Es posible cultivar sin suelo.

Es posible cultivar sin suelo.

La agricultura hidropónica ofrece una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares.

Montevideo | Todo El Campo | La producción hidropónica se remonta al año 3000 antes de Cristo, en los Jardines Suspensos de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Desde entonces los agricultores cultivaban plantas en recipientes de barro llenos de piedras y agua, los que colgaban.

En 1100 después de Cristo los aztecas comenzaron trabajar la aquaponía. La diferencia con los Jardines Suspensos de Babilonia era que en éste caso el agua se trasfería a las plantaciones (con un sistema de ruedas trasladaban el agua del río Eufrates a los campos del palacio), mientras los aztecas movían las plantaciones al agua utilizando grandes balsas flotantes donde se desarrollaba la vida acuática aportando nutrientes a las planas

Actualmente la hidroponía se cultiva en todos los continentes, habiéndose convertido en una alternativa clave en zonas de suelos pobres, escasez de agua o climas extremos.

Algunos ejemplos: en Nueva York y California (Estados Unidos), las granjas verticales aportan alimento como lechugas, tomates y hierbas aromáticas; en Vancouver y Ontario (Canadá) se trabaja en hortalizas de invierno.

En Europa, Países Bajos aplica alta tecnología; España y Alemania producen y exportan.: expansión de cultivos hidropónicos en invernaderos, orientados a exportación y sostenibilidad. En Asia, Japón se ha convertido en un referente mundial, con granjas urbanas que producen verduras premium en espacios reducidos; también China y Corea del Sur desarrollan proyectos masivos para abastecer ciudades densamente pobladas.

América Latina no se queda atrás. Honduras desarrolla programas comunitarios financiados por la Unión Europea, con más de 500 familias cultivando hortalizas hidropónicas. México y Brasil también tienen una producción comercial de lechugas y otros productos.

Kenia y Sudáfrica, en África, aplican hidroponía en zonas áridas para asegurar su soberanía alimentaria.

Incluso en lugares de climas extremos como en la Antártida hay proyectos experimentales para abastecer bases científicas con verduras frescas.

Esa presencia global se debe a que se trata de una tecnología con ventajas clave: no requiere suelo fértil lo que la hace ideal en regiones con tierras degradadas; es eficiente uso del agua; y buena para la producción intensiva que algunos estiman con rendimientos hasta 10 veces mayores que los cultivos convencionales.

Todo eso hace que sea una forma de cultivo de alta adaptabilidad y viable en climas extremos y espacios reducidos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) asegura que la hidroponía es una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares y pone de ejemplo la explotación familiar de los Benjamín en el sur de Granada, un peño país caribeño muchísimo más pequeño que Uruguay: tiene una superficie de apenas unos 348 km², mientras que Uruguay 176.215 km². En extensión, Uruguay es unas 500 veces más grande.

Allí, los Benjamín -Roger, de 41 años, y Josanne -de 38 años- han optado por la hidroponía para resolver el problema de las precipitaciones irregulares, ya que es una práctica que utiliza 90% menos de agua que los cultivos convencionales.

Roger y Josanne comenzaron a incursionar en esta técnica casi sin proponérselo, solo buscaban resolver el problema de las escasas precipitaciones: “Empezaron de forma autodidacta. Roger pasaba las tardes viendo vídeos en línea y leyendo sobre cómo podría funcionar la hidroponía en sus condiciones. La primera construcción que levantaron fue sencilla: una casa sombra, un conjunto de tubos y un sistema de seguimiento básico que iban adaptando a medida que aprendían”.

La hidroponía requiere de una gran precisión en el uso del agua. “Los Benjamina utilizan un método en el que una fina capa de agua rica en nutrientes fluye continuamente por los tubos, alimentando a las plantas a su paso. Conseguir que ese flujo fuera el correcto fue uno de los elementos más difíciles del proceso”, dice la FAO.

“Si el gradiente de los tubos es demasiado empinado, el flujo es demasiado rápido y las raíces no reciben suficientes nutrientes; pero si es demasiado plano, el flujo se ralentiza y el agua se acumula, lo cual hace que las raíces puedan no recibir suficiente oxígeno. Aprender a lograr ese equilibrio llevó tiempo, así como adaptarse al uso de fertilizantes diseñados específicamente para sistemas hidropónicos, que son más onerosos que los insumos convencionales, pero duran más”.

MERCADO Y CRECIMIENTO.

El manejo del cultivo es importante, sin dudas, pero también es el mercado y poder colocar su producción.

