Producir hidroponía tiene la ventaja de no depender del suelo, tampoco de las condiciones climáticas, ni ubicación geográfica.
Montevideo | Todo El Campo | La hidroponía forrajera no es una herramienta demasiado extendida, pero tampoco desconocida. Todo El Campo ha informado en otras oportunidades sobre el tema (*), y es elemento de estudio e investigación en Uruguay como en otras partes del mundo, como Centroamérica, Suecia o Argentina.
Instituciones como la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) se ha dedicado a investigar sobre el tema, y en países con dificultades complejas para el desarrollo agrícola se usa con éxito, como Namibia (suroeste de África) que ha sufrido importantes sequías.
En Uruguay, las escuelas agrarias de Paso de los Carros (Paysandú) como la de Salto han trabajado con esa tecnología, también la Facultad de Agronomía ha hecho lo propio.
EL CASO ARGENTINO.
En el caso de Argentina, la empresa Pentre avanzó en el esa forma de cultivos, al comienzo sin comprender por qué no era adoptada por los establecimientos rurales dadas las ventajas que presenta, pero pronto descubrió que presenta el desafío de mucho trabajo de control si se quieren evitar pérdidas.
Constatar tal cosa generó en sus técnicos el desafío de encontrar una solución, y llegaron a la confección de carpas o módulos para producir forraje hidropónico sin necesidad de un monitoreo exhaustivo y con sistemas automatizados.
“Solamente colocas la semilla sobre la bandeja, elegís la función en el programa, y entre 8 y 12 días después venís a buscar el pan de pasto”, dijo al portal Bichos de Campo el responsable del desarrollo tecnológico de la empresa, Rubén Moser.
Producir hidroponía tiene la ventaja de no depender del suelo, tampoco de las condiciones climáticas, ni ubicación geográfica.
Los módulos de producción aseguran que, una vez iniciado el ciclo de entre 8 y 12 días, puedan obtenerse 1.200 kilos de forraje por módulo a diario. Y en una superficie menor, pudiendo liberar tierra que puede dedicar a otra actividad.
“En una hectárea podés producir la misma cantidad de pasturas que en 200”, subrayó Moser. De ahí que los módulos están abriéndose paso fuera de Argentina.
La agricultura hidropónica ofrece una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares.
Montevideo | Todo El Campo | La producción hidropónica se remonta al año 3000 antes de Cristo, en los Jardines Suspensos de Babilonia, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Desde entonces los agricultores cultivaban plantas en recipientes de barro llenos de piedras y agua, los que colgaban.
En 1100 después de Cristo los aztecas comenzaron trabajar la aquaponía. La diferencia con los Jardines Suspensos de Babilonia era que en éste caso el agua se trasfería a las plantaciones (con un sistema de ruedas trasladaban el agua del río Eufrates a los campos del palacio), mientras los aztecas movían las plantaciones al agua utilizando grandes balsas flotantes donde se desarrollaba la vida acuática aportando nutrientes a las planas
Actualmente la hidroponía se cultiva en todos los continentes, habiéndose convertido en una alternativa clave en zonas de suelos pobres, escasez de agua o climas extremos.
Algunos ejemplos: en Nueva York y California (Estados Unidos), las granjas verticales aportan alimento como lechugas, tomates y hierbas aromáticas; en Vancouver y Ontario (Canadá) se trabaja en hortalizas de invierno.
En Europa, Países Bajos aplica alta tecnología; España y Alemania producen y exportan.: expansión de cultivos hidropónicos en invernaderos, orientados a exportación y sostenibilidad. En Asia, Japón se ha convertido en un referente mundial, con granjas urbanas que producen verduras premium en espacios reducidos; también China y Corea del Sur desarrollan proyectos masivos para abastecer ciudades densamente pobladas.
América Latina no se queda atrás. Honduras desarrolla programas comunitarios financiados por la Unión Europea, con más de 500 familias cultivando hortalizas hidropónicas. México y Brasil también tienen una producción comercial de lechugas y otros productos.
Kenia y Sudáfrica, en África, aplican hidroponía en zonas áridas para asegurar su soberanía alimentaria.
Incluso en lugares de climas extremos como en la Antártida hay proyectos experimentales para abastecer bases científicas con verduras frescas.
Esa presencia global se debe a que se trata de una tecnología con ventajas clave: no requiere suelo fértil lo que la hace ideal en regiones con tierras degradadas; es eficiente uso del agua; y buena para la producción intensiva que algunos estiman con rendimientos hasta 10 veces mayores que los cultivos convencionales.
