Informe del Instituto Nacional de la Carne (INAC).
Montevideo | Todo El Campo | El pasado viernes 6 de diciembre, en la sede del Mercosur en Montevideo, se concluyeron las negociaciones con la Unión Europea luego de más de dos décadas. Participó de la reunión la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y los presidentes de los países miembros del Mercosur: el presidente de Uruguay, Luis Lacalle; de Argentina, Javier Milei; de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Paraguay, Santiago Peña.
Con sus 450 millones de personas, la Unión Europea (UE) representa el 6% de la población mundial y se consolida como la segunda mayor economía del mundo, concentrando el 17% del PIB global. El bloque cuenta con 27 países luego de que en 2020 el Reino Unido dejara de formar parte de la UE.
En materia de carnes, la Unión Europea representa el 6% de la importación mundial de carne vacuna, 21% de la importación mundial de carne ovina, 5% de la importación mundial de carne aviar y el 1% de la importación mundial de carne porcina, considerando en todos los casos el comercio extrabloque. Para Uruguay es el tercer principal mercado de carne vacuna, comprando aproximadamente 15% del valor exportado por el país. La principal restricción para aumentar las colocaciones a este mercado son los aranceles, por lo que un Acuerdo Comercial que rebaje los mismos es especialmente relevante.
EL ACUERDO COMERCIAL: BIENES AGRO
El acuerdo prevé libre comercio (arancel cero) para más del 90% de los bienes existentes. Para los otros productos, considerados más sensibles, se prevé acceso regulados a través de cuotas. Esto implica que existe una reducción arancelaria sujeta a un volumen acotado y específico de importación. Cuando se utiliza esta cuota totalmente, se vuelve al arancel por defecto. Esta es una práctica recurrente de UE en materia de importación de productos de origen agro, realizándolo no solo en este sino en todos sus acuerdos anteriores. Esta negociación contiene acceso cuotificado para los siguientes productos:
Finalmente, vale la pena aclarar que el acuerdo no involucra ningún tipo de relajamiento en el cumplimiento de las exigencias técnicas que la producción de Mercosur debe cumplir a la hora de ingresar al mercado europeo (normas sanitarias, exigencias en materia de no deforestación, etc).
EL ACUERDO COMERCIAL: CARNE VACUNA.
El acuerdo prevé que el acceso de carne de vacuno del Mercosur al mercado europeo mejore a través de dos mecanismos: 1) Eliminación del arancel de la cuota Hilton; 2) Creación de una nueva cuota.
1) ELIMINACIÓN DEL ARANCEL DE LA CUOTA HILTON.
La tasa vigente es de 20%. El beneficio de la eliminación de la misma tiene un impacto heterogéneo entre los cuatro países del bloque, dado que los mismos cuentan con contingentes de distinto tamaño, tanto en términos absolutos como relativos.
Para Uruguay, el ahorro arancelario involucrado en esta rebaja se estima en US$ 14 millones. Para el bloque en su conjunto, la eliminación de la tasa implicaría un ahorro arancelario aproximado US$ 100 millones. Por la magnitud de los contingentes, se estima que Argentina representa dos tercios de este beneficio. En todos los casos, ahorro arancelario favorece tanto a los exportadores como a los importadores.
2) CREACIÓN DE UNA NUEVA CUOTA.
El texto prevé la creación de una nueva cuota para carne vacuna. La misma cuenta con las siguientes características: volumen: 99.000 toneladas peso canal; arancel intracuota del 7,5%: alimentación del ganado, sin restricciones; método de conservación de la carne, 55% del volumen debe enviarse enfriada y el restante 45% debe ir congelada; mecanismo de asignación del contingente, administrado por Mercosur; entrada en vigor escalonada en 5 años.
Esta cuota, a diferencia de otras cuotas que utiliza la carne uruguaya para ingresar a UE, no tiene ningún requisito para la alimentación de los animales: no es exclusivamente para animales a pasto (como la Hilton) o a grano (como la 481). Ambos tipos de producto podrían enviarse a través de esta cuota.
Sin embargo, incorpora la novedad de tener dos subcontingentes de volumen fijo, uno para cada mecanismo de conservación de la carne: Hay proporciones fijas en la relación enfriado/congelado. El hecho de que no se pueda utilizar enteramente para carne enfriada reduce el valor económico de la concesión. INAC estima que esta cuota tiene un valor económico para los países del Mercosur de más de US$ 600 millones aproximadamente. El porcentaje de este beneficio a asignarse a Uruguay por este mecanismo depende directamente de la cuotaparte de la misma que pueda usufructuar.