En el caso de Roger y Josanne tienen “una demanda constante, pero también una fuerte competencia por parte de agricultores consolidados. La explotación ahora vende la mayoría de sus lechugas a supermercados, mientras que también utiliza las redes sociales para llegar directamente a los consumidores”.

Cuando el consumidor adquiere y prueba los cultivos hidropónicos, “suelen volver porque aprecian la consistencia y la frescura”, dice Josanne.

El siguiente paso es la diversificación y mejora de la infraestructura para ampliar la producción a productos cuyas variedades tienen raíces mayores.

LIMITACIONES.

Una de las limitaciones del sistema hidropónico es la electricidad debido al uso de bombas que mantienen el flujo de agua, aire y nutrientes. Para resolverlo, el proyecto de los Benjamín utiliza paneles solares, una bomba solar y baterías, que suponen un costo elevado en capital inicial, pero permiten que los costos operacionales sean razonables. Esta solución ayuda a reducir emisiones y amplía los ingresos de los agricultores.

Más información: FAO |  INIA

Foto de portada Croper.

Hidroponia forrajera: “En una hectárea podés producir la misma cantidad de pasturas que en 200”.

Hidroponia forrajera: “En una hectárea podés producir la misma cantidad de pasturas que en 200”.

Producir hidroponía tiene la ventaja de no depender del suelo, tampoco de las condiciones climáticas, ni ubicación geográfica.

Montevideo | Todo El Campo | La hidroponía forrajera no es una herramienta demasiado extendida, pero tampoco desconocida. Todo El Campo ha informado en otras oportunidades sobre el tema (*), y es elemento de estudio e investigación en Uruguay como en otras partes del mundo, como Centroamérica, Suecia o Argentina.

Instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se ha dedicado a investigar sobre el tema, y en países con dificultades complejas para el desarrollo agrícola se usa con éxito, como Namibia (suroeste de África) que ha sufrido importantes sequías.

En Uruguay, las escuelas agrarias de Paso de los Carros (Paysandú) como la de Salto han trabajado con esa tecnología, también la Facultad de Agronomía ha hecho lo propio.

EL CASO ARGENTINO.

En el caso de Argentina, la empresa Pentre avanzó en el esa forma de cultivos, al comienzo sin comprender por qué no era adoptada por los establecimientos rurales dadas las ventajas que presenta, pero pronto descubrió que presenta el desafío de mucho trabajo de control si se quieren evitar pérdidas.

Constatar tal cosa generó en sus técnicos el desafío de encontrar una solución, y llegaron a la confección de carpas o módulos para producir forraje hidropónico sin necesidad de un monitoreo exhaustivo y con sistemas automatizados.

“Solamente colocas la semilla sobre la bandeja, elegís la función en el programa, y entre 8 y 12 días después venís a buscar el pan de pasto”, dijo al portal Bichos de Campo el responsable del desarrollo tecnológico de la empresa, Rubén Moser.

Producir hidroponía tiene la ventaja de no depender del suelo, tampoco de las condiciones climáticas, ni ubicación geográfica.

Los módulos de producción aseguran que, una vez iniciado el ciclo de entre 8 y 12 días, puedan obtenerse 1.200 kilos de forraje por módulo a diario. Y en una superficie menor, pudiendo liberar tierra que puede dedicar a otra actividad.

“En una hectárea podés producir la misma cantidad de pasturas que en 200”, subrayó Moser. De ahí que los módulos están abriéndose paso fuera de Argentina.

Foto de portada: Facultad de Ciencias Agrarias.

(*) Hidroponia en Todo El Campo

Tambos y queseros de San José producirán forraje hidropónico en contenedores.

Tambos y queseros de San José producirán forraje hidropónico en contenedores.

Una herramienta antigua que se ha mantenido hasta el presente y que llega para garantizar el forraje sin importar las condiciones climáticas.

San José | Todo El Campo | La hidroponía tiene sus orígenes por el año 3.000 antes de Cristo y ha sido una práctica fundamental en el desarrollo de la civilización humana. El término fue acuñado por el profesor de la Universidad de California, William F. Gricke, en 1929, cuando definió esa técnica de cultivo como “agua que trabaja”.

En momentos históricos claves, ha sido una herramienta de muchísimo valor, por ejemplo, las fuerzas aliadas la utilizaban durante la Segunda Guerra Mundial para proveer de alimentos vegetales y frutas frescas a las tropas en conflicto. Desde entonces la hidroponía comercial comenzó a extenderse, aunque suele ser ignorada o poco atendida.

