La embajada uruguaya en Brasil organizó, junto con IICA, evento que significó la reunión con funcionarios de seis países sudamericanos para debatir sobre la integración logística como clave para la competitividad de los sistemas agroalimentarios en el Cono Sur.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | La embajada de Uruguay en Brasilia y la representación del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en Brasil reunieron funcionarios de seis países sudamericanos en el seminario “La integración logística como fuente de competitividad de los sistemas agroalimentarios: oportunidades y desafíos para el Cono Sur”, en el que se debatieron aspectos estratégicos para una mejora de la competitividad.
Los participantes, de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, indicaron la necesidad de romper ciertas barreras para mejorar la integración logística, entre ellas la eliminación de la obligatoriedad de que la carga pase por un puerto nacional, sustituyéndola por la terminal más competitiva y la priorización de la intermodalidad.
También defendieron el desarrollo de mecanismos para que los medios que hagan las entregas regresen cargados con otros productos, reduciendo así los costos operativos.
Gabriel Delado, de IICA en Brasil, destacó la importancia de conocer el escenario y los desafíos logísticos de cada país y aunar esfuerzos para proponer soluciones conjuntas. “El margen de mejora de nuestra acción colectiva es enorme. Y todo esto afecta de forma muy fuerte y clara a la competitividad de nuestros productos y al costo de los insumos”, explicó.
El embajador de Uruguay en Brasil, Guillermo Valles, puntualizó que “necesitamos conocer los cuellos de botella logísticos de cada país y pensar en soluciones conjuntas de forma intermodal y desde el punto de vista de la mejora de las condiciones de competitividad y desarrollo de la producción agroalimentaria y recordando que el transporte de fibras, minerales y biocombustibles, por ejemplo, también se beneficiará, impactando en diversas cadenas productivas”.
Pedro Neto, secretario de Innovación del Ministerio de Agricultura y Ganadería de Brasil (MAPA), también destacó la importancia del seminario para abordar la logística como vector de competitividad de los sistemas agroalimentarios de las Américas.
“Brasil ha avanzado mucho en innovación agrícola. Hemos aprendido a hacer agricultura tropical, agricultura con bajas emisiones de carbono, y hemos perfeccionado los sistemas de monitoreo que verifican los impactos en cuestiones socioambientales. Tenemos sistemas agroalimentarios cada vez más resilientes, pero sin el componente logístico, en el contexto de la competitividad, el país pierde beneficios”, explicó.
FERNANDO MATTOS: LA IMPORTANCIA DEL SUDESTE ASIÁTICO.
El ministro de Ganadería y Agricultura de Uruguay, Fernando Mattos, participó virtualmente y destacó que la logística es un factor limitante en el proceso de integración bi y multilateral del continente sudamericano y en la competitividad. “En 2050, más del 50% de la población mundial estará en el sudeste asiático. Así que necesitamos que los corredores bioceánicos que ya están planificados sean una realidad en el futuro para reducir costos y ofrecer tiempos de transporte más eficientes”, afirmó.
Además de los análisis de los representantes gubernamentales, el acto contó con expositores como el secretario general de la Aladi (Asociación Latinoamericana de Integración), Sergio Abreu, entre otros. (Con datos de IICA).
Bioplásticos: Reducir las emisiones de CO2 comparadas con los materiales convencionales, sino que promueve un uso eficiente de recursos residuales, como el aceite de cocina usado.
Montevideo | Todo El Campo | El cuidado ambiental comienza en la etapa productiva, y es importante que a partir de entonces cada paso que se da en la cadena alimenticia se esfuerce para cumplir ambientalmente. En ese sentido el envasado de los productos es fundamental dada la dependencia del petróleo que tiene el sector empaque. Paro eso está cambando.
La empresa japonesa Suntory Group lanzará la primera botella de PET a escala comercial hecha de paraxileno derivado de aceite de cocina usado, un hito que reduce la dependencia del petróleo y podría revolucionar el sector de los bioplásticos, informó BioEconomía.
A su vez, TekniPlex Healthcare desarrolló compuestos bio-basados para aplicaciones médicas, logrando un PVC con el mismo nivel de seguridad y funcionalidad que el plástico tradicional, pero con una reducción en emisiones de hasta el 90%.
El plan de Suntory Group no es un anuncio sin definición clara, sino que desde este mes de noviembre comenzará a producir las botellas de PET, en un cambio que en involucra unos 45 millones de botellas, en Japón, que serán ambientalmente sostenibles. Se espera que el total de envases se amplie progresivamente.
La tecnología empleada no solo apunta a reducir las emisiones de CO2 comparadas con los materiales convencionales, sino que promueve un uso eficiente de recursos residuales, como el aceite de cocina usado, que ahora cobra una nueva vida en forma de envase, agrega el artículo.