Todo eso hace que sea una forma de cultivo de alta adaptabilidad y viable en climas extremos y espacios reducidos.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) asegura que la hidroponía es una solución innovadora y climáticamente inteligente a los agricultores familiares y pone de ejemplo la explotación familiar de los Benjamín en el sur de Granada, un peño país caribeño muchísimo más pequeño que Uruguay: tiene una superficie de apenas unos 348 km², mientras que Uruguay 176.215 km². En extensión, Uruguay es unas 500 veces más grande.
Allí, los Benjamín -Roger, de 41 años, y Josanne -de 38 años- han optado por la hidroponía para resolver el problema de las precipitaciones irregulares, ya que es una práctica que utiliza 90% menos de agua que los cultivos convencionales.
Roger y Josanne comenzaron a incursionar en esta técnica casi sin proponérselo, solo buscaban resolver el problema de las escasas precipitaciones: “Empezaron de forma autodidacta. Roger pasaba las tardes viendo vídeos en línea y leyendo sobre cómo podría funcionar la hidroponía en sus condiciones. La primera construcción que levantaron fue sencilla: una casa sombra, un conjunto de tubos y un sistema de seguimiento básico que iban adaptando a medida que aprendían”.
La hidroponía requiere de una gran precisión en el uso del agua. “Los Benjamina utilizan un método en el que una fina capa de agua rica en nutrientes fluye continuamente por los tubos, alimentando a las plantas a su paso. Conseguir que ese flujo fuera el correcto fue uno de los elementos más difíciles del proceso”, dice la FAO.
“Si el gradiente de los tubos es demasiado empinado, el flujo es demasiado rápido y las raíces no reciben suficientes nutrientes; pero si es demasiado plano, el flujo se ralentiza y el agua se acumula, lo cual hace que las raíces puedan no recibir suficiente oxígeno. Aprender a lograr ese equilibrio llevó tiempo, así como adaptarse al uso de fertilizantes diseñados específicamente para sistemas hidropónicos, que son más onerosos que los insumos convencionales, pero duran más”.
MERCADO Y CRECIMIENTO.
El manejo del cultivo es importante, sin dudas, pero también es el mercado y poder colocar su producción.
En el caso de Roger y Josanne tienen “una demanda constante, pero también una fuerte competencia por parte de agricultores consolidados. La explotación ahora vende la mayoría de sus lechugas a supermercados, mientras que también utiliza las redes sociales para llegar directamente a los consumidores”.
Cuando el consumidor adquiere y prueba los cultivos hidropónicos, “suelen volver porque aprecian la consistencia y la frescura”, dice Josanne.
El siguiente paso es la diversificación y mejora de la infraestructura para ampliar la producción a productos cuyas variedades tienen raíces mayores.
LIMITACIONES.
Una de las limitaciones del sistema hidropónico es la electricidad debido al uso de bombas que mantienen el flujo de agua, aire y nutrientes. Para resolverlo, el proyecto de los Benjamín utiliza paneles solares, una bomba solar y baterías, que suponen un costo elevado en capital inicial, pero permiten que los costos operacionales sean razonables. Esta solución ayuda a reducir emisiones y amplía los ingresos de los agricultores.
Una herramienta antigua que se ha mantenido hasta el presente y que llega para garantizar el forraje sin importar las condiciones climáticas.
San José | Todo El Campo | La hidroponía tiene sus orígenes por el año 3.000 antes de Cristo y ha sido una práctica fundamental en el desarrollo de la civilización humana. El término fue acuñado por el profesor de la Universidad de California, William F. Gricke, en 1929, cuando definió esa técnica de cultivo como “agua que trabaja”.
En momentos históricos claves, ha sido una herramienta de muchísimo valor, por ejemplo, las fuerzas aliadas la utilizaban durante la Segunda Guerra Mundial para proveer de alimentos vegetales y frutas frescas a las tropas en conflicto. Desde entonces la hidroponía comercial comenzó a extenderse, aunque suele ser ignorada o poco atendida.
EN LOS TAMBOS DE SAN JOSÉ.
Sin embargo se mantiene vigente y prueba de eso es que en San José, un grupo de productores trabajan el forraje hidropónico en un esfuerzo que merece ser considerado.
En el mundo hay varios ejemplos de forraje hidropónico. Su producción es considerada “una solución novedosa en épocas de sequía” para la FAO
Desde China se importan los contenedores adaptados para la producción. El primero de esos contenedores llegará el 1° de abril y se instalará en el predio de un quesero artesanal de la zona de Laurel.
El sistema de los contenedores hidropónicos gestiona la temperatura, humedad, temperatura del agua y el riego presurizado del cultivo, lo que permitirá controlar sus condiciones de producción, informó la emisora maragata Radio 41.
El Ing. Agr. Esteban Arosteguy, impulsor de la iniciativa, asesora a varios productores, muchos de ellos pertenecientes al rubro de quesería artesanal. La idea surgió al observar que hay productores que ante la falta de precipitaciones no tienen como alimentar a sus animales.
