Se fortalece la idea de enfrentar la crisis alimentaria con más integración.

Se fortalece la idea de enfrentar la crisis alimentaria con más integración.

En Argentina, el director de IICA ahondó con autoridades de ese país y Brasil -países que deberían liderar en el continente- temas relevantes para el sector agropecuario, entre ellos la necesidad de desarrollar una estrategia continental conjunta frente al aumento de los precios de alimentos, energía y fertilizantes.

Aunque comparten el continente e integran el Mercosur, Argentina y Brasil mantienen fuertes diferencias políticas y estratégicas, pero ambos tienen condiciones de liderar en América Latina.

Un comunicado del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) publicado el viernes 1° de julio destacó que ambos países coinciden en la necesidad de lograr una estrategia continental conjunta para enfrentar los desafíos de estos tiempos, un concepto que el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, expresó en la 37ª Conferencia Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y en la Comisión de Desarrollo Ganadero para América Latina y el Caribe (Codegalac).

IICA destacó a Argentina y Brasil “como grandes productores agropecuarios en el contexto de la amenaza a la seguridad alimentaria global generada por la actual situación de crisis superpuestas”, un asunto que se debatió por los ministros de Agricultura de los dos países, Julián Domínguez y Marcos Montes, y el director general de IICA, Manuel Otero. El encuentro fue en Buenos Aires y también contó con la participación del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de Brasil, Paulo Alvim.

“IICA tiene una extraordinaria tarea por delante, para defender y hacer conocer internacionalmente nuestra forma de producir. En un momento en que crece la demanda de alimentos en el mundo, la producción agropecuaria significa una extraordinaria oportunidad de crecimiento y desarrollo para nuestras naciones”, afirmó el ministro Domínguez, que se refirió también a la unidad natural de los cuatro países integrantes del Mercosur: “Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay compartimos la misma tierra y tenemos un destino común. Estamos produciendo y cuidando el ambiente. Tenemos que rechazar los pretextos con los que se cuestionan nuestras formas de producción, que terminan luego convirtiéndose en barreras arancelarias”.

Marcos Montes defendió la coordinación entre los países: “Tenemos que avanzar de manera coordinada en este momento tan delicado que vive el mundo. Y debemos mostrar la fuerza y la calidad de nuestras producciones agropecuarias porque la situación nos impone una gran responsabilidad, que es garantizar la seguridad alimentaria del mundo”.

El director de IICA, Manuel Otero, valoró la posición de los ministerios de Agricultura de Brasil y Argentina coincidente con la agenda del IICA. Esa agenda está orientada a profundizar la integración agropecuaria de ambos países y su inserción en los mercados mundiales.

REUNIÓN INTERMINISTERIAL CON IICA Y ALADI.

Otero también discutió con ambos ministros la posibilidad de organizar una reunión interministerial con la participación de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y la necesidad de estimular el comercio de alimentos intrarregional, que es muy bajo en América Latina y el Caribe si se compara con otros bloques, como la Unión Europea.

OCDE-FAO: Hay un gran potencial de expansión para la producción de alimentos en América Latina y el Caribe.

OCDE-FAO: Hay un gran potencial de expansión para la producción de alimentos en América Latina y el Caribe.

Informe conjunto de OCDE y FAO señala que en la región habrá una crecimiento de la producción agrícola y que en 2031 representará el 18% de las exportaciones mundiales de alimentos.

Santiago, Chile | Según el nuevo informe Perspectivas Agrícolas de la OCDE-FAO, se prevé que la producción agrícola y pesquera en América Latina y el Caribe crezca un 14% en los próximos diez años.

El informe explica que alrededor del 64% de este crecimiento emanará de la producción de cultivos, el 28% del sector ganadero y el 8% restante de la pesca.

Para 2031, la región seguirá siendo el mayor productor de soja del mundo, representando el 53% de la producción mundial. La contribución de la región a la producción mundial de cereales es menor, pero su participación en la producción de maíz aumentará a casi el 18% para 2031.

