En el comunicado de ACA se expresa que “ya se insinúan dificultades para producir”.
La Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) se reunió en la tarde del martes 29 resolviendo expresar al Gobierno su parecer sobre la política cambiaria y a la industria la necesidad de adecuar los costos.
En el comunicado elaborado después de la Asamblea Anual Ordinario, ACA resolvió “manifestar al Gobierno y a la opinión pública su gran preocupación en materia de la realidad cambiaria del país”.
La institución que representa a los arroceros señala que “la evolución del tipo de cambio afecta a todos” los que participan de la agroexportación porque se genera “una pérdida de competitividad real”.
Además “ya se insinúan dificultades para producir por los altos costos resultantes, hecho que se acentúa en los procesos que más valor agregan”.
Por otra parte, ACA considera que “el sector industrial que participa del precio convenio debe adecuar su estructura de costos y sus operaciones para aprovechar el flujo comercial de exportaciones de arroz con cáscara, de forma tal que el productor reciba el beneficio de la relación valor/costo de estos negocios en el precio a ser recibido por la bolsa de su arroz”.
El 2022 será “sólido” para el agro nacional, con “un primer semestre extraordinario y un segundo semestre bueno”.
Al finalizar noviembre, el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) publicó el Índice Líder de Ceres (ILC) que en noviembre tuvo una baja de 0,2%, cortando la racha de diez meses seguidos de tasas positivas.
Para considerar un cambio de tendencia se debe esperar la publicación de los registros de diciembre y enero ya que es necesario tener tres tasas consecutivas negativas para constatar una tendencia a la baja de la actividad económica.
Ceres, detalló además la evolución de indicadores sectoriales, que arrojaron los datos que se detallan:
• Cultivos de invierno tendrán producción récord, con precios altos, pero lejos de picos de hace seis meses.
• El sector ganadero tuvo una pequeña mejora en la exportación, pero sigue con bajos niveles de faena.
• La producción industrial cayó en setiembre (desestacionalizado) pero es mayor a un año atrás.
• La construcción sigue firme tanto en obras grandes como en viviendas.
• La recaudación en DGI por IVA cayó en octubre (desestacionalizado) pero es mayor a igual mes de 2021.
• El consumo de energía eléctrica creció en octubre (desestacionalizado) en industria y en residencias.
• Las ventas de gasoil cayeron y las de nafta se mantuvieron en octubre contra setiembre, desestacionalizado.
• El movimiento de ómnibus en terminal Tres Cruces cayó en octubre, desestacionalizado, contra setiembre.
• La venta de boletos en zona metropolitana fue menor en octubre que en setiembre, desestacionalizado.
• El movimiento en rutas (por registro en peajes) fue menor en octubre que en setiembre, desestacionalizado.
Se destaca que “la economía uruguaya tiende a cerrar un año con crecimiento fuerte, que puede ser del orden de 5% según el consenso entre estimaciones privadas, lo que da continuidad al crecimiento de 2021 que fue 4,4%, pero la alta tasa de 2022 se debe al resultado del primer semestre”. A su vez, “las proyecciones para 2023 son de crecimiento, pero a menor ritmo”.
La producción de Uruguay logró una recuperación firme después de la recesión iniciada en 2019 y la brusca caída por la pandemia de 2020, pero ahora hay señales que muestran cierta ralentización, que tiene vínculo con el enfriamiento de la actividad global.
ILC. SECTOR AGROPECUARIO: un 2022 “SÓLIDO”.
El 2022 será “sólido” para el agro nacional, con “un primer semestre extraordinario y un segundo semestre bueno”, dice el documento.
EXPORTACIONES – Las exportaciones de bienes fueron de US$ 842 millones en octubre, 6% menos que en el mismo mes de 2021, alcanzaron US$ 11.262 millones en el acumulado de los primeros diez meses, que representan un crecimiento interanual de 27%. “El monto mensual estuvo mayormente explicado por las exportaciones de carne vacuna (US$ 186 millones), celulosa (US$ 117 millones), lácteos (US$ 74 millones) y concentrado de bebidas (US$55 millones), entre otros”.
La referencia del novillo gordo tuvo una caída “a US$ 3,3 por kg en el mes” y se recuperó hasta US$ 3,6 por kg, luego de haber superado los US$ 5 por kg durante más de cinco meses. “
No obstante, el precio de exportación aún se sostiene por encima de US$ 4.400 por tonelada”.
