Gremios ganaderos de Paraguay expresaron en un comunicado conjunto que “los ganaderos de las Américas llevan años trabajando para aumentar la producción de alimentos, haciéndose cargo de la seguridad alimentaria mundial y reduciendo al mismo tiempo su huella medioambiental”.
Mariano Roque Alonso, Paraguay | ARP* | Todo El Campo | En abril se llevó a cabo el Seminario Regional de Producción Ganadera Sostenible en las Américas, en donde se dieron a conocer los principios y el compromiso del sector ganadero americano con los eventos internacionales del clima, de los sistemas alimentarios y del comercio, a través de un comunicado conjunto entre gremios referentes de la producción pecuaria regional.
El documento lleva la firma de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), la Federación Panamericana de Lechería (Fepale), el Consejo de Exportadores Lácteos de Estados Unidos (Usdec), y la Federación de Productores de Leche de Estados Unidos (NMPF) y será expuesto ante la Cumbre de las Naciones Unidas sobre Sistemas Alimentarios y ante la COP 28.
El comunicado destaca que el sector ganadero de la región americana es líder mundial en producción y exportación de alimentos sustentables, pero también es vulnerable al cambio climático, y está experimentando sus efectos sobre la productividad, los medios de subsistencia y los recursos naturales.
Resalta que el sector ganadero es uno de los pocos que está ofreciendo soluciones comprobables para mitigar el cambio climático de manera efectiva y económicamente viable. “Los ganaderos de las Américas llevan años trabajando para aumentar la producción de alimentos, haciéndose cargo de la seguridad alimentaria mundial y reduciendo al mismo tiempo su huella medioambiental”, refiere el enunciado.
INVERSIONES Y FINANCIACIÓN.
Abordar más a fondo el impacto climático del ecosistema ganadero es una preocupación prioritaria y una responsabilidad compartida que requiere soluciones, innovaciones y políticas basadas en la ciencia y los datos, junto con mayores inversiones. Los costos y riesgos asociados al cambio climático y las inversiones necesarias para sistemas agroalimentarios más sostenibles no pueden ser asumidos únicamente por los productores. Es necesario facilitar financiación y crear o desarrollar mercados de capitales que sean accesibles para incentivar la producción sostenible y la reducción de emisiones, reducir el riesgo de las inversiones y facilitar los programas de educación y comunicación. Deben fomentarse las asociaciones, las plataformas multisectoriales y otros intercambios de conocimientos e innovación, destaca el comunicado.
“Es importante poner en evidencia que la cría de ganado en muchos países, es gestionada principalmente por pequeños y medianos productores. Por lo tanto, reconocemos que el comercio es importante para el sustento de nuestras cadenas agroindustriales, así como para los consumidores de todo el mundo, y que desempeñamos un papel importante en la economía de nuestros países. Además, reconocemos que la COP 28 y otros eventos futuros sobre el clima y los sistemas alimentarios presentan importantes oportunidades para la colaboración de los actores agrícolas de las Américas”, destaca el comunicado.
COMPROMISO DEL SECTOR GANADERO DE AMÉRICA PARA LA COP 28.
-Fomentar una mayor cooperación pública-privada, con la presencia de los Ministerios y Secretarías de Agricultura, Ganadería y Pesca en la deliberación de políticas climáticas; con el apoyo del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y otras organizaciones pertinentes.
-Defender la importancia crítica del ecosistema de producción ganadera en los sistemas agroalimentarios sostenibles y las principales contribuciones de los alimentos de origen animal y los productos de origen animal a los mismos.
-Elevar el enfoque en la seguridad alimentaria y nutricional en todas las deliberaciones sobre sistemas agroalimentarios y destacar las compensaciones nutricionales, sociales y económicas asociadas con el cambio de políticas.
-Apoyar las decisiones basadas en ciencia que promuevan el crecimiento sostenible de la productividad, así como la producción de alimentos nutritivos, seguros y accesibles.
-Promover el papel esencial del comercio para lograr sistemas agroalimentarios más sostenibles.