La producción avícola representará más del 55% del crecimiento de la producción de carne para 2031, y la producción bovina y porcina representarán el 29% y el 16%, respectivamente. La producción pesquera se recuperará de una modesta contracción en los últimos diez años, para registrar un crecimiento del 12% para 2031.

Se espera que continúen los aumentos de la productividad, con aumentos de rendimiento promedio de alrededor del 10% proyectadas para 2031 para la mayoría de los principales cultivos.

LAS EMISIONES DE GEI CRECERÁN MARGINALMENTE.

El nuevo informe OCDE-FAO proyecta que las emisiones de gases de efecto invernadero crecerán marginalmente, en un 0,1% por año, durante la próxima década. La mayor parte de este aumento provendrá de la producción de cultivos, donde las emisiones aumentarán un 3,2% durante los próximos diez años, en comparación con un aumento del 2,3% de la producción ganadera.

Sin embargo, en relación con el valor neto de la producción agrícola, las emisiones por unidad de valor de producción disminuirán, aunque a un ritmo más lento que en el pasado.

LOS CONSUMIDORES ESTÁN CAMBIANDO LENTAMENTE SUS PATRONES DIETÉTICOS.

También advierte que la calidad de los alimentos que consumen los segmentos de bajos ingresos de la población regional tiende a verse afectada por los persistentes desafíos de la pobreza, y que la inestabilidad macroeconómica y los precios de los alimentos pueden tener un impacto considerable en la seguridad alimentaria de la región en la próxima década.

Tras un descenso a corto plazo, influido por el impacto de la pandemia en el poder adquisitivo, se prevé que la ingesta calórica media per cápita aumente en el mediano plazo hasta alcanzar las 3077 kcal/día en 2031. Esto supone un aumento de 60 kcal/día desde los niveles de 2019-21, y se atribuye principalmente al consumo de productos de origen animal.

A pesar de una disminución en el consumo, América Latina y el Caribe seguirá siendo la región con mayor consumo de azúcar en el mundo per cápita. Se espera que la ingesta de proteínas per cápita aumente a 89 g/día para 2031, un aumento de 3,1 g/día. Los productos animales contribuirán con la mayor parte de este aumento -más del 70%- principalmente por un mayor consumo de productos lácteos.

Se prevé que el consumo de carne per cápita aumente solo un 3,3% durante la próxima década. El consumo de pescado, que per cápita es solo alrededor de la mitad del promedio mundial, aumentará solo 1 kg/cápita, hasta alcanzar los 10 kg.

EL COMERCIO ABIERTO ES CRUCIAL PARA EL SECTOR AGROALIMENTARIO DE LA REGIÓN.

El informe de la OCDE-FAO señala que, para 2031, se espera que la región represente el 18 por ciento de las exportaciones mundiales de alimentos.

El sólido crecimiento de la oferta permitirá a la región consolidar su posición como un importante exportador: Para 2031, la región representará el 61% de las exportaciones mundiales de soja, el 59% de azúcar, el 45% de harina de pescado, el 43% de maíz, el 40% de carne de res y aceites de pescado, 32% de aves y 25% de etanol.

Dada la importancia de la región en el mercado internacional, el grado de apertura al comercio tendrá consecuencias significativas para el sector y para la seguridad alimentaria global.

Foto de Mariana González | FAO.

Aspectos a considerar en el sector agropecuario ante un nuevo cierre fiscal.

Aspectos a considerar en el sector agropecuario ante un nuevo cierre fiscal.

Ante el cierre del ejercicio fiscal para las empresas agropecuarias, el Cr. Eduardo Appoloni explica algunos de los principales impuestos del sector.

Cr. Eduardo Appoloni | El próximo 30 de junio cierra un nuevo ejercicio fiscal para las empresas agropecuarias y entendemos importante repasar algunos de los principales impuestos del sector.

