Análisis británico sobre el consumo de carne roja en Canadá revela un mercado en expansión que Uruguay debe aprovechar. Con razas británicas de alta calidad y un TLC en etapa definitoria, se abre la posibilidad de posicionar cortes uruguayos en un país de 40 millones de consumidores.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La Junta de Desarrollo de la Agricultura y la Horticultura (AHDB) de Reino Unido aseguró que, según sus “expertos”, Canadá atraviesa “nuevas tendencias de consumo” que serían propicias para “ayudar a impulsar el crecimiento de las exportaciones británicas de carne roja” a ese país.
El análisis está enfocado en la carne británica, sin embargo, Uruguay produce carne a partir de importantes razas británicas que son deleite de los paladares más exigentes en el mundo. Nada impediría entonces posicionar los cortes uruguayos en Canadá, en especial cuando se avanza en un acuerdo de libre comercio Canadá-Mercosur.
Del 29 de abril al 1° de mayo de este año se realizó la feria SIAL Canadá 2026, un evento que “destacó tendencias emergentes y oportunidades para los exportadores”, afirma AHDB, cuyo informe coincidió con dicho evento.
Gran Bretaña aprovechó la feria para presentar sus productos cárnicos, cortes de vacunos, ovinos y cerdos, todos de razas británicas, con demostraciones de cocina.
Susana Morris, directora senior de desarrollo comercial de AHDB, dijo que se destacó cómo las tendencias de consumo en evolución en el mercado canadiense ofrecen nuevas oportunidades para la carne roja.
“El valor de las exportaciones de carne de vacuno de Reino Unido a Canadá en los dos primeros meses de este año ha aumentado un 2,6% respecto al año anterior y ha ascendido a £ 3,5 millones (US$ 4,7 millones). Las exportaciones de carne de cerdo a Canadá en el mismo periodo también han aumentado un 3,7% hasta casi £ 759.000 (US$ 1,5 millón), lo cual también es muy alentador”, precisó.
También aseguró que “SIAL da no solo la oportunidad de mostrar la carne roja de clase mundial, sino que también aporta una visión más profunda de lo que buscan los consumidores canadienses. Estamos viendo tendencias claras en Canadá hacia productos ricos en proteínas y densos en nutrientes, junto con un creciente interés por ingredientes simples y reconocibles. La carne roja británica está bien posicionada para responder a estas dinámicas, ofreciendo tanto calidad como un fuerte valor nutricional”, enfatizó.
Para Gran Bretaña, SIAL Canadá ya forma parte de su programa de actividades para el año 2027, incluyendo el regreso de la Conferencia de Exportación de Carne Roja y una misión interna para compradores japoneses en junio, así como una presencia importante en SIAL París en octubre, la mayor feria internacional de este año, informó AHDB.
“Canadá forma parte de un amplio portafolio de mercados para la carne roja británica y nuestro trabajo continuo en el desarrollo del comercio internacional desempeña un papel clave en la aportación de valor a lo largo de toda la cadena de suministro”, acotó Morris, que concluyó: “De cara al futuro, seguiremos trabajando con otros actores del sector para ayudar a garantizar que nuestras exportaciones de carne de vacuno, carne de oveja y carne de cerdo sigan prosperando en el escenario global en 2026 y más allá”.
TLC MERCOSUR CANADÁ.
De acuerdo a la información a la que accedió Todo El Campo, el proceso de acuerdo se acerca a su etapa definitoria luego de avanzar a un ritmo récord, según la prensa especializada, ya que luego de las rondas VIII y IX en Brasilia, realizadas en febrero y abril de este año, se espera que el acuerdo pueda cerrarse entre setiembre y octubre próximos.
Diplomáticos y analistas confirman que el proceso, relanzado en octubre de 2025, está en su fase final y que Uruguay tendrá un rol clave en el segundo semestre, cuando asuma la Presidencia Pro Tempore del Mercosur, tema ya informado por este portal*.
Para el Mercosur, concretar el acuerdo con Canadá significa tener acceso preferencial a un mercado de 40 millones de consumidores con alto poder adquisitivo; oportunidades para carne vacuna, granos y servicios. Para Canadá implica diversificación en minería y manufacturas.
