Abr 11, 2026 | Economía, Noticias
Las generaciones jóvenes prefieren gastar en experiencias más que en la adquisición de bienes perdurables. El turismo y la gastronomía tienen ante sí una nueva oportunidad, frente a la cual Uruguay debe estar atento.
Montevideo | Todo El Campo | La diverflación describe un fenómeno creciente en los hábitos de consumo: los hogares destinan cada vez más recursos al ocio y las experiencias, relegando la compra de bienes materiales tradicionales. Este cambio, analizado por el equipo de Behavioral Economics de BBVA junto con BBVA Research, se vincula a factores como la incertidumbre económica, el impacto de la pandemia y el relevo generacional. Tras la crisis financiera de 2008 y las restricciones derivadas del Covid-19, muchas personas comenzaron a priorizar el disfrute inmediato frente al ahorro o la acumulación de bienes, reforzando un sesgo hacia el presente. Viajes, conciertos, restauración y actividades sociales se consolidan como elementos centrales del presupuesto familiar, incluso en un contexto de inflación.
En ese combo toman mayor relevancia el turismo, actividad fundamental en la economía uruguaya, lo que incluye la gastronomía nacional como global. Ambas cosas son muy buenas para un país turístico y productor-exportador de alimentos como el nuestro.
El siguiente es el reciente análisis que BBVA hace sobre el tema.
DIVERFLACIÓN: POR QUÉ EL OCIO GANA PESO EN EL CONSUMO.
La diverflación resume un cambio cada vez más visible en los hábitos de consumo: los hogares destinan más gasto a ocio y experiencias, como viajes, conciertos o restauración, y menos a bienes materiales tradicionales. El equipo de Behavioral Economics de BBVA, con ayuda de BBVA Research, ha analizado esta tendencia, impulsada por la incertidumbre económica, el impacto de la pandemia y el relevo generacional, que también plantea un reto de planificación financiera a largo plazo.
En los últimos años, el comportamiento de consumo de los hogares ha cambiado de forma notable. Frente a un modelo más centrado en la adquisición de bienes duraderos (como la vivienda, el automóvil o los electrodomésticos) gana terreno otro en el que pesan más las experiencias. Viajar, acudir a eventos, disfrutar de una cena fuera de casa o dedicar más presupuesto al tiempo libre se ha convertido en una prioridad para muchas personas.
A esta tendencia se la conoce como diverflación, un término que combina ‘diversión’ e ‘inflación’ para describir el auge del gasto en ocio y experiencias en un contexto de subida de precios. Pero el fenómeno va más allá de una reacción puntual. También refleja una transformación más profunda en la forma de entender el consumo y el bienestar.
Según el análisis del equipo de Behavioral Economics de BBVA, en este nuevo escenario el disfrute inmediato adquiere un valor creciente frente a la acumulación de bienes materiales a largo plazo. No se trata solo de gastar más en ocio, sino de un cambio en las preferencias: para muchos consumidores, una experiencia memorable aporta hoy más valor que la compra de un objeto.
LA INCERTIDUMBRE ECONÓMICA REFUERZA EL SESGO HACIA EL PRESENTE.
Uno de los factores que ayuda a explicar este cambio es la incertidumbre económica que ha marcado las últimas décadas. La crisis financiera de 2008, y posteriormente la pandemia, reforzaron la percepción de que el entorno puede cambiar de forma abrupta. Esa sensación de inestabilidad influye en las decisiones cotidianas y en la manera de gestionar el dinero. Cuando el futuro se percibe como incierto, muchas personas tienden a priorizar el presente. En la práctica, eso puede traducirse en una menor disposición a ahorrar y una mayor inclinación a destinar renta disponible a actividades que generen satisfacción inmediata. En ese contexto, el ocio deja de verse como un gasto accesorio y pasa a ocupar un lugar más central en el presupuesto familiar.
La pandemia supuso, además, un punto de inflexión. Tras meses de confinamientos, restricciones y limitaciones a la movilidad, actividades como viajar, socializar o asistir a espectáculos recuperaron valor con fuerza. El resultado fue un repunte del gasto en sectores como el turismo, la hostelería y el entretenimiento, incluso en un entorno de inflación.