-Ampliar el acceso a los conocimientos científicos y técnicos y a la información para los productores ganaderos y los responsables políticos con el fin de informar el diseño y la implementación de acciones para responder a los impactos del cambio climático.
-Reforzar los esfuerzos colectivos para compartir y promover las mejores prácticas, como las destinadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar la gestión del agua, aumentar el secuestro de carbono y la salud del suelo, reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos, y otras medidas que proporcionan múltiples co-beneficios.
-Apoyar un mayor acceso a la financiación climática y a los incentivos basados tanto en el mercado como en incentivos directos para que los productores de las Américas fortalezcan la adaptación, promuevan la mitigación y amplíen la implementación de prácticas, tecnologías e innovaciones basadas en la ciencia.
-Reconocer que la gran diversidad de sistemas de producción agroalimentaria existentes en las Américas requiere soluciones adaptadas a las realidades locales y que cualquier transición no debe dejar atrás a ningún sector o productor.
-Rechazar los productos de imitación que intentan utilizar el valor nutricional de nuestros productos como los lácteos y la carne para promover productos químicos o vegetales deficientes nutricionalmente.
-Expresar nuestro apoyo y esperanza de un resultado exitoso de la COP 28 y otros eventos climáticos y de sistemas alimentarios que resalten la relevancia, contribuciones y necesidades de la agricultura en las Américas y el valor de la contribución del sector ganadero a la seguridad alimentaria y nutricional y al desarrollo sostenible.
EL SEMINARIO.
El Seminario Regional de Producción Ganadera Sostenible en las Américas realizó el 19 y el 20 de abril en la ciudad de Buenos Aires, donde profesionales y referentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay, Uruguay, México, República Dominicana y Estados Unidos escucharon a expertos mundiales y debatieron formas de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero del sector, que sean viables también para las próximas generaciones de ganaderos.
La producción de carne disminuyó en 2022 y se espera que continúe haciéndolo en 2023.
Europa | Todo El Campo | La Comisión Europea (CE) publicó un informe con perspectivas a corto plazo para la agricultura de la Unión Europea (UE) en el cual se analiza y consta el efecto de la invasión rusa de Ucrania, la inflación, los fenómenos meteorológicos extremos y la incidencia de las enfermedades en aves y cerdos.
El documento se titula “Short-term outlook for EU agricultural markets in 2023” (Perspectivas a corto plazo para los mercados agrícolas de la UE en 2023), y en casi 40 páginas analiza al sector agrícola como ganadero.
VACUNOS. CAÍDA DE LA PRODUCCIÓN.
En 2022 la carne de vacuno de la Unión Europea tuvo una disminución del 2,6% en su producción. La caída se dio en aquellos países destacados por su volumen productivo: Alemania, Francia y Polonia. En contraste, aumentaron Irlanda y España.
La CE espera que en 2023 la producción disminuya aún más (1,6%), y advierte que eso incrementaría los precios, frenando el consumo y la competitividad de las exportaciones del bloque.
OVEJAS. CRECIMIENTO DE LA IMPORTACIÓN DEL 23%
Sobre las ovejas y las cabras, el reporte informa que hubo una disminución del número de cabezas, especialmente en España y Francia, fenómeno que se da por tercer año consecutivo, en tanto que Rumania tuvo un incremento de más de 360.000 cabezas.
En 2022 hubo una caída de las exportaciones de carne ovina del bloque con una baja del 6%, se espera que en 2023 vuelva a haber una disminución pero del 1%.
El año pasado, las importaciones de carne ovina en la UE crecieron 23%, siendo Nueva Zelanda, Reino Unido y Australia sus proveedores.
AVES Y CERDOS AFECTADOS POR TEMAS SANITARIOS.
La producción de aves de la UE en 2022 retrocedió 1,7%, esa caída fue empujada por Francia (que tuvo una producción 12% menor que el año anterior) e Italia (-9 %), y Alemania en menor medida (-3%).
Las importaciones de la UE aumentaron 15% en 2022, con mayores envíos desde Ucrania.
