Montevideo | Todo El Campo |La Sociedad Rural Argentina a través de su Mesa de Carnes, expresó su posición frente al nuevo esquema de regulación que el gobierno de China implementó a partir del 1 de enero para las importaciones de carne vacuna, el cual introduce cupos y aranceles diferenciales según el país de origen.
El gobierno chino dispuso para la Argentina una cuota de 511.000 toneladas peso producto, que luego va en aumento. Esta cupo inicial es con un 12% de arancel para cortes con y sin hueso.
Desde la entidad señalaron que, en el caso de la Argentina, el cupo asignado se encuentra dentro de los parámetros habituales de exportaciones hacia el mercado chino y que semantienen las condiciones de acceso al principal destino de la carne bovina argentina a nivel mundial.
Según información proporcionada por la Cancillería y destacada por la SRA, como resultado de gestiones y negociaciones conjuntas entre el Gobierno nacional y el sector privado, a la Argentina se le asignó una cuota de 511.000 toneladas, que continuará tributando el arancel vigente del 12,5%.
Desde la entidad remarcaron que este volumen permitiría cubrir la totalidad de las exportaciones anuales de carne vacuna argentina hacia China y que, además, representa una ventaja comparativa frente a otros países competidores, cuyos aranceles se verán incrementados bajo el nuevo esquema.
La mirada de la Mesa de Carnes de la SRA
Desde la Mesa de Carnes de la Sociedad Rural Argentina advirtieron que, más allá del resultado obtenido para la Argentina, las medidas implementadas por China constituyen un nuevo desafío para la competitividad del sector ganadero.
En ese sentido, solicitaron que estas regulaciones no se transformen a futuro en restricciones que limiten la expansión exportadora del país ni afecten la rentabilidad de la cadena cárnica local.
Montevideo | Todo El Campo |La Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), expresó su preocupación ante la posibilidad de modificar el esquema sanitario nacional, en el marco del debate sobre dejar de vacunar contra la fiebre aftosa. El gremio alertó que avanzar sin consenso podría poner en riesgo décadas de trabajo del sector ganadero.
La APPEC sostuvo que un país que aspira a desarrollar seriamente su producción ganadera no puede tomar decisiones estratégicas sin escuchar a quienes producen. En ese sentido, cuestionó cualquier intento de imponer cambios en el estatus sanitario sin un diálogo amplio con los que trabajan diariamente en el campo.
“No se puede forzar un esquema sanitario sin escuchar a quienes sostienen la producción, poniendo en riesgo décadas de esfuerzo colectivo con la idea de dejar de inmunizar nuestro ganado contra la fiebre aftosa”, señalaron desde la asociación.
El gremio también se refirió al funcionamiento del mercado cárnico, advirtiendo sobre la necesidad de contar con un sistema de comercialización transparente y previsible. Según APPEC, no es sano sostener un esquema donde los precios no respondan a la oferta y la demanda, ya que eso debilita la confianza y la planificación del sector productivo.
“Ante este escenario instamos al sector productivo a mantenerse unido, atento y firme”, manifestaron desde la entidad, remarcando la importancia de la cohesión gremial frente a decisiones que podrían impactar en la competitividad del país.
La asociación destacó además el valor social y económico de la ganadería paraguaya, a la que definió como el resultado del esfuerzo familiar y del trabajo de generaciones. “Defenderla con responsabilidad y unidad no es una consigna, es un compromiso con el país”, afirmaron.
Finalmente, la APPEC subrayó que el desarrollo del sector requiere diálogo, previsibilidad y reglas claras, y que proteger lo construido hasta hoy es clave para garantizar el futuro productivo del Paraguay. “Cerramos el 2025 reafirmando nuestro compromiso con el campo, el trabajo y el futuro del país”, concluyó el pronunciamiento.
Montevideo | Todo El Campo | El sector cárnico brasileño cerró 2025 con cifras históricas, según los datos de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA). Las exportaciones de carne de ave alcanzaron un récord de 5.324 millones de toneladas, un 0,6% más que en 2024. A pesar del volumen récord, la facturación anual se situó en 9.015 millones de euros ($9.790 millones), un 1,4% menos que el ejercicio anterior.
No obstante, el mes de diciembre mostró una sólida recuperación con ingresos de 873 millones de euros ($947,9 millones). Los Emiratos Árabes Unidos se consolidaron como el principal destino con 479.900 toneladas, seguidos de Japón y Arabia Saudí. El presidente de la ABPA, Ricardo Santin, destacó la resiliencia del sector tras superar un foco de gripe aviar, señalando un repunte del 52% en las ventas a la Unión Europea en diciembre.
Por su parte, el sector porcino logró un hito sin precedentes al exportar 1.510 millones de toneladas (+11,9%), lo que permite a Brasil superar a Canadá y posicionarse como el tercer mayor exportador mundial de carne de cerdo. Los ingresos anuales por estas ventas ascendieron a 3.332 millones de euros ($3.619 millones), un incremento del 19,3% frente a 2024.
Filipinas fue el mercado principal con 392.900 toneladas (+54,5%), compensando la caída del 33% en los envíos a China. Chile y Japón también ganaron protagonismo en un mapa de exportación cada vez más diversificado. Estas cifras, impulsadas por un diciembre extraordinario, sientan las bases para un 2026 de crecimiento sostenido en la presencia global de la proteína animal brasileña.
Montevideo | Todo El Campo |Para el agro argentino , si el 2026 empieza como terminó el 2025 las perspectivas son claramente positivas. La paulatina normalización de la economía, el retiro del Estado como interventor de los mercados y un gobierno que, en general, le presta oídos al campo impulsan un marco auspicioso para quienes arriesgan, invierten y producen dice la Nación . Por supuesto que hay mucho por hacer y corregir, pero lo que también es evidente es que las perspectivas de demanda internacional siguen jugando en favor de la Argentina. La demanda global de alimentos sigue en alza, en especial en los países que mayor tasa de crecimiento económico experimentan, como los del sudeste asiático y gigantes como China e India.