Estos impuestos los podemos separar en dos grandes capítulos:

1. Impuestos a la Renta.

A los efectos fiscales, dentro de las rentas agropecuarias podemos tener dos categorías: las derivadas de la actividad agropecuaria, que son aquellas destinadas a obtener productos primarios, vegetales o animales, y aquellas otras rentas comprendidas como son los servicios agropecuarios prestados por productores, enajenaciones de activos fijo afectados a las actividades agropecuarias, actividades de aparcería, pastoreo, medianería y similares.   En la actualidad nos encontramos con dos impuestos que gravan las rentas agropecuarias: Impuesto a las Rentas de las Actividades Empresariales (en adelante IRAE) e Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (en adelante Imeba).

El IRAE grava las rentas de fuente uruguaya y su alícuota es del 25%, mientras que el Imeba grava la primera enajenación de productos agropecuarios a cualquier título a contribuyentes de IRAE, organismos municipales y nacionales así como la exportación de bienes, y su alícuota varía entre 0% y 2,5% dependiendo del bien enajenado.   Lo particular del Imeba es que afecta a la mayoría de los productores agropecuarios, siendo para algunos un impuesto final y para otros un pago a cuenta (contribuyente de IRAE).   Serán contribuyentes de Imeba aquellos productores con una explotación agropecuaria menor a 1250 hectáreas IC 100 y cuyos ingresos del año anterior no superen los 2.000.000 de UI (aproximadamente US$ 270.000).

Los siguientes sujetos pasivos no podrán optar por este régimen ya que están inhabilitados por su forma jurídica: sociedades anónimas, sociedades en comandita por acciones, establecimientos permanentes de no residentes, fondos de inversión cerrados de crédito y fideicomisos, salvo los de garantía.

Los restantes contribuyentes que obtengan rentas agropecuarias y no cumplan con las condiciones antes mencionadas, estarán incluidos en el IRAE. Dentro de este impuesto existe la posibilidad de tributar por un régimen simplificado (IRAE Ficto), donde pueden optar aquellos contribuyentes que también quedaban incluidos en el Imeba por su forma jurídica y que sus ingresos agropecuarios del ejercicio anterior no superen las 4.000.000 de UI (aproximadamente US$ 540.000)

2. Impuesto al Patrimonio.

Aquellas explotaciones agropecuarias cuyos activos superen las 12.000.000 de UI (aproximadamente US$ 1.629.000) serán contribuyentes del Impuesto al Patrimonio Agropecuario (en adelante IP).

Las entidades con acciones al portador y las no residentes (excepto las personas físicas) no se encuentran incluidas en esta exoneración y estarán gravadas desde el inicio. 

Para determinar el valor de los activos se deben considerar dos aspectos:

a) El valor de los inmuebles rurales que sean propiedad de la empresa. Este se determina por el valor de catastro al 2012 actualizado por el Índice de Precios de Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura.

b) El valor ficto de bienes muebles y semovientes. Se determina como el 40% del valor de los inmuebles rurales computándose para quienes realicen explotación agropecuaria, sin importar la titularidad del inmueble.  

Las tasas del IP varían de acuerdo al valor de los activos fiscales. Cuando los activos no superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.073.000) es del 0,75%, mientras que cuando exceden este tope es del 1,5%.

En este impuesto existe una sobretasa que se aplica en aquellas explotaciones agropecuarias en donde los activos fiscales superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.073.000) y cuyas alícuotas van desde el 0,7% al 1.5%.  

Cuando un contribuyente verifica ser parte de una Unidad Económica Administrativa, a los efectos de determinar el impuesto o la alícuota de la sobretasa, se deben considerar todos los activos de las entidades que la integran.    

OTROS ASPECTOS DE INTERÉS.

– Los saldos de impuestos del ejercicio cerrado al 30 de junio del 2022, se deberán abonar en el mes de octubre 2022  

-Los arrendamientos de un establecimiento rural no se consideran renta agropecuaria, y siguen el mismo tratamiento que las rentas de capital.

– Los anticipos de impuestos se realizan en forma trimestral. Si el contribuyente lo prefiere, tiene la opción de hacerlo mensualmente.  

