En el corazón del Montevideo rural se desarrolla una nueva edición de la expo en la segunda quincena de Abril.
Montevideo | Todo El Campo-Se anunció que la ya tradicional Expo Melilla se realizará este año entre el 16 y 19 de abril en el predio que la Asociación Rural del Uruguay (ARU), posee en esa zona del departamento de Montevideo. El presidente de la institución anfitriona, Rafael Ferber, manifestó que “para nosotros, lo más importante es que la exposición tiene respuestas e ideas para el desarrollo, donde se ve beneficiado el productor rural, y también todos lo que trabajan en pro de ese desarrollo. Si lo miramos al revés, y el desarrollo no se da, quienes más lo sufren son los puestos de trabajos de muchísimos oficios”.
La exposición se desarrollará entre el 16 y el 19 de abril, y contará nuevamente con un crecimiento en la cantidad de espacio ocupado para la muestra. “Hace unos días, mirando planos de ediciones anteriores, es muy gratificante ver cómo se viene consolidando el crecimiento, ya es un clásico de otoño”, comentó Rodrigo Granja, director de exposiciones de la ARU. La muestra se caracteriza por tener un alto contenido de información técnica para distintos rubros, la participación del ganado lechero en calificaciones, también de equinos, y un importante sector enfocado en lo que son los ensayos que presentan tanto el Inase, así como también las distintas empresas. Además en el marco de la Rural de Melilla, se realizará la primera Expo Otoño de la raza Texel.
Habrá un foco muy importante en las conferencias, donde se destacan tres: el jueves de mañana estará Claudio Zuchovicki, “un analista argentino, a quien le pedimos que nos haga una radiografía de cómo es el camino que han transitado ellos en temas de des-regulación”.
En Argentina el plástico tuvo en una semana dos subas del 25% cada una, que se traslada a varias industrias de la actividad económica, entre ellas la alimentación.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El mundo occidental aún no asume lo grave de la situación en Medio Oriente, pero un par de comunicados de la empresa Rolanplast SA (provincia de Buenos Aires), con apenas cuatro días de diferencia, deja en evidencia que todo el planeta está siendo afectado por un conflicto que no deja de escalar.
El problema es que aún estamos en una especie de somnolencia, incapaces de evaluar realmente qué es lo que está pasando y cuáles son sus efectos. Una cosa es segura: si no hay cambios en la dinámica del conflicto bélico, más pronto que tarde, estaremos sumergidos en una espiral inflacionaria global que alterará las economías de todos los países del mundo perturbando el normal desarrollo de las sociedades, disminuyendo el poder adquisitivo de las personas y las familias, incluso de los lugares más alejados del punto bélico, y en áreas económicas que parecen no tener vínculos.
Este mes la empresa Rolanplas SA informó de dos aumentos del 25% cada uno en los costos, lo que se traslada a otras actividades de diversas características.
Rolanplast SA se dedica principalmente a la fabricación y comercialización de productos plásticos y actividades de venta mayorista vinculadas al sector. Se especializa en plásticos rígidos, bolsas y derivados, y aparece registrada en directorios industriales y comerciales como fabricante y distribuidora de productos plásticos.
Los días lunes 16 y viernes 20 de marzo la empresa emitió dos comunicados oficiales sobre ajustes de precios debido al incremento en los costos de materias primas y la volatilidad del mercado internacional.
Rolanplast SA es un actor relevante en el segmento de plásticos en Argentina, con presencia en Avellaneda, un polo industrial clave del Gran Buenos Aires. Sus comunicados dan cuenta del contexto de inflación y variaciones de costos que dependen de la evolución de los precios internacionales del petróleo y derivados, lo que impacta directamente en la materia prima plástica.
LOS COMUNICADOS.
En el primer comunicado, del lunes 16 de marzo, Rolanplast SA informó que debido a “fuertes incrementos en los valores de las materias primas” decidió desdoblar el aumento, procediendo a “aplicar “una primera actualización del 25%” a partir de ese día, en tanto “el resto del aumento será aplicado la semana siguiente”, el lunes 23.
