La prensa internacional y especializada en energía y petróleo observó que la caída del barril en la última semana (al viernes 6/10) fue la más pronunciada desde marzo pasado.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | A fines de junio de este año el barril Brent comenzó un proceso alcista constante y firme, que lo llevó de US$ 75,5 a un máximo del US$ 96,6 el 26 de setiembre, esa evolución hizo temer a todas las economías del mundo importadoras de esa materia prima -entre ellas Uruguay-, el temor era porque se lo veía con impulso como para llegar y sobrepasar los US$ 100 por barril.
Pero ese miedo no se hizo realidad, y de los US$ 96,6 el Brent comenzó a bajar y en 10 días, el viernes 6 de octubre, había perdido 12 dólares, a algo por arriba de US$ 84 el barril dando un respiro a las mismas economías que hasta hace una semana y poco observaban la evolución con nerviosismo.
¿Qué fue lo que paso?, el mercado y una encadenada red de hechos internacionales, aparentemente inconexos, puso un techo que el petróleo no pudo romper y por tanto comenzó a retroceder en su valor.
La prensa internacional y especializada en energía y petróleo observó que la caída del barril en la última semana (al viernes 6/10) fue la más pronunciada desde marzo pasado, en referencia a la caída de US$ 82,66 el 9/03 a US$ 74,21 el 12/03 (casi 12 dólares en solo 3 días).
Volviendo al presente, la caída de octubre se explica por las altas tasas de interés que podrían enfriar el crecimiento global, con lo cual habría menor demanda de combustible. En ese sentido, Arabia Saudita y Rusia redujeron el suministro y al parecer continuarán así en lo que queda de 2023.
Otro factor que incidió, fue el mayor empleo en Estados Unidos durante setiembre. Fueron 336.000 nuevos puestos de trabajo, superando ampliamente (duplicando) los pronósticos de 170.000.
De esa forma Estados Unidos exhibe una estabilidad laboral que se da a pesar de las subidas de los tipos de interés. El total de 336.000 nuevos puestos de trabajo supera la media mensual de puestos creados en los últimos doce meses, que era de 267.000.
Desde la Casa Blanca se emitió un comunicado en el que se puso énfasis al señalar: “Tenemos en la masa laboral la proporción más alta de estadounidenses en edad laboral en 20 años. No es un accidente”.
En el otro lado del mundo, Rusia anunció que levantará la prohibición de exportar diésel para los suministros que llegan a los puertos por oleoducto, con la condición de que las empresas vendan al menos el 50% de su producción de gasóleo al mercado nacional.
Octubre recién comienza y es imposible para un observador común tener alguna certeza de lo que ocurrirá en las tres semanas que quedan del mes. En la dinámica internacional cualquier atisbo de crisis genera temor y afecta los mercados en cualquier sentido, pero la evolución que tuvo el petróleo en los primeros 6 días del mes es una buena noticia para quienes dependemos de la importación.
En 2022 las exportaciones crecieron gracias al significativo crecimiento en las ventas de celulosa; y en los próximos años, seremos uno de los principales exportadores mundiales, dice un informe de Uruguay XXI.
Montevideo | Todo El Campo | “En 2022, las exportaciones del complejo forestal, que incluyen madera, productos de madera, celulosa, papel y cartón, experimentaron un incremento de 17% respecto a 2021, alcanzando un total de US$ 2.480 millones. Esto equivale al 19% del valor total de los bienes exportados por el país”, expresa un informe de Uruguay XXI sobre las exportaciones del sector forestal.
En 2022 las exportaciones crecieron “principalmente gracias al significativo crecimiento en las ventas de celulosa, a pesar de un leve descenso de 1% en las ventas de madera y productos de madera (US$ 560 millones en 2022)”.
Las exportaciones de papel y cartón aumentaron 35% respecto a 2021.
PASTA DE CELULOSA.
La pasta de celulosa es el componente principal utilizado en la fabricación de papel y cartón.
EL año pasado “las exportaciones uruguayas de celulosa alcanzaron los US$ 1.885 millones”, 23% más respecto a 2021, siendo “el tercer producto más exportado por Uruguay”.
Ese aumento del 23% se debe “principalmente al aumento de 24% en el precio de exportación, que fue en promedio de US$ 706 por tonelada, aunque el volumen experimentó una ligera disminución en comparación con 2021”.
PRINCIPALES DESTINOS.
