Lo que comenzó como una celebración por los 40 años de Fucrea se ha convertido en una tradición sectorial que ya cumplió 6 instancias.
Luego de dos etapas de degustación, a las que se presentaron un total de 17 vinos de 14 bodegas CREA; se seleccionó al vino Tannat Adagio Espressivo, cosecha 2018 de Viñedos y Bodegas Juan Toscanini e Hijos, como el nuevo vino CREA.
La selección, que tuvo su primera edición para los festejos de los 40 años de Fucrea, se ha vuelto una tradición de la sectorial granjera y específicamente de los CREA vitícolas. Desde entonces se han cumplido ya 6 instancias apostando a vinos de cada vez mayor nivel y calidad. El vino seleccionado será presentado en eventos institucionales importantes, como por ejemplo, el próximo Encuentro CREA 2023.
CATA A CIEGAS DE CALIFICADOS ENÓLOGOS.
El proceso de selección incluyó una primera etapa de cata a ciegas, a cargo de un grupo de calificados enólogos relacionados a bodegas CREA e instituciones del sector, lo que contó con la dirección del presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INAVI).
Ésta se hizo bajo las especificaciones y normativas de la Organización Internacional de la Uva y el Vino (OIV), seleccionando 4 vinos que se mantuvieron a ciegas hasta la segunda y definitiva instancia de selección a cargo del Consejo Directivo de Fucrea.
La enóloga, Ing. Agr. Estela de Frutos, referente ineludible de la vitivinicultura uruguaya, llegó a la Feria del Libro de Buenos Aires de la mano de la editorial Grijalbo y del MEC. Inavi apoyó con una degustación de vinos de bodegas nacionales para el público presente.
Bodegas del Uruguay | La 46° Feria Internacional del Libro se llevó a cabo en Buenos Aires durante las tres semanas que fueron del 28 de abril al 16 de mayo. Esta enorme exhibición de la cultura, una de las mayores del mundo, ocupa nada menos que 45.500 m2 de superficie que se estima albergaron cerca de 1.250.000 visitantes. En ese imponente marco, el viernes 13 de mayo se celebró del Día de Uruguay en el stand correspondiente a nuestro país.
A partir de las 18.30 Uruguay fue el eje de atención, ya que se hicieron presentes el ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, el embajador de Uruguay en Argentina, Carlos Enciso, y la presidenta de la Cámara Uruguaya del Libro, Alicia Guglielmo, para dar la bienvenida a este día conmemorativo.
Una referencia obligada fue la de Cristina Peri Rossi, ganadora del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes que se le otorgara en 2021 y entregara el 22 de abril del año en curso.
A su término, en el Espacio China Zorrilla del stand de nuestro país, Estela de Frutos presentó brevemente “Hablar de Vinos”, el libro que firmó en colaboración con la periodista en gastronomía y sommelier Marcela Baruch, una introducción a la degustación de vinos del Uruguay, que Bodegas del Uruguay reseñara oportunamente.
“Este libro se propone ser un punto de encuentro entre la ciencia, la academia, la tradición, la historia, la prensa general y especializada y lo que dicen las etiquetas y contraetiquetas de los vinos. Porque es muy importante que lo que se dice sea entendido por todos por igual, y como tal es un libro de la cultura del vino”, afirmó la autora.
En sus palabras, también hizo referencia a la terminología global de la vitivinicultura, pero también a aquella ligada estrechamente a nuestro país: “Cuando los términos son de uso específico en Uruguay nos extendemos para alimentar también nuestra propia cultura del vino. Por ejemplo, en aquellos vinos uruguayos creados a fines del siglo XIX y cuyo consumo llega hasta nuestros días, a saber, Tannat desde 1887, Medio y Medio desde 1889 y Uvita de Fun Fun desde 1895”.
Y en lo que refiere puntualmente a su libro definió: “Descubre que el vino de Uruguay cumple con las dos premisas fundamentales de las vitiviniculturas de prestigio en el mundo que son la diversidad y la identidad. La diversidad del vino es tal que no hay dos iguales, por ello la única forma de reconocerlos es probarlo. En cuanto a la identidad, tener una cepa que identifique al país porque se la hace propia, es el máximo galardón para una vitivinicultura nacional y es bastante restringido. Pocos países lo alcanzan. Y Uruguay es reconocido en el contexto internacional por su vino prototípico Tannat desde 1994 y desde entonces se nos lama ‘Uruguay, País del Tannat’”.