Agrega que sigue “de cerca las novedades vinculadas al conflicto en Medio Oriente” y afirmó que “el Índice de Precios al Consumidor (IPC), publicado el pasado jueves (12 de marzo), registró una variación del 2,9%, porcentaje que se confirmará en esquema de actualización comunicada oportunamente deberá aplicarse el próximo 1 de abril sobre los ítems que se mencionen”.
Cuatro días después, el viernes 20 de marzo, la empresa informó por un segundo comunicado, sobre “la aplicación de un incremento del 25%”, vigente desde ese momento.
El nuevo comunicado explicó que el incremento “responde a los recientes aumentos registrados en la materia prima en las últimas horas, lo que ha llevado a adelantar el incremento originalmente previsto para el lunes 23 de marzo”.
Asimismo, advirtió que “considerando las actuales condiciones del mercado y el contexto geopolítico, los precios seguramente tengan nuevas actualizaciones”.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?
Los incrementos en la fábrica de productos plásticos son solo una muestra de lo que está pasando en el planeta debido a la guerra en Irán.
El plástico es un rubro que podría parecen de menor peso, no obstante, es importante por cómo repercute en la economía de muchos miles de ciudadanos.
El analista económico Damián Di Pace consideró que hay que tener cuidado con lo que está sucediendo. Y se preguntó: “¿En quien pega más fuerte, el aumento del 25%, dos veces en una misma semana?” La respuesta: en muchos sectores que aparentemente no tienen nada que ver con la guerra.
Por ejemplo, en el rubro alimentos, bebidas, deliveries y supermercados por el pakaging y los envases; en la construcción por los caños, perfiles, aislantes y materiales PVC; en la industria automotriz por las piezas livianas, interiores y componentes plásticos; en la industria alimentaria y restaurantes por los productos descartables, films y tarrinas; y en la farmacéutica y cosmética por los frascos, blísteres y envases protectores.
¿De cuántas empresas estamos hablando, de cuántos empleos directos e indirectos, de cuántos consumidores?; en definitiva, ¿cuántos son los ciudadanos que se verán afectados de alguna forma? La lista es demasiado larga y el efecto en cadena recién comienza.
Los problemas de competitividad no se solucionan únicamente con el valor del dólar, deben “atacarse distintos frentes: tarifas públicas, eficiencia del Estado, trámites, la política monetaria, la política fiscal. Además, hay que apuntar a más innovación, más educación”.
Montevideo | Todo El Campo | Han pasado casi tres semanas del conflicto en Medio Oriente. Diario Rural (CX4 Rural) consultó a la Ec. María Laura Rodríguez, responsable de asesoría económica, comunicación y sostenibilidad de la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU), sobre cómo ha afectado a nuestro país; también se refirió a los anuncios realizados el martes 17 de marzo por el ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, para mejorar la competitividad.
Respecto a la guerra en Irán, dijo que la UEU “no ha recibido demasiadas consultas en cuanto a dificultades en la exportación a esa zona porque Uruguay no exporta mucho a los países que actualmente están en conflicto”, a pesar de que “es muy preocupante que se llegue a este nivel de escalada con tanta repercusión mundial”.
Los datos estrictos de cómo incidió en las exportaciones a países afectados, “los vamos a tener en el cierre de los números de marzo”, entonces podremos determinar “si realmente hubo una disminución a esos países”, agregó, y estimó que “seguramente no tenga incidencia en el total, más allá de que haya empresas que sí estén afectadas”.
No obstante, aclaró que “el efecto importante es lo que está sucediendo con los precios internacionales, sobre todo con el precio del petróleo que viene aumentando en el entorno del 40% en estas semanas, y eso siempre es un factor importante para los costos de producción”. Hay que ver “cómo Uruguay asume ese impacto”.
Agregó que en Uruguay ya hubo bajas en el precio de los combustibles porque el petróleo había bajado y que “tal vez haya cierto margen para amortiguar un poco ese aumento tan grande que esperemos sea coyuntural, termine rápidamente y se vuelva a los niveles previos” a la guerra. En ese caso “el impacto no sería tan grande y no habría que mover los precios”.
También “hay impactos en los precios internacionales en general, pero no con la misma magnitud que el petróleo, que es el gran tema” para países como Uruguay que son netamente comprador de petróleo para poder funcionar.