Los principales destinos de la celulosa son la Unión Europea y China, a donde se dirige el 80% de los envíos. Pero “en los últimos años la Unión Europea adquirió más importancia, mientras que China disminuyó su participación, a pesar del crecimiento constante de su demanda. La diferencia principal entre estos destinos fue la tasa de crecimientos interanuales de las exportaciones. En los últimos 10 años, las que tuvieron como destino el bloque europeo, crecieron a una tasa promedio de 16%, mientras que el promedio de crecimiento del mismo periodo en China fue de 7%”.
En 2022, la Unión Europea “concentró el 53% del total exportado, los principales destinos fueron Países Bajos, Italia, Alemania y España”, destinos que representaron US$ 996 millones.
A China se hicieron envíos de celulosa por US$ 495 millones, el 26% del total de lo exportado.
“También hubo un crecimiento de otros destinos. En 2022, se exportaron US$ 395 millones hacia otros destinos, entre ellos República de Corea (US$ 125 millones), Brasil (US$ 95 millones), Estados Unidos (US$ 77 millones), Turquía (US$ 52 millones) y Argentina (US$ 46 millones)”.
CAMINO A CONVERTIRSE EN EL PRINCIPAL PRODUCTO DE EXPORTACIÓN.
Con tres plantas, en los próximos años la celulosa “se convertirá en el principal producto de exportación de Uruguay” y nuestro país pasará a ser “uno de los principales exportadores mundiales de celulosa, detrás de China, Alemania y Estados Unidos”.
Uruguay tiene tres plantas de celulosa, con lo cual ese producto “se convertirá en los próximos años en el principal de exportación de Uruguay”, y nuestro país pasará a ser “uno de los principales exportadores mundiales de celulosa, detrás de China, Alemania y Estados Unidos”.
Uruguay XXI finaliza su informe señalando que este año en curso, “la producción de celulosa alcanzaría los 3,5 millones de toneladas, lo que representará un aumento en volúmenes de 33% en comparación con 2022”.
De ser así, llegaríamos al “tercer año consecutivo de crecimiento en las exportaciones de celulosa”.
“Los precios de la celulosa BHKP (la variedad producida en Uruguay) continuarán con una tendencia al alza, aunque a un ritmo ligeramente más moderado que en los últimos años, con un incremento estimado de 8% en 2023. Así, el valor total de las exportaciones de celulosa se estima que ronde US$ 2.900 millones”.
Comparados los valores actuales con los que regían desde el 1° de enero se observa que el gasoil aumentó $ 0,40; la nafta Súper aumentó $ 5,65; y el gas trepó $ 13,40.
Montevideo | Todo El Campo | Desde la hora cero del domingo 1° de octubre comenzaron a regir los nuevos precios de los combustibles, valores actualizados por el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM).
Los nuevos valores “reflejan la evolución internacional de los precios, en un contexto en el que Ancap debe importar la totalidad de la producción por la parada técnica de la refinería”, se argumentó desde el Poder Ejecutivo.
La “alineación con los precios de paridad de importación (PPI)” implica los siguientes valores máximos de venta al surtidor.
Nafta Súper 95 $ 77,54 el litro (+4,23%).
Gasoil 50S $ 59,39 el litro (+6,07%).
Supergás $ 76,75 el kilo (+4,63%).
Comparados los valores actuales con los que regían desde el 1° de enero se observa que el gasoil aumentó $ 0,40; la nafta Súper aumentó $ 5,65; y el gas trepó $ 13,40.
La inseguridad alimentaria es la «nueva normalidad»
Leo Bertozzi* | Italia | Todo El Campo | El aumento de los precios de los alimentos es un problema mundial, aunque de una manera diferente.
Venezuela ostenta el triste récord, con referencia a los datos de agosto de 2023, con una inflación alimentaria del 403%.
En América Latina hay grandes diferencias, con Argentina en 133%, Colombia en 12%, Chile en 9%, mientras que en Brasil los precios de los alimentos crecieron solo 1.09%.
En Estados Unidos está en el 4,3%, el nivel más bajo de los últimos dos años, mientras que en Canadá está en el 7,8%.
Más cerca de casa, el Líbano tiene una inflación del 278%, la segunda más alta del mundo; Turquía está en el 73%, Egipto en el 68%, Túnez en el 15,3%, Argelia en el 13%, Marruecos en el 12%.
También en África, destaca Nigeria, el país más poblado del continente, con una inflación de alimentos que sube al 29%, mientras que Zimbabue está en el 71%. En contraste, Somalia y Sudán del Sur, países afectados por una fuerte inestabilidad, tienen una inflación negativa de los alimentos de -2.08% y -18.4% respectivamente.
