Ya hace 25 años que el mundo consume soja transgénica y sus derivados, en todo ese tiempo no ha habido consecuencias negativas, de todas formas, nunca faltan los que con mensajes conspiranoicos se oponen a todo avance.
Rosario, Argentina | Todo El Campo | En todo el mundo hay fuertes grupos de presión que sin argumentos científicos imponen la idea -y hasta el temor- por el desarrollo de la ciencia y la tecnología en todos los campos de la actividad humana.
Con mensajes conspiranoicos se oponen a todo avance.
Parecería que prefieren volver al mundo de las carretas, o quizá antes, todo bajo falsas banderas y discursos naturalistas o ecológicos que no resisten el menor análisis científico y que de prosperar serían un gran retroceso para toda la humanidad, en todos los sentidos.
La ciencia fundada y los científicos que la respaldan con estudios profundos saben de la vacuidad de esas posiciones extreman que se reducen a eslóganes huecos, sin embargo y lamentablemente, buena parte de la población está dispuesta a escucharlas y asumirlas como propias. Así hay quienes critican la tecnología 5G, los cultivos transgénicos, la generación de energía eólica, y un largo etcétera que tuvo su punto de ceguera mayor durante la pandemia desestimando la gravedad de la situación y descreyendo del uso de las vacunas. Hasta ese extremo absurdo se llegó.
Por supuesto que los cultivos transgénicos están como uno de los ítems principales en la agenda de esos lobistas inescrupulosos, y si es soja transgénica multiplican la apuesta difundiendo falsedades sin sustento alguno, pero que llegan a ser creídas por lectores bienintencionados pero desprevenidos o desinformados.
El Consejo Argentino para la Información y el Desarrollo de la Biotecnología (ArenBio) difundió un material en el que responde a 5 falsedades o sofismas que se dicen de la soja transgénica.
En el artículo esas falsedades la denominan mitos y son las siguientes: 1) la soja transgénica no es segura para el consumo humano; 2) los cultivos de soja transgénica son perjudiciales para el medio ambiente; 3) la soja resistente a glifosato se vende en un paquete con el herbicida y el productor la tiene que aplicar así; 4) es necesario aplicar glifosato sobre la soja transgénica tolerante al glifosato para que crezca; y 5) la soja transgénica afecta negativamente a la biodiversidad.
En Argentina se siembra soja transgénica desde hace más de 25 años, y en todo ese tiempo nunca ocurrió lo que sus críticos dicen. No es posible que haya pasado tanto tiempo y sigan difundiendo discursos equivocados, negando la realidad.
A continuación, los mitos y la respuesta o explicación de ArgenBio, para tener las cosas en claro.
MITO 1: “LA SOJA TRANSGÉNICA NO ES SEGURA PARA EL CONSUMO HUMANO”.
Luego de 25 años de estudios, investigaciones exhaustivas en todo el mudo han demostrado que la soja transgénica es tan segura como su contraparte convencional para el consumo humano.
No se han encontrado evidencias significativas que indiquen riesgos para la salud humana. Incluso, los análisis nutricionales muestran que la soja transgénica y la no transgénica son esencialmente equivalentes en términos de contenido nutricional
Ya hace más de 25 años que el mundo viene consumiendo soja transgénica y sus derivados.
MITO 2: “LOS CULTIVOS DE SOJA TRANSGÉNICA SON PERJUDICIALES PARA EL MEDIO AMBIENTE”.
La soja transgénica contribuyó a que se adoptaran tecnologías que contribuyen a proteger el suelo y al ambiente.
Esto fue posible ya que la soja transgénica en Argentina se complementó muy bien con el sistema de siembra directa que empezaba a desarrollarse a principios de los 90. La combinación de estas tecnologías llevó a que se protegiera el suelo de la erosión y aumentara la cantidad de carbono retenida en los suelos. Los cultivos de soja transgénica tolerante a herbicidas, principalmente a glifosato, permitieron ampliar el abanico de opciones de control de malezas.