Al cierre de su presentación dio comienzo la degustación de vinos de dos bodegas representativas de dos de las regiones con mayor crecimiento en este siglo: Maldonado (bodega Sierra Oriental) y Colonia (Piccolo Banfi), cuyos ejemplares blancos y tintos de diferentes variedades y cortes fueron apreciados por un nutrido número de espontáneos degustadores y visitantes. El responsable de este grato momento fue el Instituto Nacional de Vitivinicultura, representado por su referente de Comunicación, Lic. Karina Spremolla, y la sommelier Candela Gambelin. Para amenizar, un cuarteto de cuerdas de la Orquesta Juvenil del Sodre interpretó diversos temas, de Carlos Gardel y Alfredo Zitarrosa entre ellos, que fue el marco ideal para disfrutar de los vinos uruguayos.
Como muchas de las iniciativas que se despliegan a nivel internacional, la presencia de Uruguay contó con el apoyo del Ministerio de Turismo, además por el tipo de evento, del Ministerio de Educación y Cultura (Dirección Nacional de Cultura / Instituto Nacional de Letras / Departamento de Internacionalización de la Cultura Uruguaya), el Ministerio de Relaciones Exteriores (Dirección general para Asuntos Culturales / Embajada de Uruguay en Argentina), y la Cámara Uruguaya del Libro.
Fuente: Bodegas del Uruguay, portal informativo que busca posicionar al Uruguay en el mapa de países productores de vinos finos de alta calidad y difundir el quehacer de su industria vitivinícola.
El valor de las exportaciones mundiales de 2021 alcanza un récord de 34.300 millones de euros, 15,5% más que en 2020, compensando la caída de las exportaciones mundiales de vino sufrida en 2020 por causa del Covid-19.
En 2021 hubo una recuperación del consumo mundial de vinos tras la crisis sanitaria de 2020 y el auge del mercado del comercio internacional, que registró un récord más allá de lo esperado en volumen y en valor. Sin embargo, el escenario para 2022 se presenta incierto debido a las turbulencias que plantean la crisis de la cadena de suministro mundial, la guerra de Ucrania, las variantes de Covid-19 y el aumento de los precios de la energía, señaló la Organización internacional de la Vid y el Vino (OIV).
La superficie mundial de viñedo en 2021 se estima en 7,3 mha (millones de hectáreas) en 2021, lo que supone un muy ligero descenso respecto a 2020.
La producción mundial de vino, excluyendo el zumo y el mosto, en 2021 se estima en 260 mhl (millones de hectolitros), lo que supone un descenso de casi 3 mhl (-1%), en comparación con 2020.
El consumo mundial de vino en 2021 se estima en 236 millones de hectolitros, lo que supone un aumento de 2 millones de hectolitros (+0,7%) en comparación con el volumen de 2020.
Con un volumen de 111,6 mhl, el mayor volumen exportado jamás registrado en la historia, las exportaciones mundiales de vino en 2021 aumentaron un 4% respecto a 2020, y se impulsaron aún más en términos de valor, con 34.300 millones de euros, registrando un incremento anual del 16%.
PRIMERAS ESTIMACIONES: CAÍDA DE LA PRODUCCIÓN EN 2022.
Se prevé un descenso de la producción de vino para 2022 en el hemisferio sur. Esto no es necesariamente una mala noticia. El descenso se debe a los altísimos niveles de producción de vino registrados en 2021, y este año esperamos que las cosechas vuelvan a sus medias a largo plazo.
Con la excepción de Nueva Zelanda y Sudáfrica, se prevé que todos los demás países productores de vino del hemisferio sur vean disminuir sus niveles de producción en 2022.
2021: RECUPERACIÓN PARCIAL DE LA PANDEMIA DEL COVID-19 Y AUGE DE LAS VENTAS ONLINE.
En 2021, la pandemia no había terminado, pero el sector del vino en su conjunto ha demostrado ser más resistente que otros sectores.
Este éxito se debe en parte a la gran capacidad del sector para adoptar soluciones innovadoras y tecnológicas a las medidas de bloqueo, como el comercio electrónico.
