Oct 25, 2023 | Agricultura, Información, Noticias
Muchas de las alternativas químicas existentes al glifosato no son necesariamente mejores para los seres humanos y el medio ambiente.
Wageningen, Países Bajos | Todo El Campo | La Universidad de Wageningen, conocida como Wageningen University & Research (WUR) es un centro de estudio público de investigación, que advirtió sobre lo “contraproducente” que puede resultar “la prohibición total y a corto plazo del glifosato”.
En un artículo difundido en la web de WUR se señaló que el no uso del glifosato “llevará a los agricultores a utilizar con mayor frecuencia otros pesticidas y también alternativas no químicas que, en general, no son necesariamente mejores para los seres humanos, el medio ambiente, la vida del suelo y el clima”.
A esa conclusión llegaron los investigadores de campo de la Universidad y que estamparon en un escrito preparado a petición del comité de Agricultura, Naturaleza y Calidad de los Alimentos del Parlamento neerlandés.
La investigación se generó a partir de la propuesta de la Comisión Europea de prorrogar por 10 años la autorización del glifosato, asunto sobre el cual deberán expresarse y asumir posición los Estados miembros de la UE.
Ante la pregunta concreta si prorrogar o no el uso del glifosato y las posibles alternativas, los investigadores realizaron una gran cantidad de estudios basados en la práctica para hacer que la agricultura sea más sostenible y, junto con colegas de otras disciplinas, también se comprometen a reducir el uso de glifosato y otros productos fitosanitarios.
Respecto a las alternativas advirtieron que el glifosato obtiene mejores resultados desde el punto de vista agrícola y en términos de viabilidad de las inversiones en dinero y mano de obra que las alternativas actuales. Además, muchas de las alternativas químicas existentes al glifosato no son necesariamente mejores para los seres humanos y el medio ambiente. Muchas de esas alternativas no químicas actuales (por ejemplo, el arado) son más desfavorables para la vida del suelo y la mitigación del cambio climático.
Los expertos enfatizaron que no están abogando por el uso generalizado del glifosato, pero que temen que prohibir el herbicida por completo a corto plazo no sea necesariamente una mejora. Su expectativa es que los productores cambien inicialmente a otras alternativas químicas existentes, que son menos efectivas desde el punto de vista agrícola y, por lo tanto, se utilizarán de manera más intensiva.
Pieter de Wolf, investigador de campo sénior y también líder del proyecto Farm of the Future, junto a sus colegas señaló que si queremos reducir rápida y firmemente el uso de herbicidas como el glifosato, lo más efectivo es su implementación en aplicaciones específicas, en ubicaciones o, preferiblemente, en plantas específicas. Al mismo tiempo, también señalan que la tecnología para ello aún no está suficientemente desarrollada ni ampliamente disponible para los agricultores.
“Por lo tanto, esto requiere un compromiso adicional con el desarrollo y la aplicación de tecnología que, por ejemplo, pueda utilizar cámaras, sensores e inteligencia artificial. Al hacerlo, es crucial que se disponga de una serie de herbicidas eficaces con un riesgo ambiental relativamente bajo para estas aplicaciones, como el glifosato. También es importante que los métodos no químicos, ya sean mecánicos, térmicos, eléctricos u ópticos, se desarrollen y prueben aún más. Sin embargo, una preocupación con esas alternativas es el requerimiento de energía y el impacto en el suelo”.
Oct 21, 2023 | Opinión
Se trata de maíces sobre los que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria dijo que realizó una evaluación científica favorable, concluyendo que los maíces modificados genéticamente son tan seguros como sus homólogos convencionales.
Hébert Dell’Onte Larrosa| Montevideo | Todo El Campo | Este viernes, la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión Europa, autorizó el uso de tres variedades de maíz modificado genéticamente y renovó la autorización de una cuarta. El alcance de la autorización permite el uso de esos maíces para consumo como alimento humano o animal, no así su cultivo.
El viernes 20, Europa Press informó que las variedades en cuestión fueron sometidas a procedimientos de autorización que garantizan un alto nivel de protección de la salud humana y animal, así como del medio ambiente.
Si se garantiza “alto nivel de protección de la salud humana y animal, como del medio ambiente”, es contradictorio no permitir el cultivo.
El artículo agrega que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) dijo que se realizó una evaluación científica favorable, concluyendo que los maíces modificados genéticamente son tan seguros como sus homólogos convencionales.
Las autorizaciones tienen un plazo de validez de 10 años.