En cuanto a TekniPlex Healthcare, empresa que funciona en el ámbito de la salud, introdujo un nuevo PVC médico de origen bio que promete cambiar el paradigma en un sector donde la confiabilidad y la seguridad son esenciales. Estos compuestos bio-basados, desarrollados en Belfast, Irlanda del Norte, han recibido la certificación ISCC PLUS, un aval que garantiza la transparencia y trazabilidad en su cadena de suministro.
LA UNIÓN, FORTALECE.
El éxito de estas innovaciones no sería posible sin la colaboración intersectorial que conecta a empresas especializadas en diferentes áreas del proceso.
En el caso de Suntory, empresas como Mitsubishi y Eneos manejan la producción del bio-paraxileno, mientras que Indorama Ventures transforma este material en resina de PET.
TekniPlex también ha consolidado una cadena de producción y distribución certificada que asegura que su bio-PVC mantiene los más altos estándares, necesarios en aplicaciones médicas.
LA META ES CERO DEPENDENCIA DE MATERIALES DE ORIGEN FÓSIL.
Suntory lanzó un objetivo audaz: eliminar el uso de materiales vírgenes derivados del petróleo para todos sus productos de PET a nivel mundial hacia el año 2030.
Esta meta forma parte de su estrategia “2R+B” (Reducir/Reciclar + Bio), con la que buscan reducir el peso de las botellas, tapas y etiquetas, así como promover el reciclaje horizontal “botella a botella”, un sistema que recicla botellas de PET usadas para producir nuevas botellas.
Los beneficiarios son aquellos productores agropecuarios con actividad ganadera en las seccionales donde se ha identificado afectación por garrapata bovina.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó que ante la problemática sanitaria causada por la garrapata y la necesidad de actuar al respecto, el BROU -con la asistencia de los equipos técnicos de la Dirección General de Servicios Ganaderos del MGAP- diseñó un programa de asistencia financiera destinado a apoyar a productores agropecuarios en la implementación de planes de tratamiento y control de ese parásito.
BENEFICIARIOS.
Productores agropecuarios con actividad ganadera en las seccionales donde se ha identificado afectación por garrapata bovina.
IMPORTE.
La asistencia contempla un apoyo financiero diferenciado de acuerdo con el nivel de resistencia del parásito:
US$ 25 por animal para casos de resistencia moderada a alta.
US$ 100 por animal en situaciones de multiresistencia grave.
Este financiamiento cubrirá todas las categorías de ganado vacuno, conforme a los datos de la última Declaración Jurada de Dicose.
CONDICIONES DE FINANCIAMIENTO.
Plazo: hasta 5 años.
Forma de pago: ajustada a la generación de ingresos del beneficiario, con amortizaciones preferentemente mensuales o trimestrales, y hasta un máximo semestral.
Desembolso: la entrega del financiamiento se realizará en etapas, conforme a los gastos asociados al plan de tratamiento. Antes de cada desembolso, los beneficiarios deberán presentar facturas de los productos veterinarios adquiridos.
REQUISITOS PARA ACCEDER A LA ASISTENCIA.
Los productores interesados deberán presentar un informe técnico sobre la situación sanitaria, avalado por el Servicio Ganaderos – Sanidad Animal del MGAP. Ese informe deberá incluir el diagnóstico de presencia de garrapata en el predio (número de Dicose), el nivel de resistencia del parásito y el plan de sanidad a ejecutar, bajo supervisión del MGAP.
Clasificación de resistencia del parásito, teniendo en cuenta que los niveles de resistencia se dividen en dos categorías, que son la resistencia moderada a alta y la multiresistencia grave.
El MGAP supervisará la correcta implementación del plan sanitario, y se requerirá un informe técnico semestral que avale el cumplimiento del plan presentado. Todos los planes deberán contar con un informe favorable emitido por el cuerpo técnico del banco, a cargo de ingenieros agrónomos que verificarán la adecuación y viabilidad de las prácticas sanitarias propuestas.
Los consumidores de cannabis a menudo carecen de información de calidad sobre sus efectos y la mejor manera de reducir el riesgo.
Ellen Goldbaum | Nueva York, EE.UU. | Universidad de Bufalo | Todo El Campo | Millones de estadounidenses consumen cannabis para tratar una gran cantidad de problemas de salud. Rara vez están bajo la supervisión de un proveedor de atención médica y su acceso a información de calidad sobre las sustancias que consumen y sus riesgos potenciales es, en el mejor de los casos, limitado.
Un artículo publicado el 23 de octubre en el American Journal of Public Health, la revista oficial de la Asociación Americana de Salud Pública, por investigadores de la Universidad de Bufalo (UB) llama la atención sobre esta situación preocupante y potencialmente peligrosa, que dicen es el resultado de un entorno político históricamente impulsado por la política, no por la ciencia.