Además, la soja Bt, diseñada para defenderse de plagas específicas, redujo la necesidad de aplicar insecticidas en comparación con los cultivos no-Bt.
MITO 3: “LA SOJA RESISTENTE A GLIFOSATO SE VENDE EN UN PAQUETE CON EL HERBICIDA Y EL PRODUCTOR LA TIENE QUE APLICAR ASÍ”.
Si bien es común que se escuche hablar del “paquete tecnológico” cuando hablamos de cultivos transgénicos, la soja tolerante a glifosato no se vende en un paquete indivisible con el herbicida. Cada productor es libre de comprar el herbicida que considere más adecuado para aplicar previo y/o sobre su cultivo de soja.
Hay muchas empresas de semillas que venden distintas variedades de soja transgénica y también varias compañías que venden glifosato y otros herbicidas aprobados para ser aplicados en el cultivo de soja. La elección de qué semilla y qué herbicidas usar recae en el productor y asesores.
MITO 4: “ES NECESARIO APLICAR GLIFOSATO SOBRE LA SOJA TRANSGÉNICA TOLERANTE A GLIFOSATO PARA QUE CREZCA”.
El glifosato es un herbicida que controla un gran número de malezas y es uno de los tantos herbicidas que se pueden usar en el cultivo de soja. Como herbicida, lo que hace es controlar las malezas que compiten con el cultivo, protegiendo así los rendimientos y la calidad del grano producido.
No es necesario aplicar el glifosato sobre la soja para que crezca, pero lo que sí es cierto es que las variedades de soja tolerantes a glifosato permiten que se pueda usar ese herbicida sobre el cultivo sin dañarlo, contribuyendo así al control eficiente de malezas.
MITO 5: “LA SOJA TRANSGÉNICA AFECTA NEGATIVAMENTE A LA BIODIVERSIDAD”.
Desde el momento que el ser humano empezó a establecerse en poblados y a hacer agricultura se está afectando la biodiversidad. Siempre que sembremos un cultivo en particular para cosecha, vamos a querer favorecer ese cultivo y controlar a las especies plaga que amenazan la cantidad y la calidad de lo producido. Este efecto no es mayor con los cultivos transgénicos.
Incluso podríamos argumentar que los cultivos transgénicos, al permitir lograr mayores rendimientos por unidad de superficie, nos permiten ser más eficientes y necesitar menos superficie para producir lo mismo, protegiendo las áreas naturales.
Además, la tecnología Bt (que confiere resistencia a insectos) reduce la necesidad de insecticidas, beneficiando a los organismos benéficos y la biodiversidad.
TRANSGÉNICOS EN LATINOAMÉRICA.
Para conocer sobre la regulación y adopción de cultivos transgénicos en países de Latinoamérica, visitar Inicio (biotec-latam.com) donde se brinda información de los países de la región, incluso Uruguay.
Mato Grosso/TodoElCampo-Mientras en Mato Grosso pasó otro día con buenas lluvias sobre la mayor parte del principal Estado productor de granos de Brasil, en su informe mensual de estimaciones agrícola la Compañía Nacional de Abastecimiento (Conab), dependiente del Ministerio de Desarrollo Agrario brasileño, redujo hoy de 160,18 a 155,27 millones de toneladas su previsión sobre el volumen de la cosecha de soja 2023/2024, una cifra que, sin embargo, implicaría una nueva marca récord, al superar los 154,61 millones de la campaña 2022/2023.
Y si bien era difícil imaginar un recorte más profundo en la estimación oficial de Brasil, cuando las tareas de recolección recién avanzaron sobre el 0,6% de los 45,26 millones de hectáreas sembrados, las pizarras de la Bolsa de Chicago reaccionaron en modo bajista y acentuaron la debilidad de las cotizaciones de la soja, que se mantienen en lo más bajo desde principios de diciembre de 2021. En efecto, los ajustes de las posiciones marzo y mayo perdieron US$4,41 y 4,13 al terminar la rueda en 454,34 y en 458,38 dólares por tonelada.