EN LOS TAMBOS DE SAN JOSÉ.

Sin embargo se mantiene vigente y prueba de eso es que en San José, un grupo de productores trabajan el forraje hidropónico en un esfuerzo que merece ser considerado.

En el mundo hay varios ejemplos de forraje hidropónico. Su producción es considerada “una solución novedosa en épocas de sequía” para la FAO

Desde China se importan los contenedores adaptados para la producción. El primero de esos contenedores llegará el 1° de abril y se instalará en el predio de un quesero artesanal de la zona de Laurel.

El sistema de los contenedores hidropónicos gestiona la temperatura, humedad, temperatura del agua y el riego presurizado del cultivo, lo que permitirá controlar sus condiciones de producción, informó la emisora maragata Radio 41.

El Ing. Agr. Esteban Arosteguy, impulsor de la iniciativa, asesora a varios productores, muchos de ellos pertenecientes al rubro de quesería artesanal. La idea surgió al observar que hay productores que ante la falta de precipitaciones no tienen como alimentar a sus animales.

Arosteguy dijo a la citada emisora que en la última seca una productora del norte de San José “prácticamente atravesó la sequía con la producción de forraje hidropónico sin tener que salir a conseguirlo fuera del predio”.

“Es algo innovador que creemos que puede llegar a ser una gran solución para los problemas de falta de agua, porque nos permite empezar a producir en condiciones controladas que a veces es el gran problema que tenemos en agropecuaria por las variables climáticas” que nos llevan “de una helada a la lluvia abundante y después a la sequía”, expresó.

La hidroponía permite “obtener siempre la misma producción de forraje todo el año, independientemente de lo que esté pasando afuera y eso nos va a dar determinada estabilidad a lo que es la producción”.

Como ventaja adicional agregó: “El forraje hidropónico tiene determinadas condiciones de energía, proteína y calidad que hace que sea por demás apetecible para el ganado lechero”.

Los contenedores utilizados para la producción hidropónica de forraje tienen luz led con control de temperatura, humedad, temperatura del agua y riego presurizado. “Esto levanta varias de las problemáticas que tuvimos con la producción de forraje hidropónico en invernáculo, ya que todo lo que tiene que ver con el control de temperatura y humedad, al ser en condiciones totalmente controladas dentro de un contenedor, no las sufrimos. Antes sufríamos con las temperaturas elevadas, que superaban a veces los 40°C afuera del invernáculo, que además de afectar la producción de forraje en la época de sequía, generaba hongos. Estos contenedores vienen con ozono, lo que ayuda al control de los hongos”; acotó Arosteguy.

ESTABLECIMIENTO EL CASCO.

El primer contenedor que llegará en abril tiene como destino el establecimiento El Casco de Carlos Verde, productor familiar, quesero artesanal de la zona de Laurel. Tabaja entre 50-60 vacas en ordeñe.

El sistema a implementar le va a permitir alimentar unas 50 vacas con una producción de 500 kilos de forraje por día, unos 10 kilos por vaca.

Cada contenedor tiene un valor aproximado de unos US$ 30.000 y su adquisición se gestionó y logro a través de la financiación del programa Oportunidades circulares de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).

De IICA a los jóvenes. Tercera edición del Challenge Minecraft Education para la Agricultura.

De IICA a los jóvenes. Tercera edición del Challenge Minecraft Education para la Agricultura.

Dirigido a jóvenes de Costa Rica, podría ser adaptado a las características de Uruguay.

Costa Rica | Todo El Campo | El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con el apoyo de Cedes Don Bosco y la empresa Farmtastica; lanzará la tercera edición del Challenge Minecraft Education para la Agricultura, en Costa Rica, enfocado en el desarrollo de soluciones globales para producir alimentos de manera sostenible en entornos urbanos a través de tecnología y prácticas innovadoras.

 El reto está dirigido a estudiantes de secundaria de Costa Rica, entre los 12 y 18 años, quienes deben proponer, en el mundo del juego Minecraft, alternativas ante el desafío real, actual y mundial de fortalecer el diseño de sistemas agrícolas robustos en entornos urbanos.

 Quienes participen tendrán que buscar soluciones innovadoras y eficientes que permitan producir alimentos en ciudades y áreas de alta densidad poblacional.

El Challenge Minecraft Education 2025 está enfocado en la búsqueda de alternativas creativas en las áreas de agricultura vertical, uso de tecnología para la producción de alimentos en espacios reducidos, agricultura en techos verdes, azoteas, y balcones, hidroponía y aeroponía en entornos urbanos, agricultura comunitaria y huertos urbanos sostenibles.