En cerdos la caída en la producción de carne fue del 5,6%; en 2022 el número de reproductoras disminuyó en unas 500.000 cabezas, una caída de casi el 5%.
Como pasa con los pollos, la afectación sanitaria juega en contra, en el caso de los cerdos por la peste porcina africana.
Es un tema de preocupación, además de la garrapata en sí, el uso de medicamentos que dejan residuos en la carne. El productor debe tener claro a qué se expone en caso de detectarse trazas en la carne.
Treinta y Tres | Todo El Campo | La sequía tuvo un efecto positivo en la garrapata frenando su ciclo, pero con las últimas lluvias este parásito resurgió y se debe atender adecuadamente, dijo el director departamental del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca de Treinta y Tres, Félix Menéndez.
Para las autoridades, un tema de preocupación, además de la garrapata en sí, es el uso de medicamentos que dejan residuos en la carne. En el caso del departamento de Treinta y Tres como de otros fronterizos o próximos a la frontera, esa proximidad no ayuda.
“Tenemos el riesgo de los medicamentos prohibidos en Uruguay o que dejan residuos durante muchos días que luego pueden aparecen en la carne. Últimamente no se han dado casos, pero es un riesgo latente”, dijo Menéndez al semanario La Mañana.
La diferencia de precios es un elemento que juega en contra, agregó. “Hay productores que son conscientes y hacen las cosas bien, y hay otros que por ignorancia o buscando abaratar costos utilizan un remedio más barato sin pensar en las consecuencias”, señaló.
“La mejor manera de prevenir esas situaciones es educando a los productores y advertirles sobre lo grave que puede ser que aparezca una traza de un medicamento prohibido, el predio va a quedar interdicto y con problemas de comercialización de ganado”.
Debe quedar claro que “están prohibidos todos los órganosfosforados para vacunos y lanares; y se debe tener presente que en caso de dar algún tipo de remedio no autorizado no solo corre riesgo de sanciones el productor responsable, sino que se puede poner en riesgo el status sanitario del país”, enfatizó.
INIA aporta elementos para comprender la relación entre los pastizales y las aves, orientando a la vez sobre condiciones de pastoreo y gestión del campo natural que permiten una relación ganar – ganar entre productividad y conservación.
Ing. Agr. Oscar Blumetto* | Montevideo | INIA | Todo El Campo | El sistema de producción ganadera pastoril, basado en campo natural, es un ecosistema potencialmente muy rico en términos de especies de aves. Este artículo de la revista del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), N° 72, de marzo de 2023, aporta elementos para comprender la relación entre los pastizales y las aves, orientando a la vez sobre condiciones de pastoreo y gestión del campo natural que permiten una relación ganar – ganar entre productividad y conservación.
INTRODUCCIÓN.
La biodiversidad de plantas, animales y otros organismos vivos es esencial para el sostenimiento de diversos servicios ecosistémicos que contribuyen al bienestar, como por ejemplo la producción de biomasa; el ciclado de nutrientes, la formación del suelo, la fijación de nitrógeno, la polinización, el control de plagas y enfermedades, la regulación del clima, etc.
Uruguay alberga un elevado número de especies de animales y vegetales (2.750 especies de plantas superiores y alrededor de 859 vertebrados) que habitan una gran variedad de ambientes como pastizales, bosques, sabanas arboladas, humedales y dunas arenosas. Entre estos ambientes, los pastizales, conocidos como campos naturales, son los más importantes en cuanto a extensión y, a su vez, son el principal recurso forrajero de la ganadería.
La ganadería, al igual que otras actividades agropecuarias, genera impacto ambiental a través de la modificación de los hábitats naturales y de las emisiones de gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático.
Sin embargo, la ganadería basada en pastizales naturales y manejada con adecuado ajuste de intensidad de pastoreo, puede tener también impactos positivos y mitigar varios efectos negativos. La producción extensiva mantiene hábitats de pastizales seminaturales que sustentan a un gran número de especies silvestres y que proveen importantes servicios ecosistémicos.
