El sector agropecuario tuvo una fuerte caída en su aporte a la economía, debido a que los cultivos de verano tuvieron malos rendimientos y bajó la remisión de leche como el envío a faena. La silvicultura tuvo un desenvolvimiento positivo.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El Banco Central del Uruguay (BCU) publicó el detalle de las cuentas nacionales correspondiente al primer trimestre de 2023, período en el cual el Producto Interno Bruto (PIB) tuvo un incremento de 1,2% en relación al mismo período de 2022. En términos desestacionalizados, la economía creció 0,9% respecto al último trimestre de 2022.
PRIMER TRIMESTRE 2023 VS 2022.
En los meses enero, febrero y marzo de 2023, los sectores de la agropecuaria, la pesca y la minería registraron una menor actividad que en iguales meses de 2022, pero “se destaca el crecimiento” de actividades de transporte y almacenamiento, información y comunicaciones, entre otros.
Respecto al rubro “Agropecuario, pesca y minería”, el BCU informa que el primer trimestre 2023 tuvo una variación negativa de -4,3% respecto a 2022.
Esa caída del 4,3% se explica por las “disminuciones de los valores agregados agrícola, pecuario y pesca, parcialmente compensadas por el crecimiento de la actividad silvícola. La principal incidencia negativa correspondió a la agricultura, que presentó una caída generalizada de la producción”.
AGRICULTURA. Particularmente -continúa el BCU- “se redujo la producción de los cultivos de verano, dados los bajos rendimientos de la zafra 2022/2023 como resultado de la sequía”.
GANADERÍA. En la actividad ganadera, “el desempeño negativo se debió a la caída de la remisión de leche a planta y del ganado enviado a faena”.
SILVICULTURA. “La silvicultura, en cambio, presentó un desempeño positivo vinculado a una mayor demanda para la producción de celulosa, que fue parcialmente compensada por la retracción de la demanda de los aserraderos y de las exportaciones de rolos”.
INDUSTRIAS: INCIDENCIA POSITIVA DE LA CELULOSA, Y NEGATIVA DE LOS FRIGORÍFICOS.
En el rubro industrial manufacturero, el primer trimestre 2023 tuvo una variación mínima de +0,1%. En ese capítulo, en las ramas de actividad que incidieron positivamente, se destaca la refinación de petróleo y la fabricación de pasta de celulosa.
El enfoque de la celulosa se explica porque en el primer trimestre de 2022 una de las planas detuvo sus actividades por mantenimiento.
“La rama con mayor incidencia negativa fue la industria frigorífica, principalmente por las menores exportaciones” que en igual período de 2022.
La principal novedad para este nuevo cierre de ejercicio, está en el tope de ingresos para el Imeba, ya sea para ejercer la opción de Imeba o para pasar preceptivamente al IRAE.
Eduardo Appoloni | Montevideo | Todo El Campo | El próximo 30 de junio cierra un nuevo ejercicio fiscal para las empresas agropecuarias y entendemos importante repasar alguna de las novedades impositivas a partir de este año, así como algunos de los principales impuestos del sector.
La principal novedad para este nuevo cierre de ejercicio, está en el tope de ingresos para el Imeba, ya sea para ejercer la opción de Imeba o para pasar preceptivamente al IRAE.
El nuevo monto vigente para ejercicios cerrados al 30 de junio de 2023 es de 2.500.000 UI (aproximadamente US$ 378.800), recordamos que para ejercicios anteriores el monto era de 2.000.000 UI (aproximadamente US$ 303.000).
PRINCIPALES IMPUESTOS.
Los principales impuestos del sector los podemos separar en dos grandes capítulos:
1. IMPUESTOS A LA RENTA. A los efectos fiscales, dentro de las rentas agropecuarias podemos tener dos categorías:
Las derivadas de la actividad agropecuaria, que son aquellas destinadas a obtener productos primarios, vegetales o animales.
Aquellas otras rentas comprendidas como son los servicios agropecuarios prestados por productores, enajenaciones de activos fijo afectados a las actividades agropecuarias, actividades de aparcería, pastoreo, medianería y similares.
En la actualidad nos encontramos con dos impuestos que gravan las rentas agropecuarias:
Impuesto a las Rentas de las Actividades Empresariales (en adelante IRAE)
Impuesto a la Enajenación de Bienes Agropecuarios (en adelante Imeba).
El IRAE grava las rentas de fuente uruguaya y su alícuota es del 25%, mientras que el Imeba grava la primera enajenación de productos agropecuarios a cualquier título a contribuyentes de IRAE, organismos municipales y nacionales así como la exportación de bienes, y su alícuota varía entre 0% y 2,5% dependiendo del bien enajenado.
