Ing. Vago: Los distintos actores del sector deben articular para “sumar capacidades, generar más impacto y usar mejor los recursos”.
Después de 6 o 7 años de crisis en lo precios, la lechería sufre los coletazos de esa situación dijo el Ing. Juan D. Vago, presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale). Con esa realidad se llevó a cabo el Foro Inale 2022 que luego de dos años retomó la presencialidad.
En declaraciones al programa Diario Rural (radio Rural) el Ing. Vago destacó que Inale elaboró un plan a 15 años que ya lleva un año y busca objetivos concretos como la producción de 50% más de leche, la inclusión de personas jóvenes desde 20 años y hasta personas de 40 años que es la edad en que se domina la tecnología, la inserción internacional porque si producimos 50% más de leche pasaremos a exportar más y el valor ambiental. “Esos son los cuatro objetivos” a partir de los cuales trabajamos, expresó.
Todo esto es una articulación que “lleva mucho tiempo” concretar porque involucra a varias instituciones, pero “es necesaria y fundamental”. Articular para “sumar capacidades, generar más impacto y usar mejor los recursos”, subrayó.
Consultado respecto a la inserción de jóvenes al sector lechero, Vago resaltó la importancia de capacitar a los interesados y facilitar “el acceso al negocio lechero” donde entran varios puntos de acción concreta como redimensionar las fracciones de los colonos para que no queden apretados por las limitantes de área y puedan expandirse para generar más escala, facilitar el acceso a la tierra con créditos para compra de campos, que le Fogale sea preferencial para los jóvenes, el fideicomiso de tierras para que los jóvenes puedan acceder. Son diferentes herramientas que buscan el acceso al negocio lechero en todas las formas posibles.
Por otra parte dijo que la meta de aumentar la producción en un 50%, ese es “el incremento de la producción en Uruguay en los últimos 40 años, y para nosotros es un piso, pero pensamos que lo podemos hacer mucho más rápido en 3 o 5 años”.
En este punto señaló que son fundamentales las cuencas establecidas, pero también hay que crear nuevas. En las establecidas subrayó la necesidad de que se adopte tecnología, porque en los últimos años eso no se ha dado. Eso implica que los tambos que ya están puedan crecen en productividad.
Inale no descarta abrir otros tambos, ya sea en las cuencas actuales como las que se han desmantelado y sufren la falta de leche. Pero “la lechería bien manejada tiene márgenes que pueden competir con cualquier cultivo, incluso con la forestación”.
Instituto Nacional de Colonización: Si bien la inversión pública en la colonia es importante el dato que destaca es la estimación de producción de leche para este año que significa 4 millones de dólares.
La Colonia Reglamento de Tierras de 1815 (Instituto Nacional de Colonización) contó con una importante inversión estatal y de las familias colonas. Este año se estima que la producción de leche alcance los 10 millones de litros que significan 4 millones de dólares. Equipos técnicos y grupo de productores aportaron esta información en la jornada del 29 de abril.
Las familias que se establecieron en la colonia realizaron una inversión básica promedio de 345.500 dólares – incluye la construcción de caminería, vivienda y tambo así como la adquisición de maquinaria, tecnología y ganado – según datos que dieron a conocer el presidente de la Sociedad Fomento Rural Capilla del Sauce, Gabriel Oviedo, y el técnico que los asesora, Ing. Agr. José Salas.
Oviedo mencionó que el crédito inicial para viviendas y tambos que destinó el Instituto Nacional de Colonización (INC) a las familias colonas, y que ascendió a 55.000 dólares, se está terminando de pagar este año. Por su parte, Salas señaló que el ejercicio de levantar la información de la inversión de las familias colonas también fue pensando en la etapa que comienza con el nuevo proyecto colonizador “el arranque cuesta y es importantísimo la presencia de la institucionalidad, apoyando para sacarlo adelante”.