El sector ganadero enfrenta el desafío de aumentar la producción y limitar sus impactos negativos sobre la biodiversidad. En el caso de los impactos positivos, para que estos sean tenidos en cuenta, es necesario cuantificar el impacto de la actividad productiva y generar información científica válida que pueda ser utilizada para comprender qué opciones existen para mejorar la sostenibilidad general de la producción ganadera.
El presente artículo es una adaptación de la reciente publicación “Los agroecosistemas ganaderos, importante hábitat para las aves: análisis cualitativo del efecto del manejo productivo en especies prioritarias para la conservación en Uruguay” (Blumetto, 2022) de la Revista Recursos Rurais, al cual puede accederse libremente. Para agilizar su lectura, hemos realizado una síntesis y minimizado las citas bibliográficas (**).
El objetivo es dar una referencia de la riqueza de especies que utilizan hábitats dentro de estos sistemas productivos y realizar un análisis cualitativo de la presencia de algunas especies especialistas de pastizal, prioritarias para la conservación, en función de condiciones de manejo ganadero.
¿DE DÓNDE PROVIENE LA INFORMACIÓN?
Este trabajo resumió los datos obtenidos en 30 establecimientos ganaderos y cuatro campos experimentales del INIA distribuidos por el territorio uruguayo (Figura 1). Los estudios se efectuaron en el transcurso de siete proyectos de investigación realizados durante 15 años. Los establecimientos dedicados a la ganadería representaron varios sistemas de producción, desde criadores a ciclo completo, con producción mixta de bovinos y ovinos y superficies entre 18 y 5.500 hectáreas. La base de alimentación del ganado es el campo natural, con la presencia variable de siembras de leguminosas en cobertura y pasturas sembradas. La sustitución de campo natural por estas pasturas sembradas osciló entre un mínimo de 0% a un máximo de 30%.
Por tratarse de un análisis cualitativo del uso de hábitat por diferentes especies, se pudieron considerar diferentes metodologías empleadas en los diferentes proyectos (desde listados a conteos).
Se consideró la presencia de las especies que utilizan hábitat dentro de los límites de los establecimientos y, dentro de estas, se determinaron las especies prioritarias para la conservación (Soutullo et al, 2013). Esa prioridad para la conservación está definida por nueve criterios: (1) Especies globalmente amenazadas según la Lista Roja de la UICN, (2) Especies nativas de Uruguay cuya distribución global no exceda los 175.000 km2, (3) Especies migratorias que utilizan parte del territorio nacional en alguna etapa de su ciclo anual, con una fracción mayor al 10% de su población global o biogeográfica presente en Uruguay, (4) Especies con área de distribución restringida en Uruguay (menos del 10 % del territorio), (5) Especies que han sufrido una disminución significativa en el tamaño de su población nacional, (6) Especies únicas desde el punto de vista taxonómico (únicas de una familia u orden, especies únicas de un género en el mundo) y/o ecológicas (papel destacado en el funcionamiento del ecosistema) con problemas de conservación, (7) Especies con valor cultural y/o económico (actual o potencial) con problemas de conservación, (8) Especies raras (pero de presencia regular) con problemas de conservación y (9) Especies amenazadas a nivel nacional según la Lista Roja de aves de Uruguay.
ANALIZANDO LOS RESULTADOS.
En la totalidad de sitios de estudio se registraron 274 especies de aves, de las cuales, 37 cumplen al menos uno de los criterios de prioridad. En el cuadro 1 se presenta la totalidad de especies prioritarias para la conservación registradas.
De esta lista, las especies marcadas con asterisco son consideradas especialistas de ambiente de pastizal. De estas especies, en función del conocimiento ecológico disponible, enfatizando en sus preferencias de hábitat, se analiza la posibilidad de lograr las condiciones de hábitat necesarias para estas especies en sistemas ganaderos.
Para simplificar el análisis se clasifica las especies en tres grupos por sus necesidades de hábitat. El grupo “A” se refiere a aquellas que requieren tapices herbáceos bajos, menores a 10cm de altura promedio, el grupo “B” son especies que pueden alimentarse de pastizales relativamente bajos, pero necesitan perchas y parches de pastizales de matas altas para refugiarse y anidar y el grupo “C”, especies que necesitan pastizales altos (altura de 0,8 a 1,5m) donde cumplen todo su ciclo biológico.