Otra cosa que hay que ver es “cómo impacta a los demás países a nivel de sus economías” pudiéndose dar “un efecto indirecto”. Por ejemplo, debemos ver “cuál es la afectación que todo esto tiene en la economía de Estados Unidos, en las economías de los países del sudeste asiático, China, los europeos, porque éstos sin son nuestros principales clientes, y desde ese lugar podemos tener un impacto más retardado o más lejano en el tiempo”.
Si no hay una normalización y la guerra se extiende en el tiempo, el mundo deberá “asumir esta situación de encarecimiento, que será para todos” los países.
Aunque las causas son bien diferentes, la Ec. Rodríguez recordó la suba de precios durante la pandemia porque el comercio quedó detenido y los suministros no llegaban, iniciándose un proceso de encarecimiento y de espiral inflacionaria en todos los países.
Todo eso puede suceder ahora por la guerra en Irán si ese conflicto se extiende en el tiempo, “así que en este momento lo importante es el día a día, ver cómo evoluciona, si se empiezan a encontrar canales de diálogo o no”, explicó.
ANUNCIOS DEL GOBIERNO PARA MEJORAR LA COMPETITIVIDAD.
Consultada sobre los anuncios del ministro de Economía, Gabriel Oddone, para impulsar la competitividad, Rodríguez dijo que “van en línea con los planteos que ha hecho la UEU”.
“Tenemos nuestra agenda de prioridades, las que hemos presentado a los distintos gobiernos. Esa agenda consta de acceso a mercados, más acuerdos comerciales, logística y conectividad, bajar costos de logística y mejorar la conectividad del país por todas sus vías, y costos de producción”. En ese último punto “entra todo lo que tiene que ver con trámites, digitalización, hacer más eficiente cualquier trámite, mecanismo o instrumento que tenga el gobierno o incluso entre privados para bajar los costos de producir en Uruguay”, mencionó.
Eso “también va de la mano con el dólar, que lo necesitamos competitivo al mismo tiempo que se bajan los costos de producción”.
Las medidas anunciadas por el ministro “van en la línea de ese bajar costos”, sin embargo, aclaró que “la pérdida de competitividad que hemos tenido por el aumento sucesivo de costos internos en los últimos años, por el dólar bajo o que baja más que en otros países o no sube lo mismo que en otros países, ese cúmulo de encarecimiento medido en dólares es enorme, es de un 50% en los últimos 5 años”.
En ese escenario, “las medidas son bienvenidas”, pero “hay un desfasaje muy grande que no se logra resolver” y se hace necesario “seguir trabajando en otros carriles que el ministro mencionó como los temas tarifarios, el mercado laboral, la logística, y también en temas de política macro”.
Oddone dijo que la macroeconomía no podía contribuir, “pero nosotros entendemos que sí -enfatizó la Ec. Rodríguez-, y como el Banco Central bajó las tasas de interés rápidamente este año, si eso lo hubieran hecho en 2025 hubiera ayudado a que el dólar no cayera tanto”.
Tomar las medidas a tiempo incide, porque las empresas que tuvieron que enfrentarse a un dólar a 38 pesos en enero ya sufrieron la pérdida. De ahí la importancia de “ejecutar las medidas que están al alcance, y hacerlo en momentos clave”.
Otro de esos momentos fue en junio de 2025 cuando el dólar cayó más en Uruguay que en otros mercados. Allí se pude hacer algo similar y tal vez no hubiéramos llegado a los 38 pesos en enero. “Eso es muy difícil de probar, pero la política macro puede ayudar”.
Rodríguez aclaró que los problemas que tiene Uruguay al ser caro y poco competitivo no se solucionan con el valor del dólar como única herramienta, sino que deben “atacarse desde distintos frentes: tarifas públicas, eficiencia del Estado, trámites, la política monetaria, la política fiscal. Todo eso va sumando al Uruguay caro”.
Además, hay que apuntar a “más innovación, más educación”.
Uruguay “va por el camino adecuado”, no obstante, “tal vez haya que profundizar en las medidas y acelerar, y para eso estamos a disposición, aseguró.
CONFLICTIVIDAD EN URUGUAY.
Rodríguez también hizo referencia a la conflictividad importante que tiene Uruguay, y el caso del puerto es un ejemplo.