FAENA – Sobre la faena señala que a mediados de año y “después de un descenso brusco, tuvo un moderado repunte, aunque no lo suficiente para empardar con las cifras de 2021. En el acumulado del año hasta julio, la faena de 2022 superaba a la del año pasado en 1,4% (20.000 cabezas) pero en el acumulado hasta el 19 de noviembre (último dato disponible) arroja una disminución interanual de 7% (cerca de 163.000 animales). Tomando sólo el período que va de agosto hasta noviembre, se registró una caída interanual de 21,6%”.
CULTIVOS DE INVIERNO – “La cosecha de los cultivos de invierno tendrá una producción récord” luego de una larga sequía.
“Se espera que alcance entre 2,2 y 2,5 millones de toneladas, de las cuales más de 1,1 millones corresponderían a trigo, al menos 700.000 a cebada y alrededor de 500.000 a colza”.
Aunque faltaron precipitaciones, “los rendimientos fueron mejores de lo esperado y quedaron parejos en la comparación con los últimos dos años”.
GRANOS – Sobre los valores de los granos, el reporte de Ceres reconoce que “están lejos de sus picos de un semestre atrás”, pero “se sostuvieron en niveles buenos: la colza por encima de US$ 550 por tonelada y el trigo con un piso de US$ 300”.
COMPETITIVIDAD Y TIPO DE CAMBIO – Esa es “la preocupación actual” del sector, la competitividad de las exportaciones.
“A contramano de lo ocurrido en buena parte de los países del mundo y de la región, la cotización del dólar bajó de forma significativa en el país; entre el cierre de 2021 y fines del actual noviembre cayó desde $ 44,5 a $ 39. El tipo de cambio real (TCR), que compara en una misma moneda el nivel de precios de la economía nacional y de los principales socios comerciales de Uruguay, ha mostrado una baja persistente en el correr del año. En los últimos seis meses hasta setiembre (último dato disponible) el TCR tuvo un descenso de 11% en el índice extrarregional y 4,3% en el regional -donde el TCR con Brasil en particular disminuyó 10,8%- de acuerdo con datos del Banco Central. A modo de dar contexto a las cifras, el TCR global estaba apenas 0,3% por encima de su promedio histórico en marzo y quedó 7,6% por debajo del mismo en setiembre, ubicándolo en niveles de 2018”.
LÁCTEOS – En octubre, las exportaciones por productos lácteos en dólares crecieron 16% respecto a igual mes de 2021.
La remisión de leche a plantas industriales en ese mes cayó con respecto a setiembre (2,7% desestacionalizado) y fue 1,7% inferior a un año atrás. En términos acumulados, cayó 1,5% contra los diez primeros meses de 2021.
Monitor de Coyuntura de la Universidad Católica sobre la inflación, su evolución, las metas y las expectativas.
Durante 2021 y 2022, en Uruguay, la inflación no creció como lo hizo en la generalidad del resto del mundo. Mientras algunos países tuvieron registros inflacionarios a “magnitudes anormalmente altas, y tarde o temprano se volverá a la normalidad”, señala el último Monitor de Coyuntura de la Universidad Católica del Uruguay (UCU). En contraste con lo que pasa en el mundo, “en nuestro país la inflación se ha mantenido en magnitudes que le son habituales, por encima del rango objetivo (hoy entre 3% y 6%, antes 7%) y por debajo del límite de tolerancia del 10%”.
El siguiente es el informe sobre inflación, su evolución, las metas y expectativas que publicó el Monitor de Coyuntura, con su respectiva gráfica. El mismo se elabora bajo la responsabilidad del Ec. Javier de Haedo.
En el informe sobre inflación, su evolución, las metas y expectativas publicado por Monitor de Coyuntura que elaboro la UCU bajo la responsabilidad del Ec. Javier de Haedo se señala que “en 2020 los precios que paga el consumidor crecieron 9,4% y en 2021 subieron 8,0%. Al mismo tiempo, en Brasil se pasó del 4,5% al 10,1%, en EE.UU. de 1,4% a 7,0% y en Alemania de -0,3% a 5,3%”.
“En 2022 siguió el impulso en Brasil hasta abril (12,1%) en EE.UU. hasta junio (9,1%) y en Alemania hasta octubre (10,4%). Mientras tanto en Uruguay se tocó un máximo de 9,9% en setiembre. Después de alcanzar sus máximos respectivos, en Brasil bajó a 6,5%, en EE.UU. a 7,7% y en nuestro país al 9,0%, en todos los casos en octubre”.
METAS.