Después del reciente acuerdo con la UE, la firma con Canadá se perfila como el segundo gran tratado del bloque que Uruguay integra junto con Argentina, Brasil y Paraguay.
El Ec. De Haedo vincula el crecimiento económico al resultado electoral.
Montevideo | Todo El Campo | El economista Javier de Haedo reflexionó sobre la importancia que tiene el crecimiento económico en la decisión de los ciudadanos al momento de votar.
En una nota publicada en Economía para todos*, recuerda que en el primer gobierno de Tabaré Vázque (2005-2010) nuestro país creció 33%, y en las elecciones de 2009 el Frente Amplio volvió a ganar con el liderazgo de José Mujica (2010-2015) que finalizó su mandato con un crecimiento del 29%. En 2014, el Frente Amplio gana por tercera vez, llevando nuevamente a Vázquez al sillón presidencial.
Diferente suerte tuvo el tercer gobierno frenteamplista y segundo de Vázquez (2015-2020) que solo creció 5%. Lo mismo dice del gobierno de Luis Lacalle (2020-2025) que sólo creció 7%, y en las elecciones de 2024 el Partido Nacional perdió.
De Haedo es claro al afirmar que, sin ser económico-centrista, el crecimiento de la economía fue clave en el éxito electoral del Frente Amplio que gobernó desde 2005 a 2020, como también fue clave para que perdiera en 2019, como perdió el Partido Nacional en 2024.
YAMANDÚ ORSI.
Finalmente, la reflexión del economista se posiciona en el gobierno de Yamandú Orsi que comenzó hace un año y dos meses, logrando un “crecimiento económico viene claramente por debajo de lo proyectado en el Presupuesto y la proyección para el quinquenio ya bajó tres puntos y está en un dígito”.
“Mientras tanto, la aprobación del presidente viene muy por debajo de lo que cualquiera hubiera imaginado sólo unos meses atrás. ¿Correlación o causalidad?”, se pregunta en su nota editorial.
El siguiente es el artículo completo del Ec. De Haedo.
SI NO HAY CRECIMIENTO, LA REELECCIÓN SE VUELVE DIFÍCIL
Javier de Haedo | En los períodos 2005-2010 y 2010-2015, Uruguay creció de manera extraordinaria, por dos razones. Primero, por el “rebote” tras la mayor crisis de la historia. Segundo, en ancas del super ciclo de los commodities. Y en ambos casos fue reelecto el partido en el gobierno.
Tras aquellos “quinquenios de oro” (por usar lenguaje futbolero), en los que se creció respectivamente 33% y 29%, vino el tercer gobierno del Frente Amplio, el segundo de Tabaré Vázquez, y el crecimiento fue paupérrimo: 5% en el acumulado de los cinco años. Y se perdieron las elecciones.
En el período siguiente, el presidente Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional, enfrentó con éxito la pandemia, pero repitió, al cabo del quinquenio, un pobre resultado económico: sólo creció 7% en los cinco años. Y su partido también perdió las elecciones.
Ha vuelto a quedar bien claro que en Uruguay no le hemos puesto motor al velero y que, si no hay viento, éste se mueve poco.
No pretendo ser económico-centrista y entiendo que en esos dos gobiernos perdidosos pudo haber otras razones, extra económicas, que coadyuvaron a las respectivas derrotas. Pero permítaseme considerar al pobre crecimiento económico como una razón valedera. Con poco crecimiento hay poco para repartir en materia fiscal y también poco para aumentar salario y empleo.
De hecho, en una entrevista con Ismael Grau, en Búsqueda, en diciembre de 2024, expresé, e Ismael eligió para titular la entrevista, que “el bajo crecimiento económico ya se cargó a dos gobiernos”.
Ahora estamos a poco más de un año de haberse iniciado un nuevo período de gobierno. El crecimiento económico viene claramente por debajo de lo proyectado en el Presupuesto y la proyección para el quinquenio ya bajó tres puntos y está en un dígito. Mientras tanto, la aprobación del presidente viene muy por debajo de lo que cualquiera hubiera imaginado sólo unos meses atrás. ¿Correlación o causalidad?
En cualquier caso, siendo que es muy temprano todavía, con la información de hoy, todo apunta a que se cumpliría aquello de “no hay dos sin tres”.
