En Rivera se avanza en el puerto seco, un proyecto destacado por su posicionamiento logístico; y el puerto de Nueva Palmira recibirá 300.000 toneladas de hierro desde Brasil.
Rivera | Todo El Campo | El presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), Juan Curbelo, se refirió a loa avances del puerto seco en Rivera, para el cual se planifica adquirir 25 hectáreas de terrenos ubicados a 5 kilómetros de la frontera con Brasil.
Curbelo dijo que la semana pasada la ANP presentó a la Intendencia de Rivera un proyecto para la recategorización del área donde se ubicará la sede del puerto y cuando se autorice se procederá al cercado y el comienzo de las obras.
El puerto seco permitirá que distintos operadores privados utilicen esa importante área cercana a la ruta 5, que, además, incluye conexión ferroviaria, comentó.
“Estamos muy esperanzados y muy entusiasmados con un proyecto que es muy importante para el puerto de Montevideo, para su conectividad portuaria y el posicionamiento de la logística en Uruguay”, declaró Curbelo y publicó la página web de Presidencia. Agregó que se prevé captar carga no solo nacional, sino de los países vecinos, para incrementar el volumen de movimiento en esa terminal.
Asimismo, puntualizó que se espera que la autorización administrativa esté lista a fin de año, para luego conseguir operadores interesados en prestar servicios, que deberán complementarse con la inauguración de las obras en el aeropuerto de Rivera.
“Nos parece que va a ser muy importante para captar carga desde el norte de la región y, en particular, del sur de Brasil, que podrá ser operada por el puerto de Montevideo”, manifestó.
PUERTO DE NUEVA PALMIRA.
Por otra parte, Curbelo comentó las maniobras realizadas en el puerto de Nueva Palmira vinculadas con una unidad de negocios nueva, de carga de mineral de hierro procedente de Brasil. “Nos parece que la actividad va a ser muy importante para nuestros puertos y, por eso, la autoridad portuaria está en contacto con distintos operadores”, aseguró.
Nueva Palmira ya operó los dos primeros embarques, de unas 80.000 toneladas de hierro de origen brasileño, de las 300.000 acordadas para este año, informó.
En cuanto a las obras en el puerto coloniense, Curbelo señaló que el organismo elabora los pliegos para que pronto se realicen los llamados a licitación que permitan mejorar la navegación y las prestaciones en la zona, con muelles adecuados y defensas nuevas.
El jerarca añadió que están en marcha varios trabajos en el departamento de Colonia, por ejemplo, la incorporación de una pasarela y mangas en la principal terminal portuaria, con una inversión superior a los US$ 21 millones.
Adelantó que el 8 de junio se abrirá el llamado para la reparación del muelle de madera en el puerto deportivo de Colonia del Sacramento y mencionó que se aspira a que en el segundo semestre del 2023 esté avanzada la adjudicación para iniciar la obra el próximo año.
El crecimiento del PIB fue impulsado por el aumento de la agricultura (21,6%), que tiene un peso de aproximadamente el 8% de la economía del país.
Brasil | Todo El Campo | En el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció un 1,9%, en comparación con el último trimestre del año pasado. El buen resultado fue impulsado principalmente por el crecimiento del 21,6% en la agricultura, el mayor aumento para el sector desde el cuarto trimestre de 1996. El PIB, que es la suma de los bienes y servicios finales producidos en Brasil, alcanzó R$ 2,6 billones en valores corrientes.
En comparación con el primer trimestre de 2022, el PIB creció un 4,0%. En el acumulado de los cuatro trimestres finalizados en marzo de 2023, el PIB registró un aumento del 3,3% respecto a los cuatro trimestres inmediatamente anteriores. Los datos proceden del Sistema de Cuentas Nacionales Trimestrales, publicados el 1° de junio por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Rebeca Palis, coordinadora de Cuentas Nacionales del IBGE, sostuvo que “los problemas climáticos afectaron negativamente a la agricultura el año pasado y este año pronosticamos una cosecha récord de soja, que representa aproximadamente el 70% de la cosecha en el trimestre, con un crecimiento de más del 24% de la producción. La cosecha de soja se concentra en la primera mitad del año. Cuando comparamos el cuarto trimestre de un mal año con un buen primer trimestre, observamos este crecimiento expresivo de la agricultura”.