Además, se asegura por parte de las autoridades que cualquier producto producido a partir del maíz modificado genéticamente autorizado estará sujeto a las estrictas normas de etiquetado y trazabilidad de la Unión Europea.
LOS TRANSGÉNICOS COMIENZA A GANAR LA BATALLA.
Al parecer, en Europa comienza a primar el sentido y el criterio científico para permitir o no determinados cultivos y alimentos, y los detractores de los transgénicos, que tanto se han esforzado en demostrar esos productos como dañinos -que no lo son- comienzan a perder la batalla.
La evidencia científica siempre estuvo del lado de los transgénicos, lo que pasó fue que quienes se oponen siempre fueron muy hábiles para comunicar sus posturas, incluso en contra de la ciencia y convenciendo a una buena parte de la opinión pública. Esa misma opinión pública ejerció presión sobre los gobernantes que por no contradecirla hicieron primar decisiones políticas prohibiendo los materiales modificados por sobre la investigación científica.
Lástima que aún no se avanza más rápido y solo se permite el consumo humano y animal, pero no el cultivo. Parece una contradicción sostener que algo que se puede comer no se pueda sembrar y cosechar, pero comienzo tienen las cosas y esta carrera entre transgénicos si y transgénicos no parece que tiene un final claramente a favor de los primeros.
Los opositores, como es el caso de Greenpeace y otras organizaciones similares, continuarán sus campañas publicitarias plagadas de errores cuando no falsedades, siempre en contra de los posicionamientos de la ciencia que abrumadoramente sostiene que no por ser transgénicos son malos, por el contrario, esos productos aseguran más alimento para más gente y sin dañar el ambiente ni a las personas que trabajan con ellos o que finalmente los consume.
Oct 7, 2023 | Información, Noticias, Tecnología
La Unión Europea, Estados Unidos, la Agencia de Energía y China están en una dura competencia por un recambio energético que no da seguridad ambiental.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Mientras la Unión Europea (UE) y China -también se han sumado Estados Unidos y la Agencia Internacional de Energía- desarrollan una guerra incruenta sobre la transformación energética, la imposición de vehículos eléctricos y los materiales para la fabricación de éstos, Uruguay trabaja en la producción de hidrógeno verde.
Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez, presidente de la Federación Rural y vicepresidente de la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur (FARM), dijo que el desarrollo de vehículos eléctricos implica la utilización de minería a cielo abierto, sin mencionar la producción creciente de baterías que contaminan.
Sin embargo, “el único camino y que Uruguay está trabajando en él, es en producción de hidrógeno verde, eso sí es ambientalmente sustentable por donde se mire, todo lo otro y en particular sobre las baterías, (en el mundo) comenzaron a darse cuenta que no”, aseguró.
Veamos el contexto global de esa afirmación.
LA UE EN GUERRA COMERCIAL CON CHINA.
Los vehículos eléctricos son la explicación de un nuevo gran desencuentro entre la UE y China, ya que el viejo mundo estudia la aplicación de aranceles a los vehículos eléctricos que se importen desde el país asiático.
Lo que sucede es que la Comisión Europea está investigando qué tan cierto son los indicios de “subsidios ilegales a los fabricantes” por parte del Gobierno chino. En un plazo máximo de 13 meses deberá determinar si efectivamente hay subsidios, el alcance de los mismos, y tomar medidas sancionatorias (aranceles) que remedien los efectos de la competencia desleal, imponiendo aranceles a los vehículos eléctricos chinos.
Aunque el problema principal es China, Vladis Dombrovskis, vicepresidente económico de la Comisión Europea, dijo que las sanciones que se podrían aplican también a fabricantes europeos o estadounidenses, en caso de corresponder.
La UE ya tiene mala experiencia con China. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, lo recordó recientemente: “No hemos olvidado cómo las prácticas comerciales injustas chinas afectaron nuestra industria de energía solar”, dijo recordando que el país asiático saturó el mercado europeo con piezas a precios imbatibles.
OTRO PUNTO DE CONFLICTO: LOS MINERALES CRÍTICOS Y LAS TIERRAS RARAS.
Como consecuencia de la carrera por la transición energética verde se ha generado otro punto de conflicto serio entre China y Occidente, por los minerales críticos y las tierras raras.
Son minerales críticos aquellos en riesgo de escasez y por de mayor demanda que disponibilidad, lo que genera fuerte impacto sobre las tecnologías y economías de los países que los requieren Son claves en el avance de las nuevas tecnologías.
Tierras raras son un grupo de codiciados elementos químicos utilizados para fabricar productos tecnológicos y armamento. Por ejemplo, escandio, itrio y otros quince elementos más.