 Durante el desarrollo del reto, quienes participen recibirán capacitaciones en temas de sistemas agrícolas sostenibles en entornos urbanos, desarrollo de capacidades de comunicación y escritura efectiva y uso de Minecraft Education; con el objetivo de que diseñen las mejores soluciones al desafío planteado.

 Con los conocimientos adquiridos e investigación propia, los estudiantes deberán desarrollar una solución para la problemática de esta edición del reto.

Maricruz Larrea, directora ejecutiva de Farmtastica, dijo que la agricultura urbana es un motor de innovación esencial para abordar algunos de los desafíos actuales de la humanidad. Conectar a las comunidades, con el origen de sus alimentos y promover soluciones sostenibles es parte de los objetivos de la empresa y por esto se unieron al reto.

 “Nos entusiasma unirnos al Reto Minecraft junto al IICA, invitando a la comunidad estudiantil a desplegar su creatividad y compartir sus ideas, de las cuales también aprenderemos. Agradecemos profundamente esta oportunidad de sumar esfuerzos para construir un futuro más verde y cocrear la agricultura del mañana”, añadió Larrea.

Ana Carolina Hernández, psicóloga de la Unidad de Desarrollo de Competencias Blandas (UDCB) de Cedes Don Bosco, enfatizó que los jóvenes que participan en este tipo de retos fortalecen competencias claves para la vida, como el trabajo en equipo, la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la conciencia social, la empatía, el liderazgo y la adaptabilidad.

“Las habilidades blandas potencian el impacto de las soluciones desarrolladas por los estudiantes, asegurando un enfoque más colaborativo, innovador y efectivo. La tecnología por sí sola no es suficiente; el desarrollo de habilidades blandas garantiza que las soluciones creadas por los estudiantes sean viables, sostenibles y centradas en las personas”, finalizó Hernández.

Por su parte Emmanuel Picado, gerente de Tecnologías de Información y Comunicación y Agricultura Digital del IICA, expresó que con el lanzamiento del Reto Minecraft Education, el IICA impulsa a los jóvenes como protagonistas de un futuro más sostenible, invitándolos a diseñar y crear soluciones tecnológicas innovadoras que transformen la agricultura.

 “Esta iniciativa no solo fortalece las habilidades digitales de las nuevas generaciones, sino que las conecta directamente con los desafíos reales del sector agrícola, promoviendo un impacto en la producción de alimentos y la sostenibilidad”, afirmó Emmanuel Picado.

Seguridad alimentaria. La tecnología que revolucionará la agricultura: menos agua y 50% más rendimiento.

Seguridad alimentaria. La tecnología que revolucionará la agricultura: menos agua y 50% más rendimiento.

Eleni Stavrinidou, profesora asociada del Laboratorio de Electrónica Orgánica en la Universidad de Linköping (Suecia) es la investigadora principal de un proyecto que hacer crecer las plantas más rápido aplicando electricidad a las raíces en un cultivo hidropónico.

Montevideo | Todo El Campo | Los cambios meteorológicos (o climáticos) preocupan a la comunidad científica por varios motivos que se reducen a una verdad abrumadoramente absoluta: sin agua la vida es imposible, y aunque haya agua para beber la realidad es que se necesita mucho más que eso ya que es clave para la producción de alimentos.

En Uruguay lo sabemos, y aunque la última sequía -que causó pérdidas millonarias- nos dio una lección al respecto no hemos desarrollado políticas de Estado relativas al manejo del agua, tampoco de investigación científica. Pero hay países que sí dedican tiempo y dinero en buscar una solución a un problema que se agrava y que continuará agravándose.

Eleni Stavrinidou (foto), profesora asociada del Laboratorio de Electrónica Orgánica en la Universidad de Linköping (Suecia) es la investigadora principal de un proyecto que hacer crecer las plantas más rápido aplicando electricidad a las raíces en un cultivo hidropónico.

“No podemos decir que la hidroponía vaya a resolver el problema de la seguridad alimentaria, pero definitivamente puede ayudar, especialmente en áreas con poca tierra cultivable y con condiciones ambientales duras”, dijo al explicar un sistema en el que han creado un sistema hidropónico capaz de acelerar el crecimiento hasta un 50% en 15 días cuando las raíces de las plántulas de cebada se estimulan eléctricamente en eSoil.

“EL ‘SUELO’ ELECTRÓNICO MEJORA EL CRECIMIENTO DE LOS CULTIVOS”.