En el grupo A se encuentran el Ñandú (Rhea americana) y varios chorlos como el Chorlo cabezón (Oreopholus ruficollis), Chorlo pampa (Pluvialis dominica), Playerito canela (Tringites subruficollis) y el Batitú (Bartramia longicauda). Son especies que prefieren pastizales naturales con pasto corto (Aldabe et al, 2019), situación muy común en los sistemas ganaderos tradicionales. Todos pueden utilizar eventualmente pasturas sembradas para alimentarse cuando la altura del tapiz es baja, pero algunas como el ñandú prefiere los pastizales naturales para nidificar.
Las especies de chorlos mencionadas son especies migratorias, no nidificantes en Uruguay, y solo requieren esas condiciones específicas para alimentarse (insectos y otros pequeños invertebrados).
En el grupo B se incluyen especies que requieren otro tipo de condiciones ambientales. Por ejemplo, el Dragón (Xanthopsar flavus) y la Viudita blanca grande (Xolmis dominicanus) son especies que pueden alimentarse de pastizales relativamente bajos, pero necesitan perchas y parches de pastizales de matas altas o caraguatales para refugiarse y anidar. Las comunidades de caraguatá de bañado (Eryngium pandinifolium), son muy importantes para la nidificación del dragón; estas comunidades son comunes en zonas húmedas y la especie es tolerante al pastoreo. Sin embargo, en sitios donde no se dan las condiciones para este caraguatá, puede nidificar en pastizales altos, condiciones que necesitan de pastoreo de baja intensidad. En el caso de la viudita blanca grande la nidificación se produce mayoritariamente en matas de especies de gramíneas cespitosas como, por ejemplo, las pajas mansas (Paspalum spp.) o paja estralladora (Erianthus angustifolius).
Las condiciones aptas para estas especies de aves pueden alcanzarse en sistemas ganaderos, cuyo manejo procure mantener disponibilidades de forraje altas en el campo natural la mayor parte del año. Esto es lograble con la aplicación de tecnología de procesos disponible (Jaurena et al, 2021), con bajos costos y resulta además en un aumento de la productividad ganadera (Aguerre y Albicette, 2018). En la evaluación de este proceso, denominado intensificación ecológica, se detectó una gran heterogeneidad en la estructura y esta heterogeneidad era aún mayor a medida que aumentaba la altura media del tapiz, acompañando la mejora de los resultados productivos (Aguerre y Albicette, 2018). Este manejo implica el aumento de matas, parches de pasto alto y arbustos, lo cual probablemente es el efecto más importante para este grupo de aves. Estas condiciones ambientales son las ideales para otras especies prioritarias como la martineta (Rynchotus rufescens), ratonera aperdizada (Cistothorus platensis) y monterita de cabeza gris (Donacospiza albifrons).
Existe un caso particular que podríamos considerar en este grupo que es la Loica pampeana (Leistes defilipii). Esta especie es considerada en peligro de extinción y su población ha disminuido dramáticamente en las últimas décadas. La permanencia de los pastizales naturales con buena conservación es la principal determinante de la presencia de la Loica Pampeana (Aspiroz et al, 2017).
Según nuestras observaciones, las necesidades de anidación de la Loica pampeana, que es colonial, implican pastizales densos con alturas de pasto superiores a 10 cm en áreas amplias y homogéneas. Aunque hay menos información, es asumible que dichas condiciones son las que requiere también la Cachirla dorada (Anthus nattereri), especie considerada vulnerable.
Estas características del campo natural son raras en los sistemas ganaderos tradicionales de la cuesta basáltica, donde hoy se encuentran las escasas poblaciones de ambas especies. Normalmente, las condiciones se logran en planicies no inundables de suelos profundos, con pastoreo de baja intensidad. Esta situación tradicionalmente solo se observaba en potreros reservados para categorías de ganado de engorde (novillos) y en condiciones de buena disponibilidad de humedad en el suelo en primavera. Las nuevas propuestas de manejo de baja intensidad de pastoreo en campo natural, podrían lograr esas condiciones en forma más amplia.