“El mercado esperaba un recorte algo más significativo, dado que este número dado por la Conab quedó por encima de lo estimado por varias consultoras, entre ellas StoneX, donde auguramos una producción de soja de 152,80 millones de toneladas”, dijo a LA NACION João Pedro Lopes, analista de la filial Brasil de la firma estadounidense.
En virtud de la heterogeneidad de los cultivos, el especialista consideró que el organismo brasileño podría realizar nuevos ajustes en los próximos meses, cuando el avance de la cosecha haya brindado una visión más concreta de lo ocurrido con la problemática de base –el déficit hídrico en el centro-norte desde el arranque de la campaña– y con el impacto de las lluvias de se vienen dando desde finales de diciembre.
“En los últimos 15 días tuvimos lluvias más importantes y generalizadas en gran parte de las regiones productoras de soja, lo que presionó sobre los precios en Chicago. Además, los pronósticos anticipan una buena cantidad de precipitaciones sobre el cinturón sojero brasileño durante las próximas dos semanas, lo que traerá cierto alivio a los cultivos. Sin embargo, esta mayor disponibilidad de humedad debería impactar principalmente en lo que se plantó más tarde”, advirtió Lopez. Agregó que estas lluvias contribuyen a recomponer el estado de plantas que podían seguir perdiendo potencial de rinde, pero que es muy difícil que logren revertir la situación de los cultivos sembrados al inicio del ciclo.
Para Daniele Siqueira, analista de la consultora brasileña AgRural, la nueva estimación de la Conab es bajista para el mercado, pero no porque se trate de un organismo conservador, sino porque es el responsable de relevar el tamaño oficial de la producción de Brasil y porque, por el momento, no ve una producción tan baja como la que pronostican algunas firmas privadas. “Entre esas valoraciones de los privados, que a menudo buscan llamar la atención, complacer a clientes y generar titulares, y una cifra oficial del gobierno brasileño, el mercado parece más inclinado a creer en la cifra oficial, de ahí el impacto negativo en los precios de la soja tras el informe de la Conab”, dijo la especialista a LA NACION.
Agregó que los 155,27 millones de toneladas proyectado por la Conab constituyen un volumen “adecuado en este momento, considerando las pérdidas causadas por el clima cálido y seco en Mato Grosso (y, en menor medida, en algunos otros Estados) y las buenas condiciones registradas hasta finales de diciembre en buena parte de las regiones productoras de sur, que tienen un gran impacto en la producción total brasileña”.
Recordó que a principios de diciembre AgRural recortó su estimación de 163,50 a 159,10 millones de toneladas. “Estamos en el proceso de revisar esta cifra y es muy probable que en los próximos días hagamos un nuevo recorte. El tamaño final de la cosecha aún depende del clima hasta principios de marzo, debido a los retrasos en la siembra en zonas que normalmente tienen un calendario más tardío, como Rio Grande do Sul y algunos Estados del nordeste. Por lo tanto, y a pesar de que la recolección ya está comenzando en zonas puntuales, la producción de Brasil aún es un número abierto”, aseguró.
Sobre el cambio en el patrón climático, con el regreso de las lluvias al centro-norte, Siqueira señaló que limitará las pérdidas en Mato Grosso, al favorecer las áreas plantadas en forma tardía, pero que no servirá para revertir las pérdidas ya consolidadas por el clima cálido y seco visto entre septiembre y buena parte de diciembre. “Algunas regiones de otros Estados del centro-norte también perdieron productividad, pero esas mermas son menos graves que las registradas en Mato Grosso. Si el tiempo sigue siendo favorable durante enero y febrero esos otros Estados aún lograrían una buena cosecha (aunque no excelente)”.
Sin embargo, en opinión de la analista brasileña, es el sur del país el que aún podría hacer la diferencia en materia productiva, dado que allí se encuentran los Estados que ocupan el segundo y tercero de los escalones del podio de los máximos productores de soja: Paraná y Rio Grande do Sul. “El primero tiene perspectivas de una buena cosecha hasta ahora, pero las áreas sembradas más tarde están sufriendo con el clima más cálido y seco visto desde principios de año. Si este escenario persiste, podría sufrir pérdidas. En el segundo, los cultivos tienen muy buen potencial, pero recién se definirá el número de la cosecha en marzo”, detalló.