El conflicto en el puerto “nos deja en una posición donde los clientes de los exportadores se preguntan si se le va a mandar el producto o se van a poner excusas como que paró el puerto, el barco no pudo entrar, etc.
“Eso nos da una imagen pésima. Y Uruguay como país pequeño y que está lejos del mundo no puede darnos el lujo de pegarse un tiro en el pie y trancar lo que nos da nuestro sustento, que es la exportación”, reflexionó.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Estela Apollonio. Programa Diario Rural (CX4 Rural).
Estados Unidos produce unos 13 millones de barriles de crudo al día, lo que lo coloca como líder, seguido de Arabia Saudita (10 millones) y Rusia (9 millones). También es el principal consumidor.
Washington, Estados Unidos | Todo El Campo | La guerra revela situaciones confusas del mercado. En este caso, el petróleo. Porque mientas el combustible ha comenzado a subir en todo el mundo a impulso del petróleo debido a la guerra en Irán, los ciudadanos estadounidenses se preguntan por qué, siendo su país el mayor productor mundial, también allí hay un incremento de los valores a la hora de llegar el tanque.
Los datos más recientes disponibles de la Administración de Información Energética (EIA), del año 2023, indican que Estados Unidos produce unos 13 millones de barriles de crudo al día, lo que lo coloca como líder, seguido de Arabia Saudita (10 millones) y Rusia (9 millones).
Un informe de la cadena estadounidense CBS News, indica que el miércoles 18, el precio medio de la gasolina en Estados Unidos subió a 3,84 dólares por galón (1 galón estadounidense son 3,7 litros), frente a los 2,92 dólares de hace un mes, según la American Automobile Association (AAA); y el galón de diésel ha subido a más de 5 dólares, el nivel más alto desde finales de 2022.
LA EXPLICACIÓN DEL ALZA.
La cuestión es que Estados Unidos exporta gran parte del petróleo que produce, al tiempo que es un importante importador, y el mayor consumidor mundial de petróleo, incluso más que China.
Por otra parte, es el mercado internacional el que marca el precio, sin importar la procedencia del petróleo, dijo el Ec. Bernard Yaros de Oxford Economics. Textual expresó: “El mercado global marca el precio. La procedencia del petróleo con el que llenamos los depósitos de gasolina no importa”.
Estados Unidos exporta unos 11 millones de barriles de su producción diaria, según la EIA. También importa aproximadamente 8 millones de barriles de petróleo.
Además, gran parte del petróleo producido en Estados Unidos es conocido como crudo ligero, un producto de alta calidad y de mayor demanda global. Pero las plantas de refinado del país están hechas para otro tipo de petróleo, más viscoso, es lo que se conoce como crudo pesado. Por tanto, las refinerías estadounidenses no pueden reconfigurarse rápida ni fácilmente para manejar petróleo de grados más ligeros y bajos en azufre, o crudos dulces, explicó Ernest Moniz, físico nuclear que entre 2013 y 2017 se desempeñó como secretario de Energía de Estados Unidos durante el gobierno de Barack Obama (2009 a 2017) y ahora investigador energético en el de la Nuclear Threat Initiative (NTI).
Willy Shih, experto en cadena de suministro y profesor en la Harvard Business School, agregó que “el petróleo de distintos lugares tiene características distintas”, y “las refinerías a lo largo de la costa del Golfo en Texas, están orientadas a tratar con un tipo particular de crudo proveniente de Venezuela”.
En conclusión: cuando un ciudadano estadounidense llena el tanque de su vehículo, lo hace con gasolina producida a partir de petróleo importado que se ha refinado en Estados Unidos. Así que cuando los precios del petróleo suben en todo el mundo, eso también incrementa el precio del combustible.
Ese es un problema que enfrentan también las empresas aéreas al cargar sus aviones, lo que está empujando las tarifas de las aerolíneas al alza.
Analistas de Deutsche Bank estudiaron los precios de los pasajes de avión estadounidenses y encontraron que las tarifas aéreas nacionales promedio para los viajeros que reservan vuelos en el mes de marzo han subido entre un 15% y un 124%. La tarifa media de los vuelos transcontinentales ha subido más del 100%, mientras que los precios de los vuelos al Caribe, Florida y destinos transatlánticos también han aumentado, según el banco de inversión.