Por último, podemos considerar un tercer grupo de especies “C” que necesitan pastizales altos (altura de 0,6 a 1,5 m) en donde cumplen todo su ciclo biológico. Un ejemplo son el grupo de los Capuchinos (Sporophila spp.), el Volatinero (Volatinia jacarina), Tachurí canela (Polystictus pectoralis) y los Coludos (Emberizoides herbicola y Emberizoides ypiranganus).
Estas características del pastizal son muy raras en las áreas de pastoreo y se encuentran en parches aislados, zonas de humedales o exclusiones de mediano plazo. Como estas especies pueden usar parches relativamente pequeños y en el caso de los capuchinos y volatinero son migradores estivales, pueden aprovechar oportunidades de relictos de pastizales altos que producen rinconadas naturales o provocada accidentalmente por la infraestructura. Sin embargo, dado lo aleatorio que pueden ser la ocurrencia de estos ambientes, se constituye en otra presión adicional sobre las aves que pueden arribar de su migración y no encontrar ambiente propicio.
La razón de la poca frecuencia de la situación de pastizales requerida, es que suele implicar pastos altos y espigados. Estos pastizales tienen una gran disponibilidad de forraje, pero su calidad es menor por lo cual los productores no promueven esas situaciones.
CONSIDERACIONES FINALES.
El sistema de producción ganadera pastoril, basado en campo natural, es un ecosistema muy rico en términos de especies de aves, al incluir muchos tipos de pastizales, árboles dispersos y bosques asociados. Entre ellas se destacan un gran número de especies prioritarias para la conservación.
El manejo tradicional, con alturas del tapiz bajas, puede proporcionar un hábitat adecuado para varias especies prioritarias para la conservación clasificadas en el grupo A, como el ñandú o varias especies de chorlos. Sin embargo, hay algunas especies, principalmente las que dependen de pasto alto o parches de vegetación cespitosa (grupo B), que son favorecidas por manejos ganaderos tendientes a aumentar la disponibilidad media de biomasa herbácea (trabajar con más pasto). Esta condición de menor intensidad de pastoreo genera condiciones que permiten una relación ganar-ganar entre productividad y conservación, generando oportunidades a las aves tanto del grupo A como el B.
Para el caso del grupo C con necesidades de hábitat con pastizales altos, aunque fueron detectadas en algunos establecimientos, es difícil pensar que las mismas se den en un manejo que propenda a aumentar la productividad. Estas condiciones necesitan medidas especiales como exclusiones parciales o temporales, lo que podría tener un costo de renuncia productiva que debería considerarse para poder favorecer su ocurrencia. Para este grupo particular de aves deben generarse manejos especiales, y ello solo puede ocurrir con políticas públicas que contribuyan a generar esos ambientes, ya que estas especies están declinando en forma importante. Otra posibilidad, es generar esas “pequeñas reservas” en esquemas de certificación de los sistemas, de manera de poder permitir la valorización comercial de ese manejo.
En la actualidad se viene realizando investigación nacional para mejorar el conocimiento de las relaciones entre el desempeño productivo y la biodiversidad, de modo de poder orientar la toma de decisiones de productores, técnicos y autoridades.