UN CAMBIO GENERACIONAL CON VOCACIÓN DE PERMANENCIA.
Las nuevas generaciones también están detrás de esta evolución. En comparación con etapas anteriores, los consumidores más jóvenes suelen otorgar mayor importancia a las experiencias que a la posesión de bienes materiales. Este cambio cultural ayuda a entender por qué la diverflación no parece un episodio pasajero, sino una tendencia con recorrido. En parte, esta preferencia está ligada a una visión distinta del consumo y del bienestar. La flexibilidad, el acceso, la vivencia compartida o el recuerdo generado pesan más que la idea de propiedad. En ese marco, el valor económico ya no se mide solo en términos de compra y posesión, sino también en la capacidad de disfrutar, conectar y crear experiencias significativas.
Para las empresas, este giro tiene consecuencias claras. Muchos modelos de negocio están adaptándose para responder a una demanda en la que la experiencia del cliente gana protagonismo. Esa evolución puede abrir oportunidades de crecimiento en determinados sectores, pero también añadir presión sobre los precios cuando la demanda se intensifica.
El avance de la diverflación tiene implicaciones económicas relevantes. Por un lado, ayuda a explicar la fortaleza del ocio y de los servicios vinculados a la experiencia, incluso en un contexto inflacionario. Por otro lado, plantea interrogantes sobre el ahorro y la estabilidad financiera de los hogares en el largo plazo.
Una mayor preferencia por el consumo inmediato puede reducir la capacidad de reservar recursos para objetivos futuros, como la compra de una vivienda, la jubilación o la creación de un colchón financiero frente a imprevistos. El reto no está en renunciar al ocio, sino en encontrar un equilibrio entre el disfrute del presente y la construcción de seguridad económica para el futuro.
Desde la economía del comportamiento, este fenómeno puede entenderse a través del sesgo hacia el presente, es decir, la tendencia a dar más valor a las recompensas inmediatas que a los beneficios futuros. El equipo de Behavioral Economics de BBVA subraya que este comportamiento ayuda a explicar por qué resulta tan fácil priorizar el gasto en experiencias y, al mismo tiempo, tan difícil mantener hábitos de ahorro constantes.
Por eso, herramientas como los incentivos al ahorro, la simplificación de los productos financieros o el uso de pequeños empujones de comportamiento, conocidos como ‘nudges’, pueden ser útiles para favorecer decisiones más equilibradas. El objetivo no es frenar el consumo de ocio, sino facilitar una relación más consciente entre bienestar actual y planificación financiera.
DISFRUTAR HOY SIN PERDER DE VISTA EL MAÑANA.
La diverflación refleja un cambio profundo en la forma de consumir y en las prioridades de muchas personas. Más que una respuesta puntual a la inflación, muestra una evolución cultural y económica en la que las experiencias ganan terreno frente a la propiedad material.
El análisis del equipo de Behavioral Economics de BBVA pone el foco en un desafío de fondo: cómo compatibilizar el deseo de disfrutar del presente con la necesidad de planificar el futuro. Porque ocio y previsión no son objetivos opuestos, sino dos dimensiones que cada vez más hogares tratan de equilibrar en sus decisiones financieras.
Abr 11, 2026 | Economía, Noticias
Comparado con el primer trimestre del 2025, se registra una disminución del 30,6% en las exportaciones (90,6 millones de kg de carne bovina exportados en 2025) y del 12% en los ingresos (US$ 509,9 millones).
Asunción, Paraguay | Agencia IP | Todo El Campo | Al cierre del mes de marzo del 2026, se exportaron casi 70 millones de kg de carne bovina en el primer trimestre del año, con Chile, Israel y Estados Unidos como los principales mercados.
En el primer trimestre, Paraguay exportó 69,3 millones kg de carne de vacuno por un valor de US$ 453,3 millones, ubicando a Chile como el principal mercado con casi 24 millones de carne exportada, acumulando compras por más de US$ 157,7 millones, seguido de Israel con 10,9 kg (US$ 80,9 millones) y de 12,1 para Estados Unidos (US$ 65,7 millones).