PRÓXIMOS PASOS.
Tras la conclusión de las negociaciones, el siguiente paso es la revisión legal de los textos acordados y su traducción a todos los idiomas oficiales de la UE. El acuerdo comercial revisado será enviado por la Comisión Europea al Consejo de la UE. En este órgano la propuesta debe obtener la aprobación por mayoría calificada. Esto implica el voto a favor de al menos el 55% de los Estados miembros (15 de 27) que representen el 65% de la población total de la UE.
Francia se ha manifestado contraria al acuerdo y encabeza el esfuerzo por alcanzar una minoría de bloqueo en el Consejo, que requiere el voto de al menos 4 Estados miembros que representen, en conjunto, el 35% de la población de la UE. Francia cuenta con 15% de la población del bloque. Otros países de gran magnitud ya se han manifestado en favor del acuerdo (Alemania y España). El país que puede definir el destino de este acuerdo es Italia, con 13% de la población.
En caso de superarse la etapa de Consejo, el acuerdo deberá ser remitido al Parlamento Europeo, donde será estudiado por las comisiones de Comercio Internacional y de Asuntos Exteriores y luego votado en el pleno, donde necesitará ser aprobado por mayoría simple. Una vez completado todo el procedimiento dentro de la Unión Europea, el acuerdo comercial será firmado por las partes y deberá cumplir con los requisitos normativos internos de cada Estado del Mercosur para su entrada en vigor definitiva. Antecedentes de acuerdos comerciales de UE demuestran que el cumplimiento de estas etapas puede insumir varios semestres.
NOTAS: Los 27 países miembros de la UE son Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Suecia.
Otros países europeos geográficamente que no están en UE son los miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), que son Suiza, Islandia, Liechtenstein y Noruega.
El embajador de China dijo a Cosse que en su país “están totalmente abiertos y a disposición para seguir trabajando” por un tratado de libre comercio, y la futura vicepresidenta se mostró favorable a hacer las gestiones con ese fin. Orsi dijo que la prioridad es Argentina, Brasil y Paraguay, los TLCs no están de moda y nadie los está planteando.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Si algo caracteriza a los chinos, es su pragmatismo. Alejado de todo tenor ideológico, el Gobierno chino (léase el Partido Comunista Chino) aplica las políticas que le hacen bien a su economía y por eso hace suyos fundamentos capitalistas y de mercado, sabiendo que éstos han propiciado su crecimiento y desarrollo hasta convertir el país en una potencia global de la que casi ningún país prescinde.
Ese pragmatismo es una de las claves del desarrollo chino y de los países que como China se marcan objetivos reales y tangibles, y hacen las cosas para llegar a ellos. Por el contrario, cuando prima la ideología -como han hecho o hacen algunos países de nuestro continente e incluso del Mercosur- el fracaso está asegurado.
El lunes 2 de diciembre, la vicepresidente electa, Carolina Cosse, se reunió con el embajador chino en Uruguay, Huang Yazhong (foto).
Luego del encuentro, Cosse ofreció una rueda de prensa en la que informó sobre los temas que trató con el embajador: las relaciones bilaterales; la cooperación científica; los avances de China en transporte eléctrico; la reconversión laboral; la propuesta del Ministerio de Agricultura de China de instalar una granja modelo con nuevos productos, aplicaciones científicas y riego, entre otros; y el trabajo conjunto sobre un tratado de libre comercio.
Efectivamente, a través de su embajador China expresó su voluntad de concretar un acuerdo comercial como el que Uruguay ha buscado sin éxito desde tiempos de Tabaré Vázquez, y muy intensamente durante la actual Administración.
Sin embargo, minutos después y ante consultas de la prensa, el presidente electo, Yamandú Orsi, dijo que “los tratados de libre comercio no están de moda”, una frase que ya dijo durante la campaña electoral. Más allá de la opinión de Orsi, si China lo plantea no se trataría de evaluar si es una moda o no, sino de animarse a dar ese paso estratégico en un mundo que cada vez presenta más dificultades comerciales y de relacionamiento entre países.