Lo particular del Imeba es que afecta a la mayoría de los productores agropecuarios, siendo para algunos un impuesto final y para otros un pago a cuenta (contribuyente de IRAE). Serán contribuyentes de Imeba aquellos productores con una explotación agropecuaria menor a 1.250 hectáreas IC 100 y cuyos ingresos del año anterior no superen los 2.500.000 de UI (aproximadamente US$ 378.800).
Los siguientes sujetos pasivos no podrán optar por este régimen ya que están inhabilitados por su forma jurídica: sociedades anónimas, sociedades en comandita por acciones, establecimientos permanentes de no residentes, fondos de inversión cerrados de crédito y fideicomisos, salvo los de garantía.
Los restantes contribuyentes que obtengan rentas agropecuarias y no cumplan con las condiciones antes mencionadas, estarán incluidos en el IRAE. Dentro de este impuesto existe la posibilidad de tributar por un régimen simplificado (IRAE Ficto), donde pueden optar aquellos contribuyentes que también quedaban incluidos en el Imeba por su forma jurídica y que sus ingresos agropecuarios del ejercicio anterior no superen las 4.000.000 de UI (aproximadamente US$ 606.000)
2. IMPUESTO AL PATRIMONIO. Aquellas explotaciones agropecuarias cuyos activos superen las 12.000.000 de UI (aproximadamente US$ 1.818.000) serán contribuyentes del Impuesto al Patrimonio Agropecuario (en adelante IP). Las entidades con acciones al portador y las no residentes (excepto las personas físicas) no se encuentran incluidas en esta exoneración y estarán gravadas desde el inicio.
Para determinar el valor de los activos se deben considerar dos aspectos:
El valor de los inmuebles rurales que sean propiedad de la empresa. Este se determina por el valor de catastro al 2012 actualizado por el Índice de Precios de Agricultura, Ganadería, Caza y Silvicultura.
El valor ficto de bienes muebles y semovientes. Se determina como el 40% del valor de los inmuebles rurales computándose para quienes realicen explotación agropecuaria, sin importar la titularidad del inmueble.
Las tasas del IP varían de acuerdo al valor de los activos fiscales. Cuando los activos no superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.546.000) es del 0,75%, mientras que cuando exceden este tope es del 1,5%.
En este impuesto existe una sobretasa que se aplica en aquellas explotaciones agropecuarias en donde los activos fiscales superan las 30.000.000 UI (aproximadamente US$ 4.546.000) y cuyas alícuotas van desde el 0,7% al 1.5%.
A US$ 1,367 el litro del gasoil, Uruguay se coloca en la posición más cara en la región; en el mundo, en un ranking 153 países, ocupamos el puesto 44 detrás de los más caros encabezados por Hong Kong.
Montevideo | Todo El Campo | Más allá de la nueva forma que el Gobierno tiene para fijar el precio de los combustibles, pero fundamentalmente a pesar de haber bajado el precio del gasoil en los últimos meses, Uruguay sigue teniendo el precio más caro de la región a US$ 1,3 el litro.
Un reporte de SEG Ingeniería muestra que al 5 de junio nuestro país ocupa el primer lugar de América Latina con el gasoil más caro en dólares.
El gasoil caro constituye un importante factor de encarecimiento del costo de vida como también para el sector productivo, además de constituir un peso relevante para la competitividad.
A partir de la Ley de Urgente Consideración, la formación del precio se transparentó y en lo que va en el año el gasoil bajó de $ 58,99 a $ 52 ,99, pero a la luz de la gráfica de SEG Ingeniería queda en evidencia que con lo hecho no alcanza para salir de ese lugar primero que en relación a nuestros socios del Mercosur nos deja muy mal parados: 8 puestos arriba de Paraguay (US$ 1,139 el litro), 11 puestos arriba de Argentina (US$ 1,049), y 12 por encima de Brasil (US$ 1,046).
El crecimiento del PIB fue impulsado por el aumento de la agricultura (21,6%), que tiene un peso de aproximadamente el 8% de la economía del país.
Brasil | Todo El Campo | En el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) de Brasil creció un 1,9%, en comparación con el último trimestre del año pasado. El buen resultado fue impulsado principalmente por el crecimiento del 21,6% en la agricultura, el mayor aumento para el sector desde el cuarto trimestre de 1996. El PIB, que es la suma de los bienes y servicios finales producidos en Brasil, alcanzó R$ 2,6 billones en valores corrientes.