Brasil “cuenta con sólidas estructuras de control sanitario y de producción, con estrictos protocolos de trazabilidad, vigilancia veterinaria y uso responsable de medicamentos”.
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | Hace una semana Brasil recibió, como balde de agua fría, no noticia de que la Unión Europea suspendió las importaciones de carne, apenas habían pasado unos días de la puesta en marcha del acuerdo con el Mercosur.
La medida se tomó por la Comisión Europea debido al uso de antibióticos, lo que llevó a las autoridades brasileñas a asumir acciones que buscan recomponer el flujo comercial con el bloque*.
Desde la Asociación Brasileña de Proteína Animal (ABPA) se señaló que Brasil, “a través del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) y con el apoyo técnico del sector privado, proporcionará a la Unión Europea todas las aclaraciones necesarias sobre las directrices técnicas relativas a los antimicrobianos”, con el único objetivo de que el país “vuelva a figurar en la lista de países autorizados”.
“Brasil cumple plenamente con todos los requisitos de la Unión Europea”, enfatizó ABPA en un comunicado al que accedió Todo El Campo, “incluidos los relativos a la normativa sobre antimicrobianos”, y se comprometió demostrarlo a las autoridades sanitarias europeas.
El plazo para hacerlo vence el 3 de setiembre, porque la suspensión de las compras de la Unión Europea recién comenzará a regir ese día. “Las las exportaciones no están suspendidas”, por ahora.
Desde MAPA “ya se está dialogando para demostrar que las empresas cumplen íntegramente con los protocolos europeos y que el organismo oficial realiza el seguimiento correspondiente, tanto para los destinos de exportación como para el mercado interno”.
Brasil “cuenta con sólidas estructuras de control sanitario y de producción, con estrictos protocolos de trazabilidad, vigilancia veterinaria y uso responsable de medicamentos, en consonancia con las referencias internacionales en materia de sanidad animal y seguridad alimentaria”, subraya ABPA, que se realizará un “seguimiento al tema junto con los organismos oficiales brasileños”.
Cierra resaltando: “Brasil mantiene un compromiso permanente con la producción sostenible, la seguridad alimentaria y las mejores prácticas internacionales en la producción agrícola”.
La estabilidad de los precios se da a pesar de que hay un encarecimiento de la producción.
Ecilda Paullier, San José | Todo El Campo | El mercado de quesos no presentó variaciones respecto a la semana anterior, dijo Eduardo Mesa, operador del sector, en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
La excepción fue de algunos quesos magros que subieron mínimamente, el resto se mantiene estable a pesar de que la producción se ha encarecido.
Los compradores concurrieron el miércoles y se espera que continúan haciéndolo hoy jueves y mañana viernes concretando el mercado que sigue operándose desde el teléfono.
LOS VALORES.
Queso Colonia de primera calidad de $ 200 y $ 220.
Queso Colonia de marca reconocida, hasta 260 y $ 270, con algunos que llegan a $ 280.
Queso Colonia de segunda calidad entre $ 180 a $ 190.
Quesos con fermento, entre $ 220 y $ 230.
Queso fermento nuevo, entre $ 180 y $ 200.
Queso con destino fundición entre $ 120 y $ 150.
Dambo y Quartirolo, de $ 200 a $ 220.
Queso Sardo de $ 200 a $ 220.
Quesos para rallar de $ 190 a $ 200.
Magros con y sin sal de $ 230 a $ 250.
Huevos de campo, $ 80 a $ 100 la docena.
Mantecas caseras de $ 180 a $ 190.
Muzzarella común de $ 200 a $ 220.
Muzzarella de marca impuesta hasta $ 240.
Roquefort nacional $ 420.
Quesitos Colonia de a kilo entre $ 200 y $ 220.
Quesitos Colonia con gusto incorporado hasta $ 240.
La experta asegura que los alimentos han ido modificándose en función de nuestras necesidades e intereses económicos.
Álvaro Piqueras | Men’sHealth | Todo El Campo | Es posible que muchas veces hayas tenido la sensación de que la comida en general, sobre todo en lo que se refiere a frutas, verduras y hortalizas, ya no sabe como antaño. Y lo cierto es que no es una simple percepción. Pero ya no es sólo que ya no nos sepa tanto a gloria es que también ha mermado la densidad nutricional de muchos alimentos.
