El Poder Ejecutivo decretó un ajuste del valor de la leche en los comercios minoristas y al consumidor. El precio al público es de $ 37,30.
La Resolución 56/022 del Ministerio de Economía y Finanzas resolvió que “los siguientes precios de venta para el litro de leche pasteurizada envasada en bolsitas de polietileno, con un tenor graso no inferior a 2,6% en todo el territorio nacional”.
Ese incremento rige para el público, puesta en el mostrador del comerciante minorista a $ 37,00; y al público entregada a domicilio sube a $ 37,30”.
A su vez, indica que se fije el importe de la retención referid en el artículo 2º de la Ley Nº 19.596 para el Fondo de Garantía para Deudas de los Productores Lecheros, en $ 2,009 (dos pesos y nueve milésimos).
“Los productos lácteos se mantendrán elevados hasta mediados de año en medio de la oferta limitada”, pero “las perspectivas a más largo plazo dependen del comportamiento del consumidor y el mercado, siendo ambas muy impredecibles”.
“A la volatilidad le encanta la incertidumbre, y en estos momentos no hay escasez de incertidumbre en los mercados mundiales de productos lácteos”, señala el último informe sobre el mercado lechero publicado por Rabobank.
La invasión de Ucrania por parte de Rusia empeoró las cosas, pero “incluso antes del conflicto los precios mundiales de los productos lácteos se estaban disparando debido a un déficit de suministro”, expresa.
“Las principales regiones exportadoras están lidiando con el mal tiempo o la erosión de los márgenes, lo que resulta en un déficit interanual que fue mucho peor de lo previsto” en el segundo semestre de 2021.
Para los analistas de Rabobank “es poco probable que los déficits” de producción “desaparezcan en el corto plazo”, por el contrario, la entidad financiera holandesa espera “una disminución continua en la producción de leche” en el primer semestre de 2022 “antes de una leve recuperación” a partir del segundo semestre de 2022 e inicios de 2023.
LAS EXPORTACIONES SE DESACELERARÁN EN 2022.
Por otra parte “se espera que las exportaciones de productos lácteos se desaceleren en 2022, después de crecer un 4% en 2021, a pesar de todos los desafíos de la cadena de suministro”.
“Es poco probable que el crecimiento de las exportaciones observado en 2021 se repita en 2022, ya que el déficit de oferta reduce significativamente el superávit exportable” en las principales zonas productoras.
PRESIÓN INFLACIONARIA “DESENFRENADA”.
Rabobank advierte sobre la presión inflacionaria que “está desenfrenada en todo el mundo, con una perspectiva cada vez peor”. Esa situación plantea la pregunta sobre ¿qué tan alto y por cuánto tiempo seguirá subiendo?
El pronóstico es que “los productos lácteos se mantendrán elevados hasta mediados de año en medio de la oferta limitada”, pero “las perspectivas a más largo plazo dependen del comportamiento del consumidor y de las condiciones normalizadas del mercado, siendo ambas muy impredecibles”, advierte.
En los últimos diez años las exportaciones de Uruguay a Rusia han promediado US$ 70 millones de dólares; en algunos años superó los US$ 100 millones.
El Instituto Nacional de la Leche publicó en su web un artículo en el que detalla la importancia que Rusia tiene en el mercado lácteo de Uruguay: “Rusia representa 10% del valor de las exportaciones de lácteos de Uruguay”.
El siguiente es el artículo completo.
RUSIA Y EL COMERCIO DE LOS LÁCTEOS.
Al día de hoy lo que son ciertas son las incertidumbres generalizadas a nivel de la economía global:
Incertidumbre sobre los embarques encaminados a Rusia.
Incertidumbre para recibir los pagos.
Incertidumbre sobre cómo se desenvolverá el comercio en futuro inmediato.
Aumentan los precios de los granos.
Aumenta el precio del petróleo.
Aumento del precio de los fertilizantes.
Inflación internacional.
Posibles nuevas disrupciones en el transporte internacional.
Componente especulativo en los precios de los commodities que dificultan en mayor medida los pronósticos.
En los últimos diez años las exportaciones de Uruguay a Rusia han promediado US$ 70 millones de dólares; en algunos años superó los US$ 100 millones. Rusia representa 10% del valor de las exportaciones de lácteos de Uruguay.
Los principales productos de exportación (y su participación en el total de las exportaciones) ha sido: manteca con US$ 39 millones (53%), queso US$ 16 millones (22%), LPE US$ 12 millones (17%), LPD US$ 4,5 millones (6%) y suero en polvo US$ 0,8 millones (1%). En promedio 10.000 toneladas de manteca, 3.000 de queso, 4.600 de LPE, 1.400 de LPD y 900 de suero en polvo.
Rusia es un mercado relevante para las exportaciones de manteca. Representa casi el 60% del total de toneladas exportadas de manteca. El 10% de quesos. El 6% de LPD, el 4% de LPE y 5% del suero en polvo (los datos son en promedio, los últimos diez años).
En cuanto a los componentes más estructurales, por el momento la producción de leche está estancada, los costos de producción desestimulan la oferta. También, afectan las restricciones medioambientales que se pondrán en vigencia gradualmente en años venideros (están en esta línea, Nueva Zelanda, Alemania, Francia y otros países de la Unión Europea). La demanda se encuentra fortalecida pero cuando la inflación internacional llegue al consumidor sacaría presión de la demanda. No habría ningún indicio de que los precios de los lácteos tengan un comportamiento diferente al experimentado en los próximos meses. Pero, dada la incertidumbre que agrega a la Pandemia el aspecto geopolítico Ucrania-Rusia se requiere seguir de cerca la situación en los mercados de los commodities.