El diario español El Economista señaló que se ha dado un incremento en “la guerra comercial entre China y Estados Unidos”, lo que se agravó por la invasión rusa de Ucrania “y ahora se hace más insoportable con la batalla de subvenciones para atraer la producción de tecnología renovable”.
“Además, existe una sobreconcentración del mercado de los minerales críticos que, en palabras de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), no se ha visto en ninguna otra materia prima fundamental ‘en el mundo moderno’”.
La AIE hizo un llamado para diversificar la cadena de suministro que actualmente está controlada por China. Según la Agencia, la República Democrática del Congo aglutina el 70% de la producción mundial de cobalto, mientras que China posee el 60% de la producción global de tierras raras. Sin embargo, la clave en el mercado de los minerales críticos está en el dominio que Pekín ejerce sobre los procesamientos intermedios a nivel global en ramas como el refinado químico (65%), la fabricación de cátodos (80%), ánodos (93%) y celdas para baterías (79%). Además, China controla porcentajes altos a nivel global de refinado de níquel (35%), litio (50%), cobalto (70%) y tierras raras (90%), publicó El Economista (artículo del periodista Javier Fernández, 06/10/2023).
Claramente China es líder mundial en esos elementos fundamentales.
MINERÍA A CIELO ABIERTO Y LA CARRERA POR LAS BATERÍAS.
En su artículo, Fernández escribió que el recambio energético es imposible sin baterías que almacenen energía y den permanencia. En el Foro de Davos -señala- se destacó que el mundo camina a “un cambio tecnológico sísmico” a medida que se avanza “agresivamente” hacia los coches eléctricos, iniciando “la revolución del almacenamiento de energía” que, actualmente, está liderada por China.
En ese aspecto es clave la sostenibilidad y el reciclado de baterías.
Las baterías de iones de litio (que se usan para fabricar teléfonos móviles, coches eléctricos o auriculares inalámbricos) requerirán la construcción de nuevas minas en todo el mundo, en las que serán necesarias nuevas técnicas de extracción y de reciclaje. Cualquier transición que se aleje de los combustibles fósiles implica minería.
Ahí está el punto débil de la revolución energética, en la minería que se requiere para esa transición y en cómo y dónde desechar las baterías que ya no se usan.
Es aquí cuando volvemos al comienzo del artículo y el título. Recientemente, el Ing. Agr. Jorge Andrés Rodríguez dijo que los países de la región observan con atención lo que está pasando con la renovación energética y la batería. Ese es un tema ambientalmente muy importante, en especial cuando desde la Unión Europea se quiere imponer criterios ambientales por encima de las leyes y normativas de cada país, dijo en referencia al Pacto Verde europeo.
Lo que está sucediendo es que desde Europa no dicen que “en 2030 van a tener todos los autos eléctricos, pero los metales para las baterías los obtienen en minería a cielo abierto”, además de que deben deshacerse de las baterías que son un elemento contaminante.
Frente a eso, “el único camino y que Uruguay está trabajando en él, es en producción de hidrógeno verde”, enfatizó Rodríguez.
“Eso sí es ambientalmente sustentable por donde se mire, todo lo otro y en particular sobre las baterías, (en el mundo) comenzaron a darse cuenta que no”, comentó.
Foto de portada: camión, hidrógeno verde | Portal Movilidad.
Oct 4, 2023 | Información, Noticias
Así como la Pacto Verde ha sido denunciado y cuestionado como una barrera al comercio, ahora importantes socios comerciales del bloque europeo han manifestado inquietudes respecto al “proteccionismo ecológico”. Se trata del Mecanismo de Ajuste de las Emisiones de Carbono en la Frontera que impacta en las importaciones y la industria global.
Montevideo | Todo El Campo | Desde el 1° de octubre, la Unión Europa (UE) ha puesto en marcha el “impuesto fronterizo sobre el carbono”, enfocado en productos intensivos en carbono. Esta etapa inicial no impone gravámenes, pero se espera que se apliquen a partir de 2026.
Por el momento, importadores de hierro, acero, cemento, entre otros, en la UE deben reportar el volumen de sus importaciones y las emisiones de gases de efecto invernadero vinculadas. Sin embargo, no tendrán cargos adicionales.
El propósito central del Mecanismo de Ajuste de las Emisiones de Carbono en la Frontera (CBAM) es mantener la competitividad de la industria europea, incentivando a naciones externas a adoptar políticas más verdes. La Comisión Europea asegura que esta medida respalda la promoción de tecnologías sostenibles.