Las metas del Gobierno, establecidas en la Ley de Presupuesto (agosto de 2020), indican una “inflación, de 3,7% para 2024”, pero “en el mes siguiente, el BCU ajustó el rango meta a entre 3% y 6% (antes 7%) desde setiembre de 2022, con 24 meses de antelación, dado que ese es el horizonte de la política monetaria (HPM). En la lógica de aquel 3,7%, el techo de ese rango meta debió volver a ser ajustado (¿a 4,5%?) pero ello no ocurrió”.
Para este año, en la Rendición de Cuentas (junio de 2022) “el Gobierno subió en más de dos puntos su meta de inflación para el año final del período (a 5,8%) y el rango meta del BCU siguió sin moverse”.
EXPECTATIVAS.
“La encuesta de expectativas que releva mensualmente el BCU entre economistas y diversas instituciones mostró en su última edición, de noviembre, que se espera una inflación de 9,0% para 2022, una de 7,45% para 2023 y una de 6,8% para 2024, mientras que en el HPM se la espera en 7,0%”. (Ver Gráfico al pie de esta página).
A su vez, “las expectativas de los empresarios que son relevadas por el INE mostraron en su última edición, de octubre, una expectativa de inflación de 9,5% para el año 2022, una de 9,0% para loa 12 meses a septiembre de 2023 y una de 8,5% para 12 meses más tarde”.
Las expectativas relevadas por esta encuesta son las que suelen mostrar mayores aciertos, precisó el documento de UCU.
“Por su parte, el BCU publicó en su último Informe de Política Monetaria, correspondiente al tercer trimestre, que para el plazo del HPM proyecta una inflación de 6,2%”.
Los reclamos por el comportamiento del dólar se multiplican. El presidente de ACA opinó que se está agravando la competitividad al límite de ser casi irreversible; el senador oficialista Da Silva se pronunció en el mismo sentido.
Hébert Dell’Onte | El atraso cambiario vuelve a preocupar al sector productivo nacional. En realidad no es que vuelva, sino que dada la evolución del tipo de cambio y frente al daño que causa, cada vez son más las instituciones y referentes que se manifiestan en los medios de comunicación y en las redes sociales por lo cual los reclamos se intensifican e incluso llegan a ser expresados por legisladores oficialistas.
“El valor del dólar tiene impacto directo en la competitividad” y “hay razones exógenas y endógenas en su cuantificación”, escribió Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) en Twitter.
Agregó que de las razones endógenas, “la acción y la inacción del Banco Central del Uruguay (BCU) son de gran incidencia. Y éstas son decisiones de Gobierno”.
En un hilo de Twitter publicado el miércoles 23, Lago opinó que “el reiterado aumento de tasa de interés” aplicada por el BCU “está atrasando el tipo de cambio fuertemente. Lo que agrava la competitividad al límite de ser casi irreversible”.
Debido a la gravedad de esa situación “extraña la pasividad de las autoridades del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para enderezar este distorsionado camino”, escribió.
También recordó que en 2019, durante la campaña electoral que resultó ganador Luis Lacalle, “ACA se reunió con todos” los candidatos, “entre ellos y en varias oportunidades con Luis Lacalle Pou y su equipo, con la presencia de la Ec. Azucena Arbeleche”, ahora ministra de Economía.
“Fueron reuniones muy positivas por la profundidad de la discusión por la amplitud temática, entre otros los económicos”. En esos encuentros Arbeleche “coincidía en lo adverso de la inflación en dólares por su impacto negativo en la competitividad”, sin embargo esa inflación hoy está “cercana al 20% anual”.
“Además, muchos de los participantes de esos encuentros compartían totalmente ese razonamiento. Pero hoy, excepto el senador (Sebastián) Da Silva no se escuchan voces de alerta sobre la pérdida de competitividad por el atraso cambiario”, concluyó Lago.
DA SILVA: URUGUAY ES “EL ÚNICO PAÍS DEL PLANETA TIERRA DONDE EL DÓLAR SE DEBILITA”.
El senador Sebastián Da Silva escribió, también en Twitter su posición crítica sobre la evolución del tipo de cambio: “No podemos ser el único país en el planeta Tierra donde se debilita el dólar. Atraso cambiario es enemigo de la producción y el trabajo”, y agregó un video con un fragmento -de poco más de un minuto-, de una intervención suya en el Senado sobre ese tema.
En esa intervención Da Silva dijo que “en el Gobierno -del cual él forma parte-, estamos promoviendo el inicio de una debacle, una desgracia, que es volver a tener el dólar por debajo de los cuarenta pesos”.