El otro número importante para el mercado es el volumen de soja en grano que exportará Brasil en el ciclo comercial 2023/2024. Y al respecto, la Conab ajustó hoy su estimación de 101,59 a 98,45 millones de toneladas, contra los 101,86 millones de la campaña anterior. “Para las ventas externas estamos trabajando en AgRural con un rango de 98 a 100 millones de toneladas, en línea con la expectativa de la Conab. Sin embargo, si la producción sigue cayendo también será necesario revisar a la baja las exportaciones”, dijo Siqueira.
Buenos Aires/TodoElCampo-Argentina es un país con un perfil netamente agroexportador, la relevancia del sector no solo es manifiesta puertas adentro, sino que la participación de los commodities locales en el mercado mundial es de gran relevancia para el comercio internacional.
La agricultura es un pilar fundamental de la economía global que ha evolucionado a largo de la historia junto con la humanidad. Se ha transformado – en parte – en el motor de la civilización, marcando hitos fundamentales en el desarrollo de la vida rural y urbana. La capacidad para cultivar y cosechar alimentos no solo garantizó la supervivencia, sino que también permitió la formación de comunidades estables y la creación de sociedades más complejas, allanando el camino para el surgimiento de las primeras civilizaciones.
En el último siglo, el progreso tecnológico y tecnificación, las nuevas prácticas agrícolas, la incursión de la química y los desarrollos biotecnológicos han impulsado fuertemente la oferta mundial de alimentos. Desde 1960 hasta la actualidad, la producción mundial de granos ha crecido a un ritmo promedio anual del 2,3% cuando la población mundial lo hizo al 1,5% promedio anual según los datos del Banco Mundial. Mientras que, en 1960, se cosechaban 270 Kg de granos por persona, durante la última campaña, se habrían cosechado 425 Kg por cada habitante.
Los cultivos más importantes son el maíz y el trigo en términos de volumen, alcanzando en la campaña 2022/23 una producción conjunta de 1.946 millones de toneladas, un aumento del 65% en las últimas dos décadas. Por su parte la producción de soja y sus derivados cada vez pisan más fuerte sobre el concierto internacional y en poco más de veinte años el volumen de producción anual de soja se incrementó 2,3 veces.
Tamaña expansión de la producción a nivel global fue posible en parte gracias al auge del comercio internacional de granos. Ámbito sobre el cual Argentina se ha ganado un notable protagonismo.
• Participación argentina en el mercado internacional de commodities agro
Argentina es un país productor con un perfil claramente exportador, de las casi 130 Mt promedio que se han cosechado entre 2017 y 2021, 93 Mt han tenido como destino el mercado externo, es decir, el 70% de la cosecha se exporta cada año. Por otro lado, al analizar la importancia de las exportaciones agroindustriales en el total exportado, representan dos terceras partes del total de las exportaciones de bienes de argentinas. En el contexto actual de precios internacionales y dejando a un lado la histórica sequía de la campaña 2022/23, en promedio los envíos al exterior de los principales complejos agroindustriales representan USD 32.000 millones.
Durante el período 2017-2021, entre los principales cereales Argentina exportó en promedio 31 Mt al año de maíz, seguido por trigo con unas 11 Mt. En el ámbito de las oleaginosas, se destaca el complejo soja, con exportaciones promedio anuales por 6,7 Mt de poroto, 5 Mt de aceite, 28 Mt de harina de soja y 1,1 Mt de biodiesel.
Al mismo tiempo, el agro no solo es importante puertas adentro, sino que la participación relativa en el comercio internacional de Argentina es en algunos casos muy relevante:
Complejo soja
Argentina es el primer exportador de aceite y harina de soja, en ambos casos cuenta en promedio con el 40% del mercado mundial.