El gerente regional de Conaprole, Dr. Vet. Sebastián Pagliano, detalló que las 15 familias remitentes a la cooperativa, este año se estima que lleguen a producir 10 millones de litros de leche. Es una colonia “muy importante” con un “valor significativo” de la producción y “son productores desafiantes”, aseguró. La producción en la última década en la colonia se multiplicó por doce, es así que, actualmente el 5% de la remisión zonal de Conaprole, corresponde a estas familias, graficó el expositor.
La inversión pública en la colonia ascendió a más de 13 millones de dólares, cifra que comprende: la compra del campo, la financiación de viviendas y tambos, las obras de caminería, represa, pozos de agua, alambrados y electrificación, así como el asesoramiento técnico, entre otras acciones. La inversión fue realizada por el INC salvo en el caso de la caminería que fue financiada por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). Los datos surgen de la presentación de los gerentes de Asistencia Técnica y Regional de Florida del INC, Ing. Agr. Leonardo Piedra Cueva e Ing. Agr. Mariana Orozco, respectivamente.
“Esta colonia se proyectó en dos etapas, la primera lleva doce años, en base a todo ese aprendizaje institucional se plantea el desafío de esta etapa”, comentó Orozco. La técnica explicó que se instalarán diez familias dedicadas a la producción lechera que tendrán dos fracciones para campos asociativos en una superficie de 1619 ha.
Por su parte, Piedra Cueva subrayó que si bien la inversión pública en la colonia es importante el dato que destaca es la estimación de producción de leche para este año que significa 4 millones de dólares. Según el técnico estos resultados se traducen en el entorno donde subió la matrícula de las escuelas de la zona, se amplió la cuenca lechera y se instalaron servicios, por lo que, “es parte del desarrollo que hace el Instituto en transformar los territorios”, dijo. (Texto y foto: INC).
Desde niños pequeños hasta personas mayores, la leche puede contribuir a una vida sana y activa.
FAO | Cada día, la leche y los productos lácteos proporcionan alimentación esencial a miles de millones de personas en todo el mundo. Desde niños pequeños hasta personas mayores, la leche puede contribuir a una vida sana y activa. Gracias a su composición rica en nutrientes, la leche es el tercer principal proveedor de proteínas y el quinto principal proveedor de energía, de manera que mejora la nutrición mundial y fortalece la salud humana.
Los retos que enfrentan los sistemas agroalimentarios hoy en día son importantes. Producir más alimentos para alimentar a una población en aumento es solo una parte del panorama. Lo que realmente se requiere es garantizar el acceso a nutrientes esenciales y adecuados para todos. La leche y los productos lácteos pueden contribuir en gran medida a lograr un mundo sin hambre.
La producción lechera mundial ha crecido primordialmente en respuesta al aumento de la demanda de los consumidores, lo que repercute en la sostenibilidad de los sistemas lácteos. La FAO y la Global Dairy Platform están trabajando en asociación para lograr que la producción lechera sea más sostenible y potenciar la contribución de los productos lácteos a la mejora de los sistemas agroalimentarios.
Las cinco formas en que el sector lácteo nos beneficia y contribuye a la salud de los sistemas agroalimentarios son: Seguridad alimentaria y nutricional; ofrece medios de vida e impulsa el crecimiento económico; promueve una salud; la conservación de la biodiversidad y los recursos genéticos; y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero.
LOGRAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL.
La leche y los productos lácteos son aliados fundamentales contra el hambre y la inseguridad alimentaria. Tienen un alto contenido de macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas), así como de micronutrientes esenciales como vitamina A, vitamina B12, calcio y magnesio. El consumo de leche y productos lácteos se ha asociado a un mayor crecimiento lineal tanto en las poblaciones más ricas como en las más pobres.
Considerando que cientos de millones de personas aún no tienen acceso a una alimentación adecuada y nutritiva y padecen privación crónica de alimentos, malnutrición y carencias de nutrientes, la leche y los productos lácteos son una buena fuente de nutrición en todas las etapas de la vida.
OFRECER MEDIOS DE VIDA E IMPULSAR EL CRECIMIENTO ECONÓMICO.
Los sistemas lácteos proporcionan medios de vida a cientos de millones de personas en todo el mundo. También contribuyen directamente a los medios de vida de más de 500 millones de personas extremadamente pobres, muchas de las cuales son pequeños productores de lácteos.