***
En base a artículo de Megan Cerullo en CBS News. Los artículos de Cerullo pueden leerse en Megan Cerullo – CBS News
Foto de portada: refinería petrolera de la bahía de Galveston, ubicada en el complejo industrial de Texas City, Texas, Estados Unidos | Foto www.marathonpetroleum.com
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, dijo que “eso reafirma la idea de que Uruguay es un socio confiable de largo plazo”.
Montevideo | Todo El Campo | Uruguay tiene problemas de competitividad y eso es señalado como un espantainversores. Ninguna empresa extranjera querrá ubicarse en un país caro, con rigideces laborales importantes, fuerte peso de un sindicalismo ideologizado, cargado de regulaciones e impuestos, y que desarrolla algunas políticas poco amigables para los posibles inversores que pueden buscar y encontrar escenarios mejores en otros países de la región o el mundo.
No obstante y a pesar de esas realidades, en las últimas horas surgió una información positiva que merece ser subrayada: el 79% de las empresas estadounidenses en Uruguay está satisfecha con el país como destino para hacer negocios. Esa satisfacción se expresa en la estabilidad macroeconómica, la seguridad institucional y jurídica, las exoneraciones e incentivos fiscales, la libertad cambiaria y la facilidad para repatriar dividendos, las condiciones de acceso a mercados y la calidad de vida. También hay aspectos que piden mejorar como el tiempo para la realización de trámites, entre otros que deben ser mejorados.
El dato surge de una encuesta que Uruguay XXI y la Cámara de Comercio Uruguay–Estados Unidos realizaron a través de la consultora PwC para conocer la opinión de compañías con intereses estadounidenses instaladas en el país sobre el clima de negocios y las condiciones para invertir.
LA NOTICIA.
La agencia gubernamental de promoción de inversiones, exportaciones e imagen país, Uruguay XXI, presentó los resultados de la encuesta sobre clima de negocios dirigida a empresas estadounidenses en Uruguay. La actividad fue realizada el lunes 16 de marzo en el anfiteatro de Torre Ejecutiva que reunió a autoridades nacionales, representantes del cuerpo diplomático y del sector empresarial.
El evento contó con la participación del ministro de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, del ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, y del embajador de Estados Unidos en Uruguay, Lou Rinaldi, junto a representantes de empresas estadounidenses con presencia en el país.
Oddone, destacó que los resultados del relevamiento confirman algunos de los elementos que caracterizan al país como destino de inversión.
“Las condiciones macroeconómicas y las condiciones de certeza jurídica constituyen un elemento central para que las empresas extranjeras se sientan satisfechas”, dijo el ministro. Agregó que “eso reafirma la idea de que Uruguay es un socio confiable de largo plazo”.
El relevamiento fue realizado por PwC y contó con la participación de 61 empresas, sobre un total de 244 compañías, lo que representa una tasa de respuesta de 25%.
Entre los principales resultados del estudio se destaca que 79% de las empresas participantes se declara satisfecha o muy satisfecha con Uruguay como lugar para desarrollar sus actividades empresariales.
Rossana Grosso, de PwC, presentó los resultados del relevamiento y explicó que los niveles de satisfacción son elevados en la mayoría de las variables analizadas.
“Cuando analizamos los factores que influyen en la facilidad para hacer negocios, encontramos niveles de satisfacción muy altos, especialmente en estabilidad macroeconómica, con 97%, y en seguridad institucional y jurídica, con 95%”, señaló.
Otros factores también obtienen valoraciones positivas, como las exoneraciones e incentivos fiscales, la libertad cambiaria y la facilidad para repatriar dividendos, las condiciones de acceso a mercados y la calidad de vida.
En cambio, el tiempo para la realización de trámites, aparece como el aspecto con mayores niveles relativos de insatisfacción.
PUNTOS EN QUE RECLAMAN PRIORIDAD PARA MEJORAR.
Los aspectos que las empresas estadounidenses consideran prioritarios para mejorar el clima de inversiones y promover una mayor expansión de sus operaciones en el país son: las condiciones de acceso a mercados y los incentivos fiscales, seguidos por factores vinculados al costo país, la competitividad y las condiciones del mercado laboral.