IMPACTOS PROYECTADOS Y PREOCUPACIONES GLOBALES.
Se anticipa que este impuesto elevará los precios de materiales y bienes de consumo, introduciendo más requerimientos burocráticos para comerciantes. Esto podría reconfigurar los flujos comerciales de metales y otros materiales.
Importantes socios comerciales de la UE han manifestado inquietudes respecto al “proteccionismo ecológico” y el posible incremento en los costos de exportación. La UE propone exenciones si el país exportador posee políticas de carbono similares.
Un estudio del Boston Consulting Group (BCG) resalta que podría haber un impacto financiero notable en las importaciones de la UE. Se estima que para 2032, los costos de importar hierro y acero de ciertos países aumentarán significativamente.
REPERCUSIONES EN SECTORES ESPECÍFICOS Y ECONOMÍA EUROPEA.
Los principales sectores afectados serán automóviles, construcción, envases y electrodomésticos. Como ejemplo, una firma constructora de la UE que importe acero de la India podría enfrentar cargos de CBAM de hasta el 32% del precio actual.
La India, conocida por su producción de aluminio de bajo costo, podría tener desafíos sustanciales debido a su alta emisión comparada con contrapartes europeas. Esto podría llevar a productores con emisiones bajas a incrementar sus exportaciones a la UE.
El Conference Board (asociación de miembros empresariales con más de un siglo de existencia) advierte que si no se actúa pronto, el CBAM podría ser un obstáculo para la economía europea. Con el inicio de la fase transitoria del impuesto, los próximos años revelarán su verdadero impacto en la economía global.
Artículo de Noticias de Israel | Foto de Climate Trade.
Sep 30, 2023 | Información, Noticias
Mattos: “Si realmente estamos interesados en mejorar el clima tiene que haber premios de acceso a aquellos países que cumplan las reglas ambientales y fomenten la sostenibilidad de sus procesos productivos”.
Montevideo | Todo El Campo | En la Conferencia Mundial de la FAO sobre Transformación Sostenible de la Ganadería que se celebró en Roma entre el 25 y 27 de setiembre, el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, cuestionó lo que llamó “neoproteccionismo ambiental” en referencia al Pacto Verde de la Unión Europea.
Ante el auditorio de jerarquías y referentes de todo el mundo, el ministro uruguayo destacó positivamente que aquella fuera la primera conferencia global dedicada a la ganadería sostenible, primera organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y la primera en la historia, en el marco de la importancia que tiene la producción animal para la alimentación humana y con base en cuatro principios: mejor producción, mejor ambiente, mejor nutrición y mejor salud, con sistemas más eficientes, inclusivos, resiliente y sostenibles.
Este diálogo debería haberse dado hace mucho tiempo, reclamó, debido a que la publicación de la “Larga Sombra del Ganado” (libro de casi 500 páginas de Iniciativa para Ganadería, Medio Ambiente y Desarrollo y la propia FAO) perjudicó mucho a la producción animal global, colocándola en una posición desmerecida, y también al Uruguay dado que somos un país ganadero y esta actividad parte fundamental de la economía y pilar fundamental del desarrollo del país.
Mattos presentó a Uruguay como “un país joven que tiene más de 400 años de historia ganadera, donde la ganadería ocupa la mayor parte del territorio; con un alto nivel de conservación de nuestros recursos naturales y más del 50% de la superficie sobre campo natural”.
“Son los animales los que protegen la biodiversidad del Uruguay”, subrayó.
Agregó que “cuando los primeros exploradores llegaron, catalogaron a nuestro territorio como una tierra sin provecho, sin embargo, hoy se prueba que estaban equivocados dado que la ganadería moldeó al país y se ha transformado en un pilar fundamental de la sociedad y la economía”.
LA BARRERAS O EL PROTECCIONISMO VERDE.
Mattos agregó que en la actualidad “están surgiendo barreras al comercio como lo es el Pacto Verde de la Unión Europea, que coloca restricciones ambientales a las exportaciones de alimentos, lo que apunta hacia políticas proteccionistas que perjudican a los países productores de alimentos”, lo que definió como “neoproteccionismo ambiental”.
Sin embargo, “el problema del calentamiento global no puede ser atribuido a la ganadería si no al consumo y a la actividad humana en general”, observó, lo que “se vio claramente durante la última pandemia, donde la salud del planeta rápidamente mejoró por la reducción de la actividad humana debido al confinamiento global, haciéndose visible incluso desde el espacio; durante este tiempo los animales siguieron rumiando”.