De los 570 millones de explotaciones agrícolas que hay en el mundo, más de una de cada cuatro tiene al menos un animal lechero, como vacas, búfalos, camellos, cabras y ovejas. Las vacas son, con mucho, el animal lechero más común tanto en países de ingresos altos como en países de ingresos bajos y medianos. Se prevé que la demanda de productos ganaderos, impulsada por el crecimiento demográfico y económico, sobre todo en los países de ingresos bajos y medianos, aumente sustancialmente en los próximos 30 años. Al promover las mejores prácticas para la gestión del ganado, la FAO está ayudando a garantizar que este aumento de la demanda se gestione de manera sostenible.
PROMOVER UNA SALUD.
La salud humana está estrechamente relacionada con la salud y el bienestar de los animales, así como del medio ambiente. Mejorar la sanidad animal es fundamental para la salud de los seres humanos y del planeta; este concepto se conoce como Una Salud y forma parte del enfoque holístico que promueve la FAO. Además, las enfermedades animales limitan la producción y reducen la contribución de la ganadería a los medios de vida resilientes, al crecimiento económico y a la seguridad alimentaria.
Tanto la salud humana como la sanidad animal se han beneficiado históricamente del uso de antimicrobianos. Sin embargo, el uso de antimicrobianos en el ganado es ahora casi tres veces mayor que en la medicina humana. Con el aumento de los niveles de resistencia a los antimicrobianos y las consecuencias conexas en todo el mundo, los sistemas ganaderos deben reorientar sus respuestas hacia la sostenibilidad de forma que se reduzca la necesidad de estos fármacos. La FAO apoya la mejora de la prevención de enfermedades y los tratamientos veterinarios, las buenas prácticas agrícolas y los programas de vacunación para proteger la sanidad de los animales lecheros, al tiempo que ayuda a los agricultores y pastores a reducir el uso de antimicrobianos y a gestionar el riesgo de resistencia a estos abordando las causas fundamentales.
CONTRIBUIR A LA CONSERVACIÓN DE LA BIODIVERSIDAD Y LOS RECURSOS GENÉTICOS.
La mayoría de la gente es consciente de los efectos del ganado en los recursos naturales y las emisiones de gases de efecto invernadero, pero no muchos saben de qué manera los sistemas ganaderos sostenibles pueden contribuir a la conservación de la biodiversidad y los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura. Cuando se gestiona de manera sostenible, la ganadería puede contribuir a importantes funciones ecosistémicas, como el ciclo de los nutrientes, el almacenamiento del carbono orgánico del suelo y a la conservación de los paisajes agrícolas.
La Alianza de la FAO sobre evaluación ambiental y desempeño ecológico de la ganadería (LEAP), por ejemplo, ofrece una plataforma mundial para que gobiernos, agricultores, encargados de formular políticas, productores e investigadores de todo el mundo debatan y elaboren directrices para evaluar los efectos del ganado en el medio ambiente.
REDUCIR LAS EMISIONES DE GASES DE EFECTO INVERNADERO.
La producción lechera aumentó en todo el mundo un 30% entre 2005 y 2015. Si se hubiera mantenido la situación existente, las emisiones de gases de efecto invernadero habrían aumentado un 38%. Sin embargo, el crecimiento de la producción se logró en parte gracias a las mejoras en la eficiencia y la producción de leche, por lo que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron solo un 18 % durante este período. El sector lácteo está trabajando para aprovechar estas mejoras en su respuesta al calentamiento mundial y para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.
La buena noticia es que hay muchas oportunidades para reducir las emisiones del ganado. “Pathways to Dairy Net Zero” por ejemplo, es una nueva iniciativa para el clima presentada por un grupo de partes interesadas del sector lácteo, impulsada por la Global Dairy Platform con el apoyo de la FAO, para abordar la contribución de los sistemas lácteos al calentamiento mundial mientras se siguen proporcionando, al mismo tiempo, alimentos nutritivos y medios de vida a millones de personas.