Con relación a exportaciones de origen animal (especie porcina), fueron exportados un total de 4.073.223 kg que representaron un ingreso de US$ 12,6 millones, con Irak, Vietnam y Filipinas como principales mercados, mientras que el sector avícola (especie aviar) exportó por más de US$ 2,9 millones contemplados en 2.195.367 kg.
Asimismo, en comparación al primer trimestre del 2025, se registra una disminución del 30,6% en las exportaciones (90,6 millones de kg de carne bovina exportados en 2025) y del 12% en los ingresos (US$ 509,9 millones).
Tras una exitosa Feria de Agricultura Familiar denominada “Semana Santa Ra’arõvo”, que contempló la venta por más de G. 450 millones de carne vacuna, logrando la comercialización de aproximadamente 17.000 kg, el MAG planea seguir con la venta de diferentes cortes en las próximas ferias de agricultura familiar en el 2026 con precios accesibles.
Abr 9, 2026 | Economía, Noticias
El régimen de devolución del IVA en gasoil para productores agropecuarios fue prorrogado desde el 1º de marzo de 2026 por un año. El beneficio alcanza a quienes producen vacunos, ovinos, leche, arroz, flores, frutas, hortalizas y miel, siempre que no tributen IRAE.
Montevideo | Todo El Campo | Los productores agropecuarios de ganado vacuno y ovino, leche, arroz, flores, frutas y hortalizas, y productores apícolas que no tributen IRAE, continuarán contando con la devolución del IVA incluido en la adquisición de gasoil destinado al desarrollo de estas actividades, informó el estudio contable Appoloni en un posteo publicado en la página web Appoloni.com
El régimen fue extendido a partir del 1º de marzo de 2026, por el plazo de un año, manteniendo las condiciones generales ya conocidas. El monto del beneficio estará sujeto a límites que dependen del rubro y del nivel de ingresos de cada productor.
Las devoluciones serán mensuales y en efectivo, pero se requiere que la Dirección Geneal de Impositiva (DGI) realice controles previos.
ES IMPORTANTE: 1) verificar el correcto encuadre del productor dentro del régimen, para lo cual es fundamental confirmar que el productor cumpla con los siguientes requisitos: no tributar IRAE por la actividad agropecuaria (condición excluyente para el beneficio), y que se encuentre dentro del universo definido por MGAP y DGI, según su situación productiva.
2) Asegurar la adecuada documentación de las compras de gasoil (CFE). El acceso al beneficio depende directamente de la calidad de la documentación: las compras deben estar respaldadas por Comprobantes Fiscales Electrónicos (CFE); y el gasoil debe figurar de forma separada de otros productos en el comprobante; y la información debe ser correctamente reportada por el proveedor a DGI.
3) Considerar los límites aplicables para estimar el beneficio real. El beneficio no es ilimitado y requiere análisis previo: existen mínimos fictos y topes máximos que pueden restringir el monto a cobrar; y el cálculo se basa en ingresos informados a DGI y la actividad de cada productor.
En la práctica, esto implica que no todo el IVA del gasoil será recuperable, por lo que es recomendable estimar el beneficio en función de la realidad fiscal de cada productor.
CONSULTA A LA DGI.
A los efectos de consultar si corresponde el acceso al beneficio, se puede verificar en el siguiente enlace de DGI: Devoluciones IVA Gasoil – Consulta Beneficiarios
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Nota del escritorio Appoloni.
Abr 6, 2026 | Economía, Noticias
Créditos blandos, alivios financieros y extensión del sistema de garantías buscan mitigar el impacto en el sector productivo, especialmente en actividades intensivas en uso de combustible.
Montevideo | Todo El Campo | El Poder Ejecutivo anunció medidas de apoyo que incluyen al agro. Participaron de los anuncios la ministra de Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona, y el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone. También estuvo presente el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, entre otras autoridades.
Se busca mitigar el impacto del aumento del precio internacional del petróleo.