“Nadie está planteando TLCs”, agregó Orsi en declaraciones que Telemundo publicó en su web, y continuó: “En un mundo tan cambiante e incierto, tenemos que ser muy claros, muy seguros, la región es lo primero”.
Argentina, Brasil y Paraguay “son los primeros”, agregó sin dejar de reconocer que fue el expresidente Julo Ma Sanguinetti quien retomó el vínculo con China en su primer Gobierno (1985-1990), y que desde el propio Frente Amplio se profundizó.
Cosse dijo que los productos uruguayos entran a China con arancel del 12%, pero los países que compiten con nosotros lo hacen con acuerdo comerciales y arancel cero, además de que tiene la ventaja de fletes más baratos por la cercanía geográfica. Por lo tanto “es razonable” que haya un tratado de libre comercio, continuó la vicepresidenta electa. “El embajador me planteó que están totalmente abiertos y a disposición para seguirlo trabajando”, y definió como “un problema nuestro” el poder “lograr los acuerdos y la armonía dentro del Mercosur para que nos permitan eso”.
La Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne advirtió sobre el vaciamiento del campo y la pérdida de rentabilidad, lo que se agravará con un acuerdo entre ambos bloques. “El consumidor europeo acabará pagando muy caro el sacrificio de su soberanía alimentaria”, dijo su gerenta.
Madrid, España | Todo El Campo | España y Alemania son los principales impulsores del acuerdo de la Unión Europea con el Mercosur; desde España se han levantado voces advirtiendo de que el interés alemán es comercializar “coches por vacunos”. Sin embargo, el “coches por vacunos no es válido para todo el mundo”, dice una nota publicada en Agoinformación, un sitio web español (de Andalucía) en base un comunicado crítico de la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac).
Asoprovac cuestiono el “interés germano en abrir esta ventana de oportunidad”, porque “lleva a su Gobierno a acordar cualquier tipo de concesión y sacrificar a otros sectores como el del vacuno europeo”.
La propuesta es que ingresen a la Unión Europea 99.000 toneladas desde Mercosur, “concretamente solomillos (lo que supondría en la práctica doblar el volumen de este tipo de pieza) libres de aranceles en el mercado europeo”.
Según el Institut de l’elevage (*) de París, Europa ya recibe esos productos a un costo “entre 18 y 32% inferior” al producido, apuntando directamente a la competitividad de uno de los productos de mayor valor añadido de la canal de vacuno”, enfatiza Agoinformació, agregando que cuando se comenzó a negociar este acuerdo (en 2019) “la situación del vacuno europeo ha cambiado drásticamente” por “las políticas europeas -fundamentalmente las ambientales generadas por el Pacto Verde Europeo-, (que) han provocado una descapitalización acelerada de los censos, habiendo perdido desde el año 2020, 1,26 millones de vacas en Europa”.
Pero eso no es lo único grave para los productores europeos.
El sector rural cuestiona que las políticas y exigencias climáticas que Europa le impone a ellos, no se exigen la Mercosur. La baja rentabilidad provocará que la producción de vacuno siga disminuyendo de aquí a 2035.
Ricard Godia, presidente de la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), dijo que el incumplimiento de los países del Mercosur pasa “desde el bienestar animal, el uso de antibióticos promotores de crecimiento (prohibidos en la UE desde 2006) o el uso de hormonas durante toda la vida del animal y no en los últimos 90 días como ocurre hasta ahora”.
Matilde Moro, gerente de Asoprovac, ve con preocupación cómo cada día se pierden productores españoles y en Europa. “Nuestro medio rural se vacía. Solo entre el 2011 y el 2021, el número de predios de engorde habría disminuido un 28,9%. Los ganaderos están cansados de tanta hipocresía y competencia desleal”, dijo.
Agregó que “el consumidor europeo acabará pagando muy caro el sacrificio de su soberanía alimentaria”, y reclamó un “cambio” en las “políticas comerciales” que se están desarrollando, si es que “realmente quieren proteger los intereses de los consumidores europeos”.
LAS PRÓXIMAS SEMANAS SON DECISIVAS.
La cumbre del Mercosur que se realizará del 5 al 7 de diciembre en Montevideo, puede ser la fecha, el lugar y el momento de que se determine finalmente si se llega al acuerdo Unión Europea – Mercosur.