– Los productos agropecuarios se encuentran gravados bajo el régimen de IVA en Suspenso. Esto habilita a los contribuyentes de IRAE a solicitar créditos fiscales por el IVA Compras (directamente relacionado con los ingresos derivados de la actividad agropecuaria) para el pago de futuras obligaciones.

EL AUTOR. El Cr. Eduardo Appoloni de Estudio Appoloni – eduardo@eappoloni.com

Reducir los costos comerciales puede ayudar a impulsar el desarrollo sostenible.

Reducir los costos comerciales puede ayudar a impulsar el desarrollo sostenible.

En el documento “El estado de los mercados de productos básicos agrícolas” se examinan formas de mejorar la contribución del comercio a la seguridad alimentaria, la resiliencia y los objetivos ambientales.

Un sistema agroalimentario mundial robusto y bien integrado puede ayudar a todos los países a resistir dificultades sin precedentes, como quedó patente durante la pandemia de la enfermedad por coronavirus (Covid-19) a principios de 2020, cuando los mercados agroalimentarios mundiales demostraron tener una notable resiliencia.

“Estamos comprometidos a trabajar juntos” escribe el Sr. QU Dongyu, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en el prólogo de “El estado de los mercados de productos básicos agrícolas (2022) (*) uno de los informes principales de la FAO presentado el miércoles 29 de junio.

La guerra en curso en Ucrania, que afecta a una región de gran importancia para la seguridad alimentaria mundial, está haciendo que aumente la incertidumbre y potenciando el riesgo de que los mercados agroalimentarios mundiales se fragmenten y de que se magnifiquen las amenazas del hambre, ya de por sí muy serias debido al Covid-19, los países en conflicto y las crisis humanitarias en todo el mundo.

En la nueva edición del informe se examina la forma en que puede hacerse frente a los retos del desarrollo sostenible, tanto presentes como futuros, mediante iniciativas multilaterales y regionales que se refuercen mutuamente. Esto se hace con la mirada puesta en los mercados agroalimentarios mundiales, la resiliencia de los sistemas agroalimentarios, el crecimiento económico y los resultados relacionados con el medio ambiente, teniendo presente que no se puede esperar que las políticas comerciales aborden plenamente todas las compensaciones recíprocas que todo ello conlleva y que se requieren medidas complementarias.

Al redactar el informe, la FAO elaboró modelos para detectar patrones entre los flujos comerciales bilaterales, los precios relativos y los obstáculos geográficos y para determinar los principales factores que impulsan el comercio, como la ventaja comparativa y los costos comerciales. Las conclusiones del informe se examinarán en el 75º período de sesiones del Comité de Problemas de Productos Básicos, el comité técnico más antiguo de la FAO, que tendrá lugar próximamente, en julio de 2022.

INTEGRACIÓN REGIONAL.

El informe tiene la finalidad de orientar a los encargados de la formulación de políticas para que encuentren formas de velar por que las políticas comerciales salvaguarden la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel mundial, respeten el medio ambiente y refuercen la resistencia a perturbaciones como conflictos, pandemias y fenómenos meteorológicos extremos.

Hoy, son más los países que comercian entre sí y el mercado agroalimentario mundial está más equilibrado que en 1995. Aun así, la geografía del comercio pone de manifiesto que, aunque la riqueza mundial haya crecido, la proporción que corresponde a los países de ingresos bajos no ha cambiado apenas y las diferencias entre los países en lo que refiere a la productividad agrícola pueden ser enormes.

Dado que el proceso de globalización viene perdiendo fuelle desde 2008, la integración regional del comercio agroalimentario ha pasado a ser mayor, a menudo debido a acuerdos comerciales y promovida por factores como la proximidad geográfica y preferencias similares. Sin embargo, hasta hace poco, esto venía ocurriendo en menor medida en el África subsahariana.