Foto: Puerto de San Petersburgo, de www.container.ru
“La subasta de GDT del martes vio un aumento en los precios de los productos lácteos, impulsados por la disminución de los suministros de leche, la incertidumbre del mercado», dijo la analista de Rabobank.
Los precios de Fonterra tuvieron este martes un alza significativa que Emma Higgins (foto), analista agrícola de RaboResearch, explicó por menos leche en el mercado y la guerra en el este europeo con la invasión de Rusia a Ucrania.
El aumento del martes fue del 5,1%, y el precio promedio saltó a US$ 5.065, un nuevo récord. La leche en polvo entera trepó 5,7% hasta US$ 4.757 la tonelada, la descremada 4,7% hasta US$ 4.481; el Cheddar fue el que más subió, 10,9% a US$ 6.394, y la manteca 5,9% cerrando a US$ 7.086.
Higgins comentó que “la subasta de GDT del martes vio un aumento en los precios de los productos lácteos, impulsados por la disminución de los suministros de leche, la incertidumbre del mercado en torno a las consecuencias de la crisis de Ucrania y, en última instancia, lo que la combinación significará para el comercio mundial de productos lácteos”, según recoge Rural News de Nueva Zelanda.
Hay varias regiones importantes que han registrado caídas en la producción de leche. En el caso concreto de Nueva Zelanda la caída fue del 6,1% interanual en enero de 2022, mientras que los flujos de leche de Estados Unidos también se vieron afectados por un 1,6% interanual en el mismo período.
Por otra parte, el conflicto de Ucrania también está poniendo nerviosos a los mercados, a pesar de que los enfrentamientos cruentos son localizados, de todas maneras, los efectos de la guerra serán de gran alcance y tendrán un efecto dominó en las comunidades y economías globales.
“Claramente, serán los ucranianos y los rusos los que más pagarán, ya sea física, psicológica o económicamente. Aun así, debemos considerar las implicaciones de flujo para los mercados globales y las posibles reverberaciones para nuestros productores de alimentos”, dijo.
Rural News hace hincapié en la importancia de Rusia y Ucrania en el mercado global. Ambo países son actores importantes en el comercio mundial de los principales productos básicos como granos, energía y metales.
Combinados, ambos países son los principales exportadores mundiales de granos (24% del trigo, cebada, maíz), petróleo (5% del petróleo crudo), gas natural (35% de la cuota de mercado en Europa) y materias primas para la fabricación de fertilizantes (23% del amoníaco mundial; 17% de potasio; 14% de urea; y 10% de los fosfatos).
“Rabobank anticipa más alzas para los precios mundiales de granos, petróleo, gas natural y fertilizantes a lo largo del tiempo. La otra cara de la moneda es que también esperamos lo mismo para los precios de los alimentos y la inflación”, advirtió la analista.
“Los precios de los lácteos parecen no tener techo”, opinó Justino Zavala luego del primer evento de Fonterra de marzo (N° 303), que subió 5,1%.
“Los precios de los lácteos parecen no tener techo”, ese fue el primer comentario de Justino Zavala, productor de Canelones, al conocerse este martes el resultado de Fonterra cuyo promedio superó los cinco mil dólares, y la leche en polvo entera está por encima de los 4.700.
El primer día de marzo se llevó a cabo el evento 303 de Fonterra con una suba de 5,1% en su valor promedio que llegó a US$ 5.065. Se concreta así la quinta suba consecutiva llegando a un valor que hace tiempo no se veía en el mercado lechero.
La grasa de leche anhidra subió 2,1%, US$ 7.048.
La manteca aumentó 5,9% y llegó a los US$ 7.086.
La leche de manteca en polvo subió 5,8%, alcanzando los US$ 4.217.
El queso Cheddar fue el producto que más subió, 10,9%, ubicándose en US$ 6.394.
La lactosa fue el que menos creció, 0,9%, a US$ 1.634.
La suba de la leche descremada en polvo fue de 4,7%, a US$ 4.481.
Fonterra ha suspendido los envíos de productos lácteos a Rusia, citando “la situación que cambia rápidamente y las sanciones que se están tomando contra el país”. Los productos lácteos habían representado la mayor parte de las exportaciones de Nueva Zelanda a Rusia.
La OCDE informó que en 2019, las exportaciones totales de Nueva Zelanda a Rusia fueron por 211 millones, de los cuales $ 114 millones correspondieron a manteca y $ 16 millones a leche en polvo.
El director de asuntos de partes interesadas globales de Fonterra, Simon Tucker, dijo que los alimentos, incluidos los productos lácteos, generalmente estaban exentos de sanciones internacionales. Pero Fonterra habría suspendido los envíos de productos a Rusia “mientras continuamos monitoreando los desarrollos”, dijo.
Describió las exportaciones de Fonterra a Rusia como pequeñas y dijo que representaban menos del 1% de las exportaciones totales de Fonterra.
La empresa tiene siete empleados en Moscú y otros 35 en su empresa conjunta Unifood en San Petersburgo. Tucker dijo que ambas entidades continuaban operando.
“Sin embargo, estamos atentos a la situación y tomaremos las medidas necesarias. Las empresas no suministran a personas o entidades sancionadas, incluidas las fuerzas armadas o de seguridad rusas”, dijo.
La seguridad de su gente en Rusia era la principal prioridad de Fonterra, aseguró.