El documento explica por qué es necesario un cambio en las políticas de cannabis hacia un enfoque de salud pública en lugar del enfoque predominante y más punitivo que impulsa la abstinencia en lugar de la educación pública. Ahora que el cannabis es legal hasta cierto punto en la mayoría de los estados, dicen que el caso de tal cambio es aún más urgente.
“El cannabis legalizado es un tren de carga que viene por las vías y la salud pública va a ser completamente atropellada si solo está configurado, como dice el eslogan, para ‘simplemente decir no’”, dice Daniel J. Kruger, autor principal del artículo y profesor asociado de investigación de medicina de emergencia en la Escuela Jacobs de Medicina y Ciencias Biomédicas de la UB. También es investigador del Instituto Clínico y de Investigación en Adicciones de la UB.
“Estamos diciendo que se debe avanzar hacia la reducción de daños y la promoción de la salud, utilizando las herramientas con las que los profesionales de la salud pública ya están familiarizados”, agrega.
Kruger y sus coautores entienden que el modelo ecológico social (SEM, por sus siglas en inglés) de la salud pública, que analiza comportamientos específicos en múltiples niveles, es adecuado como un marco integral con el que se deben desarrollar políticas para el cannabis. El modelo proporciona una forma de estudiar la gama de productos de cannabis, sus efectos en la salud humana, el comportamiento del individuo que los consume, así como el entorno social en el que funcionan, y las organizaciones y políticas que rigen esos comportamientos.
A DIFERENCIA DEL TABACO O EL ALCOHOL.
Descubrir cómo desarrollar políticas de cannabis que salvaguarden la salud pública es fundamentalmente diferente a desarrollar políticas para el tabaco o el alcohol, señalan los investigadores.
“Mientras que el alcohol, por ejemplo, es solo una cosa, hay cientos de compuestos psicoactivos diferentes en el cannabis y todos hacen cosas diferentes”, dice Kruger. “Es importante modelar los cannabinoides individualmente. Estamos empezando a saber en qué se diferencian unos de otros”.
La falta de información fidedigna sobre el cannabis y las grandes disparidades en la forma en que los diferentes estados lo regulan presentan un desafío adicional.
“Sería genial si hubiera políticas federales que no fueran la criminalización del cannabis”, dice Kruger. “En este momento (en Estados Unidos), hay más de 50 estados y territorios, todos los cuales tienen una mezcolanza de reglas y políticas que no se coordinan. Puede haber productos que ingresan a un estado desde otro que podrían no tener las mismas regulaciones».
Y a pesar del establecimiento de dispensarios regulados por el Estado, como en el Nueva York, muchos consumidores de cannabis siguen obteniendo el producto de forma ilegal.
El cannabis está clasificado por el Gobierno federal como una sustancia controlada de la Lista I, lo que indica que es probable que se abuse de él y no proporciona ningún beneficio médico, incluso bajo supervisión médica. El artículo señala que estas caracterizaciones contradicen directamente la evidencia empírica.
Los investigadores dicen que los consumidores de cannabis a menudo carecen de información de calidad sobre sus efectos y la mejor manera de reducir el riesgo. Pueden acceder a información de amigos o familiares, y la mayoría de los que la usan con fines medicinales nunca divulgan esa información a sus proveedores de atención médica.
EL PAPEL DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA.
Por esa razón, señala Kruger, la educación pública debería desempeñar un papel importante, un punto que se destacó en el reciente informe sobre el cannabis de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina (*).
La gente necesita saber cosas básicas, explica Kruger, como la cantidad de THC que hay en un producto específico y la cantidad que alguien debe tomar. Dice que los consumidores a veces comienzan con una dosis baja y luego toman más porque el cannabis puede tener un efecto retardado cuando se ingiere. Las dosis adicionales pueden causar efectos no deseados, como ansiedad, paranoia y pánico.
Utilizando el THC-O como caso de estudio, los investigadores muestran que con este producto, como con muchos otros productos de cannabis, es difícil encontrar información fiable. Aunque se ha recomendado que vaporizar cannabis o consumirlo comestible puede ser más seguro y producir efectos menos potentes que las técnicas de reducción de daños, en el caso del THC-O, vaporizarlo puede producir ketene, el gas tóxico que causa el mismo tipo de lesión pulmonar que causa el vapeo.
Los indicios recientes de que las agencias reguladoras de EE.UU. pueden cambiar el cannabis a una sustancia de la Lista III desde la Lista I es un paso positivo, dicen los autores, que puede, a su vez, hacer más probable que las políticas de cannabis puedan estandarizarse en todo el país.