El Institut de l’elevage, ya citado, señaló que “queda por ver cuál será el proceso de ratificación.
En teoría, el acuerdo solo puede adoptarse si todos los Estados miembros de la UE lo aprueban por unanimidad en una reunión del Consejo Europeo, lo que constituye un problema para quienes lo defienden.
No obstante, el Institut de l’elevage explicó que existe una manera de evitar ese difícil requisito de la unanimidad: “La Comisión consideraría cortar el acuerdo como se hizo recientemente con Chile. Con esta operación destinada a crear un acuerdo comercial interino, Francia no podría bloquear la ratificación en el Consejo por sí sola, pero podría formar parte de una minoría de bloqueo. Cualquiera que sea la fórmula, también tendría que haber una minoría de bloqueo en el Parlamento Europeo. Las próximas semanas serán decisivas”.
Imagen de portada de El Litoral.
(*) El Institut de l’Élevage (Instituto Ganadero) es una institución que busca mejorar la competitividad de las explotaciones de herbívoros.
Si se llega a un acuerdo con China, el crecimiento adicional de Brasil sería de 1,4%, el de Argentina 2,5%, Paraguay 2,1% y el de Uruguay 3,4%.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Una de las afirmaciones del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, en el discurso de cierre en la Expo Prado, fue que Uruguay debe mantener su actitud de apertura de mercados y a favor de los tratados de libre comercio con otras regiones o potencias, como es el caso de China, a pesar de que los países del Mercosur se opongan e impidan avanzar.
El Mercosur funciona con la lógica de consensos que actúa “como poder de veto impidiendo que los países que quieren negociar en forma individual lo pueden hacer”, agregó.
Pero cuando se insiste en una posición, y se sustenta con sentido común y argumentos serios y firmes, a la larga o a la corta se acaba haciendo mella, y los que antes sostenían una posición contraria comienzan a asumir y aceptar lo que negaban. Es el arte de la disuasión, o la persuasión, que son conceptos similares, pero no idénticos.
ARGENTINA Y BRASIL.
Fue lo que pasó con Argentina y el presidente Javier Milei que se expresó favorable a los acuerdos con otros países, y Brasil que comenzó a dar señales en ese sentido, no el Gobierno, pero sí el sector privado.
En el tema de los acuerdos comerciales, en el Mercosur “hemos tenido avances” en la “posición diferente por parte de Argentina”, dijo Mattos, en tanto que en Brasil la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA) y el Consejo Empresarial Brasil China (CEBC) publicaron un importante trabajo titulado “Inversiones, cadenas de valor y competitividad. Reflexiones sobre un posible acuerdo de libre comercio Mercosur China” donde se demuestra que un eventual tratado de libre comercio beneficiaría también a Brasil aumentando 1,4% el producto interno bruto y generando más empleo (ver gráfico).
La noticia que llega desde Brasil es de mucha importancia para Uruguay. “A partir del sector privado existe la intención de avanzar en la decisión política de negociar tratados de libre comercio” a partir del Mercosur, lo que sería “un cambio absolutamente importante para la realidad económica comercial del Uruguay”, dijo Mattos.
El documento de la CNA y el CEBC se extiende por 150 páginas.
Allí se expresa categóricamente que si se concreta el acuerdo de comercio entre el Mercosur y China, “Brasil tendría ganancias de 1,43% en PIB, 7,3% en inversiones, 1,26% en aumentos de salarios reales, 7,1% en exportaciones y 9,4% en importaciones. En números abstractos, el país tendría la mayor ganancia en términos de PIB del bloque: US$ 30.000 millones”.
Agrega que “los efectos de un eventual acuerdo pueden ser de mayor alcance si incluye cláusulas relacionadas con la facilitación de inversiones, cambios regulatorios y mecanismos de cooperación tecnológica y productiva”.
Como dijo Mattos, es importante que desde el sector privado se den estos mensajes, para que el Gobierno -cualquiera sea su color político- comience a asumir las ventajas de llegar a acuerdos de libre comercio, en este caso con China.
Pero el análisis no solo destaca que sería positivo para Brasil en 1,4%, sino para todos los países: Argentina vería una mejora en su PIB del 2,58%, Paraguay 2,16% y Uruguay 3,4%.