En Asia, Pakistán destaca con un 38%, mientras que India está en el 9,9%, Japón en el 8,8% y China está en deflación en el -1,7%.
En Australia y Nueva Zelanda, la inflación de los alimentos es del 7,5% y 8,9%, respectivamente.
En Europa oscila entre un máximo del 17,9% en Hungría, el 16,9% en Serbia y el 14,8% en el Reino Unido. La media de la Unión Europea es del 12,46%, con Italia en el 9,9%.
Esta dinámica ahora se está desacelerando, después de haber alcanzado su punto máximo en julio del año pasado tras el conflicto en Ucrania que causó una crisis global. Sin embargo, el cambio climático aumenta las posibilidades de fuertes oscilaciones de los precios de los alimentos en el futuro y el problema podría verse exacerbado por el modelo climático de El Niño, que tiende a aumentar las temperaturas y provocar un clima más extremo.
Por lo tanto, la inseguridad alimentaria parece ser la «nueva normalidad», con el cambio climático dando lugar a crisis recurrentes y precios estructuralmente más altos de los productos agrícolas. Sin embargo, existe un grado diferente de vulnerabilidad de las poblaciones y sus estratos sociales a estos eventos, siendo los más débiles los más expuestos.
Hay que cooperar para reducir la volatilidad del mercado mejorando las existencias de cereales y adoptando medidas reglamentarias para frenar la especulación excesiva con los productos agrícolas. El diálogo es necesario para sanar los conflictos. Hay que tomar medidas para combatir el cambio climático.
(*) El autor – Leo Bertozzi es agrónomo, experto en la gestión de la producción agroalimentaria de calidad y la cultura lechera. – Inflación de los alimentos | Noticias CLAL
¿Hasta dónde irá el barril del petróleo Brent en los próximos meses? ¿Debemos prepararnos para un proceso de subas?
Montevideo | Todo El Campo | La tendencia del barril Brent es indiscutiblemente al alza y este mes llegó a los US$ 95 con estimaciones de que continuará su proceso ascendente que se espera podrá llegar hasta los US$ 100 e incluso por arriba de ese valor.
Un proceso de subas impactará en varias economías del mundo, lo que incluye a Uruguay que toma el precio y Ancap lo traslada, en mayor o menor medida, al surtidor.
Goldman Sachs, grupo de inversión fundado en 1869, prevé que en el próximo año el precio del Brent llegará los US$ 100 por barril, esto es un incremento de US$ 7 con respecto a su estimación anterior.
LOS DOS FACTORES QUE EMPUJAN EL PRECIO.
Esa suba, agrega la firma, se explica por dos factores: el primero, una mayor demanda que en el verano europeo fue histórica, y seguiría al alza; el segundo es que el suministro es limitado por varios miembros de la OPEP+ que están recortando el número de barriles que sacan al mercado, una medida que continuará hasta finales de 2024.
Daan Struyven, jefe de investigación petrolera de Goldman Sachs, dijo que “una menor oferta por más tiempo de Arabia Saudí y sus socios de la OPEP+ es la razón principal” por lo que se pronostica una profundización en el alza del valor. “El reciente anuncio de producción saudí indica su fuerte determinación de reducir los inventarios y hacer subir los precios”, agregó.
Foto de portada de Emmaus Studio en Unsplash | Gráfica interna de 5 Días de El País de Madrid.
El Ec. Deagosto explica qué es ser anarco capitalista, como se define Milei, y por qué aplicaría una política minarquista. También mencionó cuatro problemas que tiene la dolarización.
Montevideo | Todo El Campo | Javier Milei, el candidato a la presidencia de Argentina que llevó la mayor cantidad de votos en las pasadas internas y que ahora compite en las elecciones nacionales por la Presidencia contra el oficialista Sergio Massa (actual ministro de Economía del kirchnerismo) y la también opositora Patricia Burlich (Juntos por el Cambio), ha puesto sobre la mesa la dolarización de la economía de su país. Esa es una de las propuestas más potentes que ha planteado y defendido, aunque según comentarios de prensa del país vecino la posibilidad de que gane ha llevado al candidato a moderar su postura.
El Ec. German Deagosto analizó la propuesta de dolarizar Argentina en su columna en Tv Ciudad.
¿QUÉ ES EL MINARQUISMO DE MILEI?
Comenzó explicando donde se ubica Milei en el abanico de la filosofía política. Dijo que Milei “se define como anarco capitalista, pero en la práctica se ubica como minarquista”.
