Otro de los temas abordados durante el debate fue el de la farmacopea animal: sin animales nos veríamos obligados a prescindir de algunos fármacos, aunque salven la vida de millones de personas cada año. El caso más emblemático es el de la heparina, un compuesto natural que se encuentra en las mucosas de algunos animales (porcino y vacuno), utilizado en el tratamiento de enfermedades circulatorias como la trombosis.

Por último, pero no menos importante: la vigencia inextinguible de la dieta mediterránea. En este sentido, se citó un reciente estudio estadounidense publicado en Nature, que confirma la presencia de ácido transvaccénico en la dieta de carne de vacuno y oveja, así como en la leche y el queso: esta sustancia es la más eficaz para promover la inmunidad anticancerígena.

“Los resultados de este estudio”, subrayó Bernardi, “reiteran la importancia de una dieta completa de todos los alimentos, como la dieta mediterránea, porque lo que comemos influye en nuestra salud y sería una pena privarnos de ciertos alimentos, tal vez como resultado de creencias equivocadas”.

Fuente: La carne y el ganado son esenciales para el futuro de la humanidad en EFA News, la primera agencia periodística dedicada íntegramente a la información del sector de la industria agroalimentaria.

Foto de portada de Ing. Agr. Susanna Bramante en X @susanbrahms

El bienestar animal es clave para una mejor producción, y los productores lo saben.

El bienestar animal es clave para una mejor producción, y los productores lo saben.

“Con bienestar hay menos estrés y mejores producciones. Los granjeros quieren animales en buenas condiciones. La ley y las inspecciones al respecto son muy severas”.

Montevideo | Todo El Campo | Cada vez es más evidente y se asume más conciencia sobre la importancia que tiene el bienestar animal en la producción en los establecimientos que trabajan con ganadería.

Esa es una gran noticia, porque aunque sea un valor en sí mismo, si el bienestar animal significa mayor y mejor producción, estamos ante la motivación perfecta para que cada productor actúe de la mejor manera en relación a los animales que posee, sean de gran o pequeño porte.

Juan Pascual es veterinario. Nació en Barcelona en 1967, estudio en la universidad de Zaragoza y recientemente escribió sobre el bienestar animal en sus redes sociales.

EL PRODUCTOR BUSCA EL BIENESTAR DE SUS ANIMALES.

“El bienestar animal es clave en las granjas. Las razones son múltiples”, aseguró en X @JuanPascual, y de esas razones mencionó: “Con bienestar hay menos estrés y mejores producciones. Los granjeros quieren animales en buenas condiciones. La ley y las inspecciones al respecto son muy severas”.

Pero más que las inspecciones “severas”, el productor es consciente de lo necesario que es el bienestar animal, además porque “sus animales son importantes económica y emocionalmente. Verlos sufrir o morir es muy duro para ellos”.

La pregunta clave es “¿qué medidas se toman para garantizar/mejorar ese bienestar?”. La respuesta que da Pascual es “muchísimas”, y agrega que “las guías de auditorías tienen cientos de páginas con todos los aspectos a revisar”, además de los “estrictos controles” que deben pasar las grajas “para obtener alguno de los sellos de bienestar”.

¿QUÉ MIDE EL BIENESTAR ANIMAL?

Los controles miden: gases como CO2 y amoníaco, si la cantidad pasa cierto umbral se toman medidas; la alimentación, si el consumo baja se monitoriza la salud de los animales; medición del movimiento que se hace con cámaras para anticipar cualquier patología.

“Espacio, temperatura, alimentación, ausencia de ruidos o estrés, calidad del agua, presencia o no de enfermedad, actividad y viveza de los animales, todo esto y más se mide de forma cotidiana en todas las especies”, agregó Pascual.

USO DE CÁMARAS.

El uso de cámaras en plantas frigoríficas es una opción adecuada para observar cómo se trabaja, y garantizar que se conservan las filmaciones por varios días. De esa manera “nos podemos asegurar que la faena se lleva a cabo sin dolor ni estrés para el animal”, garantizando “la humanidad del proceso además de redundar en una mejor calidad de la carne”.

EL BIENESTAR EN UNA CIENCIA.

Pascual recuerda que “el bienestar es una ciencia” y “como tal se estudia en las facultades de Veterinaria. Muchas veces no es intuitiva ni fácil. Las cosas no son siempre lo que parecen”.

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