Uno de los motivos es que los mayores costos comerciales -que guardan relación con los aranceles, los seguros, los procedimientos de exportación e importación, los retrasos en frontera y la necesidad de cumplir numerosas normas y medidas no arancelarias- pueden obstaculizar la integración y afectar a la transformación estructural de las economías. En los países de ingresos bajos, la suma de los costos comerciales puede añadir hasta un 400% al precio final de un producto, porcentaje muy superior al de los artículos intercambiados por países de ingresos altos.

En este contexto, el establecimiento de la Zona de Libre Comercio Continental Africana será importante para el crecimiento económico y el desarrollo de la región. Con todo, deben establecerse políticas complementarias que permitan que la ventaja comparativa se materialice sin marginar a los pequeños agricultores, quienes ven limitada su capacidad de aumentar la eficiencia y competir en mercados más abiertos.

Otra de las conclusiones del informe es el valor de la diversificación de los socios comerciales en lo que respecta a reducir la vulnerabilidad ante posibles perturbaciones, especialmente para los países con una elevada dependencia de las importaciones de productos alimenticios.

En conjunto, el comercio agroalimentario puede mejorar la eficiencia en el uso de la tierra y el agua, pero también puede tener efectos ambientales negativos. Las reglas comerciales multilaterales y el creciente número de acuerdos comerciales regionales contemplan disposiciones relativas al medio ambiente que, cuando son jurídicamente vinculantes, pueden ayudar a enfrentar los efectos ambientales del comercio.

No obstante, en el informe se afirma que las externalidades ambientales de alcance mundial, como las emisiones de gases de efecto invernadero y el cambio climático, se abordan con mayor eficacia a través de enfoques multilaterales, con reglas comerciales que ayuden a ampliar el alcance de políticas que tienen en cuenta los costos totales de esos efectos.

El informe, que se publica cada dos años, presenta las cuestiones relativas a los mercados de productos básicos de forma objetiva y accesible para los responsables de la formulación de políticas, los observadores de dichos mercados y las partes interesadas en la evolución de los mercados de productos básicos agrícolas y en las consecuencias que tienen para los países en diferentes niveles de desarrollo económico.

(*) El texto se puede leer en línea o descargar aquí: Versión resumida de El estado de los mercados de productos básicos agrícolas 2022 (fao.org)

INAC recuerda vencimiento para constituir garantías.

INAC recuerda vencimiento para constituir garantías.

Aquellas empresas que no hayan cumplido con esta gestión serán suspendidas en el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec), lo que impedirá su actividad. La etapa vence el 25 de julio.

El Instituto Nacional de Carnes (INAC) convoca a distribuidores y repartidores de chacinados de carnes a gestionar sus garantías con un nuevo marco de facilidades para cumplir con la norma. Esta etapa vence el 25 de julio próximo.

La gestión se debe realizar por parte del sector mencionado y otras empresas cárnicas de acuerdo a la Resolución N° 21/042 de 20 de abril de 2021, dictada en el marco de la modernización tecnológica que inició INAC para cumplir con las normas vigentes.

El caso de los distribuidores y repartidores de chacinados es especial, pues con más de 700 es la mayor cantidad de empresas del sector cárnico del país y mantenían diversos montos de garantías dependiendo de la localización territorial, además de tener los más altos costos para este trámite en algunos departamentos.

Una resolución de INAC de abril pasado permite unificar las garantías para distribuidores, de forma tal que para distribuir en cualquier parte del país, se precisará un único tipo de garantía, esto es el tipo C con 51.360 unidades indexadas, la de monto más bajo. Esta disposición, genera mayor acceso a los distribuidores, porque tendrán que aportar menos dinero, y podrán acceder a mayor área de mercado, con lo cual se promueve la igualdad para los actores de la cadena cárnica que se ubican en este eslabón.

INAC recuerda que aprobó una única prórroga para realizar esta gestión de constitución de garantías hasta el 25 de julio, y que están obligados además de los distribuidores, los establecimientos de faena, los de desosado, los industrializadores de productos cárnicos, los depósitos habilitados para exportación, importadores y exportadores.