La genética, el método de cultivo, la propia calidad del terreno, el tiempo de maduración o el momento de recolección, todo ello excesivamente orientado a la producción y a la rentabilidad económica, ha desembocado en piezas de un aspecto muy apetitoso que lucen perfectas en Instagram, pero de una calidad muy inferior, tanto en lo que se refiere a sus propiedades organolépticas como a sus nutrientes. Y no es algo nuevo.
LA REALIDAD DE LA FRUTA QUE COMEMOS.
“Es como los perros. Todas las razas de perros actuales, desde los Chihuahuas hasta los Golden Retrievers, descienden de los lobos que todos conocemos. Los seres humanos han cruzado lobos para crear estas diferentes razas de perros. Todos ellos tienen como antepasado al lobo gris, pero los seres humanos somos muy buenos criando seres vivos para que sirvan a nuestros propósitos. Y con la fruta ocurre lo mismo”, asegura Jessie Inchauspé en The Diary Of a CEO.
“Si comparas una banana o plátano ancestral o una manzana ancestral con uno moderno, son completamente diferentes. Por ejemplo, el plátano ancestral es pequeño, lleno de fibra, lleno de semillas y no muy dulce. Y luego el plátano moderno está lleno de azúcar, bajo en fibra, muy fácil de comer. Eso lo debe saber la gente. La fruta no es natural. La fruta es producto de la ingeniería humana”, añade la bioquímica.
“Sin embargo -prosigue- una pieza de fruta entera también contiene fibra y agua. Por lo tanto, aunque haya sido cultivada para tener mucho azúcar, la fibra y el agua reducen la rapidez con la que el azúcar llega a nuestro torrente sanguíneo, lo que la hace más o menos aceptable para nosotros”.
No obstante, el verdadero problema según la experta viene cuando “desnaturalizamos” esa pieza de fruta, es decir, cuando eliminamos la fibra. “Si tomamos una naranja y hacemos zumo de naranja, ¿de qué estamos hablando realmente? Las naranjas ni siquiera son una fruta natural. Fueron inventadas hace miles de años mediante el cruce de otras especies de frutas”, comparte Inchasupé.
“Para hacer zumo de naranja, se desecha parte de la naranja, se desecha la parte sólida, que es la fibra. Así que te quedas con el azúcar de una fruta muy azucarada, agua y nada de fibra. Como resultado, estás ingiriendo una cantidad muy poco natural de azúcar en tu torrente sanguíneo sin fibra que te proteja contra el pico de glucosa. Es decir, un pico de glucosa muy, muy grande”, añade.
“Y la gente -subraya- suele decir: “Bueno, la fruta tiene vitaminas, por lo que el zumo de naranja debe ser mejor para la salud que la Coca-Cola”. En realidad, eso es un mito total. Si comparas un vaso de zumo de naranja con un vaso de Coca-Cola, tienen la misma cantidad de azúcar, unos 25 gramos. Y el azúcar de la lata de Coca-Cola y el azúcar del vaso de zumo de naranja son exactamente iguales. Son moléculas de glucosa y fructosa. Y tu cuerpo las absorbe exactamente de la misma manera. Tu cuerpo no distingue entre el azúcar de una naranja y el azúcar de la remolacha azucarera que ahora se encuentra en una lata de Coca-Cola”.
Por ese motivo, la bioquímica, espera que el zumo de naranja “desaparezca de los almuerzos escolares y de las comidas de los hospitales”. “La Organización Mundial de la Salud recomienda un consumo máximo de 25 gramos de azúcar al día. Por lo tanto, con solo un vaso de zumo de naranja por la mañana, que exprimes en casa y que crees que es bueno para ti, ya estás alcanzando el límite máximo de azúcar recomendado. Y la mayoría de la gente bebe este vaso de zumo de naranja pensando que es bueno para su salud. La mayoría de las personas con diabetes beben este vaso de zumo de naranja pensando que les ayuda con su enfermedad. Por eso, me gustaría ayudar a las personas a comprender lo que realmente necesitan hacer para sentirse mejor, de modo que no sean víctimas del marketing”, concluye.