El sector servicios, que tiene el mayor peso en el indicador, creció 0,6% en el período analizado. El resultado fue impulsado principalmente por los aumentos en los sectores de transporte y actividades financieras, ambos con un crecimiento del 1,2%.
La mayor caída del primer trimestre la tuvo el sector de la información y la comunicación (-1,4%). “La caída en esta actividad puede explicarse, en gran parte, por una alta base de comparación. Fue la actividad que más creció tras la pandemia, está un 22,3% por encima del nivel del cuarto trimestre de 2019”, dijo.
La industria mostró una leve caída, pero mantiene la estabilidad (-0,1%) en el primer trimestre de 2023.
El sector externo contribuyó positivamente al crecimiento, ya que las exportaciones de bienes y servicios tuvieron un cambio negativo (-0,4%) mientras que las importaciones de bienes y servicios cayeron -7,1% en comparación con el cuarto trimestre de 2022.
PIB INTERANUAL CRECIÓ 4,0% CON LA AGRICULTURA LIDERANDO.
IGBE destacó que en comparación con el mismo período del año anterior, el PIB creció un 4,0% en el primer trimestre de 2023.
La agricultura creció un 18,8% en relación al mismo período del año anterior gracias al buen comportamiento de los productos agrícolas que tienen una cosecha relevante en el primer trimestre y por la productividad.
Según la Encuesta Sistemática de Producción Agropecuaria (LSPA/IBGE), la soja, principal cultivo, mostró ganancias de productividad y un crecimiento significativo en la producción anual, estimada en 24,7%.
Con excepción del arroz (-7,5%), otros cultivos con cosecha relevante en este trimestre también mostraron crecimiento en la producción anual y ganancias de productividad, como el maíz (8,8%), el tabaco (3,0%) y la yuca (2,1%).
La industria subió un 1,9%.
Con datos de IBGE | Foto banderas de Brasil | Pxhere
El equipo económico y la propia ministra Arbeleche está al tanto de lo que afecta negativamente el tipo de cambio actual.
Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, dijo que ha planteado su preocupación por el precio del dólar al equipo económico.
Este viernes 2, en rueda de prensa, Mattos dijo que el tipo de cambio se suma a otras dificultades que tiene la agropecuaria nacional como lo son la sequía, la caída de los valores internacionales y una menor demanda mundial.
Si a todo eso “agregamos el factor competitividad por la incidencia de los costos en pesos por un dólar que está muy deprimido, la ecuación queda muy compleja”, advirtió.
Por eso, el valor del billete estadounidense se suma a la lista de dificultades, que no son resorte directo del MGAP, pero que el sector productivo y exportador debe enfrentar.
El tipo de cambio es un factor que el Ministerio ha planteado al economista Diego Labat, que preside el Banco Central de Uruguay “para ver cuál es la perspectiva y si hay alguna posibilidad de, en un mercado libre, las variables monetarias o fiscales, puedan determinar una mejor situación para el tipo de cambio nominal”.
Además, también desde el Ministerio hemos “transmitimos al equipo económico nuestra preocupación y esperamos que puedan darse los ajustes necesarios”, apunto. Incluso, sobre este tema, “también hemos hablado con la ministra de Economía”, Azucena Arbeleche, y le consta que “es un factor de preocupación para ellos también”.
“Seguimos con una inflación en dólares que es importante y que ha afectado la competitividad del sector exportador uruguayo”, comentó.
No es el campo el que contamina, son las ciudades.
Montevideo | Todo El Campo | El Banco Mundial señala que las ciudades son responsables del 70% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y por tanto constituyen un elemento central del desafío climático.
En un nuevo informe del Banco Mundial que se titula “Prosperar: Hacer que las ciudades sean verdes, resilientes e inclusivas en un clima cambiante”, en el cual se investiga el papel crucial que las ciudades desempeñan para detener el cambio climático y para proteger a las personas de sus impactos.