Arosteguy dijo a la citada emisora que en la última seca una productora del norte de San José “prácticamente atravesó la sequía con la producción de forraje hidropónico sin tener que salir a conseguirlo fuera del predio”.
“Es algo innovador que creemos que puede llegar a ser una gran solución para los problemas de falta de agua, porque nos permite empezar a producir en condiciones controladas que a veces es el gran problema que tenemos en agropecuaria por las variables climáticas” que nos llevan “de una helada a la lluvia abundante y después a la sequía”, expresó.
La hidroponía permite “obtener siempre la misma producción de forraje todoel año, independientemente de lo que esté pasando afuera y eso nos va a dar determinada estabilidad a lo que es la producción”.
Como ventaja adicional agregó: “El forraje hidropónico tiene determinadas condiciones de energía, proteína y calidad que hace que sea por demás apetecible para el ganado lechero”.
Los contenedores utilizados para la producción hidropónica de forraje tienen luz led con control de temperatura, humedad, temperatura del agua y riego presurizado. “Esto levanta varias de las problemáticas que tuvimos con la producción de forraje hidropónico en invernáculo, ya que todo lo que tiene que ver con el control de temperatura y humedad, al ser en condiciones totalmente controladas dentro de un contenedor, no las sufrimos. Antes sufríamos con las temperaturas elevadas, que superaban a veces los 40°C afuera del invernáculo, que además de afectar la producción de forraje en la época de sequía, generaba hongos. Estos contenedores vienen con ozono, lo que ayuda al control de los hongos”; acotó Arosteguy.
ESTABLECIMIENTO EL CASCO.
El primer contenedor que llegará en abril tiene como destino el establecimiento El Casco de Carlos Verde, productor familiar, quesero artesanal de la zona de Laurel. Tabaja entre 50-60 vacas en ordeñe.
El sistema a implementar le va a permitir alimentar unas 50 vacas con una producción de 500 kilos de forraje por día, unos 10 kilos por vaca.
Cada contenedor tiene un valor aproximado de unos US$ 30.000 y su adquisición se gestionó y logro a través de la financiación del programa Oportunidades circulares de la Agencia Nacional de Desarrollo (ANDE).
Dirigido a jóvenes de Costa Rica, podría ser adaptado a las características de Uruguay.
Costa Rica | Todo El Campo | El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), con el apoyo de Cedes Don Bosco y la empresa Farmtastica; lanzará la tercera edición del Challenge Minecraft Education para la Agricultura, en Costa Rica, enfocado en el desarrollo de soluciones globales para producir alimentos de manera sostenible en entornos urbanos a través de tecnología y prácticas innovadoras.
El reto está dirigido a estudiantes de secundaria de Costa Rica, entre los 12 y 18 años, quienes deben proponer, en el mundo del juego Minecraft, alternativas ante el desafío real, actual y mundial de fortalecer el diseño de sistemas agrícolas robustos en entornos urbanos.
Quienes participen tendrán que buscar soluciones innovadoras y eficientes que permitan producir alimentos en ciudades y áreas de alta densidad poblacional.
El Challenge Minecraft Education 2025 está enfocado en la búsqueda de alternativas creativas en las áreas de agricultura vertical, uso de tecnología para la producción de alimentos en espacios reducidos, agricultura en techos verdes, azoteas, y balcones, hidroponía y aeroponía en entornos urbanos, agricultura comunitaria y huertos urbanos sostenibles.
Durante el desarrollo del reto, quienes participen recibirán capacitaciones en temas de sistemas agrícolas sostenibles en entornos urbanos, desarrollo de capacidades de comunicación y escritura efectiva y uso de Minecraft Education; con el objetivo de que diseñen las mejores soluciones al desafío planteado.
Con los conocimientos adquiridos e investigación propia, los estudiantes deberán desarrollar una solución para la problemática de esta edición del reto.
Maricruz Larrea, directora ejecutiva de Farmtastica, dijo que la agricultura urbana es un motor de innovación esencial para abordar algunos de los desafíos actuales de la humanidad. Conectar a las comunidades, con el origen de sus alimentos y promover soluciones sostenibles es parte de los objetivos de la empresa y por esto se unieron al reto.
“Nos entusiasma unirnos al Reto Minecraft junto al IICA, invitando a la comunidad estudiantil a desplegar su creatividad y compartir sus ideas, de las cuales también aprenderemos. Agradecemos profundamente esta oportunidad de sumar esfuerzos para construir un futuro más verde y cocrear la agricultura del mañana”, añadió Larrea.