Siguiendo el promedio de las últimas cinco cosechas sin tener en cuenta la última campaña 2022/23, Argentina registra exportaciones anuales de harina de soja por 28 Mt, seguido por Brasil con 17 Mt y EE. UU. con 12 Mt. En el caso del país vecino de Brasil, su incremento sostenido en la producción y crush de soja le ha permitido lograr una tendencia creciente en su participación dentro del mercado mundial de harina de soja y reducir la brecha con Argentina. Es más, en el último año comercial 2022/23, en coincidencia con la sequía histórica de Argentina, consiguió hacerse con el primer puesto en términos de volumen de exportación en dicho subproducto del complejo.
Por otro lado, las exportaciones de aceite de soja promedian 5,2 Mt al año. Argentina se consagra con gran diferencia como el principal abastecedor a nivel mundial, triplicando el volumen exportado del segundo, Brasil. Al igual que en el mercado de harinas, este último ha venido incrementando a paso firme sus exportaciones de aceite, pero aún muy por debajo de los guarismos argentinos.
En lo que respecta a la exportación directa del poroto de soja, las posiciones cambian. El sector agroexportador argentino, que goza de gran competitividad a la hora de comercializar productos derivados de la oleaginosa, deja un bajo margen para las exportaciones directas del poroto, el complejo como un todo se encuentra muy por detrás de los dos principales jugadores, quedándose con el tercer puesto. En este sentido, Brasil ha pasado de exportar poco más de 70 Mt de poroto de soja entre 2017 y 2019 a alcanzar de media 85 Mt en las últimas tres campañas, según estimaciones del USDA. Estos guarismos lo posicionan como el principal exportador de soja, superando a los norteamericanos, que operan en promedio 54 Mt cada año. Mientras que, en un tercer puesto muy alejado de esos guarismos aparece Argentina con exportaciones por 6 Mt.
Las principales zonas receptoras de las exportaciones argentinas correspondientes al complejo soja son países de Europa y Asia, explicando más del 50% de las compras.
Discriminando por producto, el poroto de soja sin industrializar tiene a China como principal destino, nación que adquiere casi la totalidad de las exportaciones del grano por año, marcando una alta concentración en un solo comprador.
El mercado de aceite de soja también cuenta con un comprador estrella, India, quien adquiere en promedio la mitad de las exportaciones anuales del subproducto. El resto del mercado se divide entre demás países del sudeste asiático, destacando Bangladesh, países del norte de África principalmente Argelia, Egipto y Marruecos, además una cuota importante de las ventas anuales se dirige hacia el vecino Perú.
Finalmente, el mercado de harina de soja es el más diversificado de los tres, sin grandes concentraciones en mercados individuales, Europa explica el 40% de las ventas anuales, distribuyéndose entre numerosas naciones como España, Italia, Polonia y el Reino Unido; desde el continente asiático Vietnam e Indonesia son los más destacados, pero se registran ventas a más de 19 países dentro de Asia.
Complejo girasol
Entre los principales productos de este complejo Argentina aparece en el tercer puesto, explicando el 7% de las exportaciones mundiales de harina y aceite de girasol. Se vislumbra como un mercado que detenta una presencia nacional creciente, comercializando en promedio 1 Mt de cada subproducto durante las últimas dos campañas.
A nivel internacional, el mercado de aceite y harina de girasol es ampliamente dominado por Rusia y Ucrania explicando más del 70% de las exportaciones anuales entre ambos productos. Ucrania exporta en promedio 5,6 Mt de aceite y 4,4 Mt de harina de girasol al año, mientras que el gigante euroasiático comercializa 3 Mt y 1,7 Mt respectivamente.
En cuanto a las exportaciones argentinas por destinos, al igual como ocurre con el aceite de soja, la India es un destino fundamental para el aceite de girasol argentino explicando 30% de las exportaciones; luego Chile, Brasil, México, Paraguay y Uruguay aparecen como importantes compradores. A demás, el aceite argentino abastece también el mercado oceánico que explica el 4% de las exportaciones.