Se toman datos de más de 10.000 ciudades de todo el mundo y se pone el acento en el papel fundamental que desempeñan las ciudades para lograr que las personas gocen de mayor riqueza, salud y seguridad y para revertir los efectos negativos del cambio climático en la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua, la biodiversidad y otros ámbitos.
Asimismo, se examina cómo las ciudades contribuyen al cambio climático a través de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y de qué manera los hogares urbanos se verán afectados por el aumento de la frecuencia y la intensidad de los fenómenos atmosféricos, como las sequías, las inundaciones y los ciclones.
Pero no son todas las ciudades. Se subraya que las ciudades de los países con ingresos más bajos solo contribuyen alrededor del 14% de todas las emisiones de CO2 urbanas del mundo, no obstante, son precisamente estas ciudades las que enfrentarán los peligros más graves relacionados con el cambio climático.
Además, para que se logre alcanzar cero emisiones netas en 2050, las ciudades con ingresos más bajos se deben desarrollar sin seguir las trayectorias de emisiones históricas de las ciudades de los países con ingresos más altos. La falta de innovación e inversiones para promover ciudades más ecológicas provocará que las emisiones mundiales de GEI se mantengan por encima del nivel necesario para limitar el calentamiento global a 1,5 °C, incluso si los países de ingreso alto y mediano alto tienen éxito en alcanzar cero emisiones netas para 2050.
En el informe se pone de relieve la urgente necesidad de que las ciudades adopten estrategias integradas de planificación urbana ecológica que aborden estos desafíos interconectados e incluyan inversiones en espacios verdes e infraestructura sostenible.
La situación no está del todo resuelta. Como ha pasado en otros estados del país, se espera que las compañías vegetales e instituciones de defensa animal acudan a la justicia en busca de un fallo favorable, como ya ha ocurrido en otras partes del país.
Montevideo | Todo El Campo | A partir del 1° de setiembre, en Texas, ya no se podrá llamar carne, huevo o leche aquellos productos que simulan serlo pero no lo son por tener origen vegetal. Afiliándose a la tendencia global que busca dar al consumidor información veraz sobre lo que compra y consume, el gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó la normativa que busca transparentar cada producto.
Para todos aquellos productos que simulen o se parezcan a otros deberán tener un etiquetado visible que explique que es un análogo o que se hizo a través del cultivo celular. Leyes similares están siendo tratadas otros estados del país, pero no es fácil avanzar. Por ejemplo en Arkansas se determinó que una ley de etiquetado era inconstitucional, informó Food Dive.
La ley dispone que los análogos a base de plantas o fermentados de carne, aves, mariscos y huevos tengan una etiqueta destacada y visible que explicite que se trata de productos sin carne, a base de plantas, hechos de plantas o con un lenguaje clarificador similar. Lo mismo para la carne cultivada, en cuyo caso la etiqueta debe especificar que es un producto cultivado en células, cultivado en laboratorio o similar.
Una encuesta realizada en 2020 mostró que de 1.200 consumidores de Texas, uno de cada cinco se sintió engañado por haber comprado productos a base de plantas creyendo que se trataba de carne real, o que la tenía en sus ingredientes.
Texas no es el primer estado en avanzar sobre esa legislación, otros estados de Estados Unidos han transitado el camino. Se apunta a no engañar al consumidor, es el caso de Mississippi, Louisiana, Arkansas, Missouri y Oklahoma.
LA BATALLA LEGAL.
Sin embargo, grupos activistas como Good Food Institute, el Fondo de Defensa Legal de los Animales y compañías de productos vegetales como Tofurky, han acudido a la justicia para derribar esas normas y en algunos casos lo han logrado. En Mississippi, Louisiana y Arkansas la justicia determinó que no es correcto advertir al consumidor sobre lo que compra, en tanto que en Missouri y Oklahoma están pendientes las resoluciones finales.
El abogado Drake Jamali, especialista legislativo del Good Food Institute, dijo que la ley de Texas tiene “requisitos que son innecesarios y podrían crear graves impactos económicos para las pequeñas empresas. En pocas palabras, los consumidores de Texas no están confundidos acerca de los alimentos que compran y esta ley no hará nada para proteger a los consumidores”.