Cardona señaló que el 28 de febrero, con el inicio del conflicto en Medio Oriente, se produjo un cambio significativo en la dinámica del precio internacional del petróleo, que pasó de 70 dólares en febrero a más de 100 en marzo, lo que representa un incremento cercano al 30% y el mayor aumento mensual desde 1990.
Ante este escenario, se definió implementar una estrategia de mitigación en base a una metodología que se viene aplicando desde mayo del año pasado, que establece una fijación de precios bimensual y una franja que tiene un tope de 7%, ajustando en esta coyuntura la frecuencia a revisiones mensuales.
En relación a las medidas para el sector productivo, Oddone explicó que el gobierno ha dispuesto una serie de medidas extraordinarias dirigidas a las producciones “que están fuertemente expuestas a la modificación de los precios del gasoil y que además están atravesando una situación compleja por déficit hídrico y por las crisis hídricas que ha tenido Uruguay”.
Son producciones que realizan un uso intensivo de combustibles y que están en pleno proceso de cultivo y de siembra en estos momentos, con alta demanda estacional de combustible, como cereales, oleaginosos, legumbres y arroz, particularmente en los meses de abril y mayo, y tienen carácter transitorio.
LAS MEDIDAS.
• ANDE: Creación de un instrumento de crédito blando, a través de las instituciones de microfinanzas, dirigido a pequeños productores de cereales, oleaginosos, legumbres, arroz y cultivos de invierno para la lechería, por un monto máximo de 30.000 dólares y un plazo máximo de seis meses, para subsidiar hasta el 50 % de la tasa de interés de los créditos.
• Garantía SIGA Agro: Extensión de los beneficios del SIGA Agro a los sectores de cereales, oleaginosos, legumbres, arroz y cultivos de invierno para la lechería en todo el territorio, estableciendo una comisión del 0,6%, significativamente inferior a la comisión general, que se ubica entre 2% y 3%. (Sistema Nacional de Garantías – SIGA).
Esta medida ya había sido implementada para algunos departamentos en el marco de la Emergencia Agropecuaria declarada por el ministro Alfredo Fratti recientemente por déficit hídrico extendiéndose ahora para todo el territorio nacional.
• BROU: Exoneración del costo de la comisión del 0,6% de obligaciones SIGA para los productores que tomen crédito con BROU.
La financiación de los cultivos de verano suele cancelarse el 30 de junio con el producido de la cosecha. Dada la situación extraordinaria, se prevé que pueda realizar una cancelación parcial en esa fecha y que el saldo se abone con el producido de la zafra 2027. En este marco, el plazo del préstamo se extenderá en 12 meses.
• DGI: Extensión a 12 meses de devolución del IVA al Gasoil a contribuyentes de Imeba.
MEDIDAS TRANSITORIAS.
Se trata de medidas de carácter transitorio, orientadas a sostener la actividad productiva en un contexto internacional adverso y ante condiciones climáticas desafiantes.
Mar 31, 2026 | Economía, Información, Noticias, Opinión
Montevideo/TodoElCampo-En un escenario global marcado por fuertes incrementos en el precio del petróleo, el gobierno uruguayo resolvió aplicar un aumento del 7% en los combustibles a partir del 1º de abril. La decisión, lejos de trasladar la totalidad de las presiones internacionales, busca contener el impacto interno. Sin embargo, detrás de ese porcentaje hay una diferencia sustancial con lo que hubiera implicado aplicar estrictamente el Precio de Paridad de Importación.
EL DIFERENCIAL ENTRE EL AJUSTE REAL Y EL PPI
La ministra de Industria, Fernanda Cardona, fue clara al exponer la magnitud del desfasaje: si se trasladara plenamente el PPI, la nafta debería aumentar un 35%, el gasoil un 60% y el gas un 33%. Incluso contemplando otros eslabones de la cadena, los incrementos hubieran sido del 13% para la nafta y del 44% para el gasoil.