Argumentó su posición: “Digo esto porque hemos tomado medidas desde el BCU que llevan al inicio de un atraso cambiario que es la génesis de todos estos problemas. Nadie piensa que tenemos que tener un tipo de cambio como Argentina, pero hay que tener algo de conocimiento de la realidad para saber que un país exportador no puede ser el único país en el planeta Tierra que en estas circunstancias internacionales se fortalece su moneda local y se debilita el dólar”, dijo en un mensaje a la conducción económica y financiera del país.
WASHINGTON CORALLO: “PÉSIMA SEÑAL Y MAL CAMINO”.
En la siguiente gráfica de la consultora Exante se muestra la evolución del dólar en la región, la Zona Euro y Turquía. La gráfica está actualizada el viernes 18 de noviembre (hace hoy una semana), pero mantiene su vigencia.
“El peso uruguayo permanece como una de las pocas monedas que se apreció a lo largo de 2022”, comentó Exante.
Washington Corallo, expresidente de la Cámara de Industrias del Uruguay señaló que esa evolución del dólar es una “pésima señal y (mal) camino para la competitividad en Uruguay”.
“Estamos en una situación que afecta la competitividad regional y extra región”.
La Federación Rural expresó “honda preocupación” por “la evolución del tipo de cambio y sus consecuencias sobre los sectores exportadores del país”.
Es una situación que “ya no solo afecta la competitividad con respecto a nuestros vecinos, sino también con nuestros competidores de extra región”, señaló la institución.
Además, advirtió que la inflación en dólares que “se está generando desde hace algún tiempo” y que “por momentos es sobrellevada gracias a los buenos precios internacionales que tuvimos”, ahora “está provocando consecuencias negativas en las empresas del sector que seguramente determinará pérdida de empleos, menor inversión y por consiguiente, afectará el crecimiento económico del país”.
Los productores agropecuarios “tenemos claro” las “consecuencias que generan estas políticas”, porque de ellas ya se tienen experiencias “con todos los gobiernos, sean del signo que sean”.
RECONOCIMIENTO AL ESFUERZO DEL GOBIERNO.
De todas formas la Federación Rural dice reconocer “el esfuerzo que está realizando el Gobierno en mejorar los problemas de competitividad en otras áreas importantes como son los combustibles, inserción internacional, infraestructura, etc., así como en conseguir y mantener un equilibrio macroeconómico que es fundamental, en un entorno mundial muy complicado, pero en este tema, las experiencias del pasado nos obligan a estar en alerta”.
CONTROL DE LA INFLACIÓN.
Partido de la premisa que un dólar debilitado frena el crecimiento inflacionario, en el comunicado se señala que la FR comprende “la necesidad de controlar la inflación, flagelo que afecta a la población en general y también a las empresas”, pero “se nos hace difícil entender que se insista en un camino cuyas consecuencias para la economía del país, basada en su sector exportador, terminan siendo muy negativas”, concluye.
CAÍDA DEL DÓLAR.
En los primeros 22 días de noviembre, la caída del dólar es del 2,6%.
El reclamo de la Federación Rural obedece a la baja del dólar que en Uruguay va a contrapelo del mundo: mientras a nivel global la moneda estadounidense subió 10%, en Uruguay registró una baja de más del 11%.
La inflación dólares es, de enero a noviembre, del 20%.
Los principales destinos son Brasil, Argelia y China.
Las exportaciones lácteas marcaron un nuevo incremento en el acumulado anual (enero a octubre), sumando US$ 764,6 millones, 26% más que en igual período de 2021.
El informe del Instituto Nacional de la Leche (Inale) señala que en los diez primeros meses de 2021 se exportó leche en polvo entera por un valor de US$ 457,0 millones; en volumen la exportación fue por 112.814 toneladas.
La leche en polvo descremada, significó ingresos por US$ 81,6 millones, y fueron 21.501 toneladas enviadas al exterior.
Los quesos, sumaron US$ 92,2 millones, por 19.581 toneladas.
Las exportaciones de manteca, generaron US$ 77,9 millones, por la venta de 14.361 toneladas.
EN OCTUBRE LAS EXPORTACIONES FUERON POR 78 MILLONES.
El total exportado en octubre, fueron US$ 78,0 millones.
Leche en polvo entera: 11.598 toneladas, que generaron ingresos de US$ 46,7 millones.
La leche en polvo descremada: 1.426 toneladas, por US$ 5,7 millones.