En comparación con el primer trimestre de 2022, el PIB creció un 4,0%. En el acumulado de los cuatro trimestres finalizados en marzo de 2023, el PIB registró un aumento del 3,3% respecto a los cuatro trimestres inmediatamente anteriores. Los datos proceden del Sistema de Cuentas Nacionales Trimestrales, publicados el 1° de junio por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Rebeca Palis, coordinadora de Cuentas Nacionales del IBGE, sostuvo que “los problemas climáticos afectaron negativamente a la agricultura el año pasado y este año pronosticamos una cosecha récord de soja, que representa aproximadamente el 70% de la cosecha en el trimestre, con un crecimiento de más del 24% de la producción. La cosecha de soja se concentra en la primera mitad del año. Cuando comparamos el cuarto trimestre de un mal año con un buen primer trimestre, observamos este crecimiento expresivo de la agricultura”.
El sector servicios, que tiene el mayor peso en el indicador, creció 0,6% en el período analizado. El resultado fue impulsado principalmente por los aumentos en los sectores de transporte y actividades financieras, ambos con un crecimiento del 1,2%.
La mayor caída del primer trimestre la tuvo el sector de la información y la comunicación (-1,4%). “La caída en esta actividad puede explicarse, en gran parte, por una alta base de comparación. Fue la actividad que más creció tras la pandemia, está un 22,3% por encima del nivel del cuarto trimestre de 2019”, dijo.
La industria mostró una leve caída, pero mantiene la estabilidad (-0,1%) en el primer trimestre de 2023.
El sector externo contribuyó positivamente al crecimiento, ya que las exportaciones de bienes y servicios tuvieron un cambio negativo (-0,4%) mientras que las importaciones de bienes y servicios cayeron -7,1% en comparación con el cuarto trimestre de 2022.
PIB INTERANUAL CRECIÓ 4,0% CON LA AGRICULTURA LIDERANDO.
IGBE destacó que en comparación con el mismo período del año anterior, el PIB creció un 4,0% en el primer trimestre de 2023.
La agricultura creció un 18,8% en relación al mismo período del año anterior gracias al buen comportamiento de los productos agrícolas que tienen una cosecha relevante en el primer trimestre y por la productividad.
Según la Encuesta Sistemática de Producción Agropecuaria (LSPA/IBGE), la soja, principal cultivo, mostró ganancias de productividad y un crecimiento significativo en la producción anual, estimada en 24,7%.
Con excepción del arroz (-7,5%), otros cultivos con cosecha relevante en este trimestre también mostraron crecimiento en la producción anual y ganancias de productividad, como el maíz (8,8%), el tabaco (3,0%) y la yuca (2,1%).
La industria subió un 1,9%.
Con datos de IBGE | Foto banderas de Brasil | Pxhere
El sector monopólico fue el único que dio pérdidas.
Montevideo | Todo El Campo | Los negocios no monopólicos de Ancap registraron una ganancia de US$ 36 millones, a lo que se suman US$ 18 millones por las ventas que realizó a UTE para la generación eléctrica, y otros US$ 8 millones por ganancias de empresas vinculadas. Asimismo, el ente también generó ganancias de US$ 13 millones por la apreciación del peso uruguayo, US$ 6 millones por el impuesto a la renta por contabilización de impuesto diferido y US$ 2 millones por otros ingresos.
Todo lo anterior suma US$ 83 millones.
Por otra parte, se registraron pérdidas en el mercado monopólico, de US$ 10 millones, lo que deja un saldo de US$ 73 millones.
Alejandro Stipanicic, presidente de Ancap dijo que se resignaron US$ 23 millones por la fijación de tarifas por debajo del precio de paridad de importación. Agregó que los resultados evidencian un equilibrio, ya que, de no haberse resignado ese monto, se hubieran percibido ganancias por US$ 13 millones.
ASOCIACIÓN CON PRIVADOS EN EL NEGOCIO DE CEMENTO Y CAL.
En otro orden, Ancap proyecta asociación con privados para negocio de cemento y cal, comentó Stipanicic. El 19 de mayo, el ente aprobó el pliego de la licitación para seleccionar al socio.
Así se busca hacer frente al problema estructural que presenta esa rama de negocios que en el primer trimestre de 2023 arrojó una pérdida de US$ 6,2 millones. Las pérdidas no son coyunturales, se vienen dando desde hace más de 20 años.
El socio privado deberá cumplir con una serie de requisitos, como disponer de capacidad tecnológica, acceso a mercados, capacidad financiera y un plan de negocios acorde a la realidad del país. Además, se debe comprometer a contratar personal de la industria, a seguir operando las tres plantas industriales, desarrollar acciones para fortalecer la presencia de la marca Ancap y poder exportar, subrayó.
TAREAS DE MANTENIMIENTO.
En setiembre Ancap realizará tareas de mantenimiento y renovación tecnológica en la refinería de La Teja lo cual determinarán la detención de su funcionamiento durante cuatro meses. Los trabajos implicarán obras de ingeniería complejas y sofisticadas, que requieren utilizar equipamiento no disponible en Uruguay.