A fines de 2023 la Universidad de Linköping difundió un artículo titulado “El ‘suelo’ electrónico mejora el crecimiento de los cultivos” en el cual se explica que según una investigación desarrollada por su equipo de científicos las plántulas de cebada crecen en promedio un 50% más cuando su sistema radicular se estimula eléctricamente a través de un nuevo sustrato de cultivo.

El estudio fue publicado en la revista científica PNAS, allí explican cómo desarrollaron un “suelo” conductor de electricidad para el cultivo sin suelo, conocido como hidroponía.

Eleni Stavrinidou señaló que “la población mundial está aumentando, y también tenemos el cambio climático. Por lo tanto, está claro que no podremos cubrir las demandas alimentarias del planeta solo con los métodos agrícolas ya existentes. Pero con la hidroponía podemos cultivar alimentos también en entornos urbanos y muy controlados”.

Con ese fin, es que se desarrolló un sustrato de cultivo conductor de electricidad adaptado al cultivo hidropónico al que denominan eSoil. Las investigaciones mostraron que las plántulas de cebada cultivadas bajo ese sistema crecieron hasta un 50% más en 15 días cuando sus raíces fueron estimuladas eléctricamente.

CULTIVO SIN SUELO.

El cultivo hidropónico significa que las plantas crecen sin tierra, necesitando solo agua, nutrientes y algo a lo que sus raíces puedan adherirse: un sustrato. Es un sistema cerrado que permite la recirculación del agua para que cada plántula obtenga exactamente los nutrientes que necesita. Por lo tanto, se requiere muy poca agua y todos los nutrientes permanecen en el sistema, lo que no es posible en el cultivo tradicional.

La hidroponía también permite el cultivo vertical en grandes torres para maximizar la eficiencia del espacio. Los cultivos que ya se cultivan de esta manera incluyen lechuga, hierbas y algunas verduras. Por lo general, los granos no se cultivan en hidroponía, aparte de su uso como forraje. En este estudio, los investigadores demuestran que las plántulas de cebada se pueden cultivar mediante hidroponía y que tienen una mejor tasa de crecimiento gracias a la estimulación eléctrica.

“De esta manera, podemos lograr que las plántulas crezcan más rápido con menos recursos. Todavía no sabemos cómo funciona realmente, qué mecanismos biológicos están involucrados. Lo que hemos encontrado es que las plántulas procesan el nitrógeno de manera más efectiva, pero aún no está claro cómo la estimulación eléctrica afecta este proceso”, comentó Starvrinidou.

CONTRIBUIR A LA SEGURIDAD ALIMENTARIA.

La lana mineral se utiliza a menudo como sustrato de cultivo en hidroponía. Esto no solo no es biodegradable, sino que también se produce con un proceso que consume mucha energía. El sustrato de cultivo electrónico eSoil está hecho de celulosa, el biopolímero más abundante, mezclado con un polímero conductor llamado pedot. Esta combinación como tal no es nueva, pero esta es la primera vez que se utiliza para el cultivo de plantas y para crear una interfaz para las plantas de esta manera.

Investigaciones anteriores han utilizado alto voltaje para estimular las raíces. La ventaja del «suelo» de los investigadores de Linköping es que tiene un consumo de energía muy bajo y no hay peligro de alta tensión. Eleni Stavrinidou cree que el nuevo estudio abrirá el camino para nuevas áreas de investigación para desarrollar aún más el cultivo hidropónico.

“No podemos decir que la hidroponía resolverá el problema de la seguridad alimentaria. Pero definitivamente puede ayudar, especialmente en áreas con poca tierra cultivable y con condiciones ambientales adversas”, concluyó.

FINANCIACIÓN.

El estudio fue financiado por la Fundación Knut y Alice Wallenberg a través del Centro Wallenberg de Ciencias de la Madera, el Consejo Sueco de Investigación, el Programa Marco Horizonte 2020 de la UE, la Fundación Sueca para la Investigación Estratégica y la Investigación Estratégica de Materiales Funcionales Avanzados, AFM, de la Universidad de Linköping.

El artículo científico se puede leer en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), destaca publicación científica: eSoil: Un andamio de crecimiento bioelectrónico de baja potencia que mejora el crecimiento de las plántulas de cultivos | PNAS

Fuente: Artículo publicado por la Universidad de Linköping: El «suelo» electrónico mejora el crecimiento de los cultivos – Universidad de Linköping (liu.se)

Más sobre Stavrinidou: Eleni Stavrinidou – Universidad de Linköping (liu.se),

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