“Necesitamos tener políticas científicamente informadas”, concluye Kruger, “y para eso necesitamos investigación; Necesitamos ensayos clínicos, pero no solo ensayos clínicos. Necesitamos hacer otros tipos de investigación para examinar cómo las personas están usando el cannabis y qué beneficios o daños están experimentando para cumplir con la verdadera misión de la salud pública: maximizar los beneficios y minimizar los costos, riesgos y daños para el individuo y la sociedad”.
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Los coautores con Kruger incluyen a Jessica S. Kruger, profesora clínica asociada de salud comunitaria y comportamiento de salud de la Escuela de Salud Pública y Profesiones de la Salud, y Carlton CB Bone de la Universidad Estatal de Portland.
Con el resultado del plebiscito, que obtuvo menos del 40% de apoyo, el país cierra un ciclo de discusiones que comenzó en 1995, afirma Ceres Analiza en un documento.
Montevideo | Todo El Campo | Tras la ratificación en las urnas del sistema de seguridad social, es tiempo de enfocar los esfuerzos del debate público en otros desafíos que Uruguay debe afrontar.
El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) acaba de publicar un informe que destaca la “excelente noticia” que significa “la ratificación en las urnas del pasado 27 de octubre del sistema vigente de Seguridad Social”.
“Tanto oficialismo como oposición pueden respirar tranquilos: no se reformó la Constitución ni se alteraron las bases del sistema previsional”, afirma un nuevo “Ceres Analiza”.
El documento presenta información detallada para comprender el proceso que condujo a la reforma de la seguridad social, su gestación, los cambios implementados y la necesaria adaptación que la dinámica del asunto exige.
Con una votación inferior al 40%, el plebiscito impulsado por el PIT-CNT no logró el apoyo necesario para derogar las bases de la reforma de seguridad social aprobada en 1995 y reformada en 2023. De esta forma, el informe sugiere que cerró un proceso complejo, en el que “los uruguayos demostraron al mundo una vez más madurez cívica y responsabilidad ante las nuevas generaciones”.
El documento destaca el procedimiento democrático que precedió a la reforma, que incluyó la participación de diversas organizaciones de la sociedad civil que dieron su punto de vista en el Parlamento.
“De haberse aprobado el plebiscito, no solo habría implicado la confiscación del ahorro de los uruguayos, sino también un cambio abrupto en las reglas que rigen nuestra economía y sociedad. Esto habría puesto en riesgo la credibilidad de la República, conocida por su estabilidad económica y política”, advierte el texto.
De ese modo, agrega, “Uruguay decidió no caer en la incertidumbre de los populismos ni en aventuras improvisadas.”
Con el respaldo popular a la reforma previsional, Ceres insta a enfocar las energías en temas urgentes que requieren atención como la pobreza infantil, la seguridad pública, la salud, la inserción internacional, la educación, la I&D, el futuro del trabajo y la eficiencia del Estado. Se trata de temas definitorios para las posibilidades de Uruguay de avanzar en el camino del desarrollo o retroceder.
De esta manera, el país cierra un ciclo “de discusiones que comenzó en 1995” y puede centrarse en enfrentar los “desafíos demográficos, tecnológicos y económicos que demandan adaptación continua”.
El informe de Cerses enfatiza que el respaldo al sistema vigente es claro y que hay que avanzar, perfeccionar lo necesario y mantener una visión realista del presente: “Reabrir este debate sería un retroceso”.
En Reino Unido, el 23% de los adultos dicen que compran carne de origen vegetal una vez al mes”.
Montevideo | Todo El Campo | Las tendencias en el consumo de alimentos siguen siendo indefinidas, aunque es evidente que los productos vegetales como carnes alternativas forman parte de la dieta, con más o menos preferencia, de cada vez más personas.
La semana pasada la fundación y laboratorio de ideas Good Food Institute Europe (GFI Europe) difundió un estudio titulado “Información sobre el mercado minorista de alimentos de origen vegetal en España” en el que destaca que en 2023 el 40,4% de los hogares españoles compraron leches vegetales, y un 20% carnes alternativas. Además, el año pasado las ventas del sector minorista de productos vegetales creció un 7,5% y sumó en total 451 millones de euros.
El análisis se realizó en comercios de ventas minoristas en hipermercados y supermercados, no en restaurantes.
La leche y el queso vegetal fueron los mayores responsables del aumento de las ventas; se estima que cuando se analice el mercado de 2024 se mantendrá la demanda con una firmeza similar a 2023.
TAMBIÉN LOS BRITÁNICOS.
Otro estudio de GFI Europe, pero este centrado en Gran Bretaña, considera que “los alimentos de origen vegetal son parte de un cambio pequeño pero razonablemente generalizado en los hábitos de compra del Reino Unido: el 23% de los adultos ahora dicen que compran carne de origen vegetal una vez al mes”.