Durante la apertura del evento, la directora ejecutiva de Uruguay XXI, Mariana Ferreira, destacó que este tipo de estudios forman parte del trabajo de la agencia para fortalecer el clima de inversión en el país: “Uno de los objetivos de Uruguay XXI es captar inversión extranjera y acompañar a las empresas durante todo su ciclo de inversión en el país. Este tipo de encuestas nos permite conocer de primera mano cuáles son los desafíos que enfrentan las empresas y trabajar junto a los ministerios para seguir mejorando el entorno de negocios”, señaló. Ferreira agregó: “Buscamos trabajar cerca de las empresas extranjeras para que no solo reinviertan sus utilidades en Uruguay, sino que también expandan sus operaciones. Para eso es clave entender cuáles son las oportunidades de mejora que identifican quienes ya están operando en el país”, afirmó.
El mercado energético internacional atraviesa una fase de extrema volatilidad. La cotización del petróleo Brent, referencia de Uruguay, se disparó en los últimos días.
Montevideo | Todo El Campo | El barril del petróleo Brent se ha disparado superando los US$ 110, en medio de una escalada bélica que se acentúa y compromete la estabilidad de los valores internacionales.
A última hora del domingo 9 de marzo, al cierre de Todo El Campo, el barril se colocó en US$ 113,98, debiéndose retroceder casi 4 años, hasta el 1° de abril de 2022, para encontrar un valor similar de US$ 115,60, como se ve en el gráfico de Investing.com
ANÁLISIS: EL BRENT EN UNA COYUNTURA TORMENTOSA.
El mercado energético internacional atraviesa una fase de extrema volatilidad. La cotización del petróleo Brent, referencia de Uruguay, se disparó en los últimos días hasta superar los US$ 114 por barril, con un incremento diario superior al 23%. Este salto no es un movimiento aislado: en la última semana el alza acumulada ronda el 47%, mientras que en el último mes la variación supera el 65%. Tales cifras reflejan un shock energético de magnitud, comparable con episodios críticos de 2008 y 2022.
El detonante inmediato proviene de la escalada bélica entre Estados Unidos e Irán y el cierre parcial del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de crudo. A ello se suman recortes de producción en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, lo que tensiona aún más la oferta. Los analistas de Deutsche Bank advierten que este shock podría descarrilar la senda desinflacionaria del Banco de Inglaterra, mientras que Goldman Sachs proyecta que los precios podrían superar los máximos históricos de 2008.
IMPACTO EN LOS MERCADOS.
La reacción inmediata se observa en algunas bolsas del mundo.
El Brent, que hace apenas un año cotizaba en torno a los US$ 58, acumula una variación anual del 62%, situándose cerca de sus máximos de 52 semanas. El volumen de operaciones en futuros supera los 197.000 contratos, reflejo de la intensa actividad especulativa y de cobertura.
PERSPECTIVAS INFLACIONARIAS.
El encarecimiento del petróleo tiene un efecto directo sobre los costos de transporte y producción, trasladándose rápidamente a los precios al consumidor. Macquarie advierte de un “shock inflacionario” global, mientras que distintos bancos de inversión recalculan sus proyecciones de crecimiento. En América Latina, países importadores netos como Argentina enfrentan un escenario complejo: mayor presión sobre las reservas internacionales y riesgo de aceleración inflacionaria.
Venezuela, en cambio, vuelve a ganar protagonismo como proveedor alternativo en medio de la crisis.
Por otra parte, los indicadores técnicos muestran una señal de “compra fuerte” en todos los plazos, desde el intradía hasta el mensual. Esto sugiere que, más allá de la volatilidad, los operadores anticipan un recorrido alcista sostenido.
El Brent se ha convertido nuevamente en termómetro de la economía mundial. Su escalada refleja la fragilidad de las cadenas de suministro energéticas y la vulnerabilidad de los mercados ante tensiones geopolíticas. La combinación de guerra, recortes de producción y especulación financiera configura un escenario de alta incertidumbre.
Para los países importadores, el desafío será mitigar el impacto inflacionario y asegurar el abastecimiento; para los exportadores, aprovechar la coyuntura sin desestabilizar aún más el tablero global. En cualquier caso, el petróleo vuelve a recordarnos que sigue siendo un factor decisivo en la política y la economía internacional.