El minarquismo es una forma de reducción del Estado que está en el otro extremo del liberalismo clásico. Los liberales clásicos entienden que el mercado es el mejor asignador de recursos, pero también dan lugar al Estado para algunas funciones como la educación, infraestructura o para subsanar las fallas del mercado.
Partiendo de los liberales clásicos en un proceso de reducción del peso del Estado llegamos a los minarquistas que son aquellas personas que “entienden que el Estado debe ser mínimo y reducido a la defensa -Policía y Ejército- y a la justicia; y si avanzamos un poco más llegamos al Estado nulo que es donde están los anarco capitalistas” que defienden que no haya “ningún tipo de función para el Estado”.
Milei filosóficamente se ubica en este extremo anarco capitalista, pero en la práctica entiende que debe haber un Estado mínimo “porque según él la tecnología no es suficiente, pero aspira y tiende hacia un Estado nulo”.
El candidato argentino permanentemente desplega ese tipo de posiciones y “el fundamento moral es decir ‘yo soy mi propio dueño, tengo un derecho natural a disponer de mí como yo quiera’”. Ese argumento “supone que puedo venderme fraccionado y ahí se insertan las polémicas” de las cuales ha participado Milei “sobre la venta de órganos o el canibalismo donde una persona se vendió a otra para ser comida”. Este ejemplo del canibalismo “es un caso real”, aclaró Deagosto, y refiere al Caníbal de Rotemburgo que se puede encontrar fácilmente en internet.
Pero la interpretación política económica de Milei se aplica a que cada uno es dueño de los frutos de su trabajo. “Eso supone que si el Estado me grava está violando mi libertad y se convierte en mi amo. Poner impuestos a las personas es una violación de la libertad y es equivalente al trabajo forzoso”.
DEL MINARQUISMO A ELIMINAR EL BANCO CENTRAL.
“Una de las consecuencias prácticas” de esa posición ideológica de Milei es que “hay que eliminar el Banco Central y por ende hay que dolarizar”, dijo el economista. Y “¿para qué dolarizar?, las palabras de Milei son ‘para terminar con la maquinita de emitir billetes’”, porque entiende que “siempre y en todas partes la inflación es un fenómeno monetario y la solución drástica es eliminar el Banco Central, eliminar la maquinita de hacer billetes y eliminamos la inflación”.
En ese escenario “el dólar pasa a ser la moneda oficial de Argentina, y el Banco Centra de Argentina pasaría a ser el Banco Central de Estados Unidos que es el que emite los dólares”.
LOS CUATRO PROBLEMAS DE DOLARIZAR.
Esa propuesta tiene por lo menos cuatro problemas.
Un primer problema que es que “Argentina no tiene los dólares suficientes para dolarizar”, por el contrario “debe dólares” por lo que dolarizar “llevaría a una devaluación tan grande que generaría una hiperinflación por el tipo de cambio tan alto que necesita para hacer la equivalencia entre el peso y el dólar, porque para dolarizar el país debe cambiar todos sus pesos a dólares”.
“El segundo problema es que la inflación es básicamente un problema fiscal, porque Argentina emite (pesos) porque tiene que financiar el déficit fiscal que es la diferencia entre los ingresos y egresos públicos”. En el caso de Uruguay y los países normales financian su déficit fiscal emitiendo deuda, pero a Argentina nadie le presta porque técnicamente es un default serial y por eso nadie le presta, solo el FMI. Entonces emite dinero, pero el problema no es la emisión en sí sino lo que origina la emisión de dinero que es el déficit fiscal. Por eso dolarizar sería una solución”.
América Latina tiene el ejemplo de Ecuador que dolarizó su economía pero sigue con problemas fiscales y tuvo que recurrir al FMI, recordó.
“El tercer inconveniente es que Argentina perdería la capacidad de hacer política monetaria que es una de las cosas que hacen los bancos centrales, es una de las herramientas para gestionar el ciclo económico, subiendo o bajando la tasa”. Per los problemas de Argentina y Estados Unidos no son lo mismo, por tanto no se pueden gestionar con la mismas herramientas lo que haría que Argentina sería dependiente de lo que suceda en Estados Unidos, explicó.
Cuarto problema, es que en términos prácticos es una medida irreversible, por lo que correspondería tomar antes otras medidas no tan radicales.
De todas formas, se da la paradoja de que “si Argentina hace todo lo que debería hacer para dolarizar, la dolarización no sería necesaria”, concluyó.