También deben realizar esta gestión los establecimientos elaboradores e industrializadores de alimentos para animales, los depósitos habilitados para el mercado interno, los establecimientos de faena departamental, faena local y distribuidores en todo el territorio nacional.

Aquellas empresas que no hayan cumplido con esta gestión serán suspendidas en el Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas (Runec), lo que impedirá su actividad.

Solo están exceptuadas aquellas empresas que sean titulares exclusivamente de locales de carnicerías y vehículos de transporte para fletear carnes y derivados, cuya mercadería no sea propiedad de la empresa transportista.

Inicie el trámite en línea: Constitución de garantía (inac.uy)

Las vías de consultas para las empresas son: Correo electrónico: registrosinac@inac.uy

WhatsApp: +59899467163, +59899948791 o +59899398289

La atención al público estará disponible lunes y miércoles de 10 a 16 horas.

La juventud no se rinde. Jóvenes de Montevideo instalaron invernáculos apoyados por La Bujía.

La juventud no se rinde. Jóvenes de Montevideo instalaron invernáculos apoyados por La Bujía.

El MGAP a través del programa La Bujía aportó US$ 10.000, pero el grupo de jóvenes puso su trabajo haciendo invernáculos y preparando la tierra. Ahora tienen el desafío de producir más y venderlo, como han hecho hasta ahora.

La producción agropecuaria bien encarada es una fuente laboral importante con posibilidades reales de crecimiento para los jóvenes. Son varias las instituciones que ofrecen programas financieros, de formación técnica, asesoramiento, etc., para todo los que quieran incursionar en un sector de la actividad que desde hace mucho se convirtió en el motor económico del país.

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca y sus direcciones juegan un rol fundamental en el desarrollo rural y la incorporación de jóvenes de todo el país, incluso Montevideo. Hace unos días la página web de esa Secretaría de Estado publicó la historia de un grupo de jóvenes que desde hace algunos años llevan adelante la producción hortícola. Todo lo producido lo venden a la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), ferias o comercios del barrio. El trabajo los ha llevado a ampliar su producción con lo cual enfrentan nuevos desafíos.

Ian Tadich es estudiante de Agronomía, egresado de la Escuela Agraria de Montevideo vive en Puntas de Manga (Montevideo) y forma parte de un grupo de cuatro jóvenes que en 2018 se presentaron a la quinta edición de la convocatoria del programa Somos de Acá trabajando en la producción hortícola y posteriormente se presentan a un llamado de La Bujía.

Cabe recordar que la primera convocatoria del programa La Bujía -que lleva adelante la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)- se realizó en octubre de 2019 poniendo el foco en los jóvenes rurales ya que su fin es convocar jóvenes rurales e instarlos a presentar propuestas productivas y de desarrollo de servicios para la producción agropecuaria. Además, La Bujía ofrece apoyo económico no reembolsable para financiar propuestas productivas y de desarrollo de servicios. Como requisitos, los jóvenes deberán tener entre 18 y 29 años, y presentar las propuestas en grupos de al menos 5 integrantes, con el apoyo de un técnico privado de las ciencias agrarias, habilitado por el Registro y Habilitación de Técnicos Privados de la DGDR-MGAP.

CRECER Y EXPANDIRSE.

Ian dijo que el grupo buscaba expandirse: “Queríamos crecer, queríamos arrendar un campo y conseguir financiamiento para comprar más terneros para dedicarnos a un negocio de ese tipo. Fue cuando le propusimos al grupo presentar esa idea” y “fuimos a hablar al Ministerio”, contó.

El desafío “no era fácil”, reconoció. Las dificultades pasan “por las complicaciones que lleva arrendar el campo; al mismo tiempo sufrimos robos y tuvimos que dejar la actividad ganadera. Pero ya que veníamos trabajando con el grupo en el tema hortícola, presentamos un proyecto”.