2022: LAS INTERRUPCIONES DE LA CADENA DE SUMINISTRO MUNDIAL, LA INVASIÓN DE UCRANIA Y LA CRISIS ENERGÉTICA ANUNCIAN UN AÑO TURBULENTO.
La pandemia de Covid-19 ralentizó inicialmente la cadena de suministro mundial, ya que los fabricantes se vieron obligados a suspender sus operaciones hasta que se aplicaran medidas de seguridad. Las nuevas variantes del coronavirus y la falta de acceso a la vacuna, sobre todo en algunos países en vías de desarrollo, agravaron la recuperación de la producción mundial, incluso cuando las economías desarrolladas, como las de EE.UU. y la UE, conciliaron sus pautas de consumo.
La guerra en Ucrania ha provocado una serie de nuevos cuellos de botella en la cadena de suministro. Lo mismo ocurre con el resurgimiento de los casos de Covid en China, que ha provocado cierres temporales en algunas partes del país. Además, la guerra está ejerciendo una presión sin precedentes sobre el mercado mundial de la energía, que ya estaba experimentando una subida de precios en 2021. Además, las sanciones de la UE contra Rusia están ejerciendo más presión sobre el mercado.
Por lo tanto, una posible interrupción del comercio entre la UE y Rusia podría causar cierta preocupación, especialmente en Italia, Francia y España. A modo de recordatorio, Rusia es el décimo mayor importador de vino del mundo en 2021 (representando alrededor del 2% de las importaciones mundiales) y el octavo mayor mercado de vino en términos de valor de las ventas.
El nuevo reto en 2022 es ver cómo el sector se enfrentará a esta nueva situación, en la que probablemente habrá que reconsiderar los patrones de la cadena de suministro global y en la que los precios de la energía crearán una presión inflacionista sobre los consumidores.
OIV, 47 ESTADOS MIEMBROS, ENTRE ELLOS URUGUAY.
La OIV es un organismo intergubernamental de carácter científico y técnico de competencia reconocida en el ámbito de la viña, del vino, de las bebidas a base de vino, de las uvas de mesa, de las uvas pasas y de los demás productos derivados de la vid.
Está compuesta por 47 Estados miembros, entre ellos Uruguay.
Hace quince años, algunas bodegas nacionales vieron con claridad que el enoturismo en el mundo se ampliaba y crecía, y que era el momento de que nuestro país entrara a pie firme en esa actividad. Fue así como se organizaron y fundaron la Asociación de Turismo Enológico del Uruguay el 16 de mayo de 2007.
Pionera y única agrupación de bodegas turísticas por muchos años, bajo su nombre Los Caminos del Vino impulsó desde el ámbito privado el enoturismo dando fuerza al concepto de bodegas familiares, representando al país en eventos internacionales, y logrando una identidad que trascendió las fronteras con la creación de festivales, siendo los más populares el Festival de la Vendimia, que se lleva a cabo en marzo, y el Festival del Tannat & Cordero, que tendrá lugar en el mes de junio.
El factor común de que todas ellas sean bodegas familiares sigue siendo hoy mismo el diferencial que otorga aquí el enoturismo a diferencia de muchos otros lugares del mundo: los visitantes son recibidos por los propietarios y sus hijos, o por sus enólogos, y pueden ver el trabajo diario sin asistir a una representación prevista para brindar un espectáculo. Todo es real, y se vive de una manera diferente.
Esa atención amable y cálida que se brinda al turista, plena de historias y tradiciones, viene acompañada en las bodegas que integran Los Caminos del Vino de un alto estándar de calidad en todos los servicios, que va más allá de la excelencia de sus vinos: hoy los establecimientos están abiertos al público y ofrecen variadas experiencias que van desde degustaciones, almuerzos y cenas, alojamiento; hasta actividades donde el visitante se integra a las tareas realizando poda, recolección de uvas, eligiendo sus propios blends para vinos de corte, y muchas más con la contribución de músicos, artistas plásticos, etc.
Estas son las bodegas asociadas: Alto de la Ballena, Antigua Bodega, Bodegas Carrau, Bouza, BraccoBosca, Campotinto, Familia Dardanelli, Familia Deicas, Familia Moizo, Pizzorno Family Estates, Spinoglio, Vinos Finos H. Stagnari, Viña Edén y Viña Varela Zarranz.