La oportunidad que también abre el 2026 es la de solucionar los problemas que se vienen arrastrando desde hace décadas y que difícilmente se puedan responsabilizar por su falta de solución a factores externos, como la clase política. El que sobresale con más nitidez es el del reconocimiento intelectual en semillas. Luego de cientos de debates y discusiones, lo cierto es que el país no ha encontrado un sistema que reconozca al mismo tiempo los derechos del obtentor, para incentivar la inversión en investigación y desarrollo de nuevos materiales, y al mismo tiempo no abra la puerta a mecanismos que puedan prestarse a abusos por parte de las compañías. Se sabe que los cultivos de soja y trigo, por volumen, son los más perjudicados, pero también están comprendidos en ese campo de irregularidad las legumbres o el algodón, entre otros. Y si están todas las opciones abiertas sobre la mesa, es decir, con las mejores tecnologías, la competitividad del agro tendrá más posibilidades de lograrse.
Hay quienes afirman que mientras persista una elevada presión tributaria como la actual, particularmente en soja, con Derechos de Exportación (DEX) al 24% (poroto), no se puede introducir una discusión como la de la propiedad intelectual. Es razonable el argumento, pero en algún momento hay que empezar. Y el atraso de más de 20 años en un sistema que otorgue garantías a todas las partes no ayuda.
Pero así como a nivel nacional hay un sendero abierto para la baja de la presión impositiva y la desregulación, también las provincias y los municipios requieren ingresar en esa etapa. Las invenciones de tasas de combustible o aumentos de tasas viales que reflejan la contraprestación del cuidado de los caminos rurales, particularmente en la provincia de Buenos Aires, son dos factores críticos que deben terminarse. Para el ruralismo implica un desafío: es fundamental que los productores se acerquen a las sociedades o asociaciones rurales para ejercer un control público efectivo sobre concejales y funcionarios municipales.
El campo, a diferencia de otras actividades económicas, rara vez puede “mudarse” a otro distrito a producir si la presión tributaria local supera lo tolerable.
En una economía que, cada vez más, se acerca al alineamiento de los precios locales con los internacionales y que no dará pie a ganancias súbitas por saltos devaluatorios, todo metro que se gane en competitividad estructural debería traducirse en una mejora de ingresos. Esto será crucial, además, para mitigar posibles impactos negativos de los mercados globales cuando los precios caen. La actual campaña triguera que alcanzaría un volumen récord de 27,8 millones de toneladas según la última proyección de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, pero enfrenta un escenario de cotizaciones en baja es una muestra de que no conviene descuidar ningún flanco.
La ganadería también invita a enfocarse en solucionar los problemas estructurales. Con un panorama de precios favorable los temas por resolver tienen otro contexto. En su último informe semanal, el Rosgan puntualizó que “al analizar los valores de la hacienda en los últimos 20 años, se observan récords históricos en prácticamente todas las categorías. Medido en dólares, el precio del ternero de 160 a 180 kilos se ubica un 86% por encima del promedio del período 2005–2024; el del novillito liviano de hasta 390 kilos, un 56% por encima; y el del novillo, un 70% superior a dicho promedio”. Cuestiones como la informalidad, el doble estándar sanitario o la sanidad animal, entre otros, podrían abordarse con un mejor ánimo si la situación fuera de crisis. De continuar con este camino, la ganadería necesitará cada vez más el apoyo del sistema financiero para dar un salto productivo.
Montevideo | Todo El Campo |El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, afirmó que recibió del anterior gobierno al Fondo Agropecuario de Emergencia (FAE) “con cero peso en caja” y que evaluarán cómo combatir el déficit hídrico de este verano. Se espera para estas horas una reunión de las autoridades para definir acciones en este sentido.
El secretario de Estado señaló que esta semana se reunirá con otras autoridades y que “promediando el mes”, si es que lo consideran necesario, convocarán al Comité de Emergencia para que decrete la emergencia, o aplicarán otras “medidas puntuales”. Explicó que recogerán la información de los funcionarios del ministerio y del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). “Después veremos si es necesario llamar al Comité de Emergencia. Con una aclaración, el FAE lo recibimos con cero peso en caja y con deuda hasta el 2027”.
Fratti dijo que recibieron inquietudes de productores y de gremiales por el déficit hídrico. “Cuando dicen que se declare emergencia agropecuaria, todo el mundo está pensando en algún tipo de apoyo económico, sea ración o dinero en efectivo. Eso hay que verlo, no queremos generar falsas expectativas”, agregó el jerarca.
“Tenemos que ver cual es la información que tenemos y actuar en consecuencia, son cosas que no podemos cobrar al grito, tenemos que tener fundamentos científicos”, añadió. Además pidió diferenciar el “déficit hídrico” de lo que es una “crisis hídrica” y afirmó que el primero de ellos ocurre en todos los veranos. “De la mitad del país para arriba estamos en una situación normal y en otros departamentos tenemos zonas que están muy cerca de estar en una crisis hídrica”, según el ministro.
“Los meteorólogos nos dicen que en los tres años de sequía las lluvias fueron buenas, pero no llegó a recuperar el agua en el suelo” y agregó que en “estos últimos días estamos viendo temperaturas que tienen una capacidad de evaporación fuera de lo normal”, por lo que complejiza la situación. Consultado sobre si se utilizaría lo recaudado por Rentas Generales para mejorar la situación, Fratti respondió que, en tal caso, “habría que llamar a nuestros amigos que están en el Ministerio de Economía, están avisados que estamos recopilando información”.