Por otro lado, las ventas de harina de girasol se encuentran concentradas en mayor medida sobre el mercado europeo, casi el 70% del total. Los Países Bajos son el principal destino, seguido por España y el Reino Unido. Al mismo tiempo, Uruguay también figura como un importante destino de la harina argentina.
Sorgo
Argentina es el segundo exportador mundial de sorgo; en promedio, durante las últimas cinco campañas sin tener en cuenta la 2022/23, exporta 1 Mt anualmente. Sin embargo, el país ha tenido una performance sobresaliente durante la cosecha 2020/21 exportando 2,2 Mt y en la 2021/22 con 1,7 Mt. Mientras que, Estados Unidos es quien lidera el podio de exportaciones de este cereal, explicando en promedio el 68% del mercado con exportaciones promedio de 5,4 Mt en términos anuales.
Por otro lado, en cuanto a los dinamizadores de la demanda, es clara la presencia del gigante asiático. China actualmente acapara casi la totalidad del mercado importador de este cereal a nivel mundial. En otros momentos de la historia, Japón ha sabido representar gran parte de las importaciones de sorgo globales. Se destaca el uso del cereal tanto para consumo forrajero como para la producción de una bebida típica de China como es el baijiu, siendo un motor de la demanda de sorgo importado actualmente.
Maíz
Argentina ocupa el segundo lugar entre los principales exportadores de maíz a nivel mundial contemplando el promedio entre la campaña 2017/18 y la 2021/22, con un volumen de exportaciones anuales por 31 Mt respectivamente. No obstante, esta situación podría cambiar dado que Brasil se está consolidando en el mercado exportador y cambiar el posicionamiento de los principales países.
A nivel general, el 85% de las exportaciones mundiales de maíz se explican por Estados Unidos, Argentina, Brasil y Ucrania. Los norteamericanos, ostentan el primer puesto en el ranking mundial, exportando en promedio 58 Mt entre las últimas cinco campañas. No obstante, desde el último ciclo comercial Brasil se ubica en la primera posición con ánimos de reclamar el puesto como suyo. En este sentido, Argentina terminaría pasando eventualmente al tercer puesto y el liderazgo estaría dominado por Brasil y Estados Unidos.
La distribución de los compradores de maíz argentino es quizás la más diversificada de todos los commodities analizados en el presente informe. La región del Norte de África es la zona que más participación registran, explicando en promedio el 24% de las compras. En este sentido, Argelia, Egipto y Marruecos son los destinos predilectos. Por otro lado, también se encuentra una importante presencia asiática con Corea del Sur, Malasia y Vietnam a la cabeza. Al tiempo que, el resto de las exportaciones se reparten en diversos países de forma muy diversifica en términos generales.
Trigo
El mercado internacional de trigo es el menos concentrado de los aquí descriptos. Los diez principales países exportadores explican el 93% del comercio internacional del grano. Por lo tanto, el share mundial del mercado se encuentra distribuido entre varios países y regiones económicas.
Rusia encabeza la lista como principal exportador, si bien ha sabido mantener un promedio anual de 36 Mt entre los últimos años, la campaña 2022/23 marca un salto importante de las exportaciones hasta 47 Mt según el USDA. Esto se debe a un gran desempeño en la producción que aumentó 17 Mt el último año hasta nada menos que 92 Mt. Para el nuevo año comercial 2023/24 se estima una producción de 90 Mt y exportaciones que podrían ser un récord de 50 Mt respectivamente.
El conglomerado de países de la Unión Europa aparece ya en segundo lugar explicando el 16% del mercado, seguido por Estados Unidos con el 13%, Canadá con el 12%, Ucrania y Australia con el 9% cada uno. Finalmente, aparece Argentina con exportaciones promedio de 11,6 Mt de trigo por campaña y con una participación del 7% del mercado mundial del cereal.