BIBLIOGRAFÍA
Aguerre, V. y Albicette, M.M., (2018) Eds. Co-Innovando para el desarrollo sostenible de sistemas ganaderos familiares de Rocha-Uruguay. Serie Técnica INIA Nº 243, 146p. ISBN: 978-9974-38-393-7
Azpiroz, A. B., Jiménez, S. & Alfaro, M. (2017) (eds.). Libro Rojo de las Aves del Uruguay. Biología y conservación de las aves en peligro de extinción a nivel nacional. Categorías “Extinto a Nivel Regional”, “En Peligro Crítico” y “En Peligro”. Dinama y Dinara, Montevideo. ISBN: 978-9974-91-784-2
Blumetto,O. (2022). Los agroecosistemas ganaderos importante hábitat para las aves: análisis cualitativo del efecto del manejo productivo en especies prioritarias para la conservación en Uruguay. Recursos Rurais, (18), 5-15. https://doi.org/10.15304/rr.id8567
Brazeiro, A., M. Achkar, C. Toranza, & L. Bartesaghi. (2020). Agricultural expansion in Uruguayan grasslands and priority areas for vertebrate and woody plant conservation. Ecology and Society, 25(1): 1-15. https://doi.org/10.5751/ES-11360-250115
Jaurena, M., Durante, M., Devincenzi, T., Savian, J., Bendersky, D., Moojen, F. G., et al., 2021. Native grasslands at the core: a new paradigm of intensification for the campos of Southern South America to increase economic and environmental sustainability. Front. Sustain. Food Syst. 5:547834. doi: 10.3389/fsufs.2021.547834
(*) Ing. Agr. PhD. Oscar Blumetto del Área de Recursos Naturales, Producción y Ambiente.
Es el evento de la profesión veterinaria con mayor antigüedad en el mundo que se realiza de forma ininterrumpida.
Montevideo | Todo El Campo | Los días 8 y 9 de junio se realizarán las Jornadas de Buiatría 2023, el lanzamiento del prestigioso evento se realizó el miércoles 26 en el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) con la participación del ministro Fernando Mattos, el director de Servicios Ganaderos, Diego De Freitas, el presidente de Centro Médico Veterinario de Paysandú (CMVP), Rodolfo Rivero, la presidenta del Comité Organizador, Gloria Arnaud, y la secretaria, Lourdes Adrien.
Las Jornadas de Buiatría son organizadas por el CMVP. Este año se contará con la participación de profesionales veterinarios de Uruguay y otros países latinoamericanos que concurrirán para presenciar las destacadas exposiciones de disertantes nacionales y extranjeros.
Diego De Freitas felicitó al Centro Médico Veterinario por los 50 años de las Jornadas de Buiatría y dijo que estas jornadas han significado un espacio de desarrollo y cooperación entre la profesión veterinaria.
Remarcó además que “las Jornadas de Buiatría fueron y seguirán siendo un pilar de gran importancia para el desarrollo de las capacidades de nuestros servicios veterinarios oficiales”.
Desde el Comité organizador se recordó que los simposios y actividades previstas nuclean temas sanitarios de actualidad que son muy demandados por los veterinarios particulares. Asimismo, se suman exposiciones relacionadas con el Bienestar Animal y la Inocuidad alimentaria.
En el cierre, el ministro Mattos confirmó la presencia del MGAP en las jornadas, y apuntó a la sensibilidad del tema por “la importancia de la sanidad animal” para Uruguay; además remarcó que para Uruguay “la política sanitaria, es una política de Estado, la importancia que tiene la producción agropecuaria y la producción animal en el país, determina que tenemos que tener solidez respecto a las definiciones de política pública sanitaria”.
Los alimentos derivados de la ganadería, incluidos los sistemas de pastoreo y de la caza de animales salvajes, proporcionan proteínas de alta calidad, ácidos grasos importantes y diversas vitaminas y minerales, lo que contribuye a dietas saludables.
Montevideo | Todo El Campo | Los alimentos de origen animal terrestres son claves para la alimentación humana, así lo asegura el libro “Contribución de los alimentos de origen animal terrestre a dietas saludables para mejorar la nutrición y los resultados de salud” de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
“Los diversos alimentos derivados de los sistemas de producción ganadera, incluidos los sistemas de pastoreo y de la caza de animales salvajes, proporcionan proteínas de alta calidad, ácidos grasos importantes y diversas vitaminas y minerales, lo que contribuye a dietas saludables para mejorar la nutrición y la salud”, publicó la FAO en un artículo en su página web.
Agrega que los ganados, en sus diferentes especies, “están adaptados a una amplia gama de entornos, incluidas las áreas que no son adecuadas para la producción de cultivos. A nivel mundial, más de 1.000 millones de personas dependen de las cadenas de valor ganaderas para su sustento”.