Esos trabajos y otras inversiones ubicarán a la refinería en condiciones para garantizar su funcionamiento durante los próximos 20 o 30 años.
Los precios de la energía caerán un 26% y el precio del petróleo crudo alcanzará un promedio de US$ 84 el barril, un 16 % menos que el promedio de 2022. Se prevé que los precios de los fertilizantes caerán un 37%.
Montevideo | Todo El Campo | Según la edición más reciente del informe Commodity Markets Outlook (Perspectivas de los mercados de productos básicos) del Banco Mundial, se prevé que este año el ritmo de descenso de los precios de los productos básicos a nivel mundial será el más acelerado desde el inicio de la pandemia de Covid-19, lo que empaña las perspectivas de crecimiento de casi dos tercios de las economías en desarrollo que dependen de las exportaciones de ese tipo de productos.
No obstante, se estima que la caída de los precios no brindará demasiado alivio a los casi 350 millones de personas de todo el mundo que sufren inseguridad alimentaria. Si bien se prevé que los precios de los alimentos caerán un 8% en 2023, serán los segundos más altos desde 1975. Además, desde febrero de este año, la inflación anual de los precios de los alimentos se ubica en un 20% en todo el mundo, el porcentaje más alto de las últimas dos décadas.
“El alza de los precios de los alimentos y de la energía luego de la invasión de Rusia a Ucrania pudo superarse, en gran medida, gracias a la desaceleración del crecimiento económico, a un invierno moderado y a las reasignaciones en el comercio de productos básicos”, afirmó Indermit Gill, economista en jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo del Banco Mundial.
“Sin embargo, esto es poco consuelo para los consumidores de muchos países. En términos reales, los precios de los alimentos seguirán manteniéndose en uno de los niveles más altos de las últimas cinco décadas”, agregó y comentó que “los gobiernos deben evitar aplicar restricciones comerciales y proteger a sus ciudadanos más pobres mediante programas de apoyo a los ingresos, en lugar de establecer controles de precios”.
PRECIOS DE PRODUCTOS BÁSICO DISMINUIRÁN 21%.
En general, se prevé que, en 2023, los precios de los productos básicos disminuirán un 21% respecto del año pasado. Según las proyecciones, los precios de la energía caerán un 26% y el precio del petróleo crudo alcanzará un promedio de US$ 84 el barril, un 16 % menos que el promedio de 2022. Se prevé que los precios del gas natural de Europa y Estados Unidos se reducirán a la mitad entre 2022 y 2023, mientras que los del carbón disminuirán un 42 % en 2023.
Asimismo, según las proyecciones, los precios de los fertilizantes caerán un 37%, lo que representa la mayor baja anual desde 1974. Sin embargo, todavía se mantienen cercanos a su último máximo observado durante la crisis de los alimentos de 2008-09.
Ayhan Kose, economista en jefe adjunto y director del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial, manifestó: “La caída de los precios de los productos básicos del año pasado ha ayudado a reducir la inflación general en todo el mundo. Sin embargo, las autoridades de los bancos centrales deben mantenerse atentas, ya que una amplia variedad de factores, como una oferta de petróleo inferior a la prevista, una recuperación de China más centrada en los productos básicos, una intensificación de las tensiones geopolíticas o condiciones climáticas desfavorables, podrían impulsar los precios al alza y reavivar las presiones inflacionarias”.
A pesar de las notables caídas que se prevén este año, los precios de todos los grupos de productos básicos importantes continuarán muy por encima de sus niveles promedio del período 2015-19. Los precios del gas natural de Europa rondarán casi el triple del promedio obtenido en dicho período. Por su parte, los precios de la energía y del carbón también se mantendrán por encima del promedio anterior a la pandemia.
“Se estima que los precios de los metales, que experimentaron un ligero aumento a principio de año, caerán un 8% respecto del año pasado, principalmente, debido a la escasa demanda mundial y a la mejora en los insumos”, aseveró Valerie Mercer-Blackman, economista principal del Grupo de Perspectivas del Banco Mundial.
“No obstante, a más largo plazo, la transición energética podría generar un aumento significativo de la demanda de algunos metales, en especial, litio, cobre y níquel”.
En una sección de temas destacados del informe se evalúa el desempeño de una amplia variedad de enfoques utilizados para proyectar los precios de siete productos básicos industriales (petróleo y seis metales). Una de las conclusiones del estudio es que los precios de futuros, muy utilizados para proyectar precios, suelen generar importantes errores en las proyecciones. Los modelos econométricos basados en múltiples variables independientes tienden a obtener mejores resultados que otros enfoques y que los precios de futuros. En el análisis se indica que aumentar los enfoques de proyección basados en modelos (incorporando la dinámica de los precios de los productos básicos a lo largo del tiempo y controlando otros factores económicos) mejora la precisión de las proyecciones.