Los cinco países, el Mercosur más China, “también tendrían un aumento en el volumen de inversiones, siguiendo una lógica similar a la del PIB: variaciones más pronunciadas en Argentina (10,8%) y Uruguay (15,6%), pero también muy significativas en Brasil (7,3%) y Paraguay (7,3%). En China, la ganancia sería de un modesto 0,20%.”
En salarios, se experimentará un aumento “especialmente en Argentina, Paguay y Uruguay”.
La sólida posición de Australia en el acceso a los mercados ha mejorado la diversificación y la competitividad en el mercado mundial.
Montevideo | Todo El Campo | 18 tratados de libre comercio (TLC) que abarcan 30 países han cubierto el 83% de las exportaciones australianas de carne roja en lo que va de 2024; año en el cual la mejora del acceso a los mercados ha respaldado volúmenes de exportación sin precedentes.
La publicación de las actualizaciones de las proyecciones de ganado vacuno y ovino de setiembre muestra exportaciones récord de carne de vacuno y ovino para el próximo año calendario. Si bien muchos factores han dado lugar a estas elevadas cifras, la sólida posición de Australia en el acceso a los mercados ha mejorado la diversificación y la competitividad en el mercado mundial.
Como nación productora de carne roja orientada a la exportación, el libre comercio ha sido de vital importancia para el desarrollo de una industria resiliente. La mayoría de las exportaciones australianas de carne roja están ahora cubiertas por acuerdos de libre comercio, que han eliminado o reducido significativamente los aranceles sobre la gran mayoría de las exportaciones.
VACUNOS.
En el año hasta agosto de 2024, el 93% de las exportaciones australianas de carne de vacuno se enviaron a países con los que Australia tiene un TLC. Esta cifra contrasta con la de 2014, cuando el 38% de las exportaciones se destinaron a países con TLC, o con la de 2004, cuando esa cifra fue solo del 0,4%.
Lo que es más, muchos de estos TLC ya están relativamente “maduros”: han estado en vigor durante varios años, lo que significa que Australia se encuentra ahora en períodos de “introducción gradual” comercialmente ventajosos.
Por ejemplo, el TLC entre Australia y Estados Unidos entró en vigor en 2005 y ahora se encuentra en el año 19 de funcionamiento, lo que significa que ya no hay aranceles ni una cuota basada en el volumen de las exportaciones.
OVINOS.
Es menos probable que las exportaciones de carne de ovino se dirijan a un país con el que Australia tiene un acuerdo de libre comercio. En el año hasta agosto, el 61% de las exportaciones ovinas se dirigieron a mercados con los que Australia tiene un TLC, aunque muchos de los destinos no tratados con TLC tienen aranceles nulos o bajos.
Esto sigue siendo una mejora sustancial en el acceso a los mercados; En 2014, la cifra equivalente fue del 23%, y en 2004 del 3%.
La mayor parte de las exportaciones de carne de ovino no pertenecientes a un TLC se dirigen a los países de Oriente Medio, especialmente a los países del Consejo de Cooperación del Golfo (GCG). Australia no tiene actualmente un TLC con el GCG, y en 2024 hasta ahora, el 19% de nuestras exportaciones de cordero y cordero se enviaron a los países del GCG.
NEGOCIACIONES CON LA UE Y EAU, CON INDIA EN LA MIRA.
El Gobierno de Australia prosigue las negociaciones con la Unión Europea y los Emiratos Árabes Unidos y trata de promover nuestra asociación bilateral con la India. Los tres podrían mejorar aún más el acceso de Australia al mercado de la carne roja y acercar aún más a nuestro sector a una cobertura integral de los acuerdos de libre comercio.
Fuera de los acuerdos de libre comercio, las barreras no arancelarias siguen siendo un obstáculo para el comercio en varios mercados. Las barreras no arancelarias dificultan que los exportadores aprovechen los acuerdos de libre comercio, y una reducción del alcance y la intensidad de estos obstáculos daría lugar a un mayor volumen de comercio más eficiente.
La industria seguirá trabajando en asociación con el Gobierno para aliviar una serie de obstáculos no arancelarios prioritarios, con el objetivo de reducir el impacto de los obstáculos no arancelarios en 1.000 millones de dólares al año para 2030.
Análisis de Tim Jackson, analista de MLA (Meat & Livestock Australia) | Imagen de portada de Beasternchen en Pixabay.