En términos concretos, esto implicaría subas cercanas a los $10 por litro en ambos combustibles, muy por encima del ajuste definido. Finalmente, el gobierno optó por un incremento de $5.39 para la nafta súper (que pasará a $82.27) y de $3.31 para el gasoil 50S (que se ubicará en $50.63).
UNA DECISIÓN CON FOCO EN LA ESTABILIDAD
Desde el Ejecutivo se argumentó que el cambio de una metodología bimensual a una mensual permitirá acompasar mejor la dinámica internacional sin trasladar saltos bruscos. El ministro de Economía, Gabriel Oddone, subrayó que sin este esquema los aumentos serían “extraordinariamente más altos”, destacando la importancia de las herramientas con las que cuenta Uruguay, como la refinería de ANCAP.
Además, el contexto global aparece como un factor determinante. El barril de petróleo pasó de 70 a más de 100 dólares en pocas semanas, marcando un quiebre histórico comparable con crisis energéticas de décadas pasadas.
LA LECTURA DEL SECTOR: MITIGAR SIN DESCONOCER LA SUBA
Desde el sector estacionero, la evaluación pone el foco justamente en esa brecha entre lo que marca el mercado y lo que finalmente se aplica. Daniel Sanguinetti, presidente de UNVENU, expresó a Surtidores que la fijación de precios sigue siendo potestad del Poder Ejecutivo más allá del PPI que presenta Ursea, y valoró el criterio adoptado.
“Nunca es bueno hablar de una suba en el precio de los combustibles, pero dentro del contexto internacional que se está viviendo, que se haya acotado la suba al 7% mitiga el impacto en toda la cadena productiva, el agro, la logística”, expresó.
MEDIDAS COMPLEMENTARIAS Y ESCENARIO ABIERTO
El gobierno también anunció medidas de mitigación dirigidas al sector productivo, especialmente afectado por el aumento del gasoil y el déficit hídrico. Entre ellas, líneas de crédito subsidiadas, beneficios en garantías y extensión de plazos de financiamiento.
A su vez, se estima que el costo fiscal de esta contención ronda los 30 millones de dólares, en un esquema que se mantendrá mientras persista el escenario internacional de “excepcionalidad”. Con stocks de ANCAP que permitirían sostener esta estrategia hasta julio o agosto, el Ejecutivo deja claro que la situación será monitoreada de forma permanente.
Fuente: Surtidores
Mar 31, 2026 | Economía, Información, Mercados, Noticias, Opinión
Bs As/TodoElCampo-En medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y su impacto sobre el mercado global de fertilizantes, las empresas del sector coinciden en que, pese a las fuertes subas de precios, en el corto plazo no se observarán problemas de abastecimiento en la Argentina.
Según describieron a LA NACION fuentes de compañías multinacionales, hoy existe stock suficiente para cubrir entre 30 y 60 días y permitir el arranque de la campaña de trigo sin sobresaltos, en parte sostenido por la producción local. Sin embargo, el foco empieza a desplazarse hacia los próximos meses, cuando el mercado —que cubre solo una parte de sus necesidades con producción interna, como con la urea de Profertil que abastece el 60%— deberá apoyarse más en importaciones en un contexto internacional más incierto.
En paralelo, los precios ya registraron aumentos significativos —con subas de hasta el 50% en la urea a nivel internacional—, que se trasladan de manera gradual al mercado local, mientras la demanda se mantiene más lenta que en otros episodios de conflicto, sin un adelantamiento marcado de compras por parte de los productores.
“Para el abastecimiento, hasta el momento, no estamos viendo problemas. Hay productos en stock como para atender el corto plazo”, señalaron desde una empresa proveedora de fertilizantes. Pero en la misma línea aclararon que esa situación tiene un límite temporal: “Posteriormente vamos a necesitar ir importando para cubrir la demanda de la fina”.
Ese pasaje del corto al mediano plazo aparece como uno de los puntos centrales. El mercado local de urea —que ronda las 2.200.000 toneladas— se abastece solo en parte con producción interna, mientras que el resto depende del exterior. “De acá hasta el segundo semestre, con el carry y la producción interna, parecería que estaríamos cubiertos. La gran duda se plantea para el segundo semestre”, explicó Diego Napolitano, presidente de la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines Bonaerense (Cedasaba). A la vez, señaló que, en un contexto habitual, los importadores ya estarían cerrando operaciones, pero hoy ese proceso viene más lento.