El principal comprador del trigo argentino es Brasil, siendo un demandante neto y que por cercanía explica casi la mitad de las exportaciones argentinas del cereal. Luego, se destacan también los envíos a Chile, Perú y países de Centroamérica. El continente africano también conforma un mercado fundamental para el trigo argentino, explicando en conjunto el 22% de las compras externas anuales del cereal. Argelia es el principal importador de esta región, aunque en los últimos cinco años el trigo argentino ha arribado a 20 países africanos. Finalmente, las naciones del sudeste asiático completan el cuadro del trigo, destacando a Indonesia como principal comprador de la zona.
Biodiesel
La industria de biodiesel argentina ha atravesado una difícil situación durante este último año debido al impacto de la sequía, llevando a niveles mínimos de exportaciones. En el concierto internacional, actualmente el país ocupa el sexto puesto del ranking de los principales exportadores a nivel global. Por delante se encuentra la UE con el 34% del mercado, seguida por Estados Unidos, Indonesia y Brasil.
En materia de destinos del biodiesel de producción doméstica, el principal lo conforman los países de la Unión Europea, fundamentalmente Países Bajos, que se consolida como la puerta de entrada de este producto argentino al mercado europeo.
• Perspectivas de cara a la campaña 2023/24
Según las estimaciones del Departamento de Agricultura estadounidense y proyecciones propias de la BCR, en la nueva campaña 2023/24 Argentina mantendría su posición indiscutida sobre el mercado internacional de Aceite y Harina de soja. Al mismo tiempo, las expectativas de una gran cosecha maicera permitirían mantener el segundo puesto en el mercado internacional del cereal frente a las adversidades climáticas que aquejan a Brasil y en trigo se espera mantener el séptimo puesto a nivel mundial. No obstante, en sorgo, aceite de girasol y biodiesel se retrocedería algunas posiciones en el ranking mundial.
En nuestro país “la zafra comienza con condiciones muy propicias para la enfermedad y los pronósticos en adelante así lo sugieren”.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) alertó sobre la presencia de roya asiática de la soja próximo al territorio uruguayo en la frontera noreste con Brasil y llamó a “estar muy atentos”.
El comunicado de INIA llama a monitorear, pero agrega que “todavía no es necesario ni conveniente aplicar un fungicida”.
La roya asiática de la soja es causada por Phakopsora pachyrhizi, y fue detectada próximo a Uruguay. “El fenómeno Niño ha resultado en altas precipitaciones en Brasil, sobre todo en la región sur, que ha favorecido el desarrollo de la enfermedad sobre plantas voluntarias y en cultivos comerciales”, dice el INIA en un comunicado.
En nuestro país “la zafra comienza con condiciones muy propicias para la enfermedad y los pronósticos en adelante así lo sugieren”, por lo que se hace necesario “estar muy atentos al mapa del riesgo del Saras” pero “sin alarmas”. “Podemos decir que es la primera vez que un foco en Bagé, Rio Grande del Sur, se da tan temprano en la zafra”.
MONITOREAR LOS CULTIVOS.
INIA “recomienda encarecidamente un monitoreo de los cultivos de soja cercanos a la frontera con Brasil”.
Recuerda que el Saras es el entorno web donde se nuclea toda la información sobre esta enfermedad. Ingresar aquí: INIA-apps.shinyapps.io/SARAS/
Allí aparecen el mapa de riesgo meteorológico para la infección de la roya, además de un mapa de dispersión de la enfermedad en el país.
El mapa se va construyendo en tiempo real en base a las muestras positivas enviadas a los laboratorios que colaboran con el sistema.
LABORATORIOS.
Los laboratorios referentes son: Clínica Vegetal, Laboratorio Agrofértil, Laboratorio Agroindustrial CampoLab, LAM, LAAi, Laboratorio Protección Vegetal, Laboratorio Oriental, Dirección General de Servicios Agrícolas, Laboratorio Protección Vegetal INIA La Estanzuela y Treinta y tres).
Se sugiere que las muestras que se tomen sean enviadas a algunos de los laboratorios mencionados, y así poder reportar los focos en el mapa para que todos puedan visualizarlos.
ACCESIBILIDAD PARA TODOS.