La Asociación realiza una sostenida labor de difusión promocionando Los Caminos del Vino a nivel nacional e internacional, y proveyendo al turista de información actualizada de manera personalizada a través de sus medios de contacto telefónico/WhatsApp +598 92 306 860, mail info@loscaminosdelvino.uy, página web y redes sociales Facebook e Instagram.
La Bodega Los Cerros de San Juan es la más antigua del Uruguay y cobra nuevo impulso. Cuenta con una historia de 165 años, que son muchos para cualquiera, en especial para una bodega ubicada en una zona no tradicional de Sudamérica.
Los Cerros de San Juan posee una rica historia y ha forjado tradiciones propias gracias a las familias de inmigrantes llegados desde Europa que la crearon e hicieron crecer. Y esas historias se grafican en las etiquetas de sus vinos. En tantos años la bodega fue pasando de manos y a la vez por periodos de esplendor, o de flaquezas.
Desde hace dos años, la propiedad posee nuevos dueños, que esta vez han decidido por fin darle un nuevo impulso a la actividad vitivinícola en la zona. Uno de sus accionistas es Sebastián Planas de la familia propietaria de la empresa de transporte fluvial Colonia Express y también de Don Doménico S.A, hoy Bodega y Viñedos Huanacache en la provincia argentina de San Juan (pura coincidencia con los nombres).
Planas vio en esta inversión el potencial de generar un impacto positivo para ambas actividades mediante el impulso al enoturismo, una actividad que ha quedado demostrado en el mundo (Napa Valley, la Toscana o la propia Mendoza son dos grandes ejemplos) que es fundamental para dar sustentabilidad a bodegas de pequeña escala. La zona de Colonia posee varias pequeñas bodegas y a la vez puede complementarse perfectamente con las ubicadas en la zona de Carmelo, que ya han sabido aprovechar el fenómeno del enoturismo.
Por ello, Bodega Los Cerros de San Juan es la pieza clave de ese engranaje, y es donde primero focalizaron las inversiones para dotarla de nueva tecnología para la elaboración de vinos, con tanques de acero inoxidable, huevos de cemento y ánforas que tomaron el lugar que antes ocupaban parte de las viejas piletas de cemento, representando la nueva inversión 250 mil litros sobre los 750 mil de capacitad instalada total de la bodega.
Pero el proyecto va más allá del vino, incluye la mejora de los sectores de recepción al turismo (también en otra finca ubicada cerca de la ciudad de Colonia que adquirieron y plantaron hace dos años con nuevos viñedos) y, a futuro, el desarrollo de un sector donde se ofrecerán a la venta parcelas de viñedos con la posibilidad de que los inversores construyan sus propias casas de campo.
Se trata de una importante inversión que puso en valor el proyecto (que fue declarado monumento histórico y patrimonio de la Nación en diciembre del 2004) e incluye una nueva identidad visual, y el rebranding de los productos.
Los vinos de Los Cerros de San Juan
Pentavarietal: es un blend de Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir y Tempranillo, que se elabora con las reservas los vinos sobresalientes de la bodega en las últimas añadas, con independencia del año de origen.
Maderos: es una línea Gran Reserva Roble, con Tannat y Cabernet Sauvignon, que se apoya en el concepto de la guarda en barricas, toneles y cascos.
Lahusen: es una línea de vinos que se creó como homenaje a la Familia fundadora de los Cerros de San Juan, de origen alemán. Estos vinos se desarrollan con variedades típicas de Alemania, en las cercanías de la Cuenca del Rhin, como Gewürztraminer, Riesling y Pinot Noir (Rosado y Tinto).
Cuna de Piedra: es una línea de vinos de guarda, cuyo nombre evoca las características del viñedo donde maduran las uvas y de la bodega donde nace el vino. Cuna Estate Tannat, Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Chardonnay.
Goleta: representa la innovación, son blends jóvenes que rememoran cuando a mediados del Siglo XIX, lo fundadores de Los Cerros de San Juan, traían en su Goleta “Aldelheit” (que significa Nobleza) las barricas que luego de un par de meses en altamar enriquecían sus vinos.
Espumante Lahusen: Extra Brut Rosé Crianza con doce meses sobre lías. Coupage: Pinot Noir y Chardonnay.