La FAO, la Global Dairy Platform y otros asociados están trabajando para crear un futuro sostenible para los productos lácteos y para los sistemas agroalimentarios en su conjunto. Si se mantienen los trabajos en pos de la sostenibilidad, los productos lácteos pueden desempeñar un papel importante para lograr un mundo sin hambre.
Colonia | Colonia fue sede del lanzamiento del acuerdo interinstitucional para el desarrollo de la quesería artesanal.
El evento se realzó en Colonia, contó con la presencia del presidente de la República, Luis Lacalle; el secretario de la Presidencia, Álvaro Delgado; el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca Fernando Mattos; el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Isaac Alfie; y el presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale), Juan Daniel Vago, entre otras autoridades e intendentes entre los que se encontraba el anfitrión Carlos Moreira.
Las intendencias de Colonia, San José, Soriano, Flores, Florida, Canelones y Rio Negro junto a la OPP, el Inale, MGAP, MIEM, Mides y la Asociación de Queseros Artesanales llevan adelante este proyecto cuyo objetivo general es aportar a la permanencia y desarrollo sustentable de la quesería artesanal, a través de la inclusión en cadenas comerciales, la mejora de los sistemas de producción, el fortalecimiento de su organización, el cumplimiento de la normativa de inocuidad y formalización empresarial, y el incremento de los parámetros de calidad de vida desde un enfoque de género y juventud, informó la Intendencia de Colonia.
Se prevé que el proyecto finalice el 31 de enero de 2025.
En este acto de lanzamiento que se desarrolló en el Centro Cultural Bastión del Carmen de Colonia del Sacramento. Además de la parte oratoria que fue cerrada por el presidente Lacalle, se mostró un video institucional sobre este programa y se escuchó el testimonio que realizaron en sala dos jóvenes mujeres productoras de queso artesanal, Pamela Pérez de Barrancas (de Canelones) y Yesica Hernández (de Cerro de San José).
Esta actividad cerró con mesas con quesos de productores de este programa, preparadas por las Escuelas del Hogar del departamento.
El evento comenzará a las 09.30 horas, hasta las 13.00 horas en el salón Club de los Industriales – Cámara de Industrias del Uruguay, en Av. Italia 6101 (LATU).
El lunes 6 de junio se llevará a cabo el cierre del proyecto “Infraestructura sostenible y resiliente para apoyar el desarrollo de los productores lecheros”, donde se informará sobre las acciones realizadas, los resultados obtenidos y los aprendizajes y desafíos que surgen en el camino hacia una lechería más sustentable.
El evento comenzará a las 09.30 horas, hasta las 13.00 horas en el salón Club de los Industriales – Cámara de Industrias del Uruguay, en Av. Italia 6101 (LATU).
El detalle del programa es el siguiente:
09.30 horas, recepción.
10.00 horas, apertura y bienvenida.
10.15 horas, presentación del proyecto a cargo del Ing. Agr. Gabriel Oleggini (Conaprole).
10.30 horas, acciones y resultados de acciones a cargo de los Ings Manuel Giménez y Nicolás González (Tambo sustentable).
11.15 horas, reconocimiento a productores.
11.30 horas, evaluación, aprendizaje y desafíos a cargo del Ing. Agr. Santiago Fariña (INIA)
12.30 horas, perspectivas, desafíos a cargo de los Ings Ana Castillo (BID LAB) y Gabriel Oleggini (Conaprole).
12.15 horas, cierre institucional (Directorio de Conaprole y representante del BID).
La investigación comenzó a fines de 2018 y finalizó a inicios de 2021, partos de otoño y primavera y lactancias de 2019/2020. El trabajo se llevó a cabo a partir de tres sistemas, uno cien por ciento estabulado, el segundo con pastoreo de medio turno y medio turno en galpón, y el tercero con pastoreo de medio turno y el otro medio turno con encierro a cielo abierto en muy buenas condiciones.
El jueves 19 de mayo se realizó la Jornada Anual de Lechería que tuvo lugar en el salón Ibirapitá de la Estación Experimental Dr. Mario Cassinoni (EEMAC) de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República en el departamento de Paysandú con transmisión por el canal de YouTube de la Estación.