Todo productor tiene una opción de registro en el Saras, que permite que reciban una alerta en sus correos electrónicos, cuando se reporte un foco ubicado a menos de 100 km de distancia de su cultivo. De esa manera, sabrán cuándo comenzar a intensificar sus muestreos y estarán atentos a la evolución de la enfermedad.
Por el momento hay que monitorear, “todavía no es necesario ni conveniente aplicar un fungicida”.
SoyVAR, un desarrollo surgido de la demanda de productores y asesores. Reúne de forma práctica y con un entorno digital amigable, la información de la Red Nacional de Ensayos de Cultivares de Soja. Permite comparativos y múltiples variables. De acceso libre y gratuito.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Un equipo de investigación del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Marcos Juárez, Córdoba, desarrolló SoyVAR, una aplicación que reúne y clasifica toda la información generada anualmente a partir de los resultados de la Red Nacional de Ensayos de Cultivares de Soja (RECSO), en convenio de vinculación y asistencia técnica con la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA).
Según detalló, Cristian Vissani -coordinador de la Red Nacional de Ensayos de Cultivares de Soja del INTA-, “técnicamente, SoyVAR es una aplicación interactiva de consultas, con el objetivo de brindar información y servicios complementarios a lo que se venía ya ofreciendo en cada campaña con el informe técnico de resultados de la RECSO”.
Además, la plataforma cuenta con la posibilidad de realizar comparaciones y una multiplicidad de variables que anteriormente no permitía el formato en que estaban presentados los resultados, esta nueva herramienta digital otorga a productores, asesores y técnicos una mayor elasticidad en el manejo de los datos, y de esta forma pueden concretar mejores decisiones al momento de la elección de un cultivar.
De acuerdo con Vissani, “este desarrollo surge a partir de la demanda de los productores, técnicos y asesores, acompañada por un recambio generacional que busca hacer más simple y amigable la elección de cultivares”. Es que, según explicó, los archivos PDF en los que se carga toda la información de la RECSO incluyen más 400 páginas, al tiempo que reconoció que “en algún sentido, esto resulta incómodo, hay que saber dónde ir a buscar los datos”.
La plataforma está dirigida, además, a profesionales e investigadores que pueden consultar el informe de cada campaña y discriminar los resultados de cada variedad con su rendimiento, ambiente y fechas de siembra, entre otros factores. Si bien por ahora se puede descargar la versión para PC de escritorio, el equipo integrado por Cristian Vissani, Marcos Murgio y Alejandro Carrio (el desarrollador), se encuentra trabajando para que próximamente esté disponible para cualquier dispositivo móvil (celular o tablet).
LOS BENEFICIOS DE IMPLEMENTAR LA APP
La RECSO es una usina de información donde los interesados pueden bucear en la búsqueda de las mejores opciones de soja de acuerdo con las necesidades puntuales. “Lo que viene a concretar SoyVAR, es la disponibilidad de todo ese cúmulo de conocimiento y experiencia de las últimas 15 campañas, de manera rápida y accesible, pero sobre todo con la opción de poder realizar múltiples comparaciones”, indicó Vissani.
Entre los principales beneficios de la App, Vissani destacó: “En SoyVAR se puede comparar la performance de cada cultivar por grupo de madurez, por localidad y por campaña. Pero lo bueno de esto es que permite seleccionar varias localidades y poder ver sus resultados; es decir, de cada una en particular, pero también el promedio de todas las variedades en las localidades que uno pretenda comparar”.
“Otra cosa que ofrece la app es ver el comportamiento de cada cultivar en distintos ambientes través de los gráficos de regresión, que esto sí es novedoso porque no estaba en el informe técnico”, explicó.
“El productor puede ver dos materiales y cómo se comportan en distintos ambientes, porque hay variedades que se comportan mejor en ambientes más restrictivos y otras en ambientes más productivos”, detalló el coordinador de la RECSO.
A su vez, SoyVAR permite comparar variedades de distintos grupos, algo que según Vissani “es la demanda del productor”. Si bien no van a tener los mismos ambientes donde fueron evaluadas, te permite ver las dos en rendimiento, cómo anduvieron. (En base a información de INTA).