“Decidimos presentar proyecto para hacer cultivo bajo invernáculo. La idea era construir dos invernáculos de 40 metros por 10, que era lo que nos cubría el proyecto. Entre que se formula el proyecto, se presenta, se aprueba y se dan los fondos, pasó un año y algo, nosotros continuamos con el proyecto en la cabeza, hablando con uno y con otro y consiguiendo precios, y así logramos pasar de tener dos invernáculos, a tres. En este momento tenemos los dos que habíamos presentado en la idea original y estamos haciendo un tercero, gracias a que el grupo se movió, consiguió contactos, la madera más barata, nylon de mejor calidad y más barato”, agregó.

El grupo cortó en el monte cerca de la mitad de la madera de los dos primeros invernáculos. La cortaron, pelaron e hicieron todo el trabajo sobre la madera, lo que les permitió llegar con los fondos para cubrir un tercer invernáculo: “Fue un plus del llamado La Bujía, presentamos la idea de dos y terminamos con tres invernáculos. Es algo a valorar. Como grupo logramos adaptarnos y conectar con gente que ya tenía invernáculos, lo que nos favoreció para conseguir mejores precios”.

Los invernáculos los instalaron en la quinta del abuelo de Guillermo, otro integrante del grupo, que queda en Peñarol viejo.

El MGAP a través de La Bujía aportó 10.000 dólares, pero el grupo de jóvenes puso su contrapartida: donde se hicieron los invernáculos había un monte de pelones que hubo que arrancar, árbol por árbol, prepararon el terreno sacando las raíces, tierra que hacía años no se movía, nivelaron el suelo, hicieron el tratamiento de los palos, el pozo para los postes, abonaron la tierra.

Al momento tienen plantado tomates en invernáculo y ya están por empezar a cosechar. Además, están preparando la tierra para plantar alguna verdura más, a campo.

“Desde que nos presentamos al llamado tuvimos que aprender muchas cosas en cuanto al seguimiento, la presentación, la rendición.  Siempre teníamos contacto con la gente del Ministerio, teníamos una duda y nos respondían enseguida. Tuvimos mucho apoyo. Una cosa que fue muy buena en este proyecto fue la posibilidad de haber contado con un técnico, que es nuestro Ingeniero. Las jornadas que el Ministerio nos cubría nos permitió tener un cultivo excelente. Todo el apoyo del Ministerio fue excelente. La experiencia fue muy enriquecedora”, subrayó.

Si bien Ian y Guillermo ya estaban vinculados a la producción, los otros dos jóvenes integrantes del grupo, Cinthya y Germán, que no estaban vinculados, comenzaron su con este proyecto y les sirvió muchísimo: “Fue muy enriquecedor para ellos, para su vida profesional y laboral”, valoró Ian. “Trabajar en grupo tiene algo bastante lindo. El tema de los consensos, y además saber que siempre estás contando con alguien que además de ser tu compañero de trabajo, es tu amigo”, apreció el joven.

UN MUNDO NUEVO, CON NUEVOS DESAFÍOS.

Su idea es continuar produciendo, crecer y vincularse más al tema agroecológico. Descubrieron allí un mundo nuevo: “Algo a lo que queremos apostar. Nuestra idea es seguir en el tema y vincularnos aún más a la parte agroecológica para disminuir al máximo cualquier uso de químicos que se pueda tener en la producción”.

Un volumen muy grande de lo que producen, lo venden en la UAM, una parte se vende a feriantes de la zona y otra, directamente al consumidor. “Todo lo que se produce, hasta ahora se ha podido vender. No hemos tenido grandes descartes”.

Ahora que van a tener un invernáculo más, la idea que tienen es lograr un volumen de producción mayor y diversificar la producción. También esperan poder presentarse para vender en alguna cadena de supermercados: “Es difícil cumplir con los requerimientos que ellos tienen, pero lo venimos conversando. Tenemos el tema en mente”, dice el joven.

Sus sueños, como jóvenes rurales, son seguir vinculados a la producción y terminar la Facultad. “Quieras o no, el estar vinculados a la producción te da un plus para cuando trabajás con la gente. Una llegada más a los productores y una llegada más a lo que vivimos los productores día a día”.

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