En esa misma línea, desde otra empresa del sector describieron un comportamiento distinto al de otros momentos de tensión: la demanda se mantiene más pausada y muchos productores todavía no tomaron posición. Esa dinámica, señalaron, empieza a generar inquietud en la cadena comercial, no tanto por la oferta actual sino por cómo se distribuirán las compras más adelante.
Mientras tanto, el impacto más visible ya se da en los precios. En el caso de la urea, las subas alcanzan el 50%, mientras que en los fosfatados se ubican entre el 15% y el 20%. “En urea ya estamos más o menos en ese nivel”, indicaron desde una de las compañías consultadas. En términos concretos, el fertilizante pasó de valores cercanos a US$490 por tonelada a unos US$665 a nivel internacional, mientras que en la Argentina ronda los US$850.
Parte de esa dinámica se explica por cambios en la logística y los costos globales. Armando Allinghi, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Argentina de Fertilizantesy Agroquímicos (Ciafa), detalló que se registraron subas de hasta 70% en los fletes, menor disponibilidad de buques y mayores costos asociados a las rutas comerciales. Además, remarcó que la Argentina mantiene una fuerte dependencia de la región del Golfo para abastecerse de urea: cerca del 37% de las importaciones provienen de allí.
A ese cuadro se suma un factor clave en la logística global. Jeremías Battistoni, analista de granos de AZ Group, señaló que por el Estrecho de Ormuz —uno de los principales puntos de paso del comercio energético— transita el 34% de las exportaciones globales de urea y el 12% de las de fosfato monoamónico (MAP), lo que refuerza la sensibilidad del mercado ante cualquier disrupción en la región.
Según explicó, ese impacto no se limita a los fertilizantes: también alcanza el suministro energético. “El gas en Europa ha subido un 60% en el último mes, lo que se suma al encarecimiento de los fletes marítimos y termina impactando en toda la cadena”, indicó. Advirtió que, más allá de la disponibilidad actual, el principal efecto ya se observa en la ecuación económica del productor. “Hoy se puede comprar entre un 30% y un 50% menos de urea [con el grano] que en el promedio de los últimos tres años, con un impacto especialmente marcado en el trigo”, señaló.
En ese sentido, aportó una dimensión global del mercado: la producción mundial de urea ronda las 200 millones de toneladas, de las cuales aproximadamente el 28% se comercializa internacionalmente, es decir, unas 54 millones de toneladas por año. Dentro de ese esquema, la región del Golfo Árabe concentra cerca del 50% de las exportaciones mundiales.
En el caso argentino, esa dependencia es estructural. Durante 2025 el país importó alrededor de 1,4 millones de toneladas de urea, de las cuales cerca de 500.000 toneladas provinieron del Golfo. “Históricamente ese porcentaje se mueve entre el 30% y el 40%”, explicó Allinghi.
Según describió, aunque hoy no hay faltantes, cualquier interrupción logística, suba de costos o restricción comercial impacta de manera casi inmediata en los precios internos.
Ese impacto no se limita a la urea. De acuerdo con el ejecutivo, se observó una suba generalizada de entre 20% y 30% en distintas moléculas, incluyendo fertilizantes fosfatados y también insumos como fitosanitarios, todos atravesados por el mismo factor: el costo de la energía y la logística.
En fosfatados, el escenario también sumó complejidad. Si bien la producción está más diversificada —con China, Marruecos, Arabia Saudita, Rusia y Estados Unidos como principales jugadores—, cerca del 20% del fósforo comercializado globalmente transita por la región afectada, lo que refuerza su importancia estratégica. A eso se agregan restricciones en la oferta: China ya venía limitando exportaciones y recientemente profundizó las trabas, mientras que el conflicto entre Rusia y Ucrania también afecta la producción en esa región.
Fuente : La Nacion