Ana Carolina Hernández, psicóloga de la Unidad de Desarrollo de Competencias Blandas (UDCB) de Cedes Don Bosco, enfatizó que los jóvenes que participan en este tipo de retos fortalecen competencias claves para la vida, como el trabajo en equipo, la creatividad, el pensamiento crítico, la resolución de problemas, la conciencia social, la empatía, el liderazgo y la adaptabilidad.
“Las habilidades blandas potencian el impacto de las soluciones desarrolladas por los estudiantes, asegurando un enfoque más colaborativo, innovador y efectivo. La tecnología por sí sola no es suficiente; el desarrollo de habilidades blandas garantiza que las soluciones creadas por los estudiantes sean viables, sostenibles y centradas en las personas”, finalizó Hernández.
Por su parte Emmanuel Picado, gerente de Tecnologías de Información y Comunicación y Agricultura Digital del IICA, expresó que con el lanzamiento del Reto Minecraft Education, el IICA impulsa a los jóvenes como protagonistas de un futuro más sostenible, invitándolos a diseñar y crear soluciones tecnológicas innovadoras que transformen la agricultura.
“Esta iniciativa no solo fortalece las habilidades digitales de las nuevas generaciones, sino que las conecta directamente con los desafíos reales del sector agrícola, promoviendo un impacto en la producción de alimentos y la sostenibilidad”, afirmó Emmanuel Picado.
Concurrieron de todos los departamentos y abordaron los temas de interés para la mujer granjera nacional.
Montevideo | Todo El Campo | Los días 19 y 20 de noviembre se realizó en Piriápolis (Maldonado) el primer encuentro nacional de mujeres de la granja, con la participación de mujeres de los 19 departamentos.
Se presentaron proyectos para intercambiar y evaluar cómo fueron realizados, cómo terminaron, qué impacto tuvieron en los predios.
Rosana Pérez, productora del departamento de Canelones, dijo a Todo El Campo que su proyecto en el predio fue la realización de un invernáculo para la producción familias y pensando en incorporar a futuro hidroponía, o sea hidroforraje, para los ovinos en tiempo de sequía.
A modo de ejemplo, destacó el trabajo realizado “por las compañeras de Rivera que llevaron su experiencia con el proyecto”. Una de las productoras de ese departamento contó que a quienes plantaban soja y granos, ella les pedía el nailon interior de los bolsones, “para poder usarlo en un invernáculo en su predio. De esa manera ella logró su invernáculo que le fue de mucha utilidad para su familia y para el emprendimiento”.
Sobre la financiación, explicó que el proyecto cuenta con un 80% del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) a través de la Dirección de la Granja (Digegra), y el 20% lo ponen las productoras, que es lo que se solicita para formar parte del proyecto.
CHARLAS SOBRE DIFERENTES TEMAS.
Pérez valoró la participación: “fueron 120 mujeres de todo el país”, y las charlas sobre diferentes temas.
Una de las exposiciones fue sobre “educación financiera, que es muy importante para el manejo en nuestros predios, saber qué es conveniente o no para la empresa”.
“Otra charla fue sobre derechos laborales familiares y las mujeres rurales de la granja donde nos informaron sobre los derechos que tenemos y cómo proceder frente a determinadas situaciones, continuó”.
FAENA PREDIAL
Por otro lado mencionó que hubo un llamado -que ya se cerró- que tuvo una importante respuesta, con muchos grupos de mujeres, con más proyectos, los que está en evaluación.
Rosana Pérez se presentó con un proyecto vinculado con la faena predial, que es algo que ya fue aprobado y que va a tomar relevancia en el corto plazo. Este proyecto aún no fue aprobado “está en estudio y en estos días se informará”.
La faena predial “es positiva, aunque estamos retrasadas sobre la parte logística”, comentó.
Los programas de esta naturaleza “son una ayuda para la mujer que está comenzado” y tiene mucho valor “para poder dar el puntapié inicial” cualquiera sea el emprendimiento, por tanto “lo ideal sería poder continuarlos” más allá de lo que resulte de la elección del domingo.
PROBLEMAS CON EL BPS.
En otro orden, agregó que tiene una empresa con su esposo pero no figura como tal en el Banco de Previsión Social (BPS). Hay mujeres “de cierta edad que tienen problema con su empresa frente al BPS, porque figuramos como colaboradora y no como empresaria porque la empresa está a nombre de mi esposo y yo no figuro. El problema surge cuando hay llamados que tiene como requisito que el establecimiento esté a nombre de la mujer, generándose una traba que sería bueno legislar para que la mujer tenga el mismo derecho que el esposo. Otra situación puntual sería que la colaboradora no puede ingresar padrones a la empresa a su nombre, siempre va a ir el de su esposo, y eso afecta más a las mujeres de más años que a las jóvenes.