La primera parte de la jornada se presentaron datos de la Red Tecnológica Sectorial (RTS – que integran la Universidad de la República, Conaprole, Inale, CRI, INIA, LATU y ANII) en la EEMAC, mediante el cual se comparó la producción en tres sistemas diferentes, uno mediante régimen de estabulación y dos sistemas mixtos, exposición liderada por el Ing. Agr. Pablo Chilibroste, docente y responsable del Grupo de Lechería de la Estación que contó con el apoyo de varios técnicos y participantes.
La investigación comenzó a fines de 2018 y finalizó a inicios de 2021, partos de otoño y primavera y lactancias de 2019/2020. El trabajo se llevó a cabo a partir de tres sistemas, uno cien por ciento estabulado, el segundo con pastoreo de medio turno y medio turno en galpón, y el tercero con pastoreo de medio turno y el otro medio turno con encierro a cielo abierto en muy buenas condiciones en cuanto a la superficie por vaca, sombra, agua, etc.
El sistema estabulado es de alto control del ambiente, con una dieta total mezclada, en una cama caliente en galpón cerrado, sistema de ventilación, con alimentación de dos veces al día. Está vinculado a la sala de ordeñe, con desplazamiento mínimo de las vacas, y se alimentaron ad-libitum con control diario para que no hubiera rechazo.
Los otros dos sistemas pastorean en parcelas separadas, pero con las mismas características en cuanto a carga, pasturas y recursos forrajeros, la diferencia está en el momento en que no pastorean, en un caso acceden a cama caliente y en el otro es totalmente a cielo abierto. El segundo y tercer sistema son los dominantes en Uruguay.
Los sistemas mixtos son intensivos, de alta carga, cada tratamiento tuvo 32 vacas con rotación clásica, verdeo de verano e inverno.
RESULTADOS DE LOS TRES SISTEMAS.
Respecto al consumo, el docente dijo que en los años de estabulación, período de 4 lactancias completas, “dieron un promedio de 24,3 kilos de materia seca por día, dato de toda la lactancia”. Los sistemas mixtos tienen promedios muy similares ente sí de 12,6 kilos de suplementación y 9 kilos de consumo de pasto. “La diferencia del consumo fue del orden de lo que esperábamos”, precisó.
Los resultados de la producción a 305 días señalan que en las cuatro lactancias las vacas encerradas produjeron 10.782 litros, que son 35,4 litros por vaca por día y 771 kilos de solido; y en los sistemas mixtos la diferencia de ellos fue casi nula con una producción de 8.500 litros, 28 litros promedio y 593 kilos de sólidos por vaca por año.
“Un sistema pastoril con dos vacas y media en la plataforma de pastoreo y 28 litros es un sistema de muy buena productividad, no es lo común, pero sí hay productores que están en ese punto de rendimiento o muy cerca”, destacó.
En síntesis, el sistema totalmente estabulado produjo más que los otros sistemas con diferencias en leche y sólidos de un 30%. También hubo efectos en la estación del año, en el conjunto de los sistemas las vacas de parto en otoño produjeron más que en la primavera.
Por otra parte, las vacas que accedieron a la cama caliente no tuvieron afectación en la época de parto en otoño o primavera, pero las que quedaron con encierro a cielo abierto las de otoño produjeron más que en primavera, dato que estaba dentro de lo previsto y esta investigación lo confirmó.
Otro elemento estudiado fue el de la variación de la condición corporal y lo observado es que en todos los escenarios las vacas estabuladas, unas 50 o 60 por parto, salen del balance energético negativo y empiezan en un balance positivo, lo que está de acuerdo a lo experimentando por los productores que tienen un sistema de cama caliente.
Los casos de estabulación mixta con cama caliente o a cielo abierto mostraron resultados muy parecidos a los antecedentes con que ya se cotaban, con una caída inicial de su condición corporal, después hay un estancamiento y al día 150 o 180 empiezan a recuperarse. Esa recuperación lleva un tiempo considerable.
La investigación también analizó el efecto del control del ambiente en la calidad de los productos lácteos, un trabajo integrado de EEMAC con Latitud del LATU.