Por otra parte, aunque la ley de Texas comenzará a regir en setiembre, ya hay empresas de productos vegetales que etiquetan sus envases. Las compañías de análogos de carne, lácteos y huevos ya incluyen etiquetas que dicen específicamente que sus productos están hechos de plantas u otra sustancia. Estas compañías han dicho que quieren que los consumidores sepan que sus productos no son carne, un atributo que es un punto de venta para algunos compradores.
En cuanto a la carne cultivada, es poco probable que se aplique alguna ley estatal de etiquetado. La ley federal de etiquetado reemplaza a la de los estados individuales. El Departamento de Agricultura (USDA) y la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, que están regulando conjuntamente la carne cultivada, están trabajando para diseñar reglas de etiquetado para la nueva categoría. Si bien no existe un cronograma específico para que se realice ese trabajo regulatorio, es probable que estas reglas estén vigentes antes de que los productos cárnicos cultivados estén ampliamente disponibles para los consumidores.
En base a artículo de Megan Poinski en Food Dive.
Foto de hamburguesa vegetal de Beyond Meat Uruguay.
El relevamiento realizado entre socios de la gremial fue presentado en una reunión con los ministros de Industria y Ambiente y el presidente de OSE.
Montevideo | Todo El Campo | La mayor salinidad presente en el agua de OSE desde el mes de abril afecta a los procesos productivos del 62% de las empresas, ya sea por la dificultad en su tratamiento, daños a la maquinaria y equipos o cambios en el sabor y la calidad de la producción, entre otras consecuencias.
El dato se desprende de un estudio efectuado por la Dirección de Estudios Económicos de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) sobre la utilización de agua en los procesos productivos de las empresas industriales uruguayas.
El documento fue presentado a los ministros de Industria, Energía y Minería, ingeniero Omar Paganini; y de Ambiente, contador Robert Bouvier; quienes estuvieron acompañados por el gerente de Contexto Crítico de OSE, arquitecto Daniel Garcén; el representante de la Asesoría de Política Comercial del Ministerio de Economía, economista Juan Labraga; y el director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, ingeniero Guillermo Moncecchi.
“Este relevamiento es un aporte desde la industria ante la situación que atravesamos en Uruguay a raíz del déficit hídrico. En estas semanas hemos conversado con las autoridades y presentamos varias propuestas, incluida la gestión de los envases plásticos que se generan a raíz del mayor consumo de agua embotellada, a través del Plan Vale. Estamos a disposición para contribuir en este momento, al igual que siempre lo hicimos en los momentos difíciles, trabajando en conjunto para alcanzar el bien común”, comentó Fernando Pache, presidente de CIU.
Según la encuesta realizada, el 58% de las empresas reportó que utiliza agua de OSE en los procesos productivos, con un consumo mensual promedio de 45.300 metros cúbicos. De este conjunto de industrias, el 69% afirmó que no dispone de un plan alternativo a implementar en las próximas dos semanas en caso de que existan restricciones en la oferta de agua de OSE, o si se discontinúa el suministro.
De las empresas que afirmaron disponer de un plan alternativo (31%), el 76% señaló poder sustituir como mínimo el 50% del consumo de agua de OSE. El principal plan mencionado fue la utilización de agua de pozo (54%), seguido por la compra de agua a terceros (33%) o la toma de río (4%).
Entre las industrias que no disponen de un plan alternativo, el 78% afirmó que suspendería la producción en caso de que se afecte el suministro de agua de OSE, el 17% la disminuiría y el 5% vería afectadas las condiciones sanitarias de su empresa.
El 63% de las empresas que manifestó no utilizar agua de OSE en sus procesos productivos reportó que dispone de una fuente propia para su abastecimiento. Sin embargo, consultadas sobre si cuentan con excedentes para proveer a otras industrias o a OSE, el 80% respondió de forma negativa.
INFORME COMPLETO.
Acceda al informe sobre el relevamiento de utilización de agua en los procesos productivos de las empresas industriales nacionales: Presentación (ciu.com.uy)