Además, “los pequeños productores constituyen una gran proporción de los productores ganaderos. Una producción ganadera bien integrada aumenta la resiliencia de los sistemas agrícolas a pequeña escala. La ganadería también proporciona otros servicios ecosistémicos importantes en la gestión del paisaje, proporciona energía y ayuda a mejorar la fertilidad del suelo”.
Respecto a el pasto, éstos “ocupan alrededor del 40% de la superficie terrestre del mundo”, y son fundamentales, porque “los ganaderos crían animales de pastoreo para transformar la vegetación de los pastizales en alimento”.
DESAFÍOS QUE SE DEBEN ATENDER.
Sin embargo, hay desafíos que cuidar y atender, como “la alta utilización de los recursos y la contaminación, la competencia entre alimento humano y alimento animal, las emisiones de gases de efecto invernadero, la resistencia a los antimicrobianos y el bienestar animal, así como las enfermedades zoonóticas y transmitidas por los alimentos, la accesibilidad y la asequibilidad deben resolverse para que los sistemas agroalimentarios sean más sostenibles”.
ESTUDIO BASADO EN LA CIENCIA Y LA EVIDENCIA.
En ese escenario, el Comité de Agricultura de la FAO pidió una evaluación mundial exhaustiva, basada en la ciencia y la evidencia, de la contribución del ganado a la seguridad alimentaria, los sistemas alimentarios sostenibles, la nutrición y las dietas saludables, teniendo en cuenta la sostenibilidad ambiental, económica y social.
En otro artículo también publicado en la web de la institución, la FAO destaca que “la carne, los huevos y la leche ofrecen fuentes cruciales de nutrientes muy necesarios que no se pueden obtener fácilmente de los alimentos de origen vegetal”, así lo afirma el informe publicado citado.
Eso es muy importante para “algunas etapas clave de la vida, como el embarazo y la lactancia, la infancia, la adolescencia y la vejez”.
Según el informe, la carne, los huevos y la leche proporcionan una gama de macronutrientes importantes, como proteínas, grasas y carbohidratos y micronutrientes que son difíciles de obtener de los alimentos de origen vegetal en la calidad y cantidad requeridas. Proteínas de alta calidad, una serie de ácidos grasos esenciales, hierro, calcio, zinc, selenio, vitamina B12, colina y compuestos bioactivos como carnitina, creatina, taurina son proporcionados por alimentos de animales terrestres y tienen importantes funciones de salud y desarrollo.
Continúa la FAO: “El hierro y la vitamina A se encuentran entre las deficiencias de micronutrientes más comunes en todo el mundo, particularmente en niños y mujeres embarazadas. A nivel mundial, más de 1 de cada 2 niños en edad preescolar (372 millones) y 1.200 millones de mujeres en edad fértil sufren de la falta de al menos uno de tres micronutrientes: hierro, vitamina A o zinc”. Ahora bien: “Tres cuartas partes de estos niños viven en Asia meridional y oriental, el Pacífico y el África subsahariana”. Esto va en paralelo con el consumo de productos animales: el consumo de alimentos de animales terrestres (incluyendo leche, huevos, carne) varíe ampliamente en todo el mundo. Una persona en la República Democrática del Congo consume en promedio sólo 160 gramos de leche al año, mientras que alguien en Montenegro consume 338 kilogramos. En cuanto a los huevos, una persona en Sudán del Sur consume 2 gramos en promedio al año en comparación con un promedio de 25 kg para una persona en Hong Kong. La persona promedio en Burundi consume solo 3 kilogramos de carne al año, en comparación con 136 kilogramos para alguien que vive en Hong Kong.
El libro, de casi 300 páginas, es el “análisis más completo hasta ahora de los beneficios y riesgos del consumo de alimentos de origen animal y se basa en datos y evidencia de más de 500 artículos científicos y unos 250 documentos de políticas”.
En la foto de tapa, la famosa pintura “Vieja friendo huevos” de Diego Velázquez.