Se lograron quesos y mantecas con la leche proveniente de los establecimientos experimentales. La leche fue trasladada a la planta piloto de Latitud donde se elaboraron los productos.
En cuanto a la leche, ésta presentó mayor contenido de vitamina A en los productos mixtos frente al sistema de encierro permanente. Lo mismo ocurrió con los quesos y las mantecas. A su vez, en las mantecas de los sistemas mixtos presentaron mayor color amarillo, mayor brillo y friabilidad, así como mayor sabor, olor, cremoso y diacetilo frente al encierro permanente.
Por otro lado, los sistemas de mayor control de ambiente -el estabulado y el mixto con cama caliente- presentaron mayor firmeza en placa y en boca, menor pegajosidad, untabilidad, menor velocidad de derretimiento en boca que en el sistema de bajo control de ambiente.
Las diferencias muestran que con un mismo sistema de alimentación el producto logrado tiene diferencias según el control de ambiente, lo que puede estar vinculado a los ácidos grasos.
La conclusión es que en leche, queso y manteca, los sistemas a pasto presentaron ventajas desde el punto de vista nutricional frente a la alimentación mezclada. Sin embargo el control del ambiente repercute en el perfil de los ácidos grasos y en las propiedades y textura de la manteca.
Asimismo se estudió cómo influye en los ácidos grasos el tipo de producción, concluyéndose que la leche y los quesos provenientes de vacas en sistemas mixtos de alimentación tuvieron un mejor perfil de ácidos grasos desde el punto de vista de la salud humana en comparación con el otro sistema; y el perfil de ácidos grasos en leche y quesos no fue afectado por la exposición de las vacas a diferentes ambientes durante el encierro.
HUELLA DE CARBONO.
Dada la importancia de los temas ambientales en la producción de alimentos, EEMAC analizó la huella de carbono de los tres sistemas lecheros en el tambo experimental.
En la lechería, la huella de carbono se define como el total de emisiones de gases de efecto invernadero expresados en bióxido de carbono equivalente asociados a la producción de 1 kg de leche corregida por gras y proteína dentro de un límite específico.
🐄 La Jornada Anual de Lechería 2022, nos vuelve a encontrar en la @AgroEEMAC - @FagroUdelar Ahora se desarrolla la primera charla, a cargo del Ing. Agr. (PhD.) Pablo Chilibroste. pic.twitter.com/X6kcVKWtgN
El sistema estabulado fue el que resultó con mayor emisión de gases de efecto invernadero y el tratamiento a cielo abierto el de menores emisiones, pero como la medición se asocia a la producción resulta que el tratamiento estabulado tuvo la menor huella de carbono (0,72), para el tratamiento mixto con cama caliente de 0,88 y a cielo abierto 0,75.
Las emisiones de un sistema con cama caliente son diferentes a las que tiene el sistema a cielo abierto. En el primero el estiércol se acumula un par de veces o más y eso lleva a una mayor emisión de gases, en el cielo abierto hay una condición más aeróbica y menos gases. En definitiva, el sistema mixto con cama caliente no logró diluir sus emisiones en los kilos de leche, por lo tanto presentó una mayor huella de carbono.
En el contexto internacional, los resultados obtenidos están por debajo del valor promedio mundial de la huella de carbono que es de 1,47 kg de dióxido de carbono equivalente por kilo de leche, el cual varía entre 0, 77 a 3,34. Los que se encuentran debajo de este rango son países con buen manejo de pasturas, buena eficiencia de conversión y sistemas estabulados con alta producción.
A nivel nacional los resultados se encuentran por debajo del promedio.
La conclusión es que el sistema estabulado mostró menor huella de carbono, el factor de mayor incidencia fue el metano, el encierre parcial en sistema de cama caliente no mejoró la producción de leche por tanto tampoco las hubo en su huella de carbono.
El aumento de la productividad es clave para reducir la huella de carbono y las vías para lograr ese aumento dependerá de cada sistema.
Fuente: semanario La Mañana.
Acceder a las presentaciones, en el siguiente video.